25 de mayo de 2026

POR UN PARTIDO SOCIALISTA CON UN NUEVO RÉGIMEN INTERNO DEMOCRÁTICO Y DE IZQUIERDA..

 

 


¿Quién llevará la razón cuando termine la controversia, que las izquierdas rechazan, cuestionando al Juez que sitúa al expresidente Zapatero como “lider de una trama criminal”, mientras que las derechas jalean la judicatura y acatan con gran alegría, intentando derribar a Zapatero y a Pedro Sánchez?  


Nuestra Corriente de Opinión Izquierda Socialista en el seno del PSOE esperaremos el resultado final de la Justicia, pero publicamos el siguiente comentario global, de la situación política creada  en el seno del Partido Socialista y en el exterior, con una fuerte controversia.  


Los periodos de fuertes presiones objetivas e ideológicas, así como giros históricos, afectan inevitablemente a un Partido como el Socialista, que lo acusa ahora de formas diferentes. 


Cualquier persona que estudie con detenimiento, la historia del movimiento obrero puede comprobar que existen capas en el Partido, incluida también en su dirección, que siempre reflejan, con mayor o menor intensidad, algunas presiones internas. 


No existe nada sorprendente en ello, porque la cuestión es que la organización, como cualquier otro colectivo consciente, sea capaz de enfrentar estas presiones, superarlas y educar a la militancia a través del debate, el programa y la acción.


En estas épocas convulsas es lógico que aflore el escepticismo y las tendencias reformistas que cuestionan las perspectivas del Socialismo Científico y el modelo de Partido.


Desde la Izquierda Socialista de Málaga del PSOE de Andalucia,  siempre hemos afirmado que nuestro modelo de Partido no debe ser más que la cristalización de un programa político genuinamente socialista, un programa de clase que corresponda a un modelo Proletario, Democrático y Científico de una organización, un programa que no sea un modelo burocrático como otros. 


La organización de un Partido Socialista por su propia naturaleza, tiene que ser fácil de entender para un trabajador. Su experiencia en las batallas de las luchas de clase contra el capitalismo le lleva a comprender con naturalidad, la necesidad de la cohesión ideológica, la democracia en la discusión en los debates, la disciplina y la centralización cuando se adoptan finalmente las decisiones, que resulten de los debates. 


Un Partido Socialsta sano no podrá triunfar salvo a condición de disponer de una sólida cohesión ideológica, con la máxima libertad en los debates y la elaboración de la táctica y el Programa, junto a la Unidad en la Acción. 


Este es el método del Socialismo Democrático y Científico, porque la democracia de partido no es un fin en sí mismo, sino como medio para educar y unificar a la vanguardia militante proletaria, en el espíritu del genuino socialismo.


La Democracia de ninguna manera significa que las puertas estén abiertas a todas y todos, pues la organización de un Partido Socialista, sólo podrá crecer y fortalecerse, si constantemente se depura y ensancha su base social, y a su vez, expulsa a los corruptos.


Una política clasista Socialista y correcta es la premisa principal para que exista una sana democracia en el Partido, porque sin  eso, todo lo que se diga de la Democracia y la Disciplina, carecerá de contenido, o lo que es peor aún, se puede convertir en un arma destructiva para la organización de la clase trabajadora.


Necesitamos la más amplia discusión de los ideales al servicio de la toma de decisiones y la intervención en el movimiento obrero, rendimiento de cuentas permanentes por parte de los responsables y el control de las bases sobre la dirección, pues esos son los principios básicos de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y ÉTICA que nos enseñaron Pablo Iglesias Posse y demás fundadores del Partido, para poder avanzar hacia el SOCIALISMO CIENTÍFICO. 


Un verdadero Partido de Izquierda y Socialista sólo podrá avanzar mediante una elevación constante del nivel político de su militancia. Todos los afiliados tienen que ser informados, no sólo de los avances y las victorias, sino también de los pasos atrás inevitables en el proceso de construcción de un verdadero Partido Socialista. 


La forma en que el Partido trata de superar sus dificultades y aborda las discusiones y polémicas que surjan, por duras que éstas sean, con algún que otro infiltrado corrupto, si se depuran y se expulsan a tiempo,  se puede convertir en una gran escuela para fortalecer y educar a la militancia. Con éste método se ha conducido el Partido durante años. 


El Partido ha sufrido una transformación y ha empezado a girar a la derecha en algunas zonas, pensando en la renovación y respondiendo a la necesidad que han venido exigiendo algunas nuevas capas frescas de algunos sectores de trabajadores. 


Los principios del Partido Socialista que se basaba en la dialéctica materialista, que se abandonó en los inicios,  cuando Felipe González renunció al “marxismo”, dimitió y luego ganó el siguiente Congreso, también se debería conocer y actuar aplicando el desarrollo de un organismo vivo como es el Partido Socialista Obrero Español. 


No es igual la fase embrionaria de construcción del primer núcleo de cuadros, que se dedican a la propaganda y que tiene como tarea importante, la clarificación ideológica y la asimilación de los principios básicos de un verdadero Programa Socialista y los métodos de reconstrucción del Partido que tendrían que ser actualizados tras un Congreso.  


Está claro que cuando una nueva etapa de reorganización del Partido, empieza a desarrollar un trabajo de agitación, entre distintas capas del proletariado, para que crezca más ampliamente y que necesitará levantar nuevas estructuras políticas organizativas, comités de grupo junto a los sindicatos de izquierdas, ejecutivas provinciales, escuelas de formación socialistas, etc, para poder prepararnos para una nueva etapa en el desarrollo que el Partido necesita, como venimos planteando desde parte de la corriente Izquierda Socialista del PSOE.  


 El PSOE tiene ante nosotros una nueva etapa decisiva que debemos poner en marcha, sin ninguna rutina evitando la adaptación a los prejuicios y los errores cometidos, errores que debemos evitar con audacia en la intervención de la lucha de clases y la reactivación del PSOE, pero para ello, la dirección tendrá que girar hacia la izquierda a través de un nuevo Congreso Extraordinario. 


La historia muestra que ningún Partido Político ha hecho su carrera, sin una u otra derrota. Hablando claro, debemos influir en las masas del movimiento obrero para ganarnos su voluntad, que debemos tratar con todas nuestras fuerzas, de que estas derrotas no se oculten en una admósfera axfisiante que es lo que presentan las Derechas del PP y VOX con su programa constante de destrucción y calumnias.  


Esta situación nos puede parecer violenta a primera vista, pero los socialistas tenemos la obligación en ese sentido de evitar esos violentos, porque es el deber de la militancia del Partido, y así intentaremos aglutinar al mayor número de cuadros, militantes y masas, para convencerles y que se impliquen en las acciones de la lucha, evitando los círculos pequeños cuando la participación debemos intentar que sea de toda la militancia. 


El PSOE se enfrenta una vez más, a una tarea histórica. Con la determinación y confianza de la clase trabajadora para transformar esta podrida sociedad capitalista, continuaremos la lucha por un mudo mejor porque ahora es más necesario que nunca. Con esta firme decisión construiremos los cimientos de un poderoso PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL, porque bajo el Capitalismo, no hay futuro para la humanidad.  



COMISIÓN PERMANENTE.

IZQUIERDA SOCIALISTA MÁLAGA.

PSOE DE ANDALUCIA.                 

(*)  Cualquier crítica, comentario o aportación a este artículo  serán siempre bien recibidos y pueden ser remitidos al correo de abajo poniendo en asunto:

“POR MUNDO MEJOR””. 

mcbustam@gmail.com 


 


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