12 de diciembre de 2018

DEBATE SOBRE LOS CHALECOS AMARILLOS Y LOS CDR.


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No todo es basura en las redes, aunque cada vez encontramos más imbéciles y “fake news” interesadas por algunos de los bandos y bandas en litigio. Me dijo una vez un viejo filósofo que “lo importante no es solo saber, sino, dónde encontrar el verdadero saber”, así que rebuscando en FB el otro día me encontré un interesante debate, del cual recojo este extracto de uno de los que mejor me han parecido, sobre las luchas sociales en Francia,  Cataluña y el resto del planeta que se está convirtiendo en un auténtico polvorín, con el reciente altercado entre EEUU y China, que podría servir para incrementar las tensiones bélicas:

El debate se agudizó tras este primer breve comentario al que siguieron algunas respuestas de menor calado y luego llegó a elevarse hasta un grado muy interesante:

M. escribió:“ El factor subjetivo será clave para el desarrollo social, pero en la actualidad, éste se encuentra muy debilitado en relación a las condiciones objetivas. Una coordinación entre ambos factores acelerará el paso de una formación económica a otra más avanzada. Es en la sociedad socialista, cuando se hará posible desarrollar de manera planificada la vida social, si el pueblo se incorpora a edificar el socialismo, con organizaciones potentes, mediante la lucha firme por una democracia limpia y toma el control de la economía a favor de la clase trabajadora. Las condiciones objetivas no solo están maduras, sino que se están pudriendo, pero las actuales direcciones del movimiento obrero, por su bajo nivel de conocimientos políticos, sus egoísmos y la defensa de sus sillones, son incapaces de estar a la altura que las circunstancias requieren(…)

J. comenta: Las barricadas hechas con coches de particulares o sus incendios obedece a una exaltación piromaníaca que no garantiza ninguna revolución de éxito. Esa interpretación vale tanto para el París de 1968 como para el de 2018 y otras fechas intermedias de revueltas callejeras escénicamente muy llamativas pero con resultados de poco futuro aunque hicieran tambalear gobiernos. El problema práctico de esos colectivos exaltados que toman las calles para jugar a batallas campales olvidan lo esencial de toda revuelta: el control inteligente de los centros estratégicos de cada geografía: desde instituciones a peajes de la red viaria.

M. responde a J.: El método violento de incendiar coches, y destrozar mobiliario urbano, no es muy recomendable. Es propio del lumpen y de gente cabreada que no tiene una alternativa. Eso retrasa la toma de conciencia de clase, se convierte en algaradas inútiles, desarrolla la espiral de represión y da alas a la clase dominante para que justifique la intervención contundente (En Cataluña) y piensen en un dictador para acabar con esa espiral, como están haciendo ya agentes de la burguesía y lideres del PP, C`s y sobre todo Vox.

J. responde a M:  He venido observando desde hace muchos años el comportamiento de los manifestantes propensos a incendiar containers y romper escaparates y siempre me he quedado intrigado de dónde sacan alguna justificación para hacerlo. No me ando con chiquitas para exponer mi critica radical y tomarlos por lo que son: unos contrarrevolucionarios que confunden el fuego con la depuración social. El pirómano es un enfermo severamente empujado a la destrucción. Si encima encuentra un pretexto para hacerlo pasará ante algunos como un héroe de campaña. No negaré que retrospectiva e históricamente el cóctel molotov o la botella de gasolina con trapo quemando asomando por el cuello tuviera su valor como recurso autodefensivo. No es el caso. Raramente un cóctel incendiario llega a las filas de las policías o a sus vehículos, es empleado para quemar lo que salga al pasado en detrimento de los propios recursos ya que le show de la humareda tanto más incrementada con bengalas y gases lacrimógenos convierte el espacio en un ring de palos de ciegos. A falta de petate de arena en casa propia o de pista de senderismo donde ir a entrenarse y a sudar hay personal que utiliza las manifestaciones para sacar sus rabias y leches rancias. Al destruir propiedad privada lo más que consiguen es poner parte de la población en contra de las luchas reivindicativas. Es sumamente triste que la gente de los comercios tenga que proteger sus puertas y cristaleras por las hordas incivilizadas convocadas para la siguiente protesta. La crítica a las maneras es indispensable ya que el apoyo a un movimiento que quiera proteger su poder adquisitivo queda contrabalanceado por la desconfianza que genera por un comportamiento peligroso e incívico. Si los manifestantes quieren quemar algo que quemen comisarias pero no mobiliario urbano que es de todos. Tampoco sería algo para bendecir ya que toda infraestructura y equipamiento no tiene porque ser destruido sino reorientado y rehabilitado para otras funciones más importantes socialmente. El hecho es que las chusmas envalentonadas con sus fuegos destructivos sirve más para confirmar fuerzas de control del incivismo que no para proponer su disolución. Quiero creer que no es el sentir de la mayoría de manifestantes los que están por la suciedad urbana y la tensión escénica, pero basta un 1 por mil para que los 999 restantes pasen por cómplices.

J. responde a M.:   Las clases existen, existen las clases económicas y las clases de conductas. Existen clases de cultura y clases de luchas. Una clase es una agrupación de individuos dentro de una categoría que reúne un conjunto de características. En lo económico, la condición económica, poder adquisitivo y tipo de ubicación residencial son homologadores o factores de clasificación. Una vez estudiada y reconocida una clase socioeconómica no significa que toda la clase tenga unos mismos intereses. La denominación “intereses de clase” que tantas veces hemos empleado en los análisis de correlaciones de fuerzas es otra denominación a repasar. En una misma clase hay intereses diferentes y en pugna. En última instancia como sabemos, cada grupo queda especificado en el relato de todos y cada uno de sus miembros. Los conflictos de clases nunca han logrado esconder ni relativizar del todo los conflictos entre individuos.

M. responde a J.: Me gusta ese planteamiento de rechazo a los métodos violentos de los grupos sectarios, (que comparto), porque van a incendiar coches y hacer un daño inmenso al mobiiliario urbano, como estamos viendo ahora en el movimiento de Francia de los Gilets Jaunes que es en verdad un movimiento de 'tous ensemble' ('todos juntos'). Ese movimiento empezó de forma pacífica pero los grupos violentos lo pueden abortar. El sectarismo violento maleduca a las masas, que no dejan de ser masas, cuando necesitamos que se conviertan en clase trabajadora organizada, en clase para sí. El elemento crucial de lucha podría convertir este grito de rabia masiva en una fuerza para transformar a la sociedad, en líneas socialistas, pero necesitan un partido que tenga claro los objetivos. Una de las características del movimiento actual es que parece no tener líderes y, por lo tanto, nadie a quien el gobierno pueda convencer para que cancele la acción. Pero con una dirección socialista marxista, firme y organizada, Macron podría ser derrotado. Se podrían forzar convocar nuevas elecciones. Pero cualquier gobierno que se mantenga a cargo de una economía en la que las clases dominantes estén en gran medida en manos de propietarios privados y banqueros corruptos, volverá, una y otra vez, a hacer que los trabajadores y los pobres paguen por sus crisis recurrentes. Con un partido potente de izquierdas que llamase a la lucha pacífica y persistente, los comités de lucha de masas podrían convertirse en un gobierno de trabajadores y personas pobres. Podrían conseguir llevar a cabo un programa de todas las demandas del movimiento y que la toma de la propiedad pública de grandes bancos y principales empresas sean democráticas y estén al servicio del pueblo, pero eso solo podría consolidarse llevando a la práctica las consignas de 'Igualdad, libertad y fraternidad', que solamente con el cambio al socialismo podría ser posible. Pero esos movimientos, si se quedan en el plano nacionalista, al igual que ocurre con la lucha por la repùblica en Cataluña, serán descarrilados, porque ahora el sistema requiere una lucha Internacionalista, apoyada por la clase trabajadora de todos los países, que sigue madurando Solidariamente, pero debe vincularse la lucha inmediata por un salario mínimo, el restablecimiento de los impuestos sobre los archimillonarios, una inyección de miles de millones en educación, salud y medio ambiente con la lucha por el socialismo. Esto implica luchar por una sociedad que esté “planificada democrática y ecológicamente para satisfacer las necesidades de todos y no los beneficios de un puñado de corruptos burgueses y ladrones de guante blanco impuestos a la fuerza por las multinacionales, que es un método antidemocrático. Necesitamos luchar por una sociedad verdaderamente democrática, fraternal y tolerante, libre de guerras, pobreza, racismo y sexismo. Ese es el programa por el que merece la pena seguir luchando, de forma organizada, unida y pacíficamente, hasta conseguir tomar las direcciones de las izquierdas, luchando por un cambio que nos conduzca a un mundo mejor para toda la Humanidad. Salud, socialismo y república.


10 de diciembre de 2018

La debilidad del “factor subjetivo”.



La causa principal de las derrotas de la clase trabajadora se debe, entre otras, a la debilidad del “factor subjetivo”, es decir, los errores e incapacidades de la dirección.
El sistema capitalista/imperialista se encuentra atrapado entre los límites de los mercados globalizados, la enorme concentración de las riquezas ociosas,  las fronteras nacionales y una desigualdad y pobreza crecientes.
En un sentido histórico amplio, Engels y Marx dijeron que el socialismo era inevitable, porque el capitalismo alcanzaría el límite de los mercados a escala mundial y comenzaría sus crisis agónicas.
Esas insalvables contradicciones crecientes son las  principales razones que nos llevan a afirmar la inviabilidad del capitalismo a medio y largo plazo.
Se enfrentará a crisis cada vez más agudas y largas, anunciándose la próxima para dentro de 1 a 3 años, pero con alzas y bajas de las fuerzas en  litigio.
Este sistema inviable a largo plazo puede causar muchos problemas a los trabajadores y a toda la humanidad, porque se verán forzados a luchar por su supervivencia y entenderán que es necesario derrocar a este modelo corrupto, degenerado y cruel que es el capitalismo.
La clase trabajadora tiene dos opciones: ser sumisos o luchar. Si no lucha, será mucho peor porque se podrían enfrentar al peligro del “neonazifascismo” emergente que está en puerta de los Parlamentos y cuando tengan fuerza los tomarán mediante un Golpe de Estado, pues su esencia es antidemocrática y liberticida.
Necesitamos frenarles porque las “condiciones objetivas” favorables ya están dadas e irán en aumento, pero sobre todo, reorganicemos las fuerzas “subjetivas” numéricas existentes potenciadas y unificadas, aunque sin unas direcciones adecuadas, que sepan aprovechar la disposición de la clase trabajadora a luchar por transformar la sociedad, podría desembocar en cruenta derrota.
Carecemos del llamado “factor subjetivo”, representado por una dirección firme, honesta y valiente que canalice los movimientos sociales. Es absolutamente indispensable este objetivo por los que la clase trabajadora debe seguir luchando.
Resulta paradójico que siendo las izquierdas la mayoría abrumadora de la sociedad, con más de 20 millones de asalariados, 9 millones de pensionistas, un fuerte movimiento Feminista, los Estudiantes y demás colectivos que vienen demostrando una amplia disposición a seguir luchando, las actuales direcciones de izquierdas se nos muestren incapaces y débiles.
Están muy desprestigiadas, como acabamos de comprobar en las Elecciones de Andalucía donde más del 41 % de los potenciales votantes, que suman cerca de 2.700.000 personas,  han optado por la abstención porque se han sentido mal representados, engañados y traicionados.
En ausencia de una firme Dirección de Izquierdas que ofrezca una verdadera alternativa de modelo de sociedad con un programa atractivo, que organice y unifique a la clase trabajadora y capas medias empobrecidas, se creó una enorme confusión y apatía, desorientando al movimiento de masas y eso consiguió llevarles a la derrota en las urnas.
Surgen en Andalucía los primeros aspirantes a “bonapartismo burgués”, preludio y antesala del “neonazifascismo” salido del seno del PP, que lo han venido incubando durante años.
El PP siempre se ha negado a condenar el Golpe de Estado que perpetró su “Caudillo”. Alimentó a sus cachorros ultras de Vox y C`s que mamaron de sus ubres el odio a la clase obrera, a los migrantes, a los pobres…
Utilizaron ingentes recursos financieros aportados por las mafias capitalistas y el soporte de la banca que es en realidad la que sigue gobernando.
Las instituciones del Estado nunca fueron desinfestadas del virus del fascismo por causa de aquella Transición chantajeada por los golpistas.  Los torturadores y represores no pagaron por sus crímenes de lesa humanidad, cuyos asesinatos y fusilamientos firmaba el Dictador Franco, bendecido por el clero que le rendía pleitesía cómplice y lo paseaba bajo palio.
Todavía miles de cuerpos de republicanos siguen en cunetas por una permanente y flagrante violación de la Ley de Memoria Histórica que es responsabilidad de todos los gobiernos habidos desde la Transición.
La incapacidad del PSOE en la época en que estuvo en el Gobierno, (tanto Felipe como Zapatero), de poner fin a esa Transición híbrida del modelo del 78, recae parte de la responsabilidad, al no haber legislado para evitar que se continuase practicando la “apología del franquismo”.
Se ha mantenido la financiación pública a la “Fundación Francisco Franco” y otras, claramente de carácter golpista y fascista, junto a grupúsculos que en realidad han venido amenazando e incluso practicando una especie de “terrorismo ultra”, manteniendo también los planes antiguos, o híbridos en la instrucción de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, consintiendo la ideología franquista impartida y tolerada en los Cuarteles y Academias.
No se han depurado responsabilidades de la Dictadura de Franco, ni se ilegalizaron las bandas fascistas que siguen campando por todo el territorio, ni apartaron a los elementos fascistas del aparato del Estado, de la Judicatura, Policía y Ejército, que han estado utilizando las Cloacas del Estado para beneficio de la clase dominante, manejando ingentes cantidades de dinero procedente de la corrupción convirtiendo a esta “democracia burguesa” en una verdadera pocilga.
El socialismo científico que se basa en la filosofía del materialismo dialéctico, explica que pese a las derrotas y desilusiones que padece la clase trabajadora y los pobres, siempre volverán a la lucha porque no tienen otra alternativa, ante el grado de explotación y opresión a las que se ven sometidos como clase por los capitalistas.
Incluso bajo una democracia burguesa, lo que las luchas sociales y los sindicatos consiguen alcanzar y arrancarle a la clase dominante,  te lo da con una mano pero te lo quitan con la otra, vía impuestos, manipulaciones, chanchullos, quiebras y evasiones a Paraísos Fiscales.
Pero nada podrá romper la voluntad instintiva de las masas y sus deseos de cambiar esta podrida sociedad. Hemos entrado en una nueva etapa y cuando los vientos frescos de la lucha entre clases empiecen a soplar con fuerza hasta convertirse en vendaval, toda esa niebla que confunde las mentes de los asalariados, se dispersará rápidamente, como está pasando ya en algunos países vecinos como Francia, con el movimiento de los “chalecos amarillos” pasando a la acción, represión acción, …que engendra  la espiral de violencia.
Aquellos cambios bruscos y repentinos de los que hablábamos hace poco tiempo se están haciendo inevitables. A través de la lucha es donde la clase trabajadora aprende de su propia experiencia y no de la propaganda derechista impartida por grandes medios de comunicación financiados por la burguesía, claros defensores del Capitalismo, aunque en ciertos períodos sometan a las masas al efecto de la “enajenación mental”, con sus “fake news”, prensa rosa, amarilla y otras drogas comunicacionales alucinógenas.
Los ideales y programas socialistas, la lucha por una democracia limpia y otros valores humanos del internacionalismo solidario, que son los que tendrán que dar una respuesta a los problemas que padece la clase trabajadora a escala mundial, se pondrán sobre la mesa y serán defendidos por amplias masas en acción, más temprano o más tarde.
Nadie puede ser categórico sobre cómo y cuándo se desarrollarán estas cuestiones y conflictos, porque no somos adivinos, pero no hay que serlo para entender que cuando llueve mucho, la mayoría de las aguas van a parar a la mar.
Una cosa debemos tener clara, que hemos entrado en una época distinta a la anterior, donde toda la carga de la crisis la soportó la clase trabajadora y eso no será igual en la próxima recesión que llegue.
El período que se avecina estará lleno de tensiones, tormentas, batallas y acontecimientos… cuyo desenlace decisivo dependerá del “Factor Subjetivo”, que la propia lucha de clases desarrollará, pues las direcciones que no sirvan serán cambiadas por otras,  marcándose el objetivo de tomar el poder en beneficio de la clase trabajadora o de nuevo tendremos que sufrir la barbarie provocada por aquellos que quieren todo para una minoría capitalista que controlan ya el 1% de las riquezas mientras el 99 % sufren paro, miseria, escasez, hambre, guerras y desolación.
La hecatombe de las izquierdas en las recientes elecciones andaluzas ha sido un aviso. Cuando las direcciones fracasan, porque el “factor subjetivo” no está a la altura de las circunstancias, las masas castigan no votándoles y facilitan el triunfo de las derechas.
Es incorrecto responsabilizar a las bases de esa apatía, desgana y cabreo que acaba en abstención, sino que deben ser las direcciones de izquierdas las que han de hacer una profunda autocrítica, rectificar y defender un programa genuinamente socialista y una democracia limpia.
Recordemos que Susana Díaz es la favorita de las llamadas baronías. Ha perdido 14 escaños y es considerada el ala derecha del PSOE que perdió las primarias ante Pedro Sánchez. Mientras éste se basó en la militancia de base defendiendo un programa socialdemócrata, que ilusionó a muchos con el compromiso del giro a la izquierda (todavía esperado). La Presidenta de Andalucía en funciones, que venía practicando una política socio-liberal, apoyada por las élites del Partido, ni siquiera dimitió (ni lo hace ahora), para disputar el control Federal en aquella contienda que estuvo bastante turbia por el Asalto al Comité Federal que fue la causa del enfrentamiento interno que polarizó a la organización.
Un “factor subjetivo” correcto, es decir, una dirección política adecuada, debe entender cuándo se producen retrocesos y fracasos. Detectar la necesidad de “regenerar”, “autocriticarse” y “cambiar de orientación”, pero si se desconocen los métodos de análisis, o se ha abandonado la ideología y el programa socialista,  o se defiende un modelo que solo consiste en “gestionar” la escasez y la falta de recursos que ofrece el capitalismo, entonces la recuperación será difícil.
En el PSOE existen varias corrientes de opinión, estatutarias u ocultas. Las estatutarias son dos: la Corriente Socialdemócrata Oficial e Izquierda Socialista, (con el lema: “La Izquierda Necesaria”).  Entre las No declaradas está también  la corriente socio-liberal que es el ala más moderada defendida por las élites llamadas baronías.
Ante la pérdida de 14 Parlamentarios en la Junta de Andalucía y el malestar interno creado, se ha desatado una oleada de peticiones de cambios incluso insinuándose la necesidad de dimisiones en la cúpula andaluza por parte de la Federal o incluso exigiendo dimisiones por militantes de base.
Si continúan los enfrentamientos con prácticas poco democráticas, sin querer someterse a las bases para que éstas decidan en libertad cuál es la orientación que debe darse al Partido, el PSOE podría tomar el derrotero de la “pasokización” que algunos analistas vienen explicando, agudizándose su declive como ocurre en el resto de Europa.
Recurramos a la experiencia histórica del fundador del PSOE, el abuelo Iglesias, cuando decía: “En momentos clave hay que optar. O con los unos o con los otros. O con la burguesía o con la clase trabajadora. No se pueden servir a dos amos a la vez”.
El PSOE de Andalucía se enfrenta al nuevo dilema de intentar formar gobierno (casi imposible). Opciones distintas serán:
1) Votar en contra de las Derechas. 2) Abstención. 3) Permitir que gobiernen las Derechas. 4) Sucumbir al pacto contra natura.
Permitir por activa o pasiva un Gobierno de Derechas podría ser visto como un error o un intento desestabilizador al Secretario General Pedro Sánchez, que está apostando por el giro a la izquierda mediante diversas promesas aunque todavía con poco éxito.


Estamos en una situación similar al dilema vivido con aquel ¡¡NO es NO¡¡ a las derechas y la propuesta de giro a la izquierda. Pero atención, que los errores se pagan. El pueblo que es sabio sigue observando y tomando nota. 
Escrito por José Martín Rodriguez,  
Coordinador de Comunicación de Izquierda Socialista de Málaga-PSOE-A, 
Publicado por Diario 16 Mediterréneo el 10-12-18.

8 de diciembre de 2018

HOMENAJE A PABLO IGLESIAS.


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El domingo 9 de Diciembre se conmemora el  aniversario de la muerte física de PABLO IGLESIAS POSSE del fundador de la Unión General de Trabajadores (UGT) y del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) que falleció en 1925 en Madrid tras una larga vida dedicada en pleno a la lucha por el socialismo y en defensa de la clase obrera, a cuyo funeral acudieron más de 150.000 personas.

Como Homenaje a Pablo Iglesias en este 93 aniversario de su fallecimiento, tanto el PSOE como la UGT,  han convocado un acto al que quedan invitadas todas las personas que se sienten socialistas:

LUGAR: JARDINES DE PICASSO. (Málaga). 
DIA: Domingo, 9 de Diciembre de 2018.
HORA: 12 de la mañana. 

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El PSOE ha sido históricamente un Partido marxista hasta el 27 Congreso, celebrado en 1976 donde reflejaba en su programa de transición al socialismo, una alternativa basada en el análisis y propuestas del socialismo científico. En el Libro del 27 Congreso se recoge en la Resolución Política aprobada, entre otros puntos, “La superación del modo de producción capitalista mediante la toma del poder político y económico y la socialización de los medios de producción, distribución y cambio por la clase trabajadora”(…).


En el 28 Congreso se aprobó la gestión de la Comisión Ejecutiva por un 68 % y en el plenario,  los Delegados votaron con un 61 % de apoyo la ponencia ideológica presentada por el sector de lo que empezó a llamarse Izquierda Socialista, lo que provocó que Felipe González que había propuesto la “renovación” el Partido, ante su derrota ideológica, anunciase que no se presentaría a la reelección de la Comisión Ejecutiva. Ante esa crisis se planteó la creación de una Comisión Gestora, que convocó el 29 Congreso, donde se produjo la la segunda muerte, esta vez política, del fundador del socialismo marxista de Pablo Iglesias, renovándose el partido e  iniciándose el modelo “socialdemócrata” que con el tiempo, avanzó en la deriva al llamado “felipismo” que ha desembocado en socio-liberalismo, al que otros llaman ya claramente “susanismo” en Andalucía.  

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El acto de fundación de la corriente Izquierda Socialista-PSOE puede establecerse por tanto en el 28 Congreso celebrado en Mayo de 1979, donde en la Comisión de la Ponencia Ideológica se rechazó la propuesta oficial que fue sustituida por la que presentó esta corriente I.S. que era del tenor literal siguiente en su encabezamiento: “El PSOE reafirma su carácter de partido de clase, de masas, marxista, democrático y federal(…)…pero luego quedó en minoría ante la corriente oficial del “felipismo” en el 29 Congreso Extraordinario.


Con una enorme debilidad en esta etapa moderna, desde la llamada Transición de la Dictadura Franquista a la democracia burguesa actual en descomposición, la corriente I.S. ha venido criticando la deriva hacia la derecha que ha sido visible desde aquel socialismo marxista, hacia una  socialdemocracia moderada y en la actualidad con fuerte implantación de la corriente socio-liberal, no declarada estatutariamente, bautizada por la prensa burguesa “las baronías” que en Andalucía ha sufrido un fuerte varapalo en las recientes elecciones a la Junta.  

La corriente I.S. ha sufrido una larga travesía del desierto, sin medios adecuados, con dificultades impuestas por la aplastante mayoría de las Direcciones que han existido desde aquellas fechas. Incluso en la reciente controversia mantenida entre la corriente socialdemócrata y la socio-liberal, en su disputa por el control de la dirección, la corriente I.S. sufre un retraso de cerca de dos años en la recomposición de la Comisión Permanente Federal. Viene existiendo también una crisis interna de liderazgo, agudizada tras las la dimisión de Pérez Tapias que fue el último Portavoz reconocido por la militancia de base. Por fin, después de mucho batallar contra las adversidades, esta corriente I.S. va a celebrar una Asamblea Federal el próximo sábado día 15 de este mes de Diciembre en Madrid.

¿Corremos el riesgo de que se produzca la “tercena muerte” de nuestro Fundador Pablo Iglesias? Existen sectores internos enfrentados, apareciendo de nuevo el intento de desactivar las posiciones de los grupos que defendemos el socialismo marxista, sobre todo la Ponencia Política y la Orgánica que propone la Asamblea Territorial de Andalucía de Izquierda Socialista que se celebró en Jaén (*)  en el primer trimestre de este año, que ha sido ratificada por la última Asamblea Territorial preparatoria celebrada en Torremolinos (Málaga) en este mismo mes, donde se acordó presentarla en Madrid incluso como Enmienda a la Totalidad.


Hay sectores proclives a transformar la corriente en una sectorial o desvirtuarla de sus esencias ideológicas y programáticas, pues nuestro objetivo debe seguir siendo fortalecer una alternativa para el giro a la izquierda, porque como dice nuestro lema:  “Izquierda Socialista, LA IZQUIERDA NECESARIA”,  tiene que continuar la batalla para convertirse en el motor de arranque con el objetivo de que se produzca la recuperación de la lucha social, política y sindical por el socialismo genuino y una democracia limpia.


Es preciso reflexionar si es un error esa deriva al centro,   que tendría que ser considerada y analizada por aquellos que han tomado caminos divergentes que debilitan al movimiento de lucha de la clase trabajadora en el avance tan necesario en la actualidad  por las batallas  sociales y políticas a las que nos tendremos que seguir enfrentando, pues hemos entrado en una nueva etapa donde necesitamos buscar alianzas con las izquierdas, social, política y sindical, combatiendo a las derechas que se han polarizado resucitando al fascismo que han estado incubando y financiando desde el seno del PP los grupos franquistas.


En el Partido estamos atravesando momentos difíciles porque se ha abierto el debate entre las tres corrientes, que se podrían recrudecer todavía tras la derrota del PSOE de Andalucía en las recientes elecciones del 2 de diciembre, con un desplome de 14 Parlamentarios, que es probable que se produzca el desalojo del PSOE del Gobierno de la Junta de Andalucía. Las principales corrientes en litigio son tres:  

1) La  corriente oficialista socialdemócrata encabezada por Pedro Sánchez a escala Federal.  
2) Una nueva ala de un sector que ha surgido de tendencia socioliberal encabezado por la Presidenta en Funciones, Susana Díaz.  
3)) Nuestra corriente Izquierda Socialista que defendemos el giro a la izquierda y estamos debatiendo propuestas alternativas diferenciadas a los dos sectores antes dicho, cuyo nuevo Portavoz saldrá de la Asamblea Federal del próximo sábado. 

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Debido a problemas internos y dimisiones de parte de la Comisión Permanente Federal de dicha corriente Izquierda Socialista, así como a problemas dilatorios para realizar la constitución de dicha C.P.F., llevamos un retraso de cerca de dos años luchando por la Asamblea Federal, que, como hemos dicho anteriormente,  por fin tendrá lugar en Madrid, en la sede de Ferraz del PSOE, el próximo sábado día 15 de Diciembre, donde se tendrá un debate de la situación y se elegirá a la nueva Comisión de la corriente.

A continuación aclaramos lo que sigue siendo Izquierda Socialista-PSOE,  de conformidad con los estatutos, según quedó reflejado en la Memoria de la I Conferencia de Andalucía de Izquierda Socialista del Partido Socialista Obrero Español que se celebró en Antequera, de la que extractamos lo que SOMOS y lo que DEFENDEMOS:


¿QUÉ ES LO QUE SOMOS Y QUE POLÍTICA DEFENDEMOS?(*)

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““Somos parte de la corriente de opinión IZQUIERDA SOCIALISTA en el seno del Partido Socialista Obrero Español; formamos en nuestra provincia la Izquierda Socialista de Málaga del Partido,  aglutinando a los compañeros que se quieran adherir a la corriente, desde el interior del partido o ingresando en la corriente y simultáneamente afiliándose al Partido Socialista Obrero Español.

En esta corriente admitimos la coexistencia de opiniones diferentes y hasta divergentes siempre que vayan encaminadas a la lucha contra el sistema burgués y tengan como objetivo combatir a la derecha desde posiciones de la izquierda.

Consideramos que la diversidad de voces enriquece el debate político. Rechazamos la confrontación y los ataques personales que puedan generar situaciones insultantes o enfrentamientos ajenos a la lucha política.

Somos parte de esta corriente política socialista que defiende las ideas y el método del materialismo dialéctico con el objetivo de alcanzar un programa socialista internacionalista.

Defendemos y luchamos para que los recursos económicos y el desarrollo de la sociedad y de la cultura estén bajo el control democrático de la propia población y no en manos de las camarillas formadas por las multinacionales, los banqueros y los grandes empresarios.

También vemos necesario luchar por reformas parciales y por mejorar a corto plazo, las condiciones de vida y trabajo de la clase trabajadora y el resto de las capas oprimidas.

Pero coincidimos con los clásicos del socialismo en explicar que sólo con la transformación socialista de la sociedad pueden solucionarse de manera permanente los problemas de la clase obrera y de los pobres del mundo.

Por ello consideramos que sigue siendo necesario plantear las reivindicaciones socialistas encaminadas a la nacionalización de la banca, los monopolios y los latifundios para que toda esa riqueza sea gestionada democráticamente por los trabajadores, con un plan socialista de producción, con el objetivo de acabar con la explotación y la opresión y alcanzar una verdadera sociedad socialista.(*)

Los valores que defendemos son los de la solidaridad, la cooperación, la fraternidad, la igualdad, la libertad socialista, la honradez y la firmeza.

Hemos sido críticos y lo seguimos siendo en primer lugar contra el sistema imperialista, contra el capitalismo, la derecha política y sus defensores, contra sus guerras y sus invasiones, pero igualmente hemos sido críticos y lo seguimos siendo, con los regímenes estalinistas burocráticos, dictatoriales y degenerados como los que había en la Unión Soviética que tanto daño han hecho al socialismo y a los trabajadores.

Luchamos por una verdadera democracia socialista, la democracia de la mayoría, que es la clase trabajadora y los pobres.

Llamamos a seguir participando en los movimientos de masas de la clase obrera y de la juventud con la táctica de buscar la unidad con el resto de partidos de izquierdas y en sintonía con los trabajadores y nuestros sindicatos de clase, sobre todo con los mayoritarios U.G.T. (Unión General de Trabajadores), C.C.O.O.(Comisiones Obreras), C.G.T.(Confederación General del Trabajo), S.A.T.(Sindicato Andaluz de Trabajadores) y S.E.(Sindicato de Estudiantes), etc.

Hacemos nuestra la Resolución de la Conferencia política de Madrid, del 20 y 21 de Julio de 2001 reclamando, como en ella se menciona, “el derecho a expresar el propio pensamiento y proponérselo a los demás (que) compete a cada afiliado individualmente, así como al conjunto de afiliados que, coincidiendo en criterios y opiniones, constituyendo una corriente en el seno del Partido”, lo que venimos haciendo a través de la corriente de opinión Izquierda Socialista””.


En este día tan señalado hacemos un llamamiento a la conciencia de todos los socialistas y a la clase trabajadora en general, principalmente a los Sindicatos de Clase antes mencionados, en pro de la UNIDAD Y LA DEMOCRACIA INTERNA,  para que reconsideremos la necesidad de dar un paso al frente en el plano político y nos reorganicemos en el PSOE para fortalecer las corrientes existentes o crear otras nuevas, como se contempla en nuestros Estatutos, para lo cual ofrecemos un cauce de  lucha por el giro a la izquierda a través de nuestra corriente Izquierda Socialista, para rescatar el “SOCIALISMO OBRERO”, así como potenciar el sindicalismo en defensa de la Democracia obrera y luchar unidos para derrotar a la burguesía y conformar un gobierno de los trabajadores.

Es nuestro deber recordar,  para llevarlas a la práctica, aquellas palabras de “El Abuelo Pablo Iglesias”, que decía: “En momentos clave hay que optar, o con los unos o con los otros, o con la burguesía o con la clase trabajadora: No se pueden servir a dos amos a la vez”,  por lo cual, invitamos a todas y todos los trabajadores a conocer y debatir el programa fiel a la Declaración de Principios que defendían los fundadores del Partido y que nuestra corriente continúa defendiendo,  que dice: “El ideal del PSOE es la completa emancipación de la clase trabajadora; es decir, la abolición de todas las clases sociales y su declaración y conversión en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes”, que es el objetivo a alcanzar por la persona que se considere socialista(*), para avanzar hacia los cambios sociales necesarios. 

¡¡Únete a nuestra corriente y lucha con nosotros por la transformación socialista de la sociedad porque otro mundo es posible, pero con una democracia limpia y el genuino socialismo¡¡


ÁREA DE COMUNICACIÒN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE DE ANDALUCÍA.


(*)  Si quieres conocer las ponencias Políticas y las posiciones Orgánicas que defendemos y  tenemos aprobadas en nuestra última Asamblea Territorial de Andalucía de I.S. celebrada en Jaén en marzo de este año,  puedes solicitarlas gratuitamente al correo de abajo, poniendo en asunto las palabras: MEMORIA ASAMBLEA JAÉN.

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com  


5 de diciembre de 2018

CONTROVERSIA ENTRE "REFORMA O RUPTURA".

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De nuevo se pone de actualidad la crítica al pacto inter-clasista del 78, que es considerado por muchos historiadores como el inicio de la Transición de la Dictadura a la Democracia. Nuevas fuerzas emergentes cuestionan esta "democracia chantajeada" por lo que, hemos creído conveniente reflejar en este pequeño extracto algunas de las aportaciones escritas por Pepe Martín, miembro fundador de la Fundación Federico Engels y Coordinador de Comunicación de la corriente Izquierda Socialista del PSOE en Málaga, reflejadas en su libro “Rebelión Obrera en Tejas y Ladrillos”. Pensamos que mantiene un enorme interés ya que está escrito por alguien que participó directamente en la lucha del movimiento obrero, en concreto en el sector ladrillero de Málaga así como en la Federación de la Madera Construcción y Afines de UGT como uno de los principales dirigentes de las movilizaciones que se llevaron a cabo, dirigiendo más tarde hasta la Gran Huelga de la Construcciòn de 1983,  la Federación Provincial de Málaga de la Construcción, Madera, Cerámica, Cemento y Afines de (FEMCA-UGT) 

 "La Transición, para algunos historiadores, es el período que comprende desde la muerte de Franco hasta la victoria del PSOE en 1982. Para la mayoría de los jóvenes que están en torno a los 35 años sería conveniente darles a conocer desde distintos enfoques ese período porque ha habido mucha manipulación por el poder burgués, porque ellos dan su versión de los acontecimientos, como si hubiesen sido sólo las derechas y los dirigentes políticos, los que consiguieron voluntariamente poner fin a la dictadura franquista, como si la clase obrera no hubiese actuado, como si la lucha obrera no hubiese existido.

La clase trabajadora y sus movilizaciones de masas siempre son el verdadero artífice de cualquier cambio, como históricamente está demostrado. La lucha de la clase obrera, y sólo ella, fue en realidad el factor determinante en la caída de los restos de la dictadura franquista. Toda lucha es siempre una experiencia de la que podemos aprender. El libro mencionado es un pequeño resumen de los acontecimientos; intenta explicar los procesos que se sucedieron y reflejar el estado de ánimo y espíritu de lucha de las masas que representaba, como en la mayoría de los territorios del Estado español, la fuerza de la clase obrera cuando se pone en movimiento, así como los deseos de cambiar radicalmente la sociedad y liberarse de la situación de sobreexplotación que se sufría, tanto por la brutalidad de los anticuados métodos de trabajo y las condiciones insufribles de opresión vivida en muchos tajos, como por la asfixiante situación de falta de libertades a las que nos sometía la dictadura franquista. 


El libro explica las enormes luchas socio-políticas del momento y los enfrentamientos con la patronal en las negociaciones de los convenios, la movilización de los trabajadores y a veces con la participación de sus familias cuando se recrudecía la lucha, cómo se consideraba cualquier ataque a un trabajador un ataque a todos los trabajadores y la respuesta solidaria era inmediata, existiendo una gran repercusión de las movilizaciones en los medios de comunicación con entrevistas directas a los trabajadores. 


Es importante señalar cómo el modelo de negociación de los convenios, basado en las asambleas de fábrica y de sector, se fue perdiendo después de los Pactos de la Moncloa y se transformó en una práctica basada principalmente en la negociación por arriba, sin contar con la participación de los trabajadores a la hora de debatir las reivindicaciones y aprobar o rechazar los acuerdos con la patronal. 


Cuando el PSOE se preparaba para llegar al gobierno, se produce un giro a la derecha en las direcciones, lo que propició que se tratase de silenciar todas las voces críticas en UGT, el sindicato donde militaba Pepe Martín. Como el autor explica en el libro se dieron una oleada de expulsiones por motivos políticos, ante la resistencia de muchos trabajadores socialistas, tanto de UGT como del PSOE, cuando se plantea el abandono del marxismo, siendo él también uno de los sancionados y represaliados.


Desde aquella época muchos acontecimientos se han sucedido. Triunfos y derrotas, alzas y bajas en las oleadas de lucha, euforias en momentos en que ganan las izquierdas y apatía y abstención, como ha ocurrido en estas elecciones al Parlamento Europeo, donde cerca del 60 % de los ciudadanos no han ido a votar. En aquella época, la abstención de millones de trabajadores y jóvenes en las elecciones de 1996, defraudados con la política antiobrera de la Socialdemocracia propició el triunfo del PP. 

Luego en el 2000 la abstención se incrementa y la derecha se alza con la mayoría absoluta. A partir de entonces los trabajadores y sobre todo los jóvenes pudieron comprobar en sus carnes la auténtica cara de la derecha española: ataques a los trabajadores, a los desempleados, a los jornaleros, criminalización de la juventud, desmantelamiento de la enseñanza pública, una escalada represiva sin precedentes vinculada a recortes drásticos de los derechos democráticos y, por último, la guerra imperialista contra Irak, capitaneadas por el Trío de las Azores, cuyo representante máximo del PP, el Señor Aznar, sigue haciendo gala de que repetiría su hazaña bélica.


Pero contrariamente a lo que predecían los escépticos y los cínicos, la respuesta de la inmensa mayoría de la población contra estos ataques reaccionarios y la política belicista del PP, le costó una derrota al partido de la reacción que ha sido heredado por el Señor Rajoy. Ahora, después de dos derrotas electorales en las generales, confunden el pequeño avance de las Europeas con el triunfo para llegar a la Moncloa, reanudando la campaña permanente para derribar a Zapatero, como en las pasadas confrontaciones, no dudando de nuevo, como lo harán, en movilizar a su “ejército pancartero de las sotanas”, porque la derecha española del PP siempre tira al monte y los ataques serán cada vez más furibundos. 


Volviendo a la historia, en la década de los setenta e inicio de los ochenta, los dirigentes de los sindicatos y partidos obreros, en lugar de luchar por forzar la ruptura democrática con el régimen anterior, que era la posición unánime de la mayoría de los partidos de izquierdas en la primera fase, basándose en la firmeza, la fuerza y el alto nivel de conciencia alcanzado por los trabajadores, cambiaron su posición sin un debate a fondo entre las bases, que estaban mucho más a la izquierda que ellos, y optaron por el consenso, aceptando participar en la componenda de “reformar el régimen”, lo que dio lugar a un sistema electoral y una Constitución que ha permitido mantener aspectos regresivos todavía después de más de treinta años transcurridos. 


Uno de los ejemplos es la injusta ley D´Hondt, que favorece a la derecha y a los grandes partidos, machacando literalmente a las minorías; Otra cuestión anacrónica es la actual composición del Senado, que sirve de contrapeso por si las aspiraciones del pueblo van más allá de donde las clases dominantes permiten que se vaya, y otros métodos de democracia “orgánica” y rémoras del franquismo en cuanto a la modernización del Estado, incluso visto desde la perspectiva de una “democracia burguesa moderna”, nos muestra el déficit democrático permanente que arrastramos en este llamado Estado Plural de las Autonomías. No se llegaron a depurar los cuerpos represivos (Policía, Guardia Civil) ni el Ejército, y todavía hoy, está prohibida la libre sindicación de la Guardia Civil y no se permiten los sindicatos de soldados, derecho reconocido en muchos países de Europa. 


En la práctica tampoco existe el derecho a la negociación colectiva de los funcionarios ni muchos de los derechos recogidos en el Estatuto de los Trabajadores, violado a diario por los empresarios. Es un procedimiento todavía antidemocrático que permanece, que se ha intentado resolver, pero todavía sin conseguirlo, siendo este método actual bastante regresivo para la democracia, al igual que se impuso la Monarquía y se negó el legítimo derecho de autodeterminación de todos y cada uno de los pueblos del Estado a decidir qué tipo de salida política quería y las relaciones que libremente quisieran tener con los demás pueblos del Estado, de Europa y el mundo, pues el referéndum lógico habría sido “monarquía o república”.


La política del consenso parió un aborto, un híbrido, o sea, una constitución capitalista con algunos arreglos y rasgos sociales. Pero analizada la cuestión bajo el prisma de la teoría marxista, que recoge los intereses del movimiento obrero, “el Estado es un aparato coercitivo, un grupo de hombres armados al servicio de la clase dominante, para defender los intereses capitalistas y someter a la clase obrera”. De esto se deduce que no existe ningún Estado neutral, que esté por encima de las clases, que satisfaga la reconciliación total entre clases irreconciliables. Por tanto, un gobierno que mantiene en su ley básica la defensa de la propiedad privada y el libre mercado va a servir únicamente a los intereses de los capitalistas.


En este sentido, otorgarle al Gobierno de entonces, en definitiva a la burguesía franquista, como hicieron los líderes de los partidos mayoritarios del movimiento obrero, poderes para suspender garantías constitucionales, autorización para intervenir en los conflictos laborales, trabas al derecho de huelga y otras cortapisas, significaba que esos resortes del Poder que permanecían en sus manos podrían volverse contra la clase obrera más tarde, pero lo más dramático es que, después de largos periodos de Gobiernos Socialistas, este estado de cosas permanezca. 


Los máximos responsables de los partidos de la izquierda parlamentaria no entendieron, como la historia del movimiento obrero nos enseña, que en última instancia, la burguesía, para mantener su dominación, sus intereses y sus beneficios sólo tiene en cuenta la correlación de fuerzas, y no los papeles, las leyes ni las constituciones, o quizás sí lo sabían, y entonces la cuestión se complica en el análisis, como dejadez consciente de sus funciones de dirección, calificándose esto con un nombre muy concreto.


Ésa puede ser la explicación de por qué y cómo la burguesía española pasó sin quebranto alguno del cretinismo dictatorial franquista al cretinismo parlamentario juancarlista, y los partidos obreros tiraron por la borda sus ideologías, sus análisis, sus teorías y, con ello, la práctica de la lucha de clases para poder avanzar hacia la conquista de una sociedad socialista.



Por lo dicho, la conclusión que tenemos que sacar es que la Constitución es un convenio entre fuerzas, que en un momento determinado firmaron los representantes obreros bajo presión del golpe permanente, que beneficiaba mayormente los intereses de la gran patronal, que optó por una Carta Magna con un contenido en teoría progresista —se reconocen los derechos civiles—, para luego, cuando la correlación de fuerzas cambia y las ansias de lucha se ralentizan y entran en declive, no desarrollarla, negar lo fundamental, no avanzar hacia las conquistas sociales o incluso, como plantea en la actualidad los representantes del imperialismo capitalista, se preparan para ataques contra el movimiento obrero e intentan cargar los costos de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores, cuando los momentos electorales les sean propicios, por lo que alertamos a la clase trabajadora de la necesidad de reforzar y potenciar nuestras organizaciones de clase, tanto a escala sindical como política. 


Los trabajadores no podemos ser indiferentes a las cuestiones legales y constitucionales. Aunque la posición correcta del movimiento obrero es defender nuestra independencia de clase y luchar como
Clase por una sociedad más justa, más libre e igualitaria, una sociedad socialista —con todas las libertades para el trabajador y basada en un régimen de democracia económica, autogestionaria, social y política—, tendremos que seguir luchando para democratizar lo máximo posible el régimen burgués, por medio de la lucha de clases, que, como dicen los clásicos, es el motor de la historia.


Hubiese sido preferible, y todavía no es tarde para luchar por ello, la conquista de un parlamento libre del control del ejército, de burócratas y funcionarios privilegiados y vitalicios, muchos de ellos corruptos
y en connivencia con banqueros y especuladores, fieles representantes de las cloacas pútridas del sistema —que dan la imagen de qué significa el sistema capitalista, basado en la obtención del máximo beneficio “caiga quien caiga”— y que son los mismos que han engordado durante décadas sus bolsillos a costa del pueblo trabajador. Esto significa que sigue siendo necesaria la depuración de todas las instituciones donde se refugian los “manijeros” de esas 200 familias de archimillonarios que utilizan el aparato del Estado en su propio provecho.


Un Estado verdaderamente democrático exige la disolución de los cuerpos de represión de los trabajadores y el control democrático directo de todos los estamentos de la administración pública, a través de órganos elegidos democráticamente y compuestos por representantes de los trabajadores, sindicatos, asociaciones de vecinos, amas de casa, pequeños comerciantes y otros colectivos como ecologistas, pacifistas, organizaciones no gubernamentales, etc., que son los que representan la auténtica mayoría democrática de la sociedad y no los representantes de banqueros, especuladores y explotadores. Para ello se requiere luchar por la supresión de los secretos bancarios y el secreto de Estado, en nombre del cual tantas fechorías se han cometido, lo que es inadmisible en un Estado que se quiera llamar democrático. 



Con esas medidas firmes, entonces como ahora, se hubiese conseguido la ruptura democrática, limpiando el sistema de sus anquilosados vicios y eliminando las trabas legales que impiden el triunfo de la verdadera libertad de los ciudadanos y se hubiese evitado el bochorno de la especie de competición entre los arribistas y oportunistas de los partidos políticos, contaminados de tránsfugas, corruptos e indeseables que al pueblo tanto asquea, con esa competición obscena a ver quién se cambia la chaqueta con más agilidad y notándosele menos, muchos de ellos para medrar y conquistar enormes patrimonios privados, bajo la falsa excusa de que están desempeñando un “servicio a la sociedad”. Porque, como dijo el rey Salomón, que tenía fama de justo, “aquel que se enriquece muy rápidamente, no será muy inocente”.


Para ilustrar un poco más los procesos de aquella época y haciendo honor al título que hemos elegidos para este comentario de la fecha tan señalada del 15-J sobre los momentos cruciales en el debate que versaba sobre la controversia de si la salida sería mediante la Ruptura democrática o la Reforma política del franquismo, la historia ha dejado claro lo que sucedió. No obstante, a los que estamos inquietos con la situación que se avecina en la próxima década, bajo la colosal presión de la recesión por la que transitamos, nos parece conveniente sacar a colación un resumen del mencionado libro donde se reflejan algunos de los acontecimientos de aquella época, así como profundizar en los análisis para sacar las conclusiones pertinentes, porque como dice el refrán “el pueblo que no aprende de su historia está condenado a repetirla”. 

AREA DE COMUNICACIÓN. 
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A 


Fuente: Extracto del Libro “REBELION OBRERA EN TEJAS Y LADRILLOS” 
(Campanillas 1976-1977). 
Autor: Pepe Martín. 
Editorial: Fundación de Estudios Socialistas “Federico Engels”.