23 de septiembre de 2016

EL P.P. REPRESENTA EL MODELO CORRUPTO Y MAFIOSO DEL CAPITALISMO AGÓNICO.


Resultado de imagen de Rajoy, Rita. Marcos Benavente

 En el debate que mantuvimos anoche en la reunión de la Coordinadora de Izquierda Socialista de Málaga-PSOE.A, en el que se aprobaron una serie de documentos para aportar al Comité Provincial y a la Comisión Permanente Federal, de los que se dará información la próxima semana, surgió también, como no puede ser de otra manera, el asunto de la política corrupta del PP, donde se criticaba a Rajoy como máximo responsable de los ataques a los trabajadores, los recortes en Educación, Sanidad, Servicios Sociales, privatizaciones, bajos salarios, desigualdad, paro y merma del incipiente Estado de Bienestar, entre los que se insertaba la frase “que expresan los síntomas de este modelo corrupto y mafioso, de la pandilla que ha gobernado a favor de banqueros y monopolios”.
Resultado de imagen de Esperanza Aguirre y  Rita Barberá

En torno a esta cuestión se profundizó, con una leve controversia que fue subsanada,  en la situación la degeneración del modelo económico actual, cuyas revelaciones de noticias casi diarias de nuevas corrupciones,  impactan en la ciudadanía, pero que al parecer tienen poca trascendencia en los votantes del Partido Popular, aunque se barrunta por las investigaciones judiciales, que es un entramado absolutamente corrompido, y no solo “un par de ellos que le han  salido rana”, como alardeaba Esperanza Aguirre,  sino más bien, una trama tupida, donde diversas estructuras se han venido lucrando de los ingresos públicos, amasando enormes fortunas con generosas comisiones de empresarios  “corruptores” que han manipulado los contratos públicos para su lucro privado, estafando al pueblo, muchos de ellos en la más estricta impunidad.  
Resultado de imagen de Esperanza Aguirre y  Rita Barberá
El escándalo de Rita Barberá,  que ante la apertura del caso Taula donde van ya 49 encausados por la Justicia, ahora el Tribunal Supremo interviene en su investigación por blanqueo de capitales, abriendo causa separada contra ella,  nombrando un instructor previo a su imputación, negándose a dimitir como Senadora,  es una verdadera vergüenza.  Se habla del “pitufeo” que es el chocolate del loro, aunque la cuestión es más grave de lo que dan a entender, dado que hay investigados diez concejales populares,  señalando a la que “presuntamente” organizó el lavado de dinero, la contable del PP Carmen Garcia-Fuster, que era la mano derecha de Rita Barberá, lo cual es inimaginable  que la exAlcaldesa de Valencia estuviera al margen y no supiese nada, cuando es vox pópuli que sin su consentimiento no se daba un paso.  Y más difícil de creer es que su Jefe y amigo personal, Señor Rajoy, que tan buena sintonía y colaboración mantenían, tampoco se enteraba de nada, pese a tener a todos sus tesoreros bajo sospecha judicial y rodeado por el lodazal de la corrupción.  
Resultado de imagen de Marcos Benavent y Rus
El converso, convicto y confeso Marcos Benavent, agente de la trama B del PP  que se ha declarado él mismo como “un yonqui del dinero”, era uno de los principales “conseguidores” y  confirma ahora haber colaborado en la recaudación y reparto de  la financiación del dinero negro del P.P.    Recordemos que los grandes empresarios son los “colaboradores necesarios” de la financiación ilegal de los “populares” a través de comisiones, que ingresaban en las arcas del PP para obtener a cambio,  abultados y trucados contratos, como se ha conocido por la prensa,  entre otros,  el caso de los 9 millones de € escondidos por Rus en Brasil, procedentes de sus chanchullos en la Diputación más los 40 y tantos millones en Paraísos Fiscales de Bárcena,  más  suma y sigue interminable…  La lista de cargos  “presuntos corruptos” del PP es muy extensa y la que era ensalzada como “la mejor Alcaldesa de España”, que tanto admiraba y amaba Rajoy, que junto con  al Caso Gürtel,  Caso Rato, Caso Brugal, Caso Noos, Caso Camps, Caso Rus y demás investigaciones, está también “presuntamente implicada”, aunque lo han querido tapar blindándola como aforada senadora,  como afirmaba la Portavoz  Cospedal diciendo aquello de Rita que  “es mucho más que un referente”, pero en realidad esa es solo una  parte de la pandilla que formaban la “presunta asociación para delinquir” por la que se les investiga al PP como organización política.
Resultado de imagen de Cospedal, Rita y Rajoy
Toda esa situación se refleja en el ambiente político del deterioro de la burguesía, que se encuentra casi aislada en el Parlamento, siendo incapaz de encontrar suficientes apoyos para formar Gobierno, cuestión agravada con el caso Rita, que se ha empotrado en el Grupo Mixto, con un sueldo diario de más de 440 € al DIA por no hacer nada, cuando millones de personas se ven forzadas a trabajar durante agotadoras jornadas que rondan o no llegan siquiera a cobrar durante UN MES lo que ella percibe por cada día.   Esas situaciones reflejan un insoportable escándalo para la clase trabajadora,  creando un rechazo en la política que beneficia a la derecha pues, indigna y asquea mayoritariamente a los trabajadores empujándoles a la abstención,  repudiando este régimen parlamentario corrupto, porque sea con métodos legales, ilegales o alegales, esos parásitos saquean los recursos públicos que pagamos con insoportables impuestos los trabajadores, para que ellos sigan desvalijando  impunemente las arcas del Estado.
Resultado de imagen de Rajoy y Rato
Las tensiones, los conflictos y las  dificultades están afectando a todos los partidos y a la propia democracia burguesa, que demuestra su decrepitud y agotamiento como modelo y   donde más claras aparecen esas dificultades para salir de esta situación de estancamiento e ingobernabilidad en la que se ve sumido el sistema capitalista, es en el principal partido de la burguesía,  en el PP, que es incapaz de presentar una imagen limpia, mientras que no dimitan o sean apartados por los votos, la camarilla sostenida por Rajoy para poder limpiar las cloacas del Estado, que están podridas por años y años de financiación ilegítima de la derecha, apartando también a las grandes empresas corruptoras,  bancos y multinacionales que con sus recursos financieros en B,  han sido el lubricante de tanta corrupción y que se ha puesto ya en evidencia que ese ha sido el modelo de funcionamiento practicado por el aparato del Estado, secuestrado por a clase dominante, que se atreve todavía a hablar de “libre mercado” y de “democracia”, cuando todo ello ha estado trucado y financiado con métodos similares a los que utiliza la mafia, por lo cual, afirmamos una vez más que el PP es un gobierno “ilegítimo”.
ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 



21 de septiembre de 2016

POR UN GOBIERNO DE IZQUIERDAS CON UN PROGRAMA SOCIALISTA PARA EL CAMBIO.


Resultado de imagen para Pedro Sanchez y Pablo Iglesias

            La clase trabajadora estamos acostumbrados a que ningún patrón, ni la burguesía como clase, nunca nos ha regalado nada, sino todo lo contrario, pues permanentemente nos explotan y saquean las arcas del Estado que luego tenemos que pagar vía impuestos. No debemos a nadie las conquistas de las libertades y derechos que hemos alcanzado, pues todo ha sido fruto de las luchas sociales, de nuestro trabajo y de nuestro esfuerzo, por lo que no tenemos nada que agradecer a la burguesía y su gobierno reaccionario dirigido por Rajoy, sino todo lo contrario.

            Los trabajadores del Estado español, tanto los que están ahora en campaña electoral en Galicia o Euskadi, al igual que los de Cataluña, Andalucía o cualquier otro territorio, que padecemos el “desgobierno” del PP,  nos habíamos enfrentado el 20D y el 26J con unas elecciones donde siguen apareciendo los fantasmas del pasado que está representado por la reacción del PP y con un nuevo  adversario mucho más real y peligroso, si se consolida como escudero de la Derechona, como es el llamado “extremo-centro que representa C’s,  agente directo del Gran Capital.

            Los votantes que acuden a las urnas, que en democracia siempre llevan la razón, les guste o no a los dirigentes, han sentenciado con su voto disperso, que los abusos de las mayorías absolutas del PP se habían terminado y que la Ley D’hont, que tanto había venido beneficiando al bipartidismo, es en realidad un bodrio injusto y desproporcionado, aunque Rajoy y algunos otros dirigentes no lo quieran admitir e intenten buscar culpables echando el peso de todo a Pedro Sánchez, amparados por su escandalosa campaña de propaganda de los Mass Media, incluso a escala internacional,  con la colaboración de algunos personajes del ala derecha del PSOE que están más próximos a los liberales que a  Izquierda Socialista y a todo lo que hay por su izquierda, tanto en el plano  político como sindical y social.

            Ningún trabajador debiera dudar que en las filas de las derechas, tanto del PP como del C’s, se hayan enemigos descarados de la clase trabajadora. Todos los elementos decrépitos, todas las redes mafiosas y corruptas con los hábitos y las reminiscencias del antiguo régimen, toda la legislación reaccionaria, como las reválidas franquistas, la LOMCE en su totalidad, la contra-reforma laboral, la Ley Mordaza y demás legislación contraria a los intereses de los trabajadores llevadas a cabo por Rajoy, recuerdan los métodos autoritarios que sufríamos los veteranos que padecimos la represión y el ahogo de falta de libertades bajo la dictadura.

            La burguesía española en la persona de su primer Capataz, el Presidente en funciones Rajoy, que nunca ha funcionado a favor del pobre, solo de los ricos, están soñando y deseando una nueva edición de la rentable mayoría absoluta que disfrutaron las clases dominantes, pero eso no volverá aunque lo están intentando con todas sus fuerzas, procurando violentar los resultados de los votos, que han rechazado tanto por los votantes que apoyaron a otros partidos como los más de once millones de abstencionistas, que NO quieren a Rajoy y que , por tanto, preferirían un cambio, aunque éste se empeñe en repetir la falsedad que el más votado tiene que ser presidente.

            Bajo este modelo de democracia parlamentaria burguesa, según sus propias Leyes,  cuando ningún partido alcanza la mayoría suficiente para gobernar,  se necesitan los apoyos de otras fuerzas, pero el PP ha sido hasta ahora incapaz de alcanzar la mayoría al estar cada vez más desprestigiado por el lodazal de corrupción al que se enfrenta Rajoy.  La gran mayoría de los votantes identifican a una democracia con una mejora en el nivel de vida, con una educación y sanidad públicas de calidad, con unas pensiones suficientes, con el derecho efectivo a la vivienda digna, con un trabajo y un salario justos, etc., y todo eso nos lo ha recortado o negado el gobierno del PP.

            La clase trabajadora no lucha por unas abstracciones legalistas, por promesas que no se cumplen, o que solo se llevan a cabo cuando ésas favorecen a los ricos, aunque perjudiquen a los pobres, porque esa “democracia burguesa”, que  padece la mayoría de la clase trabajadora,  es la que no nos sirve y lleva a millones de personas a pasar a la abstención, ya que se encuentran frustradas o traicionadas por las mentiras de las promesas electorales.  Ese tipo de democracia manipulada y tergiversada en sus principios, que nos han venido ofreciendo durante años, no es válida hasta que no sea verdadera y acaben  con el paro,  la miseria, el hambre,  la pobreza, la explotación y  la opresión de una nación contra sus pueblos.

            Las izquierdas debemos corregir nuestros errores, nuestras divisiones, nuestros tacticismos y personalismos, para avanzar hacia la unidad y una mejor organización democrática, para lo cual debemos hacer un llamamiento a las masas a que nos movilicemos en defensa de un programa genuinamente socialista y una verdadera democracia social, que resuelva las necesidades vitales del pueblo trabajador poniendo a todos a funcionar y producir.

            Pero todas las reivindicaciones que se planteen serán imposibles de cumplir mientras las cien familias de la clase dominante, que no han sido elegidas democráticamente, sigan dictando a su Gobierno de turno,  desde los despachos del IBEX-35, las multinacionales y la Banca , las políticas de austeridad financieras y productivas, cuyo objetivo es el lucro privado de esa minoría de parásitos que se llevan la parte del león, perjudicando al pueblo en su conjunto con sus evasiones, sus corrupciones y sus desfalcos.

            Cualquier intento de resolver los problemas sociales y los territoriales, que son fundamentales para poner en marcha una Nueva Economía, sin que se tome política y socialmente el control de los monopolios, de los grandes latifundios ociosos e improductivos y del sector bancario para crear una Banca Pública que permita planificar científicamente la economía al servicio de la mayoría de la población que es la clase trabajadora,  seguiremos estancados y con la imposibilidad de llevar a cabo los cambios importantes y profundos tan necesarios que el pueblo está demandando.

            Un Gobierno de los trabajadores es posible, pero para ello, las direcciones políticas y sindicales de las izquierdas tendrán que actuar en estos momentos difíciles siguiendo al Abuelo Pablo, que decía:  “eligiendo a los mejores, pero luego vigiladlos como si fuesen canallas”  pero distinguiendo entre  dos opciones, pues también explicaba que: “En momentos clave hay que optar, o con los unos o con los otros; o con la burguesía o con la clase trabajadora.  No se puede servir a dos amos a la vez”.  Por tanto, en estos momentos de incertidumbre, la alternativa ante la clase trabajadora debe clarificarse, porque seguir con el mismo estancamiento de este modelo de esclavitud, de recortes, de decadencia y con la explotación de siempre bajo el PP,  nos llevará a la catástrofe social.  No queda otro camino que luchar por el Cambio, mediante el entendimiento de un gobierno de las izquierdas, que con voluntad política de los dirigentes, todavía es posible.  ¡¡No,  es NO a Rajoy y a las derechas ¡¡

JOSÉ MARTíN RODRÍGUEZ.
Área de Comunicación.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com




19 de septiembre de 2016

CONVOCATORIA COORDINADORA DE I.S. DE MÁLAGA.


   Resultado de imagen de TWITTER DE IS PSOE MALAGA.

      A  L@S COORDINADOR@S y ADHERID@S A LA CORRIENTE IZQUIERDA SOCIALISTA.

Estimado/a compañero/a:

                Por medio de la presente, se  convoca  reunión de la  Coordinadora Provincial de Málaga de la corriente IS-PSOE,  abierta a los adheridos  que deseen asistir de acuerdo con el siguiente calendario:   

DÍA:   Jueves 22 Septiembre 2016.
HORA: A las 19:15 H. ( 7 de la tarde)
LUGAR:   CASA  DEL PUEBLO “MARIANO DIAZ” (AGRUPACIÓN DE CAMPANILLAS)
Calle Israel, 59. CAMPANILLAS (Frente Gasolinera Parque Tecnológico Andalucía). 

            ORDEN DEL DIA:

1)      Constitución de la Mesa.
2)      Propuestas y participación en la Coordinadora Territorial del 24-9
3)      Participación en el C.P. del PSOE de Málaga del 24-9
4)      Plan de Trabajo.
5)      Varios.

 Por la importancia de las cuestiones a tratar rogamos puntualidad.    
 Saludos socialistas,

COORDINADORA PROVINCIAL.  
 IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A.
Miguel Manzanares.  Portavoz y Coordinador General.   

Para más información: Llamar al móvil  690.852.812 o escribir a:

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com
 


16 de septiembre de 2016

El Sindicato de Estudiantes propone a la Comunidad Educativa ir a la Huelga General el 26 de octubre.


Rueda de prensa frente al Ministerio
¡¡NO a las reválidas franquistas!
¡El derecho al estudio de millones de familias está amenazado¡¡

Después de cuatro años de recortes salvajes a la educación pública, el Partido Popular vuelve a declarar la guerra al derecho a la educación pública de millones de familias. Aprovechando los meses de verano el gobierno de Mariano Rajoy aprobaba por decreto y a escondidas lo que supone la mayor agresión que ha sufrido la educación pública en décadas: la entrada en vigor de las reválidas franquistas. El objetivo es claro: expulsar de manera fulminante a cientos de miles de jóvenes de familias humildes del sistema educativo.

Han sido muchos los intentos del Partido Popular para arrasar la educación pública. Los enormes recortes en los presupuestos educativos que alcanzan más de 7.000 millones de euros; la reducción generalizada de las becas y la subida brutal de las tasas que ya ha supuesto la expulsión de 77.000 estudiantes de la universidad; el despido de decenas de miles de profesores, o la aprobación del 3+2, medidas todas que son parte de una agenda que comenzó con la LOMCE. En definitiva, una ofensiva sin cuartel para acabar con la enseñanza pública y devolvernos a las cavernas educativas del franquismo, al clasismo más descarado, y a un proceso generalizado de privatización que está convirtiendo el derecho al estudio en un jugoso negocio para los grandes empresarios. 

El modelo de las reválidas franquistas supone multiplicar la actual selectividad por tres, facilitando de la manera más mezquina la expulsión de cientos de miles de estudiantes que viven en el día a día la degradación de la calidad educativa como consecuencia de los recortes. Con una primera reválida en 4º de la ESO, que en caso de no aprobar supondrá no solo la imposibilidad de acceder a bachillerato sino también la negación del título en ESO, y una segunda reválida en 2º de Bachillerato, que dejará sin título de bachillerato a quien no la apruebe cerrando las puertas de la universidad… con un modelo semejante, no se está abogando por mejorar la calidad de la enseñanza, sino todo lo contrario. La calidad de la enseñanza pública se defiende contratando a decenas de miles de profesores, ampliando los equipos docentes de apoyo, aumentando los desdobles, garantizando ratios adecuados que acaben con la masificación, dotando a nuestros centros de estudio de medios materiales y humanos dignos para impartir una enseñanza integral. Justo lo contrario de lo que ha hecho el PP en estos años.

En caso de suspender las revalidad no sólo se nos impedirá el acceso a cursos superiores y la obtención del título de la ESO o Bachillerato habiendo superado todas las asignaturas, deja abierta la posibilidad de una tercera reválida realizada por las universidades para poder acceder a la carrera elegida. ¡Es un escándalo y una agresión a nuestros derechos! ¡Una injusticia que no tiene otra justificación que seguir reduciendo recursos económicos y docentes a la enseñanza pública!

¡Esta es la gota que colma el vaso! ¡No podemos permitirlo!
¡26 de octubre Huelga General de toda la Comunidad Educativa!
Desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a toda la Comunidad Educativa, a todos los profesores, padres y madres, y a toda la juventud estudiantil a la lucha masiva contra las revalidas franquistas que el PP quiere imponer.

Tras cuatro años de movilizaciones incansables por defender la educación pública no podemos permanecer impasibles: hay que levantar la movilización de la comunidad educativa de la forma más contundente hasta derrotar las reválidas franquistas. Es necesario convocar una gran huelga educativa para que seamos millones en las calles defendiendo la educación de todos. Por todas estas razones proponemos a la Plataforma Estatal en Defensa de la Escuela Pública la convocatoria de una gran huelga educativa para el próximo 26 de octubre, que vacíe las aulas y llene las calles, con la decisión de que este sea un primer gran paso en una lucha que debe mantenerse y ampliarse hasta conseguir la retirada de las revalidas y la derogación de la LOMCE.

¡No podemos permitir que este gobierno corrupto acabe con el derecho al estudio de millones de familias!

SINDICATO DE ESTUDIANTES. 

14 de septiembre de 2016

EL RENACER DEL NACIONALISMO ECONÓMICO.

El fascismo italiano proclamó que el “sagrado egoísmo” nacional es el único factor creativo. (…) Hace sólo veinte años los manuales escolares enseñaban que el factor más poderoso para la producción de riqueza y cultura es la división mundial del trabajo, que tiene sus raíces en las condiciones naturales e históricas de desarrollo de la humanidad. Ahora resulta que el intercambio mundial es la fuente de todas las desgracias y todos los peligros. ¡Volvamos a casa! ¡De vuelta al hogar nacional!
León Trotsky, 1933
La globalización (…) elimina la clase media y nuestros empleos (…) Nuestro país estará mejor cuando empecemos a fabricar nuestros propios productos nuevamente, volviendo a atraer a nuestras costas nuestras otrora grandes capacidades manufactureras”.
Donald Trump, 2016
Los años se suceden y la burguesía muestra su impotencia para remontar la recesión más profunda de los últimos 70 años. El panorama es incluso más sombrío que en la primera fase de la crisis. Todas las medidas destinadas a reactivar la economía no solo se han mostrado impotentes para rescatar a Europa del estancamiento y garantizar un crecimiento sólido en EEUU, tampoco han evitado que la sobreproducción se extendiera por todo el mundo. El FMI lo reconocía hace unos días al señalar que “las políticas a la hora de resolver los arraigados problemas que sufren las mayores economías mundiales ha metido al mundo en el peor bache de bajo crecimiento de las últimas tres décadas y la situación podría ir a peor.”
No faltan motivos de preocupación. El capitalismo chino, que en la primera fase de la Gran Recesión se convirtió en una esperanza, muestra hoy sus debilidades. Su desarrollo de los últimos años ha estado basado en una vertiginosa política de endeudamiento que ha provocado una formidable burbuja difícil de controlar: su deuda pública se acerca al 300% de su PIB. Por si esto fuera poco, sectores decisivos de su industria siguen asfixiados por la sobrecapacidad en un mundo que no puede asimilar ya sus mercancías como antes.
Respecto al resto de las naciones emergentes, la situación es aún peor. La economía más importante de América Latina, Brasil, se enfrenta a su peor crisis de los últimos 25 años, con una caída del PIB superior al 5%. En Europa, los obstáculos que se interponían en el camino hacia la recuperación se han recrudecido tras el Brexit. Y si miramos hacia el norte en busca de buenas noticias, no las encontraremos. The Wall Street Journal informaba este verano que las mayores compañías de EEUU registraron cuatro trimestres consecutivos de reducción en sus ganancias debido a sus ventas raquíticas. Es más, el capitalismo estadounidense acusa duramente el ajuste en la industria de los combustibles fósiles, que comprende a los grandes monopolios estadounidenses: Exxon, Shell, BP y Chevron acumulan una deuda combinada de 184.000 millones de dólares.
Y qué decir del sector financiero, cuyo rescate ha provocado tanto sufrimiento a millones de familias trabajadoras. Lo cierto es que esta bomba de relojería no ha sido desactivada. Desde comienzos de 2016 los 20 mayores bancos han perdido una cuarta parte de su valor de mercado combinado, aproximadamente 465.000 millones de dólares. En lo que se refiere a la actividad bursátil, desde que en verano de 2015 se desplomaran las bolsas chinas, la pérdida de su capitalización supera los 18 billones de dólares.
Declive del comercio mundial
A pesar de los nueve años transcurridos desde el estallido del sector inmobiliario en EEUU, del hundimiento de Lehman Brothers, y de todas las empresas y empleos destruidos, los capitalistas siguen desconfiando de la inversión en el tejido productivo. Son conscientes de que en 2008 el pinchazo de la burbuja financiera anunciaba una prolongada crisis de sobreproducción que acarrearía a su vez una fuerte contracción del comercio mundial.
El desarrollo del mercado mundial —inducido por la nueva división del trabajo internacional tras el colapso del estalinismo y la apertura de nuevos mercados y ramas de la producción— jugó un gran papel, entre otros factores, para que el capitalismo europeo y estadounidense, junto con China, registraran dos décadas de crecimiento salpicado de breves recesiones (desde 1987 hasta 2007 aproximadamente). La incorporación de Rusia, los países del este de Europa, y fundamentalmente China al comercio mundial, inició una espiral ascendente en la que las viejas potencias capitalistas encontraron una jugosa fuente de inversiones productivas. La internacionalización del comercio y del proceso productivo adquirió un nuevo impulso. La participación media de las exportaciones e importaciones de mercancías y servicios comerciales en el PIB mundial pasó del 20% en 1995 al 30% en 2014, y, en ese mismo periodo, las exportaciones mundiales de mercancías se multiplicaron por cuatro .
Las cadenas de producción internacionales se intensificaron y desarrollaron al máximo. La fabricación del modelo 787 Dreamliner de Boing ilustra muy bien esta realidad. El fuselaje central se fabricaba en Italia, los asientos en Gran Bretaña, los neumáticos en Japón, el tren de aterrizaje en Francia y las puertas de carga en Suecia. Para la empresa automovilística Volkswagen, resultaba rentable producir los motores en Alemania, el cableado en Túnez y los filtros en Sudáfrica. Hungría y Polonia, tras su entrada en la UE, se insertaron en este gran puzle de relaciones económicas especializándose en manufacturas químicas, transporte y equipos electrónicos.
Toda esta interdependencia y conexión de las diferentes economías nacionales entre sí se tradujo, una vez estalló la crisis de sobreproducción, en un contagio masivo. “Otra característica importante de la contracción del comercio en 2008-2009 fue su alcance verdaderamente mundial y el elevado grado de sincronización entre los distintos países. (…) En enero de 2009, el 73% de los países había registrado un fuerte retroceso de las exportaciones y otro 16% también había experimentado una caída de las exportaciones pero a un ritmo más moderado… la transmisión entre países fue excepcionalmente rápida.”
La política es economía concentrada: el auge del nacionalismo político y económico
El comercio mundial se contrajo brutal y rápidamente, el mercado se redujo y la lucha entre las potencias por el control del mismo se recrudeció. A diferencia de los periodos de expansión económica, en los que la expectativa de abundantes beneficios puede facilitar una cierta coexistencia no exenta de tensiones entre las diferentes burguesías nacionales, el estallido de la recesión provocó una escalada de los conflictos diplomáticos, económicos y militares. Al calor del declive del intercambio en el mercado mundial, el chovinismo nacional empezó a germinar. Los problemas del norte de Europa comenzaron a presentarse por muchos como una responsabilidad de los países mediterráneos, la decadencia de la industria nacional como consecuencia de la competencia desleal de otros países, los inmigrantes como la causa de la falta de empleo, los refugiados como una amenaza a nuestra forma de vida, y la construcción de grandes muros en nuestras fronteras como una necesidad vital…
Los hechos que señalan una vuelta al nacionalismo económico y político —el síntoma inequívoco de la decadencia senil del capitalismo— se multiplican por todo el mundo. EEUU denuncia como un ataque contra sus intereses nacionales la reclamación de la UE a Apple del pago de 13.000 millones de dólares en impuestos atrasados. A su vez, EEUU y Europa se alían para denunciar que China usa sus finanzas públicas para subvencionar empresas deficitarias con el objetivo de inundar el mercado con productos por debajo de su coste de producción. Respecto a esta cuestión, el cinismo de Obama y Merkel es evidente. El gobierno estadounidense no tuvo ningún reparo en ‘ayudar’ con dinero público a sus automotrices cuando fueron golpeadas por la crisis, por no hablar de las subvenciones a la producción agrícola. Una de las últimas novedades en este terreno se produjo el pasado abril, cuando la UE anunció la compra de deuda privada de empresas, es decir, que multinacionales europeas conseguirán dinero a bajo interés con cargo al BCE. Aunque un denso oscurantismo envuelve toda esta operación, ya se conocen a algunas de las afortunadas: Telefónica, Siemens, Renault, Assicurazioni Generali…
Esta vuelta al proteccionismo y el nacionalismo económico, que hunde sus raíces en la profundidad de la crisis, impulsa la misma tendencia en el plano político. Un fenómeno que se extiende por todo el mundo. Donald Trump, el candidato republicano a la presidencia de los EEUU, promete subir los aranceles a los productos chinos y mexicanos para devolver su viejo esplendor a la industria estadounidense. Marine Le Pen, llama al pueblo francés a apoyar una política de ‘patriotismo económico y proteccionismo inteligente’. El UKIP británico, se presenta como “el más nacional de todos los partidos”. Todas estas organizaciones, y otras semejantes, ya sea Alternativa por Alemania, Amanecer Dorado en Grecia, el noruego Partido del Progreso, el Movimiento por una Hungría Mejor o los Auténticos Finlandeses, comparten además un discurso rabiosamente racista que, lejos de ser combatido, es consentido e incluso alentado por los partidos de la derecha tradicional y, también, como demuestra la trayectoria de Hollande, por amplios sectores de la socialdemocracia. No debemos extrañarnos, la burguesía necesita que el eje del debate político se desplace a la defensa de la patria, que el conflicto social se vea distorsionado y desviado del terreno de la lucha entre explotados y explotadores para situarse en el enfrentamiento entre nacionales y extranjeros.
Los viejos demonios vuelven a resurgir
A pesar de su inmenso poder, los capitalistas siguen teniendo enormes dificultades para que la mayoría de la clase obrera beba el veneno del chovinismo. Cuando millones de jóvenes y de trabajadores, a través de su acción, aúpan a la escena política a nuevos partidos y dirigentes como Syriza en Grecia, Podemos en el Estado español, Bernie Sanders en EEUU o Jeremy Corbyn en Gran Bretaña, no hay duda de que la gangrena del racismo, la xenofobia y el nacionalismo reaccionario no son la alternativa para las grandes masas de explotados. Dicho esto, sería estúpido menospreciar los avances electorales de la extrema derecha e ignorar la amenaza que se cierne sobre el movimiento obrero. Pero, ¿Cómo combatir estas tendencias reaccionarias que surgen precisamente de la descomposición del capitalismo?
Entre sectores reformistas de las nuevas formaciones emergentes de la izquierda, se vuelve a recurrir al viejo discurso socialdemócrata de que la mejor forma de cerrar el paso a la reacción es confiar en el buen funcionamiento de la democracia y las instituciones parlamentarias. Pero es precisamente la impotencia de la “democracia” capitalista por resolver el problema de la crisis, esa misma “democracia” que ampara los rescates a los grandes bancos y legisla los recortes y la austeridad contra la población, que permite el desempleo crónico y la extensión de la desigualdad, la que crea las condiciones objetivas para una vuelta al nacionalismo y a los discursos reaccionarios —y fascistas— característicos de los años treinta del siglo XX. Esa “democracia” es la que legisla para que en Europa se trate a cientos de miles de refugiados inocentes —víctimas de las guerras y atrocidades de las que son responsables las potencias occidentales— exactamente igual que hacían los nazis, y sus gobiernos aliados, contra millones de judíos en Europa.
La burguesía no desprecia ningún medio para garantizar sus objetivos. Utiliza a discreción a los gobiernos conservadores y socialdemócratas para imponer sus políticas, recorta los derechos democráticos, endurece la represión y, mostrando el callejón en que se encuentran, recurren al espantajo demagógico del nacionalismo por que no vislumbran una salida a la crisis que no pase por aplastar a sus competidores en el mercado mundial. Son tan conscientes de la gravedad de la situación que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, señaló: “El péndulo político amenaza con oscilar hasta situarse en contra de la apertura económica y si no se aplican medidas de política contundentes, el mundo podría sufrir un decepcionante crecimiento durante un largo periodo”.
El futuro es del socialismo
Los viejos demonios, que parecían conjurados, vuelven a resurgir con fuerza. A principios de los años 30 del siglo pasado, León Trotsky explicaba las tendencias dominantes en un contexto histórico que muestra toda una serie de similitudes con el actual: “Se pone cabeza abajo la tarea progresiva de cómo adaptar las relaciones económicas y sociales a la nueva tecnología, y se plantea cómo restringir y coartar las fuerzas productivas para hacerlas encajar en los viejos límites nacionales y en las caducas relaciones sociales.”
El desarrollo del mercado mundial, la división mundial del trabajo, la internacionalización del proceso productivo, en definitiva, la socialización de la producción a escala planetaria es un proceso extraordinariamente progresista. Ha desarrollado la industria, ha elevado la productividad del trabajo, ha generado avances tecnológicos maravillosos. En 1848 Marx y Engels explicaban en el Manifiesto Comunista como lo nuevo se desarrolla dentro de lo viejo, como la burguesía fue engendrada en la vieja sociedad feudal y mediante una revolución victoriosa en naciones como Gran Bretaña y Francia, lograron acabar con las restricciones impuestas por un régimen político caducado. Sólo así las fuerzas productivas avanzaron como nunca lo habían hecho antes en la historia.
La misma coyuntura se levanta ahora ante la humanidad. La solución no es dar marcha atrás el reloj de la historia, volver al proteccionismo, a la lucha entre los diferentes Estados nacionales capitalistas, cerrar más fábricas y despedir a más trabajadores. Para acabar con la miseria, con las guerras, con el sufrimiento de un número cada vez mayor de seres humanos, es preciso liberar a las fuerzas productivas de la camisa de fuerza que impide que sigan avanzando: la propiedad privada de los medios de producción y las fronteras nacionales. La actual crisis de sobreproducción prueba que una nueva sociedad se está gestando en el seno de la vieja. Las condiciones objetivas para levantar una economía mundial planificada, basada en la participación democrática y consciente de la población en la toma de decisiones, están dadas. El socialismo lejos de aparecer como una utopía es la única solución, la garantía de que un mundo que es capaz de generar tanta riqueza lo pueda emplear para el bienestar de la humanidad. Para lograrlo, la gran tarea sigue siendo la misma: construir la organización capaz de llevar el programa de la transformación socialista hasta el final
Escrito por Bárbara Areal.
Fuente: Periódico EM núm.307.