22 de marzo de 2013

ES PRECISO REORGANIZAR, UNIR Y FORTALECER LA IZQUIERDA.



Crece el debate de las bases sobre la necesidad de reorganizar, fortalecer y unificar las fuerzas de la izquierda para frenar la ofensiva brutal que está llevando el capitalismo, a través de su brazo político el Gobierno del PP, contra los intereses de la clase trabajadora y las capas menos favorecidas de la sociedad.   Queremos contribuir y participar en este interesante debate, con el análisis que aportamos seguidamente, que puede entenderse como una sincera autocrítica, con el deseo de rectificar errores y proceder a la catarsis que el movimiento obrero y los ciudadanos en general nos están exigiendo. 


Tanto los defensores del capitalismo como incluso algunos compañeros del partido que habían asumido las tesis del “libre mercado”, intentaron durante décadas convencer a la clase trabajadora de que era posible un “capitalismo de rostro humano”, donde se pudiesen armonizar los derechos democráticos y las libertades de los trabajadores y los de la burguesía,  lo cual está resultando una verdadera utopía porque la recesión económica se desliza hacia una depresión.

Todo fue un error y ahora los daños económicos causados por la bancarrota del capitalismo liberal los están cargando sobre las espaldas de la clase trabajadora y las capas medias a través del Gobierno del PP,  a las órdenes de la Troika, que representa la dictadura financiera del gran capital,  robándole el futuro a la juventud pues lo que se nos ofrece es más recortes de los gastos sociales, recortes en salarios, en pensiones y demás derechos conquistados, medidas que son respondidas con duras luchas del movimiento obrero que se ve condenado a cada vez más paro, más miseria y más pérdida de derechos laborales.


Con la crisis y la posterior recesión en la que estamos inmersos la realidad ha desmentido totalmente las ideas utópicas de un avance imparable en la economía. Tanto el militarismo como la opresión imperialista de EEUU se han incrementado en todo el planeta con la excusa de la lucha contra el terrorismo. Los poderosos han desatado una fuerte ofensiva por restaurar su tasa de ganancias que están afectando a los derechos democráticos de los trabajadores y los pobres.

La amenaza bélica y el chantaje de las grandes potencias contra los países más débiles es una grave amenaza donde la sangre de miles de personas inocentes es derramada con el objetivo de mantener los beneficios de los grandes monopolios. Las guerras, tanto en Iraq, Afganistán y muchas otras continúan e incluso el conflicto latente de Oriente Medio, desde donde el gobierno sionista de Israel, con apoyo de la camarilla de los Halcones USA, siguen sin cumplir las resoluciones de la ONU, reprimen brutalmente al pueblo en Palestina, a los que se les continúa negando los derechos humanos elementales, es la expresión cruel de la cara asesina de un sistema que antepone el lucro privado al bienestar de la humanidad.

En la primavera árabe, los levantamientos de protesta que se iniciaron en Túnez,  pronto se propagaron a Egipto donde la huelga general fue la puntilla para el derrocamiento del dictador. La lucha de masas se propaga por toda la zona, primero en Libia y ahora en Siria,  donde los dictadores se resisten y se producen masacres contra sus pueblos.

Todas esas luchas expresan la necesidad y posibilidad de que se produzcan revoluciones pacíficas, pero son bañadas en sangre bien por la represión de esos tiranos, que han sido mantenidos por las potencias occidentales para saquear sus riquezas, o bien de nuevo sufren la amenaza de invasiones por las potencias occidentales, para seguir canjeando sangre por petróleo como lo hicieron en Irak.

Nuestra corriente ha venido explicando que la lucha por el socialismo no puede ser en un solo país. La problemática que tenemos que afrontar los trabajadores y jóvenes son similares en todas las partes del mundo. Vemos cómo el propio capitalismo ha unificado todos los procesos sociales, económicos y políticos en un solo cuerpo internacional. La salida a la barbarie capitalista sólo puede ser enfocada de forma internacionalista, uniendo a los trabajadores por encima de cualquier diferencia nacional, pues somos atacados en todos los países.

Incluso en la rica Europa el capitalismo está atacando sin piedad los derechos y las conquistas sociales que la clase trabajadora a través de sus luchas hicieron posible alcanzando un cierto Estado del Bienestar en los países más avanzados, que ahora están siendo empobrecidos por los recortes y la austeridad para salvar a los banqueros mafiosos. Estas medidas de ataques a las masas trabajadoras ponen en evidencia que esos recortes de los gastos sociales dejan en la miseria a millones de personas que traspasan el umbral de la pobreza cayendo en el pozo de la indigencia.

Lo tremendo de esa cuestión es que en la actualidad pudiera tener soluciones sociales viables. Conociendo el grado de desarrollo tecnológico y la capacidad de producción que bajo el propio sistema capitalista se ha alcanzado, podrían sentarse las bases para que la Humanidad en su conjunto pudiese disfrutar de una prosperidad y un bienestar sin precedentes.
Ahora bien, para que esa alternativa sea posible, es absolutamente imprescindible transformar el sistema capitalista y sustituirlo por otro modelo económico en el que las palancas fundamentales de la economía, sean asumidas democráticamente por la clase trabajadora organizada y en unidad de acción la pongan al servicio de la inmensa mayoría de la sociedad, dando total prioridad a la clase trabajadora y los pobres.


Tenemos un grave inconveniente que es la propaganda burguesa, la intoxicación y la situación de “alienación mental” en el que los poderes de la clase dominante ejercen enormes y persistentes presiones imponiendo la cultura burguesa de la clase dominante sobre las mentes del pueblo en su conjunto, donde se refleja la dictadura ideológica de la derecha.
Pero tomando los medios de difusión, tanto Radio, Prensa y Televisión en manos del pueblo y actuando democráticamente esa cuestión se podría solucionar en un breve periodo de tiempo, explicando la alternativa para que sea asumida por la clase trabajadora, y que ésta, sea la verdadera protagonista del proceso de transformación socialista que la situación necesita, siendo la protagonista real de la democracia social, económica, cultural y política, porque la lucha por el Socialismo no es una Utopía sino una NECESIDAD para la Humanidad.

En agosto de 2007, con el estallido de la burbuja financiera en EEUU, quedó demostrado que todo el circuito económico estaba contaminado  con productos tóxicos y que la relativa estabilidad social, política, económica y militar aparente, desde la terminación de la II Gran Guerra, había colapsado desprestigiando al sistema “liberal capitalista”. El capitalismo herido de muerte, sin poder ofrecer a las masas trabajo y bienestar, es la causa que está provocando un ascenso de la lucha entre las clases abriendo un nuevo período histórico de convulsiones y enfrentamientos.

Hemos visto en Europa movilizaciones crecientes durante todo el año pasado. Primero saltó la clase obrera en Grecia, que la derecha `rp-capitalista había dejado al borde de la bancarrota y ante el brutal ataque del Gobierno con la imposición de un severo plan de austeridad, los sindicatos de la clase trabajadora declaran huelga tras huelga con millones de trabajadores saliendo a protestar y en lucha paralizando el país. Ahora le toca el turno a Chipre, sonde le imponen unas condiciones draconianas con el “corralito” robándoles materialmente los ahorros a los depositantes de los bancos, queriendo meterles la mano en el bolsillo por la fuerza y quitándoles lo que muchos tienen ahorrado, con un descaro descomunal por parte de la clase dominante capitalista que lo quiere todo y lo quiere incluso violentando los deseos democráticos de las masas.

La clase obrera se niega cada vez más a aceptar apretones del cinturón, cuando se informa descaradamente que se han puesto a disposición de la banca mundial más de 20 billones de dólares para salvamento de los banqueros mafiosos que han hecho saltar la banca con sus maniobras especulativas hundiendo a los pobres en la amargura del paro, la miseria y la desolación. Millones de trabajadores están experimentando un proceso molecular de toma de conciencia acelerado, en base a sus propias experiencias y están modificando sus puntos de vista, entendiendo claramente la necesidad de transformar radicalmente la sociedad capitalista, que solo ofrece paro, guerras y exterminio de las poblaciones que hunden a los pueblos en la miseria.

El período nuevo lo está viviendo la clase trabajadora claramente en los tremendos acontecimientos que están teniendo lugar en Latinoamérica y en especial en Venezuela donde todo un pueblo lleva 14 años empujando una revolución, buscando el camino del socialismo. Tras la muerte de Chávez,  las encuestas ante las próximas elecciones del mes que viene, dan una abrumadora mayoría al PSUV que encabeza Maduro, que puede ser un salto en el proceso de la lucha por el socialismo. Esa lucha por el socialismo en América Latina es una demostración que confirma la vigencia de las ansias de cambio, de la lucha firme por la transformación socialista de la sociedad, en diversos países, como Ecuador, Nicaragua, Bolivia, Brasil, Argentina, Uruguay, El Salvador, Venezuela, etc donde se constata un giro a la izquierda con triunfos democráticos de candidatos aupados al poder por los votos de la clase trabajadora y los pobres.

El punto de referencia de las luchas, levantamientos y rebeliones se mudó de América Latina, al pueblo árabe y ha pasado las fronteras de Europa, en una inter-relación internacionalista positiva para la clase obrera.  La oleada de luchas que comenzaron en el Magreb, se extendieron como un reguero de pólvora por todo el planeta. Esto representa un duro golpe contra el imperialismo y contra esos “quemados y escépticos”, que desde posiciones supuestamente “izquierdistas”, no han parado de repetir que la clase obrera no existe, que los trabajadores no se mueven, que las ideas del socialismo están ya anticuadas, asumiendo la cantinela de los “liberales parlanchines” , pero lo que está sucediendo en todo el mundo es un anticipo de lo que puede llegar a suceder en Europa y el llamado mundo desarrollado, si la recesión continúa castigando a la clase trabajadora y lanzando a la pequeña burguesía y a cada vez más trabajadores al paro y a la pobreza, como puede ocurrir si la recesión se profundiza por la situación de inflación que puede provocar la subida del petróleo y de los alimentos.

Desde Izquierda Socialista de Málaga-PSOE de Andalucía, venimos reclamando que existe una alternativa a la podredumbre y degeneración que ofrece el capitalismo. Esa alternativa tiene que pasar por la nacionalización de las empresas en crisis, de los monopolios especuladores, los grandes latifundios y la banca, para crear una Banca Pública Estatal, que bajo el control democrático de los trabajadores, que somos la mayoría aplastante de la sociedad, ponga en marcha un programa auténticamente socialista, introduciendo la planificación científica de los recursos productivos de forma racional y orientada a satisfacer las necesidades sociales y no a salvar los intereses económicos de una minoría privilegiada de banqueros y especuladores que han estafado al pueblo.

Esta es la forma de poner toda la maquinaria productiva en funcionamiento, ayudando con créditos baratos a los autónomos y las Pymes, ayudando a que los trabajadores, con el concurso de sus sindicatos, reabran todas las empresas cerradas que sean viables y creen otras nuevas, lo que nos permitiría ver cómo las lacras del pasado, de la escasez de créditos, de lo raquítico de la producción, de la falta de puestos de trabajo y demás lacras del sistema se convertirían en un mal recuerdo del pasado.

Es posible lograr todo eso pero para ello es necesario reorganizar, unir y fortalecer el movimiento obrero, tanto sindical como políticamente para obtener un apoyo activo a este programa que indicaremos claramente al final de este documento, para que sea llevado a cabo por la clase trabajadora y la juventud, a propuesta de un gobierno compuesto por una izquierda amplia que abarque desde el PSOE, IU, ERC, BNG, incluyendo a todo partido de izquierda que se quieran incorporar, para formar una plataforma que aglutine a los sindicatos de clase, encabezados por UGT, CCOO, CGT, SAT, S.E. y todas las demás fuerzas que quieran integrarse en las tareas de avanzar resueltamente hacia la salida de la recesión y prepararnos para la construcción del socialismo.

La mayoría de los partidos de izquierdas que existen en la actualidad, se declaran partidarios de construir el socialismo; algunos de ellos fueron en sus inicios marxistas y revolucionarios, pero esas organizaciones no viven en el vacío y han ido cediendo ante las presiones que el sistema capitalista ejerce sobre la sociedad, teniendo efectos graves sobre todo en sus direcciones que están siempre a la derecha de sus bases. En la mayoría de los casos, los dirigentes de izquierda sindical y política han aplazado la voluntad de luchar por el socialismo. No quieren admitir que la política de pactos con contra-reformas sociales es un suicidio y no lleva a ninguna parte. Esto ha producido una adaptación al capitalismo considerándolo como lo único posible, con todo lo que ello implica de desmovilización, para la práctica de las tareas sindicales y políticas.

La mayoría de los compañeros que están en puestos de dirección del movimiento obrero han caído en el error de tragar el anzuelo del discurso burgués, queriendo explicar ante la clase obrera que ahora apenas hay diferencias entre la política económica de un gobierno de derechas y otro socialdemócrata, lo que es un error grave que confunde a la clase.
Hemos visto cómo los dirigentes sindicales, excepto cuando sienten una presión fuerte desde las bases, han tomado el camino de la menor resistencia aceptando los ajustes que patronal y gobierno de turno plantean como “lógicos y necesarios”, para mantener los beneficios del gran capital, creando un rechazo desde las masas que les hace estar cada vez más desprestigiados a ojos de los trabajadores, mientras que son aplaudidos por la Patronal como los salvadores del capitalismo.

De una forma u otra, la lucha entre las clases, que han querido soslayar y aplazar, no la podrán eliminar por lo que son inevitables fuertes convulsiones sociales en el futuro, más tarde o más temprano, en la misma línea o similar a las que están produciéndose por los trabajadores de todo el planeta, porque esas rebeliones son inevitables si se continúan con los ataques al nivel de vida de las masas. En esos momentos turbulentos, veremos cómo nuevas capas de trabajadores y de la juventud despertarán a la actividad sindical y política. Buscarán con ahínco las ideas y los programas con los que dar un sentido y una perspectiva a la lucha.

Es una Ley histórica que muchos sectarios desconocen, que los trabajadores se orientarán hacia las organizaciones y los movimientos más conocidos y con más tradición, como son PSOE, I.U., CCOO y UGT, lo que provocará tensiones cada vez más fuertes entre aquellos sectores de la dirección que se empeñan en sus hábitos y mentalidad de giros a la derecha y sus bases que empujarán hacia la izquierda, dando lugar a crisis y nuevos reagrupamientos en el movimiento obrero y sus organizaciones, cuando los trabajadores necesiten saltar a la lucha.
 
Siempre hemos repetido que los sindicatos y los partidos de la clase trabajadora no son propiedad de sus dirigentes, sino que pertenecen y se deben a la clase, por lo que los trabajadores y la juventud intentarán recuperar estos instrumentos para lo que realmente fueron creados: para luchar contra la explotación capitalista y por una sociedad mejor. En esta batalla, las ideas del verdadero socialismo, los mejores programas que sirvan para la transición al socialismo, serán apoyados por cada vez un mayor número de trabajadores en lucha y tendrán la posibilidad de jugar un papel determinante en el movimiento obrero y sus organizaciones.

Como trabajadores, como luchadores por un mundo mejor, la defensa de las ideas del verdadero socialismo, lógicamente, implican tareas prácticas, nos obligan a participar como venimos haciendo en el movimiento real, en las luchas y en el debate allí donde se produzca. Y esa lucha hay que llevarla adelante constantemente. Algunos miembros de nuestra corriente Izquierda Socialista tenemos una larga historia de más de treinta años construyendo un ala izquierda en el PSOE que conecte con el movimiento obrero del Estado español, pero el reflujo producido por el largo boom que hemos vivido ha ralentizado el proceso más de lo que algunos hubiésemos deseado, pero ahora, la necesidad acucia y es urgente continuar en esta línea que con tanto tesón algunos han venido manteniendo.

Como militantes de la Corriente Izquierda Socialista-PSOE hemos venido desarrollando pacientemente nuestra actividad en los frentes de lucha de clases donde hemos podido, contando con nuestras escasas fuerzas, que ahora empiezan a crecer, tanto en el terreno sindical, como político, desarrollando debates sobre la situación económica, política y social, sobre la problemática de la mujer y la juventud, defendiendo el ecologismo y el medio ambiente, manteniendo un debate ideológico, con una abrumadora desigualdad de condiciones contra los defensores del sistema, criticando científicamente las ideas de la clase dominante que calaban bastante entre la juventud y la clase obrera apartándola de la lucha por el socialismo.

Hemos mantenido firmes la bandera del socialismo auténtico, democrático y libre,  el socialismo marxista que defendía Pablo Iglesias y los fundadores del PSOE y de la UGT, pero adaptados a la actualidad, frente al marasmo, la confusión y las calumnias con las que nos atacaban e intentaban desprestigiarnos la burguesía y sus defensores, a veces viéndonos literalmente entre la rueda del molino de la derecha del PP, que se viene apoyando en los sectores social-liberales y socialdemócratas, que nos acusan de radicales y la crítica de la izquierda estalinista, que nos acusan de colaborar con la derecha, lo que impedía que nos abriésemos un hueco para explicar nuestras posiciones entre esas dos corrientes últimas del movimiento obrero.

Los militantes de nuestra corriente somos trabajadores asalariados, por lo que también colaboramos en la lucha sindical y luchamos por un cambio drástico en la política de pactos sociales que han venido practicando nuestros dirigentes de UGT y CCOO,  donde algunos se han burocratizado e incluso han colaborado con la corrupción, como el presunto caso de los ERES, con el encarcelamiento de un alto cargo de UGT.

Nuestra corriente ha venido combatiendo y condenando la corrupción, se dé ésta en la derecha o en la izquierda, actuando como lo hacemos como corriente crítica en los organismos donde tenemos alguna representación,  y presentando alternativas, escritos y mociones como puede leerse en los informes presentados  permanentemente y hechos públicos en nuestro blog,  que explica nuestra batalla crítica permanente, porque entendemos que esas políticas de colaboración entre clases, esos consensos sin contenidos favorables para los trabajadores, estás totalmente agotadas, pues en la actualidad solamente puede ofrecernos retrocesos en las condiciones de vida de la clase trabajadora o incluso destruir nuestras organizaciones porque pierden prestigio ante los ojos de las masas que se apartan de nuestras filas.
 

Nosotros defendemos, al igual que en el plano político, la unidad en la acción entre los sindicatos, para lo que consideramos necesario un sindicalismo de clase, combativo y democrático, que se base en el método de la democracia obrera, en la unificación de los conflictos sociales, en la práctica activa de la solidaridad entre la clase y en la necesidad de caminar hacia la unidad para vincular las demandas y reivindicaciones, tanto salariales, de jornada, de estabilidad en el empleo y demás puntos de la acción sindical, con el objetivo de vincularlo todo a la lucha política por el socialismo. Rechazamos el “sindicalismo apolítico” porque siempre es amarillo y favorece a la Patronal que es el brazo económico del PP y éste es el brazo político del capitalismo.


Como corriente de izquierda, como Izquierda Socialista-PSOE, hemos demostrado que podemos hacer las cosas bien después de años difíciles, sin apenas recursos, en un período de enorme confusión ideológica, con las condiciones tan adversas bajo la implacable ofensiva ideológica tan enorme por parte de la burguesía y sus defensores los imperialistas, cuando dijimos NO a la OTAN y nos jugamos la expulsión del partido, cuando fuimos a la Huelga General del 14-D, cuando apoyamos y fuimos a la Huelga General del 29 de Septiembre, la del 14-M,  en defensa de la clase trabajadora, cuando en esta lucha contra los planes de jubilación a los 67 años hemos venido apoyando siempre a nuestra clase, movilizándonos en unidad de acción con nuestros sindicatos y la clase trabajadora en su conjunto, cuando siempre hemos venido batallando democráticamente y participando en los debates, en el interior del partido, ofreciendo alternativas programáticas y pidiendo un giro a la izquierda, en este contexto nuevo en el que entramos, donde la lucha de clases y el despertar político de amplios sectores de la juventud y de la clase trabajadora será inevitable.

Por todo esto, hacemos un llamamiento a la movilización, a la participación política y a la defensa de los derechos de la clase trabajadora, bien en los sindicatos, bien en los partidos y asociaciones de la izquierda, principalmente te invitamos a participar con nosotros en el fortalecimiento para la construcción de las fuerzas necesarias del movimiento de la izquierda que nos permita seguir luchando por un programa verdaderamente socialista porque no hay tiempo que perder:
 
Si estás de acuerdo con este breve análisis que hacemos, te invitamos a examinar el programa socialista por el que venimos trabajando y si te parece bien, te pedimos que te unas a la corriente IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A y luches con nosotros por la ALTERNATIVA VERDADERAMENTE SOCIALISTA que nuestra clase necesita:


Por tanto, proponemos:

1) PLAN DE INVERSIONES Y MEJORAS SOCIALES.

1.1. PLAN DE VIVIENDAS PARA TODOS. Poner en marcha un plan de construcción de UN MILLÓN de viviendas sociales; municipalización del suelo urbano para liberar suelo barato. Nacionalización de las grandes empresas constructoras, fuertemente endeudadas, para gestionarlas democráticamente bajo control obrero. La Vivienda es un Derecho de la ciudadanía, no un negocio de especuladores y corruptos. Impuestos progresivos sobre los especuladores que poseen gran cantidad de viviendas vacías, para forzar a sacar estas viviendas en alquiler y evitar que la vivienda sea un medio de especulación. El Gobierno debe desconocer el valor actual de las deudas hipotecarias de las familias obreras, que están ligadas al valor artificial del suelo originado en el boom inmobiliario, que ahora se está derrumbando. Ninguna familia obrera debe pagar más del 20” de su Salario Familiar. Plan de alquiler estatal con ofertas habitacionales que no sobrepasen el 20% del Salario familiar.

1.2. EDUCACION: Incorporación de los centros concertados a la Educación Pública, que será única, gratuita, laica, de calidad y científica, incrementando hasta un 7 % del PIB los presupuestos.

1.3. SANIDAD: Incremento de un 20 % de los presupuestos de la Sanidad Pública, con el objetivo a corto plazo de eliminar las listas de espera y mejorar la atención sanitaria global. Plan de inversiones en Hospitales y medios sanitarios. Desarrollo real de la Ley de Dependencia e incremento de los puestos de trabajo del personal dedicado a la salud pública para atender dignamente a todos los enfermos.

1.4. LUCHA CONTRA LA ESPECULACIÓN Y LA CORRUPCIÓN. Frente a la crisis económica, intervención del gobierno en la economía. Que no se cubran las pérdidas de las empresas privadas con dinero público. Nacionalización sin indemnización de todos los especuladores que ahora declaran pérdidas y presentan Expedientes de Regulación de Empleo, poniendo en peligro miles de empleos entregando esas empresas en manos de los trabajadores con apoyo financiero y técnico por parte del Estado. Los representantes del Partido en las Instituciones no deberán cobrar más de la media del sueldo de un trabajador cualificado.

1.5. INVERSIONES PÚBLICAS: Contra la huelga de capitales y la caída brusca de las inversiones privadas y dado que los capitalistas españoles no invierten, se procederá a incrementar la inversión por parte del Estado en I+D+i. Introducción de la robótica y las nuevas tecnologías para garantizar los puestos de trabajo en cada empresa social que lo requiera, bajo una planificación racional de los recursos y bajo control democrático de la gestión por los trabajadores.


2) PLAN SOCIAL DE CHOQUE CONTRA EL PARO.
2.1. Jornada laboral continua de 35 horas semanales sin reducción salarial con el objetivo de repartir el trabajo como un bien escaso.

2.2. Para dar paso a la juventud, jubilación a los 60 años, con contratos de relevo y fomento del contrato de aprendizaje.

2.3. Contra la eventualidad y la precariedad, fijo a los 15 días en puestos fijos y contratos de fijos discontinuos en puestos eventuales.

2.4. Plenos derechos laborales como ciudadanos, para los inmigrantes, por lo que es necesario derogar la actual Ley de Extranjería, introduciendo también cambios que favorezcan el asilo político. Alta de oficio a todo trabajador que esté prestando servicios y no esté de alta pasando a contrato fijo de plantilla.

3) FORTALECIMIENTO DE DERECHOS SOCIALES Y FOMENTO DE LA PRODUCCIÓN.

3.1. Reestructuración de las Oficinas de empleo; un puesto de trabajo o subsidio de desempleo indefinido igual al Salario Mínimo, eliminando los subsidios paulatinamente al ofrecer la Administración un trabajo en base a la creación de empresas públicas.

3.2. Lucha contra la inflación. Escala móvil precios-salarios, con subidas y revisiones cada 3 meses bajo control de comités sindicales, asociaciones de consumidores y gobierno para evitar la inflación descontrolada.

3.3. Salario mínimo de 1.000 euros para todo trabajador a partir de los 16 años y salario máximo de altos cargos públicos y privados que no superen cuatro veces el salario mínimo, regulados a través del IRPF a través de una reforma impositiva progresiva y justa.

3.4. Lucha firme contra la discriminación de la mujer, exigiendo el cumplimiento por Ley de "a igual salario, igual trabajo", sin excepción con fuertes sanciones para los patronos que infrinjan esa legislación.

3.5 Poner la economía al servicio del ser humano y no del lucro de una minoría. Nacionalización de la banca, de los latifundios de más de 200 Ha. y de los monopolios, indemnizando a los pequeños accionistas necesitados y poniendo estos recursos productivos bajo control de los trabajadores, para evitar la corrupción y los despilfarros. Así se planificaría democrática y científicamente la producción poniendo la economía al servicio de la sociedad, cumpliendo la aspiración del programa inicial del PSOE, que es "la completa emancipación de la clase trabajadora; es decir, la abolición de todas las clases sociales y su declaración y conversión en una sola clase de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo, libres, iguales, honrados e inteligentes", como defendían Pablo Iglesias y los fundadores del PSOE y UGT.

Consideramos que Sí existe una alternativa para utilizar toda la creatividad maravillosa de la que es capaz el género humano y esa alternativa se llama SOCIALISMO por lo que merece la pena seguir luchando para la conquista de un programa verdaderamente socialista que ponga las bases para la transformación de la sociedad. 

¡¡POR LA DIMISIÓN DEL GOBIERNO DEL PP¡¡
¡¡ELECCIONES ANTICIPADAS YA¡¡
¡¡ORGANIZATE Y LUCHA POR ESTE PROGRAMA SOCIALISTA¡¡

AREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE

 http://izquierdasocialistamalaga.blogspot.com

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is-psoe.malaga@terra.es

20 de marzo de 2013

LOS “BRIC”: Se ha iniciado el declive de las zonas emergentes.



Los estrategas económicos de la clase dominante venían defendiendo que los famosos BRIC (Brasil, Rusia, India y China) iban a escapar de la crisis de sobreproducción estructural del sistema capitalista. Nos decían que servirían de locomotora de las economías occidentales que han entrado en recesión después del colapso de la crisis de 2007 en EEUU que ha arrastrado a Europa y al resto del mundo hacia la catástrofe de sus poblaciones. La terca realidad ha colocado las cosas en su sitio. 

Son cada vez más los que se ven obligados a reconocer que empiezan a resentirse los supuestos milagros del capitalismo, tanto en Asia como en Latinoamérica y otras zonas llamadas de economías emergentes. Si estas zonas, que es cierto que han jugado un papel importante en sostener la economía y evitar el colapso fulminante generalizado que podría haber ocurrido en los últimos años, sufren ahora el retroceso que apuntan las perspectivas, la posibilidad de una depresión económica profunda a escala mundial es muy posible,  si la clase trabajadora no lo evita pasando a la ofensiva.

La clase dominante de Rusia, China, India y Brasil se enfrentan a un escenario de gran inestabilidad. Podrían darse fuertes choques sociales que tendrían consecuencias a escala de todo el planeta. Brasil se ha venido beneficiando de la captación de capitales internacionales, que veían un buen negocio en la financiación de la deuda pública con inversiones potentes en el sector inmobiliario y en la bolsa. En 2011 el 47 % del presupuesto fue al pago de intereses y amortizaciones de la Deuda Pública. El crecimiento se basó en sus exportaciones manteniendo un aceptable crecimiento que desde el 2001 al 2010 mantuvo una media del 3,6 % anual: El PIB creció un 7 % en 2010, pero cayó al 2,7 % en 2011,  desplomándose hasta el 1,2 % en 2012 con perspectivas bastante oscuras para este año 2013.

China ha desbancado a EEUU y se ha convertido en el principal socio de Brasil. China compró a Brasil materias primas como petróleo hierro, soja, madera, etc pero ahora la balanza comercial entre esos dos gigantes se está desacelerando. El estancamiento de la recesión en Europa, EEUU y esa desaceleración de China está teniendo un impacto tremendo en la economía brasileña.  Esos factores se combinarán con las tremendas desigualdades que imperan todavía en Brasil que abrirá una nueva etapa en las luchas de masas.

Rusia tiene también dificultades a pesar de ser el primer productor y cuarto exportador de gas y el sector petrolero que representa un 25 % de su PIB y que es el 50 % de sus exportaciones, con un porcentaje del 35 % de sus ingresos, pero los efectos de la crisis se están notando.  Existe una caída de la demanda en el sector siderúrgico debido a la ralentización de la venta de automóviles y la desaceleración de la Construcción. El PIB que creció un 4,3 % en 2011 ha descendido hasta el 3,4 % en 2012 y las perspectivas de crecimiento para este año 2013 están  en torno al 3 %.

Después del colapso del estalinismo en la extinta URSS y sus satélites, Rusia es un eslabón cada vez más débil. Los burócratas estalinistas se reconvirtieron en nueva burguesía mafiosa, saqueando brutalmente la propiedad privada del Estado y formaron grandes conglomerados capitalistas con inversiones potentes en el exterior.  Las bases de ese capitalismo mafioso no tienen nada que ver con una democracia parlamentaria como la que existe en algunos países de Europa, sino que es más bien una dictadura burguesa bonapartista de carácter gansteril,  con desigualdades sociales cada vez más profundas.

India es un enorme país con una población de cerca de 1,200 millones de habitantes. Ha venido creciendo a una media anual del 7,8 % desde el año 2000 al 2010. El crecimiento de un 10,10% en 2010 se está desacelerando. La Oficina Central de Estadísticas rebajó a un 5 % la perspectiva de tasa de crecimiento del PIB para el año fiscal 2013. Estados Unidos de Norteamérica ha buscado en el capitalismo de la India un aliado para equilibrarse del avance tan espectacular que había venido teniendo China, pero tienen ahora dificultades para importar.  Las claves de ese crecimiento, tanto de China como de India, son los salarios de miseria de un enorme “ejército de Reserva de mano de obra”, combinado con tecnología avanzada aportadas por las multinacionales, que ha venido realizando un brutal dumping social en la economía mundial. Eso está agudizando los desequilibrios internos en la India, donde la inflación se ha empezado a desbordar alcanzando en diciembre de 2012 el 11,17 %, cuando en 2007 era del 5,5 %, lo que representa una subida de más del 100 % en cinco años.

Algunos datos socio-económicos de la India son aterradores pues la pobreza sigue siendo extrema ya que el 80 % de la población vive con menos de 2 dólares al día. El 70 % de la población vive en el campo y genera solamente el 18 % del PIB. Según un informe de UNICEF el 46 % de los niños menores de 3 años sufren desnutrición. La población adulta vive 15 años menos que la de Europa. Debido a las condiciones tan duras en los últimos 15 años se han suicidado 150.000 campesinos. Esto es el resultado directo de las “reformas estructurales” impuestas en los años 90 por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. Privatizaron todas las empresas estatales, recortaron gastos sociales, quitaron las subvenciones al pequeño campesino, liberalizaron las importaciones que hundieron los mercados. Los campesinos se vieron forzados a hipotecar sus tierras y no pueden pagar ahora sus hipotecas que están cayendo en manos de la banca.  Las movilizaciones de masas se han venido produciendo en varios Estados. La inestabilidad política se agudiza y la polarización social es cada vez más fuerte.

China está sometida a la burocracia mao-estalinista del PCCH que ha  dirigido con mano de hierro la transición al capitalismo, demoliendo la economía planificada y sigue manteniendo en su fase imperialista el control del Estado. No se trata de “socialismo de mercado” como intentan vendernos en combinación con los demás países capitalistas, sino que se ha llevado a cabo un proceso contra-revolucionario que ha destruido cualquier tendencia igualitaria y siguen manteniendo un férreo control que impide las libertades civiles, los derechos como la libre sindicación, manifestación, huelga, a la vez que sofocan y censuran la libertad de expresión y demás derechos sociales.  Existe un capitalismo de corte burocrático, autoritario y mafioso. La clase trabajadora y los campesinos sufren unas condiciones de explotación aberrantes.

El superávit comercial que China obtiene del mercado mundial es una de sus más importantes fuentes de ingresos, produciendo un acelerado proceso de acumulación capitalista. Pero la contracción de los mercados en la esfera mundial le está afectando y no se puede descartar una guerra comercial o de divisas. El superávit de China en 3 años se ha reducido a la mitad, pues en 2008 era de 300.000 millones de dólares y para 2011 había descendido a 150.000 millones de dólares.

China es el segundo consumidor de petróleo del mundo; consumió en 2011 el 40 % de la producción de estaño, cobre y aluminio, un 60 % del acero y un 45 % del plomo de todo el planeta.  Pero ahora la ralentización del crecimiento de las ventas, por ejemplo, de automóviles, ha descendido del 30 % en 2010 al 3 % en 2011, un colapso que junto con el sobre-calentamiento del precio de la vivienda y la situación del sector inmobiliario presentan dificultades;  si estallara la burbuja que se ha ido fraguando,  pondría en un aprieto a toda la economía mundial.

A partir de 2008, para contrarrestar la desaceleración que se estaba dando, el Gobierno chino puso en marcha un plan de estímulo con la inyección de 580.000 millones de dólares (un 12 % del PIB), con inversiones masivas, que han tenido escasos resultados. Ahora ha llegado el momento de pagar las facturas de esas recetas keynesianas. El recurso al crédito para estimular la demanda duplicó la masa monetaria y ahora ha comenzado un proceso de inflación muy peligroso para la economía y para los ciudadanos que se están viendo afectados en su débil poder adquisitivo.

La crisis mundial está teniendo en China profundos efectos en la lucha de clases. Los conflictos sociales se extienden por el país. Vimos en los últimos años el famoso levantamiento del pueblo de WUKAN. La venta de tierras y el intento de expulsión de los campesinos,  desencadenó una  verdadera insurrección. Se organización asambleas masivas, implantando la democracia obrera, que expulsó a los burócratas del PCCH y el pueblo tomó el control democrático de la zona. Los campesinos resistieron una brutal represión. La necesidad de una democracia obrera se expresa en esas luchas que fueron un ejemplo que será imitado en el futuro a una escala superior.

Más temprano o más tarde la situación creada por la restauración capitalista en China, provocará una lucha de masas generalizada, similar a la que se ha dado en Wukan, porque nadie puede escaparse de las tendencias generales de la economía y la lucha entre las clases. Los trabajadores arreciarán en sus luchas por un  mundo mejor y como lo  están haciendo por mejoras salariales, con movilizaciones, que aunque prohibidas, se dan con mucha fuerza por reivindicaciones concretas y básicas que van forjando y acelerando el proceso molecular de toma de conciencia de las masas que se encaminarán de nuevo hacia la construcción del socialismo, pero con una auténtica democracia obrera para arrancar la economía de esa burocracia pro-imperialista que usurpa y explota al pueblo trabajador. Cuando la clase trabajadora China se levante de nuevo en lucha por el genuino  socialismo, el mundo temblará. 

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A
is-psoe.malaga@terra.es










18 de marzo de 2013

Plan de Empleo Juvenil del PP. Más paro y precariedad para la juventud.


 

Con un paro juvenil superior al 55% y en medio de todo el escándalo de corrupción asociado a Bárcenas, el gobierno del PP ha tratado de limpiar su imagen aprobando un Real Decreto con varias medidas encaminadas, en teoría, a impedir que la lacra del desempleo juvenil siga haciendo mella en la economía española. 

Tal decreto se basaba, a priori, en el acuerdo alcanzado el pasado 14 de febrero entre el Gobierno, las patronales CEOE y Cepyme y los dirigentes sindicales de CCOO y UGT —bautizado como “Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-16”—, que supondría la inversión estatal de 3.500 millones de euros en los próximos cuatro años para fomentar el trabajo por cuenta propia e incentivar el empleo juvenil. Sin embargo, una vez más, el PP demuestra que su intención no era otra que aumentar aún más la precariedad laboral de los jóvenes y seguir regalando miles de millones de euros a los empresarios.
 
El Real Decreto incluye dos bloques de iniciativas: el primero hace referencia al trabajo por cuenta propia y el segundo, al caso típico de un joven asalariado que busca ser contratado por algún empresario.
 
El primer bloque supuestamente busca incentivar al “emprendedor”: aquellos que se den de alta como trabajadores por cuenta propia por primera vez y no tengan asalariados a su cargo tendrán una tarifa reducida de 50 euros durante los primeros seis meses de actividad, con reducciones en la cuota en las dos fases de seis meses posteriores. Así mismo, los jóvenes podrán capitalizar la totalidad de la prestación por desempleo si ésta se destina al inicio de una nueva actividad quedando tal prestación exenta de tributar por IRPF u optar a cobrar paro y simultáneamente apuntarse como autónomo.
 
Realmente, estas medidas sólo buscan maquillar las estadísticas, animando (y engañando) a los jóvenes que están en el paro (o a punto de ir al paro) para que se conviertan en autónomos y “se busquen la vida” o abran un negocio que no tendrá ningún futuro, tal y como está la actual situación económica. Pan (de muy mala calidad) para hoy y hambre (y mucha) para mañana.
‘Minijobs’ a la española

Pero más allá de los brindis al sol y del humo, lo importante del Real Decreto son las medidas encuadradas en el segundo bloque, el que afecta a los jóvenes trabajadores. Para empezar se premiará a los empresarios (con reducciones de su cotización a la seguridad social del 75% para las empresas de más de 250 trabajadores y del 100% para las demás) que contraten a jóvenes sin experiencia laboral con contratos a tiempo parcial que estén vinculados a la formación. Estamos ante la legalización para los jóvenes de los famosos minijobs, tan demandados por la CEOE, ya que son una auténtica bicoca para los empresarios. La jornada máxima en teoría será del 50% de la jornada ordinaria a tiempo completo, pero el empresario podrá disponer de horas complementarias y horas extra, con lo que podrán aumentar la jornada laboral. Además, como la formación que acompaña al contrato puede haberse realizado hasta seis meses antes de la firma del mismo, no habrá obstáculo para que el contratado pueda trabajar más tiempo de ese 50% máximo que establece la norma. En la práctica un empresario dispondrá de un trabajador a tiempo completo por el precio de uno a tiempo parcial.

Este nuevo contrato a tiempo parcial tiene su complemento en un grave ataque al conjunto de los trabajadores. En el mismo Real Decreto el PP abre la puerta a que las Empresas de Trabajo Temporal (ETTs) puedan firmar contratos de formación, algo que hasta ahora estaba expresamente prohibido. El decreto deja en manos de las ETTs todo lo relativo a esa formación, que podrá dar ella misma. Esta medida supone un adiós a cualquier tipo de control sobre la formación no reglada: supondrá mala calidad, formación limitada al gusto inmediato de la empresa, contratos más baratos y la posibilidad de todo tipo de trucos. 

Entre las demás medidas del Gobierno destacan:
 
La extensión de los contratos de prácticas en los menores de 30 años, eliminando el límite de cinco años que existía hasta ahora entre la consecución del título académico y la fecha del contrato.
 
Los empresarios podrán concatenar en la misma empresa un contrato de formación con uno en prácticas, algo hasta ahora prohibido. Así, un trabajador podrá estar hasta cinco años contratado con estas fórmulas, con las que se cobra menos que con un contrato indefinido.
Se establece un nuevo contrato temporal: el de “nuevo empleo joven” con el que los empresarios podrán hacer contratos temporales bonificados con el mero requisito de que el contratado sea menor de 30 años sin experiencia laboral. Estos contratos tendrán una duración de seis meses y, pasado ese tiempo, estará bonificada su conversión en indefinidos con 500 euros si el contratado es hombre y 700 si es mujer.

Basta de dar balones de oxígeno al gobierno del PP

Todo esto no es más que una nueva vuelta de tuerca en las condiciones laborales de los jóvenes. Estas medidas no van a crear nuevo empleo, lo único que lograrán será deteriorar las condiciones laborales del conjunto de la clase obrera. Los empresarios se desprenderán de los contratos indefinidos mediante la reforma laboral y contratarán a jóvenes con contratos mucho más baratos y subvencionados. Para los jóvenes, en concreto, estos contratos supondrán que hasta pasados los 30 años, nadie pueda aspirar a un trabajo mínimamente digno.
 
Lo más bochornoso de todo esto es que la inmensa mayoría de estas medidas fueron pactadas con los dirigentes de CCOO y UGT. Finalmente, la inclusión de la concesión de la formación a las ETTs ha forzado a CCOO y UGT ha desmarcarse del Real Decreto —y critican ahora las demás medidas por aumentar la precariedad de la juventud— pero hasta entonces, la disposición a la negociación y al acuerdo con el Gobierno por parte de Toxo y Méndez era total. Esto es incomprensible y un grave error: no sólo por el contenido real de estas medidas (un nuevo retroceso), sino también porque, en un momento de tremenda presión sobre el PP, en el que la calle está exigiendo como nunca antes la dimisión del Gobierno, negociar y firmar un acuerdo con ellos es darles un gran balón de oxigeno. En vez de dialogar y negociar con un partido que ha demostrado sobradamente que no le importa en absoluto el drama de la juventud en paro, los dirigentes sindicales tenían que estar preparando una ofensiva para tumbar a este gobierno.

BORJA LATORRE.
Sindicato de Estudiantes. 

16 de marzo de 2013

IZQUIERDA SOCIALISTA PIDE UN CONGRESO EXTRAORDINARIO DEL PSOE PARA OTOÑO

Ve el liderazgo de Rubalcaba "muy erosionado" y opina que el partido necesita no sólo "nuevas caras" sino un "nuevo lenguaje"

 
    El exdiputado José Antonio Pérez Tapias, uno de los portavoces de la corriente interna del PSOE Izquierda Socialista, considera que el secretario de Organización del partido, Óscar López, debe dimitir por la gestión realizada en el caso Ponferrada, pero además opina que lo ocurrido en el municipio leonés, unido a los desafíos lanzados por los socialistas catalanes y gallegos, han llevado al PSOE a una situación en la que debería plantearse la convocatoria de un Congreso Extraordinario el próximo mes de octubre, en lugar de la Conferencia Política que está prevista para esa fecha.
    En declaraciones a Europa Press, Pérez Tapias ha señalado este miércoles que el PSOE está atravesando un momento "complicado" que se percibe en el partido como "punto de inflexión" en lo que a cambios en el liderazgo y el discurso se refiere. Así pues, ha subrayado que "no es irracional" que el partido se plantee "reconvertir" la Conferencia Política que tiene previsto convocar el próximo octubre en un congreso extraordinario que aporte al partido no sólo "nuevas caras", sino también un "nuevo lenguaje".
    Pérez Tapias ha afirmado que el liderazgo de Alfredo Pérez Rubalcaba, elegido secretario general en el congreso de Sevilla de hace un año, está "muy erosionado" porque sobre él recae "toda la responsabilidad" de las crisis que se han ido abriendo en el PSOE en las últimas semanas. Pero ha dejado claro que, aunque considera que los socialistas deben ser "leales" a Rubalcaba porque "por algo fue elegido", su designación tenía como objetivo atravesar la "situación transitoria" por la que pasaba el partido después de perder las elecciones generales de 2011.
 PIDE DIÁLOGO CON PSC Y PSDEG
    En cualquier caso, el portavoz de Izquierda Socialista ha apostado por hacer "un gran esfuerzo de diálogo" para solucionar "cuanto antes" las crisis abiertas con el PSC, por un lado, a causa del apoyo de éste al derecho a decidir en Cataluña, y con el PSdeG, por otro, después de que planteara la celebración de primarias para elegir a su secretario general, propuesta que no está contemplada en los estatutos del partido. En cuanto a la situación generada tras la moción de censura en Ponferrada, Pérez Tapias ha calificado de "muy desafortunada y lamentable" la decisión que tomó el número tres del PSOE para autorizar al Grupo Socialista en este municipio leonés a presentar una moción de censura con el apoyo de un concejal condenado por acoso sexual.
    Por eso, aunque considera que López tiene "muchos valores" como político, su proceder en este asunto le ha hecho "perder su autoridad necesaria para ejercer su cargo" como secretario de Organización, de modo que opina que debe "asumir su responsabilidad" y, por tanto, presentar su dimisión. Renunciar, ha añadido Pérez Tapias, sería una "salida razonable" para Óscar López después de su "mal diseñada" actuación en este caso al tiempo que permitiría al partido "recomponer la situación" y le haría "recuperar la credibilidad" con la que, a su juicio, el secretario de Organización no cuenta ahora.
 EL PSOE HA SUFRIDO UN "GRAN DAÑO"
    Para el portavoz de Izquierda Socialista, la autorización que dio López para que el PSOE de Ponferrada impulsara la moción de censura "no ha sido sólo un traspiés", ya que con esta decisión se ha "quebrado la imagen de compromiso del PSOE con la igualdad", por lo que ha supuesto un "gran daño a la trayectoria e imagen" del partido. Pero también lo ve como una "mala estrategia" y un "mal cálculo político" que ha puesto de manifiesto que el PSOE no cuenta con una "estrategia" para alcanzar pactos con otros partidos, ya que además de un concejal condenado por acoso sexual, Ismael Álvarez tenía una "trayectoria abiertamente derechista".
    Así pues, Pérez Tapias opina que el PSOE debe replantearse una "estrategia más lúcida" respecto a los pactos políticos, los cuales, en función del ámbito territorial en el que tengan lugar, han de ir acompañados de una autorización de niveles superiores dentro de la estructura del partido. "No se puede pactar en cualquier caso y con cualquiera", ha remachado.
MADRID, 13 Marzo 2013. (EUROPA PRESS) -

15 de marzo de 2013

ITALIA: LA INESTABILIDAD POLÍTICA SE AGUDIZA TRAS LAS ELECCIONES.

beppe_grilloLas elecciones de los pasados días 24 y 25 de febrero han puesto en evidencia la enorme crisis de la política burguesa italiana. Las encuestas señalan que el 82% de la población desconfía del gobierno y el 89% de todos los partidos. El descrédito y la falta de autoridad de sus instituciones se han materializado en la impactante irrupción como primera fuerza política del Movimiento 5 Estrellas (M5S). La formación de Beppe Grillo ha obtenido 8.689.168 votos (el 25,55%) y, más allá de sus contradicciones y ambigüedades —se define como “ni de izquierdas ni de derechas”—, ha recogido en gran parte el malestar social existente, el hastío con la corrupción y la política oficial y el rechazo a las políticas de austeridad impuestas por los capitalistas. Esto también se ha expresado en una alta abstención, el 25%, cinco puntos mayor que en 2008. 

Otra cara de ese rechazo a las salvajes políticas de austeridad han sido los pésimos resultados de la Lista Civil de Mario Monti, con un escaso 10,56% de los votos (3.591.629). En poco más de un año, este gobierno impuesto por el capital financiero en noviembre de 2011, puso en marcha dos planes de ajustes por valor de 56.000 millones de euros, afectando especialmente a la educación y sanidad públicas; aumentó los impuestos; aprobó una contrarreforma de pensiones y dio un paso firme en el desmantelamiento (iniciado por los gobiernos de Berlusconi) de derechos laborales históricos, derogándose en varios sectores el convenio colectivo nacional además de aprobar una reforma laboral que modificaba el artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores, que prohibía el despido sin causa justificada.

Crisis de la socialdemocracia y de la derecha

También es un rechazo contundente a lo que en la práctica ha sido un gobierno de “unidad nacional”. Todos estos ataques han sido apuntalados con los votos del Partido Democrático (PD) y con los de Berlusconi y su Pueblo de la Libertad (PdL). Ambos han recibido un fuerte castigo: si en las elecciones de 2008 entre PD y PdL obtenían el 70,6% de los votos (25,5 millones), en 2013 han sacado el 47% (casi 16 millones).
bersani_PD 
La victoria de la coalición de centro izquierda ha sido pírrica; el 29,54% (10.047.603) frente al 29,18% (9.923.109) logrado por el centro derecha. El PD pierde casi 3,5 millones de votos y ocho puntos porcentuales respecto a las elecciones de 2008, una sangría que es el resultado de la profunda crisis de la socialdemocracia que no plantea ninguna diferencia programática sustancial con la política de los representantes directos de la burguesía. Bersani ha defendido la necesidad de recortes pero a un ritmo más lento, renegociando los plazos de reducción del déficit con Europa y poniendo un “acento más social”.
Pero no es menos severa la crisis en la derecha —desgajada y enfrentada desde hace tiempo—, que pasa de tener más de 17 millones de votantes en 2008 a menos de 10 millones este año. Berlusconi, centrado en la crítica demagógica a los recortes de Monti y en la promesa de devolución y supresión del nuevo impuesto por vivienda, pierde más de 6 millones de votos y 16 puntos porcentuales respecto a hace cinco años. Una verdadera debacle que se suma a la de sus socios de la Liga Norte que pierden prácticamente la mitad de sus votos, quedándose en 1.390.156 (el 4%). La suma de todos los partidos de extrema derecha, incluyendo la Liga Norte, ha pasado en estos cinco años del 11 al 5%.

Crisis económica e inestabilidad

Tras quince meses de gobierno técnico, la apuesta de la burguesía europea era la de conseguir la formación de un gobierno estable propiciado por unos resultados que permitieran gobernar al PD con el apoyo de Monti, para continuar con sus política de ataque a la clase obrera italiana, esta vez con el aval de las urnas. La crisis económica, social y política que vive Italia ha desbaratado los planes de su clase dominante y ha añadido un elemento de mayor inestabilidad. Aunque el PD tiene la mayoría absoluta en el Congreso (la ley electoral premia al vencedor con el 55% de los 630 escaños) nadie tiene mayoría clara en el Senado, complicando la aritmética parlamentaria. La convocatoria de nuevas elecciones este mismo año no está ni mucho menos descartado. Dentro del PD hay sectores que plantean directamente la necesidad de formar un gobierno de emergencia con Berlusconi, el governissimo, algo rechazado por las bases que señalan correctamente que si se llegara a un acuerdo de este tipo sería el fin, “el partido se rompe y desaparece”. Por su parte el Movimiento 5 Estrellas ya ha dejado claro que no apoyará ni a un gobierno del PD, ni a un gobierno “tecnocrático”.
 
Tras más de una década de estancamiento económico, en 2012 el PIB se contrajo un -2,4% y la previsión para 2013 es que lo haga más del -1%. La renta per cápita ha caído. El empobrecimiento y la polarización social avanzan a paso firme: hay ocho millones de personas sin hogar, dos millones de niños pobres,  más de cuatro millones de parados, el 35% menores de 35 años, a los que hay que sumar otros cuatro millones de trabajadores precarios con salarios no superiores a los 800 euros. El 72% de la población afirma haber perdido poder adquisitivo en el último año.

Irrupción del Movimiento 5 Estrellas: un reflejo del descrédito de la política oficial y contra los recortes
cartel_electoral_italiaCon este telón de fondo y la ausencia de una alternativa a la izquierda de la socialdemocracia sólida y coherente (la lista Revolución Civil, encabezada por el juez antimafia A. Ingroia, y en la que se han agrupado Italia de los Valores y la Federación de la Izquierda entre otros, ha cosechado poco más del 2%, quedándose fuera del parlamento), lo que hemos visto en el terreno electoral es la emergencia del heterogéneo Movimiento 5 Estrellas. Un movimiento que bajo el lema “Todos a casa” —algo así como mandar a tomar vientos— dirigido contra la corrupción de los políticos tradicionales y un rechazo a las políticas de austeridad ha recorrido y llenado las plazas italianas en una campaña a pie de calle bautizada como Tsunami tours. 

Los activistas del M5S provienen fundamentalmente de las capas medias golpeadas por la crisis y que sufren la precariedad y el empobrecimiento. La mayoría de sus votantes se considera de izquierdas, al margen de la posición confusa que defiende Grillo. 

Junto a reivindicaciones como el apoyo a los pequeños y medianos empresarios y otras que lindan con el nacionalismo económico (como la recompra de la deuda en manos extranjeras o la propuesta de referéndum sobre la permanencia en el euro) o abiertamente reaccionarias (como la negación del derecho de ciudadanía a los hijos de inmigrantes nacidos en suelo italiano), los grillistas se han hecho eco de demandas importantes de los movimientos sociales (contra la privatización del agua, contra la construcción del Tren de Alta Velocidad, etc.), de los que forman parte muchos de ellos. También critican las intervenciones militares en Afganistán, Libia y Malí, defienden que se devuelva el dinero sustraído a la educación, una renta básica y la anulación de la deuda “ilegítima u odiosa”, la reducción de la jornada laboral a 30 horas, la nacionalización de los bancos que han favorecido la especulación… Demandas, estas últimas, que conectan con trabajadores y jóvenes de izquierda y son las que en gran medida han permitido el extraordinario resultado electoral del M5S. Un resultado que tampoco ha estado al margen de la efervescencia en las calles que se ha vivido en los últimos años y meses tanto contra el odiado gobierno Berlusconi como contra el de Monti. Luchas y movilizaciones que reflejan el enorme potencial existente, al igual que en toda Europa, para levantar una auténtica alternativa revolucionaria entre la clase obrera y la juventud italiana.

MIRIAM MUNICIO. 

13 de marzo de 2013

La crisis de la monarquía es la crisis del régimen capitalista. ¡Por la república socialista!


Corona_monarqiaCorrupción, comisiones multimillonarias, privilegios y decadencia
En los últimos años, especialmente tras el estallido de la crisis en 2008, los casos de corrupción han protagonizado aperturas de telediarios, cientos de portadas en la prensa escrita y mesas de debate en la televisión. Algunos de los personajes —una cantidad ínfima, por otra parte— que durante los años del boom se llenaron los bolsillos con la especulación urbanística, las concesiones a dedo por parte de las administraciones públicas, que firmaron contratos multimillonarios con empresas de amigos del gobierno de turno, saltan ahora a la palestra de los escándalos políticos. De entre ellos, los hay que se niegan a aceptar su suerte en solitario, y arrastran con sus declaraciones a partidos políticos enteros, al propio Jefe del Estado, a las instituciones parlamentarias y la justicia. La corrupción se extiende como una gangrena, reflejando fielmente la profunda crisis del sistema capitalista y del régimen que se levantó en los años de la llamada Transición. 

En las últimas semanas ha sido el caso Bárcenas el que se ha llevado la palma: de la imputación del extesorero del PP en la trama Gürtel al descubrimiento de 22 millones de euros en su cuenta de un banco suizo, pasando por la supuesta financiación ilegal del PP y los ya famosos sobres de dinero negro entregados supuestamente a destacados miembros del gobierno —presidente Rajoy incluido—, el escándalo Barcenas ha desvelado, por encima de otras cuestiones, los estrechos vínculos entre el PP y los grandes poderes económicos y financieros que al fin y al cabo dictan su política. En esta dinámica ascendente de descomposición del régimen político del capital, la monarquía también se ha visto sacudida en las últimas semanas por la investigación abierta sobre el caso Nóos.

La corrupción

Carlos García Revenga, secretario de las infantas, ex tesorero de Nóos y miembro de su junta directiva entre 2003 y 2006, ha sido el último imputado y el último en declarar ante el juez, negando cualquier vinculación de la Casa Real y su entorno con el robo de dinero público, contratos fraudulentos y fraude fiscal perpetrado por el marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin. Unas declaraciones que contrastan con las de Diego Torres (ex socio de Urdangarin), que presentaba ante el juez Castro una nueva tanda de emails privados en los que supuestamente queda probado que la Zarzuela, concretamente el rey, amparó y tuvo conocimiento de los negocios de Urdangarin. 

urdangarin_brindadnoMedia docena de estos correos hacen referencia a las relaciones de Urdangarin y la ya famosa princesa alemana, Corinna Zu Sayn-Wittgenstein, conocida hasta ahora por haber acompañado al rey en la cacería de elefantes en Botsuana en abril de 2012 en la que éste se rompió la cadera. Corinna, como han desvelado las informaciones de estos días, es una comisionista internacional, una intermediadora en grandes negocios desde contratos multimillonarios de obras públicas, hasta compra-venta de armas. Estas lucrativas actividades le han permitido compartir una “relación de amistad fraternal” con Juan Carlos I, rey de España. Corinna dirigía Apollonia Asociates, empresa dedicada a “poner en contacto” a gobiernos, instituciones y altas personalidades para crear “alianzas estratégicas”, y ha llegado a declarar al diario El Mundo que también ha trabajado para las autoridades españolas en asuntos clasificados, vanagloriándose de haber resuelto alguna crisis política. También hemos sabido que participó en los tinglados fraudulentos organizados por Nóos, como el Valencia Summit, y que, posteriormente y por indicación real, fue la encargada de buscar un trabajo a Urdangarin en la Fundación Laureus, por el que podría haber llegado a cobrar hasta 250.000 euros al año.

Tanto el supuesto papel de Juan Carlos I de favorecer las aventuras empresariales de Urdangarin —ayudándole a buscar patrocinadores y utilizando a sus amistades, tal y como revela la correspondencia privada mencionada— como las declaraciones de la princesa alemana, vuelven a poner sobre la mesa un debate que ha estado enterrado más de treinta años: ¿cuál es el papel real que juega la monarquía bajo el sistema capitalista?

Los negocios del rey

Más allá de los discursos oficiales sobre la tarea de representar “a todos los españoles”, no hay que investigar demasiado para ver que a los únicos españoles que representa el rey es a los consejeros delegados de las grandes multinacionales. Son públicos y notorios los viajes organizados a lo largo y ancho del mundo por el Ministerio de Exteriores español (tanto bajo el gobierno del PSOE como del PP), en los que Juan Carlos I se desplaza junto con delegaciones de empresarios españoles para favorecer sus negocios en suelo extranjero. Fue precisamente uno de los representantes de estas multinacionales, César Alierta, presidente de Telefónica, quien buscó un trabajo a Urdangarin en EEUU por petición del rey cuando las cosas se le empezaron a complicar.
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Esta actividad del rey, envuelta siempre con el calificativo de “patriótica”, sirve para apuntalar los beneficios de las grandes empresas y sacar una buena tajada “real” de los mismos. De hecho, aunque la opacidad de las actividades económicas de la Casa Real es semejante a la de un secreto de Estado, existen indicios documentados sobre las dimensiones que puede alcanzar la fortuna del rey; en 2003 la revista Forbes situaba a Juan Carlos en el sexto lugar de los monarcas más ricos de Europa, con una fortuna de 1.790 millones de euros, lo que suponía el puesto 134 entre los más ricos del planeta. Este dato parece resultar incompatible con la dedicación exclusiva a sus tareas de monarca que, en principio y según la Constitución, tiene que mantener. 

Rastreando superficialmente algunas informaciones periodísticas podemos hacernos una idea del nivel de patrimonio que la familia real ha atesorado en la reciente historia “democrática” y también en la “predemocrática”:
 
· Allá por 1962, coincidiendo con su boda con Sofía, el banquero Luis Vallas Taberner comenzó lo que denominó una “suscripción popular” a favor de los recién casados. En aquella contribución también participaban, además de otros banqueros, muchos nobles y empresarios del franquismo.
 
· Todavía en tiempos de Franco, el entonces ministro de Economía, Antonio Barrera de Irimo, solicitó al príncipe que hiciera de intermediario con el príncipe Fahd de Arabia Saudí, para conseguir una remesa de petróleo rápidamente. Fruto de esta intermediación el príncipe árabe afirmó: “Decid a mi hermano el príncipe Don Juan Carlos, que le enviaremos todo el petróleo que España necesite”. A cambio de su mediación, Juan Carlos I pasó a cobrar una comisión por el petróleo exportado a España. El mismo príncipe Fahd le regalaría en 1976 un yate.
 
· Ruiz-Mateos acusó al rey, tras la expropiación de Rumasa, de haber aceptado miles de millones de su bolsillo y de más empresarios.
 
· Es conocido que uno de los yates Fortuna fue financiado por un grupo de empresarios mallorquines, que juntaron 17,5 millones de dólares para hacerle el regalo. También, que cuando Juan Carlos cumplió 50 años, un grupo de empresarios catalanes le regaló un Porsche Carrera de 24 millones. Es conocido que la casa BMW regala al rey todos los modelos de alta cilindrada cuando salen al mercado.
 
Los negocios de la Casa Real, su poder de influencia, el papel del rey como emisario y defensor de los intereses de las grandes empresas españolas en todo el mundo, su estatus privilegiado, tanto económica como legalmente, son un reflejo fiel del papel de armazón protector del capitalismo español que representa la monarquía.

Juan Carlos I, sucesor de Franco.

franco_y_juan_carlosEl pasado y el presente del rey muestran la verdadera cara de una institución colocada a dedo por Franco y la burguesía con el único objetivo de garantizar la supervivencia del capitalismo, en el contexto prerrevolucionario de los años 70.
 
En la tarde del 22 de julio de 1969, el dictador se dirigió a unas Cortes llenas de procuradores falangistas para designar a su sucesor, y lo hizo de la siguiente forma: “Estimo llegado el momento de proponer como persona llamada en su día a sucederme, a título de Rey, al Príncipe don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la adecuada formación para su alta misión y formar parte de los Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de su total identificación con los Principios del Movimiento Nacional y las Leyes Fundamentales del Reino”. Por su parte, y tras ser elegido por las Cortes franquistas como sucesor del dictador, Juan Carlos pronunció las siguientes palabras en el mismo auditorio: “(…) Plenamente consciente de la responsabilidad que asumo, acabo de jurar como sucesor, a título de Rey, lealtad a Su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los principios del Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del Reino. Quiero expresar, en primer lugar, que recibo de Su Excelencia el Jefe del Estado y Generalísimo Franco, la legitimidad política surgida el 18 de julio de 1936, en medio de tantos sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes, pero necesarios, para que nuestra patria encauzase de nuevo su destino (…) El haber encontrado el camino auténtico y el marcar la clara dirección de nuestro porvenir son la obra del hombre excepcional que España ha tenido la inmensa fortuna de que haya sido y siga siendo, por muchos años, el rector de nuestra política (…) Mi General: desde que comencé mi aprendizaje de servicio a la patria, me he comprometido a hacer del cumplimiento del deber una exigencia imperativa de conciencia. A pesar de los grandes sacrificios que esta tarea pueda proporcionarme, estoy seguro de que mi pulso no temblará para hacer cuanto fuere preciso en defensa de los principios y leyes que acabo de jurar!”.

Juan Carlos I, hijo de Don Juan de Borbón, duque de Barcelona, y nieto de Alfonso XIII, fue preparado desde pequeño para suceder al dictador y seguir defendiendo los intereses del capitalismo patrio. Tan pronto como en 1948, Franco convenció a su padre, entonces exiliado en Portugal, para trasladar a Juan Carlos a estudiar a Madrid y empezar su preparación, primero en colegios especiales creados al efecto para los niños de la burguesía española y luego en las Fuerzas Armadas Españolas. Tal empeño queda reflejado en una carta del mismo Franco a Don Juan en 1954, en la que polemizaba sobre la educación que debía recibir su hijo. En la misiva Franco le pedía “meditada reflexión sobre las condiciones en que un infante de la Casa Borbón ha de formarse y el bagaje de conocimientos que hoy requiere la dirección de una nación para que pueda despertar el respeto, la confianza y el amor del pueblo llamado a sostenerle”.

Durante los años de la dictadura, el ahora rey sustituyó a Franco en diversos actos oficiales, como por ejemplo la conmemoración en 1973 del Alzamiento Nacional del 18 de Julio. Dos días después de la muerte del dictador, el 22 de noviembre de 1975, Juan Carlos era proclamado rey, jurando ante las cortes franquistas los principios del Movimiento Nacional fascista.

¿Cómo se conquistaron las libertades democráticas?

Durante los últimos cuarenta años la imagen de la monarquía española ha sido cuidada con mimo y esmero. Partidos políticos de todo el arco parlamentario, medios de comunicación, historiadores, directores de cine, libros de texto, etc., han presentado a Juan Carlos I como el principal artífice de las libertades democráticas y del paso de la dictadura a la democracia. La burguesía de este país ha tratado de presentar un mito en torno a la Transición, en la que gracias a un gran acuerdo y sobre todo a la intervención del rey y de otros prohombres de Estado, como Adolfo Suárez (otro miembro destacado del Movimiento Nacional), se logró poner punto y final a la dictadura.
 
Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Lo que obvian interesadamente todos estos medios es que la situación en los años 70 en el Estado español era de un ascenso brutal de la lucha de clases. Contagiados por el movimiento revolucionario en Francia e Italia, influidos por el ejemplo de la Revolución de los Claveles de 1974, millones de jóvenes y trabajadores españoles protagonizaron movilizaciones históricas, luchas durísimas, determinados a tumbar de una vez por todas una dictadura infame y criminal que había resistido casi cuatro décadas y el sistema de dominación capitalista que Franco representaba. La disposición y el empuje del movimiento obrero era tal que la propia supervivencia del capitalismo español estaba en entredicho.
 
En una tesitura en la que la burguesía veía claramente la posibilidad de una derrota, prefirió hacer una serie de reformas con las que garantizar lo fundamental de sus intereses: mantener bajo su control las palancas esenciales de la economía española, así como el poder político. En esa ecuación la sustitución de la dictadura franquista por un régimen de monarquía constitucional, con Juan Carlos I a la cabeza, era un cambio imprescindible para desviar la amenaza revolucionaria hacia las aguas del parlamentarismo burgués.
 
Con todo, y más allá de los discursos oficiales, el rey no tenía ningún tipo de apoyo ni despertaba ninguna esperanza en un movimiento obrero que protagonizaba en aquellos momentos las luchas más importantes en décadas (de hecho, era popularmente conocido como Juan Carlos El breve). Para llevar a cabo sus planes, la burguesía y el aparato del Estado franquista necesitaban la aprobación y la colaboración de quienes sí tenían una enorme autoridad ante esa clase obrera desafiante. En esta ecuación los dirigentes del PCE, que representaban la fuerza política predominante de la izquierda, y a mucha distancia los del PSOE, pusieron todo el peso de su influencia para lavar la cara a Juan Carlos y permitir que el aparato del Estado no fuese depurado de fascistas. Los crímenes del franquismo quedaron impunes, y aunque las libertades democráticas se conquistaron, en algunos casos con serias deficiencias, la posibilidad de la transformación socialista de la sociedad fue frustrada en aras de “consolidar” la democracia… capitalista.

La política de colaboración de clases apuntaló la monarquía de Juan Carlos

En una importante declaración del Comité Central del PCE, redactada en 1956, se definían las líneas de la Política de Reconciliación Nacional, el programa que determinó toda la estrategia de los dirigentes del Partido en los años setenta. Esta política de colaboración de clases provocó serias críticas en el seno del PCE, y no fue hasta 1974 que los dirigentes del Partido Comunista, y también del PSOE, la pudieron llevar a la práctica a través de la Platajunta Democrática, que diseñó la reforma política que mantendría intactas las bases de ese capitalismo que luchaba por sobrevivir a costa de derrotar la lucha revolucionaria de las masas en el Estado español. Con esta reforma quedaban garantizadas la propiedad privada de los medios de producción y la impunidad a los responsables de los crímenes de la dictadura. 

Los líderes del PCE y del PSOE participaron activamente en el proceso de elaboración de la Constitución de 1978, que excluía reivindicaciones centrales del movimiento como el derecho de autodeterminación de las nacionalidades históricas, otorgando al ejército la capacidad para mantener la unidad “sagrada” de la patria, y vaciaba totalmente de contenido el derecho al trabajo, la vivienda, la sanidad o la educación pública. La Constitución de 1978 salvaguardaba la propiedad capitalista y el poder económico y político de la burguesía, e implicaba, entre otras cosas, la aceptación de la bandera nacional de Franco y la monarquía. Tanto la dirección del PCE como del PSOE se volcaron en defender el SÍ a la Constitución en el referéndum del 6 de diciembre de 1978. Con esta actitud por parte de la dirección del movimiento obrero, la victoria del SÍ era inevitable, pero ni echando toda la carne en el asador pudieron evitar una abstención del 35% y la victoria del NO en Euskadi. Sólo así fue posible imponer a los trabajadores y la juventud, que habían sido los auténticos artífices de la caída de la dictadura, la figura del rey, y sólo así se comprende la caída vertiginosa en afiliación que el PCE sufrió en pocos años, de 250.000 afiliados en 1978 a alrededor de 67.000 en 1985.

Por la república socialista

Tal y como se ejemplifica en la figura del rey, tras la muerte de Franco todo el cuerpo de jueces, mandos del ejército y de la policía se mantuvo intacto. Los elementos fascistas permanecen en el aparato del Estado actual. En el ámbito de la política, los mismos apellidos que hicieron carrera con Franco ocupan muchos de los altos cargos en el PP, pero también en las estructuras jerárquicas de los ministerios. Las mismas familias de la oligarquía económica que se sirvieron de cuarenta años de dictadura sangrienta para amasar fortunas a costa de la explotación de millones de trabajadores, en muchos casos trabajo esclavo, siguen presentes hoy en los consejos de administración de bancos, grandes multinacionales, empresas de todo tipo, en la CEOE. Tal es la herencia que encarna también la monarquía en nuestro país.

Con la supuesta vinculación de la Casa Real a casos de corrupción, no han faltado las voces que reivindican la “democratización de la monarquía”, o incluso que el rey abdique para que Felipe pueda reformar la institución y ganar una credibilidad que ha perdido. Tanto en la derecha como entre dirigentes del PSOE, en las revistas del corazón y los programas de tertulia rosa, el desconcierto es semejante a la desesperación para mantener la “buena imagen” de la monarquía, para seguir justificando así, ante la opinión pública, el papel de los monarcas como representantes de “todos” los españoles. 

Quienes defendemos la justicia económica y social entendemos que el problema no es si la monarquía es más o menos moderna, o más o menos transparente. Obviamente son un completo escándalo tanto la fortuna que ha amasado el rey como sus supuestos vínculos con la corrupción, mucho más en un momento de crisis como el que estamos viviendo; pero lo esencial es comprender que el papel que desempeña esta institución es la defensa de los intereses capitalistas, es decir, la legitimación de este sistema de explotación, de esta dictadura encubierta del capital financiero. 

El rey simboliza la dominación capitalista en el Estado Español. Pero el problema no es el rey, el problema es precisamente el propio orden capitalista. Por eso, quienes luchamos por transformar la sociedad no nos conformamos ni con una supuesta “democratización de la Casa Real”, ni con una República a secas. No podemos olvidar lo que sucedió en los años 30 con el abuelo del actual rey; Alfonso XIII fue sacrificado por la burguesía ante el ascenso de la lucha de clases. Los monárquicos de siempre, se convirtieron en republicanos de toda la vida. Sin duda, en una situación similar, la burguesía no dudaría en jugar de nuevo esa baza si eso paraliza cambios sociales más profundos. Si miramos a nuestro alrededor estamos rodeados de repúblicas, y eso no impide que las grandes fortunas, que la banca y los monopolios, sigan gobernando los destinos de países enteros. El problema es el capitalismo y contra él debemos dirigir nuestros esfuerzos, organizándonos políticamente para luchar por una sociedad en la que las grandes palancas de la economía no estén al servicio de un puñado de multimillonarios sino al servicio de la mayoría de la población, de la clase obrera y la juventud, y bajo su control democrático. Luchar por una república, sí, pero una república socialista que haga posible la justicia social que sólo se puede conseguir conquistando la justicia económica mediante la abolición de la propiedad privada de los medios de producción que tanto han defendido y defiende la monarquía española y la burguesía internacional.

BEATRIZ GARCÍA: