1 de octubre de 2026

PARTE 4 de 6)): POR EL SOCIALISMO CIENTÍFICO Y LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y ÉTICA.

 


(RECOMENDABLE LEER LAS PARTES ANTERIORES EN ESTE MISMO BLOG)

…/…En cuanto al movimiento sindical, los dirigentes, si no actúan con inteligencia y siguen ignorando la realidad, se verán en un compromiso, porque la situación de lucha les obligará a girar a la izquierda; si se obstinan en su negación de reconocer que las necesidades son distintas y que el modelo que vienen aplicando no sirve,  por lo que debería ser sustituido por un modelo de sindicalismo más democrático y combativo, de lucha, participativo y firme, para no verse sorprendidos por los acontecimientos. 


Los sindicatos, si en un momento dado no sirven para satisfacer las necesidades reivindicativas que exigirá la clase trabajadora en acción, se podrían ver desbordados y sustituidos por otros más a la izquierda. 


Se podría dar el caso de indisciplina sindical, con el fortalecimiento de las incipientes corrientes críticas que irán surgiendo cada vez con más fuerza en el seno de los sindicatos, como por ejemplo UGT, CCOO, CGT, Sindicato de Estudiantes, etc. que están funcionando y se están fortaleciendo. 


Pero asimismo, los sindicatos y partidos de izquierdas alternativos, también se verán fortalecidos en estos procesos de aceleración y movilización de las luchas que se avecinan. Igualmente en los partidos obreros surgirán o se fortalecerán saliendo corrientes críticas, como nuestra corriente, Izquierda Socialista del PSOE, que está creciendo y ya se está implantando en casi todas las Comunidades Autónomas y cada día surgen coordinadoras críticas en otras tantas Agrupaciones Socialistas. 


Es una realidad que hemos vivido el período de transición desde un auge económico relativamente prolongado a una de las recesiones más profundas de este capitalismo mafioso y corrupto, similar a la de los años 30. Es seguro que vendrá otra crisis, pero esto todavía no ha llegado, por desgracia, sobre todo para los más empobrecidos de la clase trabajadora, que están sufriendo las peores consecuencias. 


Que el repunte de la lucha entre las clases, se ha iniciado ya, nadie lo puede negar, aunque algunos patosos sigan negando que existe en la clase trabajadora, pero les darán una sorpresa.


La prueba la encontramos en los medios de comunicación, cuando hacemos un repaso de los últimos meses, con convulsiones tremendas y un incremento de las horas perdidas por luchas sindicales y huelgas. 


Los efectos van a ser terribles. Las  huelgas serán un ejemplo de que hay condiciones para la lucha y motivos más que sobrados. 


Pero las direcciones sindicales tienen varios problemas que muchos conocemos. Algunos de ellos son en realidad la falta de cuadros, la falta de táctica correcta, la falta de firmeza, el miedo a quedarse aislados, etc. 


Otro grave problema acumulado es el estancamiento del proceso de negociación de los convenios colectivos que llevan un retraso enorme. 


Esa presión se está acumulando y se va a expresar en una elevación de la presión social que se verá reflejada en el incremento de la confrontación de clase: obreros y patronos se están poniendo frente a frente y la Patronal puede que esté cometiendo un error de bulto al confundir los sindicatos con sus direcciones. 


Una cosa es la Dirección sindical y otra distinta, cuando las masas se ponen en movimiento desbordando a sus direcciones, que también podría ocurrir si se continúa con esta situación de ataques permanentes por parte de la Patronal contra los derechos laborales. 


Es desde todo punto normal que la toma de conciencia de las masas camina por detrás de las llamadas condiciones objetivas de la realidad, excepto cuando se producen situaciones anómalas, de fuertes luchas y convulsiones sociales. 


La psicología social explica que entonces se puede producir un salto cualitativo, y la conciencia de la clase obrera, se pone al nivel de las condiciones objetivas. 


El factor subjetivo y el factor objetivo se igualan a un mismo nivel; entonces la lucha de clases se hace irresistible para cualquier sistema, que recurre a la represión, que en vez de aplacar las luchas, las espolea y despierta a la acción a nuevas capas de luchadores del movimiento obrero.


La psicología actual de la clase trabajadora es que “España ha ido bien”, pero alguien nos ha robado. Es decir, que, como la clase trabajadora está sufriendo en sus carnes un empeoramiento insufrible de las condiciones de vida y de trabajo, ha sacado sus propias conclusiones; de que los empresarios se han venido forrando a costa de los bajos salarios de la clase obrera, que les están obligando a apretarse una vez y otra el cinturón, pero llegará un momento que las masas se planten y digan: "Hasta aquí hemos llegado". 


Puede que esto sea pronto o que se retrase, nadie conoce el futuro, porque por una cierta inercia, puede seguir prevaleciendo, durante un tiempo, cuando cambie la coyuntura económica, bien a mejor o a peor, porque estamos en el proceso tan delicado que no se sabe cuando van a ocurrir las cosas. 


En cualquier momento puede que se provoque una reacción de rechazo brusco a cualquier medida de recorte salarial o condiciones laborales, además de las que ya se han aplicado, que se les pretenda aplicar en el futuro a corto plazo, lo que hará saltar más fácilmente la lucha sindical del movimiento obrero.


Existen algunos analistas que explican que la clase obrera, bajo un próximo gobierno del PP/VOX, en una profunda recesión como por la que tendríamos que transitar,  podría entrar en un período de agitación similar al de los años  1976/78 pero a un nivel superior, con más experiencias, más fortaleza, más libertad, más organización y más necesidades, pues los trabajadores se han endeudado hasta las cejas en el último período, con compras de viviendas y artículos de consumo de años, habiendo hipotecado su futuro al límite de la capacidad de su vida laboral.


A escala internacional la cuestión es incluso peor porque nos enfrentamos a unas perspectivas por primera vez en la historia, de una profunda recesión mundial sincronizada en las tres grandes zonas del capitalismo, como son la (Des)Unión Europea, los EE.UU y  (China, India y sus afines), que tienen intereses cada vez más contradictorios por los estrechamientos de los mercados que se disputan. Las guerras de divisas desatadas hace unos meses podrían adelantar posibles guerras comerciales en ciernes, lo que haría que se profundice una recesión económica, política y social en caso de que estallen…/…


CONTINUARÁ CON LA PARTE 5 de 6) 

COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA

PSOE DE ANDALUCÍA.

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