12 de mayo de 2010

SEVILLA: IS-PSOE PARTICIPA EN EL DEBATE DE LAS JORNADAS DE MARXISMO EN LA FACULTAD DE COMUNICACIÓN.




Organizadas por la Fundación Federico Engels y el Sindicato de Estudiantes de Sevilla, tuvo lugar la semana del 3 al 6 de Mayo las Jornadas de Marxismo, en la Facultad de Comunicación, a la que fue invitada nuestra corriente Izquierda Socialista de Málaga-PSOE.

En la jornada del jueves el 6 de mayo, los compañeros Pepe Martín, Portavoz de la Coordinadora de IS-PSOE de Málaga y Paco Vela, Coordinador de la Comarca de Vélez, introducían el debate sobre las crisis económicas. Se explicó que la dinámica de la crisis es inherente al sistema capitalista, un sistema podrido que sólo busca el beneficio económico explotando a los trabajadores y enriqueciéndose con la plusvalía. Grecia ocupó un lugar destacado debido a las movilizaciones de masas que se están dando en estos momentos.

El verdadero rostro de la democracia burguesa se puede observar en este caso, ya que a pesar de que ha ganado el PASOK, votado por los trabajadores, la dirección de este partido está llevando a cabo una política antiobrera siguiendo los designios del Banco Central Europeo. Ante este sistema que favorece a una minoría explotadora, Pepe Martín explicó el programa que defienden los marxistas tanto en IS-PSOE, en IU, CCOO, UGT, CGT, en el Sindicato de Estudiantes, El Militante o en cualquier organización donde un marxista esté militando.

También explicó un programa alternativo que favorezca los intereses de los trabajadores, para lo que es necesario que se nacionalice la banca en vez de darle millones de euros, que se expropien las empresas que quieran despedir a los trabajadores y cerrar, poniéndolas bajo control obrero, que se defienda una política de clase y a favor de los trabajadores, que se reduzca la jornada laboral a 35 horas sin reducción salarial, así como la jubilación a los 60 años y una mayor inversión pública, concretamente en educación un 7% del PIB, en sanidad, vivienda y servicios sociales.

El 4 de mayo, el segundo día de las jornadas marxistas en la Universidad de Sevilla ha estado dedicado a un amplio debate sobre la Revolución Rusa y la llegada de los bolcheviques al poder. La introducción ha sido realizada por el compañero Francesco Lavalle quien ha destacado el ejemplo de la Revolución Rusa como un claro exponente de la imposibilidad de llevar una revolución por etapas, y de la incapacidad de la burguesía de ofrecer derechos a los trabajadores o proporcionarles unas condiciones dignas, reafirmando la idea debatida el día anterior.

En la exposición se hizo un recorrido por las condiciones de vida de los trabajadores, la decadencia del régimen despótico del zarismo, y el ascenso de la lucha revolucionaria de los trabajadores desde principios del siglo XX. También se ha analizado el triunfo revolucionario de 1917, el impacto internacional de la revolución bolchevique y su aislamiento posterior tras años de guerra civil e intervención militar imperialista, y de fracasos revolucionarios en Europa que posibilitaron el ascenso del estalinismo al poder y la posterior supresión de la democracia obrera.

El debate se centró en los problemas de la edificación socialista y más concretamente en la NEP. Es de destacar que esta jornada ha sido para muchos estudiantes asistentes la primera toma de contacto con un acontecimiento que apenas se trata en los manuales de historia. Confiamos en que sirva para animar a muchos a profundizar y conocer más la historia de las revoluciones y del pensamiento marxista.

El pasado 5 de mayo el debate se centró en la revolución en Venezuela y América Latina. Bárbara Areal, de la Fundación Federico Engels desgranó la función reaccionaria y saboteadora de los medios de comunicación de la burguesía y los nexos que unen a los conglomerados empresariales con el fallido golpe de estado en Venezuela en 2002. A su vez, se habló de lo que había significado la revolución para las masas: alfabetización de la población, acceso a la sanidad, su intervención en la economía del país a través del control obrero en algunas fábricas etc.

No obstante, Venezuela todavía no ha roto definitivamente con el capitalismo y es necesario que se den pasos al frente con la nacionalización de los medios de producción y la banca. Es necesario además, luchar desde las filas de la revolución contra la burocracia reformista y la resistencia de los capitalistas, que sabotea todos y cada uno de los avances de la clase obrera para poder completar la revolución.

Durante esos cuatro días de intensos debates, esas jornadas sobre el estudio de las ideas marxistas han supuesto que muchos jóvenes hayan entrado por primera vez en contacto con esas ideas, empezando a comprender sus verdaderas bases frente a las mentiras que los medios de comunicación de la burguesía, con su equiparación a las deformaciones y aberraciones del estalinismo y del reformismo meten a la izquierda en el mismo saco para desprestigiarlas y prostituirlas. Muchos jóvenes están dando pasos adelante hacia más participación en política, organizándose con la sana intención de buscar una alternativa al callejón sin salida que el sistema capitalista está condenando a la Humanidad. Como siempre venimos diciendo, OTRO MUNDO ES POSIBLE, PERO CON EL SOCIALISMO.

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
Is-psoe.malaga@terra.es

10 de mayo de 2010

GRAN BRETAÑA: EL FRACASO DE LA "TERCERA VÍA".

El Partido Laborista Británico que es el representante del llamado Nuevo Laborismo, ha querido llevar a la práctica la utópica política de la “Tercera Vía” que teóricamente experimentaba la búsqueda del camino al socialismo y ha representado un fracaso estrepitoso en la práctica. Esta es la derrota más grande del laborismo desde 1931.

Ese modelo ha sido derrotado por la abstención ya que el apoyo de los trabajadores ha sido muy bajo porque cientos de miles de ciudadanos se han quedado en sus casas, desilusionados y frustrados por la política antisocial practicada, tanto por Tony Blair como por Gordon Brown. Ante el colapso generalizado del capitalismo y su modelo de "libre mercado", la burguesía está exigiendo a todos los gobiernos que ataquen a los trabajadores. Lo laboristas han perdido porque ese Gobierno ha sido incapaz de dar suficientes razones programáticas para que los trabajadores volviesen a votarles. El programa no ha servido para atraer a los trabajadores a luchar por sus intereses, lo que demuestra la bancarrota de un partido reformista si no es capaz de girar a la izquierda y basarse en la lucha de los trabajadores para avanzar al socialismo.

Los resultados electorales que se han dado son:

Partido Conservador:306 escaños (36,1 %. Partido Laborista: 258(29 %)Partido Liberal-Demócrata: 57 (23 %. Partido Unionista-Democrático: 8 (0,6 %). Partido Nacional Escocés: 6 (0,6%.Sinn Féinn: 5 (0,6 %). Plaid Cymru (Galés): 3 (0,6 %). SDLP (Norislandés): 3 (0,4 %). Partido Verde: 1 (0,1 %). Alliance Party (Laico): 1( 0,1 %).


El Partido Laborista y demás partidos socialdemócratas y socialistas fueron fundados para defender los intereses de la clase obrera, pero dado el estrecho margen que les queda dentro del marco del capitalismo, con cuyo sistema nunca se proponen romper, cuando no cumplen las funciones que las masas esperan, éstas les vuelven las espaldas y los dejan caer. Hace más de 110 años que los sindicatos británicos fundaron el Partido Laborista para defender la causa obrera en el Parlamento, pero desde hace tiempo, ese partido se ha distanciado de los sindicatos y ha aplicado una política pro-burguesa.

Es conveniente realizar un análisis de la situación de Gran Bretaña con el objetivo de intentar entender algunas de las causas que han llevado a esta debacle del laborismo, que demuestra la incapacidad del reformismo para solucionar los poblemas de la clase trabajadora, lo que haremos con más profundidad en nuestros próximos debates de las Coordinadoras. Pero de inmediato es preciso apuntar que tanto Blair como Brown han llevado a cabo políticas de privatizaciones y ataques sociales, en la misma línea de las que se desarrollaron bajo el mandato de Margaret Thatcher, que continuaba la que Major llevó en su tiempo.

Bajo el mandato de Blair de los anteriores diez años, los efectos de la política económica aplicada en Gran Bretaña fueron desfavorables para los trabajadores y muy beneficiosa para los capitalistas, consiguiendo que los ricos se hiciesen más ricos y los pobres más pobres. Esa política la agravó mucho más la propia crisis estructural del sistema capitalista bajo el mandato de Brown, que no hizo gran cosa por defender los intereses de los trabajadores. Es acertado afirmar que los gobiernos laboristas de los últimos años han realizado una política a lo “Robin Hood”, el famoso Robín de los Bosques, pero al revés, es decir, que han robado a los pobres para dárselo a los ricos.

El reformismo sin reformas está abocado al fracaso. Ese estrecho margen del sistema capitalista es cada vez más patente debido a la crisis estructural del capitalismo que indica que es imposible reforma alguna porque la economía está en caída libre y la patronal lo que exige son medidas de austeridad, es decir, contra-reformas drásticas para atacar los intereses de los trabajadores, exigiendo, como en Grecia, unos recortes salariales del 25 y 30 %, que intentarán llevar a cabo en todas partes.


A continuación mostramos unos ejemplos que explican con absoluta claridad lo que hemos venido afirmando en los párrafos anteriores:

Cuando Tony Blair llegó al gobierno en el año 1997, la suma de la riqueza de los 1.000 archicapitalistas más ricos de Gran Bretaña era de 98.990 millones de libras esterlinas. Esos 1.000 ricachones han aumentado un 263 % sus riquezas en esos diez años analizados, acumulando 261.000 millones de libras de aumento. La subida media es de más de un 26 % anual, mientras que los salarios reales de los trabajadores británicos han permanecido estancados y algunos sectores han perdido poder adquisitivo, descontando el índice de precios al consumo, actualizando los precios y salarios a “moneda constante” de acuerdo con el índice de inflación.

Los salvajes y constantes ataques a las condiciones de vida de las masas, las privatizaciones de amplios sectores estratégicos, el empobrecimiento de cada vez más amplias capas de población, el creciente rechazo a las políticas oficiales, expresadas en la subida del Partido Liberal-Demócrata, que rompe el clásico bipartidismo, son algunos de los elementos similares a los que precedieron el giro a la izquierda de los años anteriores en Alemania. El proceso en Gran Bretaña es algo más lento, pero, un gobierno de Derechas, como el que podria darse, con un “Parlamento Colgado”, como ellos le llaman, bajo un Gobierno de coalición entre Conservadores y Liberales y a su vez, con un Partido Laborista que pase a la oposición, con la posibilidad de confluir en la acción con los trabajadores y sus sindicatos, puede provocar una situación bastante inestable y delicada para la burguesía británica en el próximo futuro.

En todos los países europeos, incluido Gran Bretaña, existen unas ciertas similitudes en el terreno de la crisis económica que a todos les afectan, aunque, por supuesto, existen también diferencias significativas entre los países más desarrollados y los económicamente más débiles, como Grecia, Portugal, Irlanda y España, la primera sumida en una bancarrota de la que todavía no está claro cómo podrá salir. Precisamente esas diferencias y contradicciones agravarán y lastrarán la salida de la recesión.

Es importante comprender que, en cualquier caso la “Utopía reaccionaria” que significa el intento de una “Europa Unida de los Mercaderes”, está cada vez más cerca de saltar por los aires, porque hemos entrado en un nuevo período histórico que podemos caracterizarlo como de una polarización creciente en líneas de clase, que provocará una gran inestabilidad y traerá grandes convulsiones sociales, en todos y cada uno de los países de Europa y del mundo.

La clase trabajadora y la juventud de los países capitalistas, sobre todo y principalmente los desarrollados, ha vivido un auge económico muy complejo y lleno de contradicciones. Se están empezando a dar cambios bruscos y repentinos en la toma de conciencia de las masas. Los trabajadores están empezando a aprender qué es lo que no quieren, es decir, no quieren a los “Partidos de Izquierdas” que hacen políticas de Derechas. Esta dura escuela de socialismo, que es la lucha obrera, con sus derrotas y sus pequeños avances, enseñará una lección práctica a los asalariados, empezando por la juventud obrera que se ha visto incorporada masivamente a la explotación capitalista, sufriendo sus efectos en estos momentos de crisis, que está siendo arrojada a la cuneta por los capitalistas, una vez que éstos la han cargado de deudas agobiantes.

La situación de estancamiento económico que nos espera, empujará a los trabajadores a la lucha. Al igual que ahora, que con su abstención han contribuido al triunfo de los Conservadores, (lo que significará lo mismo que saltar de la sartén al fuego) en los próximos años veremos el resurgir de las luchas del movimiento obrero británico, (y en toda la Unión Europea) aupando de nuevo a los Laboristas al Gobierno, pero exigiéndoles que apliquen un programa más a la izquierda que ofrezca soluciones a los problemas que padece la clase trabajadora. Eso se repetirá una vez y otra, en casi todos los países, hasta el triunfo final del verdadero socialismo, que solamente será posible cuando se derrote el modelo capitalista, bajo la inspiración de una nueva dirección que dirija la lucha, aplicando medidas de nacionalización de los grandes medios de producción, incluyendo en éstos el sector financiero, pero exigiendo a los ladrones y especuladores que devuelvan lo expoliado que tienen guardados en los paraísos fiscales, que son las modernas cuevas de Alí Babá o se tendrá que socializar todo el circuito financiero. Solamente se deberá indemnizar a los pequeños ahorradores en casos de necesidad comprobada y con esos recursos en manos de una Banca Pública Única, planificar la economía y que sea gestionada democráticamente bajo control obrero, para poner la producción de la riqueza al servicio de la Humanidad y abrir el camino de la construcción del verdadero socialismo.

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

Is-psoe.malaga@terra.es

8 de mayo de 2010

Los trabajadores griegos marcan el camino. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas!

Los acontecimientos sociales, económicos y políticos que están teniendo lugar en Grecia son de extraordinaria importancia para la clase obrera del Estado español, de Europa y de todo el mundo. Los salvajes ataques contra los trabajadores griegos representan una muestra anticipada del amplio plan de recortes sociales y de derechos que se cierne sobre el conjunto de los trabajadores europeos. Del mismo modo, la respuesta contundente de la clase obrera y la juventud griega a través de huelgas generales, manifestaciones y acciones de masas, demuestra que existe una clara determinación a luchar y que éste es el único camino posible para hacer frente a los planes de la burguesía.

El plan de rescate de la economía griega se ha presentado como un ejemplo de la “solidaridad europea”. Este supuesto altruismo es una manifestación obscena de hipocresía y un insulto al conjunto de los trabajadores. En realidad, el plan de “ayuda” sólo persigue un fin: salvaguardar los intereses de la banca europea a costa de que el nivel de vida de los trabajadores griegos retroceda décadas. Frente a las mentiras de los gobiernos de la UE, hay que subrayar que el conjunto de la clase obrera de los de países que participan del plan serán también los que pagarán, con graves recortes sociales, esta nueva inyección de dinero público que irá a parar a las cajas fuertes de los banqueros. Además, lejos de ser una solución a los problemas de la economía griega esta medida la empujará con más fuerza en una espiral descendente de crisis y estancamiento.

El 2 de mayo pasado, el gobierno griego encabezado por Papandreu (PASOK) llegó a un acuerdo con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir un préstamo de 110.000 millones de euros en tres años (80.000 millones aportados por la UE y 30.000 millones por el FMI). Pero este dinero no irá al pueblo de Grecia. Esta montaña de millones se dedicará a garantizar que el Estado griego paga los altos tipos de interés que los bancos europeos le reclaman por financiar su “deuda pública”. Es decir, los trabajadores, los pensionistas, la juventud de Grecia, igual que la del resto de Europa, tendremos que ser víctimas de recortes brutales en nuestras condiciones de vida para que la gran banca siga obteniendo beneficios insultantes. Los mismos que han provocado la virulencia de esta crisis, que se han llenado los bolsillos con millones de euros de ayudas públicas ahora, con el beneplácito de los gobiernos, hunden a toda la sociedad en una espiral de paro masivo y recortes sociales sin precedentes. Esta es la cara real del sistema capitalista. Un sistema reaccionario y en decadencia que debe ser barrido.

El plan de ajuste

Para recibir este préstamo y seguir pagando a la banca europea, el gobierno de Papandreu se ha comprometido a aprobar un plan de ajuste salvaje, que se suma a los tres anteriores. Pretende llevar a cabo un recorte presupuestario de 30.000 millones de euros en los próximos tres años para reducir el déficit público del actual 13,6% del PIB al 3% del PIB en 2014. De forma inmediata, para el año 2010, quieren dejarlo en poco más del 8%. Para ello se va a aplicar la receta clásica del FMI: recortes en los gastos sociales y en los derechos laborales, privatizaciones, etc. Estamos viendo en el corazón de Europa las mismas medidas que se adoptaron en la década de los 80 y 90 del siglo pasado en América Latina y que fueron la antesala de un tremendo giro social a la izquierda y de procesos revolucionarios en muchos de esos países.

Concretamente, el paquete de medidas que el parlamento ha aprobado el jueves 6 de mayo, mientras miles de griegos protestaban frente a él, incluye:
- Aumento de un 10% de los impuestos al tabaco, alcohol, carburantes,…
- Un incremento del IVA hasta el 23% (desde el 21% actual, que fue aumentado ya en marzo), a partir del 1 de julio.
- Congelación salarial durante tres años y eliminación de las pagas extras y complementos a los trabajadores del sector público, en el que se paralizará la contratación. Todo esto supondrá una disminución efectiva del salario en torno al 30%, un auténtico atraco a mano armada.
- Aumento de la edad mínima de jubilación. Recorte de las pensiones y nuevo sistema de cálculo, ampliándolo a toda la vida laboral, aumento de los años necesarios de cotización (de 37 a 40) para obtener la pensión máxima. Introducción de planes privados de pensiones, ya que la cantidad aportada por el Estado se reducirá drásticamente. Los sindicatos han calculado el recorte de las pensiones entre un 30% y un 50%.
- Reforma del mercado laboral para facilitar y abaratar el despido. Se permitirá aumentar del 2% al 4% el número de despidos legales al mes en el sector privado. El FMI presiona para que se proceda al despido de 200.000 trabajadores en el sector privado.
- El Estado tiene que vender las empresas públicas o reducir sustancialmente su presencia en ellas. Además, se liberalizará el sector de la energía y el transporte.
- Reducción del número de administraciones locales de 1.300 a 340 para ahorrar costes.

Se está barajando, también la ampliación de la jornada laboral.
La huelga general del 5 de mayo. La clase obrera griega muestra el camino
La huelga general del día 5 de mayo, que unificó a los trabajadores del sector estatal y el privado, fue la respuesta contundente e inmediata a esta brutal agresión a las condiciones de vida y laborales de la población griega. La huelga del 5 de mayo, que es la cuarta huelga general convocada por los principales sindicatos desde el mes de febrero, fue un éxito histórico. Este día tuvieron lugar las protestas más amplias desde que se inició el movimiento en diciembre pasado, con una manifestación multitudinaria, de entre 150.000 y 200.000 personas en las calles de Atenas, que se reprodujeron en importantes ciudades del país como Salónica, Patras, y decenas más.

La confederación sindical del sector privado, GSEE, confirmó que hubo un seguimiento del paro de más del 80%, en una demostración de fuerza de los trabajadores de todos los sectores: trenes, aviones, ferries, autobuses, metro, que sólo funcionó para permitir que la gente se desplazara a las manifestaciones, profesores (3 días en huelga), basureros, pensionistas, empleados de banca, trabajadores de la construcción, médicos, trabajadores industriales, abogados, periodistas (huelga de 24 horas), también se sumaron los controladores aéreos. El éxito de la huelga es incuestionable.

A lo largo de la semana, ya se habían sucedido distintas marchas y protestas. El lunes 3 de mayo un grupo de profesores ocupó un canal de televisión e interrumpieron el principal telediario de la televisión estatal NET para leer un comunicado denunciando los recortes del gobierno; el martes 4, miles de trabajadores del sector público y estudiantes se manifestaron en las principales ciudades e incluso, 150 miembros de las Fuerzas Armadas marcharon en silencio contra la supresión de las pagas y complementos a los funcionarios. Las manifestaciones del 1º de Mayo también estuvieron marcadas por el rechazo frontal de la población a este plan de hundimiento aprobado por la UE y el FMI.

Es evidente que el ambiente de lucha que se vive en Grecia está en ascenso. Según diferentes sondeos, el 80% de la población cree que los próximos meses serán de mayor conflictividad social. De hecho, Ilias Iliopoulos, secretario general del sindicato del sector público, ADEDY, ya ha anunciado que se convocarán más huelgas en mayo.

Los manifestantes y la mayoría de la sociedad griega tienen clara conciencia de que se trata de un enfrentamiento frontal entre clases. En las consignas que se gritan en las huelgas y manifestaciones, en las declaraciones de la gente y en la de los propios dirigentes sindicales esta idea es muy explícita. En las crónicas periodísticas de la huelga del 5 de mayo se pueden encontrar numerosos testimonios. El ambiente de polarización social es tan grande que incluso el dueño de un quiosco, Raklis Volter, fue a la esencia del conflicto al decir: “Estas medidas están matando a la gente. Estamos al borde de la guerra, una guerra entre ricos y pobres”. Andreas, un trabajador del servicio municipal de limpieza del ayuntamiento de Atenas, dijo: “Esto es la guerra. ¿O es que alguien se pensaba que íbamos a permanecer de brazos cruzados mientras pisotean nuestros derechos como trabajadores y dejan a nuestras familias en la ruina?”. Un profesor de 31 años afirmó también: “La crisis no es culpa nuestra. Es culpa de las grandes empresas, así que les reclamen el dinero a ellas. Nosotros seguiremos manifestándonos y haciendo huelgas hasta que el gobierno de marcha atrás”.

La manifestación de Atenas, que terminó en el Parlamento al grito de “ladrones” y “mentirosos” contra los parlamentarios que están apoyando las medidas de la UE, del FMI y el gobierno, revelan hasta qué punto se ha desplomado la autoridad de las instituciones capitalistas ante la mayoría de la población. “¡Nunca, nunca pagaremos por la UE y el FMI!”, “Fuera la UE y el FMI”; en misma línea en las manifestaciones de este 1º de Mayo se gritaba: “Fuera la Junta del FMI!”, en referencia a la dictadura militar que gobernó Grecia desde 1967 a 1974).
Manipulación de la prensa

La prensa burguesa, como no cabía esperar otra cosa, en lugar de destacar el masivo seguimiento de la huelga, el carácter multitudinario de las manifestaciones y la clara conciencia de los trabajadores griegos de llevar este combate hasta el final, han transmitido una imagen de violencia ciega y caos con el fin de confundir y desacreditar la lucha los trabajadores griegos y sus organizaciones. Si ayer numerosos medios de comunicación atizaban los prejuicios chovinistas contra el pueblo griego, hoy tratan de presentarlo como violento. Para los medios de comunicación de la burguesía el objetivo es claro: evitar que esta movilización histórica impacte en la conciencia de los trabajadores de toda Europa y prenda su ejemplo, en un momento crítico en que, a diferentes ritmos, todos los gobiernos están poniendo en marcha duros planes de ataque.

Con el fin de desprestigiar la lucha, como siempre, se basan en acciones totalmente minoritarias, protagonizada por grupúsculos semilúmpenes, como han denunciado dirigentes del KKE (Partido Comunista Griego) o, directamente, por provocadores de la policía.

Lamentablemente, en la jornada de huelga murieron tres trabajadores, asfixiados en un incendio tras el lanzamiento de un cóctel molotov. De forma escandalosa, la prensa no ha tenido ningún inconveniente en vincular estas muertes a los manifestantes. El gobierno de Papandreu también ha utilizado estos acontecimientos para justificar más medidas represivas. Sin embargo, la responsabilidad de estas muertes, como está saliendo a la luz, hay que buscarla en la actitud provocadora y esquirola de los propietarios de la entidad bancaria. Como denunció uno de los empleados del Banco Marfin donde tuvo lugar la tragedia, el edificio no reunía las más mínimas condiciones para hacer frente a un incendio y “la directiva ha prohibido estrictamente a sus empleados abandonar la oficina hoy [día de la huelga], incluso aunque ellos habían pedido hacerlo desde primera hora de la mañana, forzaron a los empleados a cerrar las puertas (…) el edificio tenía que estar cerrado todo el día. También bloquearon el acceso a internet para evitar que los empleados se comunicasen con el exterior”. La denuncia de este trabajador concluía de forma contundente: “Mis compañeros perdieron sus vidas por la malicia del Banco Marfin y del señor Vgenopoulos (uno de los principales capitalistas del país), en particular, que afirmó explícitamente que cualquiera que no fuese a trabajar hoy [por el 5 de mayo] no debía preocuparse por venir mañana”.

Mientras los medios de comunicación capitalistas no paran de hablar de la violencia de los manifestantes, obvian el hecho incontestable de que precisamente en Grecia, la actuación policial siempre se ha caracterizado por su brutalidad y violencia extrema, como se pudo comprobar con el asesinato por la policía, el 6 de diciembre de 2008 del joven de 15 años Alexandros Grigorópulos, que desencadenó una importante revuelta entre la juventud.

Campaña contra los trabajadores griegos

Además de lanzar la cortina de humo de la “violencia” la prensa también se ha encargado de desprestigiar a los trabajadores griegos intentando adjudicarles una imagen falsa de despilfarradores, holgazanes, poco responsables, poco trabajadores y que les gusta vivir a costa del Estado. Esta campaña tiene un doble objetivo; por un lado culpabilizar a la clase trabajadora de la crisis y así justificar las medidas capitalistas que ahora se están tomando; y otra mucho más sutil: alimentar prejuicios chovinistas entre los trabajadores europeos, acusando falsamente a la clase obrera griega de consumir los recursos económicos de Europa cuando también en la mayoría de los países hay una severa crisis. Esta forma indecente, mentirosa e hipócrita de presentar unos hechos que son justamente al revés, buscan contrarrestar las simpatías que despierta la lucha de los trabajadores griegos y desvincularla de los problemas que los trabajadores sufrimos en cada uno de nuestros países. En el fondo, es una muestra del miedo que le produce a la clase dominante que la pólvora de la rebelión griega se extienda a Europa.

La realidad dista mucho del cuadro pintado por los grandes medios de comunicación. Los trabajadores griegos tienen una jornada laboral media de 42 horas semanales (UE-27 es de 40,3h, y en la zona euro 40h.), el salario medio bruto al mes en Grecia está en ¡803 euros! Los planes de austeridad impuestos anteriormente a esta crisis, han logrado que los salarios reales en el sector privado se mantengan al nivel de 1984. La pensión media de los jubilados es de 750 euros al mes. De los más de 4,5 millones de trabajadores en 2009, más de 1 millón trabajan sin ningún tipo de protección social. Los funcionarios, según ADEDY, han visto disminuir sus ingresos desde 1990 en un 30%.

Lo que no dice el gobierno de Papandreu, ni la UE o el FMI, y tampoco destacan los medios de comunicación, es que según datos del Banco Central de Grecia en tan sólo un par de meses el país ha sufrido una huída de capitales por valor de 9.000 millones de euros y, lo más escandaloso, que su gobierno pretende facilitar la repatriación de esos capitales, eliminando la obligación de justificar el origen del dinero y reduciendo a la mitad el recargo por depósitos bancarios. Es decir, el gobierno del PASOK concede una amnistía general a los grandes capitales que defraudan impunemente, mientras se ceba en atacar a las familias trabajadoras. Todo eso es una prueba más de que el empeoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores no sirve para evitar la crisis, cuya responsabilidad es única y exclusivamente del sistema capitalista, de los grandes empresarios, de los monopolios y la banca.

Transformar las huelgas y movilizaciones en una lucha por el socialismo, con un programa de clase y anticapitalista

La crisis económica, social y política griega no ha hecho más que empezar. Efectivamente, como dijo Ilias Iliópulos, secretario general del sindicato ADEDY, las medidas de ajuste “traerán una explosión social, la recesión y un estancamiento de la economía”. Las previsiones hablan ya de una caída del 4% del PIB para este año y casi del 3% para 2011, que se añaden a la caída del 2% experimentada en 2009. Esas medidas echarán más lastre a la economía, aunque realmente el problema de fondo no es el ajuste en sí. La pesadilla que estamos viviendo es la consecuencia lógica de un sistema capitalista en declive, donde el capital financiero ejerce su dictadura con total impunidad. Un sistema incapaz de satisfacer las necesidades más elementales de la inmensa mayoría de la población y de evitar situaciones de crisis con consecuencias dramáticas.

La crisis de la deuda griega también ha reavivado las tensiones entre las diferentes burguesías nacionales, señalando los límites del proceso de unificación europea sobre bases capitalistas en un contexto de crisis. Los trabajadores no podemos esperar nada de una Unión Europea sobre bases capitalistas. Pero el problema es que mientras siga existiendo el capitalismo, dentro o fuera de la UE los ataques contra la clase obrera continuarán.

Es una realidad que el proceso de unificación europea no ha podido acabar con los intereses particulares de cada burguesía nacional, y que el choque entre los distintos intereses nacionales agrava la crisis capitalista cuyas consecuencias acabamos pagando los trabajadores de todos los países de Europa. La única salida a la crisis de la UE es la lucha por una Europa socialista, por la transformación socialista de la sociedad mediante la expropiación de la banca y los monopolios. Hay una alternativa a la crisis del capitalismo si terminamos con la dictadura del capital financiero. Con el control democrático de los trabajadores y sus organizaciones sobre los medios de producción, liberando las fuerzas productivas de los intereses egoístas de cada burguesía nacional, se podría avanzar en un genuino proceso de unificación europea en beneficio de la mayoría. Así se podría crear empleo, defender una sanidad y educación pública y servicios sociales de calidad y aumentar el nivel de vida de los trabajadores.

El grado de radicalización política de los trabajadores griegos, que ya ha alcanzado un nivel muy alto, seguirá profundizándose y englobando a sectores cada vez más amplios de la población. Su disposición a la lucha, su arrojo y valentía en las calles supone la mejor prueba de que una salida socialista a la crisis del capitalismo es perfectamente posible. Y este proceso no se detendrá por el hecho de que el plan de recortes se apruebe y se empiece a poner en marcha.

El gobierno del PASOK, formado después de una victoria electoral arrolladora, de que millones de trabajadores y jóvenes que habían protagonizado un profundo y prolongado movimiento contra el odiado gobierno de la derecha depositaran sus esperanzas en él, está traicionando abiertamente a su base social. En vez de aceptar los planes impuestos por el FMI, Papandreu sí tenía la posibilidad de optar por otra vía. En primer lugar, rechazar el pago de la deuda a la banca, que se está aprovechando como una auténtica sanguijuela del dinero público, y nacionalizar la banca griega. Paralelamente, el gobierno del PASOK se tendría que haber basado en la fuerza de la clase obrera griega para resistir el contraataque de los capitalistas, y al mismo tiempo hacer un llamamiento al conjunto de los trabajadores europeos a seguir el mismo camino. Lo que ha impedido a Papandreu optar por una vía genuinamente socialista, son los vínculos que Papandreu y la cúpula del PASOK mantienen con el gran capital y la creencia de que el capitalismo es el único sistema posible. Lo que ocurre en Grecia revela también la bancarrota total de la socialdemocracia, incapaz de defender los intereses de la mayoría con su “realismo” político.

Esta crisis no es un simple paréntesis sino que forma parte de un nuevo periodo histórico. En las actuales circunstancias, la existencia del capitalismo es incompatible con las ventajas sociales que se conquistaron después de la Segunda Guerra Mundial, y que permitió un sector de la clase trabajadora del mundo capitalista desarrollado disfrutar de condiciones de vida semicivilizadas. La crisis griega escenifica el fin definitivo del “estado del bienestar” en Europa. La verdadera disyuntiva es la siguiente: o capitalismo y su lógica devastadora para la mayoría de la sociedad, o un sistema socialista, basado en la nacionalización de la banca, de los grandes monopolios y consorcios capitalistas, para planificar la economía de manera democrática bajo control obrero. No hay términos medios, no hay “capitalismo de rostro humano”. A través de su propia experiencia los trabajadores griegos y del resto de Europa sacarán la conclusión de que es necesario un cambio más profundo, y que la lucha actual debe vincularse a un programa de transformación socialista de la sociedad.

La deuda griega es un pequeño exponente de una enfermedad extendida a toda Europa y a la gran mayoría de países capitalistas del mundo, anclados en un profundo estancamiento económico y con niveles históricos de deuda. La posibilidad de que la crisis de la deuda se extienda a otros países como Portugal, Irlanda, Italia o Estado español es real. Se insiste mucho en que la deuda del Estado español es más baja que la media de la UE, sin embargo, lo que apenas se ventila es la elevadísima deuda privada, de empresas, bancos y familias. De hecho, la suma de la deuda pública y privada supone el 350% del PIB.

En el Estado español, los dirigentes de CCOO y UGT han hecho público un comunicado a favor de la huelga general en Grecia. Sin embargo, esta posición es totalmente contradictoria con la práctica sindical que están desarrollando, cuando se ponen como objetivo central llegar a un acuerdo con la Patronal, mientras siguen sin movilizar a los trabajadores de manera contundente contra los ataques puestos ya en marcha por el gobierno del PSOE. Los procesos económicos en el Estado español no han llegado al mismo nivel de gravedad que en Grecia pero van en la misma dirección. Sólo la movilización, incluyendo la huelga general, podría evitar que el gobierno y la burguesía española tengan éxito en imponer su brutal paquete de recortes y la contrarreforma laboral.

“Pueblos de Europa, levantaos”

Esta semana pudimos ver la espectacular imagen del Partenón con dos grandes pancartas en griego e inglés con el siguiente lema: “Pueblos de Europa, levantaos”. Uno de los dirigentes del KKE declaró: “Este es un mensaje para la gente de Europa (…) la gente tiene los mismos problemas en cualquier lugar. Podemos tomar el control de nuestro destino con protestas organizadas, para que nuestras vidas no sean manejadas por la UE y el FMI”. También Yiannis Panagopoulos, presidente de la confederación sindical GSEE, señaló que “nuestra lucha es también un mensaje al pueblo de Europa de que lo que comenzó en Grecia pronto se extenderá”. Ambos tienen toda la razón.

Efectivamente, en estos momentos no sólo existen condiciones para una movilización masiva de los trabajadores en Grecia, también en el Estado español y en el conjunto de Europa. Unificar el movimiento obrero europeo con un programa de lucha contra los recortes de gastos sociales y de derechos sería perfectamente posible si los dirigentes sindicales de todos los países de Europa tuvieran la voluntad política de hacerlo y rompieran sus compromisos políticos con los capitalistas.

La crisis del capitalismo mundial lleva irremediablemente a una lucha de clases mundial cada día más enconada y frontal. En Europa este combate se agudizará y la entrada de amplias capas de los trabajadores y jóvenes a la lucha política será inevitable. Grecia es sólo el principio de un largo proceso de batallas que se librarán en los próximos años. Y en esta experiencia que sacudirá la conciencia de millones de trabajadores y jóvenes de toda Europa, se reestablecerán las viejas tradiciones. Las ideas del marxismo revolucionario volverán a conquistar un apoyo masivo. La crisis griega, la crisis de Europa es la crisis del capitalismo mundial. Ha llegado la hora de levantar con fuerza la bandera del socialismo, de unir a todos los trabajadores en la lucha por una Federación Socialista de Europa frente a la Europa dominada por los capitalistas.

¡Proletarios del mundo, Uníos!
• Derrotemos los planes de recortes sociales y austeridad contra los trabajadores.
• Por una gran movilización europea en solidaridad con los trabajadores griegos y en defensa del empleo, las pensiones y los servicios sociales. No al saqueo de los bancos y los capitalistas del dinero público.
• Por la nacionalización de la banca bajo control obrero. No al pago de la deuda.
• Por una Federación Socialista de Europa.



Fuente de Información: Corriente marxista "El Militante"




7 de mayo de 2010

Por la depuración del aparato del Estado de fascistas.

La sucesión de acontecimientos de las últimas semanas en relación al enjuiciamiento del juez Garzón ha vuelto a poner de manifiesto una realidad que se quiere mantener oculta: sectores del aparato del Estado, y concretamente la judicatura en sus más altas instancias, siguen bajo el control de elementos reaccionarios y fascistas que defienden al franquismo.


Fascistas incrustados en el aparato del Estado.-

Cuando el juez Baltasar Garzón decidió declararse competente en el caso de la localización y exhumación de una parte de los aproximadamente 150.000 asesinados en la represión que siguió al levantamiento fascista de 1936, se desató una ofensiva política y judicial tremenda para impedir que el caso se desarrollase.

Lamentablemente, esta campaña organizada desde la derecha acabó logrando su objetivo con el beneplácito del fiscal del Estado y del propio gobierno del PSOE.

Los responsables del gobierno sostuvieron que no era el momento de investigar delitos que habían sido amnistiados en 1977, y con esa muestra de debilidad envalentonaron a toda la reacción enquistada en el aparato del Estado. Ahora, el Tribunal Supremo va a sentar en el banquillo al juez Garzón después de aceptar a trámite una querella presentada por tres organizaciones fascistas: Falange Española, el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad.

En estos días se ha hablado mucho de la "venganza contra un juez" y la actuación de la "derecha judicial" que busca tapar las vergüenzas del PP como la trama Gürtel. No hay duda de que existe un punto importante de verdad en estas valoraciones; pero éstas no explican, ni mucho menos, la cuestión de fondo, es decir, por qué en el Estado español, después de 32 años de "libertades democráticas", siguen sin poder investigarse los crímenes del franquismo; siguen existiendo decenas de miles de víctimas, no sólo enterradas en fosas comunes, sino consideradas delincuentes a ojos de esa ley que se niega a investigar sus asesinatos; y por qué los nombres de los fascistas que practicaron esa política de exterminio siguen adornando calles, plazas, iglesias y monumentos.


¿Independencia Judicial?

La justicia en cualquier Estado capitalista es una justicia de clase. La cacareada "independencia" de la justicia no es más que una fachada que realmente sirve para esconder la realidad: que el aparato judicial en general, y en sus altas instancias muy en particular, tiene vínculos directos, económicos y políticos, con los capitalistas de cada país y siempre ampara y defiende la legislación y la propiedad de la burguesía. En el caso concreto del Estado español, además de lo anterior, el aparato judicial también es un auténtico coto franquista, que se mantuvo intacto después de la caída de la dictadura por los pactos de la "transición".

Por este mismo motivo es necesario diferenciar entre lo que este caso ha revelado, y la idea de presentar a Garzón como el gran campeón de las libertades democráticas. En este punto, dejando claro que estamos absolutamente en contra de este enjuiciamiento, hay que ser rigurosos y honestos. Garzón tiene una aureola de luchar por la justicia universal y algunos medios de comunicación le han otorgado muchos elogios como un juez progresista. Pero también hay otra cara, un lado muy negativo, como sus actuaciones judiciales respaldando una ley completamente antidemocrática como es la Ley de Partidos que, con la excusa de luchar contra ETA, recorta libertades políticas y será utilizada contra el movimiento obrero si pone en cuestión el capitalismo. Como es público y notorio, el juez Garzón también ha sido uno de los principales valedores de la teoría de que en Euskal Herria, todo lo que huela a euskera, independentismo, etc., "es ETA". En base a esta se han llevado a cabo muchas encarcelaciones fraudulentas e incluso cierres de periódicos; acciones que suponen una grave vulneración de las libertades democráticas, tal como ha quedado demostrado con la reciente sentencia sobre el caso Egunkaria.

Luchar contra los franquistas, contra la reacción, por la depuración de estos elementos del aparato del Estado no nos obliga a encumbrar a un juez que también ha contribuido, en diferentes ocasiones, a limitar los derechos democráticos.


La Transición, la primera oportunidad perdida...

Para admitir la querella de los fascistas, el juez Varela se ha basado en dos leyes que supuestamente ha vulnerado Garzón: la ley de la memoria de 2007 y la Ley de Amnistía de 1977.

En octubre de 1977 se aprobó la Ley de Amnistía, que en su artículo primero amnistiaba "todos los actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día 15 de diciembre de 1976". Es decir, a cambio de "perdonar" a los encarcelados, torturados y perseguidos por luchar contra la dictadura, dejaba absolutamente impunes 40 años de represión franquista, como deja claro en su artículo segundo, amnistiando entre otros: "los delitos de rebelión y sedición"; "los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta ley" o "los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas".

Nunca jamás hubo en la historia reciente una ley de punto final semejante. En la Alemania de la posguerra, con todas las carencias que se produjeron, se condenó a muchos responsables de las atrocidades nazis, y la simbología del hitlerismo fue eliminada por completo de plazas públicas e instituciones. En Argentina se revisó la Ley de Punto Final y se han reabierto casos contra conocidos torturadores y responsables de la dictadura militar. Obviamente, las reparaciones en todos los casos mencionados han sido muy limitadas, pues los capitalistas que apoyaron estos regímenes represivos y crueles que exterminaron a millones de personas, no podían consentir que se juzgase al conjunto de su sistema. Pero lo ocurrido en el Estado español ha sido asombroso.

La ley de punto final de 1977, que ha sido incluso denunciada por el Comité de Derechos Humanos de la ONU, no habría podido mantenerse hasta hoy en día sin el respaldo que le otorgaron los dirigentes de la izquierda.

En lugar de apoyarse en la enorme fortaleza del movimiento obrero y juvenil de la época, auténtica protagonista de la lucha contra la dictadura, para haber llevado adelante la transformación socialista de la sociedad, los dirigentes reformistas de la izquierda -Carrillo y Felipe González en la transición y los que les han sucedido después-, en aras del consenso, de la política "realista" de lo posible, del "no provocar a la reacción" -argumentos que hoy vuelven a poner sobre la mesa-, aceptaron la lógica del capitalismo, la monarquía, la bandera, y su consecuencia obvia: que hoy en día las altas instancias de la judicatura estén plagadas de los mismos jueces que ya ejercían en el franquismo.


...La Ley de la Memoria Histórica, la segunda

Tras la victoria electoral de Zapatero en 2004 parecía que por fin la reivindicación de "verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo" se iba a abordar. Pero las esperanzas fueron de nuevo frustradas. Ningún punto fundamental de las reivindicaciones de las víctimas ha sido satisfecho en la ley que se aprobó en 2007. De hecho, queda explícitamente restringida la participación de los poderes públicos en el proceso de exhumación de cadáveres, algo básico si se quiere realmente investigar los crímenes.

En ese momento hubiera sido posible impulsar, desde el PSOE, IU, CCOO y UGT, un fuerte movimiento a favor de una ley justa, tal como reclamaban las asociaciones en defensa de la memoria histórica. Existía un sentir mayoritario entre la población contra la derecha, el mayor desde la transición. Pero en lugar de eso los dirigentes de la izquierda volvieron a caer en el viejo error de "no provocar a la reacción".
Ahora ha comenzado un nuevo asalto en este combate. La derecha vuelve a sacar toda su artillería, pero las señales que llegan del gobierno del PSOE son las mismas: la vicepresidenta Fernández de la Vega defendía hace unos días que "en España contamos con un Estado de derecho sólido y muy consolidado, tenemos una Constitución muy avanzada, hay una clara separación de poderes, y la ley se cumple y se aplica". Por este camino está descartado investigar ningún crimen del franquismo ni depurar la justicia de elementos fascistas.


Verdad, justicia y reparación para las víctimas del franquismo.-

Para disgusto del gobierno, esta provocación de la reacción ha vuelto a sacar a la luz la fuerte polarización política que existe en la sociedad. La necesidad se expresa a través del accidente decía Hegel. Y he aquí que, después de meses de contener a los trabajadores, evitar la huelga general a toda costa, desactivar luchas, firmar acuerdos, el gobierno, el PSOE y los dirigentes sindicales se encuentran ahora en una situación complicada. CCOO y UGT, con la colaboración del PSOE y de IU, han celebrado actos públicos en universidades de Madrid y Barcelona a favor de Garzón y de su investigación. Pero lo que era una manifestación de respaldo público a un juez, y que también podía ser utilizada para desviar la atención pública de la reforma laboral, el pensionazo, etc., se ha desbordado y amenaza de nuevo con colocar en el centro del debate político algo que es muy incomodo para los socialdemócratas: por qué el franquismo sigue sin juzgarse. Para añadir leña al fuego, la histérica respuesta de la derecha no ha hecho más que alimentar esta dinámica.

Hay que aprender del pasado reciente, de la transición y de los treinta años siguientes. Las manifestaciones convocadas el sábado 24 de abril han congregado a miles de personas, pero hay que ir más allá. Lo fundamental es que las direcciones sindicales y políticas de la izquierda pasen de las palabras a los hechos y tomen en sus manos la tarea de levantar un movimiento serio, fuerte, que tenga como objetivo acabar con lo que no se acabó hace tres décadas: con los abundantes restos del franquismo que siguen disfrutando de su posición y privilegios de antaño, es decir depurar el aparato del Estado de fascistas, y dar por fin reparación a los que se dejaron tanto hace más de setenta años en su intento de construir un mundo mejor.


Miguel Ángel del Barrio.

6 de mayo de 2010

¿Se puede regular la especulación financiera?

En enero de 2010, José Luis Rodríguez Zapatero estrenó su semestre de Presidencia de la Unión Europea proponiendo una amplia regulación del mundo financiero que permitiera poner coto a los excesos especulativos de los últimos años, pero apenas unas semanas más tarde, las flamantes medidas que iban a regular el capitalismo para evitar la repetición de nuevas crisis han ido encallando una tras otra, mientras que los tan denostados especuladores siguen ganando fabulosas cantidades operando con deuda pública griega, que en alguno de sus tramos se paga diez veces más cara que su equivalente alemán. Y, por si fuera poco, los especuladores no arriesgan su propio dinero, sino que se financian en el Banco Central Europeo.

Efectivamente, como denunciaba el primer ministro griego Papandreu, bancos alemanes y de otros países piden dinero prestado al BCE con un interés del 1%, y con esos fondos compran deuda griega al 10%, obteniendo un beneficio limpio del 9% sin arriesgar ni un solo euro.

La incapacidad de los gobiernos europeos para llegar siquiera a un mínimo acuerdo no es casual. Lo que las discrepancias entre ellos pone de manifiesto son los profundos conflictos de intereses entre las distintas burguesías nacionales europeas y, en última instancia, revelan la incapacidad del capitalismo para resolver sus contradicciones internas. Un ejemplo de intereses nacionales contrapuestos es que mientras el riesgo de impago de los países del sur de Europa pone en peligro la estabilidad de la banca alemana, entidades financieras de otros países, sobre todo de Inglaterra y EEUU, apuestan sin límites contra la deuda griega, beneficiándose de la situación y agravándola todavía más.

La principal oposición a las medidas regulatorias ha venido del primer ministro británico Gordon Brown, que ya ha conseguido dos importantes victorias. El 16 de marzo, y después de fuertes presiones sobre Zapatero, Brown conseguía paralizar la reforma de los fondos de inversión de alto riesgo, que son el principal instrumento de los especuladores financieros. Y el 17 de abril, y contando con el apoyo del BCE, el gobierno británico consiguió que el ECOFIN (el consejo de ministros de Economía de la Unión Europea) descartase imponer una tasa sobre las transacciones bancarias, que había sido propuesta por el Parlamento Europeo el 10 de marzo.

Las razones de Brown son muy sólidas: el Reino Unido es la sede del 80% de los fondos especulativos de todo el mundo; en 2007, el 20% de los trabajadores británicos estaban empleados en el sector financiero; y desde 1995, más del 50% del empleo creado estaba relacionado directa o indirectamente con este sector. En estas circunstancias, cualquier limitación a las actividades especulativas hundiría al país en la recesión.

Un negocio muy poco marginal.-

Además, los famosos fondos especulativos no son un mundo aparte, creado por desalmados sin escrúpulos, poseídos por una codicia sin límites. Son parte inseparable del sector bancario, el complemento imprescindible de las operaciones bancarias consideradas "respetables". Precisamente un factor muy importante en la no adopción de medidas contra los especuladores fue la presión de los grandes fondos de pensiones, que participan de lleno en la especulación, y que explicaron a los gobiernos europeos que esta reforma les provocaría pérdidas de nada menos que 25.000 millones de euros, que tendrían que descontar del pago de las futuras pensiones.
El 8 de abril, The Wall Street Journal, el principal medio de comunicación de la burguesía estadounidense, reforzaba su posición contraria a la regulación de los fondos de alto riesgo explicando quienes son los famosos especuladores que se aprovecha de la crisis griega. Y resulta que esos especuladores no son operadores marginales, sino compañías tan conocidas como AXA Seguros, Coca-Cola, Dole Food (el mayor comercializador mundial de frutas y verduras frescas), Banco Santander, Goldman Sachs, Barclays Bank o Credit Agricole. Estas entidades, junto con algunas otras de las mayores empresas del mundo, están especulando con derivados financieros (los CDS, Credit Default Swaps) y obteniendo fabulosos beneficios a costa de los sacrificios impuestos a los trabajadores griegos. Pero lo más significativo es que estas actividades especulativas no son una actividad secundaria, realizada para obtener ganancias rápidas al margen de la actividad "normal" de la empresa, sino que son parte del corazón de su negocio. Muchas de estas empresas han realizado inversiones en Grecia, y operaban con CDS para cubrir los riesgos de impago; pero al operar con CDS, y debido a la debilidad de las finanzas públicas griegas, surgen en el mercado oportunidades de realizar beneficios grandiosos sin prácticamente riesgo, y ¿qué capitalista se opondría a realizar beneficios seguros y en su lugar se arriesgaría a sufrir pérdidas?

Ya en el libro tercero de El Capital Marx analizaba el vínculo inseparable entre el crédito y la especulación. A medida que la producción capitalista se expande, necesita expandir los instrumentos crediticios, abriendo por tanto la puerta a una actividad puramente especulativa que obtiene sus ganancias de la circulación financiera, sin necesidad de arriesgarse en el proceso de producción.

La magnitud de los recursos que en estos últimos años se mueven en los circuitos financieros especulativos es de vértigo. En junio de 2009 sólo el mercado de derivados financieros (futuros, opciones y swaps) movía 605 billones de dólares, que es casi 10 veces el PIB mundial (estimado por el Banco Mundial en 61,9 billones de dólares en 2008). De esos derivados, 36 billones de dólares estaban en manos de la banca convencional, demostrando que los beneficios de los bancos dependen cada vez menos de sus actividades tradicionales (crédito, comisiones por operaciones, inversiones industriales) y cada vez más de operaciones especulativas y meramente parasitarias.

La especulación no crea riqueza.-

No hay duda, de que manejando estos ingentes volúmenes de capital, es posible desestabilizar la economía de muchos países. Incluso el Reino Unido fue objeto en la segunda quincena del pasado mes de febrero de un ataque especulativo a gran escala, que provocó una caída de 7% en el valor de la libra esterlina en relación al euro. Pero todo ese poder financiero no debe hacernos olvidar que la única fuente de riqueza es el trabajo humano. Estas operaciones financieras, por voluminosas que sean, no añaden un ápice de valor al mercado, y los beneficios que obtienen salen directa (mediante el incremento de la explotación en las empresas) o indirectamente (a través de los impuestos que nos carga el Estado) del esfuerzo de los asalariados.

Antonio García Sinde.

5 de mayo de 2010

CASO GÜRTEL: La podredumbre del P.P.

A pesar de la contundencia de las pruebas del "caso Gürtel" los dirigentes del PP están reaccionando con la arrogancia y la chulería que siempre ha caracterizado al partido de los caciques y señoritos españoles. No sólo han recrudecido su campaña para presentar la investigación de lo que parece la mayor trama de corrupción desde la caída de la dictadura, como un invento para desacreditar al PP, sino que han movilizado todos sus puntos de apoyo dentro del poder judicial (y son muchos), con el objetivo de empantanar las diligencias, desviar la atención y hasta criminalizar a los jueces que están dirigiendo las pesquisas.

Para dar la sensación de que hacen algo han presentado algunas cabezas de turco para desactivar este mayúsculo escándalo. En un principio dimiten el alcalde de Arganda del Rey, de Pozuelo, y de Boadilla del Monte y son expulsados del PP tres diputados de la Asamblea de Madrid. A medida que se han ido conociendo más ramificaciones, han caído más dirigentes, como Ricardo Costa, ex secretario general del PP en Valencia y Luis Bárcenas, ex tesorero nacional del partido. Sin embargo, el hecho de que este último mantenga su despacho en Génova y tenga asistencia judicial por parte del PP, revela que incluso estas medidas han sido más bien de cara a la galería, ya que los vínculos de complicidad continúan intactos.

El caso es tan grave que Esperanza Aguirre, que en un principio quiso aprovechar que el caso había salido a la luz para debilitar a sus oponentes dentro del partido para así colocarse en mejor posición de cara a la batalla en la que está inmersa para la conquista de la dirección nacional del PP, ha tenido que dar marcha atrás, al verse también salpicado su gobierno.


En qué consiste la trama.-

La trama consiste en la existencia de un conglomerado de empresas y negocios, cuya cabeza visible es el empresario Francisco Correa, pero en el que participaban también dirigentes y cargos de confianza del PP, montado con el objetivo de nutrirse de fondos de entidades públicas (ayuntamientos y comunidades autónomas), organismos que utilizaban a su vez para saltarse prohibiciones y trabas legales en materia urbanística y medioambiental para poder llevar a cabo operaciones millonarias sin impedimentos.

El método más habitual era el de la utilización de regalos y sobornos a funcionarios y autoridades públicas, todas ellas del PP.

Todos los indicios apuntan a que además del enriquecimiento personal de los implicados, el montaje también tiene ramificaciones hacia la financiación ilegal del PP, siendo Luis Bárcenas uno de los implicados más "ilustres". De hecho, se está investigando a este señor la presunta "apropiación indebida", de la friolera de 1,3 millones de euros.

A pesar de que Rajoy y los dirigentes del PP niegan continuamente la implicación del Partido Popular en el asunto, los hechos son tozudos. Las ramificaciones del caso Gürtel alcanzan a cuatro Comunidades Autónomas (Madrid, Valencia, Castilla León y Galicia), media docena de ayuntamientos, todos ellos gobernados por el PP y al menos a veinte altos cargos del partido. Debido a la amplitud del escándalo los intentos del PP de descarrilar la investigación están dando, de momento, pocos resultados.

Al caso Gürtel hay que añadir el escándalo protagonizado por Jaume Matas, ministro con el gobierno de Aznar y ex presidente del PP y del gobierno balear, que está siendo procesado por enriquecimiento ilícito, en el caso "Palma Arena". De hecho, no está en prisión porque ha pagado tres millones de euros de fianza.

La derecha española ha considerado siempre a este país como su cortijo particular al que poder exprimir sin tener que dar cuentas a nadie. Como fieles representantes de una burguesía especialmente parásita y corrupta utilizan su posición en el aparato del Estado y en las instituciones para su enriquecimiento personal y el de sus hermanos de clase. La lucha contra la corrupción está indisolublemente asociada a la lucha contra la derecha y el capitalismo.

CARLOS RAMIREZ.

3 de mayo de 2010

¡Empleo digno para nuestras familias!

El pasado martes 27 de abril el COMITÉ DE PARADOS DE CORTES DE LA FRONTERA (Málaga) convocó una concentración en la plaza del Ayuntamiento con el objetivo de hacer entrar en razón a la Corporación Municipal gobernada por el PSOE, para que de una vez por todas, se posicionen del lado de los trabajadores del pueblo.

Esta concentración fue todo un éxito, nos reunimos allí alrededor de 300 personas en un pueblo que cuenta con alrededor de 3.500 habitantes entre el núcleo urbano y las barriadas. El pueblo de Cortes dio un ejemplo de unión y de solidaridad con los trabajadores en paro. Esto ha supuesto un antes y un después en la historia de nuestro pueblo. Por fin, entendemos y demostramos que la fuerza para aliviar esta situación está en la unidad de todos. Entre los presentes no sólo estábamos los parados sino también trabajadores en activo, jubilados y jóvenes estudiantes, que demostraron con su presencia, que apoyan esta lucha no solo por solidaridad con los que no tenemos empleo, sino porque también se entiende que es una lucha en defensa del empleo y de las condiciones de vida de todos los trabajadores.

Varios compañeros tomaron la palabra para dirigir saludos y palabras de apoyo a la lucha que estamos llevando adelante. Trabajadores de la Costa del Sol, que están viviendo una sangría de despidos y que también están en lucha en defensa del empleo, compañeros como Pepe Martín, miembro del Comité provincial del PSOE y portavoz de Izquierda Socialista de Málaga, que con sus palabras animó a los presentes a no resignarse, a exigir a sus representantes municipales un giro en su política, a que cumplan con las aspiraciones de los cientos de trabajadores que han votado a la izquierda para ver en el ayuntamiento una política de izquierdas en beneficio de la mayoría. Salvador Aranda, presidente del Comité de Parados de Alora, explico como la movilización de los parados de Cortes había significado la inspiración para organizar un movimiento similar en su pueblo, en el que ya han convocado una concentración para el día 10 de mayo.

En las consignas coreadas con fuerza por los asistentes, estaba muy presente las alternativas que si existen para aliviar la situación y crear nuevos puestos de trabajo. La defensa de la empresa pública para gestionar los grandes recursos naturales que tiene Cortes, que podrían multiplicar los puestos de trabajo de forma rápida; el cumplimiento de los convenios para que, además de generar trabajo, este sea de calidad y digno, y el papel que tiene que jugar el Ayuntamiento y el propio alcalde. Si hubiera voluntad, podría realmente dar la vuelta a toda la situación.

Pero el Alcalde no estuvo en la concentración para escuchar a su pueblo y para explicarle cómo piensa que se pueden solucionar los problemas. Las propuestas que hemos presentado por escrito al alcalde y que creemos que pueden aliviar la situación tan grave que padecemos, no son sólo las del COMITÉ DE PARADOS, sino que quedó demostrado en la concentración que son apoyadas por centenares de vecinos de nuestro pueblo. Está ahora en la conciencia del alcalde y de su equipo de gobierno el escuchar lo que ya es un clamor de los trabajadores de Cortes. Lo que esta claro, y quedo muy patente en la concentración, es que el movimiento de parados está creciendo, apoyado en los trabajadores que aunque no se encuentren en el desempleo se identifican con nuestras consignas que están haciendo suyas. Tenemos una alternativa viable y muy razonable. Y no vamos a parar.

COMITÉ DE PARADOS.
CORTES DE LA FRONTERA (MÁLAGA)