11 de marzo de 2014

COCA-COLA: "NI UN DESPIDO, NI UN CIERRE"


cocacola_no_bebasA nive mundial Coca-Cola incrementó un 10% el beneficio en el tercer trimestre de 2013, un total de 1.800 millones de euros en plena crisis (El País, 15/10/13). Menos de dos meses después la filial en el Estado español anuncia un ERE con 1.250 trabajadores afectados, 750 de los cuales serían despedidos, un 32% de la plantilla, y el cierre de cuatro plantas, de once en total. Alicante, Colloto (Asturias), Palma de Mallorca y Fuenlabrada (Madrid), serían las primeras fábricas cerradas, pero los planes de futuro de la empresa es llegar a recolocar la producción en únicamente cinco centros para operar en España y Portugal.
Después de diferentes protestas los 200 trabajadores de Fuenlabrada declaran a finales de enero la huelga indefinida. El 2 de febrero una marcha recorre las calles de Madrid hasta la Puerta del Sol con el lema “Madrid no fabrica, Madrid no consume”. En Alicante 3.000 trabajadores se manifiestan el 1 de febrero y el día 3 se declara la huelga indefinida en la factoría de esta ciudad. Coca-Cola intenta contratar la distribución con una empresa externa pero los piquetes informativos y las acciones de los trabajadores lo impiden. También se convocan marchas y concentraciones diarias en la puerta de la factoría. El resto de plantas dan su apoyo con paros parciales de dos horas los martes y jueves.  

Después de estas movilizaciones la empresa pide a las direcciones sindicales negociar el ERE ofreciendo una indemnización de 5.000 euros a aquellos trabajadores que se trasladen a más de 75 kilómetros, y 30 días de indemnización con un tope de 18 mensualidades a los despedidos. Es decir, un verdadero insulto a los trabajadores, que rechazan llegar a un acuerdo, pidiendo que sea retirado el ERE de forma inmediata.
Para el sábado 15 de febrero se convocó una marcha a Madrid de todas las factorías afectadas. La manifestación contó con varios miles de asistentes y transcurrió al grito de “la marea roja está aquí”. Después de la marcha la empresa retira los despidos y propone 481 traslados y 709 “salidas incentivadas”. Estas bajas voluntarias se indemnizarían con 45 días por año trabajado y tope de 42 mensualidades. Por la presión de los trabajadores los sindicatos rechazan la oferta porque se mantienen los cierres y la destrucción de empleo. El 21 de febrero, agotado el plazo de negociación sin haber llegado a ningún acuerdo, la empresa amenaza con aplicar una indemnización de 20 días como marca la ley, y retira la propuesta anterior.
CCOO y UGT tienen que extender la lucha a todas las plantas.-
La voluntad de lucha de los trabajadores es evidente. De hecho, la huelga indefinida se ha extendido a las cuatro plantas afectadas y se han realizado paros parciales en el resto. Es necesario extender la huelga a las once plantas de Coca-Cola. Esta medida, cuyos principales responsables de impulsarla son las federaciones de Agroalimentaria de CCOO y UGT, es la mejor  manera de contrarrestar las maniobras divisionistas que está llevando adelante la empresa, alentando “consultas” en algunos centros que no se ven afectados por los cierres con el objetivo de legitimar el ERE y trayendo mercancía de las factorías que no están en huelga indefinida a las zonas donde sí se está realizando. Coca-Cola está siguiendo el mismo método del divide y vencerás que ha utilizado Panrico para aislar la lucha de los trabajadores de Barcelona. 

Además, fortalecer la unidad de todas las plantillas, la extensión de la huelga a las once factorías y una nueva marcha a Madrid de todas ellas, sería una enorme fuente de presión para la multinacional. También hay que unir la lucha de Coca-Cola con otras fábricas y sectores en lucha, empezando por Panrico y siguiendo con todas aquellas afectadas por EREs, reducciones salariales, etc. La lucha de Coca-Cola se puede ganar, como lo ha hecho la Marea Blanca o los trabajadores de Tenneco en Asturias. Existe voluntad de lucha y el apoyo social a la misma es enorme, como ha quedado en evidencia con el éxito del boicot al consumo de Coca-Cola, algunas fuentes sitúan la caída de ventas en un 40% desde el inicio de la lucha. 
JOSÉ COVELO: 

10 de marzo de 2014

REPRESIÓN Y MUERTE EN LA PLAYA DEL TARAJAL. ¡DIMISIÒN DEL MINISTRO DEL INTERIOR¡

Los cuerpos de quince personas han aparecido flotando en el mar, tras intentar, el 6 de febrero, llegar a nado hasta la playa ceutí del Tarajal. Éste es (de momento) el dramático resultado del intento desesperado de centenares de inmigrantes por alcanzar el Estado español y de la feroz represión que para evitarlo desplegó la Guardia Civil.
Los testimonios de los supervivientes y los vídeos —tanto los de particulares y ONGs como los mismos oficiales— han hecho rectificar una y otra vez a los responsables de la Guardia Civil y del Ministerio del Interior. Esos testimonios y vídeos demuestran el uso de material antidisturbios contra los inmigrantes que se acercaban a la playa nadando; unas pelotas de goma y unos botes de humo que muy posiblemente fueron causa, principal o secundaria, del ahogamiento de esas quince personas. La propia comisaria europea de Interior, Cecilia Malmström, ha declarado que “puede haber relación entre los disparos y el pánico que provocó la tragedia”.

Arsenio Fernández de Mesa, director de la Guardia Civil, aseguró que las pelotas de goma sólo se dispararon al aire para disuadir a los inmigrantes. Posteriormente, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, reconoció que sí se disparó al mar, pero siempre lejos de ellos (a más de 25 metros de ellos), con el único fin de “crear una traza fronteriza” (¿?). Sin embargo, los propios vídeos del Ministerio de Interior (hechos públicos después de que el juez que investiga lo sucedido los hubiera reclamado) demuestran que se disparó a corta distancia de los que nadaban, con grave riesgo para sus vidas. Los vídeos y las declaraciones, incluso de guardias civiles, también muestran la utilización de botes de humo.

La cosa no acabó ahí. Los inmigrantes que consiguieron llegar a la playa (al menos ocho, según aparece en un vídeo) fueron inmediatamente obligados a recorrerla hasta el espigón que marca la frontera con Marruecos, y expulsados. Otros fueron expulsados directamente desde el mar, obligados por dos patrulleras. Sin atención médica, sin posibilidad de reclamar asilo… Nada.
Expulsiones en caliente
Una expulsión absolutamente ilegal  (no se puede expulsar del territorio español sin abrir un expediente) que en un principio fue negada por el delegado de Gobierno en Ceuta, Francisco Antonio González. A raíz de que un vídeo le contradijera, el ministro del Interior creó la teoría de que la frontera española es flexible y se establece donde se sitúe la “línea policial” de contención de las avalanchas humanas. Posteriormente, el Gobierno del PP ha defendido la legalidad de las “expulsiones en caliente”, actuación que es recurrente, según informan guardias civiles. Días antes de esta masacre se hizo público otro vídeo, que ilustraba cómo muchos inmigrantes que lograban rebasar la aduana y alcanzar territorio ceutí eran inmediatamente obligados a traspasarla de nuevo hacia Marruecos; por una puerta entraban y por otra salían. Las expulsiones en caliente en la playa del Tarajal también son habituales. La Guardia Civil entrega a los inmigrantes sin dilación a la Gendarmería marroquí, al otro lado, y ésta actúa como subsidiaria, maltratando o apaleándoles y expulsándoles incluso a países con los que no tienen ningún lazo (o incluso abandonándoles en el desierto sin medios). 

Este salvaje desprecio a la vida humana, en el Tarajal, no es una excepción, es la norma. Las leyes (orientadas a la represión y no a garantizar nuestros derechos) son interpretadas flexiblemente o directamente saltadas cuando interesa. La gran diferencia esta vez ha sido la avalancha humana desde el mar (hasta ahora los intentos de entrada por la costa no han sido muy masivos) y la grabación de lo ocurrido. En el debe de este Gobierno neofranquista (y del Gobierno anterior de Zapatero) está la extrema política represiva con la inmigración, gráficamente expresada en las cuchillas de las vallas de Ceuta y Melilla, o en los CIEs (Centros de Internamiento de Extranjeros, denunciados por malos tratos, indefensión, falta de atención médica, etc.). En la misma línea va la apabullante presencia policial en barrios de inmigración para proceder a identificaciones arbitrarias (según fuentes jurídicas, ilegales), y la incursión de la policía a la entrada de locales con presencia de inmigrantes (ONGs, abogados de inmigración), o incluso dentro de ellos.
Explotación o represión… siempre en interés del capital
En los últimos años han muerto o desaparecido 890 personas en el Estrecho, intentando emigrar. Esta cifra no incluye el dato de los que han intentado entrar por Ceuta o Melilla. Es una auténtica carnicería. De igual forma que muchos jóvenes y trabajadores de aquí se buscan la vida en Alemania o Suiza, también los de otros países (muchos en guerras estimuladas por el imperialismo) eligen emigrar para vivir mejor. Una necesidad impuesta por la brutal opresión del imperialismo, del capitalismo. Y los gobiernos capitalistas (y, por cierto, al frente de ellos la Comisión Europea, que ahora se las da de progresista), mientras permiten la sobreexplotación laboral de un sector de ellos, reprimen o expulsan salvajemente a los que consideran que sobran, demostrando así que, para ellos, no somos más que carne de cañón para los insultantes beneficios del capital.

Es necesario reclamar con fuerza la dimisión de Fernández Díaz, represor por igual de los trabajadores nativos o inmigrantes. Él es un digno continuador de la saga familiar (su padre fue sargento de la Guardia Urbana barcelonesa en los negros años 40, cuando 15.000 personas fueron expulsadas de sus chabolas y obligadas a malvivir en auténticos campos de concentración).
Demostrando sus vinculaciones con el Gobierno, el PSOE no se ha sumado a la exigencia de dimisión del ministro presentada por IU. Su argumento es que ¡hay que esperar a la investigación abierta! Muy al contrario, la exigencia de dimisión debe acompañarse de una política de clase con respecto a los inmigrantes: sumar sus reivindicaciones a las de defensa de la educación y sanidad públicas, a las laborales, a las de otros derechos democráticos. La movilización organizada y masiva contra este Gobierno debe incluir al sector más explotado de los trabajadores.
¡Basta de muertes en el Estrecho, en Ceuta y Melilla! ¡Basta de represión a la inmigración! ¡Cierre de los CIEs! ¡Nativa o extranjera, la misma clase obrera!
ULISES BENITO. 

8 de marzo de 2014

DIA DE LA MUJER TRABAJADORA.

Cada día 8 de Marzo se conmemora la lucha de la mujer trabajadora reivindicando la igualdad. Los inicios son los hechos que sucedieron en esa fecha, cuando 146 mujeres murieron en la fábrica textil Cotton de Nueva Yorken un incendio provocado por la Patronal, ante la negativa a abandonar un encierro de protesta por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían. 

El sistema capitalista venía desarrollándose sobre la base de una explotación feroz de la clase trabajadora y en particular, de una de sus capas más oprimidas, reprimidas y vejadas. LA MUJER TRABAJADORA A escala mundial, los niños y las mujeres, eran sometidas a todo tipo de trabajos en las condiciones más humillantes posibles, (y en cierta medida continúa) aunque en la actualidad nos quieran hacer creer que se respetan los Derechos Humanos, cuestión que queda en entredicho ante tanta hipocresía.

Consideramos igualmente cierto que es el capitalismo y ningún otro sistema social de clase anterior, el que ha proletarizado e incorporado a la mujer a la producción social, explotándola como obrera y como mujer. Con la introducción de la mano de obra femenina en las fábricas, el capitalismo viene desarrollando y fortaleciendo a su propio sepulturero: La clase obrera. 

La mujer trabajadora, bajo el sistema capitalista, vive una doble explotación, pues es la esclava del esclavo. Por un lado sufre la explotación derivada de su posición en el sistema de producción, con salarios en torno a un 30 % más bajos que el varón y a la vez sufre la violencia de género brutal y degradante contra la que es preciso seguir rebelándose. 

En su obra “El Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”, Federico Engels nos cuenta cómo el origen de la opresión de la mujer se debe a una cuestión material. "Según la teoría materialista, el factor decisivo en la historia es, a final de cuentas, la producción y reproducción de la vida inmediata. Pero esta producción y reproducción es de dos clases. De una parte, la producción de los medios de existencia, de productos alimenticios, de ropa, de vivienda y de los instrumentos que para producir esto se necesitan, de otra parte, la producción del hombre mismo, la continuación de la especie. El orden social en el que viven los hombres en una época o en un país dados está condicionado por estas dos especies de producción: por el grado de desarrollo del trabajo, de una parte, y de la familia de la otra".

Igualmente Engels explica en ese mismo libro, cómo la sujeción de la mujer a la economía doméstica determinó las bases de la opresión de género: "El primer antagonismo de clases que apareció en la historia coincide con el antagonismo del hombre y la mujer con la monogamia, la primera opresión de clases, con la del sexo femenino por el masculino". La primera expresión de la sociedad de clases fue la gestación de la opresión femenina.

En ese estudio quedó demostrado que la opresión de la mujer tiene su origen en la sociedad de clases y por lo tanto la lucha contra la opresión de la mujer es también parte de la lucha de la clase obrera contra la opresión capitalista. La opresión de la mujer no es un problema de género en abstracto. 

De hecho, la mujer burguesa, sobre todo, cuando se convierte en una Empresaria, está interesada en mantener a la mujer proletaria en sus condiciones de opresión, tanto económica como en el seno de la familia. La opresión de género es parte del engranaje de la opresión de clase. En los momentos decisivos y por lo general, cada mujer, como cada hombre, se posiciona ante los problemas sociales en función de los intereses de la clase a la que pertenece.


En el proceso histórico, sobre todo en momentos de agitaciones sociales, luchas y protestas, el papel de la mujer es crucial y a veces se pone a la vanguardia de la lucha. Ante las necesidades de desarrollo del capitalismo, se produce la incorporación de la mujer al trabajo. Su nueva posición en los medios de producción sienta las bases de la emancipación de la mujer. La mujer toma conciencia de la doble opresión a la que está sometida, por una parte la opresión capitalista en su puesto de trabajo asalariado y la explotación dentro de su hogar; ya que la incorporación al trabajo no la exime de sus responsabilidades domésticas.

En lo que respecta a la opresión capitalista en la fábrica, en el taller, y en los demás puestos como asalariada, la mujer es consciente también de cómo sus condiciones laborales son peores que las de sus compañeros masculinos. Las mujeres toman conciencia de que son la capa más reprimida de la clase trabajadora. El papel que juega la mujer en la vanguardia de las rebeliones, levantamientos y procesos revolucionarios es notorio, situándose a la cabeza de las luchas por las reivindicaciones de la clase trabajadora, en numerosos ejemplos históricos, como hemos visto en estos últimos meses en las revoluciones de los pueblos del mundo árabe. 

Cuenta la historia que “las obreras de algunas fábricas textiles se declararon en huelga y enviaron a sus delegadas a los diversos comités metalúrgicos solicitándoles que secundaran la huelga, objetivo que consiguieron a pesar de la consigna que desaconsejaba la proclamación de la huelga por temor a que las autoridades enviaran al ejército contra los trabajadores. Muchas de estas obreras eran esposas de soldados”. 

“Las mujeres salieron a la calle y se dirigieron a los soldados, que después se negaron a disparar contra las trabajadoras, volviendo sus armas contra los opresores”(…) Las manifestaciones de esas mujeres, todas obreras, se expresaba al grito de "¡Pan! ¡Paz¡ ¡Justicia¡”…. El movimiento huelguístico cobró mayor fuerza y las consignas anteriores fue sustituida por las de: "¡Abajo la autocracia!" y "¡Abajo la guerra!"(…)


La importancia que tiene el método del materialismo dialéctico en el análisis de la cuestión de la mujer se hace evidente cuando comprobamos los logros de los inicios de la transformación socialista para igualar en derechos a hombres y mujeres, como se plantea desde las izquierdas. Los incipientes estados sociales y socialistas no sólo otorgan la igualdad de derechos jurídicos y políticos, sino que hacen todo lo posible para dar acceso real a las mujeres a todos los ámbitos culturales y económicos, mientras que las derechas pretenden hacer girar hacia atrás la rueda de la historia, defendiendo políticas reaccionarias que resumen en la frase “la mujer, con la pata quebrada y en casa”. 

La participación de las mujeres en la vida política es impulsada por las luchas sociales, sindicales y vecinales de masas desde las izquierdas, planteando la idea de la necesidad de que las mujeres no deben militar en asociaciones separadas, sino que tienen que ser miembros de pleno derecho de los partido y los sindicatos, con los mismos derechos y las mismas obligaciones y participando en todos los ámbitos y niveles de la sociedad. Para ello se crean unos órganos en cada organización regional o local con el objetivo de promover actividades y la militancia de las mujeres, donde también se les proporciona formación política, surgiendo posteriormente grupos feministas que se separan de la clase trabajadora derivando hacia posiciones pequeño-burguesas. 

Para poder liberar a la mujer del yugo del hogar se hacen imprescindibles y necesarias la socialización de las tareas relacionadas con el mantenimiento del hogar. La creación de lavanderías, comedores sociales, casas de infancia, colegios, institutos, universidades, lugares de ocio, hospitales, geriátricos..., que es lo que puede dar posibilidades reales de participación de la mujer en la vida política y cultural de la sociedad, a la vez que se podrían crear miles de puestos de trabajo que ayudaría a luchar contra el paro forzoso y daría un impulso al desarrollo social y al progreso humano. 

Junto con otras lacras del capitalismo, también la mujer está cada día más concienciada en luchar contra la prostitución y la violencia de género, que es una herencia del régimen capitalista y del machismo precedente y ancestral, donde el hombre se cree el “dueño” de la mujer, por lo que es preciso seguir la lucha para superarlo pero, para algunos investigadores, la única manera de acabar con esta plaga social se encontrará en la reinserción de estas mujeres en el mundo productivo y su organización en el partido y los sindicatos, dignificándolas mediante un trabajo digno y bien remunerado. Para ello, las Administraciones públicas deben proporcionar a las ciudadanas y ciudadanos un puesto de trabajo digno y bien remunerado que debe ser el primer objetivo de lucha social para avanzar hacia la emancipación y el verdadero socialismo. 

La mejor manera de acabar con la prostitución y con el terrorismo doméstico será transformando el sistema económico, social y cultural herencia del capitalismo. Los cambios que plantea el reformismo, dado el estrecho margen de inversiones sociales que permite el capitalismo, tienen serias limitaciones que provienen de la situación de atraso heredada y de su crítica situación económica, que han sido incapaces de superar los gobiernos que han actuado desde el inicio de la llamada transición. 

Las leyes más progresistas y sociales que han sido aprobadas que entraban en los planes del gobierno no pueden verse plenamente realizadas en su totalidad, por falta de recursos, dado que todos los gobiernos de Europa, de uno u otro signo, se han doblegado a la hoja de ruta de austeridad marcadas por los imperialistas desde el exterior, para salvar al capitalismo de su bancarrota. 

Cualquier gobierno de izquierdas que no trate de superar las lacras del modelo capitalista caduco y degenerado, cuyas instituciones arcaicas, rutinarias, asfixiantes y corruptas no sirven a los pueblos, que sigue condenando a la mujer de la clase trabajadora a trabajos forzados y degradantes desde la infancia hasta su muerte, no resiste el más mínimo análisis ético. 

En una sociedad moderna, democrática y justa, la absorción completa de las funciones económicas de la familia por la sociedad socialista, al unir a toda una generación por la solidaridad y la asistencia mutua, debía proporcionar a la mujer, y en consecuencia a la pareja, una verdadera emancipación del yugo secular, pero eso es completamente imposible bajo el capitalismo, por ello, el socialismo no es una “utopía” como insisten en decir los capitalistas, sino que se ha convertido ya en una “necesidad”. 

Históricamente se realizaron algunos intentos de avanzar hacia el socialismo, pero no fue posible realizar transformaciones profundas en la familia aunque algunos gobiernos pusieran en ello buena voluntad, sino porque bajo el capitalismo nunca permitirá la burguesía que haya suficientes recursos para realizar el socialismo, por lo que es una de las premisas fundamentales del inicio de la lucha por el socialismo, dotar al Estado de una Banca Pública, democráticamente gestionada al servicio de la sociedad a la vez que se renacionalicen las empresas claves para poder planificar la economía y salir de la crisis aumentando drásticamente la producción, el consumo y el bienestar, mediante un reparto justo de la riqueza generada socialmente. 

Grandes logros sociales vimos en los países nórdicos donde, bajo políticas profundamente socialdemócratas, la mujer avanzó en sus conquistas sociales. Igualmente en los inicios de los procesos vividos durante un corto período de tiempo en los países del Este, mal llamados de “socialismo real”, donde pronto quedó cortado el intento de mejoras prolongadas tanto en los avances de los derechos de la mujer como en el del resto de la población, debido a la degeneración burocrática. 

La desconfianza hacia el Estado “soviético estalinizado” y sus casas cuna, sus jardines de infancia y sus diversos establecimientos, las obreras, y después de ellas, las campesinas más avanzadas, apreciaron las inmensas ventajas de la educación colectiva y de la socialización de la economía familiar, pero por desgracia, la sociedad fue demasiado pobre y demasiado poco civilizada y las direcciones políticas no estuvieron a la altura de las circunstancias cometiendo abusos enormes y errores garrafales y trágicos de degeneración burocrática. Los recursos reales del Estado no correspondían a los planes y a las intenciones de la política que se quiso aplicar. El 3 % de la burocracia llegó a consumir el 64 % de la producción. La familia no puede ser abolida, sobre todo, en un estado de escasez: Para progresar hay que reemplazarla en un estado de bienestar socialmente avanzado. 

“La emancipación verdadera de la mujer es imposible en el terreno de la ‘miseria socializada'. La experiencia reveló bien pronto esta dura verdad, formulada por Marx". La crítica situación económica de Rusia y las dificultades derivadas del atraso del país limitaron los avances de la revolución en lo que respecta a cambios. Si la revolución no hubiese sido traicionada, si se hubiese implantado un régimen de democracia obrera sana y no la Dictadura “contra el proletariado”, que impuso Stalin con su errónea política, quizás un socialismo sano y democrático se hubiera extendido a Europa y la sociedad rusa hubiera podido transformarse plenamente y posiblemente el resto del mundo avanzando hacia el socialismo, con democracia, libertad y justicia. 

La degeneración estalinista supuso un atraso y una pérdida de todas aquellas conquistas que habían iniciado la emancipación de la mujer, volviendo a dar vida a condiciones propias del sistema capitalista que hicieron retroceder la posición de la mujer en cuanto a su lucha por la emancipación. 

La mujer, que bajo el capitalismo es utilizada como mano de obra esclava para la reproducción de la mano de obra, debe comenzar a dejar de ser una ‘hermana de la caridad', en el sentido político del término, para tomar parte activa y de forma directa en todos los frentes de batalla en la lucha por el socialismo. 

Dada las actuales condiciones de crisis económica en la que el capitalismo ha hundido a la humanidad, la clase obrera no tiene más salida que la lucha, y la mujer trabajadora volverá a jugar un papel clave, superior incluso a otras etapas históricas, tanto en el terreno sindical como en el político. Pero tiene que ser en una “lucha unitaria en un plano de igualdad, sin distinción de sexos, razas, religión, ni ninguna otra condición”. 

COLECTIVO “CLARA ZETKIN”. (*)
MÁLAGA. 

(*) Clara Zetkin fue una luchadora de la política para la mujer, defensora de la lucha por la igualdad y el derecho al voto, impulsando el movimiento femenino en la socialdemocracia alemana. Desde 1891 y 1917 editó el periódico "Igualdad" y en 1907 fue elegida la responsable de la nueva Oficina de la Mujer del Partido Socialdemócrata Alemán. 
Fue ella la que propuso que a partir del 8 de marzo de 1911, dicha fecha se considerara el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA”.

7 de marzo de 2014

UN DIAMANTE EN EL AGUA.

OPINIÓN. Camino a Laponia. Por Sergio Brenes
Concejal socialista en el Ayuntamiento de Málaga
07/03/14. Opinión. Brenes, edil por el PSOE en el Ayuntamiento de Málaga, escribe en EL OBSERVADOR  sobre el tarifazo de EMASA. “El alcalde es transparente como el agua de una ciénaga en la que pretende esconder hasta el manejo del último céntimo de este Ayuntamiento de Málaga. Si el agua es un derecho de todos, también es un derecho de los ciudadanos el saber lo recaudado”.
Un diamante en el agua
EL acceso al agua potable es un derecho humano. Así lo reconoció de forma explícita el 28 de julio de 2010, a través de la Resolución 64/292, la Asamblea General de las Naciones Unidas. Pero el Partido Popular entiende el  agua como otro lucrativo bien con el que hacer negocio.
EN el Ayuntamiento de Málaga ya se sabe, De la Torre ha sumado el cobro del agua a sus políticas de recaudación y estrangulamiento hasta el ahogo a las familias malagueñas. Todo para tratar de disminuir la deuda municipal que ha acumulado en sus años de despilfarro y que nos ha llevado a ser la segunda ciudad más endeuda por habitante de España.
TRAS subir la contribución urbana, todas las tasas y licencias de Urbanismo, subir lo cobrado por la ocupación de vía pública, disparatar los recibos para los vados de garajes, cobrar hasta por los informes de atestados de tráfico e incentivar a los policías locales de la ciudad de Málaga para que multen a los ciudadanos, ahora De la Torre trata de vender agua a precio de diamante.
EL mismo alcalde generoso que en menos de 2 años ha perdonado en convenios urbanísticos de La Térmica y Repsol a ENDESA y a un banco gallego, respectivamente la nada despreciable cantidad de 130 millones de euros. Sí, De la Torre les ha regalado a un banco y a una eléctrica 21.630 millones de pesetas que eran de los malagueños.
LOS ciudadanos, hartos de tanto engaño y factura en mano, muestran su indignación firmando contra el nuevo tarifazo del agua en la campaña que lleva a cabo la Iniciativa Ciudadana, que engloba un centenar de colectivos vecinales, sociales, sindicales de Málaga.
¿RECUERDAN aquella otra subida del agua que los malagueños sufrimos en el año 2005? ¿Se acuerda como el alcalde intentaba acallar las críticas con otro insulto a nuestra inteligencia? Con la gran calidad del agua de Málaga no íbamos a necesitar champú, ni detergente ¿Le suena algo la estrategia de intentar distraer la atención sobre la nueva subida con un nuevo invento de De la Torre y sus declaraciones esperpénticas para desviar el debate hacia su persona y no hacia las facturas que siguen llegando? ¿Qué pasará cuando se vaya el invierno malagueño aprovechado para encarecer el agua y lleguen los meses de primavera-veraño-otoño de Málaga con sus temperaturas elevadas y las necesidades de refrescarse e incluso de poner lavadoras para lavar camisas y camisetas?
BARREÑOS aparte, la estrategia esta vez ha salido mal. El alcalde ha quedado muy tocado por su palangana de 11 litros cronómetro en mano. De la Torre ha ridiculizado a Málaga ante toda España. Ahora anda intentando recomendar a alguna presidenta de asociación de vecinos en el carnaval de su barrio que plante cactus ya que se riegan con el propio rocío nocturno para, a renglón seguido, preguntarle a esa señora, pensionista que vive sola, que cuántas lavadoras pone.
EL Partido Popular de Málaga ha impartido un máster en convertir una medida más justa y razonable como es el cobro del agua por consumo de cada persona en una herramienta de la desigualdad y del castigo a los malagueños.
HASTA el 72% de los hogares malagueños, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), está compuesto por personas que viven solas, por parejas de jóvenes o mayores y por familias con un hijo. En ellos ha fijado su vista el Partido Popular para estrujarles un poco más su maltrecho bolsillo, sin tener en cuenta la situación económica de los mismos, son los elegidos para sacarles más ingresos para EMASA y para el Ayuntamiento.
FUE en el año 2009 cuando el Partido Socialista en el Ayuntamiento de Málaga propuso que en Málaga EMASA facturase el agua por consumo de las personas. Se recogía así una recomendación del Defensor del Pueblo de Andalucía y se intentaba propiciar un sistema de tarifa más justo para todos e implementar medidas de ahorro del consumo del agua en la Ciudad. El señor alcalde del PP Francisco de la Torre lo rechazó.
EL paso del tiempo en la Casona del Parque, como tantas veces y con otras decenas o cientos de propuestas e iniciativas que, en principio fueron rechazadas por la arrogancia de la mayoría absoluta mal entendida por el mal gobernante, ha acabado dando la razón no sólo a los socialistas del Ayuntamiento de Málaga sino al sentido común.
PERO el Partido Popular como San Pablo caído del caballo ha cogido la propuesta socialista y la ha convertido en injusta y en un castigo para los malagueños a través de modificar los bloques de consumo. Una subida encubierta que dejará más llenas las arcas de EMASA y más vacíos los bolsillos de los ciudadanos a través de la modificación de los bloques de consumo.
HA sido tal el despropósito que hasta aquellos ciudadanos con consumos medios considerados ejemplarizantes por EMASA que han gastado menos de 112 litro al día por habitante han visto incrementadas sus facturas. Es usted un ciudadano tan responsable con el consumo del agua que le voy a encarecer el recibo. Habló el alcalde desde la tranquilidad de su sueldo de 6.500 euros al mes de la “satisfacción moral” que deben sentir ese 60% de familias malagueñas que apenas llegan a final de mes y a los que él les ha preparado una subida del agua. Le falta al alcalde del PP recomendarnos baños de 11 litros a los malagueños para que no cojamos una pulmonía.
EN el Consejo de Administración de EMASA a los miembros del Partido Socialista se les niega por parte del alcalde del PP el acceder a los informes técnicos, ni informes económicos, ni a conocer la recaudación de los primeros meses de la nueva tarifa.
EL alcalde De la Torre es transparente como el agua de una ciénaga en la que pretende esconder hasta el manejo del último céntimo de este Ayuntamiento de Málaga. Si el agua es un derecho de todos, también es un derecho de los ciudadanos el saber lo recaudado por el Ayuntamiento y sus empresas vía ingresos de tasas e impuestos que salen de los bolsillos de los malagueños y saber cómo y en qué se los gasta. El PP hace años que convirtió la “ciudad del paraíso” en el mundo pantanoso de las tinieblas.

5 de marzo de 2014

TEORÍA ECONÓMICA.

 Las crisis capitalistas.

“Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecerán nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua” (1) 

Todos los periodos de auge y depresión del sistema capitalista muestran rasgos comunes y aspectos diferentes. No obstante, cuando abordamos el análisis de la crisis del capitalismo nos interesa conocer cuáles son sus causas esenciales, su mecánica interna, teniendo en cuenta además que Marx no dejo acabado en ningún trabajo una sistematización teórica de las crisis. Este hecho reconocible no impide entender sin embargo, que toda la obra de Marx esta recorrida por la idea de que las crisis son inseparables del modo de producción capitalista.

Para los teóricos de la economía burguesa hinchados por el método del empirismo y su formación filosófica positivista, el proceso de producción y acumulación capitalista es ilimitado. Su concepción del desarrollo histórico descarta que el capitalismo sea una formación social transitoria. Como siempre ocurre, cualquier clase dominante de una sociedad basada en la opresión de clase considera su posición en el desarrollo de la civilización humana como el último escalón del progreso. Ocurrió con los patricios en la sociedad esclavista, ocurrió con la nobleza en la sociedad de la servidumbre feudal y, como no podía ser menos, ocurre con la burguesía en la sociedad capitalista. Esta forma de razonar es un reflejo de las condiciones de existencia de estos señores pues, tal como Marx afirmó, "en última instancia el ser social determina la conciencia".

En general todas las escuelas de la economía política burguesa consideran que cuando la crisis estalla, tan sólo se necesita encontrar aquellos factores con los que lograr el restablecimiento  del equilibrio entre la producción y la demanda, para resolver el problema. En otras palabras, los teóricos burgueses consideran resoluble el fenómeno de las crisis, que representan como accidentes puntuales en un proceso de ascenso continuado de producción y creación de civilización.

Para la economía marxista, que se basa en el materialismo dialéctico, el punto de partida para abordar el problema de las crisis capitalistas es justamente el contrario. El sistema capitalista tiene un carácter transitorio, no es eterno, como ninguna formación socioeconómica ni modo de producción lo es. Por esa razón es necesario establecer las relaciones que existen entre el desarrollo del capitalismo con sus crisis, que aparecen cíclicamente y son consustanciales a él, y los propios límites objetivos del capitalismo.

La anarquía de la producción capitalista.
Marx, en El Capital, demostró las leyes que explican el funcionamiento de la producción, la distribución y el consumo de mercancías y que caracterizan el sistema capitalista. Para Marx el motor del sistema capitalista es la lucha por el máximo beneficio, lo que supone una diferencia fundamental con otros modos de producción anterior. Además lejos del cuadro idílico que los economistas burgueses pretenden transmitir sobre el funcionamiento lógico y ordenado del capitalismo, Marx señaló su carácter anárquico. La producción capitalista no esta fundamentada en ningún plan económico, sino en las fuerzas ciegas del mercado, y este hecho es lo que hace que la acumulación capitalista siempre choque contra límites.

Si consideramos los países avanzados durante los últimos veinte años, el crecimiento económico y la aplicación de nuevas tecnologías de la información crearon las condiciones para que los "teóricos" de la burguesía desarrollaran "nuevos paradigmas" económicos. El ciclo virtuoso de la nueva economía parecía no tener fin. Las acciones se disparaban, las empresas de Internet crecían sin freno, las industrias tecnológicas especialmente las ligadas con las telecomunicaciones y la telefonía móvil conseguían beneficios históricos, la bolsa rompía todos los límites, y el consumo había encontrado un nuevo Eldorado. Todos los hechos aparentemente desmentían la teoría marxista de la crisis de sobreproducción, y sin embargo, para mal de la burguesía y sus abogados en el mundo culto y refinado del pensamiento económico, ésta llegó y afectó al corazón del Imperio, a los EEUU. Actualmente la crisis de sobreproducción y sus efectos recesivos, afectan al conjunto de la economía mundial. EEUU, América Latina, Japón, África, están inmersos de lleno en la recesión, incluso Europa esta viviendo los primeros coletazos de la caída económica.

Los marxistas situamos las causas de las crisis capitalistas en el propio corazón del sistema, en la contradicción derivada del carácter social que la producción adquiere bajo el capitalismo y el carácter individual de la apropiación. Bajo el capitalismo el desarrollo de las fuerzas productivas y la división internacional del trabajo ha transformado completamente el carácter de la producción. Ésta se realiza como producción en masa, donde la participación de millones de trabajadores es imprescindible para asegurar el funcionamiento cotidiano del sistema.

Como resultado lógico de la concurrencia capitalista, entre los dueños de capital se desata una feroz competencia por conseguir una tasa de beneficios mayor, hecho que tendrá implicaciones muy serias en el funcionamiento general del sistema. Normalmente los capitales afluirán a aquellas ramas de la producción que ofrecen más margen de ganancia, aunque ello implique un elevado desembolso de capital fijo. Es lo que ha ocurrido en la segunda mitad de los años 90 en EEUU, donde las inversiones en tecnología de la información (ordenadores, chips, redes, telefonía móvil) han crecido extraordinariamente hasta alcanzar en ese periodo el 80% de la inversión de capital total en EEUU. Mientras las ventas compensen el desembolso de la inversión, ésta será rentable pues los beneficios están asegurados. Sin embargo, en un momento dado, estas inversiones que lógicamente se transforman en bienes de consumo, llegan a un límite. Muchos capitalistas han invertido sus capitales en estos sectores punta con el objetivo de conseguir beneficios rápidos y mayores que en otras ramas de la producción, pero al final se produce una sobre-inversión de capital, es decir las inversiones no se amortizan tan rápidamente e incluso no compensan porque el mercado esta saturado de mercancías. Ésta es actualmente la situación con los ordenadores y toda la industria de telecomunicaciones. La consecuencia de esta sobre-inversión constante en bienes de capital con el objetivo de obtener más beneficios, consecuencia lógica de la producción capitalista, es la sobreproducción y la sobrecapacidad productiva instalada. En definitiva existe demasiada abundancia de todo, abundancia que el mercado no puede absorber. A partir de ese momento comienza la espiral de caída en la tasa de beneficios, desinversiones, despidos masivos, cierre de fábricas, en definitiva destrucción de fuerzas productivas. Como Marx señaló, las crisis son la prueba de la rebelión de las fuerzas productivas contra la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad capitalista.

La crisis de sobreproducción.
Marx afirmó invariablemente que las crisis periódicas de sobreproducción son el reflejo de los límites del proceso de acumulación y que las razones de estos límites no hay que buscarlas en causas externas al proceso productivo, ni en factores parciales, sino que forman parte inseparable de la dinámica interna de la producción capitalista y la materialización de la plusvalía.

El capitalismo tomado como sistema socioeconómico está condenado. Al igual que los modos de producción que le precedieron, el choque entre el avance de las fuerzas productivas y la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad y el estado nacional provocan crisis tras crisis, creando las condiciones materiales para su derrumbe. Sin embargo Marx negó que el capitalismo muriese de muerte natural, pues la clase dominante buscaría salidas a la crisis orgánica de su sistema aunque eso supusiese aplastar a los trabajadores físicamente y poner a la civilización al borde de la destrucción. Los abogados del capital pronto olvidan que en el siglo pasado dos guerras mundiales y regímenes monstruosos como el de Hitler, Mussolini o Franco fueron la respuesta del capital a la amenaza de la revolución mientras en el mundo, y especialmente en el continente europeo, la sangre inocente de millones de trabajadores y jóvenes se vertía para mantener a flote el sistema.

En realidad, la violencia y la destrucción son signos genéticos de esta sociedad; por eso el capitalismo no es reformable. La crisis del capitalismo y el avance de las fuerzas productivas han creado condiciones maduras para la transformación de la sociedad y el desarrollo de otro modo de producción superior, basado en la socialización de los medios de producción y la planificación democrática de la economía. No obstante, para alcanzar esa situación, como Marx y los grandes teóricos del marxismo no se cansaron de señalar, es necesario el derrocamiento revolucionario de la burguesía y, para ello, la acción consciente de la clase obrera es imprescindible. Es decir: el factor subjetivo, la existencia de una dirección revolucionaria de las masas oprimidas, es una condición indispensable para liquidar el orden capitalista.

La polémica de las crisis en la izquierda marxista.
Si el análisis anterior siempre ha sido el punto de partida de los marxistas revolucionarios, la cuestión de las crisis y su casuística ha provocado polémicas intensas en el seno del movimiento marxista.

Rosa Luxemburgo, que dedicó una parte muy importante de su producción teórica al análisis de las crisis y su metodología, mantuvo una ardua discusión al respecto con Lenin y Trotsky y otros dirigentes del Partido Bolchevique. En su obra La acumulación del capital, Rosa Luxemburgo se interroga sobre la dinámica interna de las crisis de sobreproducción. Para ella el factor que explicaba la resolución de estas crisis era el hecho de que el capitalismo no existía de forma pura, es decir: la sociedad capitalista dividida en asalariados y dueños de medios de producción coexistía con otras formas económicas no capitalistas que eran dominantes en las colonias y todavía sobrevivían en aquellos países donde el capitalismo estaba ampliamente desarrollado. De estas zonas y países provenía la demanda necesaria para resolver las dificultades que se presentaban a la acumulación, pero al mismo tiempo creaban las condiciones para la crisis del sistema y su colapso.

"De este modo, mediante el intercambio con sociedades y países no capitalistas", escribía Rosa Luxemburgo, "el capitalismo va extendiéndose más y más, acumulando capitales a costa suya, al mismo tiempo que los corroe y los desplaza para suplantarlos. Pero cuantos más países capitalistas se lanzan a esta caza de zonas de acumulación y cuanto más van escaseando las zonas no capitalistas susceptibles de ser conquistadas por los movimientos de expansión del capital, más aguda y rabiosa se hace la concurrencia entre los capitales, transformando esta cruzada de expansión en la escena mundial en toda una cadena de catástrofes económicas y políticas, crisis mundiales, guerras y revoluciones.

"De este modo el capital va preparando su bancarrota por dos caminos. De una parte, porque al expansionarse a costa de todas las formas no capitalistas de producción, camina hacia el momento en que toda la Humanidad se compondrá exclusivamente de capitalistas y obreros, haciendo imposible, por tanto, toda nueva expansión y, como consecuencia de ello, toda acumulación. De esta manera, en la medida en que esta tendencia se impone, el capitalismo va agudizando los antagonismos de clase y la anarquía política y económica internacional en tales términos que mucho antes que se llegue a las últimas consecuencias del desarrollo económico, es decir, mucho antes de que se imponga en el mundo el régimen absoluto y uniforme de la producción capitalista, sobrevendrá la rebelión del proletariado internacional, que acabara necesariamente con el régimen capitalista" (Rosa Luxemburgo, La acumulación de capital, Editorial Grijalbo, México 1966, página 380).

La rebelión del proletariado mundial se produjo con las convulsiones de la I Guerra Mundial, donde las contradicciones inter-imperialistas, la lucha encarnizada por los mercados y el reparto colonial jugaron el papel decisivo. Sin embargo, en esta interpretación de las crisis y sus causas, Rosa Luxemburgo comete varios errores.

En primer lugar, la concurrencia de los capitales en el mercado mundial, y más específicamente en los países coloniales, no se debe a la imposibilidad de realizar la plusvalía en las metrópolis imperialistas, sino a la búsqueda de tasas de ganancias más elevadas. En segundo lugar, el capitalismo se desarrolla, tal como Marx explicó en El Manifiesto Comunista, integrando al conjunto del planeta en un único mercado mundial mediante la producción y comercialización de mercancías. Es falso que, en la medida en que la humanidad se va polarizando entre asalariados y capitalistas, el proceso de acumulación se vea totalmente imposibilitado, como la experiencia ha demostrado; del mismo modo que es falsa la idea de que el final del reparto colonial y el desarrollo de las formas de producción capitalistas como dominantes en estos países hacen imposible toda nueva expansión. Una crítica razonada de las posiciones de Rosa Luxemburgo, así como una formulación mucho más sólida y convincente de las causas de las crisis, la encontraremos en los trabajos económicos de Lenin y Trotsky, especialmente en El imperialismo, fase superior del capitalismo, así como en los polémicos textos que sobre esta materia escribió Trotsky en los años veinte y que abordaremos en próximos artículos.

Las causas motrices de la crisis.
La lucha por las colonias sigue siendo una parte de la política del capitalismo imperialista. Por completamente que sea dividido el mundo, el proceso nunca termina, sino que coloca una y otra vez en el orden del día la cuestión de la nueva división del mundo de acuerdo con las nuevas relaciones entre las fuerzas imperialistas.

La curva de desarrollo económico tiende, a través de todas sus oscilaciones hacia abajo, y no hacia arriba. Sin embargo, ¿quiere decir esto que el fin de la burguesía llegará automática y mecánicamente? De ningún modo. La burguesía es una clase viva que ha retoñado sobre determinadas bases económico–productivas. Esta clase no es un producto pasivo del desenvolvimiento económico, sino una fuerza histórica, activa y enérgica. Esta clase ha sobrevivido, o sea que se ha convertido en el más terrible freno de la evolución histórica, lo cual no quiere decir que esta clase esté dispuesta a cometer un suicidio histórico ni que se disponga a decir: "Habiendo reconocido la teoría científica de que yo soy reaccionaria, abandono la escena." Evidentemente ¡esto es imposible! Por otra parte no es suficiente que el Partido Comunista reconozca a la clase burguesa como condenada y casi suprimida para considerar segura la victoria del proletariado. No. ¡Todavía hay que vencer y tirar abajo la burguesía! (León Trotsky, Una escuela de estrategia revolucionaria
Ediciones del Siglo, Buenos Aires 1973)

En el artículo anterior señalábamos las polémicas que se desarrollaron en el movimiento marxista a la hora de caracterizar las causas motrices de las crisis. Como explicábamos, la lucha por el mercado colonial juega un papel de primer orden en la exacerbación de las contradicciones inter-imperialistas pero afirmar, como hacía Rosa Luxemburgo, que el fin del reparto colonial traería la imposibilidad de materializar la plusvalía y supondría el muro contra el que chocaría la acumulación, representaba un esquematización equivocada de la teoría económica del marxismo. En cualquier caso la valía de las aportaciones de esta gran revolucionaria radicaba en el estímulo que proyectaba sobre el debate teórico en la izquierda marxista, tan rico en aquellos tiempos y que fue extirpado policialmente por el estalinismo.

Lenin dedicó una gran atención a estos problemas. Su libro El desarrollo del capitalismo en Rusia fue una gran aportación a la polémica que durante mucho tiempo desarrollaron los marxistas rusos contra los populistas, los cuales negaban la posibilidad del desarrollo del capitalismo en Rusia a causa de la estructura semi-feudal de la propiedad agraria, el peso de la economía campesina en el conjunto de Rusia y la pauperización de las masas campesinas. En un famoso artículo titulado Sobre la caracterización del romanticismo económico, Lenin contesta el punto de vista de los populistas rusos y aborda otras relacionadas con las crisis: "Cuando los populistas afirman que el mercado extranjero es la salida a la ‘dificultad’ con que tropieza el capitalismo para la realización del producto, no hacen más que encubrir con esta frase el triste hecho de que el ‘mercado extranjero’ es la salida a la ‘dificultad’ con que ellos tropiezan para no comprender la teoría." (...) "No sólo los productos que existen bajo la forma de medios de consumo, sino también aquellos que existen bajo la forma de medios de producción, todos ellos se realizan siempre entre ‘dificultades’, a través de constantes oscilaciones, cada vez más fuertes a medida que se desarrolla el capitalismo, entre una furiosa concurrencia que obliga a todo empresario a aspirar a una extensión ilimitada de la producción, rebasando las fronteras del propio estado y lanzándose en busca de nuevos mercados a países no absorbidos aún por el sistema de circulación capitalista de mercancías. Y así hemos llegado al problema de por qué el mercado extranjero es necesario para un país capitalista. No es, ni mucho menos, por que el producto no pueda realizarse en modo alguno dentro del orden capitalista. Pensar esto sería disparatado. El mercado externo es necesario porque la producción capitalista implica la tendencia a la extensión ilimitada, por oposición a todos los antiguos sistemas de producción, circunscritos a los límites de la aldea, de la heredad, de la tribu, del territorio o del estado. Mientras que en todos los antiguos sistemas económicos la producción se renovaba siempre del mismo modo y en la misma escala en que venía desarrollándose antes, bajo el régimen capitalista esta renovación es imposible y la extensión ilimitada, el perenne avance se convierte en ley de la producción".

Las teorías sub-consumistas.
En este mismo texto, Lenin critica las teorías sub-consumistas como una explicación de las crisis, ideas que los populistas tomaron de Sismondi: "El análisis científico de la acumulación vino a minar todos los argumentos de esta teoría, demostrando que es precisamente en los periodos que preceden a las crisis cuando aumenta el consumo de los obreros; que el consumo insuficiente (con el que se pretende explicar la crisis) ha existido bajo los más diversos sistemas económicos, mientras que las crisis son características de un sistema solamente, del capitalismo. Esta teoría explica las crisis mediante otra contradicción, a saber, la contradicción entre el carácter social de la producción (socializada por el capitalismo), y el carácter privado individual de la apropiación. (...) La primera teoría las explica [las crisis] partiendo de la contradicción existente entre la producción y el consumo de la clase obrera; la segunda se basa en la contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la apropiación. La primera encuentra, pues, las raíces del fenómeno fuera de la producción (...) la segunda busca estas raíces precisamente en las condiciones de la producción. (...) ¿Pero es que la segunda teoría niega la existencia de una contradicción entre la producción y el consumo, la existencia de un déficit de consumo? Evidentemente no. Reconoce plenamente este hecho pero le asigna el lugar secundario que le corresponde, como un hecho que sólo se refiere a un sector de toda la producción capitalista." (…)

Fuente: Extractos capitulo VII de “Principios de Economía Marxista”.  Autor: J.I.Ramos. (Fundación Federico Engels).  

(1)   Karl Marx. Prefacio a la Contribución de la economía política.



3 de marzo de 2014

RESOLUCIÓN SOBRE BANKIA.

RESOLUCIÓN SOBRE BANKIA ADOPTADA POR LA COORDINADORA FEDERAL DE IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE



A propuesta de Izquierda Socialista de Aragón se aprueba la siguiente resolución sobre el Caso Bankia:


Dados los datos e informes relevantes que se han ido conociendo sobre Bankia, Izquierda Socialista insta a la dirección del PSOE a que se PERSONE en la Audiencia Nacional, como acusación popular, en los dos procedimientos penales abiertos (el procedimiento seguido por la salida a Bolsa y el procedimiento abierto sobre preferentes y obligaciones subordinadas) en el que están imputados directivos de Caja Madrid, Bancaja y Bankia.



En Madrid a 1 de marzo de 2014

1 de marzo de 2014

SUSPENDIDO EL JUICIO DE JUAN CARRASCO.

¡Juan Carrasco readmisión!
JC_1El día 24 de febrero se celebraba el juicio contra la empresa SERUNION por el despido de Juan Carrasco, veteranos activista de la izquierda y delegado de CGT en la empresa. Un nutrido grupo de trabajadores y trabajadoras, de sindicalistas y jóvenes, y representantes de organizaciones obreras de la ciudad, acudimos a apoyarle desde primera hora y nos mantuvimos concentrados a las puertas del juzgado. Cuando empezó el juicio, la sala se abarrotó.
El abogado representante de la empresa empezó a defender el despido. Todos sabemos la forma deshumanizada con la que las empresas tratan en muchos casos a los trabajadores. En búsqueda del máximo beneficio, no escatiman en imponer bajadas salariales, reducciones de jornada, aumento de los ritmos de trabajo y por supuesto despidos. SERUNION ha obtenido en los últimos años beneficios multimillonarios explotando concesiones públicas de cafeterías en decenas de colegios y hospitales en todo el Estado. A pesar de esto, escuchar al abogado de la empresa con tanta soltura y naturalidad explicar los durísimos ataques a la plantilla que han tenido lugar en los últimos meses para aumentar más aun esos beneficios, es realmente indignante. “Necesarios estructuralmente” decía, sin aportar ni un solo dato.
Pero cuando llegó al momento de negar que el despido de Juan Carrasco hubiera sido por motivos sindicales todo su discurso se volvió más turbio y contradictorio aún. Según él, la empresa desconocía la actividad sindical del compañero. Una afirmación totalmente infundada, puesto que es público y notorio que el compañero es un militante activo de la izquierda sindical y política de Málaga, además de tener en cuenta que el despido se dio pocos días después de que la plantilla se negara a aceptar los ataques “necesarios estructuralmente”, fruto de la discusión en una asamblea en la que la argumentación de Juan para dar esa negativa fue determinante. Más difícil de creer se hace aun cuando a reglón seguido, el abogado admitía que SERUNION había sido condenada ya en 2009 por la justicia a readmitir e indemnizar al compañero por represión sindical.
Todos presenciamos un discurso sin escrúpulos, de quien se siente impune para hacer y deshacer en la vida de los trabajadores sin importarle las consecuencias. Así llegó a reconocer de la misma forma tranquila que en julio del año pasado SERUNION había contratado un detective privado para perseguir a Juan fuera de la empresa, atreviéndose incluso a dar detalles de ese seguimiento y de su vida privada durante la exposición. Además de la dudosa legalidad del hecho y la inquietud que cualquier trabajador puede sentir al ser vigilado de forma furtiva por la empresa para la que trabaja, el abogado tuvo que reconocer la total normalidad de la vida de Juan durante el seguimiento.
JC_2Para los asistentes que habíamos ido a apoyar a Juan Carrasco, todo esto ya nos daba la medida de la forma con la que SERUNION trata a los trabajadores, aunque lo que pasó a continuación fue lo realmente grave. El abogado de la Empresa remarcó que el despido de Juan y de otro trabajador fue homologado por el Comité de Empresa dos meses después de las extinciones, al firmar un acuerdo de Suspensión temporal de contratos. Fue el momento en el que el juez paró en seco al representante de SERUNION. Resulta que la presidenta del comité, afiliada a UGT, aparecía en la demanda como parte activa de la represión sindical a Juan previo al despido, y posteriormente la empresa hablaba de un presunto acuerdo de homologación del mismo. Además había participado a favor de la empresa ya en 2008 como testigo contra el compañero en el juicio donde SERUNION también perdió a pesar de su testimonio.
Allí estaba ella de nuevo en este juicio, fuera de la sala esperando para ser llamada y dispuesta a testificar una vez más contra su compañero de trabajo y a favor de SERUNION. El juez la hizo llamar en ese momento, sin esperar al turno de su testimonio. Todo dio un giro inesperado. Por entenderla como parte implicada en la posible vulneración de derechos fundamentales junto a SERUNION, ella también debía ser demandada y ejercer su derecho a asistir al juicio con su propio abogado. El juicio se suspendía en ese momento.
El escandaloso papel de la presidenta del comité de empresa y su apoyo incondicional a  SERUNION en todo el proceso es más grave aun si se tiene en cuenta que pertenece al sindicato UGT. De hecho, muchos compañeros de UGT han participado en la campaña de apoyo a la readmisión de Juan Carrasco y algunos de ellos estaban presentes en la sala. Evidentemente esta persona demuestra con sus actos que no ha defendido en ningún momento ni los intereses de la plantilla, ni de los afiliados de UGT en la empresa, ni los principios más básicos de ese sindicato. Es un despropósito que gente identificada totalmente con los intereses de empresas como SERUNION utilicen las siglas de un sindicato como UGT para intentar legitimar los ataques y laminar los derechos de los trabajadores como está pasando en este caso. Por supuesto, todos los compañeros de UGT que participan en esta campaña, están dispuestos dar la batalla en su sindicato contra esta situación.
El juicio queda aplazado de momento, pero todo lo ocurrido nos ha llenado de aún más razones para seguir exigiendo la readmisión incondicional del compañero Juan.