1 de febrero de 2021

ELECCIONES EN CATALUÑA. ¿QUÉ HAY DETRÁS DEL EFECTO "ILLA"?


El pasado martes 26 de enero, Salvador Illa anunció oficialmente su renuncia como Ministro de Sanidad para ser el candidato del PSC en las elecciones al Parlament de Catalunya. A pesar de encontrarnos en una situación sanitaria dramática y tras una gestión realmente catastrófica, desde hace semanas los medios de comunicación capitalistas y no pocos portavoces de la patronal y la oligarquía se deshacen en halagos del ex ministro.

Esta campaña va de la mano de otro hecho: la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para celebrar las elecciones el 14F, rechazando el aplazamiento electoral y la opinión de los expertos sanitarios que reclaman desde hace semanas el confinamiento domiciliario ante una tercera ola descontrolada.

En estas circunstancias cabe preguntarse: ¿A que intereses responde el llamado “efecto Illa”? ¿Por qué una campaña tan apabullante para celebrar unas elecciones que pondrán en riesgo evidente la salud de la población?

La propaganda del régimen del 78

El mismo día que Illa abandonaba el ministerio, El País publicaba un editorial[1] delirante pero harto esclarecedor. Resulta imposible citar todas las alabanzas pegajosas que dedica al candidato del PSC, y difícil de digerir también la cantidad de cinismo e hipocresía que desprende, pero con todo revela el timbre de esta campaña fullera y mentirosa. Después de reconocer que bajo su gestión al frente del ministerio han muerto más de 80.000 personas, el editorial se consuela afirmando que “su actitud moderada compensa su desigual balance”. Su “talante proporcionado y respetuoso” en un momento de “brutal polarización” es tan imprescindible nos dicen, que todo se puede perdonar. Illa es poco menos que un salvador que ha venido a recomponer la situación catalana y debemos apoyarlo. Y el que no esté en esta onda lo único que hace es enturbiar la convivencia.

¿¡Cómo se puede afirmar sin ningún sonrojo que la actitud “moderada” del ex ministro compensa la muerte de decenas de miles de personas!? El País insulta la memoria de las familias trabajadoras que han sufrido el zarpazo de esta matanza en carne propia, que viven cotidianamente el calvario de un sistema sanitario colapsado y se asoman a la debacle económica y social. Esta es la política burguesa destilada: disimulo y frases teatrales para hacer de la mentira un arte.

La gestión de Salvador Illa ha sido lamentable sí, y lo ha sido por que ha mantenido los recortes salvajes que golpean a la sanidad pública desde tiempos de Aznar, Zapatero y especialmente de Mariano Rajoy, gobernando con servilismo hacia los intereses de los plutócratas de las clínicas privadas y las farmacéuticas. Pero entonces, ¿a qué se debe tanto bombo y tanto platillo para Illa?

El encumbramiento de Illa por parte de Pedro Sánchez y de un sector importante de la burguesía se debe a que reúne las características idóneas: firme defensor de la unidad nacional y de tender la mano a la derecha, hostil a la lucha por la república catalana hasta el punto de participar en la famosa manifestación españolista de octubre de 2017 junto al PP, Cs y Vox, y comprometido sin reservas con la lógica capitalista.

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El encumbramiento de Illa se debe a que reúne las características idóneas: firme defensor de la unidad nacional y de tender la mano a la derecha, hostil a la lucha por la república catalana y comprometido sin reservas con la lógica capitalista.

Ahora que el “efecto” naranja se desinfla y hace aguas en Catalunya, la burguesía española y una parte significativa del aparato del Estado apuestan a fondo para que el PSC se haga con una parte sustancial del naufragio y recupere pulso. Esto no qu50iere decir que renuncien a la represión. Por supuesto que no. Se trata de combinar el palo con la zanahoria, y dar bríos a una mascarada de “dialogo” que contribuya a dar carpetazo a la crisis revolucionaria catalana abierta en 2017 con el referéndum del 1 de octubre, la gran huelga general del 3 y las movilizaciones multitudinarias por la república de estos años, que han mandado un obús en toda regla al régimen del 78 y que han contribuido, entre otras cosas, a que la derecha pierda el Gobierno estatal.

En octubre de 2017 lo intentaron con el 155, el encarcelamiento de los dirigentes independentistas, y unas elecciones convocadas en diciembre de ese año en condiciones de excepcionalidad antidemocrática. Pero eso no les permitió recuperar terreno. Ahora lo vuelven a intentar utilizando a la socialdemocracia del PSC como activo fundamental.

El papel del aparato del Estado

Nada es casual en política. Después de inhabilitar a Quim Torra por colgar una pancarta, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) no ha dudado ni un instante en rechazar el aplazamiento de las elecciones acordadas por todas las fuerzas del Parlament excepto el PSC, que defendió su impugnación. También las patronales catalanas defendieron que las elecciones debían mantenerse el 14-F. Esta nueva imposición antidemocrática es aún más estridente, pues se hace conscientemente y a sabiendas de que pone en riesgo la salud pública de una manera irresponsable.

El aparato del Estado ha mostrado sus preferencias por el PSC para derrotar al independentismo. Arrimadas ha ofrecido a Illa un Gobierno de coalición, incluso la ultraderecha de Vox ha prometido también su colaboración: Ortega Smith no dudó en que sus diputados votarían a Illa para evitar que gobiernen los “separatistas” y los “golpistas”.

La situación es tan forzada que el 14F viviremos, con toda seguridad, escenas surrealistas. Los mismos poderes del Estado que el 1 de octubre de 2017 desplazaron a miles de policías y Guardias Civiles para golpear a ciudadanos pacíficos que querían ejercer su derecho legítimo a votar, que destrozaban urnas o las sacaban de los colegios electorales como trofeos, esos mismos poderes ahora, en medio de una pandemia sin control, van a organizar unas elecciones en la que los miembros de las mesas electorales deberán llevar todo el tiempo mascarilla quirúrgica, mascarilla FFP2 y pantalla protectora, utilizar gel hidroalcohólico con frecuencia, abstenerse de tocar el DNI de la persona que vota, y ésta no se podrá acercar a menos de 1,5m. Por supuesto a nadie se le requerirá test negativo.

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Los mismos poderes del Estado que en 2017 desplazaron a miles de policías y Guardias Civiles para golpear a ciudadanos pacíficos van a organizar unas elecciones que ponen en riesgo la salud pública.

En un ejercicio de desprecio por la salud de la población, la normativa electoral recomienda que los colectivos de riesgo vayan a votar entre las 9 y las 12h, reservando la franja de 19 a 20h para las personas contagiadas y los contactos estrechos en cuarentena. Para este último caso, los miembros de la mesa deben vestirse con equipos de protección individual de alta seguridad, que se colocarán ellos mismos siguiendo un manual.

Varias asociaciones sanitarias han hecho un llamamiento a las personas contagiadas a no ir a votar, y en el momento de escribir este artículo las dosis de la vacuna se han agotado en Catalunya y estamos a la espera de la llegada de nuevas remesas. ¿Son acaso éstas unas condiciones adecuadas para asegurar una participación segura y un desenvolvimiento democrático de las elecciones?

Da igual la salud de las personas. Quieren a toda costa lanzar al candidato que representa mejor sus intereses en las actuales circunstancias, pero la maniobra que han emprendido es arriesgada, puede movilizar una fuerte indignación en su contra y tampoco está claro que la abstención asociada a la situación pandémica y política (muy distinta que en 2017) no acabe afectando al propio PSC.

¿Y Unidas Podemos y los Comuns?

Tras el atronador silencio que inicialmente guardaron los dirigentes de UP y los Comuns, Pablo Iglesias ha denunciado en los últimos días que cuando los poderes mediáticos apoyan a Illa no lo hacen porque éste vaya a desarrollar políticas sociales o de izquierdas. También ha intentado marcar distancias con sus socios de Gobierno, señalando que el PSOE-PSC es una formación monárquica y UP una fuerza republicana.

Pero los hechos son tozudos. De nada sirve llenarse la boca de republicanismo en campaña electoral e intentar diferenciarse del PSOE-PSC cuando tu práctica cotidiana entra en abierta contradicción con tu discurso. En primer lugar, en Catalunya hay un movimiento de masas por la república que UP y los Comuns no han apoyado. Un movimiento que ha llenado las calles con millones de manifestantes, mostrando que una inmensa mayoría quiere una república para tumbar el régimen del 78 y acabar con los recortes y la austeridad. ¿Por qué Pablo Iglesias y Garzón, en lugar de intervenir en este movimiento para reforzar su carácter de clase, socialista e internacionalista, lo que es ABC para cualquiera que se consideré de izquierdas o marxista, lo han tildado de maniobra de las élites o de “provocación al fascismo”?. ¿Acaso no es la labor de la izquierda consecuente que cuando estallan movimientos de liberación nacional de esta envergadura, con aspiraciones democráticas progresivas, participar en ellos para desenmascarar a la derecha y la burguesía nacionalista que busca liderarlos para utilizarlos en su propio beneficio?

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De nada sirve llenarse la boca de republicanismo en campaña electoral e intentar diferenciarse del PSOE-PSC cuando tu práctica cotidiana entra en abierta contradicción con tu discurso.

Lamentablemente Iglesias y los dirigentes de Podemos, que despertaron una expectativa extraordinaria entre la juventud y la clase obrera catalana, han renunciado a posicionarse esta lucha y extenderla a todos los territorios para golpear al régimen del 78, optando en cambio por la mayor de las utopías: convencer a este Estado, heredado directamente del franquismo” de que acepte un referéndum pactado que permita el derecho a decidir del pueblo catalán.

Después del duro varapalo en las últimas elecciones autonómicas de Galicia y la Comunidad Autónoma Vasca, los dirigentes de Podemos pueden llevarse una sorpresa muy amarga en Catalunya el próximo 14F. Y de nada vale culpar a clase obrera y la juventud. Su participación en el Gobierno de coalición con el PSOE se está convirtiendo en un sentido: el PSOE no gira a la izquierda, sino que está utilizando a UP para legitimar una gestión política pro capitalista que recibe los aplausos de la CEOE, la UE y de los grandes poderes financieros. El llamado escudo social es realmente muy poco, como se ve en el día a día de millones de trabajadores, en comparación con la pérdida de credibilidad de Podemos por implicarse en un Gobierno donde mandan Nadia Calviño y el Ibex-35.

Si los dirigentes de UP y Comuns quieren evitar lo que puede ser una decadencia electoral sangrante y amenazadora, deben dar un giro de 180 grados: pasar a la oposición de izquierdas activa e impulsar la lucha por la república socialista, de los trabajadores y la juventud con la movilización de masas. Solo así podrán evitar el “abrazo del oso” del PSOE y su efecto Illa.

 ESQUERRA REVOLUCIONARIA DE CATALUNYA.

31 de Enero de 2021. 

[1] “Estilo Illa”, 21 de enero de 2021



29 de enero de 2021

11 DE FEBRERO: CONCENTRACIONES DE DELEGADOS. NO NECESITAMOS GESTOS, SINO UNA POLÍTICA SINDICAL COMBATIVA Y DE CLASE.

  

CCOO y UGT deben romper con la nefasta política del pacto social.

 Las cúpulas de CCOO y UGT han convocado para el próximo 11 de febrero concentraciones de delegados y delegadas. La acción la presentan como “el inicio de un proceso cuya continuidad y formato se evaluará tras las acciones del día 11 y las respuestas que el Gobierno dé a nuestras demandas”.(*)  Para cientos de miles de trabajadores sometidos a ERE, ERTE, atenazados por el desempleo, la precariedad y la pobreza, esta convocatoria suena más a una forma de soltar vapor con gestos, que a un cambio de estrategia para pelear en defensa de nuestros derechos.

 

Las direcciones sindicales acusan al Gobierno de mantener posiciones que “impiden avances en ámbitos esenciales e imprescindibles para la igualdad social y la distribución de la riqueza”.(**).  En concreto recriminan al Ejecutivo su negativa a subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), no derogar ni la reforma laboral del PP de 2012 ni la reforma de las pensiones de 2013 y pretender, además, ampliar el periodo necesario para calcular la base reguladora de la pensión en el nuevo proyecto que ha hecho público el ministro Escrivá.



Lo curioso es que mientras lanzan estas “críticas” al Gobierno de coalición, insisten en que su estrategia sindical ha dado resultados positivos ya que ha contribuido a “la construcción de una inédita red de protección para el tejido productivo y las personas”, impidiendo con ello que “se destruyeran millones de puestos de trabajo y miles de empresas”.** ¿Seguro que esto es lo que ha ocurrido?



Si examinamos en detalle la política de CCOO y UGT desde que se ha iniciado la crisis sanitaria, solo se puede concluir que vienen participando con entusiasmo del pacto social y la estrategia de unidad nacional junto a la patronal y el Gobierno. Han sido un pilar de todas las medidas adoptadas y no han dicho ni mú cuando se ha regado con más de 200.000 millones de euros al Ibex 35. En realidad, la razón de este aparente giro hacia la “confrontación”, muy limitado por el momento, tiene mucho más que ver con el descontento acumulado por una situación social insostenible y por la intención manifestada por el Ejecutivo de llevar a cabo nuevas contrarreformas en el mercado laboral y en el sistema público de pensiones.



La crisis capitalista la estamos pagando, como siempre, la clase trabajadora.



El pasado 25 de enero la ONG Oxfam Intermón hizo público su informe anual de desigualdad. Las cifras que recoge son demoledoras: en 2020 el número de personas en pobreza severa (vivir con menos de 16 euros al día) se incrementó en el Estado español en 800.000, alcanzando la cifra de 5,1 millones, el 10,86% de la población. A su vez la pobreza relativa (vivir con menos de 24 euros diarios), pasó del 20,7% a un 22,9%. Entre los inmigrantes este porcentaje alcanza el 57%.



La crisis económica y los efectos de la pandemia están suponiendo una auténtica debacle para las condiciones de vida de millones de familias obreras que han sido golpeadas duramente por el paro y la reducción de ingresos. Por otro lado, el proceso de privatización y de desmantelamiento del sistema público de salud, de deterioro de los servicios públicos en los barrios obreros ha continuado avanzando.

 

Mientras las multinacionales farmacéuticas y las grandes empresas de la sanidad privada incrementan sus beneficios recibiendo del Gobierno central y de los autonómicos decenas de miles de millones de euros, los trabajadores de la sanidad pública tienen que afrontar la lucha contra la Covid sin medios, con plantillas totalmente insuficientes, extenuados, con contratos precarios y mal pagados. La clase obrera es la que sufre los mayores estragos provocados por la pandemia.



Las medidas sociales implementadas por el Gobierno PSOE-UP y avaladas por CCOO y UGT, distan mucho de ser las necesarias para paliar esta hecatombe social. El Ingreso Mínimo Vital, una de las medidas estrella publicitadas ruidosamente desde Moncloa y los sindicatos, ha llegado tan solo a 160.000 hogares de los 850.000 previstos. Y a pesar de que no pocos ministros, y algún vicepresidente, insisten en afirmar que han prohibido los desahucios, decenas miles de familias han sido expulsadas de sus hogares en 2020 para beneficio de bancos y especuladores inmobiliarios.



Lamentablemente esa “inédita red de protección” a la que hacen alusión los dirigentes de CCOO y UGT, no ha sido más que una cortina de humo para intentar camuflar ante los trabajadores que las medidas más importantes adoptadas por el Ejecutivo PSOE-UP han tenido como eje central garantizar los beneficios empresariales.
2020 ha terminado con un total de 3.888.137 desempleados y el paro ha alcanzado el dramático porcentaje del 55% entre los jóvenes menores de 20 años. La precariedad laboral sigue extendiéndose, con las mujeres como principales afectadas constituyendo el 57% de todas las personas subempleadas y el 73% de las que trabajan a tiempo parcial.



El Estado ha gastado decenas de miles de millones de euros en pagar los ERTE mientras los empresarios han guardado a buen recaudo los suculentos beneficios acumulados en los años anteriores (más de 500.000 en 2018). Más de 750.000 trabajadores siguen bajo ERTE, pero se está produciendo un crecimiento constante de despidos colectivos (ERE) en todos los sectores, destacando el bancario e industrial. Grandes empresas como el Banco Santander, Airbus, Indra o Carrefour, están arrojando a la cuneta a miles de trabajadores. Además una nueva reconversión industrial y laboral lleva muchos meses en marcha.



Estos son solo algunos (podríamos aportar muchos más) de los datos que muestran los resultados reales de la política de unidad nacional, de paz social y de colaboración de clases, con la que CCOO y UGT han estado plenamente comprometidos y de la que son pieza imprescindible.

 

Limitándose a negociar la cuantía de las indemnizaciones por despido, renunciando a organizar una lucha seria contra la destrucción de empleo y empleándose a fondo para limitar y frenar las movilizaciones cuando, a pesar de sus reticencias, estas se producen, la política sindical de las direcciones de CCOO y UGT hace aguas por todas partes.



Es necesario pasar a una oposición contundente basada en la movilización de masas.

 

La UE, el Banco de España y la patronal, exigen al Ejecutivo profundizar en las contrarreformas sociales. En el punto de mira se encuentra el sistema público de pensiones y los derechos laborales. Nadia Calviño fiel guardiana de los intereses capitalistas en el Gobierno, ya se ha comprometido a llevar adelante una nueva reforma laboral y de las pensiones “tan pronto como sea posible”.

 

El capital financiero y los grandes empresarios son conscientes de que la crisis económica no ha tocado fondo y está lejos de haber terminado. En este contexto, para mantener sus beneficios tratarán de imponer duros y profundos recortes sociales.

 

Concentraciones de delegados sindicales como las planteadas para el 11 de febrero no van a impedir que sigan adelante con estas pretensiones. Derrotar esta nueva ofensiva y revertir el profundo retroceso en las condiciones de vida de los trabajadores exige organizar una lucha firme y contundente del conjunto de la clase obrera. Concentraciones minoritarias y rutinarias de delegados un día laborable a la mañana, no conseguirán parar ni los ataques patronales ni las contrarreformas en marcha.

 

Dejarse de gestos pasa, en primer lugar, por exigir la paralización inmediata de la actividad productiva no esencial y garantizar el confinamiento sanitario efectivo, con permisos retribuidos para todos y todas con el 100% de los salarios y a cargo de los empresarios y sus beneficios; prohibir por ley los despidos y luchar por un subsidio de desempleo indefinido de 1.200 euros; defender la nacionalización inmediata de la sanidad privada y de las eléctricas, la prohibición por ley de los desahucios y la expropiación de los dos millones de viviendas vacías en manos de los bancos y así crear un parque de vivienda pública digna con precios sociales asequibles…

 

Este es el programa que deberían defender CCOO y UGT, y pasar a debatirlo junto a cientos de miles de trabajadores en una masiva campaña de asambleas en los centros de trabajo para impulsar la movilización. De esta forma las organizaciones sindicales darían el primer paso para recuperar la autoridad perdida. Un giro de 180° a la política llevada hasta ahora, y un balance crítico de ella, es la única manera de avanzar y resistir la presión de los terribles acontecimientos que vivimos.

 

El tiempo de los gestos y los amagos ya pasó. Es imprescindible retomar de verdad el camino de la lucha y la movilización. La clase obrera necesita hoy, más que nunca, un sindicalismo combativo, democrático, de clase y asambleario.

*Circular conjunta CCOO-UGT para concretar las acciones del 11 de febrero.


**Manifiesto “Ahora sí toca”, CCOO-UGT.

 

27 de enero de 2021

TOTALMENTE INDIGNADA.

              

                                                          

Mi posición como persona,  estoy totalmente indignada con los partidos de izquierdas y sindicatos por su poca movilidad y defensa del ciudadano con respecto a estos temas. 

 

La única razón de que sanidad funcione telefónicamente es en vista a la privatización de esta. Obligar así a un seguro privado para tener una medicina personalizada.

 

Con respecto a las Pensiones lo normal es que sigan como ha sido hasta que lo modificó el PP con Rajoy. No es cierto que no se puedan mantener.

 

No se puede mantener cotizar para que una entidad privada nos gestione la pensión y pagar y hacer beneficio para los gestores en todo caso que los gestores sean los propios trabajadores nada de listillos que nos exploten también en la vejez para que unos tengan trabajo y otros se repartan beneficios.

 

En cuanto al Rey más allá de ser republicana no se puede tener a nadie como Jefe de Estado para que haga negocios privados a costa de su posición, representación así como su familia y tener carta Blanca como si estuviéramos  en la Edad Media, con la mayor de la normalidad sin que se le pueda impedir, con todos los derechos.

 

No tenemos necesidad de nadie asi. La constitución no pone eso en ningún sitio. No se puede amparar en ella para enriquecerse y enriquecer a los suyos y a quien le de la gana.

 

Esos derechos no están contemplados. Jueces que hagan esa interpretación tampoco los necesitamos. Habría que actualizar el derecho, la legislación…

 

 Ana Maria Rodríguez Capilla.

Coordinadora Provincial de Agrupaciones Locales.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA.

PSOE DE ANDALUCÍA.

 

25 de enero de 2021

Susana, creo que no.

 

Artículo escrito por Rafa Fuentes. (*)


“En pocos días se celebrará el Comité Federal del PSOE, que propondrá la organización del Congreso Federal, que a su vez conllevará el mismo proceso en Andalucía. Es decir, se iniciará el procedimiento para elegir a la persona que liderará al socialismo andaluz en los próximos años.

 


Por si no quieres seguir leyendo, mi opinión es clara, es necesario un nuevo proyecto y con nuevas personas. Obviamente, un nuevo proyecto basado en las políticas progresistas y en la máxima de asentar esas políticas en los principios de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social. Pero también estoy convencido que ese nuevo proyecto deben liderarlo nuevas personas.



Creo que es imprescindible que la militancia socialista se reúna en un proyecto de profundo cambio orgánico, el cual no puede ser exclusivamente la sustitución o continuidad de personas que ostentan dicho poder orgánico, sino la erradicación de un modelo de cuadros orgánicos, normalmente personalistas.



Creo que es necesario reconocer la tónica producida en los últimos años de retroceso en la acción de la militancia, en su participación,… y esto es lo peor que le puede pasar a una organización que quiera estar viva y activa.



Creo que la militancia debe ser la base y centro de la acción política, y creo que actualmente está abandonada.



Creo que es necesaria la asunción de responsabilidades, que se oculta en un intercambio de complicidades, tutelas y coberturas, para no tener que dar cuentas de resultados.



Creo que la autocrítica debe ser el pilar de la persona que se considere progresista, sin autocrítica, sin opiniones divergentes, no se avanza, y en el actual PSOE-A no existe posibilidad de crítica… si se quiere seguir en los ámbitos de poder. Es más, creo que la mayor lealtad es hacer una crítica en positivo y lo más mísero es afirmar continuamente lo extraordinariamente bien que lo hace el superior político, para conservar el puestecillo de turno o llegar a alcanzar uno.



Creo que es necesario alejar la institucionalización del partido, olvidar la permanente confusión entre el partido y las instituciones donde se gobierna o gobernaba, terminando por desnaturalizar el papel del primero, que debe ser el más importante, el que dicte las políticas a desarrollar en donde se gobierne, y no al revés.



Creo que es necesario recuperar la acción social del partido socialista en el territorio, en los colectivos sociales, en los barrios, que ha derivado en el aburguesamiento de la actividad política.



Creo que es necesario recuperar el referente andaluz, reivindicar ser el partido que de forma más determinante protagonizó la conquista de la autonomía a través del artículo 151 y que hizo del PSOE-A el gran referente político de Andalucía.



Creo que es necesario romper con la existencia de personas que llevan décadas en puestos políticos, aferrándose a esos puestos como su fuente de ingresos, debiéndose limitar esas responsabilidades.



Creo que es necesaria la integración, en vez de la exclusión.



Creo que buscar razones de auto exculpa es pasar de la negligencia a la culpa manifiesta, de no querer ver que es necesario un cambio del modelo actual, que está en claros síntomas de agotamiento.



Creo que los principales responsables son las personas que integran la dirección regional, que no han sabido enfrentarse al cúmulo de circunstancias que han hecho, bajo mi punto de vista, que la población andaluza le haya dado mayoritariamente su confianza a la derecha, y lo que es peor, con la extrema derecha.



Creo que todo lo anterior influyó en los resultados electorales de diciembre de 2018, que supusieron un punto de inflexión histórico en Andalucía, desde que se constituyó la comunidad autónoma.



Creo que si en esas elecciones se perdieron 400.000 votos, el 30% del apoyo electoral, si se perdió por primera vez el Gobierno de la Junta de Andalucía, algún cambio se tendría que haber producido, y todo ha seguido igual… en la planificación orgánica y en las personas que dirigieron y siguen dirigiendo el partido a nivel andaluz.



Creo que Andalucía necesita de un nuevo PSOE-A, un partido rearmado en todos sus flancos. Hay que adecuar el proyecto a la nueva realidad. El nuevo PSOE-A tiene que representar un proyecto de verdadero progresismo para recuperar el Gobierno de la Junta de Andalucía, en el que las derechas, en alianza con la ultraderecha, han amputado demasiados derechos sociales adquiridos en distintos gobiernos socialistas.



Creo que ningún cambio profundo y real es factible si quienes lo tienen que afrontar son las mismas personas que propiciaron su necesidad.



Creo que Susana Díaz es un activo muy importante para el partido socialista, que es necesario contar con su experiencia en otras responsabilidades, pero también estoy convencido que debe tener la suficiente generosidad para dar un paso atrás en el liderazgo andaluz, para romper la dinámica decreciente del PSOE-A.



Creo que la generosidad del ejemplo de Iceta, es lo que necesita el socialismo andaluz para rearmarse ante la peligrosa derechización de la política andaluza, y estoy convenido que Susana Díaz lo entenderá así en las próximas semanas.



¿Qué soy crítico?, lo seré, pero con la lealtad de decir lo que pienso para el bien de los colectivos en los que milito”.

 

 

(*) Fuente: Publicado el pasado  19/01/21 en la sección de OPINIÓN del periódico EL   OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com 

El compañero RAFA FUENTES  se presentó en las anteriores Primarias a optar por la Secretaría General del PSOE en Málaga apoyando al sector sanchista. Fue concejal del Ayuntamiento de Málaga por el PSOE Andalucía y es economista, Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga, 1982-87.

 Doctorado en el Programa de Análisis Económico Aplicado del departamento de Economía Aplicada por la Universidad de Málaga, 1987- 89.  

Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Málaga, “Cum Laude”, 1994.

 Profesor Asociado del Departamento de Estructura Económica, 1993-95.

Profesor Colaborador Honorario del Departamento de Economía Aplicada, 2001-14

Profesor Asociado del Departamento de Teoría e Historia Económica de la Universidad de Málaga.

 Pertenece al grupo de investigación de la UMA - Junta de Andalucía SEJ395, titulado "Transporte y Turismo", desde 1995 a la actualidad.

Miembro del Comité Asesor del Centro de Estudios de Desarrollo Sostenible y Turismo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de CUYO, Mendoza (Argentina).

 Especializado en Economía Pública y Economía Regional.

 Ha realizado varios cursos de perfeccionamiento, entre los que destacan los relacionados con el desarrollo económico, sector turístico, marketing, análisis económico financiero y técnicas de economía aplicada.

Ha impartido múltiples seminarios en distintos Máster y Cursos de Doctorado, es autor de más de 30 libros y colaborador con incontables artículos en revistas especializadas y prensa, habiendo obtenido varios premios como el de Investigación Turística de Andalucía y otros.

Ha dirigido y colaborado con más de veinte Universidades españolas en la docencia de cursos y seminarios, así como en las Universidades de Católica de Uruguay, Central de La Habana, Universidad de Quito, Universidad de Córdoba (Argentina), Universidad Nacional de Cuyo (Argentina), Universidad de Maracaibo (Venezuela), Universidad de Margarita (Venezuela), Universidad de Guadalajara (México), Universidad de Puerto Vallarta, Universidad Autónoma de Santo Domingo (República Dominicana), Consejo Federal de Inversiones (Argentina), etc.

 

22 de enero de 2021

Parte 2 final) ¿PRIMERO EL PROGRAMA Y LUEGO EL “FACTOR SUBJETIVO” O VICEVERSA?

 

(Recomendable leer antes la parte 1)

…/… Una cosa debemos tener clara, que hemos entrado en una época distinta a la anterior, donde toda la carga de la crisis la soportó la clase trabajadora y eso querrá hacer de nuevo la clase dominante de las Finanzas, pero no será igual en la situación dramática de esta nueva recesión.

 

El período que se avecina estará lleno de tensiones, tormentas, batallas y acontecimientos…(tanto en el interno como en la sociedad) cuyo desenlace decisivo dependerá del “Factor Subjetivo”, que la propia lucha de clases desarrollará, pues las direcciones que no sirvan serán cambiadas por otras,  marcándose el objetivo de tomar el poder en beneficio de la clase trabajadora o de nuevo tendremos que sufrir la barbarie provocada por aquellos que quieren todo para una minoría capitalista que controlan ya el 1% de las riquezas mundiales mientras el 99 % sufren paro, miseria, escasez, hambre, guerras y desolación. 

 

Repetimos que cuando las direcciones fracasan, es porque el “factor subjetivo” no está a la altura de las circunstancias y entonces, las masas castigan no votándoles y facilitan el triunfo de las derechas y si las izquierdas se adaptan a solo “gestionar las miserias del capitalismo”, se entorpece el avance hacia una salida a favor del pueblo trabajador.

 

Es incorrecto responsabilizar a las bases de la apatía, la desgana y el cabreo que luego acaban en abstención, sino que deben ser las direcciones de izquierdas las que han de hacer una profunda AUTOCRÍTICA Y RECTIFICACIÓN, girando a la izquierda ofreciendo y llamando a la movilización en defensa de un programa basado en el Socialismo Científico y una Democracia Participativa donde el pueblo controle a las instituciones, empresas y organizaciones.

 

 

CCAA como Andalucía,  Madrid y otras zonas, vienen siendo gobernadas por la “Alianza Pandillar” que se compone por el PP y C’s, pero las riendas las lleva VOX, que es el partido hermano de Trump y las derechas extremas de Europa.  Aunque llevan en torno a dos años, ya hay rumores de que podrían adelantarse las Elecciones a la Junta de Andalucía y han empezado los empujones en los partidos, incluido en el PSOE de Andalucía. El objetivo de las izquierdas debe quedar claro: Derrotar al neofanquismo del Trifachito.  

 

Nadie puede dudar a estas alturas, que la compañera Susana Díaz es la favorita de las llamadas baronías, pero algunos recuerdan que perdió 14 escaños en las elecciones de Andalucía, fue desalojada de la Junta de Andalucía por las derechas y es considerada el ala más moderada del PSOE, que mantiene el apoyo de “Barones y Baronesas”, así como una parte de la burocracia dominante, aunque existen fugas y abandonos importantes que recuerdan claramente que ganó la pugna  Pedro Sánchez y por tanto, existen pretendientes, que le empiezan a mover el sillón legítimamente anunciándose una Primarias apretadas.  

 

Recientemente han salido ya varias noticias en la prensa sobre esta cuestión, con avisos y declaraciones, como la de Diario Sur de Málaga, del día 15-1-21 donde con un  titular que dice “El sanchismo en Málaga da el paso y se alinea con Gómez de Celis. Ignacio López sostiene que cuando llegue el momento, Susana Díaz “actuará con responsabilidad” y defiende que el PSOE-A necesita un proyecto “ilusionante y nuevo””.

 

Ante el anuncio de la Dirección del Partido de retrasar el Congreso próximo al mes de octubre, con la intención de que sea “mayoritariamente presencial”, se ha abierto el debate sucesorio y han empezado los empujones y movimiento de sillones, con una oleada de peticiones de cambios, incluso no solo insinuándose la necesidad de dimisiones en Andalucía,  sino que han salido ya nombres de Candidatos, cuestión que nos parece precipitada, porque para la Izquierda Socialista, antes es preciso hablar de programa y proyectos concretos.

 

El Presidente del Gobierno y Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, prometió que se basaría en la militancia de base, que lo apoyó masivamente y le  salvó del asalto a Ferraz. Presentó un programa socialdemócrata, que ilusionó a muchos con el compromiso del giro a la izquierda, que se intentó llevar a cabo con la formación del Gobierno de Coaliciòn con U.P.

 

El Sector Socioliberal que apoyaba a la ExPresidenta de Andalucía, que vino practicando una política más bien socio-liberal, apoyada por las élites del Partido en Andalucía, sigue insistiendo que presentará de nuevo su Candidatura a la Presidencia de la Junta de Andalucía,  sin entender que salió algo tocada al intentar disputar el control Federal en aquella contienda que estuvo bastante turbia por el Asalto al Comité Federal que fue la causa del enfrentamiento interno que polarizó al PSOE.

 

Un “factor subjetivo” correcto, es decir, una dirección política adecuada, debe entender cuándo se producen retrocesos y fracasos. Detectar la necesidad de “regenerar”, “autocriticarse” y “cambiar de orientación”, pero si se desconocen los métodos de análisis, o se ha abandonado la ideología y el programa socialista,  o se defiende un modelo que solo consiste en “gestionar” la escasez y la falta de recursos que ofrece el capitalismo, entonces la recuperación será difícil.

 

En el PSOE existen varias corrientes de opinión, estatutarias u ocultas. Las estatutarias son dos: la corriente socialdemócrata oficialista dirigida por el compañero Pedro Sánchez e Izquierda Socialista, (con el lema: “La Izquierda Necesaria”).  Entre las No declaradas está también  la corriente socio-liberal que es el ala más moderada defendida por las élites llamadas baronías.   

 

Si continúan los enfrentamientos con prácticas poco democráticas, sin querer someterse a las bases para que éstas decidan en libertad cuál es la orientación que debe darse al Partido, con un método democrático, compañero y respetuoso en igualdad de condiciones, podría ponerse al PSOE en un derrotero de la “pasokización” que algunos analistas advierten y vienen explicando, agudizándose su declive como ocurre en el resto de Europa, cuestión que toda la militancia debemos hacer un gran esfuerzo por evitar, sobre todo las Direcciones Locales, en CCAA y a escala Federal, apartándose voluntariamente las personas que sean muy cuestionadas, siguiendo la senda de ICETA en el PSC, como señalamos muchos.

 

Recurramos a la experiencia histórica del fundador del PSOE, el abuelo Iglesias Posse, cuando decía: “En momentos clave hay que optar. O con los unos o con los otros. O con la burguesía o con la clase trabajadora. No se pueden servir a dos amos a la vez”.

 

El PSOE de Andalucía se enfrentará en su momento al nuevo dilema de intentar recuperar el gobierno, ahora en manos del Trifachito, pero debemos actuar con precaución, no confundiendo los tiempo, pues, ahora toca abrir un amplio debate con la máxima participación de la militancia de base, que deberíamos exigirnos una participación masiva, profunda y compañera.

 

Debemos pedir que se cumpla lo prometido de contar con la Militancia de Base, que se contemple y se ofrezca una participación democrática a todas las corrientes ideológicas y programáticas internas, estén éstas declaradas o no, dándoles la oportunidad a salir a la luz, para que cada cual resuelva con la fuerza que le den los votos, si seguimos con el ¡NO es NO¡¡ a las derechas y por tanto apostar por el giro a la Izquierda, que prometió Pedro Sánchez y contar con la militancia de base, como venimos defendiendo desde la corriente Izquierda Socialista, aunque también deben tener iguales derechos los partidarios de pactos con las Derechas, incluso los que apuesten por la contradicción, desde el punto de vista de los votantes de un Partido Socialista Obrero Español,  de la defensa de la Monarquía, que existen en el Partido, donde se tenga la oportunidad al igual que toda la militancia, de ofrecer sus propuestas y su voto, de una manera abierta, sincera y democrática, abandonando los métodos de “declaraciones anónimas” y algunos métodos incorrectos,  como han aparecido ya algunas en las Redes Sociales y demás medios de comunicación de masas.

 

ÁREA DE COMUNICACIÒN.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

Ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 

 

 

 

 

20 de enero de 2021

¿DEBATIR PROGRAMA Y LUEGO EL “FACTOR SUBJETIVO” O VICEVERSA? (Parte 1).

 

El sistema capitalista/imperialista se encuentra atrapado entre los límites de los mercados globalizados, agudizado por la Recesión Económica, la Pandemia y el Cambio Climático, con una enorme concentración de las riquezas ociosas, que chocan con las fronteras nacionales y una desigualdad y pobreza crecientes.

 

La debilidad del “Factor Subjetivo” representa la principal causa de las derrotas y del sometimiento  de la clase trabajadora que representa mundialmente la abrumadora MAYORIA, frente a la MINORÍA que significa proporcionalmente la clase dominante, siendo por tanto los errores e incapacidades de la dirección la causa principal de esta situación.

 

Recordemos que en un sentido histórico amplio, Engels y Marx dijeron que el socialismo será inevitable, porque el capitalismo alcanzaría el límite de los mercados a escala mundial y comenzaría sus crisis agónicas, etapa que se ha iniciado en la actualidad, con el intento de volver al “nacionalismo económico” que inició el derrotado Trump, que junto a la Pandemia, ha hecho colapsar el sistema de “libre mercado”.  

 

Esas insalvables contradicciones crecientes son las  principales razones que nos llevan a afirmar la inviabilidad del capitalismo a medio y largo plazo.  Ese sistema se enfrentará a crisis cada vez más agudas y largas, como ha ocurrido en las tres últimas, incluido la que se inicia ahora, pero se darán  alzas y bajas de las fuerzas en  litigio.

 

Este sistema inviable de Economía de Casino Mafioso que llamamos Capitalismo,  a largo plazo,  puede causar muchos problemas a los trabajadores y a toda la humanidad, porque se verán forzados a luchar por su supervivencia y entenderán que es necesario derrocar a este modelo corrupto, degenerado y cruel que es el capitalismo, por el bien de la Humanidad.

 

La clase trabajadora tiene dos opciones: ser sumisos o luchar. Si no lucha, será mucho peor porque se podrían enfrentar al peligro del “neonazifascismo” emergente que están entrando sibilinamente en los Parlamentos y si se les permite que acumulen fuerzas, como ha ocurrido en EEUU, intentarán tomar el Poder mediante Golpes de Estado, por lo cual, su esencia es antidemocrática y liberticida.  

 

Necesitamos frenarles porque las “condiciones objetivas” favorables ya están dadas e irán en aumento, pero sobre todo, reorganicemos las fuerzas “subjetivas” numéricas existentes potenciadas y unificadas, porque sin unas direcciones adecuadas, que sepan aprovechar la disposición de la clase trabajadora a luchar por transformar la sociedad, podría desembocar en cruentas derrotas.  

 

Carecemos un potente “factor subjetivo”, representado por una dirección firme, honesta y valiente que canalice los movimientos sociales, de forma unificada y masiva,  porque las direcciones de las Izquierdas reformistas, se niegan a romper con el Capitalismo Mafioso.  Es absolutamente indispensable este objetivo por los que la clase trabajadora debe seguir luchando.

 

Resulta paradójico que siendo las izquierdas la mayoría abrumadora en nuestro país, con más de 20 millones de asalariados, 9 millones de pensionistas, 8 millones de Estudiantes, un fuerte movimiento Feminista, el movimiento Ecologista y demás colectivos que vienen demostrando una amplia disposición a seguir luchando, las actuales direcciones de izquierdas se nos muestren incapaces y débiles.

 

En ausencia de una firme Dirección de Izquierdas que ofrezca un Programa claro en base al Socialismo Científico y la Democracia Participativa, que presente un Frente Ético de lucha por una verdadera alternativa de modelo de sociedad que organice y unifique a la clase trabajadora y capas medias empobrecidas, se está creando una cierta confusión y apatía, desorientando al movimiento de masas y eso podría llevarnos a la derrota, si no somos capaces de corregir los errores con una profunda autocrítica.

 

Ha surgido ya en Andalucía y otras zonas del Estado, grupos Trifachitos que Gobiernan en CCAA con el apoyo de VOX, firme aspirante al “bonapartismo burgués”, preludio y antesala del “neonazifascismo”,  que surgió del aborto contaminado del seno del PP, que lo vino incubando durante años.   

 

El PP siempre se ha negado a condenar el Golpe de Estado que perpetró su “Caudillo”. Alimentó a sus cachorros ultras desde donde surgieron Vox y C`s que mamaron de sus ubres el odio a la clase obrera, a los migrantes, a los pobres, a la clase obrera en general.

 

Vinieron utilizando ingentes recursos financieros aportados por las mafias capitalistas y el soporte de la banca que es en realidad la que sigue gobernando, demostrado por los infinitos Casos de Corrupciòn y la podredumbre de las Cloacas del Estado.

 

Las instituciones del Estado nunca fueron desinfestadas del virus del fascismo por causa de aquella Transición del 78 chantajeada por los golpistas.  Los torturadores y represores no pagaron por sus crímenes de lesa humanidad, cuyos asesinatos y fusilamientos firmaba el Dictador Franco, bendecido por el clero que le rendía pleitesía cómplice y lo paseaba bajo palio y todavía, “ex altos mandos del Ejército lanzan amenazs en un chat diciendo: “No queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de hijos de puta”…

 

Mientras tanto, todavía miles de cuerpos de republicanos siguen en cunetas por una permanente y flagrante violación de la Ley de Memoria Histórica que es responsabilidad de todos los gobiernos habidos desde la Transición.  

 

La incapacidad del PSOE en la época en que estuvo en el Gobierno, (tanto Felipe como Zapatero), de poner fin a esa Transición híbrida del modelo del 78, recae parte de la responsabilidad, al no haber legislado para evitar que se continuase practicando la “apología del franquismo”.

 

Se mantuvo la financiación pública a la “Fundación Francisco Franco” y otras, claramente de carácter golpista y fascista, junto a grupúsculos que en realidad han venido amenazando e incluso practicando una especie de “terrorismo ultra”, manteniendo también los planes antiguos, o híbridos en la instrucción de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, consintiendo la ideología franquista impartida y tolerada en los Cuarteles y Academias.

 

No se han depurado responsabilidades de la Dictadura de Franco, ni se ilegalizaron las bandas fascistas que siguen campando por todo el territorio, ni apartaron a los elementos fascistas del aparato del Estado, de la Judicatura, Policía y Ejército, que han estado utilizando las Cloacas del Estado para beneficio de la clase dominante, manejando ingentes cantidades de dinero procedente de la corrupción convirtiendo a esta “democracia burguesa” en una verdadera pocilga.  

 

El socialismo científico que se basa en la filosofía del materialismo dialéctico, explica que pese a las derrotas y desilusiones que padece la clase trabajadora y los pobres, siempre volverán a la lucha porque no tienen otra alternativa, ante el grado de explotación y opresión a las que se ven sometidos como clase por los capitalistas.

 

Incluso bajo una democracia burguesa, lo que las luchas sociales y los sindicatos consiguen alcanzar y arrancarle a la clase dominante,  te lo dan con una mano pero te lo quitan con la otra, vía impuestos, manipulaciones, chanchullos, quiebras y evasiones a Paraísos Fiscales.  

 

Pero nada podrá romper la voluntad instintiva de las masas y sus deseos de cambiar esta podrida sociedad. Hemos entrado en una nueva época y cuando los vientos frescos de la lucha entre clases empiecen a soplar con fuerza hasta convertirse en vendavales, toda esa niebla que confunde las mentes de los asalariados, se dispersará rápidamente, como está pasando ya en algunos países vecinos, donde las masas tienen que pasar a la acción,  para repeler la represión, la explotación, el paro, la pobreza y la creciente opresión que engendra el capitalismo con su espiral de violencia.  

 

Aquellos cambios bruscos y repentinos de los que hablábamos hace poco tiempo se están haciendo inevitables. A través de la lucha es donde la clase trabajadora aprende de su propia experiencia y no de la propaganda derechista impartida por grandes medios de comunicación financiados por la burguesía, claros defensores del Capitalismo, aunque en ciertos períodos sometan a las masas al efecto de la “enajenación mental”, con sus “fake news”, prensa rosa, amarilla y otras drogas comunicacionales alucinógenas.

 

Los ideales y programas socialistas, la lucha por una democracia limpia y otros valores humanos del internacionalismo solidario, que son los que tendrán que dar una respuesta a los problemas que padece la clase trabajadora a escala mundial, se pondrán  una y otra vez sobre la mesa y serán defendidos por amplias masas en acción, más temprano o más tarde, porque el capitalismo no ofrecerá salidas para la humanidad.

 

Nadie puede ser categórico sobre cómo y cuándo se desarrollarán estas cuestiones y conflictos, porque no somos adivinos, pero no hay que serlo para entender que cuando llueve mucho, la mayoría de las aguas van a parar a la mar…./… 

Continuará el VIERNES con la Parte 2)

ÁREA DE COMUNICACIÒN.

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

Ispsoeandalucia.malaga@gmail.com