Los administradores de este blog nos tomamos un breve descanso, porque el arte de saber
descansar es en buena parte el arte de poder continuar trabajando por alcanzar nuestro objetivo
que es llegar a disfrutar de una vida mejor para todo ser humano. Volveremos la próxima
semana.
¡¡SALUD¡¡
26 de julio de 2012
25 de julio de 2012
ECONOMÍA: ¿HAY SALIDA BAJO EL CAPITALISMO? (Parte III final.)
Continuación…(…) El clamor del pueblo
que grita en las calles expresa la necesidad de un giro a la izquierda en las
organizaciones de masas de los trabajadores. Esta situación está provocando un
cambio molecular en la psicología del
movimiento obrero, que indudablemente va
a espolear un incremento explosivo la
lucha en el terreno sindical,
pasando de la apatía y de la dejadez a la
actividad sindical e incluso política, cuestionándose grandemente las
direcciones actuales que están con las tácticas y estrategias desfasadas del
anterior periodo. Los dirigentes
sindicales, si no actúan con inteligencia y cambian inmediatamente el chip, se verán en un compromiso, obligándoles la
situación a girar a la izquierda, o serán sobrepasados por los acontecimientos
y barridos por la fuerza de la lucha de masas. Si en un momento dado no sirven
para satisfacer las necesidades reivindicativas que exigirán los trabajadores,
serán sustituidos por otros más a la izquierda. Se podría dar el caso de
indisciplina sindical, con el fortalecimiento de las incipientes corrientes
críticas que están surgiendo cada vez con más fuerza en el seno de los sindicatos
y partidos obreros.

Las condiciones objetivas están
madurando por estos procesos de forma agigantada. Estamos en los inicios de los
procesos de luchas entre las clases, por mantener las actuales condiciones de
vida, que la recesión capitalista nos está arrebatando. Las tareas de los
socialistas pasan por defender la necesidad de un fuerte ala izquierda en el
seno del PSOE, para profundizar las conquistas sociales y combatir a la
burguesía cuyo principal brazo político es el PP, con la santa alianza de los
poderes fácticos, han pasado descaradamente a la ofensiva atacando a los
trabajadores.
Nuestra
tarea también pasa por continuar organizándonos cada vez mejor, buscando
confluencias con los demás partidos y sindicatos de izquierdas, haciendo un llamamiento a los
trabajadores para que se movilicen en la lucha por el socialismo, para
fortalecer nuestras organizaciones: en aspectos sindicales, políticos, y de
otra índole, tanto en el aspecto cuantitativo como sobre todo en el aspecto
cualitativo. Los trabajadores más que nunca necesitamos saber con exactitud qué
está ocurriendo. Las viejas ideas que nos decían acerca de que dentro del
capitalismo se iban a resolver nuestros problemas fracasaron: las nuevas
generaciones están más explotadas que nunca, más endeudadas que nunca y con un
futuro desolador ante sí.
Por tanto, desde IS-PSOE de Málaga,
creemos que hay que fomentar el debate de las viejas y sanas ideas socialistas
que dieron lugar a la conformación del PSOE: las ideas del materialismo
dialéctico, esto es, las del marxismo, que es la expresión más acabada de la
conciencia de nuestra clase y que están siendo reclamadas en todos los
continentes.
Todo esto da
la razón a nuestra corriente, que contra viento y marea, luchando en contra de
todos los que nos decían que se habían superado las crisis y que el socialismo
ya no era necesario, hemos venido manteniendo la necesidad de volver a los
clásicos para rearmar ideológicamente al partido, dotándonos de un mayor
contenido socialista, exigiendo más democracia, más participación y más acción
tanto en el seno del partido como en la sociedad.
En momentos tan cruciales a los que nos
enfrentamos, el partido tendrá que optar. Y como decía Pablo Iglesias, “o
con los unos o con los otros”: o bien se asume la lógica del capitalismos y
asumimos las presiones de la derecha del PP, o de CiU-PNV,
y les dejamos que nos apliquen política de recortes sociales cada
semana, que representan quitar dinero de nuestros bolsillos para
restaurar la tasa de ganancias del capital, ayudando a los que nos han robado,
para buscar una salida capitalista; o
bien, basándose en la fuerza de la mayoría que es la clase trabajadora,
planteamos un programa auténticamente socialista que beneficie a la clase a la
que el partido se debe, a los trabajadores y a las capas más desfavorecidas de
la sociedad.
Nuestra posición siempre ha sido clara,
que la “crisis la paguen los capitalistas, pero para ello nos tenemos que
organizar mejor, porque juntos podemos. La clase obrera con sus movilizaciones y
luchas entrará en un período de agitación y efervescencia similar al de los años 70 pero a un nivel
superior, con más experiencias, más fortaleza, más libertad y más organización.
El movimiento en la lucha de clases está resurgiendo con una fuerza colosal, ahí
tenemos las luchas de la “Primavera
Árabe”, las luchas en Latinoamérica, en
Grecia…. Desgraciadamente, cuando ahora hay que demostrar más firmeza y
confianza en la movilización social que nunca, muchos dirigentes han perdido la
confianza en la lucha de masas, pero es un tremendo error. Nunca los
trabajadores conseguimos nada gratuitamente y fue precisamente en las épocas de
más movilización social de nuestra historia cuando conseguimos los avances más
importantes: el derecho al voto para la mujer en los años 30; en los 70 y 80
mejora de la escuela pública, el Estatuto de los Trabajadores, los derechos
democráticos ...
Nadie nos regaló nada. Y ahora, como siempre nos ha
enseñado la historia, los capitalistas que siguen controlando los sectores
decisivos de la economía por encima de los gobiernos, van a pelear ferozmente
entre sí por los mercados menguantes que existen y tratarán de recomponer su
tasa de ganancia machacando los derechos sociales. Si los economistas
defensores del capitalismo dicen que nos encaminamos hacia una época en lo
económico como la de los años 30, tenemos que sacar la conclusión de que aunque
la historia nunca se repite igual, sí hay muchos de los retrocesos sociales y
políticos que se dieron por entonces, que también se darán a una escala
parecida.
Creemos que quien no esté preparado para una época en
la que tendremos que luchar por mantener nuestros derechos más básicos, comete
el mayor de los errores. Miremos la historia de nuestro Partido: a finales de
los años 20 del pasado siglo los dirigentes de nuestro Partido habían aceptado
acríticamente la práctica y esencia del reformismo, junto con la política del
realismo y del pacto con partidos burgueses que conllevaba. Se llegó a tal nivel de realismo y de pragmatismo
en la dirección del PSOE que, por entonces, Largo Caballero (que estaba en el
sector “de derechas” de la dirección en aquella época), llegó a participar en
reuniones de asesoramiento oficiales del Ministro de Trabajo del Dictador Primo
de Rivera. Todo ello ¡Cuando el PCE o la CNT estaban ilegalizados y se
practicaba la Ley de Fugas asesinando a sindicalistas detenidos!
Posteriormente, el propio Largo Caballero, bajo el
giro a la izquierda que vivió el movimiento obrero en toda Europa durante los
años 30, fue influido por los trabajadores y cambió su discurso, girando
bruscamente a la izquierda. En ese contexto, Largo Caballero, en la cárcel en
1934, leyó por primera vez en su vida a Marx, y se convenció de la necesidad de
la transformación socialista de la sociedad.
En los años que vienen por delante, podemos estar
seguros de que surgirán dirigentes dentro del PSOE que, por su contacto con el
movimiento obrero y bajo la presión de éste, reclamarán la superación del
capitalismo. Las luchas de la Transición serán espejos donde mirarnos, incluso
veremos luchas más amplias, como insistimos que ya está sucediendo en
Latinoamérica a un nivel superior cuantitativamente al de los años 70.
Este proceso quizás no se dé automáticamente, lo mismo
puede tardar meses o pocos años. Pero está implícita la posibilidad de que se
produzca un cambio repentino en la conciencia de las masas pues, como decía
Engels, “hay épocas históricas en las que parece no ocurrir nada en 20 años,
y otras en las que parece que ocurre todo en 20 días”. Una vez más,
desmintiendo a todos los agoreros que han venido pregonando el fin de la
historia y la desaparición de la clase obrera como clase en sí y clase para
sí (la entierran sobre el papel una y otra vez, de acuerdo con sus deseos,
pero prematuramente), el espíritu de
lucha y sacrificio de las masas resurgirá de sus cenizas como el ave Fénix, y
todos esos oportunistas, trepas, acólitos serviles y corruptos del gran capital
se verán sorprendidos.
Es preciso continuar luchando por esa nueva sociedad
de personas “ justas, libres, iguales, honradas e inteligentes” basada en
una economía socializada y planificada, (*) una nueva sociedad por la que un
puñado de trabajadores empezaron a luchar hace tiempo y que debe seguir siendo
la aspiración natural de cualquiera que se considere digno de pertenecer al
género humano y que honestamente quiera avanzar hacia la superación de esta
sociedad de clases mediante la constitución del genuino socialismo. A los
que todavía no estén organizados, les hacemos un llamamiento para se unan a la
lucha por un mundo mejor para todos. La lucha continúa…
ÁREA CE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE ANDALUCIA.
(*) Si quieres conocer la alternativa que hemos presentado
en la Revista “PROPUESTAS DESDE LA IZQUIERDA”,
que contiene un análisis de la economía y las propuestas programáticas
que defendemos, puedes solicitarlo gratuitamente a la dirección de abajo,
poniendo en asunto la palabra “Propuestas…”
is-psoe.malaga@terra.es
24 de julio de 2012
ECONOMÍA: ¿HAY SALIDA BAJO EL CAPITALISMO? (Parte II de III)
Continuación…(…) Las masas están
luchando desesperadamente cada vez en más países, desgraciadamente con una falta enorme de
alternativas políticas por la crisis de los partidos de izquierdas. De ahí el
surgimiento de grupos minoritarios que pretenden dar una alternativa, pero los
efectos son una fracturación y debilitamiento de las fuerzas sociales, lo
contrario de lo que pretenden.
En muchos
de estos países los procesos revolucionarios están distorsionados pero siguen
latentes, porque en el fondo la Revolución es una cuestión de pan y los
alimentos escasean, agravado por la especulación de los cereales en manos de
las multinacionales, empeorando la situación por las subidas especulativas de
los alimentos que sumen en hambrunas y
hunden cada vez más en la miseria a millones de pobres inocentes.

Los imperialistas han causado estragos
en muchas de esas zonas con la política de aniquilamiento llevada a cabo por
Gobiernos Imperialistas, en guerras
cruentas, en ese intercambio desigual de “sangre por petróleo”. Cada vez mayor número de analistas económicos,
sociales y políticos, vienen planteando que los EEUU, que han perdido la guerra de Irak, también tienen perdida la de Afganistán, pero no pueden admitirlo. La guerra de Irak, contra las “armas de destrucción masivas”, era
una gran mentira demostrada, puesta en marcha por el famoso Trio de las Azores.
La masacre y el sufrimiento de las masas
de ese país han sido horribles y lo han
hundido materialmente en la “edad de piedra”.
El efecto en la conciencia de la clase
obrera del mundo, desde América Latina hasta los países de tradición islámica,
ha dado en el último año un salto cualitativo con la “Primavera Árabe”,
derrocando a los “tiranos dictadores, que estaban siendo apoyados por los Gobernantes
de Occidente. Este “error” ha tenido que ser reconocido por
la portavoz del gobierno de EEUU, que intentaron
una rectificación a través de la política
de buenas intenciones del gobierno
Obama, que se ve forzado a tender la
mano al mundo árabe con la intención de abortar algunos de esos procesos que
estaban llevando a levantamientos populares y revoluciones, pero que en el
fondo, como se ha visto en Libia, lo que
pretenden es retomar el control porque se les podía ir de las manos.
En la situación de las matanzas de
Siria, las grandes potencias, con la defensa de sus zonas geoestratégica que
nadie quiere perder, son colaboradores necesarios de esa destrucción y del
sufrimiento de las personas, porque
siguen mirando para otro lado sin tener capacidad de respuesta ni soluciones a
corto plazo, lo que demuestra que la ONU y demás organismos, son agentes
declarados del imperialismo y están a las órdenes de las potencias dominantes,
quedando claro una vez más que la “democracia burguesa” es un cuento de hadas y
lo que existe es la verdadera y sangrienta dictadura del Gran Capital, que no
les importa en absoluto asesinar a medio mundo por tal de conservar sus
intereses y sus tasas de beneficios.
No habrá un desenlace rápido en esa sangría porque el factor subjetivo está
ausente, la situación es muy delicada y puede incendiar todo Oriente Medio y
Asia lo que llevaría a una enorme conflagración mundial. Esto está dando a entender cada vez a más ciudadanos que con la
salida bélica no se solucionan los problemas sociales de la humanidad, sino que
se agravarán.
SITUACIÓN POLITICA EN EL ESTADO ESPAÑOL:
En el punto álgido del crecimiento
económico del ciclo que terminó hace ahora cinco años, se había instalado en la conciencia de
millones de trabajadores que el capitalismo les podría ofrecer una cierta
alternativa, porque así se lo venían confirmando los estrategas de la burguesía
e incluso los propios dirigentes
reformistas del movimiento obrero, tanto sindicales como políticos, que
habían tragado el anzuelo de que las crisis del capitalismo se habían
terminado.
Ante la inexistente explicación
alternativa por parte de las fuerzas predominantes desde la izquierda política o sindical del
reformismo, millones de trabajadores se
lanzaron por la pendiente del crédito, única alternativa que les ofrecía el
sistema para tener un proyecto de vida. Es falso como nos quieren hacer creer que el
pueblo hemos vivido por encima de “nuestras”
posibilidades, la realidad es que los burgueses nos han explotado y
robado por encima de “SUS” posibilidades. Todos hemos visto cómo parecía que
nos “regalaban” créditos. Mientras tanto, los economistas y políticos
oficiales decían que “no pasaba nada”, que “España iba bien” o que “éramos más
ricos porque teníamos más propiedades”.
Con todos estos condicionantes, creyendo que el
trabajo nunca iba a faltar, en base al trabajo duro, a las horas extras,
trabajando los dos miembros de la pareja, muchísima juventud se arriesgó y se
entrampó en hipotecas a 25, 40 y hasta más de 50 años. Los dirigentes de la
izquierda no alertaron a los trabajadores de lo trágico que podía llegar a ser
esta situación. Cuando el PSOE llegó al gobierno en el 2004, alentó y siguió
con el “ladrillo y el endeudamiento” como modelo de crecimiento. En el período
2005-7 los beneficios de los empresarios y banqueros fueron insultantes. Incluso
desde una óptica estrictamente reformista o socialdemócrata, con unos
dirigentes luchadores y previsores, se podía haber presionado al capital lo
suficientemente como para reducir de manera importante los niveles de
eventualidad y mejorar mucho más el débil “estado de beneficencia” que tenemos
en el estado español, que no se puede comparar en prestaciones sociales en
absoluto a los países germanos o nórdicos de Europa.
Evidentemente la crisis capitalista era inevitable y
los despidos y ataques a los derechos de los trabajadores que estamos sufriendo
se hubieran dado en esencia. Pero el movimiento obrero se hubiera encontrado en
una posición más fuerte de cara a medirse a la situación negativa que vivimos.
Todo esto no hace sino demostrar que el sindicalismo del “pacto por el pacto” no ha servido de nada. En
años de bonanza donde los empresarios han visto subir sus beneficios con cifra
de dos dígitos, los trabajadores hemos visto bajar nuestros salarios reales.
Cuando se acepta el capitalismo como el único sistema
posible, nuestros dirigentes sindicales y políticos se quedan sin alternativas.
En la mesa de negociación el empresario no encuentra contrapartida a su
discurso, llegándose a la falsa
concepción de que únicamente es posible mantener los derechos sociales y crear
empleo si antes el empresario tiene beneficios. Esa era la cantinela del engaño constante, pero sigue siendo una gran mentira como ha
quedado demostrado por la realidad concreta.
Incluso en los últimos 30 años de dominio de la cleptocracia, se había llegado tan lejos que esas promesa
empresariales de mejoras, que quedaban postergadas una y otra vez, y se ganaban el favor de los dirigentes
sindicales para que en los últimos años firmaran todo tipo de pactos por nuestros
dirigentes para limitar las subidas salariales en los convenios. Esto es lo que demuestra que la teoría y
práctica de la tradición política reformista o socialdemócrata, en la época
actual, llevó y lleva al desastre, porque
el “reformismo sin reformas” solo beneficia a la burguesía y no a la clase
trabajadora.
De la mejor
época de crecimiento económico que nos ha proporcionado el capitalismo en las
dos últimas décadas, los trabajadores hemos salido con salarios reales más
bajos, más endeudados que nunca y con un nivel de eventualidad desconocido hace
treinta años y esa es la cruda realidad.
Dicho eso, los trabajadores somos hoy más fuertes que nunca. Creamos
toda la riqueza que existe y sin nuestro permiso no se mueve nada en esta
sociedad: ni un autobús, ni un tren, ni se enciende una bombilla, ni se fabrica
un auto, ni se producen alimentos...
Somos más de 24 millones de asalariados, entre 18
millones de fuerza activa y 6 millones
de parados. Muchos trabajadores que estaban con una edad
cercada a la jubilación han sido
sustituidos por millones de jóvenes con nuevas energías que aprenderán de la
situación que se abre delante de sus ojos. No se van a quedar parados si
peligra su hipoteca o ven incierto el panorama para los hijos que le han nacido,
como estamos viendo con el incremento de las luchas, protestas y huelgas, por
lo que declara una representante del PP
en Madrid, que ha dado el dato de que se han llevado a cabo 1.400
manifestaciones en lo que va de año.
El cambio de tendencia económica que presagia un largo
proceso de estancamiento económico o una recaída en la depresión económica, está llevando a los empresarios, con la ayuda legal de su
gobierno que es el PP, debido a la caída
de su tasa de ganancia, a profundizar en
los ataques a las condiciones de vida y de trabajo de las masas. Estamos
asistiendo al incremento del paro más importante de la historia, incluso más
rápido que en los años 30, con lo que la conflictividad social es inevitable
que se vea asimismo acelerada, con giros a la izquierda en oleadas por el
movimiento obrero.
Aunque el gobierno del compañero Rodríguez Zapatero y hizo todo lo posible, (desde el punto de
vista del liberalismo) después de
aquella famosa frase de “cueste lo que cueste y cueste lo que me cueste” , por
asumir la crisis e intentar vadearla mediante un “aterrizaje y recortes suaves”, no pudo ser posible evitar la brusca caída económica que está
teniendo consecuencias muy graves, ahora
profundizada mil veces en los ataques, recortes y desmantelamiento del Estado
de Bienestar a manos de la “motosierra” y
el “hacha” manejadas por Rajoy y Montoro, que
han disparado los índices de paro
y malestar espoleando al movimiento obrero, a los empleados públicos y a sus
propios votantes, que según las
encuestas, en más de un 30 % se sienten traicionados por el Gobierno del PP, lo
que hace inevitablemente un
endurecimiento en las luchas y una caída de este Gobierno mas temprano o más
tarde.
El pronóstico del FMI para la economía
española es que sufrirá este año una contracción del -1,5 %
debido principalmente al colapso
de la demanda exterior, por las
exportaciones que caen de un del -10, 1
en 2011 a un -4 % en el primer trimestre de 2012. Asimismo los datos de los
indicadores de coyuntura de la economía española se siguen deteriorando como se
demuestra por los datos siguientes que corresponden al primer trimestre de
2012. El PIB de 2011 que cerró en un 0,7
% positivo y está en el 1/T, en el -0,4 % negativo. El consumo de los hogares desciende un -0,6
%. Las exportaciones de bienes y
servicios desciende del 9 % al 2,2 %, mientras las importaciones crecen pasan
del -0,1 % al -0,7 %. La Formación Bruta de Capital Fijo en construcción sigue
deprimida y cae del -8,1 % en 2011 al -10,2 % en el 1/T. 2012. El índice de producción industrial desciende
del -1,4 al -6,1 %. El consumo de
energía eléctrica sigue cayendo del -1,1 % al -1,8 %. El consumo de cemento sufre un nuevo desplome
pasando del -16,1 % en 2011 al -32,3 % en el primer trimestre de 2012. El indicador de confianza del consumidor
baja del -17,1 al -25,1 %. Como
consecuencia de este doloroso ciclo económico depresivo, la tasa de paro
registrado según la E.P.A en el primer trimestre de 2012 está en el 23,70 %, y
lo previsto es que se eleve en torno al
25 % para final de este año y se pronostica llegar al 26 % para el 2013.
(…) (Continuará…)
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A.
(Mañana publicaremos la parte III final.
Se recomienda leer la parte I)
Is-psoe.malaga@terra.es
23 de julio de 2012
ECONOMÍA: ¿HAY SALIDA BAJO EL CAPITALISMO? (Parte I de III)

Ese pánico no es para menos y obedece
según los analistas económicos a que el Estado español será incapaz, por los
errores, la incapacidad y las mentiras del Gobierno Rajoy, de gestionar la
crisis y cumplir sus compromisos, para reducir los déficits, dada la situación
tan grave, tanto del Estado como de algunas
Comunidades Autónomas, como Valencia que solicitó el rescate a las que les
seguirán Castilla-La Mancha, Murcia y Cataluña, que estudian hacerlo de forma
inminente.
La espiral recesiva descendente de la
economía capitalista es como un terremoto que está sacudiendo el sistema hasta sus cimientos, aunque aún no
ha terminado este seísmo porque las
réplicas, como estamos viendo, pueden
agravar la situación.
Los estrategas de la burguesía están
revisando sus previsiones constantemente y han entrado en una situación de
pánico agudo que ha hecho caer bruscamente las perspectivas de inversión del
capital privado que ha colapsado.
La Formación Bruta de Capital Fijo
(FBCF, inversiones en medios de producción) de los capitalistas está por los suelos
y este índice es el que representa las previsiones de inversión de hoy que son
los puestos de trabajo que se tienen que poner en marcha mañana.
La inversión privada se ha derrumbado, lo que demuestra que bajo el capitalismo a
corto plazo no hay ningún futuro para los millones de parados. Esto se
resolverá a través de la lucha de clases para exigir la devolución de los
derechos sociales que están siendo arrebatados por la política liberal
burguesa, reiniciándose el ciclo de la lucha por el socialismo en un combate que será determinante.
El debate se empieza a centrar en la
profundidad que tendrá la “depresión” en
la que hemos entrado a escala mundial, con el peligro de la “deflación” (caída
generalizada de precios, y también de beneficios), lo que puede provocar un
desajuste cada vez más brutal del capitalismo con una dislocación de los
mercados y oleadas de quiebras y cierres inminentes. Los economistas burgueses
no tienen ni la más remota idea de cómo atajar el problema.
El sistema lleva consumido en rescates
para taponar la hemorragia varias
decenas de BILLONES de dólares,
una gran parte intentando sostener el falso y supuesto valor de los activos
bancarios e inmobiliarios en que se apoyaban los balances de las entidades
financieras, que estaban trucados. Por
ahora no han logrado nada concreto, salvo incrementar en muy poco tiempo la deuda pública, que se sigue
multiplicando y que intentan pagar con nuestros impuestos.
Creen que el problema es solamente
financiero, (craso error), pues no es la falta de créditos lo que ha
desencadenado la crisis, sino al revés: es la crisis cíclica de
sobreproducción, de onda larga, con su caída brusca de la demanda lo que ha
producido el estallido de la crisis financiera haciendo explotar a su vez la burbuja
inmobiliaria, para luego trasladarse de nuevo a las finanzas, con la detención
de los créditos, que ahogan a los sectores industrial, comercial y agrario que quedan afectados y se
dedican a fabricar parados.
La orgía de beneficios, fraudes, estafas,
especulaciones y corrupción galopante vivida durante los veinte años anteriores a la crisis, habían
provocado un enorme crecimiento de la
tasa de ganancias que creció de manera más que aceptable para los burgueses, pero no para la clase trabajadora, cuyos
salarios permanecían relativamente al mismo nivel durante años, equilibrados
con el robo que representa la inflación y estirar el crédito hipotecario hasta
dos vidas laborales.
Los datos económicos muestran un
estancamiento casi generalizado de los niveles salariales, agudizándose la
polarización entre ricos y pobres debido al aumento del grado de explotación de
la clase obrera en el mercado mundial, con empujes a la baja de los salarios de
los obreros de los países industrializados que se están desmoronando radicalmente
ante el brusco efecto de los recortes, ataques y pérdidas de derechos
sociales adquiridos.
El capitalismo en su fase imperialista abarca ya a todos los países en la llamada
globalización. Las inversiones en China
fueron del orden de 50.000 millones de dólares anuales aproximadamente durante
las últimas tres décadas. Este potencial de producción ha servido para acelerar
la competencia entre bloques, con el dumping social que ello ha
representado. Las contradicciones del capitalismo se están reproduciendo cada
vez a escala más global. Esta depresión en la que transitamos no tiene precedentes, pues según muchos
analistas pudiese ser más profunda que la de 1929. Esto es una receta acabada
para un incremento de la lucha entra las clases, cuyos intereses siguen siendo
contrapuestos e irreconciliables.
La perspectiva, por primera vez en la historia, de una
recesión mundial sincronizada está sucediendo por lo que es previsible un
enfrentamiento y una guerra comercial profunda entre los tres grandes polos del
capitalismo (China, Europa y Estados Unidos) lo que hará que se profundice la
crisis económica, política y social. De
hecho, estamos viendo ya como cada país, desde el más humilde hasta los EEUU, está tomando decenas de medidas de apoyo económico
a “su” industria nacional. También se está incrementando en determinados casos
las tasas aduaneras. El liberalismo en el comercio se hace de esta forma
totalmente inviable y los gobiernos van a basarse cada vez más en el proteccionismo.
Esto podría desarrollar tendencias nacionalistas en lo económico lo que sería muy peligroso. Todo esto
restringirá aún más el comercio mundial y la economía. Es preciso recordar que
esto es lo que exacerbó aún más la crisis económica en los años treinta.
En países intermedios como el Estado español, que tienen una gran vulnerabilidad financiera
debido a su atraso histórico, los capitales están huyendo rápidamente a
refugios más seguros, con efectos devastadores en la economía real, habiéndose evaporado desde Julio de 2011 a
marzo de 2012, en torno a 128.000 millones de euros, lo que equivale a una Huelga de inversión de
capitales muy peligrosa para la estabilidad.
Tenemos ejemplos de lo que puede ocurrir
en algunos países donde el Estado puede colapsar, como en Islandia, Grecia,
Portugal, etc, que son ahora Estados en plena bancarrota, aunque se les adorne
con eufemismos como “intervención” “rescates” o lo que quieran decirle. Está habiendo manifestaciones enormes cuestionándose
las medidas que toman gobiernos que plantean ataques furibundos a los intereses
de los trabajadores, como hemos visto en toda Europa. En el estado español también hemos empezado a
ver esas movilizaciones tremendas como las manifestaciones del pasado 19 de
Julio, donde hubo millones en la calle rechazando la política del PP y la anterior Huelga General que aunque la convocasen los sindicatos de forma casi
obligada, fue un éxito tal que se arrugaron y no quisieron darle continuidad,
pero ahora están siendo empujados en el otoño que se avecina a la Huelga
General de 48 horas, que ha sido un clamor
en la calle su convocatoria.
Industrias punteras como la del
automóvil, vieron retroceder la matriculación de vehículos en el año pasado del orden del -19,2 % y en
este primer trimestre de 2012 la caída es ya del -11,7 %. La industria del automóvil está colapsando a
escala planetaria, pues de una oferta de más de 90 millones de vehículos que se
producen al año, solamente unos 60 millones tienen demanda concreta. Los
recortes se presentan brutales. La
construcción naval construyó antes de la crisis, 9.000 buques nuevos con un exceso de capacidad
enorme que ahora no pueden ser utilizados. Hay un excedente en la actualidad al
haberse restringido el comercio marítimo mundial que se demuestra en la
existencia de unos 500 buques atracados para su desguace que están casi nuevos.
Los gobiernos están tomando medidas para proteger los intereses de sus
respectivas burguesías a las que sirven, por lo que el comercio mundial busca
salidas en el proteccionismo que será como saltar de la sartén al fuego. Igual pasó con la burbuja inmobiliaria que
estalló con virulencia en este país, dándose la paradoja de que existen millones de
pisos vacíos y se han ejecutado más de 600.000 lanzamientos dejando las gentes
en la calle, teniendo que ser asumido su alojamiento por sus familias con masificaciones
e infra-viviendas, cuando existen al menos dos millones de personas que
necesitan un solución de habitabilidad
decente.
Los datos de caída del comercio mundial
aceleró el colapso en aquella época trágica de los años 30 cuando las medidas
proteccionistas fueron tan nefastas para la economía mundial. En la actualidad
los datos del descenso del comercio mundial superan en algunos sectores a aquel
período por lo que nos encontramos al borde de una guerra comercial. Un dato
significativo es que el consumo de petróleo ha caído entre un 15 y un 20 %, y
los capitalistas, para compensar la caída de la tasa de ganancias, siguen
incrementando los precios al consumo de forma brutal.
Entre 1990 y 2006, con el comercio
mundial creciendo a un 6 % de media, el
PIB mundial tuvo un crecimiento medio del 3 %. El “Informe de “Perspectivas Económicas
Globales”, del FMI, pronostica que la
economía mundial cerrará 2012 con una tasa del 3,5 %, un 0,1 punto menos que lo
augurado en Abril pasado y el PIB de EEUU retrocederá hasta el 2,1 % para este
año y podría alcanzar un crecimiento del 2,4 % para el año 2013. Con esos raquíticos datos el comercio mundial
sigue cayendo por lo que este decrecimiento puede agudizarse. Esto está colapsando las exportaciones de casi
todos los países. Dicho informe plantea algunas zonas de
verdadero riesgo, como el PIB de la eurozona que se contraerá un 0,3 % este
año. “Alemania, la principal economía del euro, crecerá en torno al 1 % y en
2013 podría crecer al 1,4 %, en cambio la economía española y la italiana no
lograrán crecer este año ni el que viene; (…) La economía de EEUU crecerá este
año un 2 % (un 0,1 % menos que en el pronóstico anterior) (…) La economía de
Japón retrocederá 0,4 %. (…) China crecerá en torno al 8 % este año y el
próximo.
Esas revisiones reflejan unas turbulencias financieras
incesantes, nuevas estadísticas negativas, una confianza que se hunde y el
efecto limitado de las respuestas políticas en la restauración de la salud del
sistema, que provocarán más agitaciones sociales y espoleará la lucha entre las
clases provocando más turbulencias y conflictos sociales debido a la
destrucción masiva de tejido industrial, del comercio y la agricultura y al
incremento insalvable del paro forzoso que se ha hecho crónico y estructural,
no habiendo salida bajo el capitalismo para resolver las cuestiones sociales. (…)
(Continuará…)
(Mañana publicaremos la parte II)
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE
ANDALUCIA.
21 de julio de 2012
DEBATE PARA LA AUTOCRÍTICA Y LA RECTIFICACIÓN.
Las dificultades que atravesamos puede hacernos pensar,
aparentemente pero es todo lo contrario, que la burguesía está más fuerte porque ha
pasado a la ofensiva atacando a la clase trabajadora con la intención de restaurar la tasa de ganancias
que se les ha derrumbado debido a la crisis
estructural cíclica de onda larga que experimenta el capitalismo desde 2007, que se ha convertido en una profunda recesión
ya que no hay posibilidad de expansión económica solo aplicando políticas de
austeridad, pero lo contrario tampoco vale porque dispara los déficits
acelerando la bancarrota; políticas intermedias es tener lo peor de ambos
modelos que llevan a la economía a la depresión y a la quiebra de forma lenta.
Dialécticamente todo se está convirtiendo en su
contrario porque la decadencia del sistema capitalista, fortalece y espolea a su vez la lucha de la clase trabajadora, lo
que significa en realidad un debilitamiento de la burguesía y la hace menos capaz de remachar su
dominio sobre las masas, de forma violenta, a la vez que le impide una salida a la crisis,
viendo en realidad que el PP, que tiene mayoría absoluta, se ha quedado más
solo que la una, ante el reto que le ha lanzado la clase trabajadora,
secundando las 80 Manifestaciones convocadas por CCOO y UGT, con la magnífica demostración de fuerza del
pasado día 19, que ha dejado a Rajoy
colgado de la brocha.
El capitalismo se enfrenta a un período similar al de
los años 30, aunque a un nivel superior,
pero la degeneración de las cúpulas de las organizaciones obreras, que han
asumido el papel de “salvadores del sistema”, con sus políticas de pactos y
consensos, cuando no hay margen para ello,
están concediendo un respiro al
capitalismo, pero al comprender que el PP nos ha declarado la guerra, esas cúpulas
sindicales tienen que optar, “o con los unos o con los otros, no se puede
servir a dos amos a la vez”, como decía el abuelo.
Por otra parte, el fracaso de los intentos de golpes
de estado cruentos, como estamos viendo en América Latina, es una
demostración concreta de la incapacidad
de la burguesía de atacar militarmente el conflicto de clase y desarrolla una
táctica que consiste en prolongar la situación para ver si se apaga y fracasa
la ola revolucionaria, como la única garantía de que la burguesía pueda tener
una oportunidad para salvar su sistema, porque el recurso del neofascismo y la
reacción monstruosa de la represión sangrienta es un modelo que ya no puede
aplicar aunque lo intentaran.
Las masas de la clase trabajadora serán puestas a
prueba en la lucha y cuando comprendan que hace falta una herramienta, aunque
puede parecerles que están algo gastadas, intentarán recuperar a sus viejas organizaciones, pero
para dotarlas de una estrategia y una táctica correctas, que surgirán de las corrientes del socialismo
marxista que se están fraguando en el seno del movimiento obrero, que será
capaz de reintegrase en la vorágine que se abre en el movimiento de masas de
los trabajadores con gran fuerza, tomando posiciones cada vez más firmes y de
vanguardia.
La tarea básica en el periodo que se nos abre es la
reconstrucción de una nueva dirección de los partidos y sindicatos de izquierdas, pero eso no puede
surgir de la nada, sino de un trabajo paciente y sistemático en el interior de
las organizaciones políticas y sindicales, sobre todo en las organizaciones
mayoritarias tradicionales, como siempre ha ocurrido en la historia, porque
mientras se lucha y se defiende el programa genuinamente socialista para la
potenciación de las organizaciones allí donde tengamos oportunidad de hacerlo,
mientras se lucha y se defiende la necesidad de un programa anticapitalista
como la verdadera alternativa al actual sistema en descomposición, los
trabajadores no pueden esperar que esto surja de improviso, sino que es un
trabajo que requiere esfuerzos, constancia, formación, acción y teoría.
La clase trabajadora está buscando y reclamando una
solución socialista, pero tendrá que pasar por la experiencia de sufrir, como
ya lo está haciendo, las consecuencias
de la acción política incorrecta de la socialdemocracia y del estalinismo, y
asimilar que incluso los anteriores modelos de vida no se pueden conseguir ahora bajo el capitalismo, porque el sistema
en su declive no tiene margen para el reformismo.
Pero sin embargo, cualquier lucha firme por las
reivindicaciones económicas, democráticas y transicionales, lejos de ser
imposibles o estar obsoletas, en el curso de la ápoca en la que hemos entrado,
adquieren una tremenda importancia para la regeneración y construcción de la
dirección socialista firme que la clase trabajadora necesita.
Nuestra corriente Izquierda Socialista tiene que continuar con la propaganda, con los
análisis, con la teoría, pero también con la acción diaria, contra las medidas
del gobierno del PP, que es
completamente reaccionario y anti-obrero, por lo que tenemos que seguir
fortaleciendo las clásicas organizaciones de los trabajadores, restaurando la
confianza en nuestras propias fuerzas, en la acción, en las manifestaciones, en
la solidaridad, en la unidad, y en una mejor organización para recuperar el
apoyo de las masas, pero para que rompan cualquier idea que pueda representar
una alianza o una confianza con la burguesía decadente y sus aliados los
imperialistas porque no hay salida en el marco estrecho del capitalismo, aunque
resulte dura esta afirmación, pero como decía Largo Caballero, “ a la clase
trabajadora hay que decirle la verdad, aunque le duela”.
Nuestros compañeros de la dirección deben comprender
que las organizaciones de masas que quieran representar y defender claramente
los intereses de los trabajadores, tienen que preparar a los trabajadores para tomar el poder
político y económico en sus propias manos, con ideas socialistas claras y con programas
que representen alternativas de sistema, porque la burguesía, si continúa mucho
tiempo en el poder, nos llevará a la edad de piedra.
La consigna de un gobierno de los trabajadores, un
gobierno de coalición del PSOE con IU, en alianza con los sindicatos UGT y
CCOO, S.E. CGT y demás fuerzas que se quieran sumar, defendiendo un programa conjunto, un programa
genuinamente socialista, es lo que debiera ser utilizado por nuestra dirección,
como venimos haciendo desde nuestra corriente para movilizar a los
trabajadores, bien sean socialdemócratas, socialistas, comunistas o anarquistas
para luchar juntos contra la clase capitalista.
La burguesía y las organizaciones reformistas hablan
mucho sobre los derechos democráticos, pero cuando ejercen el poder, dentro del marco de esa “democracia burguesa”
se ponen al servicio del capital porque todo sigue en manos de la banca y de
las camarillas burguesas, que algunas están infiltradas en los partidos de
izquierdas, para descarrilar la marcha hacia el verdadero socialismo.
En momentos críticos como los actuales, después de la
enorme manifestación de fuerza expresada por la clase trabajadora en la jornada
del 19 de Julio pasado, la reivindicación de la DIMISIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, y que
se abra un nuevo proceso electoral, debiera jugar un papel importante en las
propuestas de nuestros compañeros parlamentarios y demás representantes en las
instituciones, así como en las cúpulas de los partidos y sindicatos de
izquierdas, porque es el clamor que se palpa en la calle, es el deseo de la
inmensa mayoría de los ciudadanos.
Esa reivindicación deben estar vinculadas a consignas
por un Estado Federal, Laico, Republicano y sobre todo, desarrollar un programa
amplio, que sea una verdadera alternativa económica, con un plan detallado de
producción en todas las ramas, tanto en la agricultura, la industria, el
comercio, los transportes, la educación,
la sanidad y los servicios sociales.
En caso de pretender llevar a cabo ese plan sin recursos financieros, sería una verdadera
utopía, por lo que debe estar enlazado
con la propuesta de una Banca Pública Estatal, que no puede ser posible más que
ejerciendo el derecho político de nacionalizar la banca, por motivos de
utilidad social, con indemnización solo
en caso de necesidad comprobada, para garantizar los depósitos y poner la
economía al servicio democrático de la producción.
Es de máxima urgencia, para afrontar conflictos como
el de los mineros pasando el control de
las minas, de los ferrocarriles, de las grandes industrias, a manos y bajo el
control de los trabajadores, expropiando las grandes empresas que presentan
situaciones de conflictividad social, para que sean intervenidas sus cuentas,
abriendo los libros de contabilidad, para ver dónde han ido a parar los
beneficios de los últimos años,
procesando a los gerentes y consejeros corruptos, para que cumplan en prisión sus penas por los
desfalcos y manipulaciones contables, que representan delitos contra el pueblo.
Es imposible desarrollar en un articulo el programa
socialista genuino que debe proponerse a la clase trabajadora, que hemos venido
planteando en documentos como “Propuestas desde la Izquierda” (*), pero en
síntesis debe constar como mínimo de los siguientes apartados:
1)
Nacionalizar el sistema financiero bajo el
control democrático de los trabajadores y sus organizaciones
2) Por una vivienda digna y accesible a toda
la población.
3) En defensa de la enseñanza pública.
4)
En defensa de la
sanidad pública: No a la privatización, no al copago.
5)
Plan de lucha firme contra
la especulación y la corrupción.
6)
Un plan de choque de
inversiones públicas.
7)
Pla de choque en
defensa del empleo para erradicar el paro.
8)
Por los derechos
sociales y el fomento de la actividad productiva.
9)
Organizar las fuerzas
para seguir luchando por la transformación socialista de la sociedad.
(Estos puntos están desarrollados en nuestros
documentos que están a disposición de todos nuestros simpatizantes, afiliados y
militantes, y pueden ser solicitados en la dirección de abajo).
Continuando con nuestro análisis, es preciso reconocer
que en situaciones como éstas, donde
incluso las direcciones de algunos partidos obreros están en crisis, es preciso que hacer un
llamamiento a la clase trabajadora, para que se organicen sindical y
políticamente que se encuadren en alguna
organización para construir entre todos,
las corrientes de recambio internas, si
consideran que deben ser mejoradas en su funcionamiento y que
ofrezcan una respuesta clara de
dirección y programa cuando llegue el
momento. Si no lo hacemos así en el
tiempo que tenemos, que no es ilimitado, nos enfrentaremos a una serie
constante de crisis, escisiones, rupturas e inconvenientes que podrían
ralentizar y obstaculizar el reforzamiento y la unidad que la clase trabajadora
necesita o incluso sufrir dramáticas derrotas.
Están apareciendo ya infinidad de pequeños grupos
hiper-críticos, muchos de ellos sectarios y escisionistas, que, (sin negarles
su buena intención e incluso motivos) pretenden buscar alternativas por fuera
del movimiento obrero clásico, haciendo una similitud de lo que está ocurriendo
en Grecia, donde los partidos que apoyan el sistema se hunden y surgen los
alternativos. Esto tiene que alertar a
los partidos mayoritarios, porque si no son capaces de ser generosos con las
corrientes minoritarias, es inevitable que se produzcan rupturas y escisiones,
o que el movimiento se exprese por fuera, pero también corremos el peligro de
que se den grupos, corrientes y sensibilidades centristas efímeros,
camarillescos y de derechas, que podrían ser mal interpretados por las masas,
dándoles apoyo provisionalmente para luego abandonarles cuando esos supuestos
“independientes” se vendan al mejor postor, como hemos venido ya comprobando en
la realidad concreta de los últimos años.
De todo eso se deduce la necesidad y la obligación de
continuar fortaleciendo una corriente
seria, como es Izquierda Socialista, única corriente de opinión estatutaria, (que
todavía no es una corriente de poder, solo de opinión, pero que debemos
intentarlo), con la capacidad teórica y
práctica que hemos ido acumulando desde 1979. En nuestra lucha permanente contra la corrupción, la
degeneración, el oportunismo y demás errores que se han cometido en el Partido,
por lo que es preciso que sirva la presente como una seria autocrítica, porque tenemos que conseguir construir y reforzar la
autoridad del socialismo, pero basándonos en la capacidad que están demostrando
los cuadros jóvenes que hemos venido formando, junto con la experiencia de los veteranos, para
seguir aprendiendo en el transcurso de la batalla diaria.
Esto lo tendremos que llevar a cabo en base a la
experiencia de la lucha de masas, con el objetivo de la aplicación del programa genuinamente
socialista, con una táctica unitaria y
compañera, para dar respuestas válidas
“con honradez y firmeza”, defendiendo
hasta las últimas consecuencias los intereses de la clase trabajadora a la que
nuestro partido históricamente se debe. Estamos convencidos de que otro mundo
es posible y necesario, pero lo tenemos que construir juntos y organizados los
trabajadores, bajo la bandera limpia del verdadero socialismo.
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
(*) Puedes solicitar gratuitamente los textos de la
Revista “PROPUESTAS DESDE LA IZQUIERDA” que representa el análisis y el
programa completo que mencionamos, mandando un correo a la dirección de abajo,
poniendo en asunto la palabra “Propuestas…”:
is-psoe.malaga@terra.es
20 de julio de 2012
MASIVA PROTESTA CONTRA EL PP EN ANDALUCÍA.
En Málaga la manifestación de protesta contra el Gobierno Rajoy y las medidas salvajes que apoya el PP contra la clase trabajadora y los pobres, fue cifrada por UGT y CCOO en unas 110.000 manifestantes, la más concurrida de todas las protestas convocadas ayer 19 de julio en las diversas provincias de Andalucía.

El ambiente de lucha con,
en torno a 500.000 andaluces, le
daban ayer un aviso serio al Gobierno para que vaya tomando nota de rectificar,
si no quiere irse antes de terminar la
legislatura, pues fuerzas sobran para echarlos en cuanto que las direcciones se
pongan a la cabeza y canalicen ese ambiente de forma seria y sin titubeos.
La marcha empezó en Alameda de
Colón y antes de salir la cabecera, toda la avenida estaba abarrotada desde la
Alameda hasta Muelle de Heredia y seguían llegando gentes. La protesta se
desarrollaba entre cánticos, pancartas
con reivindicaciones de todo tipo y también muchísimo cabreo, aunque con gran lentitud debido a las dificultades para
avanzar por el colapso que sufrían las calles, pues al querer pasar por el
túnel de Puerta Oscura, se tuvo que dividir en dos.
Desde el monumento frente a calle
Larios, que está en alto, se divisaba
toda la Alameda Principal llena a rebosar, transcurriendo también por todo el
Parque hasta la fuente de las Tres Gracias, que tiene unos dos kilómetros y
todavía salían gentes de la Alameda de Colón.
Algunos veteranos que llevan más de 40 años decían que esta es la
segunda más grande de la historia, después de la del 28-F que juntó en torno a
300.000 malagueños defendiendo el derecho de autodeterminación de lo que luego
fue el Estado de las autonomías.
Esta enorme movilización que ha
reunido en Madrid en torno a 800.000 y en Barcelona otra cifra similar, junto
con las 80 manifestaciones en diversas ciudades, tiene que servir para cambiar
el estado de cosas, sobre todo, pasar de la situación de parálisis de las
direcciones sindicales a una clara ofensiva, sostenida en el tiempo, empezando
por unificar las luchas y anunciar la huelga, para prepararla con tiempo, por parte de UGT y CCOO, haciendo una
llamamiento a las demás fuerzas de la izquierda, como avisaron en el mitin
final, que hablaron de huelga general para septiembre u octubre.
Pero para ello deben marcar un
objetivo reivindicativo claro que debería pasar, explicándolo bien, por una campaña amplia en todos los tajos y
centros de trabajo para informar a la clase trabajadora de cómo el Gobierno del
PP no responde a nuestros intereses, sino que defiende claramente a la banca, dando cifras, datos y argumentos del desfalco colosal y el
robo sistemático que nos están haciendo, apropiándose de todos los bienes del
Estado preparando la venta de todo lo que pueda y metiéndonos impunemente la
mano en los bolsillos a los trabajadores para entregarlo a la mafia de la
economía de casino en que se han convertido el sistema.
Si los sindicatos UGT y CCOO
actúan utilizando una táctica correcta y rompiendo claramente con la Patronal y
su Gobierno, retomando la confianza del proyecto que represente las
aspiraciones y las ganas de lucha que han expresado en el día de ayer los
millones de trabajadores que han secundado la protesta, los sindicatos tienen
la obligación de defender con firmeza a los trabajadores y decirles claramente que ahora si va en serio y que
llevaremos la lucha hasta el final.
La burguesía está procurando
llevar a la clase trabajadora a la misma ruina que han llevado a los ciudadanos
de Grecia y las direcciones sindicales tienen que aprender de la experiencia
vivida allí, que ha demostrado que incluso con 15 o 20 huelgas generales y
cantidades inmensas de protestas, de forma aislada, es difícil echar atrás los ataques y recortes
de los gobiernos de derechas que están promovidos por el capital financiero y
las multinacionales, por lo que hace falta un plan más contundente y combativo
para rechazar sus planes.
Es preciso ir a por todas desde
el primer momento, planteando la Huelga General de 48 horas como el primer
aviso, pero con un plan detallado, aumentando la presión, por si no quiere
ceder Rajoy, plantearle una Huelga General Indefinida, pidiendo su dimisión y
convocar elecciones anticipadas, porque
es imposible estar tres años en esta situación tan dramática que sufre la
juventud, los pensionistas, los parados
y la clase trabajadora en general.
Los sindicatos tienen que
explicar en esa campaña, junto a los partidos políticos, que en las actuales
circunstancias de recesión aguda del capitalismo la conquista de las mejoras de
un programa reformista es imposible llevarlo a cabo sin dotar al Estado de los
recursos necesarios para atender las reivindicaciones necesarias que el
movimiento obrero reclama, por ello, es preciso explicar que hace falta
nacionalizar la Banca, pero NO para satisfacer el ansia de beneficio privado de
los banqueros corruptos y los capitalistas parásitos y usureros, como hace la
Derecha, sino que debe plantearse para
realizar un plan de producción a favor de los trabajadores, para dar una salida
por la Izquierda, con el objetivo de
salir de la recesión, porque bajo el capitalismo no hay salida digna para la
clase trabajadora.
Con dinero disponible concentrado
en una Banca Pública, democráticamente
gestionada para erradicar la corrupción y los despilfarros, (garantizando los
depósitos de los ahorradores) el Estado
podría acometer un plan democrático de producción, bajo control social, que
garantice los salarios y el bienestar para todos los ciudadanos y sacar de la
terrible angustia del paro a los cerca de 6 millones de personas que han sido
condenadas por el capitalismo a permanecer ociosos y sin recursos, lo cual es un
verdadero infierno.
El sentimiento solidario y de
lucha que hemos demostrado hoy la clase trabajadora es el mismo que vienen
demostrando los trabajadores en Grecia y en otros países, que sufren los
zarpazos del capitalismo. Es un firme rechazo a la Europa de los Mercaderes y
la necesidad de luchar hasta el fin por construir la Europa de los Pueblos, que
no cabe dentro del capitalismo, sino que tiene que ser en bases socialistas,
donde Francia pasa ahora a la cabeza con el triunfo del Partido Socialista.
La idea de la Unión de todos los
pueblos, para defender solidariamente un proyecto común en Europa y el resto de
los países del planeta, esa idea se llama socialismo internacionalista y está
cada vez más arraigada en la conciencia de la clase trabajadora mundial, como
se demostró con la oleada de simpatía y luchas que desencadenó la primavera
árabe y el movimiento 15-M, que traspasó fronteras y sigue vivo en las mentes
de millones y millones de ciudadanos.
Otro mundo es, no solamente posible, sino que se ha convertido ya en una
necesidad imperiosa para la humanidad. Y
cada vez lo vemos más claro que JUNTOS Y ORGANIZADOS VENCEREMOS. ¡¡LA LUCHA
CONTINÚA¡¡
ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
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