2 de abril de 2026

EL ORIGEN DE LA VIDA. (Parte I de 2)

 

 LA LUCHA DEL MATERIALISMO CONTRA EL IDEALISMO Y LAS RELIGIONES, EN TORNO AL APASIONANTE Y DISCUTIDO DEL ORIGEN DE LA VIDA. 


¿Qué es la vida? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo han surgido los seres vivos que nos rodean? La respuesta a estas preguntas entraña uno de los problemas más grandes y difíciles de explicar que tienen planteado las Ciencias Naturales. 


De ahí que, consciente o inconscientemente, todos los seres humanos, no importa cuál sea el nivel de su desarrollo, se plantean estas mismas preguntas y mal o bien, de una u otra forma, les dan una respuesta. He aquí, pues, que sin responder a estas preguntas no puede haber ninguna concepción del mundo, ni aun la más primitiva.


El problema que plantea el conocimiento del origen de la vida, viene desde tiempos inmemoriales, preocupando al pensamiento humano. No existe sistema filosófico ni pensador de merecido renombre que no haya dado a este problema la mayor atención. En las diferentes épocas y distintos niveles del desarrollo cultural, al problema del origen de la vida se aplicaban soluciones diversas, pero siempre se ha originado en torno a él una encarnizada lucha ideológica entre los dos campos filosóficos irreconciliables: el materialismo y el idealismo.


De ahí que, al observar la naturaleza que nos rodea, tratamos de dividirla en mundo de los seres vivos y mundo inanimado, o lo que es lo mismo, inorgánico. Sabido es que el mundo de los seres vivos está representado por una enorme variedad de especies animales y vegetales. Pero, no obstante y a pesar de esa variedad, todos los seres vivos, a partir del hombre hasta el más insignificante microbio, tienen algo de común, algo que los hace afines pero que, a la vez, distingue hasta a la bacteria más elemental de los objetos del mundo inorgánico. Ese algo es lo que llamamos vida, en el sentido más simple y elemental de esta palabra. Pero, ¿qué es la vida? ¿Es de naturaleza material, como todo el resto del mundo, o su esencia se halla en un principio espiritual sin acceso al conocimiento con base en la experiencia?


Si la vida es de naturaleza material, estudiando las leyes que la rigen podemos y debemos hacer lo posible por modificar o transformar conscientemente y en el sentido anhelado a los seres vivos. Ahora bien, si todo lo que sabemos vivo ha sido creado por un principio espiritual, cuya esencia no nos es dable conocer, deberemos limitarnos a contemplar pasivamente la naturaleza viva, incapaz ante fenómenos que se estiman no accesibles a nuestros conocimientos, a los cuales se atribuye un origen sobrenatural.


Sabido es que los idealistas siempre han considerado y continúan considerando la vida como revelación de un principio espiritual supremo, inmaterial, al que denominan alma, espíritu universal, fuerza vital, razón divina, etc. Racionalmente considerada desde este punto de vista, la materia en si,  es algo exánime, inerte; es decir, inanimado. Por lo tanto no sirve más que de materia para la formación de los seres vivos, pero éstos no pueden nacer ni existir más que cuando el alma introduce vida en ese material y le da a la estructura, forma y armonía.


Este concepto idealista de la vida constituye el fundamento básico de cuantas religiones hay en el mundo. A pesar de su gran diversidad todas ellas concuerdan en afirmar que un ser supremo (Dios) dio un alma viva a la carne inanimada y perecedera, y que esa partícula eterna del ser divino es precisamente lo vivo, lo que mueve y mantiene a los seres vivos. Cuando el alma se desprende, entonces no queda más que la envoltura material vacía, un cadáver que se pudre y descompone. La vida, pues, es una manifestación del ser divino, y por eso el hombre no puede llegar a conocer la esencia de la vida, ni, mucho menos, aprender a regalarla. Tal es la conclusión fundamental de todas las religiones respecto de la naturaleza de la vida, y no se concibe ni se sabe de ninguna doctrina religiosa que no llegue a esa conclusión.


Sin embargo, el problema de la esencia de la vida siempre ha sido abordado de manera totalmente diferente por el materialismo, según el cual la vida, como todo lo demás en el mundo, es de naturaleza material y no necesita para ser perfectamente explicado, el reconocimiento de ningún principio espiritual supramaterial.


La vida no es más que la estructuración de una forma especial de existencia de la materia, que lo mismo se origina que se destruye siempre de acuerdo con determinadas leyes. La práctica, la experiencia objetiva y la observación de la naturaleza viva señalan el camino seguro que nos lleva al conocimiento de la vida.


Toda la historia de la ciencia de la vida -la biología- nos muestra de diversas maneras lo fecundo que es el camino materialista en la investigación analítica de la naturaleza viva sobre la base del estudio objetivo, de la experiencia y de la práctica social histórica; de qué forma tan completa nos abre ese camino correspondiente a la esencia de la vida y cómo nos permite dominar la naturaleza viva, modificar la conscientemente en el sentido anhelado y transformarla en beneficio de los seres humanos.


La historia de la biología nos brinda una cadena ininterrumpida de éxitos de la ciencia, que demuestran a plenitud la base cognoscitiva de la vida, y una sucesión ininterrumpida de fracasos del idealismo. Sin embargo, durante mucho tiempo ha habido un problema al que no había sido posible darle una solución materialista, constituyendo por esa razón, un buen asidero para las elucubraciones idealistas de todo género. Ese problema era el origen de la vida.


A diario nos damos cuenta de cómo los seres vivos nacen de otros seres semejantes. El ser humano proviene de otro ser humano; la ternera, nace de una vaca; el polluelo sale del huevo puesto por una gallina; los peces proceden de las huevas puestas por otros peces semejantes; las plantas brotan de semillas que han madurado en plantas análogas. Empero, no siempre ha debido ser así. Nuestro planeta, la Tierra, tiene un origen, y, por lo tanto, tiene que haberse formado en cierto período. ¿Cómo aparecieron en ella los primeros ancestros de todos los animales y de todas las plantas?


De acuerdo con las ideas religiosas, no cabe duda de que todos los seres vivos habrían sido creados originalmente por Dios. Esta acción creadora del ser divino habría hecho aparecer en la Tierra, de golpe y en forma acabada, los primeros ascendientes de todos los animales y de todas las plantas que existen actualmente en nuestro planeta. Un hecho creador especial habría originado el nacimiento del primer hombre, del que descenderían seguidamente todos los seres humanos de la tierra.


Así, según la Biblia, el libro sagrado de los judíos y de los cristianos, Dios habría fabricado el mundo en seis días, con la particularidad de que al tercer día dio forma a las plantas, al quinto creó los peces y las aves, y al sexto las fieras y, finalmente, los seres humanos, en primer lugar al hombre y después a la mujer. El primer hombre, o sea Adán, habría sido creado por Dios, de un material inanimado, es decir, de barro; después lo habría dotado de un alma convirtiéndolo así en un ser vivo.


Pero el estudio de la historia de la religión demuestra palmariamente que estos cuentos ingenuos acerca del origen repentino de los animales y de las plantas, que, de suerte, aparecen hechos y derechos, como seres organizados, se apoyan en la ignorancia y en una suposición simplista de la observación somera y superficial de la naturaleza que nos rodea.


Esta fue la razón fundamental de que por espacio de muchos siglos se creyese que la tierra era plana y se mantenía inmóvil, que el Sol giraba alrededor de ella apareciendo por el Oriente y ocultándose tras el mar o las montañas, por el Occidente. Esa misma observación superficial y simplista hacía creer muchas veces a los hombres que diferentes seres vivos, como por ejemplo, los insectos, los gusanos y también los peces, las aves y los ratones, no sólo podían nacer de otros animales semejantes, sino que también brotar directamente, generarse y nacer de un modo espontáneo a partir del lodo, del estiércol, de la tierra y de otros materiales inanimados, inertes. Siempre que el hombre tropezaba con la generación masiva y repentina de seres vivos consideraba el caso como una prueba irrefutable de la generación espontánea de la vida.


Y aún ahora, existen ciertas gentes incultas que están convencidas de que los gusanos se generan en el estiércol y en la carne podrida, y que diversos parásitos caseros nacen espontáneamente como consecuencia de los desperdicios, las basuras y toda clase de suciedades e inmundicias. Su observación superficial no advierte que los desperdicios y las basuras sólo son el lugar, el nido donde los parásitos colocan sus huevos, que más tarde dan origen al nacimiento de nuevas generaciones de seres vivos.


En efecto, muy antiguas teorías de India, Babilonia y Egipto, nos advierten de esa generación espontánea de gusanos, moscas y escarabajos que surgen del estiércol y de la basura; de piojos que se generan en el sudor humano; de ranas, serpientes, ratones y cocodrilos engendrados por el lodo del río Nilo, de luciérnagas que se consumen. Todas estas fantasías relativas a la generación espontánea correspondían en dichas teorías con las leyendas, mitos vulgares y tradiciones religiosas. Todas las apariciones repentinas de seres vivos, como caídos del cielo, eran interpretadas exclusivamente como manifestaciones parciales de la voluntad creadora de los dioses o de los demonios.


En la antigua Grecia, muchos filósofos materialistas refutaban ya esa definición religiosa del origen de los seres vivos. Sin embargo, el transcurso de la historia facilitó que en los siglos siguientes se desenvolviera y llegase a preponderar una especulación teórica enemiga del materialismo: la concepción idealista de Platón, filósofo de la antigua Grecia.


De acuerdo con las ideas de Platón tanto la materia vegetal como la animal, por sí solas, carecen de vida y sólo pueden vivificarse cuando el alma inmortal, la “psique”, penetra en ellas.


Esta idea de Platón representó un gran papel contra Victorio y, por tanto, negativo en el desenvolvimiento posterior del problema que estamos examinando. Diríase que, hasta cierto punto, la teoría de Platón se reflejó también en la doctrina de otro filósofo de la antigua Grecia, Aristóteles, más tarde convertida en fundamento básico de la cultura medieval y que predominó en el pensamiento de los pueblos por espacio de casi dos mil años.


En sus obras, Aristóteles no se circunscribió a detallar numerosos casos de seres vivos que, según su creencia, aparecían espontáneamente, sino que, además, dotó a este fenómeno de una cierta base teórica. Aristóteles consideraba que los seres vivos, al igual que todos los demás objetos concretos, se formaban mediante la conjugación de determinado principio pasivo: la materia; con un principio activo: la forma. Esta última sería para los seres vivos la “entelequia del cuerpo”, es decir, el alma. Ella era la que daba forma al cuerpo y la que lo movía. En consecuencia, resulta que la materia carece de vida, pero es abarcada por ésta, adquiere forma armónicamente y se organiza con ayuda de la fuerza anímica, que infiltra vida a la materia y la mantiene viva.


Las ideas aristotélicas tuvieron gran influencia sobre toda la historia posterior del problema del origen de la vida. Todas las escuelas filosóficas ulteriores, lo mismo las griegas que las romanas, participaron plenamente de la idea de Aristóteles respecto de la generación espontánea de los seres vivos, A la vez, con el transcurso del tiempo, la base teórica de la generación espontánea y repentina fue tomando un carácter cada vez más idealista y hasta místico.


Este último carácter lo adquirió, muy particularmente, a principios de nuestra era, especialmente entre los neoplatónicos. Plotino, jefe de esta escuela filosófica, muy divulgada en aquella época, afirmaba que los seres vivos habían surgido en el pasado y surgían todavía cuando la materia era animada por el espíritu vivificador. Se supone, pues, que fue Plotino el primero que formuló la idea de la “fuerza vital”, la cual pervive aún hoy día en las doctrinas reaccionarias de los vitalistas contemporáneos.


Para describir en detalle el origen de la vida, el cristianismo de la antigüedad se basaba en la Biblia, la cual a su vez había copiado de las leyendas religiosas de Egipto y Babilonia. Los intérpretes de la teología de fines del siglo IV y principios del V, o sea los llamados padres de la iglesia, mezclaron estas leyendas con las doctrinas de los neoplatónicos, fincando sobre esta base su propia elaboración mística del origen de la vida, totalmente mantenida hasta nuestros días por todas las doctrinas cristianas.


Basilio de Cesárea, obispo de mediados del siglo IV de nuestra era, en sus prédicas respecto de que el mundo había sido formado en seis días, decía que, por voluntad divina, la Tierra había concebido de su propio seno las distintas hierbas, raíces y árboles, así como también las langostas, los insectos, las ranas y las serpientes, los ratones, las aves y las anguilas. “Esta voluntad divina —dice Basilio continúa manifestándose hoy día con fuerza indeclinable.


El “beato” Agustín, que fuera contemporáneo de Basilio y una de las autoridades más conspicuas e influyentes de la Iglesia católica, intentó justificar en sus obras, desde el punto de vista de la concepción cristiana del mundo, el surgimiento de la generación espontánea de los seres vivos.


Agustín aseveraba que la generación espontánea de los seres vivos era una manifestación de la voluntad divina, un acto mediante el cual “el espíritu vivificador”, las “invisibles simientes” infiltraban vida propia a la materia inanimada. Así fue como Agustín fundamentó la plena concordancia de la teoría de la generación espontánea con los principios dogmáticos de la Iglesia cristiana.


La Edad Media agregó muy poco a esta teoría anticientífica. En el medioevo, las ideas filosóficas, no importa cuál fuese su carácter, sólo podían sostenerse si iban envueltas en una capa teológica, si se cobijaban con el manto de tal o cual doctrina de la Iglesia. Los problemas de las Ciencias Naturales fueron postergados a segundo plano.


Para opinar acerca de la naturaleza circundante, no se practicaba la observación ni la experiencia, sino que se recurría a la Biblia y a las escrituras teológicas. Únicamente noticias muy escasas acerca de problemas de las matemáticas, de la astronomía y de la medicina arribaban a Europa procedentes del Oriente.


Del mismo modo, y a través de traducciones frecuentemente muy tergiversadas, llegaron a los pueblos europeos las obras de Aristóteles. Al principio su doctrina se estimó peligrosa, pero luego, cuando la Iglesia se dio cuenta de que podía utilizarla con gran provecho para muchos de sus fines, embarneció a Aristóteles elevándolo a la categoría de “precursor de Cristo en los problemas de las Ciencias Naturales”. Y según la acertada expresión de Lenin, “la escolástica y el clericalismo no tomaron de Aristóteles lo vivo, sino lo muerto...” Por lo que respecta en particular al problema del origen de la vida, se había expandido muy ampliamente la teoría de la generación espontánea de los organismos, cuya esencia consistía, ajuicio de los teólogos cristianos, en la vivificación de la materia inanimada por el “eterno espíritu divino”.


En calidad de ejemplo, podríamos citar a Tomás de Aquino, por ser éste uno de los teólogos más afamados de la Edad Media, cuyas doctrinas continúan siendo hoy día, para la Iglesia católica, la única filosofía verdadera. En sus obras, Tomás de Aquino manifiesta que los seres vivos aparecen al ser animada la materia inerte. Así se originan de modo muy particular, al pudrirse el lodo marino y la tierra abonada con estiércol, las ranas, las serpientes y los peces. Incluso los gusanos que en el infierno martirizan a los pecadores, surgen allí según Tomás de Aquino, como consecuencia natural de la putrefacción de los pecados.


Tomás de Aquino fue siempre un gran defensor y un constante propagandista de la demonología militante. Para él, el diablo existe en la realidad y es, además, jefe de todo un tropel de demonios. Por eso aseguraba que la aparición de parásitos malignos para el hombre, no sólo puede surgir obedeciendo a la voluntad divina, sino también por las argucias del diablo y de las fuerzas del mal a él sometidas. La expresión práctica de estas concepciones proviene de los numerosos procesos incoados en la Edad Media, contra las “brujas”, a las que se acusaba de lanzar contra los campos ratones y otros animales dañinos que destruían las cosechas.


La Iglesia cristiana occidental adoptó de la doctrina reaccionaria de Tomas de Aquino, hasta convertirla en severo dogma, la teoría de la generación espontánea y repentina de los organismos. Según la cual los seres vivos se originarían de la materia inerte, al ser animada ésta por un principio espiritual…/..


(CONTINUARÁ…) 

AUTOR: A.I.OPARIN.

(Próximo artículo: "Origen primitivo de las substancias orgánicas más simples: LOS HIDROCARBUROS Y SUS DERIVADOS").


30 de marzo de 2026

DEBATE SOBRE EL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO.

 

En nuestra corriente de opinión Izquierda Socialista de Málaga-PSOE, defendemos las enseñanzas fundamentales del socialismo científico, el materialismo dialéctico,  que supera la teoría del Estado burgués, a la vez que venimos aportando enmiendas estatutarias sobre el modelo organizativo que habría que construir para marchar hacia un nuevo modelo de sociedad, que combata la corrupción, las estafas y ponga frenos al saqueo permanente que se ha llevado a cabo metiendo la mano en los bolsillos de los más pobres, cuyos recursos están yendo directamente a las arcas de los ricos, especuladores y banqueros,  en este putrefacto sistema capitalista corrupto y decadente, por lo que es necesario poner sobre la mesa una nueva transición que nos permita transitar del capitalismo al socialismo genuino.

El genuino socialismo es democrático o puede degenerar hacia un sucedáneo que se puede convertir en un monstruo. Desde que se inicie, esa nueva transición al socialismo, tiene que ser el sistema más democrático que haya existido jamás, un régimen que supondría que todas las tareas de la dirección de la economía, la sociedad y el estado estarían en manos de la mayoría de la sociedad, la clase asalariada y las capas medias, al servicio de los más desfavorecidos. 

De acuerdo con lo que nos enseñaron Marx, Engels, Pablo Iglesias,  Largo Caballero, (el Lenin español) y otros clásicos, es preciso explicar que para que se pueda establecer una auténtica democracia obrera se deben cumplir una serie de condiciones, que combatan radicalmente el surgimiento de tendencias burocráticas en el Estado para avanzar al socialismo.  

     Algunas de estas aportaciones históricas que han sido negadas por las burocracias dirigentes, y que nuestra corriente Izquierda Socialista. ha seguido aportando a las Asambleas, las Conferencias y los Congresos, siendo sistemáticamente rechazadas, por estar en minoría, cuando son en la actualidad más necesarias que nunca:  

He aquí algunas de ellas que venimos defendiendo:

1)   Abrir puertas y ventanas para que entre el aire fresco.

2)    Implantar las primarias a todos los niveles. 

3)   Desarrollar completamente la democracia interna. 

4)  Garantizar la libertad de expresión plena. 

5) Promover la elección y revocabilidad de los cargos desde las Asambleas de Base. 

6) Las Asambleas serán soberanas y propondrán a los candidatos con plena libertad. 

7) Garantizar la participación de todos los afiliados en igualdad de condiciones, introduciendo la rotación y un máximo de dos mandatos en los cargos.  

8) Los representantes elegidos para las instituciones cobrarán el salario medio de un trabajador cualificado.

9)  Medidas contundentes contra el fraude y la corrupción, con tolerancia CERO exigiéndonos a todos un comportamiento ético de acuerdo con los principios del  genuino socialismo democrático que defendió y practicó Pablo Iglesias Posse, uno de los fundadores del PSOE. 

10) Un partido más abierto, donde la democracia interna funcione intensamente.  

11) Una mayor capacidad de decisión de su amplia base militante haciendo participe a simpatizantes y ciudadanía progresista. 

12) Un programa bien identificado  con nuestros principios, trayectoria, proyecto orientado hacia la mayoría social “de izquierdas” que conforman las clases populares (clase obrera y capas medias, profesionales, funcionarios, autónomos, etc). 

13) Un partido transparente, responsable ante la sociedad, que rinda cuentas del cumplimiento de sus programas y compromisos  y de la labor de sus cargos públicos. 

14)  Un partido plural,  más dinámico y donde las ideas emanen del debate (democrático, abierto y transversal).

15) Un partido en el que sus dirigentes sean elegidos directamente por las bases y accedan a los cargos en función de su esfuerzo y capacidad, con un compromiso social y político constatado en la fidelidad a los ideales socialistas. 

16) Un partido coherente, con un comportamiento consecuente entre lo que se piensa, se promete y lo que se hace. Y que acentúe la efectividad de los mecanismos de exigencia de responsabilidades políticas mediante la revocabilidad de los cargos. 

17) Un partido rejuvenecido, con procedimientos de democracia directa (primarias, listas abiertas) para la elección de candidatos a cargos orgánicos e institucionales. 

18) Con limitación de mandatos, incompatibilidades y garantizando la representación de su pluralidad en los órganos de dirección.

19.- Promover una alternativa de Nuevo Programa donde pueda colaborar toda la militancia. 

 

Con esas medidas anteriores, que están recogidas en el documento programático asumido en otras Asambleas que hemos propuesto a debate  junto a algunas más de las que se han planteado como las que comentaremos seguidamente, se podría acometer con audacia una lucha firme contra la degeneración, los oportunismos y la burocracia carrerista, combatiendo la corrupción, representando una verdadera regeneración ética, no solo del Partido y del Sindicato, sino de la sociedad en su conjunto.


Es necesario exigir en todos los procesos, que las elecciones sean libres y democráticas donde la población pueda elegir y revocar de manera inmediata a todos los funcionarios, cargos públicos y representantes de los trabajadores cuando lo considere conveniente.


Para cortar los abusos que representa la enorme brecha salarial entre la burocracia bancaria, política y funcionarial  planteamos que ningún funcionario, cargo público o representante de los trabajadores reciba un salario superior al salario medio de un obrero calificado, para así evitar el arribismo y el peligro de burocratización.


Debemos plantear que las tareas de gestión, administración y control de la economía, la sociedad y el Estado sean ejercidas por la población en su conjunto,  gradualmente y por turnos, para garantizar el control democrático de la población de la marcha de sus asuntos públicos.  De esta manera se evitaría  que estas tareas sean gestionadas por "especialistas" separados del pueblo que pueden utilizar sus cargos para su propio beneficio. 


Si en la política y en la gestión pública, todos hacemos "tareas burocráticas" por turnos, nadie se convertirá en un "burócrata" para toda la vida, porque como Pablo Iglesias Posse decía: 


 “Elegid a los mejores, pero luego vigiladlos como si fuesen canallas”. Para que estas  medidas de vigilarnos unos a otros,  sea efectiva es necesario reducir la jornada laboral, por supuesto sin reducción salarial, para que los trabajadores tengamos tiempo suficiente para llevar a cabo estas funciones y acometer el desarrollo del programa socialista que hemos aportado en documentos antes mencionados. 


Los pueblos quieren y necesitan la paz y despreciamos las guerras,  por lo que no es necesario que exista un ejército permanente, ni policía represiva, ni guardias que estén   separados de la población, sino que las armas, deben estar  organizadamente en manos del pueblo, por medio de comisiones de autodefensa ciudadana. 

La existencia de estos cuerpos, que tendrían un carácter rotativo  dejaría de ser una necesidad en la medida que una Sociedad Genuinamente Socialista se extendiera y consolidara, caminando hacia el objetivo futuro de la destrucción del armamento a escala mundial.

El mecanismo de participación, control y gestión de la población a todos los niveles de la sociedad se haría a través de los Consejos Ciudadanos y Obreros, siguiendo las necesidades y la tradición de la clase trabajadora, como los mismos organismos creados por los asalariados y los ciudadanos en su lucha contra la explotación, la opresión y la corrupción capitalista.

Estos mecanismos de control social, se coordinarían a nivel local, provincial, regional/federal y estatal. Los Comités de fábrica y empresa se formarán con representantes elegidos de entre los trabajadores de dichas empresas, de forma absolutamente democrática y libre,  y para evitar su degeneración, podrán ser revocables en cada momento por los que les han elegido, siendo las decisiones refrendadas en asambleas generales. Los Consejos de barriadas y/o distritos  se formarán con representantes elegidos entre los residentes de dichos barrios y zonas.

Las tareas de estos comités es controlar y gestionar los asuntos de su ámbito,  luchando contra los despilfarros y la corrupción,  en colaboración y coordinación con los Consejos locales. Cada Consejo local llevará representantes a un Consejo Provincial del Ayuntamiento.  

Éstos a un Consejo Federal Territorial y estos últimos a la Asamblea Federal Estatal.  También se elegirá un Consejo Sindical Federal, con representación proporcional y democrática  de los sindicatos y asociaciones sociales, vecinales y otras organizaciones populares representativas, como contrapeso democrático y control  social, garantizando todos los derechos de asociación, reunión, libre expresión, petición, manifestación, sindicalización y huelga, es decir, la aplicación más amplia de los Derechos Humanos y Civiles.

Invitamos a toda la ciudadanía a organizarse y luchar por el Genuino Socialismo Científico para colaborar junto a los sindicatos y organizaciones sociales y políticas en una participación amplia y unitaria junto a organizaciones sociales y políticas de izquierdas, para avanzar hacia la Democracia Participativa y Ética,  basada en el Socialismo Científico, porque la lucha contra el capitalismo mafioso y degenerado merece una derrota para construir un mundo mejor para la humanidad. 

COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA. 

PSOE DE ANDALUCÍA. 

(*) Cualquier comentario, aportación o crítica, 

siempre serán bien recibidas y pueden enviarlo 

al siguiente correo:

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 







26 de marzo de 2026

BAJO EL CAPITALISMO NO HAY SALIDA PARA LA HUMANIDAD.

 



Con la difusión  permanente de la ideología cultural de la clase burguesa dominante, a través de la escuela y del oligopolio de sus Mass Media, junto al abandono por unos dirigentes de las organizaciones de izquierdas y el desconocimiento por otros, de la filosofía del materialismo dialéctico, más propio y necesario de los asalariados, esta identidad cultural de clase se está diluyendo bastante.  


La cultura dominante burguesa tiende a eclipsar a la cultura de la clase obrera, ya que el mundo global consumista de la economía liberal, impone su cultura ideológica.  Pero no puede acabar con el antagonismo entre ambas clases, existiendo ellos, los “burgueses dominantes y explotadores” y nosotros, los “asalariados explotados y dominados”, por mucho que lo quieran negar.


Como decía Largo Caballero, “La cultura obrera es una lucha permanente contra la ignorancia impuesta por la clase burguesa dominante". 


La clase asalariada asume desde la infancia la "cultura burguesa" pero al pasar por la experiencia homogeneizante de la explotación capitalista, propia de su situación de clase como mano de obra, en un momento dado, despierta a la realidad y se siente explotado, desarrollo que se viene produciendo por el proceso molecular de toma de conciencia lento o a veces a saltos bruscos, y comprende que es un explotado más,  de los millones que existen en el mundo. 


Iniciamos una serie histórica empezando por los que han batido el record y van en cabeza, republicando algunos para que los nuevos adheridos a la corriente Izquierda Socialista así como para nuestros simpatizantes y lectores en general puedan conocer y debatir estas publicaciones. 


La cultura burguesa de la clase dominante educa a los ciudadanos para creer en la ficción y en la religión porque se soporta sobre una base metafísica. Eso equivale a enseñar a creer en lo que no se ve, sea mentira o sea verdad.


Con esa técnica la burguesía se permite servirse a base de la “alienación mental” para su provecho de clase y perpetúa la explotación del pobre por el rico. A la burguesía no le interesa enseñar a pensar, sino enseñar a obedecer. 


La cultura obrera, que como explicaba Largo Caballero “es una lucha permanente contra la ignorancia impuesta por la clase dominante” y tiene que basarse en el conocimiento científico, es decir, que se soporte en una filosofía basada en el materialismo dialéctico, que nos enseñe a buscar la verdad ética para mejorar la humanidad, rechazando el individualismo, la opresión, la explotación, el engaño y los valores impartidos por la clase de los poderosos y corruptos. A la moral hipócrita de la burguesía tenemos que contraponer la ética socialista que es la filosofía más adecuada para la clase trabajadora. 


Bajo el sistema capitalista no se puede aplicar una educación científica global porque los poderes fácticos se oponen. La clase dominante, se opone a que se tomen las medidas adecuadas porque están defendiendo intereses privados. No pueden defender lo público porque contradice su propia filosofía. No defienden una educación, laica, científica, pública, igualitaria y de calidad, porque necesitan fomentar las élites formadas por los retoños de la burguesía para perpetuar su dominio de clase. 


Es imposible que la burguesía pueda defender una política social solidaria que satisfaga las necesidades humanas porque perjudica su móvil, que no es otro que el lucro privado. 


Al impartir el conocimiento bajo un cierto método y con unos objetivos concretos, el pensamiento de los economistas burgueses está deformado. En su modelo económico, no se estudia para producir encaminados a satisfacer las necesidades de la población, sino para el lucro privado. 


Los que entran dentro de esa categoría profesional, son unos simples “mercenarios”, lo sepan o no, que actúan hipócritamente en defensa de su sistema, la burguesía capitalista. Están al servicio de los intereses de quien les paga a sabiendas que con sus planteamientos y sus técnicas perjudican a la clase trabajadora.


Nos han bombardeado con la propaganda de que la “economía de mercado” es la más eficiente. ¿Para quién? Es siempre más eficiente para los que tienen recursos. Hagan la prueba de ir a cualquier mercado sin dinero y comprobarán la “libertad de la que gozan”. 


En el mercado se ejerce la “Libertad del Poderoso”, contra el débil, que es el obrero, que pierde su libertad cuando el patrón le arranca la plusvalía, o cuando lo manda al paro, y que no puede ser fuerte porque está desorganizado y desunido, viéndose sometido, tanto por la cultura de la clase dominante como por la fuerza de los poderes instituidos. 


Con la entrada en la Unión Europea y la puesta en marcha de una serie de políticas a base de Directivas emanadas de grupos financieros, que actúan al margen del control político, cuyo fin concreto es la defensa de los intereses de esa “Europa de los Mercaderes” que tanto hemos venido denunciando desde Izquierda Socialista de Málaga-PSOE-A y que nos prometieron que tan beneficiosa sería, porque el comercio iba a favorecer el desarrollo, eso ha sido cierto sólo en parte. Ha sido cierto para la burguesía, en cuanto que ha beneficiado el desarrollo y la potenciación de la banca, los monopolios y los grupos de presión de los imperialistas europeos, perjudicando los intereses de los ciudadanos. 


Los banqueros se siguen forrando, pues los 6 grandes bancos españoles cerraron el año 2025 con unas ganancias de 34.000 millones de Euros. El Banco de Santander fue el que obtuvo los mayores beneficios en el año 2025 alcanzando una cifra record de 14.101 millones de euros, lo que representa un 12 % más que el año anterior


La Unión Europea entró en recesión y en Enero de 2026, el número de parados se situó en 12,9 millones de personas que buscan desesperadamente un puesto de trabajo sin posibilidad de encontrarlo en el corto plazo. Los niveles salariales están bajando en términos relativos. Los recortes sociales son evidentes. 


El sistema capitalista ejerce una tremenda violencia contra los trabajadores, cuando vemos que el paro golpea sobre todo a los jóvenes menores de 25 años, aunque en el Estado español la tasa de paro en Enero de 2026 ha sido del 9,8 % el nivel más bajo desde el inicio de 2008, según datos de Eurostat. 


Para salir del atolladero en el que nos ha metido el “libre mercado” capitalista, con sus guerras y sus genocidios,  no queda otro remedio que luchar en líneas de clase para avanzar hacia un nuevo modelo de sociedad, donde se pueda planificar la economía. 


Como no se puede planificar lo que no se controla y no se puede controlar lo que no se posee, lo natural es que se plantee claramente sobre la mesa un programa verdaderamente socialista, donde se contemple la nacionalización de los sectores básicos de la economía, entre ellos la banca, los monopolios y los latifundios, indemnizando en casos de necesidad, para planear de manera científica y armoniosa el futuro de la producción y la distribución de bienes y servicios. 


Con un modelo cultural diferente, con sindicatos fuertes y combativos, con una democracia socialista sana, y una economía al servicio de la humanidad, trabajando todos, se produciría más y si a su vez se reparte mejor, sería el inicio de un modelo más vigoroso con el rumbo puesto hacia un nuevo sistema basado en la Democracia Participativa y Ética, que nos permita avanzar hacia el Socialismo Científico, que deje en el basurero de la historia el corrupto modelo capitalista que está obsoleto y ha colapsado corroído por las guerras,  la especulación, la corrupción y sus propias contradicciones. 


Movilízate y lucha con nosotros por cambiar la sociedad, porque otro mundo es posible, pero con el Genuino Socialismo, porque bajo el capitalismo no hay salida para la humanidad.


COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA. 

PSOE DE ANDALUCÍA. 

(*) Cualquier comentario, aportación o crítica, 

siempre serán bien recibidas y pueden enviarlo 

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