22 de noviembre de 2012

LA GUERRA ISRAELÍ-PALESTINA.




“Rondaban las 9.20 de anoche cuando se oyeron las primeras salvas de tiros al aire para celebrar el alto el fuego. A partir de entonces, el centro de la Ciudad  de Gaza fue una fiesta. Los adolescentes enarbolaban eufóricos banderas de Hamás,  Yihad Islámica y alguna de Fatah, los conductores pitaban con las bocinas, algunos hombres disparaban al aire y muchas familias sacaron a sus niños a tomar el aire tras ochos días de encierro obligado. En las cales de Gaza el veredicto parecía unánime, las milicias de Hamás  y Yihad Islámica han ganado esta partida, La ofensiva ha dejado 162 muertos palestinos, incluidos 42 niños, 11 mujeres y 18 ancianos, y más de 1200 heridos. (EL País.com 22-11-12).  


Nuestra corriente de opinión IS-PSOE hemos venido exigiendo el alto el fuego de esta nueva masacre perpetrada por el sionismo en GAZA con la inoperancia de la ONU, cuyos dirigentes debieran dimitir todos,  y tanto en nuestro blog como a través de los medios que hemos podido utilizar, hemos analizado el peligro que representan escaladas bélicas de este calibre, rechazando y condenando la masacre. Entre otros comunicados decíamos: 

“PELIGROSA ESCALADA BÉLICA EN ORIENTE MEDIO:
Si fracasa la O.N.U. en detener inmediatamente los combates de Israel contra Palestina, podría convertirse ese conflicto en la espoleta del inicio de la III G.M. al igual que la crisis de 1929 arrastró al mundo a la II G.M.. ¿No conocen la historia los estrategas del capitalismo, o es que quieren destruir el Planeta?. OBAMA se ha arrodillado ante las exigencias bélicas del Sionismo Israelita. ¿Por qué no devuelve el Premio Nobel de la Paz?  Las organizaciones sociales de la izquierda debemos plantear una campaña contra las GUERRAS. ¡¡NO al complejo Militar Industrial de EEUU que está sometido a las órdenes del Gobierno Sionista de Israel, con una división interna de la CIA. ¡¡ALTO EL FUEGO EN ORIENDE MEDIO YA.¡¡”


Saludamos el alto el fuego alcanzado, pero al igual que ha ocurrido en infinidad de ocasiones,  el equilibrio es tan inestable que puede verse violado de nuevo.  La situación en Oriente Medio sigue siendo un polvorín y tanto Palestina como Israel no son inmunes a los procesos de luchas revolucionarias que las masas han estado llevando a cabo durante los últimos años, por lo que la clase domiante está dividida y no tiene una alternativa más que la guerra.  Obama anunció en septiembre pasado un nuevo plan de paz para la región e incluso hizo amagos de presentarse como defensor del pueblo palestino. Pero a los dos meses, cuando palestina insistía en su petición de entrar en la ONU, el Presidente Obama demostró su enérgica oposición, volviendo al redil, sumiso a las presiones del lobby sionista, lo que demuestra la vergonzosa hipocresía con la que juega el imperialismo, dando una de cal y otra de arena.


Las intrigas, maniobras y traiciones a lo pactado es una constante de la diplomacia internacional de Estados Unidos, en ese escenario Palestino-Israelí,  que durante las conversaciones de paz de las últimas décadas,  incluyendo la renuncia a reivindicaciones historias, como el legítimo retorno de los millones de refugiados palestinos o la reclamación de Jerusalén como capital, siempre quedan en aguas de borrajas, violando permanentemente Israel las resoluciones de la ONU que les son adversas, lo que demuestra que ese organismo es una parte más del problema y no la solución.


La crisis económica también afecta a la zona y la Autoridad Nacional  Palestina sufre un gran desgaste tras años de gobierno caracterizado por una pauperización y deterioro de la condiciones de vida de las masas que soporta una ausencia terrible de derechos democráticos, debido al embargo de Israel y a la amenaza permanente de reanudar  la guerra .


La democracia y el bienestar prometidos no aparecen por ninguna parte, al contrario, pues, hace ya cerca de 3 años, con los territorios palestinos bajo gobiernos adversos, entre ANP y Hamás, el pueblo sigue sufriendo las consecuencias, aunque la juventud y los trabajadores de Palestina recibieron con gran esperanza los acontecimientos revolucionarios de la primavera árabe del año pasado, pensando que por fin algo podría cambiar.  Se puso en evidencia con masivas manifestaciones de Cisjordania y Gaza, pero ni los dirigentes de Al Fatah, ni los fundamentalistas tenían simpatías por ese movimiento revolucionario. Eso esplica que ambas organizaciones forzaran el compromiso ante la Asamblea General de la ONU, con el acuerdo de colaboración entre Al Fath y Hamás y el intercambio de prisioneros.


Todos conocemos que Israel es la cabeza de puente de Estados Unidos en la zona, junto con Egipto que se engancha de nuevo al carro después de la revolución,  así como Turquía, Qatar y Arabia Saudita, que están colaborando con el imperialismo para destrozar al pueblo sirio en esa guerra atroz  y asesina de desgaste, que mantienen con su antiguo aliado Al-Assad.


El pueblo árabe está exhausto y el hostigamiento es permanente, pero contrariamente a lo que algunos piensan,  el pueblo llano de Israel también está cansado y sufre las consecuencias, pues  es el segundo país de la OCDE en desigualdad social, un 24 % de la población vive en la pobreza o corre un riesgo serio de caer en ella (29%).  Cinco familias de super-ricos controlan el 30 % de la economía. Por otra parte, el gasto militar representa un lastre cada vez más pesado, unos 17.000 millones de dólares al año, cerca del 8 % del PIB.


Los medios de comunicación de la clase dominante han venido presentando a Israel como un bloque compacto de gran poder adquisitivo donde se vive bien, en contraposición al pueblo árabe, empobrecido, equiparando a la burguesía con un todo, sin que parezca que exista la clase obrera, pero no es así.  Los acontecimientos de la crisis está destapando, debido a la necesidad de lucha de los trabajadores, que existen las clases, dándose la mayores movilizaciones de masas de la historia israelí, que desmienten la idea de igualdad, que no es tal, pero gobierno sionista ha utilizado el “nacionalismo-religioso-hebreo” para desviar la atención de los asalariados,  reavivando la cuestión del enemigo árabe.


Durante el último año, centenares de miles de trabajadores y jóvenes en Israel han tomado las calles, siguiendo el modelo similar al 15-M, exigiendo “Justicia Social” y en cuestión de semanas el pueblo entero se contagió ampliando las reivindicaciones como el derecho a la vivienda e incluso comenzó a enarbolar consignas anticapitalistas mucho más concretas. Incluso la participación masiva de la clase trabajadora arrastró a la dirección de la central sindical Histadrut, que al principio era reticente a apoyar el movimiento, pero al final, la presión enorme desde abajo obligó a la Confederación Sindical a convocar en agosto pasado una Huelga de trabajadores municipales que se solidarizaba con el movimiento de los “indignados”.


El Gobierno sionista de Israel, (reaccionario de derecha), ha utilizado el miedo y el terror durante décadas, para mantener sometidos a los trabajadores y la juventud, con amenazas externas y la guerra permanente, que les servía para alejar a la clase trabajadora del camino de la lucha de clases y dividía a las masas en líneas étnicas, separando y enfrentando a judíos contra árabes.  Pero con el incremento de las desigualdades y la necesidad de luchar, las cuestiones de clase se están imponiendo por encima de las divisiones nacionales y religiosas. 


Ha habido en Israel manifestaciones históricas donde por primera vez han marchado juntos como clase trabajadora parte de judíos y palestinos reivindicando mejoras, que ha encendido las luces de alarma de la clase dominante sionista-israelí. Estas luchas han tenido un significado histórico y marcan un punto de inflexión, siendo quizás parte de la causa del pánico que está demostrando la clase dominante, porque ven de forma incipiente esto como un anticipo del futuro, ya que no pueden ofrecer ninguna alternativa a sus pueblos en líneas capitalistas y el contagio de la revolución,  la efervescencia y las convulsiones sociales de todos los pueblos,  les quita el sueño  y, como dice el refrán, “cuando los dioses los quieres destruir, primero los vuelven locos”, locos porque no ven más que el camino de la guerra, que no les lleva a ninguna parte, solo a la miseria, a la destrucción y a la barbarie.

¡¡NO A LA GUERRA¡¡
¡¡LIBERTAD y DEMOCRACIA PARA LOS PUEBLOS¡¡
¡¡ POR EL RECONOCIMIENTO DEL ESTADO PALESTINO EN UN PLANO DE IGUALDAD AL ESTADO DE ISRAEL¡¡
¡¡POR LA FEDERACIÓN SOCIALISTA DE ORIENTE MEDIO¡¡



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