18 de febrero de 2014

¡¡ POR LA READMISIÓN DE JUAN CARRASCO ¡¡

RESOLUCIÓN PRESENTADA ANTE EL COMITÉ PROVINCIAL DEL PSOE DE MÁLAGA, CELEBRADO EN MARBELLA EL PASADO DÍA 8 DE FEBRERO, EN SOLIDARIDAD CON LOS DESPEDIDOS POR LA MULTINACIONAL "SERUNIÓN.ELIOR" Y CONTRA LA REPRESIÓN SINDICAL. 

El Comité Provincial del PSOE de Málaga, reunido el 8-2-14, somete a la consideración de sus miembros la presente

RESOLUCIÓN POLÍTICA:

                La política antisocial que está aplicando el PP contra la clase trabajadora y las capas medias ha convertido a nuestra sociedad en una de las más desiguales de Europa. El nivel de vida de los trabajadores ha sufrido en los dos últimos años, el mayor retroceso desde los tiempos de la dictadura, por la aplicación de la contra-reforma laboral, los recortes en sanidad, educación, servicios sociales, coronada por la reaccionaria Ley del Aborto del PP, en una ofensiva brutal contra nuestros Derechos y el Estado Social que habíamos iniciado.

                Con esas políticas antipopulares, que debemos seguir combatiendo con firmeza, la derecha del PP está llevando a esta sociedad a condiciones vividas durante el franquismo y está imponiendo de nuevo las cavernas ideológicas del nacional-catolicismo, que dialécticamente pueden preparar convulsiones sociales y luchas de los trabajadores cada vez más radicalizadas.

                El PSOE, como el primer partido de la izquierda y defensor de los trabajadores, debe acompañar y apoyar las justas luchas que los ciudadanos realicen para mantener o recuperar las conquistas que el gobierno del PP nos está arrebatando, participando con los sindicatos y las asociaciones para luchar juntos por un mundo mejor, un mundo socialista.

                En muchas empresas se ha instaurado una política antisindical del miedo al despido, que equivale a una férrea dictadura de la patronal, que aplica el despido libre, arbitrario y casi gratuito, como el que queremos poner como ejemplo, el producido por segunda vez por la multinacional Serunión, que tiene la concesión pública de la Cafetería del Hospital Civil de Málaga, condenada por represalia sindical en el primer despido del compañero Delegado Sindical Juan Carrasco y que lo ha vuelto a despedir por oponerse a un ERTE injusto ya que la empresa obtiene beneficios y está escasa de personal.

                La política del PP, claramente favorable a los intereses de la Banca y las multinacionales, alienta y favorece la campaña que están llevando a cabo, atacando y persiguiendo a los sindicalistas más combativos y firmes defensores de los trabajadores, que se oponen a cierres y despidos injustos. Es completamente inaceptable que la dirección de Serunión-Málaga, que se nutre de presupuestos públicos, despida impunemente a los delegados o trabajadores, por el único hecho de seguir defendiendo los puestos de trabajo con su lucha sindical.

                Por todo lo anterior, exigimos la readmisión inmediata del compañero Juan Carrasco, Delegado Sindical y que cese la represión contra el sindicalismo y los trabajadores en las empresas.

(PRESENTADA POR LA CORRIENTE IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA).

ÁREA DE COMUNICACIÒN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
               

               ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

17 de febrero de 2014

La Conferencia de Ginebra, la guerra civil siria y los manejos del imperialismo.

obama_putin_assadDesde el 22 de enero se celebra en Ginebra la Conferencia de Paz sobre Siria, un intento por parte del imperialismo norteamericano y del ruso, así como de sus aliados regionales, para salvaguardar sus intereses en la zona ante la desestabilización que ha provocado en Oriente Medio la guerra civil siria, consecuencia de todo el proceso revolucionario que estalló con la revolución tunecina y egipcia.
La revolución siria comenzó como un genuino levantamiento de las masas de la clase obrera contra el régimen de Al Assad, en el que se llegaron a formar comités de lucha coordinados en todo el país para enfrentar al régimen. La estrategia desesperada de Al Assad para frenar la revolución fue combinar una represión feroz con el intento de apoyarse en las minorías nacionales —alauí sobre todo, a la cual pertenece—, tratando de dividir a la población en líneas étnicas y religiosas. Desde finales de 2012 a principios de 2013, el régimen estuvo contra las cuerdas. Buena parte del país estaba en manos insurrectas; la rebelión se instaló en Alepo, la ciudad más importante del país con más de cuatro millones de habitantes, y en barrios enteros de Damasco.
La amenaza de la intervención imperialista
Sin embargo, entre los meses de mayo y agosto de 2013, el gobierno sirio con el apoyo de tropas foráneas (Hezbolá e Irán) toma la iniciativa y consigue recuperar terreno. La ofensiva tiene su clímax en  agosto, coincidiendo con el ataque con armas químicas en Damasco, lo que supuso un serio desafío para el prestigio como policía mundial del imperialismo norteamericano, llevándole a amenazar con una intervención militar. Pero cuando Obama quiso poner en marcha su plan surgieron varios obstáculos que hicieron la tarea complicada: el principal fue la oposición interna dentro de los propios Estados Unidos donde, fruto de la crisis económica y la experiencia de las masas en las últimas décadas por las guerras en Iraq y Afganistán, se ha mermado la base social para una nueva intervención. Además, la dificultad de agrupar a sus antiguos aliados europeos en una nueva aventura alimentó la falta de entusiasmo para una nueva intervención imperialista. Bombardear Siria significaba atacar a un aliado histórico de Rusia e Irán, abriendo nuevos frentes de conflicto. Así que se crearon las condiciones para que la propuesta rusa de desarme químico de Siria fuera rápidamente aceptada por EEUU como una salida “airosa” al atolladero donde se estaban metiendo.
Durante la segunda mitad de 2013 todas las potencias de la zona intervienen en el país. El imperialismo norteamericano y sus aliados introducen armas a los insurrectos, a través de la ayuda humanitaria. Arabia Saudí, Qatar y Kuwait (que es el segundo donante de ayuda humanitaria tras EEUU) también apoyan a los insurrectos, aunque con su propia agenda, para golpear a un enemigo histórico como es el régimen de Al Assad, aliado de Irán. Estos países envían mercenarios yihadistas que se hacen con el control del país de diversas zonas. A comienzos de 2014 los combates se recrudecen por todo Siria, sin que ni la oposición ni el régimen consigan imponerse.
La guerra desestabiliza Oriente Medio
La guerra siria afecta al resto de países de la zona de un modo severo. Líbano, con una población de cuatro millones de habitantes, recibe más de un millón de refugiados sirios, exacerbando las contradicciones internas del país. La guerra siria se ha traslado al noreste del país donde el ejército libanés ha tenido que intervenir para frenar los choques entre suníes y chiíes en la población fronteriza. El gobierno turco ha mantenido enfrentamientos con grupos yihadistas en su frontera con Siria y está construyendo un muro de 900 kilómetros y cuatro metros de alto para controlar el paso de refugiados, que ya suman 600.000. A esto se añade que los kurdos sirios se han declarado como estado independiente conformando su gobierno, dando nuevo brío al separatismo kurdo dentro de Turquía. En Iraq, el primer ministro, Al Maliki, ha declarado que entregar armas a los insurgentes sirios es apoyar al terrorismo. Esta negativa a ayudar a la oposición a Al Assad proviene de los problemas internos iraquíes. El frente islámico de Siria y Levante recientemente ocupó en Iraq las localidades de Faluya y Ramadi y opera en el interior de Siria abogando por un estado islámico suní, tomando territorio iraquí y sirio. Este nuevo frente insurgente alarmó al imperialismo, obligando a EEUU a incrementar el apoyo al régimen iraquí. Esto coincide con que el peso de las operaciones militares de la oposición siria se ha ido desplazando del Ejército Libre Sirio (ELS) hacia los grupos yihadistas (dándose enfrentamientos armados entre ellos por el control de zonas) de tal modo que EEUU sopesó retirar temporalmente la entrega de armas a los insurgentes a finales de 2013.
Por la revolución socialista  en Oriente Medio, por una política de independencia de clase
La guerra está actualmente en un impasse, que han aprovechado los imperialistas para presionar a Al Assad con el fin de llegar a algún tipo de acuerdo favorable a sus intereses, este es el marco en el que se convoca la Conferencia de paz de Ginebra. Tanto si se consigue un acuerdo como si no, del imperialismo no puede venir ninguna salida que beneficie a los pueblos de la zona. La única salida para la barbarie de la guerra proviene de la clase obrera y de que ésta se dote de una auténtica dirección revolucionaria. La clase obrera siria ha carecido de ella en estos años. El Partido Comunista sirio ha apoyado a Al Assad mientras que los Comités de Coordinación Local, que surgieron al inicio de la revolución y que estaban ligados al Comité de Coordinación Nacional Sirio (CCNS), han quedado impotentes ante la política de su dirección que, a finales de 2011, abogaba por la negociación con los sectores moderados del partido Baaz, para intentar llegar a un acuerdo si cesaba la represión*. Ante la arremetida brutal del ejército sirio, de Hezbolá y de las milicias iraníes no es de extrañar que la política de este sector de la oposición (formado por laicos y sectores de la izquierda) perdiera el apoyo de las masas. Así se han conformado claramente dos sectores: el proimperialista del CCNS y su brazo el ELS, financiado por EEUU y Turquía y, por otro lado, los grupos islamistas más o menos radicales sustentados con el apoyo económico y militar de las monarquías árabes.
La única manera de reanudar la lucha por un cambio social profundo y superar el callejón sin salida que para las masas significa tanto el imperialismo como la reacción islamista, es con la adopción, por parte de los sectores más conscientes de los trabajadores sirios, de un programa socialista e internacionalista.
CARLOS RODRIGUEZ. 

* La fragmentada oposición siria: goo.gl/r7JbG9.

14 de febrero de 2014

VICTORIA HISTÓRICA DE LA MAREA BLANCA.

¡Este es el camino!
marea_blancaedddEl 31 de octubre de 2012 el gobierno del PP de la Comunidad de Madrid (CAM) anunciaba, en la presentación de los presupuestos, un plan que, de haberse aplicado, habría supuesto la destrucción de la sanidad pública madrileña. Incluía, entre otras medidas, la privatización de la gestión de seis hospitales públicos y 27 centros de salud.
El pasado 27 de enero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ratificaba la suspensión cautelar del concurso que adjudicó a las empresas Sanitas, Ribera Salud e HIMA San Pablo los hospitales Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina, Hospital del Henares, del Tajo y del Sureste. Horas después el presidente de la CAM, Ignacio González, no tuvo más remedio que anunciar la renuncia definitiva de su gobierno a llevar adelante este plan privatizador y dejar sin efecto el traspaso de la gestión a las empresas. Este anuncio vino acompañado de la dimisión del principal artífice del proyecto, el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty. 

El PP intenta (con poco éxito) minimizar esta contundente derrota. Así, el señor Ignacio González se atreve a decir que “rechaza que dejar sin efecto este plan suponga un ‘fracaso”. Por supuesto que ha fracasado. El objetivo de dar un paso decisivo hacia el desmantelamiento de la sanidad pública madrileña, el de construir un nuevo y caudaloso canal a través del cual trasvasar miles de millones de dinero público a los empresarios, para que estos sigan aumentando sus cuentas de resultados a costa de nuestra salud, ha sido derrotado y privatizar la asistencia de 1.300.000 pacientes de la Comunidad, afectando a 5.000 médicos y sanitarios, se ha echado abajo. ¡Claro que ha sido un rotundo, inapelable y estrepitoso fracaso! Es más, la derrota ha sido tan dura que ha provocado un auténtico crujido en el ya de por sí delicado andamiaje de la estabilidad interna del PP.

El Partido Popular y sus medios de comunicación, a la hora de explicar la razón de este varapalo, solo hacen referencia a la orden del TSJM. No están dispuestos a admitir que han sido derrotados por la lucha de los trabajadores, aunque esta es la única verdad. Hay que combatir con firmeza cualquier intento, venga de donde venga, de minusvalorar o de esconder el papel fundamental y decisivo jugado por la organización y movilización de los trabajadores del sector sanitario, en la consecución de esta histórica victoria.

La irrupción desbordante de la Marea Blanca
La irrupción de la Marea Blanca supuso un auténtico terremoto social. El primer hospital en saltar fue el de La Princesa, organizando un encierro permanente que luego se extendió a otros 25 hospitales públicos de la CAM. A partir de aquí todo se desbordó. La Marea Blanca recogió 1.700.000 firmas en diciembre de 2012, 70.000 trabajadores del sector protagonizaron 22 días de huelga entre noviembre de 2012 y junio de 2013; en total se convocaron 15 “mareas blancas”, con una altísima participación de la población madrileña; también se organizó una consulta ciudadana en la primavera de 2013 en la que participaron 950.000 personas.
La Marea Blanca ha impulsado una corriente de lucha en la que han participado, además de los trabajadores sanitarios, jóvenes, amas de casa, jubilados y trabajadores de todos los sectores. Es en este contexto de sublevación de los trabajadores sanitarios y de identificación total con esta lucha de la inmensa mayoría de la población, en el que se produce el primer fallo judicial (julio de 2013) que ordena paralizar la privatización, ratificado de nuevo el pasado mes de enero.
Argumentar que el ambiente social de oposición a la privatización generado por esta lucha no ha tenido ninguna influencia en la decisión judicial y que la sentencia se hubiera producido de todas formas, con o sin Marea Blanca, es un burdo intento de falsear la realidad para tratar de impedir el aumento de la confianza que los trabajadores sentimos en nuestras propias fuerzas, que la idea de que SÍ SE PUEDE siga extendiéndose y que los métodos de lucha empleados por la Marea Blanca se repitan en futuras movilizaciones.

Desempolvando unos métodos de lucha más necesarios que nunca
El respaldo que ha tenido esta movilización no sólo se ha debido a la percepción de que una conquista social fundamental estaba en peligro sino también a los métodos y decisión con los que los trabajadores la han llevado adelante desde el primer momento. Por un lado con planteamientos contundentes, como han sido las jornadas de huelga del conjunto del personal sanitario convocadas por los sindicatos integrantes de la Mesa Sectorial, y especialmente la huelga indefinida convocada por la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM), que se mantuvo durante cinco semanas, sumando 22 jornadas de huelga entre los médicos, y que supuso la pérdida de hasta 2.000 euros para aquellos facultativos que han seguido todos los paros. No importaron las dificultades económicas cuando la movilización se planteó de forma seria, convirtiéndose incluso esta radicalidad en un activo para el éxito de la misma.
La movilización se impulsó desde abajo, mediante asambleas (no sólo de los trabajadores del sector, sino de cara a explicar las causas de la lucha al conjunto de la población), y encierros permanentes, con la participación masiva de médicos, enfermeras, celadores y resto de personal sanitario, saliendo a las calles de los barrios de Madrid para ganar el apoyo activo del resto de trabajadores, y convocándose innumerables manifestaciones, concentraciones y actos que han contado con el respaldo del conjunto de los trabajadores. Estos métodos rompieron los estrechos cauces por los que las direcciones de las organizaciones sindicales habían orientado durante años las reivindicaciones de los trabajadores de la sanidad, con los que se habían conseguido magros resultados.
Hemos podido ver, en todos estos aspectos fundamentales y por iniciativa y empuje de los propios trabajadores sanitarios, la recuperación de la movilización basada en los métodos tradicionales de la clase obrera, los métodos que en los años 70 permitieron derribar la dictadura franquista y conquistar gran parte de las conquistas sociales que hoy tratan de arrebatarnos.
Las cajas de resistencias constituidas en determinados hospitales públicos, cediendo muchos médicos íntegramente los salarios cobrados como consecuencia de los servicios mínimos que estaban obligados a realizar; el mantenimiento de los paros durante las negociaciones con la Consejería de Sanidad (negociaciones denunciadas por los convocantes como un burdo intento del Gobierno de la Comunidad de lavarse la cara); las asambleas decisorias, y no consultivas o informativas; el convertir los centros de trabajo (en este caso los centros de salud y los hospitales) en potentes amplificadores para difundir las reivindicaciones, y a la vez en centros de operaciones para dirigirse a la opinión pública para ganarlos a la lucha; etc., no son métodos nuevos. Son, como decimos, los mecanismos clásicos con los que se dotó la clase obrera en su lucha contra la voracidad patronal y de los gobiernos a su servicio.

La Marea Blanca marca el camino
“Si la Marea Blanca lo ha conseguido, nosotros también”. Esta idea ronda en la cabeza de millones de obreros y está presente en las luchas que hoy están protagonizando trabajadores en todo el estado.
La victoria de los trabajadores de la sanidad madrileña, la de las trabajadoras de la limpieza del hospital Ramón y Cajal y la de los trabajadores de la limpieza viaria y jardinería, también en Madrid, la de los trabajadores del transporte urbano de Alicante y la de los vecinos del barrio burgalés de Gamonal y un cada vez más largo etcétera, muestran el camino a seguir. Por el contrario, el sindicalismo de despacho, de moqueta, de entrar a negociar todo (despidos, cierres, reducciones salariales…), presentando la derrota como inevitable y trasladando la idea falsa y desmoralizante de que no tenemos fuerza para frenar los ataques, este sindicalismo, no tiene nada que ofrecer para hacer frente a la ofensiva de los capitalistas. Ese sindicalismo, que es el practicado por las cúpulas sindicales a cuya cabeza se encuentran Méndez y Toxo, contrasta con la respuesta sindical que cada vez más sindicalistas y secciones sindicales de CCOO y UGT y comités de empresas, se ven en la necesidad de llevar a cabo; ese sindicalismo, esos métodos, que son los que han llevado a la Marea Blanca a derrotar al PP. Los trabajadores de la sanidad madrileña ayudaron a abrir el camino, es necesario que cada vez seamos más los que lo secundemos para recuperar a nuestros sindicatos para la labor para la que fueron creados, para defender los intereses de la clase obrera de forma inequívoca, contundente, siendo conscientes de que el único camino real para hacerlo es la lucha firme, decidida y la intransigencia frente a la voracidad patronal y de su gobierno. 
CARLOS RAMIREZ. 

13 de febrero de 2014

EL CAPITALISMO CHINO EN CRISIS.

Durante años, y con especial incidencia tras la debacle económica desatada por la crisis de las subprime, China se convirtió en un refugio para los defensores del sistema capitalista, y para los nostálgicos del estalinismo. El avance chino se reivindicó como una prueba de la vitalidad del capitalismo para los economistas burgueses, y desde cierta izquierda como ejemplo de “socialismo de mercado”.
 Parecía que China desarrollaba las fuerzas productivas con un vigor que recordaba a la etapa histórica en que la burguesía era una clase joven con una larga vida por delante. Es más, se llegó a afirmar que China convertiría en realidad el gran sueño capitalista: inmunidad frente a las crisis. Tal era la confianza, que muchos pronosticaron que este coloso sería capaz de sostener el conjunto de la economía mundial. Las medidas anticrisis aplicadas por el régimen entre 2008 y 2009 parecían dar la razón a todos estos “teóricos”. 
Tras una destrucción masiva de empleo durante el primer año de recesión, se recuperaron millones de puestos de trabajo y el PIB remontó. Pero sin infravalorar los efectos de las medidas gubernamentales, era necesario no perder de vista el material inflamable que la restauración capitalista y la crisis mundial estaban acumulando en los cimientos de la economía china. Sólo así era posible establecer una perspectiva a más largo plazo. Gracias a esta metodología, se podía prever que una vez agotado el impulso de la inversión estatal, el problema de fondo que amenazaba el futuro de China, la crisis de sobreproducción, saldría a la superficie. Es más, a la larga, los planes de estímulo no harían otra cosa que agravar problemas estructurales.
Año         PIB
2007     14,2
2008     9,6
2009     9,2
2010     10,4
2011     9,3
2012     7,7
2013     7,6
Las mismas viejas recetas
Tras una breve curva ascendente, el crecimiento económico chino lleva dos años por debajo del 8%. Es cierto que el superávit comercial, que llegó a perder casi la mitad de su volumen, se ha recuperado parcialmente, pero ello no ha impedido la reaparición de los síntomas de sobreproducción. La industria del acero y del cemento, por ejemplo, funciona al 72% de su capacidad. Para hacernos una idea de la dimensión de este fenómeno, el plan gubernamental para eliminar líneas de producción afecta a la minería, metalurgia (incluyendo acero, cobre y plomo), papel, vidrio, cemento, etc. 

El dragón asiático está reproduciendo un desarrollo económico que, en sus líneas generales, repite a escala superior y de manera dialéctica, las fases que acabaron provocando la crisis en EEUU y en Europa. La causa de que la burguesía china no pueda evitar caer en la misma dinámica no es otra que la imposibilidad de orillar indefinidamente las crisis de sobreproducción.

Las ingentes cantidades de capital que se han inyectado para mantener el ritmo de crecimiento de la economía han provocado una gigantesca deuda. El stock total de crédito en China ha alcanzado el 220% del PIB, creciendo de los 9 billones de dólares en 2008 hasta los 23 billones en 2012. La agencia calificadora Fitch calcula que la llamada banca en la sombra, que acumula casi 6 billones de dólares en activos, copia muchas de las prácticas que llevaron a la crisis de las “hipotecas basura”. China se adentra en un círculo vicioso en el que se utiliza una proporción cada vez mayor de los nuevos créditos para atender las deudas existentes en vez de destinarlos a nuevas inversiones. Esta dinámica se ve reforzada por la deuda total de los gobiernos locales, que muchos situaron en torno a los 3,3 billones de dólares en 2013.

Consciente de esta situación, el régimen está intentando contener el crecimiento del crédito pero, de momento, ha fracasado. En los meses de junio y diciembre de 2013 se produjeron dos importantes crisis de liquidez debido a grandes subidas en las tasas de los créditos interbancarios. En términos más coloquiales, los intereses que se cobran los bancos por prestarse dinero entre sí se dispararon por la desconfianza acerca de la capacidad real para devolver ese dinero. En ambos casos, los mandatarios chinos permanecieron sin intervenir durante los primeros momentos, con la esperanza de que se produjera un ajuste controlado que contuviera el crecimiento exponencial del endeudamiento. Pero, finalmente, y en ambas ocasiones, ante el riesgo de que la crisis de liquidez se prolongara poniendo al descubierto los créditos impagables, ordenaron una nueva inyección monetaria del Banco Central.

¿Hacia un capitalismo más clásico?
A pesar de que el régimen de capitalismo de Estado confiere a la burguesía china un incontestable dominio sobre la banca y la industria, las leyes del mercado tienen un peso decisivo dentro de las fronteras de China. La intervención estatal en esta fase de descenso no puede impedir los mismos fenómenos que se han dado en otros países. Los dirigentes del PCCh, que pilotan la consolidación del régimen capitalista, parecen empezar a desconfiar de la eficacia del control estatal, e inclinarse hacia un modelo de capitalismo más clásico, en el que el sector privado asuma aún mayor protagonismo. Este hecho quedó reflejado en las decisiones del Tercer Plenario del XVIII Comité Central del PCCh celebrado en noviembre. Entre las medidas adoptadas destacan la apertura a la inversión privada en la banca, en el sector energético, el de las infraestructuras y el de las telecomunicaciones. En el caso del sector bancario, se facilitará también la entrada de capitales extranjeros en entidades pequeñas y medianas. También se decidió profundizar aún más en la liberalización de los precios, limitando el control que el Estado aún ejerce sobre los combustibles y la electricidad. Las consecuencias prácticas de todas estas medidas serán como saltar de la sartén al fuego.

Las grandes cifras macroeconómicas no son el único quebradero de cabeza de los capitalistas chinos. El malestar social provocado por el enorme aumento de las desigualdades acapara buena parte de sus preocupaciones. Junto a las reformas económicas se anunciaron algunos cambios relacionados con derechos de los ciudadanos con el objetivo de insuflar algo de esperanza entre la clase obrera (desaparición de los campos de reeducación, en realidad campos de trabajo esclavo, o la flexibilización de la política del hijo único en determinadas supuestos). Todos recordamos que los trabajadores chinos saltaron a las páginas de la prensa occidental por la masividad y contundencia de sus movilizaciones en 2011 y 2012. El ascenso de la lucha de clase continúa: el año pasado el número de huelgas se incrementó un 7% respecto a 2012. Uno de los problemas más acuciantes del régimen es que los sindicatos oficiales, a pesar de ser los únicos legales y contar con el apoyo estatal, son incapaces de frenar el desarrollo de reivindicaciones que demandan una representación real y democrática en las fábricas.

Un imperialismo cada vez más voraz
Bajo el capitalismo, existe una estrecha y frágil relación entre la estabilidad social interna y la intervención en el mercado mundial. Como el resto de los países más desarrollados, hoy menos que nunca China pueden renunciar a la explotación de las naciones menos avanzadas. Necesita materias primas para abastecer a bajo precio su industria, necesita penetrar en nuevos mercados y mantener su dominio en otros para dar salida a sus mercancías. El rearme militar en Asia, que tiene por protagonistas a China y EEUU, no se debe a que los capitalistas desconozcan los riesgos que implica este conflicto. Es la respuesta de las diferentes burguesías nacionales a la crisis de sobreproducción.

Tras un lustro de crisis de la economía mundial, el gigante chino se enfrenta a numerosos problemas y suma algunas dificultades extras respecto a sus competidores. China concentra el 22% de la población mundial, pero sólo el 6% de las reservas de agua y el 7% de las tierras cultivables. Esta realidad ha empujado a la burguesía china a lo más alto del podium de la depredación imperialista. Hace unos meses salió a la luz el contrato que se está negociando en Ucrania: la constitución de este país ha sido modificada para poder vender a China en los próximos años el 9% de su superficie, 29.000 km2 equivalentes a la extensión de Galicia. La factura de las relaciones económicas con China supone además un severo golpe al desarrollo industrial de los países en los que interviene con más intensidad. Según CEPAL, de los 250.000 millones de dólares que supuso el intercambio comercial entre América Latina y China en 2012, más del 80% de las divisas ingresadas por los países americanos correspondieron a cinco materias primas, mientras los ingresos chinos provinieron en más de un 90% de manufacturas.

Tras las banderas rojas, se esconde una ambiciosa burguesía que utiliza el Estado heredado del régimen estalinista para reforzar las relaciones de producción y propiedad capitalista. A finales del mes de enero de 2014, se hizo público el uso masivo de paraísos fiscales por parte de familiares de los mandatarios del PCCh para sacar miles de millones de dólares del país. Entre ellos, destacan el cuñado de Xi Jinping, actual presidente; el hijo y el yerno del anterior primer ministro, Wen Jiabao; y la hija de su antecesor, Li Peng. La hiriente desigualdad social que en EEUU y en Europa ha crecido al calor del boom y de la crisis, ha espoleado la conciencia y la lucha obrera hasta niveles que solo encuentran parangón con periodos históricos que anunciaban el estallido de la revolución. En la nueva China capitalista las cosas no serán distintas.

BÁRBARA AREAL.


12 de febrero de 2014

JUSTICIA A LA CARTA PARA LA INFANTA.

El pasado 7 de enero el juez Castro imputaba por segunda vez a la infanta Cristina en relación con el caso Nóos. Nada más conocerse la noticia, el coro de defensores de la infanta, formado por las más altas esferas del aparato del Estado, gobierno e incluso sectores de la “oposición”, metía el turbo a la campaña en su defensa, desplegando todos los medios a su alcance. Esta nueva imputación llega en uno de los momentos de mayor crisis de la monarquía, razón de más para que todo esfuerzo sea poco en pro de tratar de limpiar su imagen.

La trama de corrupción destapada a raíz de la investigación del Instituto Nóos, a través de la cual Diego Torres e Iñaki Urdangarin recibían ayudas públicas multimillonarias de los gobiernos autonómicos balear y valenciano del PP, y que luego desviaban en su propio beneficio a través de un entramado de empresas, ha situado a la corona española en el ojo del huracán de la corrupción política y empresarial. 

Tras la escandalosa e insólita “desimputación” de la infanta el año pasado, las investigaciones sobre sus actividades a través de la empresa Aizoon SL (que comparte al 50% con su marido) han proseguido. Y si en aquella ocasión la Audiencia de Palma consideraba que la infanta “no podía tener conocimiento de las actividades ilícitas de la empresa de la que era socia”, ahora el juez Castro afirma en el auto de su segunda imputación que Urdangarin “difícilmente” pudo haber defraudado a Hacienda “sin cuanto menos el conocimiento y aquiescencia de su mujer”. Además, señala que “no consta que ejerciera el menor control sobre la actuación de su marido, sino que hay sobrados indicios de que colaboró activamente con este”. 

De esta forma, la infanta se habría beneficiado personalmente de los fondos que irregularmente recibía esta empresa a través del Instituto Nóos. Aunque la empresa  Aizoon SL daba pérdidas, se le cargaban gastos personales de los duques: viajes al extranjero, la rehabilitación, decoración y suministros del palacete de Pedralbes (su vivienda en Barcelona), los costes de seguridad social  y salarios de los empleados del servicio doméstico. Facturas de 6.600 euros de exclusivos vinos, alquileres de estufas de jardín, libros, flores o relojes aparecen como gastos de esta empresa familiar que supuestamente no tenía ningún beneficio que declarar a Hacienda. 

Así, aunque uno de los abogados de la infanta, Jesús María Silva, se despachaba afirmando que “amor, matrimonio y desconfianza son absolutamente incompatibles”, con el fin de mantenerla al margen de la trama y de colocar el peso de la responsabilidad exclusivamente en Urdangarin, este “argumento” sólo ha provocado una mezcla de hilaridad e indignación social.

De comparecencia ‘voluntaria’, nada
La defensa —encargada a Miquel Roca, uno de los padres de la Constitución— ha dado un giro en su estrategia, tratando de presentar a una infanta linchada pública e injustamente, que no tiene nada que ocultar y que, motu proprio, quiere comparecer y aclarar “malentendidos” defendiendo que nunca cometió delito fiscal. En esta línea anunciaron que no recurrirá el auto y que además la infanta comparecería “de forma voluntaria”. 

Pero, nada más lejos de la realidad.  Los obstáculos y las presiones para evitar esta declaración han sido muchos. El último intento ha sido el escrito presentado por el propio fiscal anticorrupción de Baleares, Pedro Horrach, en el que acusa al juez Castro de dejarse llevar “por una teoría conspiratoria, absurda y denigrante para inculpar a la infanta Cristina”. Si bien en esta ocasión el fiscal no ha recurrido, sí ha llamado a declarar a inspectores de Hacienda que sostienen que la infanta no cometió delito fiscal, para ir preparando el terreno. Respecto a la “voluntariedad” en la declaración el propio José Castro respondía que “no se trata de ninguna comparecencia voluntaria, puesto que ya había sido citada por el propio juez” y que “para llamar a una persona a prestar declaración en calidad de imputada, trámite este que por millones se viene llevando a cabo cada día en los juzgados de España (…) se ha precisado escribir poco menos que un tratado de derecho procesal”. Es obvio que la justicia no es igual para todos.

Aunque la crisis y los enfrentamientos en el aparato judicial son muy fuertes (y así lo revela el propio hecho de que la infanta termine sentada en el banquillo), todo parece apuntar a que será Urdangarin el único afectado de la Casa Real por el Caso Nóos. No obstante, pase lo que pase con esta declaración, hay un hecho innegable: por más esfuerzos que se hagan en restaurar la autoridad de la monarquía, esta ha quedado tocada de muerte. El descrédito de la monarquía corre en paralelo al de todas las instituciones burguesas y al de un sistema capitalista en crisis que solo beneficia a una ínfima minoría social y que tarde o temprano tendrá el mismo destino: el basurero de la historia.
BEATRIZ GARCÍA. 

11 de febrero de 2014

CICLOGÉNESIS EXPLOSIVAS Y OTROS FENÓMENOS NATURALES.

 Una cadena de ciclogénesis explosivas han mantenido durante más de una semana a casi todo el territorio peninsular en alerta, amarilla, naranja o roja. El temporal desatado, con fenómenos alarmantes de vientos de cerca de 150 km. Hora, lluvias torrenciales, desaparición de playas engullidas por el tremendo oleaje con olas que han alcanzado los 13 metros, desbordamientos de ríos, nevadas copiosas y abundantes, etc han barrido materialmente el país; pero estos fenómenos no son algo aislado, sino que en muchos otros territorios se están dando también con mucha virulencia estas  y otras catástrofes, que destrozan la vida y llevan a la hambruna a los campesinos y las capas más empobrecidas de la sociedad.  ¿Es esto ya un claro síntoma de ese “Cambio Climático”, tan anunciado por unos, que reclaman soluciones y tan despreciado por otros que las niegan?


Desde tiempos muy remotos los seres humanos eran conscientes de fenómenos como terremotos, lluvias torrenciales, tormentas aterradoras, heladas tremendas, erupciones volcánicas y demás catástrofes que eran desatadas por las fuerzas brutales encerradas bajo la superficie terrestre o desde el firmamento; Los “chamanes” se lo achacaban a la ira de los dioses, aunque esas supersticiones permanecen todavía en la cabeza de algunos.


En la actualidad, ciencias como la geología, la meteorología, en definitiva, la física, la química, la biología y demás ramas conquistadas por el pensamiento científico  y  manejadas por los estudiosos de esas materias, sobre todo por los  ecologistas, tienen otra visión mucho más desarrollada de las raíces de esos fenómenos.   “El debate sobre el cambio climático y los efectos nocivos de la acción devastadora de la contaminación, cuyas consecuencias se han convertido en un peligro para el género humano, ponen en evidencia la situación tan grave a la que el sistema capitalista está abocando a la Humanidad.

“Esta cuestión tiene como causa fundamental el control de la economía mundial por parte de un puñado de grandes monopolios, que bajo el prisma del lucro privado del sistema capitalista, anteponen los intereses de una minoría de archimillonarios a las vidas de los trabajadores y de la especie humana en general. Esto demuestra que existen dos contradicciones insalvables bajo este agónico sistema imperialista, como son, la propiedad privada de los medios de producción y las fronteras nacionales que impiden el desarrollo armonioso de las fuerzas productivas.
 

“El empeoramiento de las condiciones de vida de la población mundial es patente, sobre todo, en las poblaciones más empobrecidas por la rapiña del capitalismo, profundizadas por la actual recesión que lanza a la pobreza y al hambre a millones de seres humanos, con una situación de degradación del medio natural, con la contaminación de los mares y ríos que afectan a los recursos hidrográficos, la amenaza nuclear, las emisiones descontroladas de CO2, la deforestación y destrucción consciente de bosques, unido a la utilización constante de pesticidas y contaminantes en la producción agrícola, están llevando a la humanidad al borde de su desaparición como especie y al padecimiento de hambrunas terribles.


“El motor de la actividad económica capitalista, que es la lucha por el máximo beneficio para unos pocos en detrimento de la mayoría de la población se ha convertido ya en una amenaza muy peligrosa contra la salud de la humanidad y contra la propia naturaleza. Accidentes nucleares y otras catástrofes ecológicas ponen de manifiesto que la naturaleza del capitalismo es cada vez más un peligro para los habitantes del planeta Tierra. Por tanto, para los partidos obreros y demás fuerzas de izquierdas, la integración de las problemáticas medioambientales, así como a las que conciernen a la soberanía alimentaria y a la autosuficiencia productiva encaminadas a atender las necesidades alimenticias de los habitantes del planeta, resulta una prioridad cada vez más urgente e imprescindible, vistas las tendencias que el Capitalismo está desarrollando en esta recesión en la que ha quedado anclado.
 



“Contrariamente a lo que se nos quiso hacer creer, cuando nos decían que los avances de la ciencia y de las nuevas tecnologías iban a servir para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, verborrea y propaganda capitalista, que solamente los analistas marxistas cuestionaban, vemos en estos momentos actuales que no ha sido tal como la burguesía anunciaba, sino que ha servido, como siempre bajo el capitalismo, para aumentar y concentrar escandalosamente el lucro privado y los beneficios de unos cientos de grandes monopolios que se consideran los amos del capitalismo mundial.
 



“La banca privada y unos cientos de multinacionales concentran en sus manos la dirección de la economía, y las vidas de la mayoría de la humanidad. En un polo nos encontramos con que el 2% de la población del planeta posee una riqueza equivalente al 50% de toda la riqueza mundial. En el otro polo nos encontramos un océano de pobreza con cerca de 1.500 millones de parados y alrededor de otros 3.000 millones de seres humanos que malviven con rentas en torno a los dos dólares diarios... (sigue… )

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A




Fuente: “CAMBIO CLIMÁTICO”. LOS PROBLEMAS MEDIO AMBIENTALES DE LA CONTAMINACIÓN”. (Revista editada por nuestra corriente que contiene los trabajos emanados de la Conferencia de Torremolinos)




10 de febrero de 2014

¡ Esta es la democracia del PP ¡ Masacre de inmigrantes en las aguas de Ceuta.

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¡Ningún ser humano es ilegal!
¡Basta ya de brutalidad policial contra los inmigrantes!
Si las cuchillas que el PP volvía a poner en las vallas de Melilla hace unos meses provocaron la indignación de millones de personas en todo el Estado por parecernos de un salvajismo y brutalidad insuperables, en las últimas horas se ha conocido el final dramático que ha acabado con la vida de un grupo de personas que, cometían el “terrible delito” de buscar una vida mejor huyendo de sus países de origen.
  Según los testimonios de cada vez más medios de comunicación y testigos presenciales, la respuesta de la Guardia Civil ante el intento de un grupo de personas de origen subsahariano de cruzar la frontera a nado, fue el disparo de pelotas de goma contra los flotadores de los que estaban en el agua; llegando a utilizar incluso gases lacrimógenos contra ellos. Una actuación injustificable desde cualquier punto de vista y que así ha sido relatada tanto por los supervivientes como por parte de otros testigos que presenciaron la actuación policial.
El resultado ha sido, hasta el momento, la muerte de trece personas, habiendo aparecido los cadáveres de cuatro de ellas esta misma mañana frente al espigón de la Ciudad de Ceuta y a los que lamentablemente todavía se podría sumar alguno más en las próximas horas o días.
Se trata de otro vergonzoso y dramático episodio en el que se evidencia cuál es la política del Partido Popular con los más desfavorecidos: igual que la vida de los trabajadores en paro o la de los desahuciados; en esta ocasión queda claro cómo la de los inmigrantes que buscan, desesperados, cruzar la frontera, les trae sin el menor cuidado. En cambio, no sucede lo mismo con los inmigrantes que tienen mucho dinero. Por eso el año pasado el PP aprobó conceder el permiso de residencia a los extranjeros que comprasen una casa en el Estado español por valor de 500.000 euros. Para el PP si eres un millonario extranjero (da igual que tu dinero provenga del narcotráfico, la corrupción, la estafa, el tráfico de personas o de armas) serás bien recibido y con todas las facilidades, sin embargo si eres víctima del saqueo que contra tu país se lleva adelante en beneficio de grandes multinacionales y una capa ínfima de grades propietarios de tu propio país, automáticamente en el momento que intentes entrar en el Estado español serás tratado peor que cualquier criminal, hasta con cárceles especiales desprovistas de derechos fundamentales, como así son los Centros de Internamientos de Extranjeros denunciadas por diferentes ONGs.
Desde el Sindicato de Estudiantes queremos denunciar este terrible crimen, solidarizarnos con las familias de las víctimas, así como con las personas que sufren o han sufrido este tipo de agresiones brutales por el mero de hecho de ser inmigrantes. Exigimos la dimisión del Ministro del Interior y la investigación y castigo a los responsable de este horrible crimen.
¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!
¡Ningún ser humano es ilegal!
SINDICATO DE ESTUDIANTES.