18 de mayo de 2020

LAS DEUDAS PÚBLICAS SE HARÁN IMPAGABLES.


Los crash y los colapsos financieros brindan grandes oportunidades ...

Como demuestra la experiencia histórica, las épocas de crisis agudas del capitalismo marcan la pérdida de la estabilidad interna del sistema afectando a las capas medias, y sobre todo a la clase trabajadora, produciéndose una radicalización virulenta entre la izquierda y la derecha, que perjudica a los sectores menos favorecidos de la sociedad.

El populismo reaccionario de la ultraderecha que domina al Trifachito,(como ocurría en los años 30 con las formaciones de los grupos fascistas aglutinados en la CEDA), recurren a la demagogia para disfrazarse y engañar al pueblo, conectando con una cierta rabia, desmoralización y frustración de algunos sectores de la ciudadanía, actuando de forma violenta, como lo ha hecho siempre esa derechona tradicional, llegando a tener la poca vergüenza de apostar claramente por el Golpe de Estado, como hizo el mes pasado el dirigente de Vox, Raúl Marín, responsable de comunicación de los ultras de la Rioja, pidiendo “la intervención del ejército y un gobierno del Rey”.

Esos voceros directos de la reacción ultra, dispuestos a volver al pasado de aquel rancio y manido “nacional/catolicismo/carpetovetónico”, defensores del antiguo régimen, nunca podrán reconocer por su corto alcance en economía y por su tergiversación de la historia, que lo que ha colapsado ha sido su modelo Capitalista, que llevado a sus extremos se convierte en fascismo, que sólo ha sobrevivido a base de corrupción, endeudamientos y explotación de las masas trabajadoras.

Como trabajador jubilado y como socialista,  una vez más enfatizo que no podemos confiar en las instituciones burguesas en esta fase de decadencia senil, pues han sido y son los responsables de todas las crisis cíclicas e inevitables del sistema burgués al que sirven y se sirven, pese a la demagogia y la hipocresía reaccionaria de la ultraderecha de Vox, la extrema derecha del PP y la derecha de C’s, herederos naturales del franquismo y de los capitalistas que han dejado un Estado super/endeudado, como demuestran las siguientes cifras.
  
La  Deuda Pública del Estado español alcanzaba en 2008 la cantidad de 439.771 millones de euros (39,7 % del PIB). En el año 2019, (poco más de una década después), ha alcanzado ya más de 1 BILLÓN 188.862 de euros (Un 95.5 % PIB), principalmente por la política de recortes, austeridad y corrupción del PP, llevada a cabo por Rajoy, que descargó la crisis en las arcas del Estado aumentando la Deuda. Ahora, con la complicación de la pandemia del Covid-19, algunos  analistas económicos pronostican que para el año 2021 podría ascender la Deuda Pública hasta superar el 124 % del PIB.

Las Deudas conjuntas de  hogares y empresas eran al cierre de 2019 un total de 1 BILLÓN 620.000 millones de euros (132,1 % del PIB).  De ese total, las deudas de las familias eran de 781.700 millones de euros, lo que por deducción, las Deudas empresariales eran de 838.300 millones de euros.

Las Deudas totales sumando la Pública, la Empresarial y las Familiares superan los DOS BILLONES de euros y las  masas trabajadoras están más endeudadas que nunca, más empobrecidas que cuando la crisis de 2008, por lo que el consumo se encuentra estancado y tenemos una economía colapsada y con un endeudamiento creciente casi imposible de pagar bajo el modelo de rapiña, corrupción y despilfarro del capitalismo mafioso.

Por otra parte, la Deuda global de EEUU supera el 326 %  y la de China alcanza el 240 % del PIB y ambas siguen creciendo  porque los organismos financieros oficiales, Reserva Federal de EEUU, Banco Mundial Fondo Monetario Internacional,  Banco Central Europeo, etc han venido siendo laxos para los países ricos y duros contra los pobres,  en los topes de endeudamiento de los Estados (que son los que dominan el sector Financiero bajo esa Dictadura de los Capitales).

A los países más pobres, cuando tienen dificultades financieras, como ocurrió con Grecia, el Estado español y otros en la anterior crisis, les exigen el control de la deuda, cuando les parece a ellos, llegando a un arbitrario tope  de Deuda Pública, (en torno al 100 % por ejemplo)  y les amenazan con hundirlos o los someten a rescates brutales mientras que otros, como los antes mencionados China y EEUU, doblan o triplican esos endeudamientos, o Japón con un 225 % de Deuda Pública (PIB) y echan la carga de sus saqueos y corrupciones sobre los sectores más empobrecidos en aplicación de la gran “Ley del Embudo” del capitalismo de los Mercaderes Mafiosos. 

Todo eso hace que el sistema capitalista sea ahora muy vulnerable y se encuentre roto el equilibrio entre el consumo y la producción, entre la oferta y la demanda, donde la “libre competencia”, que tanto defendían los “liberales”  cuando obtenían sustanciosas ganancias (Reconvertidos ahora en Keynesianos acudiendo a Papá Estado para que subvencione otra vez sus deudas)   hace tiempo que quedó arrasada por las multinacionales y los monopolios   agravado todo ello por la  corrupción y fuga de capitales a Paraísos Fiscales.

Esa interconexión entre Deuda Pública,  Deudas Privadas y los Banqueros, nos plantean una gran interrogante: ¿Dónde están los Beneficios de las Grandes empresas acumulados durante estos últimos diez años y durante los 300 años anteriores del Capitalismo?  ¿Por qué tiene que ayudar el Estado al Sector Privado, mientras no se demuestre contablemente que han entrado en pérdidas durante los ejercicios anteriores?

Siempre nos dicen que vivimos en un país rico y es cierto que el número de millonarios se ha doblado en los últimos años en el “Reino de España”, con la Banca obteniendo beneficios por encima del 50 % en algunos casos, mientras que ha crecido la Desigualdad entre la clase burguesa y los sectores menos favorecidos, pues la pobreza, la miseria y el hambre, con las tremendas colas que estamos viendo, han salido a la superficie como  nos muestra la Televisión, “ilustrándonos” con la noticia de que la pobreza súbita ha crecido un 40% desde el inicio de la Pandemia y  sigue creciendo, según denuncian Cruz Roja,  Acción contra el Hambre y demás ONGs que luchan contra la pobreza.  

La clase burguesa dominante, con el Trifachito y su campaña a través de sus potentes medios de comunicación, están utilizando todas las calumnias y ataques posibles, para salvar sus intereses financieros y para ello están dispuestos a aplastar al pueblo y al Gobierno de Coalición y solo permitirán algunas migajas que no afecten en lo fundamental ni mermen sus intereses financieros;  si el Gobierno no gira a la izquierda y cambia de política combatiendo a los corruptos para que devuelvan lo robado, no podrá cumplir el programa “progresista” presentado.  

Por otra parte, la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos,  lo que queremos es que se cubran nuestras necesidades y que sean resueltos nuestros problemas de una vez por todas, porque no queremos las migajas  de la mesa del “reparto” ni  sobras menguantes de las riquezas que generamos con nuestra fuerza de trabajo, ni caridad, ni mentiras, ni calumnias, sino Justicia, Libertad e Igualdad y que cada cual pague los impuestos que le corresponda.

Para recaudar fondos con el fin de atender las necesidades que el Estado tendrá que cubrir el Gobierno PSOE/UNIDAS PODEMOS anuncia que va a plantear un plan para cargar Impuestos a las Grandes Fortunas, que gravará a los grandes patrimonios netos, a partir de UN millón con un 2% hasta los 10 millones, un 2,5 % hasta los 50 millones y el 3 % hasta 100 millones y a partir de esta cantidad aplicar un 3,5 % de impuesto.  Desde mi punto de vista me parece ridícula la propuesta de subida de ese plan, teniendo en cuenta la astronómica diferencia que existe entre esos ricachones potentados y la clase trabajadora, porque mientras que a un pensionista mileurista le cargan con el 18% de IRPF, que equivale a que cobra 14 pagas y te quitan 2, esos porcentajes para esos potentado es simplemente calderilla.

Los estudios de expertos sobre fraude fiscal y las estimaciones a las que han llegado sobre economía sumergida, rondan entre 200.000 y 250.000 millones de euros/año, con una pérdida de recaudación entre 40.000 y 70.000 millones de euros, que el Gobierno debe atacar de inmediato, siendo contundentes y no retroceder ante las presiones del Capitalismo, pues recordemos que en el pacto “PSOE/PODEMOS , que se firmó en diciembre de 2019, se contemplaba una subida de 2 puntos en el IRPF para rentas de más de 130.000 euros y de 4 puntos a las demás de 300.000 euros”, por lo que ahora que las condiciones de la situación social han empeorado, no se debe retroceder, sino avanzar hacia la imposición más fuerte, tanto en el IRPF, como para los multimillonarios y las grandes fortunas.    

La política engañosa de la colaboración de clases que plantean algunos sectores progresistas de buscar el “consenso” no podrá resolver la cuestión, sino aplazarla y empeorarla, por lo que hay que combatir a la reacción levantando una alternativa socialista firme y consecuente, para fortalecer y elevar el nivel de conciencia de la clase trabajadora y nuestra capacidad de lucha y organización que es lo que vamos a necesitar en cuanto que acabe la Pandemia y observemos con detenimiento y claridad el destrozo que esta “guerra contra el fantasma del virus y la realidad capitalista”  ha ocasionado a los económicamente más débiles, a la clase trabajadora y el reguero de paro que arrastrará.  

La clase trabajadora no querrá seguir con esta situación de empobrecimiento creciente y no se conformará con que se gestionen las migajas sobrantes que caen de la mesa de  los ultracapitalistas,  que serán insuficiente para resolver la escasez y el paro por lo que nos enfrentamos al cruel Trilema: O la crisis la pagan los capitalistas, o acabaremos pagándola los trabajadores, o terminaremos en 2021 con cerca de 3 BILLONES DE DEUDAS IMPAGABLES Y SUMIDOS EN EL CAOS.   

Necesitamos un plan socialista para poner las fuerzas productivas bajo control y dirección democrática  de la clase trabajadora, para que tomemos el poder en nuestras propias manos, en base a la Democracia Plena, desde los puestos de trabajo hasta todos los estamentos del Estado, reduciendo al mínimo la burocracia parasitaria y despilfarradora y eliminando la corrupción.

Tenemos que sacar a debate la elaboración de la planificación científica de los recursos para nacionalizar los grandes medios de producción, principalmente necesitamos  una Banca Pública que unifique las finanzas y los seguros,  una Sanidad Pública con las industrias farmacéuticas integradas,  con presupuestos reforzados, así como  las Eléctricas, y los grandes Latifundios ociosos, para poner todos esos medios de producción a funcionar bajo gestión y control democrático de la clase trabajadora organizada para acabar con el paro, porque esa será la mejor forma de enfrentarnos al caos que se nos viene encima, trabajando todas y todos en beneficio del bien común de la población en su conjunto, para acabar con la miseria y la pobreza.

El proceso molecular de toma de conciencia de las masas se está acelerando y con los acontecimientos que hemos vivido en este último periodo, están sacudiendo las conciencias de millones de trabajadores y capas medias, que empujarán acuciados por las necesidades a las luchas legítimas del cambio para la supervivencia de las familias, aprendiendo en la práctica la necesidad del socialismo marxista que unifique a las direcciones del movimiento obrero para hacernos poderosos e invencibles.

Debemos conectar con las experiencias históricas de nuestra clase que es solidaria y combativa en momentos como a los que nos vamos a enfrentar y que hemos visto, en estos meses, el maravilloso comportamiento y sacrificio de los Sanitarios en vanguardia por el bien social, junto a los sectores esenciales de la economía, que han demostrado la capacidad que tiene la clase trabajadora cuando se encuentra en dificultades… ¿qué no podremos hacer, cuando los recursos financieros estén al servicio del bien común y no del beneficio de las 100 familias multimillonarias de siempre?  

No debemos quedarnos mirando la grave situación como clase trabajadora ni podemos minimizar las fuerzas y violencia de la reacción ultraderechista del Trifachito que está velando de nuevo sus armas del golpismo y del terror franquista, utilizando descabellada la crisis doble  (Sanitaria y Económica), para atacar a fondo, a costa de poner por delante los intereses económicos de la clase capitalista que les paga,  al salvamento de vidas humanas.

Si no nos preparamos y ganamos la batalla, nos enfrentaremos en los próximos años, o quizás meses, al incremento de la lucha de clases que podría entrar en una situación explosiva, sobre todo, si nos amilanamos ante el empuje de la reacción que está radicalizada y debemos frenarla pasando a la acción, pues los trabajadores somos la abrumadora mayoría de la sociedad.  

Las izquierdas necesitamos prepararnos seriamente para las grandes batallas que se avecinan, atendiendo las luchas que quedaron pendientes hace unos meses, con las movilizaciones potentes del feminismo, el ecologismo, los pensionistas, las huelgas contra los cierres patronales, etc, que se reproducirán a una escala mayor.

Necesitamos tener como objetivo inmediato la necesidad de fortalecer una alianza potente de las izquierdas, sindicales, sociales y políticas que se vinculen y a su vez atiendan, a la clase trabajadora en nuestras luchas, impulsando esa organización potente de la juventud explotada y con salarios de miseria, a los estudiantes,  a las organizaciones feministas, a los pensionistas y demás sectores que combaten por la defensa de nuestros intereses de clase.

El Capitalismo FUE el problema, el Capitalismo ES el problema y el Capitalismo SEGUIRÁ SIENDO el problema, si no conseguimos avanzar hacia una alternativa de sistema, que no puede ser otra que el Socialismo y la Democracia Participativa, para lo cual necesitamos alcanzar un triunfo potente que nos permita derrotar al capitalismo  en las urnas y en las calles.

La experiencia histórica nos aconseja que no debemos confiar en absoluto en esas políticas pro/capitalistas que han fracasado y han hecho descarrilar también al régimen del 78 que se ha quedado obsoleto y sería faltar a la verdad el no reconocer que es preciso prepararnos para superarlo.

Debemos reconocer que ha llegado la hora de construir ese entendimiento de las Izquierdas, para que seamos capaces de resistir todos juntos, las presiones de la clase dominante y la burguesía pro/franquista y sus voceros, llamando a la lucha decidida del conjunto de la ciudadanía, en defensa del programa para la transformación socialista de la sociedad y avanzar hacia el Estado Republicano, Federal, Democrático, Socialista, Laico e Internacionalista, que nos facilite el camino de salida para construir ese mundo mejor que reclama y necesita  la Humanidad.  

JOSÉ MARTÍN RODRÍGUEZ.
COORDINADOR DE COMUNICACIÒN.
IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA.
PSOE DE ANDALUCIA.

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 










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