26 de julio de 2022

Parte 2 de 6) EL ORIGEN DE LA VIDA.



ORIGEN PRIMITIVO.... 

(Recomendable leer parte 1 de ayer).

Las Ciencias Naturales, al mismo tiempo que rechazan la posibilidad de que lo vivo se engendrase al margen de las condiciones concretas del desarrollo del mundo material, debían explicar el paso de la materia inanimada a la vida, es decir, explicar, por tanto, la transmutación de la materia y el  origen de la vida.

En los notables trabajos de F. Engels —Anti-Dühring y Dialéctica de la naturaleza—, en sus geniales generalizaciones de los avances de las Ciencias Naturales, se presenta el único planteamiento correcto y científico acerca del problema del origen de la vida.  Engels indicó también la ruta que habían de llevar en lo sucesivo las investigaciones en este terreno, camino por el que transita y avanza con todo éxito la biología.

Engels refutó por anticientífico el criterio de que lo vivo puede originarse al margen de las condiciones en que se desarrolla la naturaleza e hizo patente el lazo de unidad existente entre la naturaleza viva y la naturaleza inanimada. Basándose en fehacientes pruebas científicas, Engels consideraba la vida como una consecuencia del desarrollo, como una transmutación cualitativa de la materia, condicionada en el período anterior a la aparición de la vida por una cadena de cambios graduales sucedidos en la naturaleza y condicionados por el desarrollo histórico.

La meritoria importancia de la teoría darwiniana, consistió en haber aportado una explicación científica, una explicación materialista al surgimiento de los animales y plantas trascendentes mediante el conocimiento progresivo del mundo vivo y en haberse servido del método histórico para resolver los problemas biológicos. Sin embargo, en el problema mismo del origen de la vida, muchos naturalistas continúan sosteniendo, aun después de Darwin, el anticuado método metafísico de atacar este problema. El mendelismo-morganismo,  muy usual en los medios científicos de América y de Europa occidental, mantiene la tesis de que los poseedores de la herencia, al igual que de todas las demás particularidades substanciales de la vida, son los genes, partículas de una sustancia especial acumulada en los cromosomas del núcleo celular.  

Estas partículas habrían aparecido repentinamente en la Tierra, en alguna época, conservando práctica e invariablemente su estructura definitiva de la vida, a lo largo de todo el desenvolvimiento de ésta. Vemos, por consiguiente, que desde el punto de vista mantenido por los mendelistas-morganistas, el problema del origen de la vida se constriñe a saber cómo pudo surgir repentinamente esta partícula de sustancia especial, poseedora de todas las propiedades de la vida.

La mayoría de los autores extranjeros que se preocupan de esta cuestión (por ejemplo, Deviliers en Francia y Alexander en Norteamérica), lo hacen de un modo por demás simplista. Según ellos, la molécula del gen aparece en forma puramente casual, gracias a una “operante” y feliz conjunción de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y fósforo, los cuales se conjugan “solos”, para constituir una molécula excepcionalmente compleja de esta sustancia especial que contiene desde el primer momento todas las propiedades de la vida.

Ahora bien, esa “circunstancia feliz” es tan excepcional e insólita que únicamente podría haber sucedido una vez en toda la existencia de la Tierra. A partir de ese instante, sólo se produce una incesante multiplicación del gen, de esa sustancia especial que ha aparecido una sola vez y que es eterna e inmutable.

Está claro, pues, que esa “explicación” no explica en esencia absolutamente nada. Lo que diferencia a lodos los seres vivos sin excepción alguna, es que su organización interna está extraordinariamente adaptada; y podríamos decir que perfectamente adaptada a las necesidades de determinadas funciones vitales: la alimentación, la respiración, el crecimiento y la reproducción en las condiciones de existencia dadas. ¿Cómo ha podido suceder mediante un hecho puramente casual, esa adaptación interna, tan determinativa para todas las formas vivas, incluso para las más elementales?

Los que sostienen ese punto de vista, rechazan en forma anticientífica el orden regular del proceso que infiltra origen a la vida, pues consideran que esta realización, el más importante acontecimiento de la vida de nuestro planeta, es puramente casual y, por lo tanto, no pueden darnos ninguna respuesta a la pregunta formulada, cayendo inevitablemente en las creencias más idealistas y místicas que aseveran la existencia de una voluntad creadora primaria de origen divino y de un programa determinado para la creación de la vida.

Así en el libro de Schroedinger ¿Qué es la vida desde el punto de vista físico?,   en el libro del biólogo norteamericano Alexander: La vida, su naturaleza y su origen, y en otros autores extranjeros, se afirma muy clara y terminantemente que la vida sólo pudo surgir a consecuencia de la voluntad creadora de Dios. En cuanto al mendelismo-morganismo, éste se esfuerza por desarmar en plano ideológico a los biólogos que luchan contra el idealismo, esforzándose por demostrar que el problema del origen de la vida —el más importante de los problemas ideológicos— no puede ser resuelto manteniendo una posición materialista.

Sin embargo, esa aserción es absolutamente falsa, y puede rebatirse fácilmente abordando el asunto que nos ocupa y sosteniendo el punto de vista de lo que constituye la única filosofía acertada y científica; es decir, el materialismo dialéctico.

El materialismo dialéctico enseña que la vida es de naturaleza material. Más, sin embargo, la vida no es, en realidad, una propiedad inseparable de toda la materia en general. Por el contrario, la vida sólo es inherente a los seres vivos, pues sabido es que carecen de ella todos los objetos y materiales del mundo inorgánico. La vida es una manifestación especial del movimiento de la materia. Pero esta manifestación o forma especial no ha existido eternamente ni está desunida, de la materia inorgánica por un abismo insalvable, sino que, por el contrario, surgió de esa misma materia en el curso del desarrollo del mundo, como una nueva cualidad.

El materialismo dialéctico nos enseña que la materia nunca está en reposo, sino que se halla en constante movimiento, se desarrolla y en su expansión se eleva a planos cada vez más altos, tomando formas de movimiento cada vez más complejas y más perfectas.

Al elevarse de un plano inferior a otro superior, la materia va adquiriendo nuevas cualidades que antes no tenía, lo cual quiere decir que la vida es, por tanto, una nueva cualidad, que aflora como una etapa determinada, como determinado escalón del desarrollo histórico de la materia. Por lo expuesto se descubre claramente que el camino principal que nos lleva con seguridad y acierto a la solución del problema del origen de la vida es, sin duda alguna, el estudio del desarrollo histórico de la materia, es decir, de ese desarrollo que en otros tiempos condujo a la aparición de una nueva cualidad: a la aparición de la vida.

Ahora bien, el surgimiento de la vida no tuvo efecto de golpe, como trataban de demostrar los sostenedores de la generación espontánea y repentina. Por lo contrario, hasta los seres vivos más simples poseen una estructura tan compleja que, de ninguna manera pudieron haber surgido de golpe; pero si pudieron y debieron formarse mediante mutaciones continuadas y sumamente prolongadas de las substancias que los integran. Estas mutaciones, estos cambios, se produjeron hace mucho tiempo cuando la Tierra aún se estaba formando y en los períodos primarios de su existencia. De aquí, precisamente, que para resolver acertadamente el problema del origen de la vida haya que dedicarse ahincadamente al estudio de esas transformaciones, a la historia de la formación y del desarrollo de nuestro planeta.

En las obras de V. Lenin, encontramos una idea muy profunda respecto del origen evolutivo de la vida. “Las Ciencias Naturales —decía Lenin— afirman positivamente que la Tierra existió en un estado tal que ni el hombre ni ningún otro ser viviente habitaban ni podían habitarla. La materia orgánica es un fenómeno posterior, fruto de un desarrollo muy prolongado”-  

A principios de siglo, al analizar en su obra ¿Anarquismo o socialismo?, fundamentos de la teoría materialista, expresó muy concretamente que el origen de la vida había seguido un proceso evolutivo. “Nosotros sabemos, por ejemplo que en un tiempo la Tierra era una masa ígnea incandescente después se fue enfriando poco a poco, más tarde surgieron los vegetales y los animales, al desarrollo del mundo animal siguió la aparición de una determinada variedad de simios y luego, a todo ello, sucedió la aparición del hombre”.

“Así se ha producido, en líneas generales, el desarrollo de la naturaleza.” Merece mencionar el hecho de que el camino evolutivo fue señalado en una época en que aún no había sido publicada la Dialéctica de la naturaleza, de Engels, y cuando en el problema del origen de la vida preponderaba entre los naturalistas (incluso entre los avanzados) el principio mecanicista. Es únicamente en la segunda década del siglo XX cuando la aplicación del principio evolutivo al estudio del problema que nos ocupa empieza a alcanzar gran desarrollo en las Ciencias Naturales. Acerca de esto podemos señalar, de manera muy particular, la opinión de nuestro célebre compatriota K. Tirniriázev, pues en su artículo de los anales científicos de 1912, refiriéndose al asunto del origen de la vida dice:

“Nos vemos obligados a admitir que la materia viva ha seguido el mismo camino que los demás procesos materiales, es decir, el camino de la evolución”. “La hipótesis de la evolución, que ahora se expande no sólo a la biología sino también a las demás ciencias de la naturaleza, —a la astronomía, la geología, la química y la física—, nos convence de que esta evolución también se produjo probablemente al realizarse el paso del mundo inorgánico al orgánico.”

Entre los trabajos publicados en la Unión Soviética, es digno de destacarse especialmente el libro del académico  Komarov: Origen de las plantas. Komarov analiza y refuta la teoría de la eternidad de la vida y la suposición de que los seres vivos vinieron a la tierra procedentes de los espacios interplanetarios, y añade: “La Única teoría científica es la teoría bioquímica del origen de la vida, el profundo convencimiento de que su aparición no fue sino una de las etapas sucesivas de la evolución general de la materia, de esa complicación cada vez mayor de la serie de compuestos carbonadas del nitrógeno.”

Actualmente, el principio básico del desarrollo evolutivo de la materia es admitido ya por muchos naturalistas, no sólo en la Unión Soviética, sino también en otros países. Pero la mayoría de los investigadores de los países capitalistas solamente admiten este principio como aplicable al período de la evolución de la materia que antecede a la aparición de los seres vivos. Pero cuando se refiere a esta etapa, la más importante de la historia del desarrollo de la materia, estos investigadores resbalan inevitablemente hacia las viejas posiciones mecanicistas, se acogen o invocan la “feliz casualidad” o buscan la explicación en incognoscibles o inescrutables fuerzas físicas.

En el problema del origen de la vida, las modernas Ciencias Naturales tienen trazada la tarea de presentar un cuadro acertado de la evolución sucesiva de la materia que ha culminado en la aparición de los primitivos seres vivos, de estudiar, con base en los datos proporcionados por la ciencia, las diferentes etapas del desarrollo histórico de la materia y descubrir las leyes naturales que han ido apareciendo sucesivamente en el proceso de la evolución y que han producido el devenir de la vida.

ORIGEN PRIMITIVO DE LAS SUBSTANCIAS ORGÁNICAS MÁS SIMPLES: LOS HIDROCARBUROS Y SUS DERIVADOS. 

 

En lo fundamental, todos los animales, las plantas y los microbios están constituidos por las denominadas substancias orgánicas. La vida sin ellas es inexplicable. Por lo tanto, la primera etapa del origen de la vida tuvo que ser la formación de esas substancias, el surgimiento del material básico que después habría de servir para la formación de todos los seres vivos.

Lo primero que diferencia a las substancias orgánicas de todas las demás substancias de la naturaleza inorgánica, es que en su contenido se encuentra el carbono como elemento fundamental. Esto puede verificarse fácilmente calentando hasta una alta temperatura diversos materiales de origen animal o vegetal. Todos ellos pueden arder cuando se les calienta donde hay presencia de aire y se carbonizan cuando al calentarlos se impide la penetración del aire, mientras que los materiales de la naturaleza inorgánica —las piedras, el cristal, los metales, etc.,  jamás llegan a carbonizarse, por más que los calentemos.

En las substancias orgánicas, el carbono se halla combinado con diversos elementos: con el hidrógeno y el oxígeno (estos dos elementos forman el agua), con el nitrógeno (éste está presente en el aire en grandes cantidades), con el azufre, el fósforo, etc. Las diferentes substancias orgánicas no son sino diversas combinaciones de esos elementos, pero en todas ellas se encuentra siempre el carbono como elemento básico.

Las substancias orgánicas más elementales y simples son los hidrocarburos o composiciones de carbono e hidrógeno. El petróleo natural y otros varios productos obtenidos de él, como la gasolina, el keroseno, etc., son mezclas de diferentes hidrocarburos. Partiendo de todas estas substancias, los químicos consiguen obtener fácilmente, por síntesis, numerosos combinados orgánicos, a veces muy complicados y en muchas ocasiones idénticos a los que podemos tomar directamente los seres vivos, como son los azúcares, grasas, los aceites esenciales, etc. ¿Cómo han llegado a formarse primeramente en nuestro planeta las substancias orgánicas?

Cuando acometí por vez primera el estudio del problema del origen de la vida, el origen primario de las substancias orgánicas me pareció un problema bastante enigmático y hasta inaprensible al entendimiento y al estudio.

Esta opinión era producto de la observación directa de la naturaleza, pues observaba que la inmensa mayoría de las substancias orgánicas inherentes al mundo de los seres vivos se producen actualmente en la Tierra por efecto de la función activa y vital de los organismos. Las plantas verdes atraen y absorben del aire el carbono inorgánico en calidad de anhídrido carbónico, y sirviéndose de la energía de la luz forman, a partir de él, las substancias orgánicas que necesitan. Los animales, los hongos, así como las bacterias y todos los demás organismos que no poseen color verde, se proveen de las substancias orgánicas necesarias nutriéndose de animales o vegetales vivos o descomponiéndolos una vez muertos.

Así vemos cómo todo el mundo actual de los seres vivos se sostiene gracias a los dos hechos análogos de fotosíntesis y quimiosíntesis que acabamos de explicar. Más aún; incluso las substancias orgánicas que se hallan en las entrañas de la envoltura terrestre, como son la turba, los yacimientos de hulla y de petróleo, etc., todas ellas han surgido, en lo fundamental, por efecto de la actividad de numerosos organismos en tiempos lejanos vivieron en nuestro planeta y que más tarde quedaron sepultados en la macicez de la corteza terrestre.

Por todo esto, muchos hombres de ciencia de fines del siglo pasado y de principios de éste, aseguraban que las substancias orgánicas no pueden producirse en la Tierra, en contextos naturales, más que mediante un proceso biogenética, es decir, solamente con la intervención de los organismos. Esta opinión, que prevalecía en la ciencia hace 30 años, obstaculizó considerablemente la solución del problema del origen de la vida. Parecía que había formado un círculo vicioso del que era imposible evadirse. Para abordar el origen de la vida era necesario entender cómo se constituían las substancias orgánicas; pero se daba el caso de que éstas únicamente podían ser sintetizadas por organismos vivos. Ahora bien, a esta síntesis sólo es dable llegar si nuestras observaciones no traspasan los límites de nuestro planeta.

Si rebasamos esos límites veremos que en diversos cuerpos celestes de nuestro mundo estelar se están creando substancias orgánicas biogenéticamente, o sea, en un estado ambiental que excluye toda posibilidad de que allí haya seres orgánicos.

El espectroscopio nos permite estudiar la fórmula o composición química de las atmósferas estelares, y a veces casi con la misma exactitud que si tuviéramos muestras de ellas en nuestro laboratorio. El carbono se manifiesta ya en la atmósfera de las estrellas tipo O, que son las más calientes, y se diferencian de los demás astros por su extraordinario brillo. Incluso en su superficie dichas estrellas contienen una temperatura que fluctúa entre los 20,000 y los 28,000 grados. Se comprende, pues, que en esas situaciones no puede prevalecer todavía ninguna combinación química. La materia está aquí en forma relativamente simple, como átomos libres disgregados, sueltos como pequeñísimas partículas que forman la atmósfera incandescente de estas estrellas.

La atmósfera de las estrellas tipo B, que destellan una luz brillante blanco-azulada y cuya corteza tiene una temperatura de 15,000 a 20,000 grados, también incluye vapores incandescentes de carbono. Pero este elemento tampoco alcanza a formar aquí cuerpos químicos compuestos, sino que existe en forma atómica, es decir, como minúsculas partículas sueltas de materia que se mueven muy rápidamente.

Únicamente la visión espectral de las estrellas blancas tipo A, en cuya superficie impera una temperatura de... 12,000°, nos deja ver por vez primera unas franjas tenues, que indican la existencia de hidrocarburos —las primeras combinaciones químicas— en la atmósfera de esas estrellas. Aquí, por vez primera, los átomos de dos elementos (el carbono y el hidrógeno) se han combinado y el resultado ha sido un cuerpo más complejo, una molécula química.

En las visiones espectrales de las estrellas más frías, las franjas inherentes a los hidrocarburos se manifiestan más limpias a medida que baja la temperatura y adquieren su máxima claridad en las estrellas rojas, en cuya superficie la temperatura es de 4.000°.

Nuestro Sol abarca una situación intermedia en ese sistema estelar. Pertenece a las estrellas amarillas de tipo G. Se ha concluido que la temperatura de la atmósfera solar es de 5.800 a 6.300°. Pero en las capas superiores desciende a 5.000, y en las más profundas al alcance aun de nuestras investigaciones suele elevarse hasta los 7.000. Los análisis espectroscópicos han probado que parte del carbono permanece aquí combinado con el hidrógeno (CH metano). Al mismo tiempo, en la atmósfera solar se puede encontrar la combinación del carbono con el nitrógeno (CI-j-cianógeno). Además, en la atmósfera solar se ha entrado por primera vez el llamado dicarbono (C t es una mezcla o combinación de dos átomos de carbono entre sí.

Vemos, pues, que en el curso de la evolución del Sol, el carbono, elemento que nos interesa en este momento, ya ha pasado de una forma de existencia a otra.
En la atmósfera de las estrellas más calientes, el carbono se manifiesta en forma de átomos libres y disgregados. El Sol, ya lo vemos, en parte, haciendo combinaciones químicas, formando moléculas de hidrocarburo de cianógeno y de dicarbono.

Para solucionar el problema que estamos examinando, promete un gran interés el estudio de la atmósfera de los grandes planetas de nuestro sistema solar.  Las investigaciones han descubierto que la atmósfera de Júpiter está formada en gran parte por amoniaco y metano. Esto da motivos para suponer que también existen otros hidrocarburos. Ahora bien, debido a la baja temperatura que hay en la superficie de Júpiter (135° bajo cero), la masa básica de estos hidrocarburos permanece en estado líquido o sólido. Las mismas combinaciones se manifiestan en la atmósfera de todos los grandes planetas.

Es de excepcional importancia el estudio de los meteoritos, esas “piedras celestes” que de tanto en tanto descienden sobre la tierra,  procedentes de los espacios interplanetarios. Estos son los únicos cuerpos extraterrestres que se pueden someter directamente al análisis químico y a un estudio mineralógico. Tanto por la índole de los elementos que los componen como por la razón en que se basa su estructura, los meteoritos son iguales a los materiales que hay en las partes más profundas de la corteza de la Tierra y en el núcleo central de nuestro planeta. Se entiende fácilmente la gran importancia que tiene el estudio de la textura material de los meteoritos para aclarar el problema de las primitivas composiciones que se originaron al formarse la Tierra.

Por lo general, se suele situar a los meteoritos en dos grupos principales: meteoritos de hierro (metálicos) y meteoritos de piedra. Los primeros están formados esencialmente por hierro (90%), níquel (8%) y cobalto (0.5%). Los meteoritos de piedra contienen una cantidad bastante menor de hierro (un 25% aproximadamente). En ellos se encuentra en gran cantidad óxido de diversos minerales magnesio, aluminio, calcio, sodio, manganeso y otros.

En todos los meteoritos se halla carbono en diferentes proporciones. Se encuentra sobre todo en forma natural, como carbón, grafito o diamante en bruto. Pero las formas más usuales para los meteoritos son las composiciones de carbono con diferentes metales, los llamados carburos. Es precisamente en los meteoritos donde se ha encontrado por primera vez la cogenita, mineral muy abundante en ellos y que es un carburo compuesto de hierro, níquel y cobalto…./…

(Continuará mañana con la parte 3) 

 (Extractos de los libros “El Origen de la Vida”, Autor: A.I. Oparín y   “Razón y Revolución”,  Autores: Grant y.Woods.

FUNDACIÓN DE ESTUDIOS SOCIALISTAS FEDERICO ENGELS.

   http://www.fundacionfedericoengels.org/

 

25 de julio de 2022

EL ORIGEN DE LA VIDA. (Parte 1 de 6).

 


(A todas y todos nuestros lectores, sean de izquierdas, de centro o de derechas, sean creyentes, agnósticos o ateos, les DEDICAMOS E INVITAMOS a leer este trabajo de síntesis, donde se hace una introducción al debate  que trata sobre el apasionante tema del origen de la vida, esperando que tengan a bien dedicarle un tiempo en estos largos días de este verano que se nos presenta  muy caluroso, con el deseo de que se encuentren bien de salud para disfrutarlo).

 

INTRODUCCIÓN:

“La lucha del materialismo contra el idealismo y la religión en torno al apasionante y discutido problema del origen de la vida, nos plantea muchos interrogantes:

 ¿Qué es la vida?

¿Cuál es su origen?

¿Cómo han surgido los seres vivos que nos rodean? …

 

La respuesta a estas preguntas entraña uno de los problemas más grandes y difíciles de explicar que tienen planteado las Ciencias Naturales y los seres humanos. 

De ahí que, consciente o inconscientemente, toda persona, no importa cuál sea el nivel de su desarrollo, se plantea estas mismas preguntas y,  mal o bien, de una u otra forma, les dan una respuesta. He aquí, pues, que sin responder a estas preguntas no puede haber ninguna concepción del mundo, ni aun la más primitiva.

El problema que plantea el conocimiento del origen de la vida, viene desde tiempos inmemoriales, preocupando al pensamiento humano. No existe sistema filosófico ni pensador de merecido renombre que no haya dado a este problema la mayor atención. En las diferentes épocas y distintos niveles del desarrollo cultural, al problema del origen de la vida se aplicaban soluciones diversas, pero siempre se ha originado en torno a él una encarnizada lucha ideológica entre los dos campos filosóficos irreconciliables: el materialismo y el idealismo.

De ahí que, al observar la naturaleza que nos rodea, tratamos de dividirla en mundo de los seres vivos y mundo inanimado, o lo que es lo mismo, inorgánico. Sabido es que el mundo de los seres vivos está representado por una enorme variedad de especies animales y vegetales. Pero, no obstante y a pesar de esa variedad, todos los seres vivos, a partir del hombre hasta el más insignificante microbio, tienen algo de común, algo que los hace afines pero que, a la vez, distingue hasta a la bacteria más elemental de los objetos del mundo inorgánico. Ese algo es lo que llamamos vida, en el sentido más simple y elemental de esta palabra. Pero, ¿qué es la vida? ¿Es de naturaleza material, como todo el resto del mundo, o su esencia se halla en un principio espiritual sin acceso al conocimiento con base en la experiencia?

Si la vida es de naturaleza material, estudiando las leyes que la rigen podemos y debemos hacer lo posible por modificar o transformar conscientemente y en el sentido anhelado a los seres vivos. Ahora bien, si todo lo que sabemos vivo ha sido creado por un principio espiritual, cuya esencia no nos es dable conocer, deberemos limitarnos a contemplar pasivamente la naturaleza viva, incapaz ante fenómenos que se estiman no accesibles a nuestros conocimientos, a los cuales se atribuye un origen sobrenatural.

Sabido es que los idealistas siempre han considerado y continúan considerando la vida como revelación de un principio espiritual supremo, inmaterial, al que denominan alma, espíritu universal, fuerza vital, razón divina, etc. Racionalmente considerada desde este punto de vista, la materia en si es algo exánime, inerte; es decir, inanimado. Por lo tanto no sirve más que de materia para la formación de los seres vivos, pero éstos no pueden nacer ni existir más que cuando el alma introduce vida en ese material y le da a la estructura, forma y armonía.

Este concepto idealista de la vida constituye el fundamento básico de cuantas religiones hay en el mundo. A pesar de su gran diversidad todas ellas concuerdan en afirmar que un ser supremo (Dios) dio un alma viva a la carne inanimada y perecedera, y que esa partícula eterna del ser divino es precisamente lo vivo, lo que mueve y mantiene a los seres vivos. Cuando el alma se desprende, entonces no queda más que la envoltura material vacía, un cadáver que se pudre y descompone. La vida, pues, es una manifestación del ser divino, y por eso el hombre no puede llegar a conocer la esencia de la vida, ni, mucho menos, aprender a regalarla. Tal es la conclusión fundamental de todas las religiones respecto de la naturaleza de la vida, y no se concibe ni se sabe de ninguna doctrina religiosa que no llegue a esa conclusión.

Sin embargo, el problema de la esencia de la vida siempre ha sido abordado de manera totalmente diferente por el materialismo, según el cual la vida, como todo lo demás en el mundo, es de naturaleza material y no necesita para ser perfectamente explicado, el reconocimiento de ningún principio espiritual supramaterial.

La vida no es más que la estructuración de una forma especial de existencia de la materia, que lo mismo se origina que se destruye siempre de acuerdo con determinadas leyes. La práctica, la experiencia objetiva y la observación de la naturaleza viva señalan el camino seguro que nos lleva al conocimiento de la vida.

Toda la historia de la ciencia de la vida -la biología- nos muestra de diversas maneras lo fecundo que es el camino materialista en la investigación analítica de la naturaleza viva sobre la base del estudio objetivo, de la experiencia y de la práctica social histórica; de qué forma tan completa nos abre ese camino correspondiente a la esencia de la vida y cómo nos permite dominar la naturaleza viva, modificarla conscientemente en el sentido anhelado y transformarla en beneficio de los hombres.

La historia de la biología nos brinda una cadena ininterrumpida de éxitos de la ciencia, que demuestran a plenitud la base cognoscitiva de la vida, y una sucesión ininterrumpida de fracasos del idealismo. Sin embargo, durante mucho tiempo ha habido un problema al que no había sido posible darle una solución materialista, constituyendo por esa razón, un buen asidero para las lucubraciones idealistas de todo género. Ese problema era el origen de la vida. ´

A diario nos damos cuenta de cómo los seres vivos nacen de otros seres semejantes. El ser humano proviene de otro ser humano; la ternera, nace de una vaca; el polluelo sale del huevo puesto por una gallina; los peces proceden de las huevas puestas por otros peces semejantes; las plantas brotan de semillas que han madurado en plantas análogas. Empero, no siempre ha debido ser así. Nuestro planeta, la Tierra, tiene un origen, y, por lo tanto, tiene que haberse formado en cierto período. ¿Cómo aparecieron en ella los primeros ancestros de todos los animales y de todas las plantas?

De acuerdo con las ideas religiosas, no cabe duda de que todos los seres vivos habrían sido creados originalmente por Dios. Esta acción creadora del ser divino habría hecho aparecer en la Tierra, de golpe y en forma acabada, los primeros ascendientes de todos los animales y de todas las plantas que existen actualmente en nuestro planeta. Un hecho creador especial habría originado el nacimiento del primer hombre, del que descenderían seguidamente todos los seres humanos de la tierra.

Así, según la Biblia, el libro sagrado de los judíos y de los cristianos, Dios habría fabricado el mundo en seis días, con la particularidad de que al tercer día dio forma a las plantas, al quinto creó los peces y las aves, y al sexto las fieras y, finalmente, los seres humanos, en primer lugar al hombre y después a la mujer. El primer hombre, o sea Adán, habría sido creado por Dios, de un material inanimado, es decir, de barro; después lo habría dotado de un alma convirtiéndolo así en un ser vivo.

Pero el estudio de la historia de la religión demuestra palmariamente que estos cuentos ingenuos acerca del origen repentino de los animales y de las plantas, que, de suerte, aparecen hechos y derechos, cual seres organizados, se apoyan en la ignorancia y en una suposición simplista de la observación somera y superficial de la naturaleza que nos rodea.

Esta fue la razón fundamental de que por espacio de muchos siglos se creyese que la tierra era plana y se mantenía inmóvil, que el Sol giraba alrededor de ella apareciendo por el Oriente y ocultándose tras el mar o las montañas, por el Occidente. Esa misma observación superficial y simplista hacia creer muchas veces a los hombres que diferentes seres vivos, como por ejemplo, los insectos, los gusanos y también los peces, las aves y los ratones, no sólo podían nacer de otros animales semejantes, sino que también brotar directamente, generarse y nacer de un modo espontáneo a partir del lodo, del estiércol, de la tierra y de otros materiales inanimados, inertes. Siempre que el hombre tropezaba con la generación masiva y repentina de seres vivos consideraba el caso como una prueba irrefutable de la generación espontánea de la vida.

Y aún ahora, existen ciertas gentes incultas que están convencidas de que los gusanos se generan en el estiércol y en la carne podrida, y que diversos parásitos caseros nacen espontáneamente como consecuencia de los desperdicios, las basuras y toda clase de suciedades e inmundicias. Su observación superficial no advierte que los desperdicios y las basuras sólo son el lugar, el nido donde los parásitos colocan sus huevos, que más tarde dan origen al nacimiento de nuevas generaciones de seres vivos.

En efecto, muy antiguas teorías de la India, Babilonia y Egipto, nos advierten de esa generación espontánea de gusanos, moscas y escarabajos que surgen del estiércol y de la basura; de piojos que se generan en el sudor humano; de ranas, serpientes, ratones y cocodrilos engendrados por el lodo del río Nilo, de luciérnagas que se consumen. Todas estas fantasías relativas a la generación espontánea correspondían en dichas teorías con las leyendas, mitos vulgares y tradiciones religiosas. Todas las apariciones repentinas de seres vivos, como caídos del cielo, eran interpretadas exclusivamente como manifestaciones parciales de la voluntad creadora de los dioses o de los demonios.

En la antigua Grecia, muchos filósofos materialistas refutaban ya esa definición religiosa del origen de los seres vivos. Sin embargo, el transcurso de la historia facilitó que en los siglos siguientes se desenvolviera y llegase a preponderar una especulación teórica enemiga del materialismo: la concepción idealista de Platón, filósofo de la antigua Grecia.

De acuerdo con las ideas de Platón tanto la materia vegetal como la animal, por sí solas, carecen de vida y sólo pueden vivificarse cuando el alma inmortal, la “psique”, penetra en ellas.

Esta idea de Platón representó un gran papel contra Victorio y, por tanto, negativo en el desenvolvimiento posterior del problema que estamos examinando. Diríase que, hasta cierto punto, la teoría de Platón se reflejó también en la doctrina de otro filósofo de la antigua Grecia, Aristóteles, más tarde convertida en fundamento básico de la cultura medieval y que predominó en el pensamiento de los pueblos por espacio de más de dos mil años.

En sus obras, Aristóteles no se circunscribió a detallar numerosos casos de seres vivos que, según su creencia, aparecían espontáneamente, sino que, además, dotó a este fenómeno de una cierta base teórica. Aristóteles consideraba que los seres vivos, al igual que todos los demás objetos concretos, se formaban mediante la conjugación de determinado principio pasivo: la materia; con un principio activo: la forma. Esta última sería para los seres vivos la “entelequia del cuerpo”, es decir, el alma. Ella era la que daba forma al cuerpo y la que lo movía. En consecuencia, resulta que la materia carece de vida, pero es abarcada por ésta, adquiere forma armónicamente y se organiza con ayuda de la fuerza anímica, que infiltra vida a la materia y la mantiene viva.

Las ideas aristotélicas tuvieron gran influencia sobre toda la historia posterior del problema del origen de la vida. Todas las escuelas filosóficas ulteriores, lo mismo las griegas que las romanas, participaron plenamente de la idea de Aristóteles respecto de la generación espontánea de los seres vivos, A la vez, con el transcurso del tiempo, la base teórica de la generación espontánea y repentina fue tomando un carácter cada vez más idealista y hasta místico.

Este último carácter lo adquirió, muy particularmente, a principios de nuestra era, especialmente entre los neoplatónicos. Plotino, jefe de esta escuela filosófica, muy divulgada en aquella época, afirmaba que los seres vivos habían surgido en el pasado y surgían todavía cuando la materia era animada por el espíritu vivificador. Se supone, pues, que fue Plotino el primero que formuló la idea de la “fuerza vital”, la cual pervive aún hoy día en las doctrinas reaccionarias de los vitalistas contemporáneos.

Para describir en detalle el origen de la vida, el cristianismo de la antigüedad se basaba en la Biblia, la cual a su vez había copiado de las leyendas religiosas de Egipto y Babilonia. Los intérpretes de la teología de fines del siglo IV y principios del V, o sea los llamados padres de la iglesia, mezclaron estas leyendas con las doctrinas de los neoplatónicos, fincando sobre esta base su propia elaboración mística del origen de la vida, totalmente mantenida hasta nuestros días por todas las doctrinas cristianas.

Basilio de Cesárea, obispo de mediados del siglo IV de nuestra era, en sus prédicas respecto de que el mundo había sido formado en seis días, decía que, por voluntad divina, la Tierra había concebido de su propio seno las distintas hierbas, raíces y árboles, así como también las langostas, los insectos, las ranas y las serpientes, los ratones, las aves y las anguilas. “Esta voluntad divina —dice Basilio continúa manifestándose hoy día con fuerza indeclinable.

El “beato” Agustín, que fuera contemporáneo de Basilio y una de las autoridades más conspicuas e influyentes de la Iglesia católica, intentó justificar en sus obras, desde el punto de vista de la concepción cristiana del mundo, el surgimiento de la generación espontánea de los seres vivos.

Agustín aseveraba que la generación espontánea de los seres vivos era una manifestación de la voluntad divina, un acto mediante el cual “el espíritu vivificador”, las “invisibles simientes” infiltraban vida propia a la materia inanimada. Así fue como Agustín fundamentó la plena concordancia de la teoría de la generación espontánea con los principios dogmáticos de la Iglesia cristiana.

La Edad Media agregó muy poco a esta teoría anticientífica. En el medioevo, las ideas filosóficas, no importa cuál fuese su carácter, sólo podían sostenerse si iban envueltas en una capa teológica, si se cobijaban con el manto de tal o cual doctrina de la Iglesia. Los problemas de las Ciencias Naturales fueron postergados a segundo plano.

Para opinar acerca de la naturaleza circundante, no se practicaba la observación ni la experiencia, sino que se recurría a la Biblia y a las escrituras teológicas. Únicamente noticias muy escasas acerca de problemas de las matemáticas, de la astronomía y de la medicina arribaban a Europa procedentes del Oriente.

Del mismo modo, y a través de traducciones frecuentemente muy tergiversadas, llegaron a los pueblos europeos las obras de Aristóteles. Al principio su doctrina se estimó peligrosa, pero luego, cuando la Iglesia se dio cuenta de que podía utilizarla con gran provecho para muchos de sus fines, enalteció a Aristóteles elevándolo a la categoría de “precursor de Cristo en los problemas de las Ciencias Naturales”. Y según la acertada expresión de Lenin, “la escolástica y el clericalismo no tomaron de Aristóteles lo vivo, sino lo muerto...” Por lo que respecta en particular al problema del origen de la vida, se había expandido muy ampliamente la teoría de la generación espontánea de los organismos, cuya esencia consistía, ajuicio de los teólogos cristianos, en la vivificación de la materia inanimada por el “eterno espíritu divino.

En calidad de ejemplo, podríamos citar a Tomás de Aquino, por ser éste uno de los teólogos más afamados de la Edad Media, cuyas doctrinas continúan siendo hoy día, para la Iglesia católica, la única filosofía verdadera. En sus obras, Tomás de Aquino manifiesta que los seres vivos aparecen al ser animada la materia inerte. Así se originan de modo muy particular, al pudrirse el lodo marino y la tierra abonada con estiércol, las ranas, las serpientes y los peces. Incluso los gusanos que en el infierno martirizan a los pecadores, surgen allí según Tomás de Aquino, como consecuencia natural de la putrefacción de los pecados.

Tomás de Aquino fue siempre un gran defensor y un constante propagandista de la demonología militante. Para él, el diablo existe en la realidad y es, además, jefe de todo un tropel de demonios. Por eso aseguraba que la aparición de parásitos malignos para el hombre, no sólo puede surgir obedeciendo a la voluntad divina, sino también por las argucias del diablo y de las fuerzas del mal a él sometidas. La expresión práctica de estas concepciones proviene de los numerosos procesos incoados en la Edad Media, contra las “brujas”, a las que se acusaba de lanzar contra los campos ratones y otros animales dañinos que destruían las cosechas.

La Iglesia cristiana occidental adoptó de la doctrina reaccionaria de Tomas de Aquino, hasta convertirla en severo dogma, la teoría de la generación espontánea y repentina de los organismos. Según la cual los seres vivos se originarían de la materia inerte, al ser animada ésta por un principio espiritual.

Este era también el punto de vista sostenido por el que fue obispo de Rostov y vivió en tiempos de Pedro 1, también sostenía en sus obras el principio de la generación jerarquías teológicas de la Iglesia oriental. Así, Demetrio, de manera por demás bastante curiosa para nuestras ideas actuales. Según él, durante el diluvio universal, Noé no había acogido en su arca ratones, sapos, escorpiones, cucarachas ni mosquitos, es decir, ninguno de esos animales que “nacen del cieno y de la podredumbre... y que se engendran en el rocío”, Todos estos seres vivos murieron con el diluvio y “después del diluvio renacen engendrados de esas mismas substancias.”

La religión cristiana al igual que todas las demás religiones del mundo, continúa sosteniendo hoy día que los seres vivos han surgido y surgen de pronto y enteramente constituidos por generación espontánea, a consecuencia de un hecho creador del ser divino y sin ninguna relación con el desarrollo o evolución de la materia.

Sin embargo, al ahondar en el estudio de la naturaleza viva, los hombres de ciencia han llegado a demostrar que esa generación espontánea y repentina de seres vivos no surge en ninguna parte del mundo que nos rodea.

Esto quedó establecido y demostrado a mediados del siglo XVII para los organismos con un cierto grado de desarrollo, especialmente para los gusanos, los insectos, los reptiles y los animales anfibios. Investigaciones posteriores patentizaron este aserto, también por lo que respecta a seres vivos de formación más simple; de suerte que incluso los microorganismos más sencillos, que aun no siendo perceptibles a simple vista, nos rodean por todas partes, poblando la tierra, el agua y el aire.

Vemos, pues, que el “hecho” de la generación espontánea de seres vivos, que teólogos de diferentes religiones querían explicar corno un hecho en que el espíritu vivificador infiltraba vida a la materia inerte y que implicaba la base de todas las teorías religiosas del origen de la vida, vino a ser un “hecho” inexistente, ilusorio, basado en observaciones falsas y en la ignorancia de sus interpretadores.

En el siglo XIX se aplicó otro golpe demoledor a las ideas religiosas, respecto del origen de la vida. C. Darwin y, posteriormente, otros muchos hombres de ciencia, entre los cuales están los investigadores rusos K. Timiriázev, los hermanos A. y Y. Kovalevski,  Mécnikiv y otros, demostraron que, a diferencia de lo que afirman las Sagradas Escrituras, nuestro planeta no había estado poblado siempre por los animales y las plantas que nos rodean en la actualidad. Por el contrario, las plantas y los animales superiores, comprendido el hombre, no surgieron de pronto, al mismo tiempo que la Tierra, sino en épocas posteriores de nuestro planeta y a consecuencia del desarrollo progresivo de otros seres vivos más simples. Estos, a su vez, tuvieron su origen en otros organismos todavía más simples y que vivieron en épocas anteriores. Y así, sucesivamente, hasta llegar a los seres vivos más sencillos.

Estudiando los organismos fósiles de los animales y de las plantas que poblaron la Tierra hace muchos millones de años, podemos llegar a convencernos, en forma tangible, de que en aquellas lejanas épocas la población viviente de la Tierra era diferente a la actual, y de que cuanto más avanzamos en la inmensa profundidad de los siglos comprobamos que esa población es cada vez más simple y menos variada.

Descendiendo gradualmente, de peldaño en peldaño, y estudiando la vida en formas cada vez más antiguas, llegamos a concluir cómo fueron los seres vivos más simples, muy semejantes a los microorganismos de nuestros días, y que en pasados tiempos eran los únicos que poblaban la Tierra. Pero, a la vez, también surge inevitablemente la cuestión del punto de origen de las manifestaciones más simples y más primitivas de la naturaleza viva, las cuales constituyen el punto de arranque de todos los seres vivos que pueblan la Tierra. ../…

(…) Continuará mañana con la parte 2)

(Extractos de los libros:  “El Origen de la Vida”:  Autor: A.I. Oparín y “Razón y Revolución”:  Autores Grant y.Woods..

FUNDACIÓN DE ESTUDIOS SOCIALISTAS FEDERICO ENGELS.

http://www.fundacionfedericoengels.org/

21 de julio de 2022

LA BURGUESÍA DECLARA LA GUERRA CONTRA LA CLASE TRABAJADORA.

  

1.- La clase burguesa dominante, pertrechada por Banqueros, Patronales, Multinacionales y sus Mass Media, han declarado la guerra contra la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos de la sociedad capitalista, pues su modelo  hace aguas por todas partes.

2.- Como en toda guerra entre las clases, estamos asistiendo a las manifestaciones más egoístas, cínicas y mezquinas de cada burguesía a escala internacional para justificar su posición e intentar salvarse esos explotadores a costa de sus competidores, descargando sus atropellos contra el movimiento obrero.

3.- Es insaciable este capitalismo depredador, siendo ellos los verdaderos responsables de la actual crisis económica, social, sanitaria y global que va a significar un antes y un después en la historia de la humanidad.

4.- Es de señalar como muy importante que la conciencia de sectores cada vez más amplios de la clase trabajadora, como estudiantes, pensionistas,  juventud esclavizada y capas medias cada vez más empobrecidas, están siendo golpeadas por estos acontecimientos y empiezan a cundir las huelgas y los enfrentamientos del movimiento obrero porque no pueden aguantar más.

5.- Las fuertes contradicciones económicas, políticas, sociales y culturales incubadas en los últimos lustros, están empezando a estallar con una cierta violencia, colocando a la civilización en una disyuntiva histórica.

6.- Las masas están sacando conclusiones avanzadas extraídas de los años anteriores de las crisis constantes, con paro permanente, privatizaciones y problemas de supervivencia;  han acumulado una rabia y un resentimiento muy profundos y se están mostrando cada vez más consistentes y crecientes, debiendo entenderse las consecuencias de las luchas crecientes que causarán esos hechos.

7.- La muerte de miles de inocentes por la Pandemia y ahora la cruel guerra imperialista de Ucrania, desatada por Rusia y provocada por la OTAN,   se junta a la parálisis general de la actividad productiva y comercial, con el proceso violento de la inflación galopante que sobrepasa el 10 % en nuestro país e incluso podría  ir a más, lo cual llevaría a cierres empresariales, oleadas de despidos masivos, con lo que se cierne un trauma colectivo  de la sociedad, si no se da al menos un Alto el Fuego en esa infame contienda bélica.   

8.- No sólo el Covid-19 ha causado la mortandad, sino que la enfermedad es el propio Capitalismo que está agonizante, pues las bases materiales de lo que está ocurriendo ante nuestra vista estaban creadas de antemano, ya que la inflación comenzó antes de la pandemia.

9.- Para salvar los muebles, la clase burguesa dominante que controla los Bancos Centrales, movilizaron billones de euros en recursos financieros, poniéndolos a disposición de los Gobiernos y los Bancos privados, cuyo objetivo es garantizar la solvencia de sus multinacionales, inyectando un caudal de liquidez que tapone el hundimiento de sus acciones en bolsa y lograr que la cuenta de resultados y sus ganancias, se vean lo menos afectadas y sigan consiguiendo miles de millones de beneficios.

10.- ““La gran banca gana 20.000 millones en 2021, el mayor beneficio desde la anterior crisis. Prepara una lluvia de dividendos por más de 7.000 millones…/…  hay que remontarse a 2007 para encontrar una cifra de beneficios anual conjunto superior. En ese año, el quinteto formado por Santander, BBVA, Caja Madrid, La Caixa y Banco Popular, se anotó un beneficio de 21.795 millones””…Fuente:

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/02/03/companias/1643881656_164461.html

 

11.- “El presidente Pedro Sánchez, ha presentado en el debate sobre el Estado de la Nación un conjunto de medidas económicas de carácter tributario…/… Como principal medida, Sánchez ha anunciado dos nuevos impuestos a energéticas y bancos, ambos de carácter temporal y excepcional, con el objetivo de recaudar 3.500 millones de euros al año, hasta totalizar 7.000 millones en los ejercicios de 2023 y 2024…Fuente: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/07/12/economia/1657610546_068180.html

12.- Banqueros y Patronales ya han puesto el grito en el cielo cuestionando esas medidas por lo que no debemos subestimar las amenazas contra la que nos enfrentamos ante esas organizaciones reaccionarias, llamados Poderes Fácticos, al igual que los fascistas, como vemos en toda Europa y en el Estado español con PP y Vox, que están avanzando en esta situación de descomposición social del modelo capitalista, atacando a la democracia y a la clase trabajadora.

13.- Esos elementos recurren a la demagogia, las mentiras göebbelianas y otras barbaridades, para disfrazarse de una oposición moderada, como quieren hacernos creer con Feijóo buscando el centro, mientras Ayuso aparece como más radical que VOX en sus posiciones, pero que en realidad son antidemocráticas como son sus planteamientos, pero que están conquistando una cierta simpatía debido a la frustración, la rabia y la desmoralización de algunas capas atrasadas de trabajadores, autónomos y capas medias, indignando a trabajadores que están siendo muy golpeados con la crisis, pero que dialécticamente podría volverse en su contrario.  

14.- La clase burguesa y sus políticos mercenarios, con prensa, radio, TV,  RRSS y sus tertulianos,  politólogos y charlatanes a su servicio,  que son como el “maestro liendre”, de todo saben y de nada entienden, levantan constantemente la consigna de la “unidad nacional”, con el famoso “pacto de rentas” y el socorrido lema de todos “a una en la misma dirección”, pero siempre hacia la derecha.

15.- Aunque en realidad es la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos los que ponemos “los muertos en las guerras” y sufrimos la  “miseria de los recortes salariales y bajos salarios”, pero nuestra pregunta es, si a los trabajadores nos conviene unirnos a esa oligarquía de multimillonarios, que con sus perversas acciones hacen que la catástrofe de sus crisis y recesiones sigan aumentando cada día.

16.- Muchos dirigentes del arco Parlamentario, plantean que la mejor manera de cerrar el paso a los reaccionarios derechistas de PP y Vox es solamente confiar en el buen funcionamiento de esta Democracia Burguesa impregnada de franquismo, sin entender que es precisamente la incapacidad de esa democracia capitalista, donde nunca se depuraron y limpiaron las cloacas del Estado en aquel lejano régimen del 78, para poder resolver las crisis, pues ese modelo que les sirve a esos mafiosos para ocultar la corrupción, rescatar los grandes desfalcos bancarios y amparar los recortes y la austeridad para echarle la carga a los menos favorecido, lo que están propiciando PP y Vox con su giro hacia la extrema derecha.

17.- Desde el socialismo debemos dejar claro y enfatizar que los trabajadores no podemos confiar en las instituciones burgueses capitalistas, en su justicia y en sus proyectos, que perjudican a los sindicatos y partidos de izquierdas, así como sus intentos constantes de recortar los Derechos Sociales conquistados por las luchas obreras.

18.- Desde la corriente de opinión Izquierda Socialista de Málaga, venimos llamando a la clase trabajadora y las clases medias progresistas, a la reorganización y encuadramiento en Partidos y Sindicatos de izquierdas, pues debemos ser conscientes de que los ataques a nuestros derechos y condiciones de vida, se están profundizando con la inflación y la crisis: ésta podría derivar en recesión, con situaciones parecidas  a una escala distinta como nunca vista antes, desde la década de los años 30 del pasado siglo.

19.- Por otra parte, son totalmente apabullantes los datos de miseria y paro que nos ofrecen los organismos internacionales, por ejemplo la O.I.T.  (Organización Internacional del Trabajo)  “ha alertado de que empeora “sustancialmente” sus previsiones mundiales sobre el mercado de trabajo, “de forma que 2022 concluirá con un total de 207 millones de personas en paro, una cifra 21 millones por encima de la de 2019, antes de la irrupción de la pandemia del Covid-19”. (Fuente: Cincodias.elpais.com 17-1-22).

20.- Esos datos que se nos ofrecen cada día, no dejan lugar a dudas de la catástrofe humanitaria a la que nos lleva este modelo capitalista/imperialista, corrupto, decadente, degenerado y belicoso, que solo ofrece como salida, la carrera de armamentos con la amenaza incluso de la guerra atómica.

21.- En cuanto a la situación de falta de alimentos que padecen los pueblos, es terrible e inhumano y los capitalistas no ofrecen ninguna alternativa, solo dejar que sigan muriendo de hambre las poblaciones,  o más guerras de exterminio, pues los datos siguientes son dramáticos.

22.- “Unos 40 millones de personas se sumaron en un año al colectivo global que sufre INSEGURIDAD ALIMENTARIA AGUDA, alerta el informe anual sobre el tema. En América Latina y el Caribe, 12,7 millones padecen este flagelo…/… Cerca de 193 millones de personas de 53 países o territorios, sufrieron hambre en “niveles de crisis o peores”, lo que supone un aumento de 40 millones en el año transcurrido entre 2020 y 2021, destacaron dos agencias de la ONU”.  (Fuente: https://news.un.org/es/story/2022/05/1508122)

23.- Se sigue empobreciendo el límite de supervivencia de la clase trabajadora activa, al igual que los millones de trabajadores que son arrojados al paro forzoso, como causa de las nuevas tecnologías, el aumento de las jornadas laborales y la aceleración de ritmos de trabajo,  que hace aumentar asimismo el número de muertos por accidentes laborales.

24.- Para hacer frente a esa reaccionaria situación a la que nos lleva la ultraderecha “nazi-fascista” que crece en Europa y en nuestro país  con PP y Vox, practicando  llamamientos contrarios a la “Democracia” y a la “Constitución”, hablándonos de valores europeos, pero aumentando cada vez más la brecha salarial con Europa y los salarios medios con la Eurozona, hablando de pacifismo pero apoyando la guerra que les ordena los EEUU que controla la O.T.A.N.

25.- Desde la corriente Izquierda Socialista de Málaga  nos basamos en levantar y defender un programa de acción,  basado en el Socialismo Científico y la Democracia Participativa y Ética (*), para debatir y llevar a cabo mediante la movilización, la unidad y la lucha firme y pacífica de la clase trabajadora, para conquistar los derechos inherentes a cualquier ser humano, sin distinción alguna de nacionalidad, sexo, origen nacional o étnico, religión, lengua o cualquier otra condición, sin discriminación alguna.

26.- Luchamos para ligar las reivindicaciones sociales necesarias, por un trabajo digno y bien remunerado, vivienda, sanidad, educación,  protección y defensa de la igualdad entre  trabajadoras y trabajadores, con igualdad de trato y Derechos, lucha implacable contra todas las leyes represivas y autoritarias, depuración de los elementos fascistas del aparato del Estado, derechos a la autodeterminación de los pueblos para resolver los conflictos, en una lucha clara y firme contra la corrupción y los despilfarros, contra este podrido sistema capitalista, para avanzar hacia la transformación socialista de la sociedad, porque bajo el Capitalismo no hay ninguna salida digna para la Humanidad.

COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA.

PSOE ANDALUCIA.

(*)   Cualquier comentario, crítica o sugerencia, serán siembre bien recibidas y continúa abierto el debate para que todas y todos puedan examinar nuestras propuestas y avanzas en la lucha por un mundo mejor, pues nuestro objetivo es el genuino socialismo. Si alguna persona quiere recibir el documento, puede solicitarlo gratuitamente al correo de abajo, poniendo en asunto:

DECLARACIÓN POLÍTICA.

Ispsoandalucia.malaga@gmail.com

 

 

18 de julio de 2022

EL GOLPE DE ESTADO DE FRANCO DEL 18 DE JULIO Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. (Parte 3 final)


Recomendable leer antes las partes 1) anterior del 13/7/22 y parte 2) del 15/7/22 en este mismo blog:

Levantamiento obrero en Barcelona.

La contrarrevolución que se estaba llevando a cabo en la zona republicana estaba provocando la derrota militar. La vanguardia de la clase obrera se encolerizaba viendo cómo se destruían paulatinamente las realizaciones revolucionarias.

“La técnica de represión siempre es la misma. Camiones llenos de guardias de asalto que entran en el pueblo como conquistadores. Registros siniestros de las organizaciones de la CNT. Anulación de los consejos municipales donde la CNT está representada. Saqueos, registros y arrestos. Toma de los alimentos de las colectividades. Entrega del campo a sus antiguos propietarios” (4).

Finalmente el choque inevitable se produjo en Barcelona.

En mayo de 1937 el gobierno republicano intentó desalojar a los trabajadores cenetistas de la central de Telefónica, punto estratégico de las comunicaciones y que hasta ese momento funcionaba bajo control de un comité obrero. El enfrentamiento armado entre la Guardia de Asalto y los milicianos que custodiaban la central fue la chispa que provocó el incendio. Miles de obreros asqueados con la contrarrevolución interna dijeron basta y tomaron las armas, 10.000 de ellos participaron en las barricadas. El levantamiento se extendió por toda Cata­lunya y militantes cenetistas y del POUM tomaron los locales de los estalinistas.

Las direcciones de la CNT y del POUM tenían en sus manos el haber impulsado esta revuelta a toda la zona republicana, acabando definitivamente con el capitalismo y lanzando una guerra revolucionaria victoriosa contra Franco. Pero en lugar de eso se dirigieron desesperados a los obreros durante días para que levantasen las barricadas y se desarmasen (5). Cuando lograron convencerlos, el gobierno republicano envió guardias de asalto desde Valencia que provocaron 500 muertos al enfrentarse a los obreros. La contrarrevolución había triunfado definitivamente y las cárceles republicanas se llenaron de militantes de CNT y POUM.

La contrarrevolución provoca la derrota militar.

        Para vencer a Franco las masas debían sentir que luchaban por conquistar una vida digna de ser vivida. La defensa de la “república democrática”, en abstracto, no le decía nada a millones de campesinos sin tierra, ni a los trabajadores en las ciudades. Pero esos campesinos y trabajadores demostraron luchar heroicamente para defender las tierras colectivizadas y las empresas ocupadas. Esa era la clave para vencer al fascismo: acabar con el capitalismo en la zona republicana.

“En la guerra civil china, las fuerzas de Mao eran insignificantes comparadas con el ejército de Chiang Kai-shek, armado por los EEUU. Basándose en una consigna revolucionaria simple (‘la tierra para los campesinos’), consiguió ganarse a las masas rurales. Incluso ofreció parcelas a los soldados del ejército de Chiang. Divisiones enteras se pasaran a los rojos y las fuerzas de la reacción simplemente se diluyeron” (6).

Lejos de esto, la actuación del ejército republicano en España, devolviendo las tierras y las empresas a sus antiguos propietarios, hundió la voluntad de lucha contra Franco.

El triunfo definitivo de la contrarrevolución en el campo republicano selló el destino de la guerra. En marzo de 1939 las tropas franquistas tomaron Madrid y Valencia y comenzó la pesadilla. La victoria franquista no se debió a una correlación de fuerzas favorable a la reacción (ni desde el punto de vista político, ni social ni siquiera militar), ni mucho menos a la inmadurez de la clase obrera, sino exclusivamente a los errores políticos y estratégicos de las direcciones de las organizaciones de la izquierda; comprender las causas de esta derrota nos preparará para alcanzar la victoria (7) pero debemos contar con el concurso de la lucha de la mujer trabajadora por su emancipación junto con el varón en una lucha firme contra la burguesía capitalista, porque juntos y organizados podremos avanzar porque la lucha es el único camino.

ESCRITO POR LUCAS PICÓ.

 

(4). Félix Morrow. Revolución y contrarrevolución en España. Akal Editor. Madrid, 1978, p. 213.

(5). Sólo los Bolcheviques-Leninistas y Los Amigos de Durruti hicieron propaganda revolucionaria en las barricadas para continuar la lucha.

(6). Ted Grant. Rusia, de la revolución a la contrarrevolución. Fundación Federico Engels. Madrid, 1997, p. 162.

(7)  Juana Cobo. Libro:  “La lucha por la emancipación de la mujer trabajadora.(1931 a 1939).   …/… Con el triunfo de la contrarrevolución fascista llegó la brutal represión. Más de 400.000 obreros fueron encarcelados en campos de trabajo: algunas fuentes sitúan el número de ejecutados entre 1939 y 1944 entre 200.000 y 400.000. Las mujeres identificadas con la “república” durante la guerra civil, también sufrieron la crueldad de la reacción y la represión. Entre 1939 y 1940 fueron detenidas unas 30.000 mujeres; los datos oficiales confirmaban la existencia de 23.232 presas en 1939, la mayoría eran políticas. La cárcel de la que se disponen más datos es la de Ventas de Madrid; en ella se pudrían entre 10.000 y 14.000 presas y más de mil fueron fusiladas…./… El franquismo representó para las mujeres un retroceso de medio siglo en sus condiciones de vida y en sus derechos; las pocas conquistas ganadas a través de su lucha junto al resto de la clase trabajadora durante la República fueron suprimidas: derecho al aborto, divorcio, matrimonios civiles, e incluso se las prohibió prácticamente el derecho a trabajar por medio del Fuero del Trabajo. De nuevo se las relegó al confinamiento de las cuatro paredes del hogar. Franco restableció el Código Civil de 1889 que junto con una nueva legislación franquista restauraba la autoridad absoluta del hombre sobre la mujer.  Como decía una dirigente “Se relega a la mujer al trabajo del hogar, el trabajo más duro, más agotador, más angustioso…Ninguna profesión intelectual fuera de la de maestra, a ningún puesto de la escala administrativa… La razón es que, de este modo, se paraliza el desarrollo de la mujer, se la quiere quitar la independencia económica, tenerla sometida a la reacción y a la Iglesia”. Los acontecimientos de los años treinta en el Estado español son la mejor prueba de que la emancipación de la mujer trabajadora está estrechamente ligada al destino de la revolución en su conjunto. La causa de la revolución socialista es la causa de la mujer…/… ( págs. 63 y 64).