30 de septiembre de 2024

NO AL MILITARISMO Y LAS GUERRAS

 


Con el desarrollo del capitalismo en su fase imperialista de los grandes monopolios y las multinacionales, las grandes potencias despliegan una lucha a muerte por los beneficios en la arena mundial, con el objetivo de controlar los mercados y las materias primas utilizando las guerras. 

Continúa la invasión de Putin contra Ucrania, el genocidio del Pueblo de Palestina por el sionismo israelita de Netanyahu y el peligro del nuevo foco bélico, envenenando la guerra en el Líbano, que ha sufrido un bombarde por parte de Israel, el más mortifero en 20 años, causando el primer día más de 500 muertos, provocando una oleada de terror de la poblalción, mientras las masas siguen saliendo a las calles en todo el mundo, reivindicando un Alto al Fuego, exigiendo acabar con las guerras, donde existen, solo en África unos 25 conflictos bélicos, fomentados por los intereses capitalistas.

Les va en ello sus beneficios y su supervivencia porque con el desarrollo de las multinacionales, los monopolios y los grandes capitales, no desaparece la importancia de los Estados Nacionales, al contrario, esas potencias tratan de controlarlos y someterlos, con esos métodos de concentración, creciendo la acumulación de los capitales, fortaleciendo a los monopolios y cuando esa tendencia no pueden acceder a determinados mercados o controlar y extraer determinadas materias primas en algunos países del mundo, sobre todo los menos desarrollados, recurren a la amenaza de la guerra, las invasiones o golpes de Estado para hacer valer sus intereses y acaparar beneficios.

Pero está claro que las guerras necesitan de los ejércitos y éstos están basados en Estados Nacionales que se componen de una burocracia compuesta por altos y bajos funcionarios bien remunerados, jueces, etc que hacen el trabajo cotidiano, sobre todo, utilizando cuando lo necesitan, fuerzas represivas, policías y militares. 

Los grandes capitalistas de cada Estado, someten a sus gobiernos a sus intereses más directos, utilizándolos para obtener las máximas ganancias, porque los gobiernos, sean liberales, sean socialdemócratas o de cualquier otro signo, sobre todo en Dictaduras, no son en realidad más que Consejo de Administración de los intereses comunes de los capitalistas de cada Estado. El militarismo, el fortalecimiento de los cuerpos represivos, es la consecuencia necesaria de ese estado de cosas. 

El aparato del Estado y las potentes empresas capitalistas, constituyen en realidad un cuerpo único que bajo el dominio económico y militar de las naciones más debilitadas, sometidas por las multinacionales de los Estados más poderosos, es lo que constituye el imperialismo moderno, y es el resultado inevitable del dominio económico de los monopolios y las multinacionales que dominan el planeta. 

Son esas cuatro grandes potencias imperialistas, EEUU, CHINA, RUSIA Y EUROPA, las que se reparten los mercados mundiales y las fuentes de materias primas, fomentando disputas y guerras.

La propiedad privada capitalista de los grandes medios de producción, junto a la existencia de esos potentes Estados, constituyen la esencia del modelo capitalista actual.

La economía del sistema capitalista funciona de forma anárquica. Eso quiere decir que no se produce para satisfacer la demanda de las necesidades de la sociedad, sino que las empresas producen con el único objetivo de vender mercancías y/o servicios, con el objetivo de obtener los máximos beneficios. 

Los empresarios, los capitalistas, los dueños de las fábricas, como por ejemplo, la de los automóviles, como lo dijo Henry Ford, que habló con claridad con aquella frase: “Yo no fabrico autos. Yo fabrico dinero”. 

La obtención del Beneficio de los Capitalistas va ligado a la venta en el mercado, en el que la plusvalía que es el valor del trabajo excedente no pagado al asalariado, cada empresario particular se ve inclinado, obligado o estimulado por la competencia (a veces estrangulada cada vez más por las Multinacionales), la lucha del empresariado es vender cuanto más mejor. 

Por eso, la producción capitalista tiende irresistiblemente a la producción en masa y cada vez más tecnificada, para poder obtener el máximo posible de ganancias y asimismo con la intención de arrebatar la mayor porción posible del mercado al resto de los capitalistas en su batalla de la competencia.

De esa forma, la brutal anarquía del mercado capitalista, donde su única regla es obtener el máximo beneficio, hace que en un momento dado, se produzcan más mercancías de las que los consumidores pueden comprar, sobre todo en procesos de salarios menguantes. 

Esa es la consecuencia, por un un lado, de la tendencia ilimitada a la producción que se da en la economía capitalista, y por otro lado, por el consumo necesariamente limitado de las masas. 

Llegado a un cierto punto, “sobran” productos de todo tipo y aumentan los stocks sin vender. La caída de las ventas y la disminución de precios por la agudización de la competencia, que se agudiza más cuando más avanza la saturación de los mercados, hace que los beneficios del capitalista descienda. 

La inversión productiva también desciende para intentar ajustar la producción a las ventas, con lo que se cierran plantas industriales y crece el paro, creciendo los despidos de la clase trabajadora. Los bancos dejan de dar créditos y llega la crisis, que puede avanzar hacia la recesión, entrando todo el sistema capitalista en una espiral descendente que puede producir una parálisis de la economía, que puede desatar una recesión de onda corta o de onda larga, como explicaron algunos economistas. Las crisis capitalistas son pues, consecuencias de la tendencia de la economía a la sobreproducción de las mercancías y servicios. 

Eso no quiere decir que sobren mercancías, porque las necesidades sociales de la población, se agudizan cuando hay crisis y despidos, creciendo el paro, menguando los salarios de las masas, con lo que, habiéndo millones de personas que no pueden acceder a una vivienda digna, no pueden comprar suficientes productos, produciendo malestar en las masas, que se sienten cada vez más explotadas y mal pagadas, por lo que la toma de conciencia se agudiza y los asalariados comprenden que es necesario luchar contra la agudización de la explotación que la clase trabajadora sufre. 

Al haber demasiadas mercancías en los mercados y, a la vez, descender el poder de compras de la población, los precios podrían bajar con lo cual, las masas podrían comprar más barato, pero el capitalista dice: “Alto, esta es mi propiedad y bajando precios, no podré obtener suficientes beneficios y me voy a la ruina”. Los empresarios autónomos y pymes intentan resistir, pero si la crisis se agudiza y avanza hacia la recesión, las convulsiones sociales de las masas podrán entrar en acción. 

A veces, los capitalistas prefieren entrar en quiebra o despedir parte de la plantilla. Vemos aquí la paradoja de la “sinrazón” del sistema capitalista: La producción en “EXCESO” en el sistema capitalista es lo que provoca la crisis y avanza hacia la recesión, con lo cual, llega el empobrecimiento de la clase trabajadora, las penurias, la escasez de las familias de la clase trabajadora, la juventud sin futuro, e incluso las guerras.  

De esa forma, observamos cómo la propiedad privada de los grandes medios de producción, bajo el sistema capitalista, cuando entra en decadencia, que sigue buscando el máximo beneficio, hasta que se topa directamente con la crisis, y por tanto, se convierte en un obstáculo para desarrollar las fuerzas productivas armoniosamente, empobreciendo al conjunto de la sociedad, incrementándose la brecha entre Ricos y Pobres, siendo los ricos los que se forran mientras que la clase trabajadora avanza hacia la miseria. 

La existencia de potentes monopolios y multinacionales, se niegan a prevenir las crisis y recesiones, mediante el modelo de la “Planificación Científica de los recursos productivos”, como podría realizarse bajo un nuevo modelo de Democracia Participativa y Ética, que permita avanzar a la humanidad hacia el verdadero Socialismo Científico. 

Ha quedado atestiguado durante el último siglo que el “capitalismo es horror sin fin”, pues la economía capitalista es ahora una economía mundial y muchos países están enfrentados por llevarse las ganancias del mercado mundial, siendo los agentes principales las multinacionales y los monopolios, cada vez más enfrentados en guerras y genocidios brutales.

Con las modernas tecnologías, esos monopolios, utilizando estadísticas, ordenadores, inteligencia artificial y la disputas por la carrera espacial y territorios, podrían anticipar con cierta antelación, la caída de las ventas y acoplar la producción para no saturar los mercados, pero esos elementos mafiosos que dirigen las Multinacionales, anteponen siempre sus ganancias al bienestar de la humanidad y prefieren fomentar guerras, invasiones y genocidios, donde también consiguen grandes ganancia con la industria militar, asesinando con bombas y metrallas, a miles y miles de personas.

La situación en los países capitalistas más atrasados es desesperada y eso es lo que existe detrás de las llegadas de migrantes que huyen del hambre, las guerras y los genocidios. 

Las masas migrantes se juegan la vida en las pateras buscando a la desesperada el camino de la liberación, pero sin entender todavía que eso no puede venir por las buenas y solo se podrá dar con el derrocamiento del capitalismo, luchando de forma cada vez mejor organizados, hasta expropiar a las oligarquías nacionales y a los imperialistas, pero para ello necesitamos una potente Internacional que unifique las fuerzas de las izquierdas. 

Hemos visto la voluntad de las masas oprimidas y explotadas. luchando por acabar con su opresión y su miseria, necesitando abrir el camino para la transformación socialista de esta podrida sociedad capitalista, que sigue desarrollándose en los países atrasados y desarrollados, donde el ataque a los niveles de vida salariales y sociales de la clase trabajadora, no tiene precedente desde la II guerra mundial.

Esas luchas bélicas actuales ponen de manifiesto el sufrimiento de la clase trabajadora y al mismo tiempo la enorme fuerza de las masas, de los sectores oprimidos; una fuerza que armada con el programa del Genuino Socialismo Democrático y Participativo, debemos luchar unidos por un mundo mejor, porque no encontraremos salida bajo este podrido sistema capitalista injusto y degenerado.

Necesitamos una potente alianza Internacional de las fuerzas de las izquierdas, tanto políticas, sindicales y sociales, defendiendo un programa que acometa la expropiación de los grandes capitales de sus riquezas acumuladas, fruto de la explotación histórica a los asalariados, nacionalizando la banca, los monopolios, los latifundios y las multinacionales, para poner la economía al servicio de la clase trabajadora y sin pagarles indemnización, salvo necesidad comprobada, porque será así como podremos utilizar los colosales recursos que ya existen, para que sirva a toda la sociedad y así poder resolver los problemas de las masas necesitadas. 

Poniendo la economía al servicio de la sociedad, de una forma igualitaria, podríamos acabar con el paro, mejorar la sanidad, la educación, las infraestructuras, el problema de las viviendas, la cultura y el ocio, aplicando los recursos de forma planificada democráticamente mediante una persona un voto para resolver conflictos, tanto en las empresas como en todos los Estamentos del Estado, controlando los recursos bajo el control y al servicio de la clase trabajadora, aplicando los avances tecnológicos con lo cual sería posible reducir la jornada laboral para toda la población y así poder disfrutar toda la ciudadanía de una vida digna y mejor.

Bajo el Socialismo Científico, con un método Democrático, Participativo y Ético, la economía no se podría planificar para el máximo beneficio de una minoría que son los Capitalistas, que no quieren adoptar la Democracia porque son unos parásitos, sino que en el verdadero socialismo, podríamos planificar los recursos productivos, en beneficio de la abrumadora mayoría que somos los trabajadores y trabajadoras, los pensionistas, la juventud y las masas en general. 

De esa forma, estaríamos en condiciones de avanzar hacia la construcción de una nueva sociedad Genuinamente Socialista, Democrática, Solidaria e Igualitaria, donde podamos ser liberados de la lucha cotidiana por la supervivencia y con los medios de producción bajo un control democrático de la verdadera mayoría de la sociedad, para así poder colaborar y participar de forma consciente y ética, en las decisiones políticas, sociales, económicas y culturales para llevar cabo un ocio sano para toda la sociedad, erradicando entre todas y todos la corrupción. 

Los que nos consideramos partidarios del Socialismo Científico, herederos de la teoría del materialismo dialéctico, que defendían Pablo Iglesias Posse, Largo Caballero y los primeros socialistas, junto con Engels, Marx, Lenin y otros defensores del movimiento obrero que nos enseñaron que con la fuerza organizada y unida como clase trabajadora con conciencia social, será hoy más posible que nunca derrotar al capitalismo, pero basado en una Potente Internacional de las Izquierdas . 

Esa tarea nos obliga a una mayor participación en la lucha de las masas trabajadoras, aglutinando una fuerza capaz de acabar con el Capitalismo, porque bajo ese sistema y sus guerras, su explotación y las miserias que generan, NO encontraremos salida para la humanidad. 


COMISIÓN PERMANENTE. 

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA. 

PSOE DE ANDALUCÍA.


(*) Invitamos a toda persona de izquierda que quiera conocer gratuitamente nuestra propuesta de programa, puede solicitarlo en el correo de abajo poniendo en asunto: MANIFIESTO. ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 

23 de septiembre de 2024

27S Jornada de lucha contra el genocidio sionista en Gaza

27S Jornada de lucha contra el genocidio sionista en Gaza


Sindicato de Estudiantes


El genocidio sionista contra el pueblo palestino en Gaza, y la continuación de la masacre en Cisjordania, sigue sin pausa. Un infierno en la tierra que ya ha segado la vida de decenas de miles de hombres, mujeres y niños inocentes, y que ha reducido Gaza a escombros. Según un informe de The Lancet, si contamos todas las muertes, incluyendo las que han provocado las 70.000 toneladas de bombas lanzadas, y las causadas por la destrucción del sistema sanitario y por la hambruna planificada desde el Gobierno ultraderechista de Tel Aviv, las víctimas ascenderían a 186.000 personas, casi el 10% de la población.


Pero este genocidio nunca habría sido posible sin el apoyo económico y militar, y el pleno respaldo diplomático del Gobierno de EEUU, de Biden y de su sucesora Kamala Harris, y de los de la Unión Europea, incluyendo el español. El gobierno estadounidense aprobó hace unas semanas un nuevo paquete de ayuda de 18.000 millones de dólares en armamento, que se suma a los 30.000 millones aportados desde que comenzó el genocidio.


También la UE, principal socio comercial de Israel, sigue haciendo lucrativos negocios con el Estado sionista y enviando ayuda militar decisiva para masacrar a un pueblo martirizado. Y el Gobierno español de Pedro Sánchez y sus socios de Sumar, más allá de los discursos hipócritas y de las lágrimas de cocodrilo, siguen manteniendo relaciones económicas, militares y diplomáticas con Netanyahu. Una forma evidente de proporcionar oxígeno a un régimen que cómete atrocidades cada vez más semejantes a la del nazismo.


Frente a la barbarie sionista, millones de trabajadores y trabajadoras, de jóvenes y estudiantes, no hemos dejado de ocupar las calles en decenas de ciudades en EEUU, en  Gran Bretaña, Alemania, Francia, el Estado español, Marruecos, Turquía, Yemen y cientos de países... Solo un movimiento así, desde abajo, que impulse la solidaridad internacionalista mediante la lucha en las calles, con huelgas obreras, bloqueos y boicots, señalando la complicidad de las potencias occidentales, podrá evitar que la masacre y la limpieza étnica se amplíen. No podemos tener ninguna confianza en los gobiernos ni en una diplomacia podrida que es cómplice de este asesinato colectivo para beneficio de los capitalistas israelís, de sus aliados imperialistas y de la industria mundial del armamento.


Desde el Sindicato de Estudiantes llamamos a todos los y las estudiantes y al movimiento obrero a participar activamente en la jornada de lucha, paros y manifestaciones convocada en el Estado español para el 27 de septiembre. Tenemos que llenar de nuevo las calles exigiendo la ruptura inmediata de cualquier relación con el Estado genocida de Israel.


  • Organiza asambleas y Comités de Solidaridad con el pueblo palestino en tu Instituto, Universidad y centro de trabajo.

  • Organiza piquetes y mesas informativas en tu barrio.

  • Participa en las manifestaciones y concentraciones.

  • Contacta con el Sindicato de Estudiantes de Málaga llamando al 679990319 o escribiendo a malaga.sindicatoestudiantes@gmail.com


¡Solidaridad con la lucha del pueblo palestino! ¡Abajo el sionismo asesino!


¡Palestina vencerá desde el río hasta el mar!


LA MANIFESTACIÓN EN MÁLAGA SERÁ EL VIERNES 27 DE SEPTIEMBRE A LAS 19H EN LA PLAZA DE LA MARINA, convocado por el colectivo MÁLAGA por PALESTINA



16 de septiembre de 2024

EL CAPITALISMO SE BASA EN LA EXPLOTACIÓN



 “”La Presidenta de la Comunidad de Madrid, ISABEL DIAZ AYUSO, eleva más si cabe el tono contra el Presidente del Gobierno PEDRO SÁNCHEZ, y acuerdo alcanzado entre su partido y ERC. La lideresa regional ha censurado que parece que “los ricos de Cataluña quieren que el resto de España seamos su mano de obra” a la vez que anunciaba la enésima bajada de impuestos en la capital. Ha sido una entrevista concedida a Federico Jiménez Losantos para esRadio donde esta vez la responsable regional ha expresado que “ahora tenemos que pedirles perdón los ricos de Cataluña”, a quienes ha acusado de pretender “que el resto de España sea su mano de obra”. “A mi me pagáis porque si”, ha señalado AYUSO respecto de un pensamiento que ha tachado de “burgués” en referencia al independentismo catalán que, a su juicio, tiene al resto de españoles “como ciudadanos de segunda”...

Fuente: https://www.elplural.com/autonomias/ayuso-acusa-sanchez-fomentar-resto-espanoles-sean-mano-obra-ricos-catalanes_336715102. 

 Diaz Ayuso arremete contra toda la izquierda, en realidad, porque su política consiste, en estar a la derecha de VOX, queriendo anular a Núñez Feijóo, en defensa de los intereses de los Capitalistas y habla sin ton ni son, de “mano de obra”, sin saber a ciencia cierta lo que eso significa, por lo que queremos aportar el siguiente análisis que trata sobre la clase burguesa, que representa y defienden a los Capitalistas y la clase trabajadora que representa a las izquierdas y los sectores menos favorecidos.  

 El trabajador desarrolla una labor productiva en cualquier empresa. La clase trabajadora, con su esfuerzo manual o intelectual, gasta energía, músculos, nervios, etc. que deben ser repuestos diariamente. 

 Para reponer esas energías gastadas y mantener su familia en unas condiciones de vida media fijadas, es por lo que al trabajador se le retribuye ese esfuerzo con dinero, es decir, mediante un salario. 

 El socialismo científico basado en el materialismo dialéctico desarrolló un descubrimiento revolucionario, descubriendo que al obrero, a los asalariados, nunca se le retribuye completamente el valor de todo el tiempo de trabajo. 

 El marxismo explica detalladamente cómo durante una parte de la jornada laboral, el asalariado crea un valor, que convertido en dinero, es igual a su salario. Pero otra parte de la jornada laboral, trabaja gratis para el capitalista que le roba la plusvalía. 

 Durante esta parte de la jornada laboral, el asalariado no recibe remuneración alguna. Todo el valor del producto del trabajo no retribuido al asalariado, va directamente al bolsillo del capitalista. Ese valor es la plusvalía, la fuente de donde surge el beneficio del capitalista.

 Para decirlo de una manera más simple: el beneficio del capitalista es el trabajo no pagado al asalariado. Con el dinero obtenido de la venta de mercancías, el capitalista paga el salario a los asalariados y repone el resto del capital utilizado en la producción de mercancías. Lo que sobra, que suele ser la mayor parte, es el beneficio, después de descontar una parte para el comerciante y proveedores, para pagar los intereses del banco y los impuestos al Estado.  

  Todos los diferentes sectores de la clase capitalista, sean los fabricantes, comerciantes, banqueros, etc. incluso el Estado, todos ellos viven a costa del trabajo de la clase asalariada. 

 De esa forma, el sistema capitalista se revela como un modelo explotador, de opresión y de robo, similar al feudalismo y al esclavismo. Y al mismo tiempo, la lucha de la clase trabajadora por mejores salarios y por la reducción de la jornada laboral, a veces prolongada y sin remunerar, que se sigue manteniendo al día de hoy con la justificación histórica de la lucha entre las clases.  

 Esta lucha por la posesión de la plusvalía, es el motor de la lucha entre las clases bajo el capitalismo explotador, la justa lucha de la clase trabajadora por arrebatar a la clase capitalista, todo el valor que la clase trabajadora produce con su trabajo y que el capitalista nos roba.  

 Existen trabajadores con “conciencia de clase” y otros que todavía no la han desarrollado. La conciencia de clase consiste en ser consciente de los intereses contradictorios entre los patronos y los asalariados y la lucha por expropiar a los capitalistas para que la clase trabajadora y nuestras familias, que representamos la inmensa mayoría de la sociedad, podamos tomar posesión de la riqueza social colectiva que la clase trabajadora hemos creado y seguimos creando con nuestro esfuerzo. 

 La lucha social organizada es la mejor manera de avanzar hacia una nueva sociedad, que supere al sistema capitalista corrupto, decadente y mafioso, para eliminar la explotación, la exclusión social y la miseria que sigue creciente, para erradicar la pobreza, las injusticias y la escasez. 

 Necesitamos construir una nueva sociedad auténticamente socialista y humana, una sociedad genuinamente Democrática, Participativa y Ética, que esté basada en el verdadero Socialismo Científico, en Libertad, lgualdad, Ciencia y Cultura puestas al servicio de la Humanidad, porque bajo el capitalismo no hay futuro y ese sistema belicoso de las grandes Potencias, nos lleva a la catástrofe, las guerras, e incluso al peligro de una conflagración nuclear, empecinados entre las Grandes Potencias como están los Capitalistas y sus grandes monopolios, con sus guerras y genocidios permanentes. 

COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA.

PSOE ANDALUCIA.

(*) Si alguien quiere conocer nuestras posiciones que estamos debatiendo y participar con sus aportaciones, puedes solicitar gratuitamente el documento al correo de abajo, poniendo en asunto: “ MANIFIESTO ”:

Ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 

 


12 de septiembre de 2024

PARA FRENAR EL CAMBIO CLIMÁTICO NECESITAMOS PLANES DE ENERGÍAS ALTERNATIVAS LIMPIAS.

 

Tres son los principales problemas a los que se ve forzada a enfrentarse la Humanidad:   a) Los problemas sociales y económicos. b) Los conflictos territoriales de los nacionalismos. c) La problemática medioambiental y contaminante que produce el  Cambio Climático.

 

Los cuatro grandes bloques imperialistas se disputan la hegemonía mundial y los mercados, cuyo modelo de Libre Comercio ha colapsado, imponiéndose el dominio de las Multinacionales y sus Monopolios. Existen cuatro bloques son EEUU, China, Rusia y la Unión Europea, que juntos con sus zonas de influencias, acaparan el dominio mundial y se abre una carrera bélica muy peligrosa para la Humanidad, con genocidios brutales, tanto en la guerra de Ucrania como la masacre de Sionismo Israelí contra el pueblo de Palestina.

 

 El Imperialismo, por su propia dinámica del lucro privado en esta fase multinacional de los capitales, es de naturaleza cada vez más agresiva y expansionista, provocando una creciente concentración de los recursos financieros y propiedades cada vez en menos manos y esa expansión exige nuevos mercados pero ha encontrado sus límites en la globalización que significa una guerra también comercial que se disputan los cuatro grandes bloques señalados anteriormente.

 

El planeta Tierra está copado y colonizado por esas cuatro potencias imperialistas y vemos cómo depredan sus recursos naturales esquilmando a los  pueblos empobrecidos,  mientras que la lucha de clases está descompensada por la debilidad y división de las izquierdas, sindicales y políticas, aunque las masas empiezan a entrar en acción en todos los continentes, movilizándose contra las guerras y el destrozo producido contra el Cambio Climático.

 

La clase trabajadora necesita recomponer sus fuerzas organizativas por lo que es necesario caminar hacia la reconstrucción o potenciación de una verdadera Internacional Socialista que sea capaz de unificar y reorganizar un movimiento de base potente y plural, que integre grupos, corrientes, partidos y sindicatos de izquierdas, al menos que contengan unos puntos mínimos comunes para golpear y luchar unidos contra las injusticias y recortes que nos quiere seguir imponiendo este sistema.

 

Es un drama ver cómo las direcciones de demasiados grupos que se reclaman de la izquierda, padecen otra Pandemia infecciosa y contagiosa de chovinismo  creciente, de patrioterismo narcisista, de racismo, tendente a la paranoia y la mitomanía, que en palabras sencillas podría ser diagnosticado como “idiotismo ultranacionalista” que produce a su vez una reacción perversa en la conciencia de las masas, que adquieren otra enfermedad también muy grave como es la “alienación mental transitoria”, asumiendo parte del rol de sus explotadores y opresores, que solo se curará con la acción, la formación, la unidad y la lucha social común por nuestros Derechos y la emancipación como clase, porque el Socialismo será Internacionalista y Democrático o no será.

 

Pero nos vamos a centrar hoy en una breve introducción sobre el Cambio Climático, la ecología y el medio ambiente,  incluyendo  algunas pinceladas de la actualidad:

 

Calores sofocantes, caídas y subidas bruscas de temperaturas, desde 40 grados a 25 en pocas horas, granizadas en pleno verano, torrentes que lo barren todo, catástrofes inesperadas... Sigue el debate abierto sobre el CAMBIO CLIMÁTICDO y los efectos nocivos de la acción devastadora de la contaminación, cuyas consecuencias se han convertido en un grave peligro para el género humano, poniendo en evidencia la situación de deterioro que la depredación del sistema capitalista está abocando a la humanidad.

 

Las problemáticas que esto acarrea, que están desestabilizando progresivamente el Medio Ambiente se ven agravadas porque tienen como causa fundamental, el control de la economía mundial por un puñado de grandes monopolios, que bajo el prisma del lucro privado del sistema capitalista, anteponen los intereses de una minoría de archimillonarios a las vidas de los trabajadores y de la especie humana en general.

 

El desprecio de las potencias beligerantes sobre los acuerdos de la Cumbre Climática de París, aunque las inversiones eran voluntarias e irrisorias, o sea, otra mentira más de los gobiernos, vemos que casi todos los gobiernos dan prioridad a la carrera de armamento para destrozar vidas humanas y el Medio Ambiente, anteponiendo sus beneficios que producen las armas que las vidas de la población.

Esas políticas sangrientas provocan a su vez una  radicalización de las posturas y provocan que los pueblos estén armados hasta los dientes, con un peligro inminente de altercados graves que pudiesen estar por venir.

 

Existen dos contradicciones insalvables bajo este agónico sistema imperialista, como son: a) La propiedad privada de los grandes medios de producción y  b) las fronteras nacionales que impiden el desarrollo armonioso de las fuerzas productivas y el bienestar de las personas.

 

El empeoramiento de las condiciones de vida de la población mundial es patente, sobre todo, en las poblaciones empobrecidas por la rapiña del capitalismo, sus guerras y las oleadas de refugiados y migrantes que padecen situaciones de tensión que lanza a la pobreza y al hambre a millones de seres humanos, una situación de degradación del medio natural, con la contaminación de los mares y ríos que afectan a los recursos hidrográficos, la amenaza nuclear, las emisiones descontroladas de CO2, la deforestación y destrucción consciente de bosques, unido a la utilización constante de pesticidas y contaminantes en la producción agrícola, están llevando a la humanidad al borde de su desaparición como especie y al padecimiento de terribles hambrunas.

 

El motor de la actividad económica bajo el capitalismo, que es la lucha por el máximo beneficio para unos pocos, en detrimento de la mayoría de la población, se ha convertido ya en una amenaza muy peligrosa contra la salud de la humanidad y contra la propia naturaleza.

 

Accidentes nucleares y otras catástrofes ecológicas ponen de manifiesto que la naturaleza del capitalismo es cada vez más peligrosa para los habitantes del planeta Tierra. La amenaza de guerra  que podría desencadenar un conflicto que podría llegar a ser nuclear, exige desde ya una campaña de concienciación y protesta mundial.

       

Por tanto, para los partidos y sindicatos de izquierdas, la integración de las problemáticas medioambientales, así como a las que conciernen a la planificación de la producción agraria, de la que depende nuestra alimentación, cuyo objetivo debiera ser atender las necesidades nutricionales de los habitantes del planeta, resulta una prioridad cada vez más urgente e imprescindible, vistas las tendencias que el Capitalismo imperialista está desarrollando en esta etapa económico, que camina hacia una nueva  recesión o semi-estancamiento en el que podría quedar  anclado el modelo actual donde el “liberalismo como modelo” ha saltado por los aires, engullido por Monopolios y las Multinacionales.

 

Algunos expertos que estudian el Cambio Climático  dicen que eso está empezando a tener un impacto significativo en el planeta. Recientemente vimos la noticia del desprendimiento de un bloque de hielo de la Antártida del tamaño de la mitad de Andalucía.


           Si no se acomete con urgencia un plan contra ese deterioro del medio ambiente, se espera que para el 2050 el deshielo del Ártico podría ser irreversible causando gravísimas catástrofes en el planeta Tierra, con inundaciones de zonas costeras, como el Coto Doñana y amplias zonas de la Costa del Sol, afectando gravemente al Mediterráneo.

 

La clase trabajadora mundial y los sectores más empobrecidos, tenemos que estar preocupados por el impacto del incremento del nivel del mar, incluyendo el aumento de las inundaciones que producen efectos cada vez más catastróficos.

 

Se viene hablando de la necesidad de la Transición Energética para lo cual, las energías alternativas limpias serían la solución, junto a nuevos descubrimiento que están siendo frenados y ocultados por los Oligopolios del Petróleo.

 

Por ejemplo existe el proyecto para la utilización de la Energía Solar Espacial que sería la solución alternativa muy prometedora y barata de las que se ensayan por los científicos desde hace ya más de medio siglo. Consiste en que sería posible enviar energía solar desde el espacio para abastecer las necesidades del planeta Tierra.  Un equipo de científicos japoneses  ha asegurado haber logrado con éxito ese importante procedimiento.

 

        Afirman haber conseguido transformar 1,8 kilovatios de electricidad en ondas electromagnéticas y transmitirlas a dos paneles de antena a 55 m. de distancia y convertirlo de nuevo en energía eléctrica. Ese revolucionario procedimiento podría convertirse sin duda en el primer paso para abastecer a la Tierra de energía solar espacial limpia y barata,  ya que aprovecha al menos 10 veces más la radiación que llega a nuestro planeta procedente del Sol.

 

        Para poner en marcha su producción masiva se montarían paneles solares gigantes enviados por piezas y componentes en cohetes espaciales que serían montados por robots en el espacio.  El problema principal que plantean es el alto coste de inversión, pero aseguran que sería mucho más rentable a largo plazo que el modelo actual pero tiene un inconveniente, que está frenado por la firme oposición de los grandes Oligopolios Petroleros y Energéticos, porque ven en peligro su gran negocio petrolífero que les genera astronómicos beneficios.

 

        Los paneles podrían generar millones de kilovatios  que equivaldría a transformar el modelo actual que está orientado al lucro privado, pero que entorpece y perjudica el desarrollo de las fuerzas productivas. Ese avance científico abriría las puertas para avanzar hacia un modelo social de producir energía,  desmantelando el modelo actual de reactores nucleares y la eliminación de la contaminación de las energías petrolíferas, que impiden las instalaciones de energías renovables limpias e incluso mucho más baratas socialmente, imposibles de llevar a cabo bajo el sistema capitalista, comprobándose una vez más que los intereses de la clase dominante, que son unos cientos de multinacionales,  son contrarios al bienestar de la inmensa mayoría de la humanidad, por lo que a largo plazo, el modelo capitalista nos lleva a la catástrofe.

 

La clase capitalista se sigue frotando las manos con sus beneficios a corto plazo y serán incapaces de planificar la economía si no lo derrotamos y los mandamos al basurero de la historia, que es el lugar que les corresponde a esos tiranos que gobiernan solo en su propio beneficio.

 

El Cambio Climático ha comenzado ya, por lo que si no nos organizamos a tiempo y derrotamos a la burguesía, tanto a escala  europea como mundial,  nuestros hijos y nietos no tendrán ningún futuro bajo el capitalismo.

 

El Capitalismo en esta fase superior imperialista de mafias y corrupción,  es ya incapaz de ofrecer una salida al sistema, ni en lo ecológico, ni en lo social, ni a los conflictos territoriales, ni podrá superar el problema del paro, de la miseria creciente y las desigualdades, en ningún otro sector de la economía.

 

Si no nos organizamos y unimos los pueblos para echar derrotar a esos corruptos, nos llevarán a la catástrofe. Otro mundo, no solo es posible, sino que es más necesario que nunca. Si quieres que esto cambie, organízate y LUCHA, porque a largo plazo no habrá salida para la Humanidad bajo el capitalismo.

 

COMISIÓN PERMANENTE.  

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA

PSOE DE ANDALUCÍA.         

(*) Cualquier comentario, critica o propuesta, serán siempre bien recibidos y puede remitirse al correo siguiente:

 

Ispsoandalucia.malaga@gmail.com

 

 

9 de septiembre de 2024

LA MASACRE SIONISTA EN GAZA Y CISJORDANIA SE RECRUDECE.


EEUU y la UE son culpables!

¡Solo la lucha de masas y el internacionalismo revolucionario podrá frenarlos!

El genocidio sionista en Gaza continúa sin tregua, alentado por el apoyo militar y político de EEUU y la UE. Las cifras de destrucción y barbarie resultan indescriptibles: más de 40.000 muertos, el 2% de la población, 15.000 de ellos niñas y niños; más de 100.000 heridos; ciudades reducidas a cenizas y escombros por las más de 70.000 toneladas de bombas lanzadas desde octubre pasado, más que los bombardeos combinados de Dresde, Londres e Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial; hambre, epidemias, escuelas y centros de la ONU atacados sin contemplaciones; miles de presos palestinos, muchos de ellos niños, encerrados en auténticos campos de concentración, víctimas de torturas y abusos como los que los nazis practicaron contra judíos, gitanos, eslavos, comunistas, etc.

La prestigiosa revista británica The Lancet  ponía cifras a la magnitud de la barbarie: 186.000 muertos si contamos las víctimas directas de los ataques militares, el hambre, las enfermedades y falta de medicinas... ¡¡Casi el 10% de la población de Gaza!!   

Al mismo tiempo, el Estado sionista está intensificando, con el apoyo de las falanges fascistas de colonos ultraortodoxos, la limpieza étnica y el terror masivo contra la población palestina en Cisjordania. Pogromos e intervenciones militares cada vez más agresivas en los campos de Tulkarem, Tubas y Yenin… han dejado 650 palestinos asesinados, 147 de ellos niños, desde el 7 de octubre. Un nuevo record, al que suma el robo de 3.750m2 de tierras palestinas cada hora desde que se inició la ofensiva sionista.[1]

En esta ocasión, además, el Ministro de Exteriores Israel Katz, del Likud, que sigue compartiendo internacional con el PP, la CDU y la llamada derecha “moderada”, ha amenazado con comenzar a realizar desplazamientos de población en Cisjordania, como en Gaza, ante nuevas intervenciones militares a gran escala. Quieren trasladar el horror de Gaza a Cisjordania y cumplir con sus sueños supremacistas de limpieza étnica.

Por otra parte, el Estado sionista no cesa en sus provocaciones de cara a extender la barbarie, animado por el firme apoyo de sus aliados occidentales. Nuevos bombardeos en Líbano y asesinatos de altos dirigentes de Hezbolá; el asesinato en territorio iraní del líder de Hamas Ismail Haniya, más proclive a alcanzar una tregua; o amenazas con hacerse con la Explanada de las Mezquitas, unos de los tres lugares santos del Islam, no dejan lugar a la duda. La huida hacia adelante de Netanyahu y su Gobierno, prolongando la guerra y llevando la limpieza étnica lo más lejos posible, amenaza con hacer estallar la situación a pesar de la enorme contención de Hizbulá e Irán, a las que China está convenciendo para que no escalen el conflicto.


El Estado sionista está intensificando, con el apoyo de las falanges fascistas de colonos ultraortodoxos, la limpieza étnica y el terror masivo contra la población palestina en Cisjordania.

 

Israel, el modelo de la ultraderecha mundial

La guerra en Gaza ha supuesto un nuevo salto en la deriva supremacista, colonialista y ultraderechista que atenaza al conjunto de la sociedad israelí, y que ha alcanzado cotas inimaginables hace tan solo un año. El proyecto sionista, recorrido de un racismo y un supremacismo endémico, empuja a la sociedad en una dirección cada vez más similar a lo que se vivió en los años 30 en la Alemania nazi, y es una seria advertencia de hasta dónde pueden llegar las cosas cuando no se planta cara coherentemente a las fuerzas de la reacción.

Cuando la revelación de torturas y violaciones de presos palestinos en el campo de concentración de Sde Teiman obligó a la Fiscalía a ordenar la detención de varios soldados implicados, una masa enfervorecida de colonos y ultraderechistas sionistas, animados por dos ministros fascistas, Itamar Ben Gvir que ocupa la cartera de Seguridad Nacional, y Bezalel Smotrich, asaltaron las instalaciones donde los soldados permanecían retenidos y les liberaron al grito de héroes. Las torturas y violaciones a presos palestinos han sido justificados públicamente en uno de los programas de máxima audiencia de la televisión israelí, y, según una encuesta, son apoyados por el 47% de la población.

Esta deriva cada vez más abiertamente fascista, donde los colonos ultraortodoxos juegan el papel de las SA hitlerianas, muestra la realidad cotidiana de un régimen que cuenta con un respaldo sin fisuras de las “democracias occidentales”. Una ultraderecha supremacista que en Israel ha emergido tras muchos años de apartheid, ocupación y crímenes contra el pueblo palestino impulsados por Gobiernos laboristas y “de izquierdas”. La propia oposición laica, que supuestamente critica la deriva autoritaria y fundamentalista de Netanyahu, ha sido incapaz de jugar ningún papel independiente, justificando la masacre y el genocidio contra el pueblo palestino en Gaza, las razias cada vez más brutales en Cisjordania, la escalada bélica con Líbano o Irán, o votando leyes contra la libertad de prensa y los derechos democráticos en el propio Israel bajo la justificación de la guerra.

De ahí que ahora el intento de tumbar al Gobierno de Netanyahu con una convocatoria de huelga general por parte de la Histadrut, la principal central sindical de Israel, junto a la oposición y parte de la patronal, y con el apoyo y la simpatía de la Administración Biden, para quien Netanyahu se ha convertido en una losa pero al que se ven obligados a seguir apoyando incondicionalmente, haya sido un nuevo y sonoro fracaso. La huelga, con un seguimiento muy limitado, y que ha sido calificada por Netanyahu y sus socios de ultraderecha supremacistas como un regalo a Hamás, ha sido finalmente prohibida por los tribunales, golpeando de nuevo los cada vez más mermados derechos democráticos dentro de Israel y dando una nueva victoria política a la reacción.   

No será posible vencer a Netanyahu y a sus aliados fascistas, a Ben Gvir y Smotrich, si no se pone en cuestión el apartheid y la ocupación, la opresión insoportable del pueblo palestino, y la propia existencia de un Estado sionista que se basa en la limpieza étnica y el supremacismo racial. Si no se levanta esa alternativa, la deriva totalitaria del Estado de Israel acabará aplastando a todo aquel que no comulgue con el fanatismo ultraortodoxo de la extrema derecha: desde el movimiento obrero al activismo feminista y LGTBI, y por supuesto al conjunto de la población árabe-israelí que vive actualmente bajo un régimen de terror.


No será posible vencer a Netanyahu y a sus aliados fascistas, a Ben Gvir y Smotrich, si no se pone en cuestión el apartheid y la ocupación, la opresión insoportable del pueblo palestino, y la propia existencia de un Estado sionista.

 

EEUU y la UE responsables de la guerra y del genocidio

Lo cierto es que sostener una intervención en el tiempo de esta magnitud y crueldad solo ha sido posible por el apoyo de sus aliados occidentales: de EEUU, que sostiene económicamente el esfuerzo militar del sionismo, y de la UE, que como principal socio comercial de Israel, con el que tiene firmado un acuerdo comercial preferente, contribuye a mantener a flote su maltrecha economía tras casi un año de guerra.

En menos de un año EEUU ha aprobado dos paquetes de ayuda al Gobierno de Netanyahu por valor de 30.000 millones de dólares, de los que ya ha desembolsado 14.000 millones, principalmente en armamento. Pero tras la visita de Netanyahu a Washington, donde fue ovacionado por el Congreso norteamericano, incluidos más de 100 congresistas demócratas, y donde se reunió entre sonrisas con la nueva estrella demócrata Kamala Harris, se ha aprobado un nuevo paquete de ayuda militar para 2029 de 18.000 millones de euros. Teniendo en cuenta que el Banco Central de Israel calcula el coste de la guerra hasta 2025 en 55.000 millones de dólares, es obvio que esta ayuda es absolutamente decisiva. Sin ella, la maquinaria militar sionista terminaría paralizándose.

Una ayuda a la que se suma un apoyo diplomático imprescindible, también de la UE, para mantener la legitimidad de un Gobierno genocida como el de Netanyahu. Si Hitler se volvió un estadista respetable para Francia, Gran Bretaña o EEUU antes de 1939, ¿por qué no Netanyahu?

Las lágrimas de cocodrilo de Biden o Kamala, que ahora ha reafirmado su compromiso inquebrantable con Israel en su primera entrevista en la CNN, o de altos cargos de la UE como Borrell, no engañan a nadie. El Estado de Israel, a pesar de estar perpetrando a ojos vista un genocidio, vulnerando toda la legislación internacional humanitaria y de guerra, es un socio político de primer orden en una zona de alto valor geoestratégico, como es oriente Medio, y en un contexto en que China y Rusia avanzan claramente en el tablero mundial.

Es un aliado especialmente apreciado en el terreno militar y de la ciberseguridad, exportando e importando material militar y de guerra, recibiendo envío puntuales de petróleo para mantener a su ejército en marcha de las principales petroleras occidentales (Chevron, BP, ExxonMobil, Shell, Eni, o TotalEnergies), e incluso de países como Brasil que de boquilla claman contra la barbarie sionista.[2] Los mismos que imponen sanciones a Rusia o Venezuela en nombre de los derechos humanos, sostienen el genocidio sionista sin pestañear. ¡Es de un cinismo repugnante!

Y esto se aplica también al Gobierno de Pedro Sánchez y de Sumar. Más allá de los discursos, se siguen manteniendo relaciones económicas, militares y diplomáticas con el régimen criminal de Netanyahu. No solo no se ha dejado de exportar e importar armamento, los últimos acuerdos por parte del Ministerio de Defensa son de este 15 y 16 de agosto,[3] sino que el Estado español se ha convertido en un punto de paso, por sus puertos, de una parte importante del material militar y recursos que recibe Israel para continuar la masacre. Así lo explicaba Diario Red: “las descargas de explosivos en el puerto de Cartagena se han multiplicado por 15, pasando de 7 toneladas en 2023 a 105 en 2024”.[4]

El Gobierno de PSOE-Sumar se ha convertido, en los hechos, en un ejecutor disciplinado de la agenda militarista de la OTAN: el gasto real en defensa en este año será de un 20% mayor respecto a 2023, cuando ya fue un 30% mayor que en el ejercicio anterior.[5] Un presupuesto militar sin precedentes para sostener la guerra imperialista en Ucrania y el genocidio sionista en Gaza, y de paso golpear a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes impidiendo a sangre y fuego que puedan buscar un futuro mejor en Europa.

Al apoyo explícito a Israel por parte de EEUU, la UE o nuestro Gobierno, se suma la completa pasividad de la llamada Comunidad Internacional, de los corruptos regímenes árabes, que no han movido un dedo por el pueblo palestino, o de China y Rusia, que a pesar de sus declaraciones en el Consejo de seguridad de la ONU y sus mociones para un alto el fuego mantienen intactas sus relaciones y negocios con Israel.

Más allá de los discursos, el Gobierno de Pedro Sánchez y de Sumar sigue manteniendo relaciones económicas, militares y diplomáticas con el régimen criminal de Netanyahu.

 

¡La solidaridad internacionalista es lo único que puede frenar la barbarie!

Desde que Israel activó sus medios para perpetrar este cruel holocausto lo único que se ha interpuesto contra el sionismo y sus cómplices ha sido la lucha de masas en las calles. Ya sea en EEUU, con protestas continuas y multitudinarias en sus principales ciudades, o con el movimiento de las acampadas universitarias reprimido con saña por Biden, Harris y los demócratas; en Europa con movilizaciones combativas de masas en Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Alemania o el Estado español, o en Marruecos, Argelia, Egipto, Jordania y decenas de países, la acción directa desde abajo, impulsada por miles de activistas y organizaciones de la izquierda militante, ha sido el único aliado seguro con el que ha contado el pueblo palestino.

Un movimiento de clase e internacionalista contra el que se ha desatado una feroz represión, con nuevas leyes de excepción, prohibiendo manifestaciones, practicando centenares de detenciones, intentando prohibir la bandera o el pañuelo palestino. En Alemania, donde gobierna la socialdemocracia, se ha ilegalizado a una organización palestina como Samidun y aprobado una Ley de Identidad en la que para acceder a la ciudadanía alemana se exigirá un compromiso de lealtad con el Estado sionista y sus crímenes.

Esta solidaridad con el pueblo palestino se ha convertido en blanco de la extrema derecha mundial, que ven las atrocidades de Israel como el ejemplo a seguir, y es celebrado constantemente en sus actos y propaganda política. Obviamente a nadie se le escapa que representa un complemento a su campaña xenófoba y de criminalización contra la inmigración. Por eso mismo, la posición de los socialdemócratas de todo pelaje, lavando la cara al Estado de Israel, es una traición a un pueblo martirizado y un crimen político porque favorece la estrategia a la extrema derecha.

Fortalecer este movimiento combativo de solidaridad internacionalista, implica denunciar que la barbarie sionista no es más que otra cara, la más descarnada, de la barbarie imperialista y capitalista. La jornada de lucha y paros del próximo 27 de septiembre en el Estado español, las acciones frente a empresas armamentísticas en Gran Bretaña, o el manifiesto de varios de los sindicatos más importantes de EEUU exigiendo a Biden y su Gobierno romper con Israel y dejar de apoyar la matanza, marcan el camino a seguir, pero también señalan las renuncias clamorosas de una izquierda reformista y de unas cúpulas sindicales que se niega a confrontar con los responsables de esta barbarie utilizando el arma de la huelga general.

Como demuestra la experiencia histórica, solo la clase trabajadora puede frenar el genocidio, mediante la lucha de masas, desde abajo, y con un programa revolucionario para acabar con el capitalismo. Y solo así se podrá arrinconar a la extrema derecha, aquí, en EEUU y en Israel, o como hemos visto este verano, en Francia o Gran Bretaña, donde el empuje en las calles de la clase trabajadora, nativa o extranjera, acorraló y permitió frenar los pogromos racistas la ultraderecha.

La heroica lucha del pueblo palestino, traicionada tantas veces por sus dirigentes, nos arroja grandes enseñanzas. Derrocar el Estado sionista y a las corruptas burguesías árabes de la zona, es la condición para conquistar una Palestina socialista libre en el marco de una Federación Socialista de Oriente Medio.

¡Abajo el sionismo criminal! ¡Viva la lucha del pueblo palestino!

¡Por una Palestina socialista y la Federación Socialista de Oriente Medio!

 ESCRITO POR VICTOR TAIBO.

C.E.I.R. (MADRID).

[1]  Los colonos israelíes han ocupado 3.570 m² de tierras palestinas cada hora desde el 7 de octubre

[2]  Chevron, BP, ExxonMobil y Shell ponen la gasolina del genocidio en Gaza

[3]  Defensa firmó contratos con empresas armamentísticas israelíes en plena masacre en Gaza

[4]  ¿Armas ‘Made in Spain’ en el genocidio palestino?

[5]  El gasto real en Defensa sube más de un 20% sobre lo previsto en los dos últimos años