10 de marzo de 2015

“VOTAR” EN LAS URNAS, PERO “BOTAR” TAMBIÉN EN LAS CALLES.

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Candidatos a Presidente de la Junta de Andalucia.
 Después de tres años de Gobierno central del PP, incluso aquellos que les votaron han perdido la esperanza en ese gobierno que tanto ha mentido porque esa derechona clásica ha castigado con brutalidad a los sectores menos favorecidos. La desigualdad a la que nos han llevado es infame.  

La dirección del PP se encuentra en una profunda crisis y división interna, atrapados en cientos de casos de imputados por presuntas corrupciones y totalmente desacreditados; podrían tomar el camino que recorrió la UCD de Suárez, que se desintegraron ellos mismos.

El auge de la lucha de clases ha abierto un agujero por donde se cuelan nuevas fuerzas políticas, entre ellas Podemos que ha despertado la confianza  en la lucha social activa, de jóvenes y trabajadores para demostrar que todos juntos, podemos derrotar al PP y todo lo que estos representan de reaccionarios y antidemocráticos.

Tanto la clase trabajadora como la juventud han dado un salto cualitativo en el proceso molecular de toma de conciencia; la conciencia de clase consiste en comprender con claridad, en un momento dado,  que los intereses entre capitalistas y trabajadores son opuestos e irreconciliables; lo que una clase gana globalmente lo pierde la otra. El capitalista recupera sus beneficios a costa del empobrecimiento del asalariado, como está ocurriendo en la actualidad.  

La clase burguesa ya no está jugando ningún papel progresista en el desarrollo de las fuerzas productivas sino que representa un papel de freno absoluto, que junto con el estrecho margen de los estados nacionales,  producen paro, miseria, sufrimiento y degeneración para las masas, como demuestra el declive de la curva del desarrollo desde el inicio de la crisis, con un empobrecimiento generalizado de los menos favorecidos, mientras que el atesoramiento en Paraísos Fiscales, los fraudes y los escándalos de corrupción son insoportables.

En Andalucía las estructuras de la propiedad de la tierra siguen siendo las más desiguales de Europa porque todavía, similares a  los últimos siglos, donde el 2 % de los grandes propietarios de tierras acumulan más del 50 % de las fincas rústicas, la mayoría de ellas mal cultivadas mientras que el paro que sufren los jornaleros es brutal y la miseria ronda por muchos pueblos.

El noble objetivo del progreso de la sociedad, que se pregona una y otra vez por todos los partidos, de izquierdas, de centro y de derecha de forma demagógica, se estrella una y otra vez contra los muros de la propiedad privada, la especulación y los privilegios de la clase dominante. El sistema capitalista es injusto, corrupto y decadente por su propia naturaleza y su funcionamiento pues se nutre de la plusvalía del asalariado que representa una explotación incuestionable científicamente.

Agudizada por la crisis y la recesión, la confianza en el sistema capitalista ha colapsado y la burguesía lo sabe, por eso está histérica al ver que su mundo se les hunde delante de su aparente poderío, reconociéndose ellos mismos como un gigante con pies de barro que podría colapsar y no saben qué solución aportar porque se han quedado sin un claro paradigma.

En  nuestra Comunidad Autónoma podría darse  una verdadera  alternativa de unidad, para defender un genuino programa socialista para iniciar la transformación del actual modelo de sociedad  caduco que hunde sus raíces en el franquismo e incluso en el medioevo.

 Para ello, es necesario que las direcciones de sindicatos y partidos de izquierdas acompañen con un giro social a las masas que se están moviendo en defensa de lo público y por un cambio social, para lo que es preciso luchar contra los recortes, los deshaucios, la precariedad, el paro, la masificación hospitalaria y la degradación de la sanidad,  la enseñanza y demás ataques contra lo público, votando contra la derecha que son los responsables y defensores de esas políticas nefastas para el pueblo; pero votar solo no basta, hay que hacer un llamamiento para el fortalecimiento, el encuadramiento y la reorganización del movimiento obrero y defender con firmeza, de forma permanente,  nuestros Derechos que han sido atacados y desmantelados por el PP.

Las encuestas señalan que millones de mujeres y hombres del mundo del trabajo, jóvenes parados y jubilados van a votar a las izquierdas en Andalucía el próximo dia 22 de Marzo, para frenar al PP y preparar el camino para derrotarlos en las próximas confrontaciones electorales que se van a dan en esta año 2015.

Las posiciones de las direcciones de las izquierdas deben ser claras, y así se lo tenemos que pedir a nuestros representantes, que bajo ningún concepto, si se confirma el triunfo de los partidos de izquierdas sumando mayoría absoluta, el PP no podría gobernar;  como venimos insistiendo,  NO al pacto con las Derechas por parte de los partidos de izquierdas.

Un gobierno de las izquierdas en Andalucía debe oponerse con firmeza desde el primer momento a las políticas de recortes del PP y llamar a la movilización, al fortalecimiento y a la unidad de las izquierdas hasta derrotar al PP en las próximas  municipales y generales. Un Gobierno de los trabajadores en Andalucía debe plantearse rescatar para el sector público todo lo privatizado y recortado, marcando un claro camino para derrotar a la derecha en todos los niveles.

Aunque lo diga "Podemos" y muchos se lo crean, existe un gran número de votantes de izquierda que sabemos que ellos solos, separados, sin contar con la unidad de las izquierdas, "No Podemos" derrotar a la derecha dominante.  Necesitamos contar con la unidad tanto política, como social y sindical;  apoyarnos en las fuerzas que representa la movilización democrática de masas, pero dotándonos de un programa claro de cambio, manifestando en los hechos la necesidad de marchar juntos en la acción, para establecer un vínculo con los movimientos sociales y juveniles de las mareas, para conquistar un amplio y firme apoyo de la mayoría de la población, que nos permita avanzar hacia el genuino socialismo, porque bajo el capitalismo mafioso de casino trucado que existe en la actualidad, no hay ninguna salida de la crisis. 

Los votantes del PSOE, de Podemos y de Izquierda Unida sabemos que “en la unidad y en la lucha estará nuestra victoria”; Encuestar recientes dan unos resultados a esas tres fuerzas en torno a 70 escaños, una gran mayoría absoluta. A las Derechas del PP y C’s les dan juntos 39 parlamentarios; Sabemos que en estas elecciones nos jugamos mucho; sabemos que tendremos que movilizarnos para “Votar” el 22 de Marzo; pero también sabemos que la burguesía nunca regala nada, por lo cuál es preciso “Botar” también en las calles para frenar a la reacción y avanzar en la lucha por un mundo mejor.  ¡¡Tú decides con tu voto¡¡

ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA-PSOE.  
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 

8 de marzo de 2015

8-M: DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA.

En este caduco sistema capitalista, la mujer trabajadora sigue siendo el sector más explotado por los empresarios, fomentando y amparándose en los prejuicios sociales para aprovecharse de mano de obra barata y bien cualificada en la actualidad.  Como cada año desde 1911, el día 8 de Marzo, se conmemora la lucha de la mujer trabajadora reivindicando  la igualdad, pero los datos sobre la situación que sufre este sector de población, es cada año peor y expresan por sí solos el incremento de la desigualdad, cerrando la boca a todas aquellas y aquellos que defienden que la discriminación de la mujer es música del pasado. Ha habido algunos avances “legales sobre el papel”, pero la tozuda realidad camina en sentido inverso.   

Un informe de la Organización Internacional del Trabajo señala que las mujeres españolas cobran un 17 % menos que los hombres y que las trabajadoras con hijos cobran un 5 % menos que las que no los tienen.  “La brecha salarial entre hombres y mujeres tardará aún 71 años en desaparecer”,  si no se cambia el actual modelo capitalista.  La brecha es general pues los sectores de empleos más feminizados están peor remunerados que los otros.(…) “La sociedad penaliza la maternidad”, señala el informe de la OIT. El año 2014 acabó con 51 mujeres asesinadas por violencia de género dejando 40 niños huérfanos, cuando hemos dicho siempre que una sola víctima de violencia machista es ya demasiado  e inadmisible, como también la discriminación salarial y otras que sigue sufriendo la mujer, que rechazamos de plano desde las organizaciones de izquierdas.  ¿Quiénes son los responsables del agravamiento de la situación de la mujer, la juventud y la clase trabajadora en su conjunto?

Profundizando en la historia y siguiendo un estudio presentado por el Colectivo Clara Zetkin (1), que plantea un análisis en líneas de clase,  podemos conocer que   “los inicios (de esta conmemoración)  son  los hechos que tuvieron lugar  en esa fecha, cuando 146 mujeres  murieron en la fábrica textil Cotton de Nueva York, en un incendio provocado por la Patronal, ante la negativa a abandonar un encierro de protesta por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

“El sistema capitalista venía desarrollándose sobre la base de una explotación feroz de la clase trabajadora y en particular, de una de sus capas más oprimidas, reprimidas y vejadas: La mujer trabajadora.  A escala mundial, los niños y las mujeres,  eran  sometidas a todo tipo de trabajos en las condiciones más humillantes posibles, (y en cierta medida continúa) aunque en la actualidad nos quieran hacer creer que se respetan los Derechos Humanos, cuestión que queda en entredicho ante tanta hipocresía.

“Consideramos igualmente cierto que es el capitalismo y ningún otro sistema social  de clase anterior,  el que ha proletarizado e incorporado a la mujer a la producción  social, explotándola como obrera y como mujer.  Con  la introducción de la mano de obra femenina en las fábricas, el capitalismo viene desarrollando y fortaleciendo  a  su propio sepulturero: La clase obrera.

“La mujer trabajadora, bajo el sistema capitalista, vive una doble explotación, pues es la esclava del esclavo. Por un lado sufre la explotación derivada de su posición en el sistema de producción, con salarios en torno a un 30 % más bajos que el varón y a la vez sufre la violencia de género brutal y degradante contra la que es preciso seguir rebelándose.

“En su obra “El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, Federico  Engels nos cuenta  cómo el origen de la opresión de la mujer se debe a una cuestión material. “"Según la teoría materialista, el factor decisivo en la historia es, a final de cuentas, la producción y reproducción de la vida inmediata. Pero esta producción y reproducción es de dos clases.  De una parte, la producción de los medios de existencia, de productos alimenticios, de ropa, de vivienda y de los instrumentos que para producir esto se necesitan, de otra parte, la producción del hombre mismo, la continuación de la especie. El orden social en el que viven los hombres en una época o en un país dados está condicionado por estas dos especies de producción: por el grado de  desarrollo del trabajo, de una parte, y de la familia de la otra".

“Igualmente Engels explica en ese mismo libro, cómo la sujeción de la mujer a la economía doméstica determinó las bases de la opresión de género: "El primer antagonismo de clases que apareció en la historia coincide con el antagonismo del hombre y la mujer con la monogamia, la primera opresión de clases, con la del sexo femenino por el masculino". La primera expresión de la sociedad de clases fue la gestación de la opresión femenina.

“En ese estudio quedó demostrado que la  opresión de la mujer tiene su origen en la sociedad de clases y por lo tanto la lucha contra la opresión de la mujer es también parte de la lucha de la clase obrera contra la opresión capitalista. La opresión de la mujer no es un problema de género en abstracto.

“De hecho, la mujer burguesa, sobre todo, cuando se convierte en una Empresaria,  está interesada en mantener a la mujer proletaria en sus condiciones de opresión, tanto económica como en el seno de la familia. La opresión de género es parte del engranaje de la opresión de clase. En los momentos decisivos y por lo general, cada mujer, como cada hombre, se posiciona ante los problemas sociales en función de los intereses de la clase a la que pertenece.


“En el proceso histórico, sobre todo en momentos de agitaciones sociales, luchas y protestas, el papel de la mujer es crucial y a veces se pone a la vanguardia de la lucha.  Ante las necesidades de desarrollo del capitalismo, se produce la incorporación de la mujer al trabajo. Su nueva posición en los medios de producción sienta las bases de la emancipación de la mujer. La mujer toma conciencia de la doble opresión a la que está sometida, por una parte la opresión capitalista en su puesto de trabajo asalariado y la explotación dentro de su hogar; ya que la incorporación al trabajo no la exime de sus responsabilidades domésticas.

“En lo que respecta a la opresión capitalista en la fábrica, en el taller, y en los demás puestos como asalariada, la mujer es consciente también de cómo sus condiciones laborales son peores que las de sus compañeros masculinos. Las mujeres toman conciencia de que son la capa más reprimida de la clase trabajadora. El papel que juega la mujer en la vanguardia de las rebeliones, levantamientos y procesos revolucionarios es notorio, situándose a la cabeza de las luchas por las reivindicaciones de la clase trabajadora, en numerosos ejemplos históricos. (…)

“Cuenta la historia que “las obreras de algunas fábricas textiles se declararon en huelga y enviaron a sus delegadas a los diversos comités metalúrgicos solicitándoles que secundaran la huelga, objetivo que consiguieron a pesar de la consigna que desaconsejaba la proclamación de la huelga por temor a que las autoridades enviaran al ejército contra los trabajadores. Muchas de estas obreras eran esposas de soldados”.

“Las mujeres salieron a la calle y se dirigieron a los soldados, que después se negaron a disparar contra las trabajadoras, volviendo sus armas contra los opresores”(…) Las manifestaciones de esas  mujeres, todas obreras, se  expresaba al grito de "¡Pan! ¡Paz¡  ¡Justicia¡”…. El movimiento huelguístico cobró mayor fuerza y las  consignas  anteriores fue sustituida por las de: "¡Abajo la autocracia!" y "¡Abajo la guerra!"(…)

“La importancia que tiene el método del materialismo dialéctico en el análisis de la cuestión de la mujer se hace evidente cuando comprobamos los logros de los inicios de la transformación socialista para igualar en derechos a hombres y mujeres, como se plantea desde las izquierdas.  Los incipientes estados sociales y socialistas no sólo otorgan la igualdad de derechos jurídicos y políticos, sino que hacen todo lo posible para dar acceso real a las mujeres a todos los ámbitos culturales y económicos, mientras que las derechas pretenden hacer girar hacia atrás la rueda de la historia, defendiendo políticas reaccionarias que resumen en la frase “la mujer, con la pata quebrada y en casa”.

“La participación de las mujeres en la vida política es impulsada por las luchas sociales, sindicales y vecinales de masas desde las izquierdas,  planteando la idea de la necesidad de que las mujeres no deben  militar en asociaciones separadas, sino que tienen que ser miembros de pleno derecho de los partido y los sindicatos, con los mismos derechos y las mismas obligaciones y participando en todos los ámbitos y niveles de la sociedad. Para ello se crean unos órganos en cada organización regional o local con el objetivo de promover actividades y la militancia de las mujeres, donde también se les proporciona formación política, surgiendo posteriormente grupos feministas que se separan de la clase trabajadora derivando hacia posiciones pequeño-burguesas.

“Para poder liberar a la mujer del yugo del hogar se hacen imprescindibles y  necesarias  la socialización de las tareas relacionadas con el mantenimiento del hogar. La creación de lavanderías, comedores sociales, casas de infancia, colegios, institutos, universidades, lugares de ocio, hospitales, geriátricos..., que es lo que puede dar posibilidades reales de participación de la mujer en la vida política y cultural de la sociedad, a la vez que se  podrían crear miles de puestos de trabajo que ayudaría a luchar contra el paro forzoso y daría un impulso al desarrollo social y al progreso humano.  

“Junto con otras lacras del capitalismo, también la mujer está cada día más concienciada en luchar contra la  prostitución y la violencia de género, que es una  herencia del régimen capitalista y del machismo  precedente y  ancestral, donde el hombre se cree el “dueño” de la mujer, por lo que es preciso seguir la lucha para superarlo pero, para algunos investigadores, la única manera de acabar con esta plaga social se encontrará  en la reinserción de estas mujeres en el mundo productivo y su organización en el partido y los sindicatos, dignificándolas mediante un trabajo digno y bien remunerado.  Para ello, las Administraciones públicas deben proporcionar a  las ciudadanas y ciudadanos un puesto de trabajo digno  y bien remunerado que debe ser el primer objetivo de lucha social para avanzar hacia la emancipación y el verdadero socialismo.

“La mejor manera de acabar con la prostitución y con el terrorismo doméstico será transformando el sistema económico, social y cultural,  herencia del capitalismo.  Los cambios que plantea el reformismo, dado el estrecho margen de inversiones sociales que permite el capitalismo, tienen serias limitaciones que provienen de la situación de atraso heredada y de su crítica situación económica, que han sido incapaces de superar los gobiernos que han actuado desde el inicio de la llamada transición. 

“Las leyes más progresistas y sociales que han sido aprobadas que entraban en los  planes del  gobierno no pueden  verse plenamente realizadas  en su totalidad, por falta de recursos, dado que todos los gobiernos de Europa, de uno u otro signo, se han doblegado a la hoja de ruta de austeridad marcadas por los  imperialistas desde el exterior, para salvar al capitalismo de su bancarrota.  

“Cualquier gobierno de izquierdas que no trate de superar las lacras del modelo capitalista caduco y degenerado,  cuyas instituciones arcaicas, rutinarias, asfixiantes y corruptas no sirven a los pueblos, que sigue condenando a la mujer de la clase trabajadora a trabajos forzados y degradantes desde la infancia hasta su muerte, no resiste el más mínimo análisis ético.

“En una sociedad moderna, democrática y justa, la absorción completa de las funciones económicas de la familia por la sociedad socialista, al unir a toda una generación por la solidaridad y la asistencia mutua, debía proporcionar a la mujer, y en consecuencia a la pareja, una verdadera emancipación del yugo secular, pero eso es completamente imposible bajo el capitalismo, por ello, el socialismo no es una “utopía” como insisten en decir los capitalistas, sino que se ha convertido ya en una “necesidad”.

“Históricamente se realizaron algunos intentos de avanzar hacia el socialismo, pero no fue posible realizar transformaciones profundas en la familia aunque algunos gobiernos pusieran en ello buena voluntad, sino porque bajo el capitalismo nunca permitirá la burguesía que haya suficientes recursos para realizar el socialismo, por lo que es una de las premisas fundamentales del inicio de la lucha por el socialismo, dotar al Estado de una Banca Pública, democráticamente gestionada al servicio de la sociedad a la vez que se renacionalicen las empresas claves para poder planificar la economía y salir de la crisis aumentando drásticamente la producción, el consumo y el bienestar, mediante un reparto justo de la riqueza generada socialmente.  

“Grandes logros sociales vimos en los países nórdicos donde, bajo políticas profundamente socialdemócratas, la mujer avanzó en sus conquistas sociales. Igualmente en los inicios de los procesos vividos durante un  corto período de tiempo en los países del Este, mal llamados de “socialismo real”,  donde pronto quedó cortado el intento de mejoras prolongadas tanto en los avances de los derechos de la mujer como en el del resto de la población, debido a la degeneración burocrática. 

“La desconfianza hacia el Estado  “soviético estalinizado” y sus casas cuna, sus jardines de infancia y sus diversos establecimientos, las obreras, y después de ellas, las campesinas más avanzadas, apreciaron las inmensas ventajas de la educación colectiva y de la socialización de la economía familiar, pero por desgracia, la sociedad fue demasiado pobre y demasiado poco civilizada y las direcciones políticas no estuvieron a la altura de las circunstancias cometiendo abusos enormes y errores garrafales y trágicos de degeneración burocrática, impidiendo la democracia obrera y el control social desde las bases.  Los recursos reales del Estado no correspondían a los planes y a las intenciones de la política que se quiso aplicar. El 3 % de la burocracia llegó a consumir el 64 % de la producción. La familia no puede ser abolida, sobre todo, en un estado de escasez: Para progresar hay que reemplazarla en un estado de bienestar socialmente avanzado.

““La emancipación verdadera de la mujer es imposible en el terreno de  la ‘miseria socializada'. La experiencia reveló bien pronto esta dura verdad, formulada  por Marx". La crítica situación económica de Rusia y las dificultades derivadas del atraso del país limitaron los avances de la revolución en lo que respecta a cambios. Si la revolución no hubiese sido traicionada, si se hubiese implantado un régimen de democracia obrera sana y no la Dictadura “contra el proletariado”, que impuso Stalin con su errónea política, quizás un socialismo sano y democrático  se hubiera extendido a Europa y  la sociedad rusa hubiera podido transformarse plenamente y posiblemente  el resto del mundo avanzando hacia el socialismo, con democracia, libertad y justicia.

“La degeneración estalinista supuso un atraso y una pérdida de todas aquellas conquistas que habían iniciado la emancipación de la  mujer, volviendo a dar vida a condiciones propias del sistema capitalista que hicieron retroceder la posición de la mujer en cuanto a su lucha por la emancipación y la burocracia despejó el camino hacia la restauración del capitalismo.

“La mujer, que bajo el capitalismo es utilizada como mano de obra esclava para la reproducción de la mano de obra, debe comenzar a dejar de ser una ‘hermana de la caridad', en el sentido político del término,  para tomar parte activa y de  forma directa en todos los frentes de batalla en la lucha por el genuino socialismo.

“Dada las actuales condiciones de crisis económica en la que el capitalismo ha hundido a la humanidad,   la clase obrera no tiene más salida que la lucha, y la mujer trabajadora volverá a jugar un papel clave, superior incluso a otras etapas históricas, tanto en el terreno sindical como en el político. Pero tiene que ser en una “lucha unitaria en un plano de igualdad, sin distinción de sexos, razas, religión, ni ninguna otra condición. La lucha sirve. La lucha continúa””(…)

ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A.
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

(*) Clara Zetkin fue una luchadora de la política para la mujer, defensora de la lucha por la igualdad  y el derecho al voto, impulsando el movimiento femenino en la socialdemocracia alemana. Desde 1891 y 1917 editó el periódico "Igualdad" y en 1907 fue elegida la responsable de la nueva Oficina de la Mujer del Partido Socialdemócrata Alemán.  Fue ella la que propuso  que a partir del 8 de marzo de 1911, dicha fecha se considerara el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA”. El anterior trabajo es un extracto del estudio desarrollado por el Colectivo Clara Zetkin, al que le agradecemos su aportación.



7 de marzo de 2015

COMUNICADO PÚBLICO DE IS PSOE MÁLAGA.


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COMUNICADO PÚBLICO:  

Málaga, a  7 de marzo de 2015.  

La Coordinadora Provincial de Málaga de la corriente de opinión Izquierda Socialista-PSOE DE ANDALUCIA, ante el proceso electoral abierto para las elecciones en nuestra Comunidad Autónoma, acuerda la presente

DECLARACIÓN POLÍTICA:

1.-  De acuerdo con los resultados de la III Conferencia de Andalucía celebrada en Montilla (Córdoba) el pasado 28-F, seguiremos luchando por un giro a la izquierda para defender las señas de identidad del genuino socialismo que pasa por un programa que responda a las acuciantes necesidades sociales de la mayoría de la población, por lo que hacemos un llamamiento general a la participación en las urnas en pro de la candidatura del PSOE.

2.- Analizadas las recientes encuestas de esta misma semana, vemos que la suma de los votantes de los partidos de izquierdas, PSOE, Podemos e IU, obtendríamos en su conjunto en torno a los 70 escaños. La suma de los partidos de derechas PP y C’s, obtendrían unos 39 escaños.

3.- La tarea fundamental de todos los militantes, afiliados y simpatizantes socialistas debe ser luchar por conseguir la mayoría. Consideramos que la lucha contra la especulación y la corrupción va a ser una dura batalla, por lo que, la participación activa de la clase trabajadora y de la juventud en las movilizaciones sociales serán fundamentales para terminar con los recortes de las políticas neoliberales.

4.- Esperamos un buen resultado electoral pero queremos dejar fijada nuestra posición en caso de ser necesario acudir a coaliciones para formar un gobierno fuerte que los ciudadanos andaluces se merecen. Ningún pacto con las Derechas. Por un Gobierno de las izquierdas en la Junta de Andalucía en defensa de un programa para resolver los problemas de los trabajadores y  nuestras familias.

Saludos socialistas.
COORDINADORA PROVINCIAL DE MÁLAGA.
IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE-A
Portavoz  y Coordinador Provincial.                                            
Miguel Manzanares Salcedo.
Taléfono móvil: 690.852.812
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com








5 de marzo de 2015

REUNIÓN DE AFILIADOS A CCOO EL 9 DE MARZO.

CCOOLunes 9 de marzo a las 18:30h.

En el Club de amigos de la UNESCO (CAUM) | C/ Atocha nº 20, 1º izquierda (Metro Antón Martín/Tirso de Molina/Sol)

Después del Encuentro Estatal del 6 y 7 de diciembre, y de la reunión que mantuvimos en Madrid el pasado 15 de enero, GanemosCCOO sigue extendiéndose en todos los territorios y Federaciones. Ya somos cerca de 1.500 afiliados y delegados los que nos hemos sumado a la iniciativa, Este apoyo, que refleja el ambiente de descontento, indignación y crítica que existe entre la militancia de CCOO, lo estamos convirtiendo en organización para recuperar nuestras CCOO para la afiliación y para un sindicalismo de lucha, de clase, democrático y asambleario.
Después del escándalo de las tarjetas black hemos conocido que la dirección de COMFIA ha funcionado estos años recibiendo “ayudas directas” de la patronal y de los bancos, y otorgando sobresueldos a destacados dirigentes, precisamente en un periodo en el que se produjeron decenas de miles de despidos de trabajadores del sector y numerosos EREs. Esta nueva crónica de corrupción, sobornos y sobresueldos a dirigentes de CCOO, demuestra lo lejos que ha llegado la actual dirección confederal con su modelo sindical de pacto social, de conciliación con la patronal, de subordinación a los grandes poderes económicos y empresariales. Otro escándalo que nos avergüenza a todos los que día a día estamos a pie de obra defendiendo a los trabajadores bajo la bandera de CCOO.
Desde GanemosCCOO llamamos a la rebelión a toda la afiliación, a defender nuestro sindicato frente a una dirección que de mantenerse arrastra a nuestras CCOO a una crisis de la que difícilmente se podrá recuperar. ¡Hay que regenerar y limpiar CCOO de arribistas y corruptos!
Para tratar ampliamente de estos asuntos, continuar con el trabajo de GanemosCCOO en Madrid (extensión, organización y celebración de un gran acto público de GanemosCCOO), dar cumplida información de los avances que hemos registrado en Madrid y estatalmente, así como de la situación del sindicato, convocamos a todos los compañeros y compañeras a una reunión general de GanemosCCOO el próximo lunes 9 de marzo a las 18.30h en los locales del Club de Amigos de la UNESCO (CAUM), situado en la calle Atocha nº 20, 1º izquierda. Nuestra intención era celebrar la reunión en los locales de nuestro sindicato en Lope de Vega, pero a pesar de haberlo solicitado a la dirección, concretamente a Jaime Cedrún, sólo hemos recibido excusas para no concedernos una sala. Este hecho también lo analizaremos en la reunión para revertir una decisión a todas luces antidemocrática y arbitraria.
Os llamamos a acudir por la importancia de los temas a tratar, y también para que informéis a todos vuestros compañeros y compañeras y los invitéis. Estamos convencidos de que la tarea que hemos iniciado está siendo una referencia para miles de afiliados y afiliadas y para el conjunto del movimiento obrero
¡Dimisión de la Comisión Ejecutiva Confederal!
¡Congreso Extraordinario con delegados elegidos desde la base!
Fuera los arribistas y los corruptos de CCOO!
¡Basta de paz social y desmovilización!
¡GANEMOS CCOO para los trabajadores!

4 de marzo de 2015

LAS CRISIS CAPITALISTAS:



 Las crisis capitalistas.  


“Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecerán nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua” (1) 

Todos los periodos de auge y depresión del sistema capitalista muestran rasgos comunes y aspectos diferentes. No obstante, cuando abordamos el análisis de la crisis del capitalismo nos interesa conocer cuáles son sus causas esenciales, su mecánica interna, teniendo en cuenta además que Marx no dejo acabado en ningún trabajo una sistematización teórica de las crisis. Este hecho reconocible no impide entender sin embargo, que toda la obra de Marx esta recorrida por la idea de que las crisis son inseparables del modo de producción capitalista.

Para los teóricos de la economía burguesa hinchados por el método del empirismo y su formación filosófica positivista, el proceso de producción y acumulación capitalista es ilimitado. Su concepción del desarrollo histórico descarta que el capitalismo sea una formación social transitoria. Como siempre ocurre, cualquier clase dominante de una sociedad basada en la opresión de clase considera su posición en el desarrollo de la civilización humana como el último escalón del progreso. Ocurrió con los patricios en la sociedad esclavista, ocurrió con la nobleza en la sociedad de la servidumbre feudal y, como no podía ser menos, ocurre con la burguesía en la sociedad capitalista. Esta forma de razonar es un reflejo de las condiciones de existencia de estos señores pues, tal como Marx afirmó, "en última instancia el ser social determina la conciencia".

En general todas las escuelas de la economía política burguesa consideran que cuando la crisis estalla, tan sólo se necesita encontrar aquellos factores con los que lograr el restablecimiento  del equilibrio entre la producción y la demanda, para resolver el problema. En otras palabras, los teóricos burgueses consideran resoluble el fenómeno de las crisis, que representan como accidentes puntuales en un proceso de ascenso continuado de producción y creación de civilización.

Para la economía marxista, que se basa en el materialismo dialéctico, el punto de partida para abordar el problema de las crisis capitalistas es justamente el contrario. El sistema capitalista tiene un carácter transitorio, no es eterno, como ninguna formación socioeconómica ni modo de producción lo es. Por esa razón es necesario establecer las relaciones que existen entre el desarrollo del capitalismo con sus crisis, que aparecen cíclicamente y son consustanciales a él, y los propios límites objetivos del capitalismo.

La anarquía de la producción capitalista.
Marx, en El Capital, demostró las leyes que explican el funcionamiento de la producción, la distribución y el consumo de mercancías y que caracterizan el sistema capitalista. Para Marx el motor del sistema capitalista es la lucha por el máximo beneficio, lo que supone una diferencia fundamental con otros modos de producción anterior. Además lejos del cuadro idílico que los economistas burgueses pretenden transmitir sobre el funcionamiento lógico y ordenado del capitalismo, Marx señaló su carácter anárquico. La producción capitalista no esta fundamentada en ningún plan económico, sino en las fuerzas ciegas del mercado, y este hecho es lo que hace que la acumulación capitalista siempre choque contra límites.

Si consideramos los países avanzados durante los últimos veinte años, el crecimiento económico y la aplicación de nuevas tecnologías de la información crearon las condiciones para que los "teóricos" de la burguesía desarrollaran "nuevos paradigmas" económicos. El ciclo virtuoso de la nueva economía parecía no tener fin. Las acciones se disparaban, las empresas de Internet crecían sin freno, las industrias tecnológicas especialmente las ligadas con las telecomunicaciones y la telefonía móvil conseguían beneficios históricos, la bolsa rompía todos los límites, y el consumo había encontrado un nuevo Eldorado. Todos los hechos aparentemente desmentían la teoría marxista de la crisis de sobreproducción, y sin embargo, para mal de la burguesía y sus abogados en el mundo culto y refinado del pensamiento económico, ésta llegó y afectó al corazón del Imperio, a los EEUU. Actualmente la crisis de sobreproducción y sus efectos recesivos, afectan al conjunto de la economía mundial. EEUU, América Latina, Japón, África, están inmersos de lleno en la recesión, incluso Europa esta viviendo los primeros coletazos de la caída económica.

Los marxistas situamos las causas de las crisis capitalistas en el propio corazón del sistema, en la contradicción derivada del carácter social que la producción adquiere bajo el capitalismo y el carácter individual de la apropiación. Bajo el capitalismo el desarrollo de las fuerzas productivas y la división internacional del trabajo ha transformado completamente el carácter de la producción. Ésta se realiza como producción en masa, donde la participación de millones de trabajadores es imprescindible para asegurar el funcionamiento cotidiano del sistema.

Como resultado lógico de la concurrencia capitalista, entre los dueños de capital se desata una feroz competencia por conseguir una tasa de beneficios mayor, hecho que tendrá implicaciones muy serias en el funcionamiento general del sistema. Normalmente los capitales afluirán a aquellas ramas de la producción que ofrecen más margen de ganancia, aunque ello implique un elevado desembolso de capital fijo. Es lo que ha ocurrido en la segunda mitad de los años 90 en EEUU, donde las inversiones en tecnología de la información (ordenadores, chips, redes, telefonía móvil) han crecido extraordinariamente hasta alcanzar en ese periodo el 80% de la inversión de capital total en EEUU. Mientras las ventas compensen el desembolso de la inversión, ésta será rentable pues los beneficios están asegurados. Sin embargo, en un momento dado, estas inversiones que lógicamente se transforman en bienes de consumo, llegan a un límite. Muchos capitalistas han invertido sus capitales en estos sectores punta con el objetivo de conseguir beneficios rápidos y mayores que en otras ramas de la producción, pero al final se produce una sobre-inversión de capital, es decir las inversiones no se amortizan tan rápidamente e incluso no compensan porque el mercado esta saturado de mercancías. Ésta es actualmente la situación con los ordenadores y toda la industria de telecomunicaciones. La consecuencia de esta sobre-inversión constante en bienes de capital con el objetivo de obtener más beneficios, consecuencia lógica de la producción capitalista, es la sobreproducción y la sobrecapacidad productiva instalada. En definitiva existe demasiada abundancia de todo, abundancia que el mercado no puede absorber. A partir de ese momento comienza la espiral de caída en la tasa de beneficios, desinversiones, despidos masivos, cierre de fábricas, en definitiva destrucción de fuerzas productivas. Como Marx señaló, las crisis son la prueba de la rebelión de las fuerzas productivas contra la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad capitalista.

La crisis de sobreproducción.
Marx afirmó invariablemente que las crisis periódicas de sobreproducción son el reflejo de los límites del proceso de acumulación y que las razones de estos límites no hay que buscarlas en causas externas al proceso productivo, ni en factores parciales, sino que forman parte inseparable de la dinámica interna de la producción capitalista y la materialización de la plusvalía.

El capitalismo tomado como sistema socioeconómico está condenado. Al igual que los modos de producción que le precedieron, el choque entre el avance de las fuerzas productivas y la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad y el estado nacional provocan crisis tras crisis, creando las condiciones materiales para su derrumbe. Sin embargo Marx negó que el capitalismo muriese de muerte natural, pues la clase dominante buscaría salidas a la crisis orgánica de su sistema aunque eso supusiese aplastar a los trabajadores físicamente y poner a la civilización al borde de la destrucción. Los abogados del capital pronto olvidan que en el siglo pasado dos guerras mundiales y regímenes monstruosos como el de Hitler, Mussolini o Franco fueron la respuesta del capital a la amenaza de la revolución mientras en el mundo, y especialmente en el continente europeo, la sangre inocente de millones de trabajadores y jóvenes se vertía para mantener a flote el sistema.

En realidad, la violencia y la destrucción son signos genéticos de esta sociedad; por eso el capitalismo no es reformable. La crisis del capitalismo y el avance de las fuerzas productivas han creado condiciones maduras para la transformación de la sociedad y el desarrollo de otro modo de producción superior, basado en la socialización de los medios de producción y la planificación democrática de la economía. No obstante, para alcanzar esa situación, como Marx y los grandes teóricos del marxismo no se cansaron de señalar, es necesario el derrocamiento revolucionario de la burguesía y, para ello, la acción consciente de la clase obrera es imprescindible. Es decir: el factor subjetivo, la existencia de una dirección revolucionaria de las masas oprimidas, es una condición indispensable para liquidar el orden capitalista.

La polémica de las crisis en la izquierda marxista.
Si el análisis anterior siempre ha sido el punto de partida de los marxistas revolucionarios, la cuestión de las crisis y su casuística ha provocado polémicas intensas en el seno del movimiento marxista.

Rosa Luxemburgo, que dedicó una parte muy importante de su producción teórica al análisis de las crisis y su metodología, mantuvo una ardua discusión al respecto con Lenin y Trotsky y otros dirigentes del Partido Bolchevique. En su obra La acumulación del capital, Rosa Luxemburgo se interroga sobre la dinámica interna de las crisis de sobreproducción. Para ella el factor que explicaba la resolución de estas crisis era el hecho de que el capitalismo no existía de forma pura, es decir: la sociedad capitalista dividida en asalariados y dueños de medios de producción coexistía con otras formas económicas no capitalistas que eran dominantes en las colonias y todavía sobrevivían en aquellos países donde el capitalismo estaba ampliamente desarrollado. De estas zonas y países provenía la demanda necesaria para resolver las dificultades que se presentaban a la acumulación, pero al mismo tiempo creaban las condiciones para la crisis del sistema y su colapso.

"De este modo, mediante el intercambio con sociedades y países no capitalistas", escribía Rosa Luxemburgo, "el capitalismo va extendiéndose más y más, acumulando capitales a costa suya, al mismo tiempo que los corroe y los desplaza para suplantarlos. Pero cuantos más países capitalistas se lanzan a esta caza de zonas de acumulación y cuanto más van escaseando las zonas no capitalistas susceptibles de ser conquistadas por los movimientos de expansión del capital, más aguda y rabiosa se hace la concurrencia entre los capitales, transformando esta cruzada de expansión en la escena mundial en toda una cadena de catástrofes económicas y políticas, crisis mundiales, guerras y revoluciones.

"De este modo el capital va preparando su bancarrota por dos caminos. De una parte, porque al expansionarse a costa de todas las formas no capitalistas de producción, camina hacia el momento en que toda la Humanidad se compondrá exclusivamente de capitalistas y obreros, haciendo imposible, por tanto, toda nueva expansión y, como consecuencia de ello, toda acumulación. De esta manera, en la medida en que esta tendencia se impone, el capitalismo va agudizando los antagonismos de clase y la anarquía política y económica internacional en tales términos que mucho antes que se llegue a las últimas consecuencias del desarrollo económico, es decir, mucho antes de que se imponga en el mundo el régimen absoluto y uniforme de la producción capitalista, sobrevendrá la rebelión del proletariado internacional, que acabara necesariamente con el régimen capitalista" (Rosa Luxemburgo, La acumulación de capital, Editorial Grijalbo, México 1966, página 380).

La rebelión del proletariado mundial se produjo con las convulsiones de la I Guerra Mundial, donde las contradicciones inter-imperialistas, la lucha encarnizada por los mercados y el reparto colonial jugaron el papel decisivo. Sin embargo, en esta interpretación de las crisis y sus causas, Rosa Luxemburgo comete varios errores.

En primer lugar, la concurrencia de los capitales en el mercado mundial, y más específicamente en los países coloniales, no se debe a la imposibilidad de realizar la plusvalía en las metrópolis imperialistas, sino a la búsqueda de tasas de ganancias más elevadas. En segundo lugar, el capitalismo se desarrolla, tal como Marx explicó en El Manifiesto Comunista, integrando al conjunto del planeta en un único mercado mundial mediante la producción y comercialización de mercancías. Es falso que, en la medida en que la humanidad se va polarizando entre asalariados y capitalistas, el proceso de acumulación se vea totalmente imposibilitado, como la experiencia ha demostrado; del mismo modo que es falsa la idea de que el final del reparto colonial y el desarrollo de las formas de producción capitalistas como dominantes en estos países hacen imposible toda nueva expansión. Una crítica razonada de las posiciones de Rosa Luxemburgo, así como una formulación mucho más sólida y convincente de las causas de las crisis, la encontraremos en los trabajos económicos de Lenin y Trotsky, especialmente en El imperialismo, fase superior del capitalismo, así como en los polémicos textos que sobre esta materia escribió Trotsky en los años veinte y que abordaremos en próximos artículos.

Las causas motrices de la crisis.
La lucha por las colonias sigue siendo una parte de la política del capitalismo imperialista. Por completamente que sea dividido el mundo, el proceso nunca termina, sino que coloca una y otra vez en el orden del día la cuestión de la nueva división del mundo de acuerdo con las nuevas relaciones entre las fuerzas imperialistas.

La curva de desarrollo económico tiende, a través de todas sus oscilaciones hacia abajo, y no hacia arriba. Sin embargo, ¿quiere decir esto que el fin de la burguesía llegará automática y mecánicamente? De ningún modo. La burguesía es una clase viva que ha retoñado sobre determinadas bases económico–productivas. Esta clase no es un producto pasivo del desenvolvimiento económico, sino una fuerza histórica, activa y enérgica. Esta clase ha sobrevivido, o sea que se ha convertido en el más terrible freno de la evolución histórica, lo cual no quiere decir que esta clase esté dispuesta a cometer un suicidio histórico ni que se disponga a decir: "Habiendo reconocido la teoría científica de que yo soy reaccionaria, abandono la escena." Evidentemente ¡esto es imposible! Por otra parte no es suficiente que el Partido Comunista reconozca a la clase burguesa como condenada y casi suprimida para considerar segura la victoria del proletariado. No. ¡Todavía hay que vencer y tirar abajo la burguesía! (León Trotsky, Una escuela de estrategia revolucionaria
Ediciones del Siglo, Buenos Aires 1973)

En el artículo anterior señalábamos las polémicas que se desarrollaron en el movimiento marxista a la hora de caracterizar las causas motrices de las crisis. Como explicábamos, la lucha por el mercado colonial juega un papel de primer orden en la exacerbación de las contradicciones inter-imperialistas pero afirmar, como hacía Rosa Luxemburgo, que el fin del reparto colonial traería la imposibilidad de materializar la plusvalía y supondría el muro contra el que chocaría la acumulación, representaba un esquematización equivocada de la teoría económica del marxismo. En cualquier caso la valía de las aportaciones de esta gran revolucionaria radicaba en el estímulo que proyectaba sobre el debate teórico en la izquierda marxista, tan rico en aquellos tiempos y que fue extirpado policialmente por el estalinismo.

Lenin dedicó una gran atención a estos problemas. Su libro El desarrollo del capitalismo en Rusia fue una gran aportación a la polémica que durante mucho tiempo desarrollaron los marxistas rusos contra los populistas, los cuales negaban la posibilidad del desarrollo del capitalismo en Rusia a causa de la estructura semi-feudal de la propiedad agraria, el peso de la economía campesina en el conjunto de Rusia y la pauperización de las masas campesinas. En un famoso artículo titulado Sobre la caracterización del romanticismo económico, Lenin contesta el punto de vista de los populistas rusos y aborda otras relacionadas con las crisis: "Cuando los populistas afirman que el mercado extranjero es la salida a la ‘dificultad’ con que tropieza el capitalismo para la realización del producto, no hacen más que encubrir con esta frase el triste hecho de que el ‘mercado extranjero’ es la salida a la ‘dificultad’ con que ellos tropiezan para no comprender la teoría." (...) "No sólo los productos que existen bajo la forma de medios de consumo, sino también aquellos que existen bajo la forma de medios de producción, todos ellos se realizan siempre entre ‘dificultades’, a través de constantes oscilaciones, cada vez más fuertes a medida que se desarrolla el capitalismo, entre una furiosa concurrencia que obliga a todo empresario a aspirar a una extensión ilimitada de la producción, rebasando las fronteras del propio estado y lanzándose en busca de nuevos mercados a países no absorbidos aún por el sistema de circulación capitalista de mercancías. Y así hemos llegado al problema de por qué el mercado extranjero es necesario para un país capitalista. No es, ni mucho menos, por que el producto no pueda realizarse en modo alguno dentro del orden capitalista. Pensar esto sería disparatado. El mercado externo es necesario porque la producción capitalista implica la tendencia a la extensión ilimitada, por oposición a todos los antiguos sistemas de producción, circunscritos a los límites de la aldea, de la heredad, de la tribu, del territorio o del estado. Mientras que en todos los antiguos sistemas económicos la producción se renovaba siempre del mismo modo y en la misma escala en que venía desarrollándose antes, bajo el régimen capitalista esta renovación es imposible y la extensión ilimitada, el perenne avance se convierte en ley de la producción".

Las teorías sub-consumistas.
En este mismo texto, Lenin critica las teorías sub-consumistas como una explicación de las crisis, ideas que los populistas tomaron de Sismondi: "El análisis científico de la acumulación vino a minar todos los argumentos de esta teoría, demostrando que es precisamente en los periodos que preceden a las crisis cuando aumenta el consumo de los obreros; que el consumo insuficiente (con el que se pretende explicar la crisis) ha existido bajo los más diversos sistemas económicos, mientras que las crisis son características de un sistema solamente, del capitalismo. Esta teoría explica las crisis mediante otra contradicción, a saber, la contradicción entre el carácter social de la producción (socializada por el capitalismo), y el carácter privado individual de la apropiación. (...) La primera teoría las explica [las crisis] partiendo de la contradicción existente entre la producción y el consumo de la clase obrera; la segunda se basa en la contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la apropiación. La primera encuentra, pues, las raíces del fenómeno fuera de la producción (...) la segunda busca estas raíces precisamente en las condiciones de la producción. (...) ¿Pero es que la segunda teoría niega la existencia de una contradicción entre la producción y el consumo, la existencia de un déficit de consumo? Evidentemente no. Reconoce plenamente este hecho pero le asigna el lugar secundario que le corresponde, como un hecho que sólo se refiere a un sector de toda la producción capitalista." (…)

Fuente: Extractos capitulo VII de “Principios de Economía Marxista”.  Autor: J.I.Ramos. (Fundación Federico Engels).  

(1)   Karl Marx. Prefacio a la Contribución de la economía política.



2 de marzo de 2015

COMENTARIOS DESPUÉS DEL DEBATE SOBRE EL "ESTADO DE LA NACIÓN".

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Cerca  del 90 % de los ciudadanos que siguieron el debate del Estado de la nación la pasada semana en el Congreso de los Diputados, según informa “El País”, considera que “en él predominaron las críticas, reproches y acusaciones de unos a otros”. Como refleja la encuesta que el CIS publicó el viernes, donde se explica que “solo el 4,2 % cree que las intervenciones de los diputados se centraron en presentar propuestas para solucionar problemas” los ciudadanos no salieron demasiado convencidos, más bien lo contrario. El periódico El Mundo reconocía que “Sánchez ganó por la mínima”.   La impresión general es que “Rajoy perdió los papeles” ante la contundencia de Pedro Sánchez.  Tanto la Izquierda Plural como el resto de los portavoces criticaron las políticas aplicadas por el PP con contundencia.

En la oposición existe un consenso general de que estos años de gobierno del PP han representado un hundimiento económico de las clases menos favorecidas, comparables en cierto sentido a la debacle que produce una guerra. La destrucción de fuerzas productivas ha sido escandalosa en todos los sectores lo que ha provocado un paro masivo, el colapso del consumo interno y una situación de malestar de las masas como consecuencia de las políticas de austeridad, los recortes salvajes del sector público esenciales y demás ataques planteados por el Rajoy, como el fiel capataz de la Merkel en este país.

Aportamos algunos datos concretos que expresan la catástrofe social antes dicha: tenemos el caso de los jóvenes menores de 30 años, cuya tasa de paro superaba  el 54 % a finales de 2014, con un paro total general del 24,44 %, lo que nos coloca en el número UNO de Europa en ese ranking.  La EPA del último trimestre del año señalaba más de 5,500.000 de parados, donde más de Millón y medio de familias tienen todos sus miembros en paro y no perciben ayudas. Estas dramáticas cifras representan una verdadera hecatombe social, que los voceros del PP y su Gobierno se niegan a tratar como se merece.  La pobreza afecta ya a más del 25 % del pueblo y entre los adolescentes y niños llega al 35 %.  Otro  record vergonzoso alcanzado por Rajoy es la desigualdad, siendo el segundo país más desigual de Europa, después de Letonia.

Mientras esa pobreza se sique acrecentando y acumulando en un polo como es la parte de los ciudadanos más empobrecidos, los ricos se siguen forrando como demuestran las cifras donde los 20 mayores archimillonarios españoles acumulan y controlan un patrimonio de más de 77.000 millones de euros, o sea, el equivalente al 20 % de la población más empobrecida. En resumen que el 1 % de los ricos concentran más riquezas que el 70 % más pobre, lo que demuestra la tremenda injusticia desde que gobierna Rajoy, donde los grandes capitalistas están recuperando una considerable parte de la tasa de ganancias, por el incremento del nivel de explotación de la clase trabajadora por la contra-reforma laboral y los recortes del Gobierno PP.

Los beneficios obtenidos por las empresas del IBEX-35 en los nueve primeros meses del año pasado superaban ya los 22.800 millones de euros, con unos aumentos en torno al 16 % de media. Los grandes bancos como el BBVA y el BSCH presentaron unos balances con un 25,7 % y un 39 % de incremento de ganancias con relación al año anterior.  La SICAV, que podría considerarse un Paraíso Fiscal legalizado y amparado por el Gobierno y que prácticamente solo paga un 1 % de impuestos, han obtenido una recuperación meteórica gestionando en torno a los 30.700 millones de euros en Enero. Como contrapartida nos encontramos que la pérdida de poder de compras de los salarios, en los 7 años de crisis, ha sido de una media del 15 % y cerca de 9 millones de trabajadores no llegan a 1.000 euros al mes de sueldo.  La reducción brutal de los costes laborales por la aplicación salvaje de recortes del PP, alegra mucho a Rajoy porque dice que somos ya  “muy competitivos”.

Según algunos estudios económicos indican que la economía española necesita un crecimiento del PIB por encima del 3 % para que se produzca un crecimiento neto de empleo.   La demanda global interna no puede crecer con esta política austericida y aunque la  campaña de Rajoy hablando de que somos el país líder en creación de empleo de la zona euro es otra de sus grandes mentiras. La Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) que indicaría los puestos de trabajo que se crearán en el futuro, que se desplomó un 41 % desde la crisis, todavía el año pasado era negativa en un -3,8 %.  Con la política fracasada aplicada por la derecha del PP, la tasa de paro según expertos economistas de la O.I.T. señala que el paro se mantendrá por encima del 21 % hasta el 2019.  La Macroeconomía especulativa sigue creciendo mientras la Microeconomía doméstica empobrece a los menos favorecidos.   Eso es una receta acabada para el enfrentamiento en líneas de clase.

El capitalismo no funciona para satisfacer las necesidades humanas, sino bajo la lógica del beneficio privado para una minoría, condenando a la mayoría a la pobreza y al paro.  Por ello, el rechazo creciente de la población en las calles y plazas, donde la clase trabajadora y la juventud que empieza a entender y aprender que hay que seguir luchando de forma unitaria y organizada,  está marcando el camino en este maravilloso escenario que se nos presenta en este año electoral, donde tendremos la oportunidad de derrotar al PP e iniciar el camino de la transformación de este caduco modelo de sociedad capitalista y avanzar hacia el socialismo.  Pero hay que sacar conclusiones: ¡¡Separados y peleados “No Podemos”¡¡  ¡¡“En la unidad y en la lucha estará nuestra victoria”¡¡.

ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com