23 de junio de 2019

CONTINUAMOS CON EL DEBATE ABIERTO. (Parte 1 de 3).


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Abordamos la cuarta semana de DEBATE ABIERTO y siguiendo el CRONOGRAMA  previsto desde el inicio del proceso, presentamos las propuestas de la documentación que sometemos a la consideración, debate y votación por los afiliados y simpatizantes que quieran intervenir, en la Asamblea de Izquierda Socialista de Málaga, convocada para el próximo viernes 28 de este mes de junio.

Para facilitar la participación hemos dividido el material aportado en tres partes que iremos publicando:

Parte 1) Propuesta de Resolución Política que publicamos hoy 23 de Junio, aportada por la Coordinadora Provincial de Málaga.

Parte 2) Tesis A.1 a A.9 del documento “PROPUESTAPARA EL DEBATE, LA REFLEXIÓN Y LA UNIDAD EN LA ACCIÓN”, que ha venido siendo debatido y al que se le han presentado 5 enmiendas a debatir, que publicaremos mañana 24-6.

Parte 3) Tesis 1 a la 32 donde se presentan las Propuestas Programáticas ordenadas correlativamente,  con la incorporación de las enmiendas a discusión, que publicaremos el martes 25-6.

            PROPUESTA DE RESOLUCIÓN POLÍTICA   QUE SE PRESENTARÁ  A LA ASAMBLEA EXTRAORDINARIA DE I.S DE MÁLAGA DEL 28-6-19. 

El triunfo del compañero Pedro Sánchez en las primarias del PSOE y sobre todo su rescate por la militancia del partido tras el dramático golpe de su derrocamiento en aquel Comité Federal inolvidable, reflejó claramente la necesidad del giro a la izquierda que las bases y amplios sectores del movimiento socialista estaban reclamando.

Tras el triunfo abrumador de Pedro Sánchez que representaba la consolidación de la Corriente Socialdemócrata (C.S.D.) frente a la Corriente Socio/Liberal, (C.S.L.) (aunque no declarada),  encabezada por Susana Días y apoyada por los que se ha dado en llamar las “Baronías”, se comenzó  la labor propia de “costureras y remendones” para coser los girones que se habían producido y tender puentes, intentando cerrar las fracturas abiertas, para evitar la posibilidad de una escisión prematura que podría producirse desde Andalucía.

Esa posición de fuerza de la C.S.L. ejercida y continuada por Susana Díaz ha frustrado el prometido giro a la izquierda de la C.S.D. dirigida por Pedro Sánchez que la militancia socialista reclamaba y que había sido causa de la victoria conseguida por el Secretario General que se consolidó como Presidente del Gobierno.

El mensaje que nuestro  Secretario General mandó en los primeros momentos,  parecía confirmar que defendía un PSOE fuerte y vigoroso contra la clase dominante, con aquel  “No es NO”, que tanto le costó, pero que dejaba claro su liderazgo,  tanto a la oposición del ala derecha definida como C.S.L. como a la Corriente Izquierda Socialista (C.I.S.)  que venía ejerciendo una débil oposición  por la izquierda, aunque prestando un valioso “apoyo crítico” en la controversia entre las dos corrientes anteriores.

La caída de Rajoy (P.P.) por la célebre Moción de Censura, había sido recibida por amplios y diversos sectores con alegría y alivio, tras los duros años de la crisis de un Gobierno rodeado de corrupción como es el PP, condenado a título lucrativo por los Tribunales de Justicia. 

La derecha conservadora no entendió nunca cómo fue posible unificar a las fuerzas parlamentarias tan diversas que produjeron la derrota de Rajoy, pero la mayoría de la clase trabajadora lo entendía perfectamente, dada la política de recortes y austeridad aplicada  por el PP, que tanto daño causó a la clase trabajadora y las capas medias, eliminando derechos sociales y empobreciendo la vida de las masas alcanzando una cota de Desigualdad nunca antes vista en nuestro país.

Desde un análisis de clase debe entenderse que se pusiese en discusión que aquella política inmovilista y tancredista aplicada por Rajoy y su equipo, que tanto favorecía a  la burguesía, cometiera el error de “judicializar” el conflicto catalán, que ha fomentado  el independentismo y crispado al pueblo, a  la juventud y a la clase trabajadora catalana, en defensa del derecho a decidir y la república.

Esa intransigencia del PP y su nula capacidad para el diálogo,  representó un enconamiento de la “política españolista”, contra la “política catalanista”, en líneas nacionales, ocultando la realidad de la lucha entre las clases y expresando la difícil situación a la que se estaba llegando tras  más de 40 años de esta “pseudodemocracia burguesa”.

Una clase ultraconservadora que se ha consolidado y configurado a partir de la opresión de la clase trabajadora y los pueblos, resurgiendo ahora el “neofranquismo del Trifachito”, encubado en los nidales del PP y que han negado una y otra vez la capacidad de diálogo político para explorar una salida.

Los problemas principales a los que nos enfrentamos y que es preciso intentar resolver siguen siendo: Las Cuestiones Sociales y los Conflictos Territoriales.

Con preocupación de la población vimos cómo se abrió un peligroso proceso con la llamada “guerra de las banderas y los lazos” que, junto con las luchas reivindicativas, radicalizaron las posiciones que se expresaban distorsionadas en los términos  “nacionalistas”. Pero también y a pesar de todo eso es preciso reconocer las numerosas movilizaciones y luchas sectoriales, no solo en Cataluña, sino en todo el Estado que involucraban a millones de personas en los distintos territorios.

El ambiente social estaba alcanzando una alta temperatura debiendo reconocerse que las causas más importantes de las acciones y luchas  que representaban esos cambios repentinos,  espontáneos unos,  persistentes y bruscos otros,  que tenían un alto componente social y afectaban a las superestructuras del sistema capitalista era el agotamiento del llamado por algunos “régimen del 78”.

Crecía el malestar causado por la podredumbre del capitalismo mafioso alimentado por sus políticos afectados y los empresarios afines, que eran colaboradores necesarios, junto con la Banca, de tanta corrupción, que empezaron a estallar por las disputas entre miembros que manejaban las “Cloacas del Estado” , que habían amparando y facilitado los desfalcos, las mordidas y la corrupción, ocultando la lista de los evasores fiscales de los capitalistas, tapadas por el Gobierno aunque conocidas y detectadas por la llamada “policía política” al servicio del PP, para beneficio de la cúpula del PP, sus amos los banqueros y la clase dominante a los cuales sirven.

Volviendo a las tensiones de las tres corrientes internas del PSOE, todavía no se ha resuelto el problema,  porque existen otros componentes internos, como las camarillas, las mesas camillas, los burócratas apesebrados, los métodos de presión de los poderes fácticos y demás problemas que solamente podrán ser resueltos, en un Congreso, sobre todo en Andalucía, donde existe un gran malestar y falta de sincronía entre la política Federal y la Autonómica.

Algunos sectores del Partido en esta CCAA han solicitado dimisiones y se habla claramente de la necesidad de un Congreso democrático y con tiempo suficiente para un debate a fondo y devolver el poder a las bases sin presiones del llamado “aparato”, que hablemos claro, nadie sabe lo que es, pero todos lo adivinamos.

El pacto de las 6 Diputaciones Provinciales andaluzas entre Susana Díaz y Pedro Sánchez,  cerrado entre Cornejo y Cerdán con autorización de ambos líderes, ha sido muy contestado por las bases y la prensa estatal. Lo ven como un triunfo de Susana que mantiene el pulso a cambio de una aparente integración de algunos “sanchistas” consiguiendo la C.S.L. retener intacto el aparato de poder orgánico que es su fuente de apoyos que facilitará su reelección, a costa de la permanencia de algunos cargos que han fracasado en las últimas elecciones en sus demarcaciones y que deberían haber dimitido.

Ese próximo Congreso del PSOE de Andalucía,  quizás se niegue todavía a reflejar los cambios necesarios e inevitables que han debido producirse ya y que reclaman  las bases del Partido y de los votantes, porque existe una aparente contradicción, entre el abandono de la militancia de afiliados y votantes en las elecciones andaluzas, comparado con  el repunte de los votantes apoyando la promesa de giro a la izquierda de la corriente encabezada por el compañero Pedro Sánchez  que merece un análisis a fondo.
       
     Los cambios y el hartazgo del lento giro hacia la derecha, desde que Felipe González renovó el Partido, negándose a gestionar el programa marxista aprobado en el 28 Congreso, encarnado actualmente ese giro en el grupo de las baronías liderada ahora por el  “susanismo” y ese sector no declarado que actúa como  C.S.L.  reconvertido  en un grupo de presión externo con desprecio a los cauces democráticos internos, desde el estruendoso “Golpe a Pedro en el Comité Federal”.

Con las actuaciones y declaraciones en los medios de comunicación a algunos estrategas del Partido les parecía muy promisorio y fácil alcanzar sus objetivos  pero se precipitaron,  pues los procesos se hallan apenas en sus inicios aunque siguen existiendo maniobras extrañas en el interno con el intento de secuestro y  desprecio de las corrientes C.S.D. y  sobre todo a la C.I.S. en Andalucía, por parte de la C.S.L. que se opone al  “sanchismo” desde el ala moderada criticando y negándose a que se pacte con Unidas Podemos y otras organizaciones como les reclaman permanentemente muchos sectores desde la Izquierda. 

            La militancia entiende cada vez mejor que si no conseguimos derrotar a esa burocracia que domina el llamado “aparato del Partido”, el próximo Congreso será como los anteriores, un Congreso manejado por los burócratas al servicio del susanismo en Andalucía y sus baronías, contra el sanchismo, al que les exigen también que elimine a la “mosca cojonera” que ellos piensan que es Izquierda Socialista, que mantiene posiciones del socialismo marxista,  cuya Asamblea General Federal lleva secuestrada cerca de tres años. 

            Pero una burocracia pusilánime, perturbada, asustada, que hace tiempo abandonó la ideología, el programa y los métodos del genuino socialismo de los fundadores del PSOE, tienen ahora un único objetivo: Conservar sus sillones.

            Probablemente el “susanismo”  y su sector de la C.S.L. desde el punto de vista organizativo, podría mantener sus posiciones, que desde hace tiempo dejaron de defender el socialismo genuino, trasmutando  en una especie de “andalucismo progresista”, que vinieron aplicando en sintonía con el “capitalismo recortador”, cuando gobernaron con Ciudadanos, despreciando a Izquierda Unida.

            Pero hay más, porque ese próximo Congreso seguramente hará un balance amplio de lo que ellos llaman “victorias” sobre sus adversarios, “internos y externos” y porque se vanaglorian de sus triunfos en la gestión del modelo actual capitalista, pero con pocos avances hacia el verdadero socialismo, como demostraron las urnas, enmendadas algo por los comicios posteriores donde se remonta por el empuje de la nueva dirección Federal y el peligro de las derechas, subiendo la participación en las urnas.

            Pero precisamente debido a esos nulos logros sociales podríamos afirmar sin vacilación, que, incluso en caso de que ganasen ese Congreso los partidarios del C.S.L., podría representar el último de esa corriente no declarada del susanismo, que solamente podría salvarse si se consolida en un Congreso limpio, donde se aparten los perdedores, oportunistas y los quemados. 

            Las bases siempre están más a la izquierda que las direcciones y seguimos luchando por el giro a la izquierda que prometió Pedro Sánchez y su C.S.D. que aunque nos parece insuficiente y por ello le dimos un apoyo crítico, exigimos que se abran los cauces democrático para un debate limpio.

No lo pedimos solo desde la C.I.S. sino otros grupos opositores en Andalucía y en otras Federaciones, porque si el aparato Andaluz del PSOE consigue imponerse, aplicando los métodos burocráticos empleados hasta ahora por la C.S.L. del susanismo, controlando los censos e impidiendo la democracia interna plena, la situación podría ir a peor. Para evitar problemas tenemos que  jugar limpio, un debate abierto,  sin avales ni impedimentos, abandonando las batallas personalistas y basándonos en propuestas documentadas que es tarea del Federal y la  C.S.D. que representa Pedro Sánchez, porque la batalla será durísima  y hablemos claro, debiera haber claridad y limpieza porque  Susana Díaz quiere el sillón de Pedro Sánchez.

            Esa lucha interna, con el abandono de los principios y el programa socialista, sin ideología definida, sin un proyecto claro, sería el broche de oro de esa corriente escorada a la derecha en el Partido como es la C.S.L. que prefiere pactos con las derechas y rechaza los de las izquierdas. Podría acelerar si ganasen, la desintegración del PSOE como ha venido ocurriendo en toda Europa por la persistente política de preferir pactos contra natura con las derechas, aunque en las campañas se pregona que “somos las izquierda”, pero luego se desprecia el entendimiento con las izquierdas, sean sindicales, sociales o políticas, internas o externas, lo que resulta difícil de entender por los votantes de izquierdas.

Si se inicia ese proceso de desintegración sería tanto más acelerado cuanto mayores hayan sido las batallas internas entre la corriente “susanista” que se orienta a los pactos moderados con las derechas, aunque esos se reclamen de Centro-Derecha un día, pero pacten con Vox al día siguiente, cuando las bases reclaman y esperan el giro a la izquierda, como se cantaba con fuerza ante el triunfo de Pedro Sánchez en calle Ferraz: “¡¡Con Rivera no¡¡””

            Este análisis debería provocar un gran debate en la Dirección del Partido, planteándose por el Federal desde las bases, pues debe abrirse la posibilidad de restaurar la democracia interna, muy devaluada, sobre todo con el descabezamiento de la C.I.S. cuya Asamblea aplazada dura ya cerca de 3 años, pero también para todos los demás, para que las bases puedan expresarse tal como se sienten y esa recuperación del método democrático, con tiempo suficiente para escucharnos unos a otros, como venimos haciendo desde “Izquierda Socialista de Andalucía” con el debate por un programa claro, articulado si hace falta por las corrientes que se declaren o estén declaradas, pero con una aplicación limpia de los reglamentos, que es cómo podríamos fortalecer a nuestro Partido Socialista.
          
  El camino para la recuperación y el fortalecimiento, en pro de la unificación interna del Partido, pasa por un limpio proceso similar al de la PROPUESTA PARA EL DEBATE, LA REFLEXIÓN Y LA UNIDAD EN LA ACCIÓN, que hemos venido realizando durante un mes en la corriente izquierda Socialista de Málaga, con la aportación del documento base que proponemos,  que aportamos al final de este análisis, porque solo con un método democrático abierto y con el objetivo de fortalecer las estructuras internas con tenacidad y ética, devolviendo la palabra a la militancia para la acción política y convencer a la clase trabajadora, a la que el PSOE se debe históricamente, con un trabajo tenaz, tanto en el plano teórico que se ha tenido abandonado, como asimismo el programático y organizativo, podremos evitar la catástrofe del divisionismo y las derrotas, que se podrían producir, porque las derechas “neofranquistas” están al acecho y no solamente en nuestro país, sino también se fortalecen en Europa, por lo que solo desde un programa de izquierda y ganando la mayoría en las urnas y en las calles, podríamos frenarles.  (…)

(Mañana publicaremos la Parte 2 de 3)



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