26 de septiembre de 2014

NO MÁS ATAQUES A LA EDUCACIÓN Y LA CULTURA.

La educación pública y la cultura han sido las dianas preferidas en esa brutal ofensiva del PP desde que gobiernan. Los efectos de los recortes y ataques a las cuestiones sociales también son demoledores.   El Gobierno de Rajoy ha perdido toda credibilidad, sobre todo, en el sector de la Educación.  Ha aumentado la masificación en las aulas, las tasas han subido escandalosamente, la universidad ha perdido 45.000 alumnos, los recortes presupuestarios están siendo brutales, recortes en los grados universitarios, etc.  Esos ataques han venido siendo contestados por la juventud, profesores y APAS, habiendo comenzado este año un nuevo curso con movilizaciones en Baleares,  en Valencia y en otras zonas.  

Ya está habiendo asambleas,  movilizaciones, encierros y protestas para organizar la Huelga General que ha convocado el Sindicato de Estudiantes, para los días 21 al 23 de Octubre, en el que se hace un llamamiento al profesorado, y a las Asociaciones de Padres y Madres para que secunden la lucha.  El Ministro Wert está incluso más quemado que Gallardón y aunque tiene toda la comunidad educativa en contra, exigiendo su dimisión una y otra vez, Rajoy lo quiere mantener contra viento y marea (verde, por supuesto); veremos cuanto más aguanta. 

En cuanto a la cultura, el desmantelamiento es escandaloso pero tiene una explicación de clase. La cultura burguesa de la clase dominante educa a los ciudadanos para creer en la ficción y en la religión porque se soporta sobre una base metafísica. Eso equivale a enseñar a creer en lo que no se ve, sea mentira o sea verdad. Con esa técnica la burguesía se permite servirse a base de la “alienación mental” para su provecho de clase y perpetúa la explotación del pobre por el rico. A la burguesía no le interesa enseñar a pensar, sino enseñar a obedecer. 

La cultura obrera, que como explicaba Largo Caballero “es una lucha permanente contra la ignorancia impuesta por la clase dominante”, tiene que basarse en el conocimiento científico, es decir, que se soporte en una filosofía basada en el materialismo dialéctico, que nos enseñe a buscar la verdad ética para mejorar la humanidad, rechazando el individualismo, la opresión, la explotación, el engaño y los valores impartidos por la clase de los poderosos y corruptos. A la moral hipócrita de la burguesía tenemos que contraponer la ética socialista que es la filosofía más adecuada para la clase trabajadora. 

Bajo el sistema capitalista no se puede aplicar una educación científica global porque los poderes fácticos se oponen. La clase dominante, a través de su brazo ideológico que es la Iglesia Católica, se opone a que se tomen las medidas adecuadas porque están defendiendo intereses privados. No pueden defender lo público porque contradice su propia filosofía. No defienden una educación, laica, científica, pública, igualitaria y de calidad, porque necesitan fomentar las élites formadas por los retoños de la burguesía para perpetuar su dominio de clase. Es imposible que la burguesía pueda defender una política social solidaria que satisfaga las necesidades humanas porque perjudica su móvil, que no es otro que el lucro privado. 

Al impartir el conocimiento bajo un cierto método y con unos objetivos concretos, el pensamiento de los economistas burgueses está deformado. En su modelo económico, no se estudia para producir encaminados a satisfacer las necesidades de la población, sino para el lucro privado. Los que entran dentro de esa categoría profesional, son unos simples “mercenarios”, lo sepan o no, que actúan hipócritamente en defensa de sus amos los capitalistas. Están al servicio de los intereses de quien les paga a sabiendas que con sus planteamientos y sus técnicas perjudican a la clase trabajadora.

Nos han bombardeado con la propaganda de que la “economía de mercado” es la más eficiente. ¿Para quién? Es siempre más eficiente para los que tienen recursos. Hagan la prueba de ir a cualquier mercado sin dinero y comprobarán la “libertad de la que gozan”. En el mercado se ejerce la “Libertad del Poderoso”, contra el débil, que es el obrero, que pierde su libertad cuando el patrón le arranca la plusvalía, o cuando lo manda al paro, y que no puede ser fuerte porque está desorganizado y desunido, viéndose sometido, tanto por la cultura de la clase dominante como por la fuerza de los poderes instituidos. 

Con la entrada en la Unión Europea y la puesta en marcha de una serie de políticas a base de Directivas emanadas de grupos financieros, que actúan al margen del control político, cuyo fin concreto es la defensa de los intereses de esa “Europa de los Mercaderes” que tanto hemos venido denunciando desde Izquierda Socialista de Málaga-PSOE-A, y que nos prometieron que tan beneficiosa sería, porque el comercio iba a favorecer el desarrollo, eso ha sido cierto solo en parte. Ha sido cierto para la burguesía, en cuanto que ha beneficiado el desarrollo y la potenciación de la banca, los monopolios y los grupos de presión de los imperialistas europeos, perjudicando los intereses de los ciudadanos. 

Ejemplos hay miles, pero para muestra basta un botón. La Unión Europea ha entrado en recesión y en los últimos cinco años el paro se ha disparado hasta cerca de los 25 millones que son en la actualidad el número de personas que buscan desesperadamente un puesto de trabajo sin posibilidad de encontrarlo en el corto plazo. Los niveles salariales están bajando en términos relativos. Los recortes sociales son evidentes. El sistema capitalista ejerce una tremenda violencia contra los trabajadores, cuando vemos que el paro golpea sobre todo a los jóvenes menores de 25 años, siendo el paro juvenil muy traumático ostentando. Solo Grecia supera a España en paro juvenil. Trágicas cifras porque un 62,9 % en Grecia y un 56,1 % en España de la juventud se encuentran sin trabajo. En Europa hay una tase de paro media de cerca del 24 % entre los jóvenes.En el Estado español sufrimos la tasa más catastrófica de toda Europa alcanzando más del 26% de paro global,  cuando la media europea está en  torno al 20 %, lo que también es una barbaridad y un verdadero escándalo público. 

Para salir del atolladero en el que nos ha metido el “libre mercado” capitalista, no queda otro remedio que luchar en líneas de clase para avanzar hacia un nuevo modelo de sociedad, donde se pueda planificar la economía. Como no se puede planificar lo que no se controla y no se puede controlar lo que no se posee, lo natural es que se plantee claramente sobre la mesa un programa verdaderamente socialista, donde se contemple la nacionalización de los sectores básicos de la economía, entre ellos la banca, los monopolios y los latifundios, indemnizando en casos de necesidad, para planear de manera científica y armoniosa el futuro de la producción y la distribución de bienes y servicios. 

Con un modelo cultural diferente, con sindicatos fuertes y combativos, con una democracia socialista sana, y una economía al servicio de la humanidad, trabajando todos, produciríamos más y si a su vez se reparte mejor, sería el inicio de la salida de la recesión con el rumbo puesto hacia un nuevo modelo de sociedad, que deje en el basurero de la historia el corrupto modelo capitalista que está obsoleto y ha colapsado corroído por la especulación, la corrupción y sus propias contradicciones. Movilízate y lucha con nosotros por cambiar la sociedad, porque otro mundo es posible, pero con el Socialismo.

AREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario