13 de noviembre de 2012

MÁS MOTIVOS PARA LA LUCHA OBRERA EUROPEA.



La respuesta del movimiento obrero y juvenil  europeo a través de sus organizaciones sindicales, convocando movilizaciones y huelgas generales en diversos países, demuestra el rechazo rotundo que están representando las medidas impuestas por la clase burguesa dominante en contra de sus pueblos.
 

Esos ataques y recortes a lo público y a los derechos sociales, se han prolongado durante cuatro años por parte de la derecha y han encontrado una respuesta cada vez más firme y contundente por parte de la clase trabajadora que han empujado a sus sindicatos,  a CCOO y UGT aquí, a los sindicatos griegos, portugueses, franceses, italianos y otros, e incluso a la C.E.S. como representantes de Europa, a convocar y apoyar las movilizaciones.

Esas mismas direcciones sindicales que no habían cesado de promover y alcanzar acuerdos con los gobiernos, para garantizar la paz social a cambio de migajas, han sido menospreciadas y atacadas  por el Gobierno del PP, que ha roto el pacto social de forma unilateral, en un intento de destrozar a las fuerzas de izquierdas,  aunque algunos dirigentes sindicales todavía tienen esperanzas en reconstruir ese jarrón chino del “consenso” totalmente hecho añicos por la clase dominante.

El fracaso de los convenios y pactos sin avances sociales es también el fracaso de un modelo sindical basado en la aceptación de la lógica del capitalismo como único sistema posible, que ha estado basado en la negociación por la negociación, sin confiar en la fuerza de las movilizaciones de la clase obrera, error que tendrán que rectificar ante el empuje y las movilizaciones que están siendo cada día más firmes, por lo que se impondrá un sindicalismo distinto, de lucha, democrático, participativo, de acción, anti-burocrático y combativo como reclama la clase trabajadora.

Estamos viendo un cambio aparente, que esperemos sea real, por parte de las cúpulas sindicales, que deberían representar una modificación profunda en la situación de la correlación de fuerzas entre el potencial enorme que está demostrando la clase trabajadora y los débiles apoyos del Gobierno del PP y sus banqueros estafadores, que están siendo ampliamente cuestionados por amplias capas de ciudadanos.

Las Huelgas parciales anteriores, e incluso la General última,  han sido un aldabonazo no solamente contra las furibundas agresiones del Gobierno PP, contra las clases menos favorecidas, sino que ha arruinado completamente la política de pactos sociales, por lo cual,  las direcciones sindicales deben tomar nota y pasar de una política sindical defensiva y entreguista a dar un paso al frente y pasar a la ofensiva que es lo que están esperando millones de trabajadores, para frenar al PP y hacerle retroceder en sus pretensiones de privatizarlo todo y llevar a la clase trabajadora a situaciones  de sometimiento y represión cercanas a la dictadura franquista.

El Gobierno del PP, confundiendo a las direcciones sindicales con el movimiento obrero, llegó a pensar que podía echar un pulso a los sindicatos y ganarlo, pero se está equivocando de forma estrepitosa, pues no ha sabido calibrar el potencial de lucha, debido a tantos “indignados” que ha producido su política antisocial, que es cuestionada por la abrumadora mayoría de la clase trabajadora e incluso por sus propios votantes.

Una corriente de opinión del movimiento obrero a favor de la Huelga General Internacionalista y masiva, venia conformándose desde hacía tiempo, cuestionando a su vez a las débiles posiciones de las cúpulas sindicales, que se han dedicado demasiado tiempo a mirar para otro lado, cuando el ambiente social entraba en efervescencia, por lo que, el 14-N, deberá ser el “Gran Huelgón del Sur de Europa” que la clase obrera está esperando para demostrar su fuerza, porque juntos podemos.

Como habíamos venido explicando a través de nuestra corriente Izquierda Socialista, esos movimientos de masas entre cada vez más amplios sectores de la clase trabajadora e incluso de capas medias, y sobre todo del movimiento juvenil dirigido por el Sindicato de Estudiantes en una huelga general sin precedentes de 72 horas el mes  pasado,  anticipaban el estado de ebullición latente entre las masas trabajadoras y juveniles, su disposición a la acción y a una lucha más militante, en un proceso creciente de radicalización, que tendrá su correlato, más temprano o más tarde en una politización concreta buscando el giro  hacia la izquierda.

Junto con todo eso, hemos asistido asimismo a manifestaciones impresionantes de un claro cariz anti-sistema, como el movimiento 15-M con el lema de “no nos representan” del año pasado y el 25-S de “rodear el Congreso” recientemente, en las que han participado cientos de miles de personas, que indica el hartazgo de algunos sectores con este modelo “trucado” de democracia burguesa que antepone los intereses de los banqueros al bienestar de los ciudadanos e incluso cometiendo abusos “terroríficos”, como los 400.000 desahucios, los cerca de 6 millones de parados y el desmantelamiento de la Sanidad, la Educación y los servicios sociales básicos.

La brutal recesión del sistema capitalista a escala mundial demuestra que los burgueses no van a renunciar ante nada de forma graciosa a sus sacrosantos beneficios y prebendas, para que el mundo sea algo mejor, porque ese “capitalismo de rostro humano” que muchos ciudadanos de buena fé esperan, no aparecerá por ninguna parte si no se les arranca conquistas sociales con luchas firmes, manifestaciones y huelgas a la clase dominante.  Porque esa clase dominante nunca nos ha regalado nada, nunca lo ha hecho ni nunca lo va a hacer y menos ahora que sus beneficios han caído.

El capitalismo es un sistema injusto y decadente por su propia naturaleza, porque enriquece cada vez más a una ínfima minoría de banqueros y especuladores mientras empobrece a la inmensa mayoría que es la clase trabajadora, con el engaño de que esto es una “democracia”, cuando en realidad estamos bajo el dominio de la “dictadura del capital financiero multinacional”.

Bajo el capitalismo no hay salida a las cuestiones sociales, la solución al paro, la miseria, la explotación y la opresión de unos hombres por otros, pasará por expropiar a la minoría parásita, empezando por los banqueros mafiosos, nacionalizando la banca, los monopolios y los inmensos latifundios ociosos, indemnizando solo en caso de necesidad, para poner las principales palancas de la economía bajo control democrático  de toda la sociedad.

Esta sería la manera de salir de la recesión, poniendo la maquinaria de la producción en marcha, permitiendo con los recursos socializados planificar la economía de forma democrática y racional, utilizando las nuevas tecnologías ya desarrolladas, para disminuir la jornada laboral, repartiendo el trabajo equitativamente como un bien escaso que es, a la vez que como un Derecho básico a aplicar de inmediato.  Así se permitiría a la mayoría de la población, que es la clase trabajadora asalariada, participar democráticamente en las tareas de control y gestión de la sociedad en su conjunto, en el ámbito económico, político, social y cultural,  atacando a la corrupción y produciendo las condiciones materiales para un desarrollo espectacular de las fuerzas productivas, del bienestar social y de una nueva sociedad sin clases, tomando el trabajo como fuente de todo valor  para distribuir la riqueza creada en base a la sociedad genuinamente socialista que el ser humano se merece.

¡¡TODOS A LA HUELGA GENERAL EL 14-N¡¡
 ¡¡ORGANÍZATE Y LUCHA POR UN MUNDO MEJOR ¡¡
¡¡JUNTOS Y ORGANIZADOS PODEMOS¡¡

Área de Comunicación y Formación.
Izquierda Socialista de Málaga-PSOE de Andalucía. 
is-psoe.malaga@terra.es




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