14 de septiembre de 2015

MANIFIESTO FUNDACIONAL DEL PSOE.


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El manifiesto fue redactado el 2 de mayo de 1879, en una reunión  celebrada en una fonda o taberna de la calle Tetuán, cercana a la Puerta del Sol de Madrid, a la que asistieron veinticinco personas.

Se encontraban presentes: Pablo Iglesias, Jaime Vera, García Quejido, Victoriano Calderón, Francisco Mora, Tomás Robledo y otros.

Se trataba de un grupo de obreros e  intelectuales, entre los que se encontraban dieciséis tipógrafos, cuatro médicos, un doctor en ciencias, dos plateros, un marmolista y unos zapateros.

Decidieron todos ellos fundar un partido político que representara y defendiera los intereses del proletariado y por ello el 20 de julio de ese mismo año procedieron a la firma el texto de fundación en una asamblea de 40 personas.

El proceso de elaboración y debate del Manifiesto Programa del Partido Socialista Obrero se prolongó casi un año y sería finalmente aprobado el 18 de abril de 1880.

Este partido fundado clandestinamente, constituye uno de los  más antiguos de Europa, pero no celebraría su primer Congreso hasta nueve años más tarde, en agosto de 1888, en la ciudad de Barcelona. En éste, sería aprobado el programa definitivo, organización y sede, nombrándose el Comité Nacional.

Unos días antes se había celebrado, también en Barcelona, el Congreso Fundacional de la Unión General de Trabajadores (UGT), el sindicato socialista hermano.

La finalidad del texto es la necesidad de organizar y sensibilizar a la clase obrera para que luche por el objetivo de acabar con las desigualdades que existen España y la necesidad de que los trabajadores tomemos conciencia de nuestras posibilidades, que está relacionada con la obra desarrollada durante la I Internacional y sobre todo con las ideas de Marx.


 Manifiesto fundacional del Partido Socialista Obrero Español.

CONSIDERANDO:

“Que esta sociedad es injusta porque divide a sus miembros en dos clases desiguales y antagónicas: una, la burguesía, que poseyendo los instrumentos de trabajo es la clase dominante; otra, el proletariado, que no poseyendo más que su fuerza vital es la clase dominada.

Que la sujeción económica del proletariado es la causa primera de la esclavitud en todas sus formas: la miseria social, el envilecimiento intelectual y la dependencia política.

Que los privilegios de la burguesía están garantizados por el Poder Político del cual se vale para dominar al proletariado.

Por otra parte:
Considerando que la necesidad, la razón y la justicia exigen que la desigualdad y el antagonismo entre una y otra clase desaparezcan, reformando o destruyendo el estado social que los produce;
Que esto no puede conseguirse sino transformando la propiedad individual o corporativa de los instrumentos de trabajo en propiedad común de la sociedad entera;
Que la poderosa palanca con que el proletariado ha de destruir los obstáculos que a la transformación de la propiedad se oponen ha de ser el poder político, del cual se vale la burguesía para impedir la reivindicación de nuestros derechos;

El Partido Socialista tiene por aspiración:
Primero: La posesión del poder político por la clase trabajadora.

Segundo: La transformación de la propiedad individual o corporativa de los instrumentos de trabajo en propiedad colectiva,  social o común.  Entendemos por instrumentos de trabajo: la tierra, las minas, los transportes, las fábricas, máquinas, capital-moneda,  etc.)

La organización de la sociedad sobre la base de la federación económica, el usufructo de los instrumentos de trabajo por las colectividades obreras, garantizando a todos sus miembros el producto total de su trabajo, y la enseñanza general científica y especial de cada profesión a los individuos de uno u otro sexo.

La satisfacción por la sociedad de las necesidades de los impedidos por edad o por padecimiento.  

En suma;  el ideal del Partido Socialista es la completa emancipación de la clase trabajadora. Es decir, la abolición de todas las clases sociales y su conversión en una solo de trabajadores, dueños del fruto de su trabajo,  libres e iguales, honrados e inteligentes.

(Programa del PSOE aprobado en el I Congreso 1888).


11 de septiembre de 2015

MANIFIESTO CONTRA LA GUERRA (*)


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"¡Proletarios de Europa!

¡Hace más de un año que dura la guerra! Millones de cadáveres cubren los campos de batalla. Millones de hombres quedaran mutilados para el resto de sus días. Europa se ha convertido en un gigantesco matadero de hombres. Toda la civilización, creada por el trabajo de muchas generaciones está condenada a la destrucción. La barbarie más salvaje celebra hoy su triunfo sobre todo aquello que hasta la fecha constituía el orgullo de la humanidad.

Cualesquiera que sean los principales responsables directos del desencadenamiento de esta guerra, una cosa es cierta: la guerra que ha provocado todo este caos es producto del imperialismo. Esta guerra ha surgido de la voluntad de las clases capitalistas de cada nación de vivir de la explotación del trabajo humano y de las riquezas naturales del planeta. De tal manera que las naciones económicamente atrasadas o políticamente débiles caen bajo el yugo de las grandes potencias que, con esta guerra, intentan rehacer el mapa del mundo, a sangre y fuego, de acuerdo con sus intereses explotadores. Es así como naciones y países enteros como Bélgica, Polonia, los estados de los Balcanes y Armenia corren el riesgo de ser anexionados en todo o en parte por el simple juego de las compensaciones.

Los objetivos de la guerra aparecen en toda su desnudez a medida que los acontecimientos se desarrollan. Pieza a pieza, caen los velos que han ocultado a la conciencia de los pueblos el significado de esta catástrofe mundial.

Los capitalistas de todos los países, que acuñan con la sangre de los pueblos la moneda roja de los beneficios de guerra, afirman que la guerra va a servir para la defensa de la patria, de la democracia y de la liberación de los pueblos oprimidos. Mienten. La verdad es que, de hecho, ellos entierran bajo los hogares destruidos, la libertad de sus propios pueblos al mismo tiempo que la independencia de las demás naciones. Lo que va a resultar de la guerra van a ser nuevas cadenas y nuevas cargas y es el proletariado de todos los países, vencedores o vencidos el que tendrá que soportarlas.

"Incremento del bienestar", dijeron, al declararse la guerra.
Miseria y privaciones, desempleo y aumento del coste la vida, enfermedades y epidemias, son los verdaderos resultados de la guerra. Por décadas los gastos de guerra absorberán lo mejor de las fuerzas de los pueblos comprometiendo la conquista de mejoras sociales y dificultando todo progreso.

Colapso de la civilización, depresión económica, reacción política; estos son los beneficiarios de este terrible conflicto de pueblos. La guerra revela así el verdadero carácter del capitalismo moderno que se ha revelado incompatible no sólo con los intereses de las clases trabajadoras sino también con las condiciones elementales de existencia de la comunidad humana.

Las instituciones del régimen capitalista que disponían de la suerte de los pueblos, los gobiernos -monárquicos o republicanos- la diplomacia secreta, las poderosas organizaciones patronales, los partidos burgueses, la prensa capitalista y la Iglesia: sobre todas ellas pesa la responsabilidad de esta guerra nacida de un orden social que los nutre, que ellos defienden y que no sirve más que a sus intereses.

¡Trabajadores!

Vosotros, ayer explotados, desposeídos, despreciados habéis sido llamados hermanos y camaradas cuando ha llegado la hora de enviaros a la masacre y a la muerte. Y hoy que el militarismo os ha mutilado, destrozado, humillado, aplastado, las clases dominantes y los poderosos reclaman de vosotros además la abdicación de vuestros intereses y la renuncia a vuestros ideales, en una palabra, una sumisión de esclavos a la paz social. Os arrebatan la posibilidad de expresar vuestras opiniones, vuestros sentimientos, vuestros sufrimientos. Os prohíben formular vuestras reivindicaciones y defenderlas. La prensa controlada, las libertades y los derechos políticos pisoteados: es el reinado de la dictadura militarista con puño de hierro.

Nosotros no podemos ni debemos permanecer inactivos ante esta situación que amenaza el porvenir de Europa y la Humanidad.

Durante muchos años el proletariado socialista ha encabezado la lucha contra el militarismo; con una creciente aprensión sus representantes se preocuparon en sus congresos nacionales e internacionales del peligro de guerra que el imperialismo hacía paso a paso más amenazante. En Stuttgart, en Copenhague, en Basilea, los congresos socialistas internacionales trazaron la vía que debía seguir el proletariado.

No obstante, partidos socialistas y organizaciones obreras de varios países, pese a haber contribuido en su día a la elaboración de estas decisiones, han olvidado y repudiado desde el comienzo de la guerra las obligaciones que les imponían. Sus representantes y dirigentes han llamado e inducido a los trabajadores a abandonar la lucha de clases, el único medio posible y eficaz para la emancipación proletaria. Han votado con sus clases dirigentes los presupuestos de guerra; se han colocado a la disposición de sus gobiernos para prestarles los más diversos servicios; han intentado a través de su prensa y sus enviados ganar a los neutrales a la política de sus gobiernos respectivos; han incorporado a los gobiernos "ministros socialistas" como rehenes para la preservación de la "Unión Sagrada" y para ello han aceptado ante la clase obrera compartir con las clases dirigentes las responsabilidades actuales y futuras de esta guerra, de sus objetivos y de sus métodos. Y de la misma manera que ha ocurrido con los partidos separadamente, el más alto organismo de las organizaciones socialistas de todos los países, la Oficina Socialista Internacional, también ha fallado y faltado a sus obligaciones.

Estas con las causas que explican que la clase obrera que no había sucumbido al pánico nacional del primer periodo de la guerra o que poco después se había liberado de él, no haya encontrado aún en el segundo año de la matanza de pueblos los medios para emprender en todos los países una lucha activa y simultanea por la paz.

En esta situación intolerable, nosotros, representantes de partidos socialistas, de sindicatos y de minorías de estas organizaciones; alemanes, franceses, italianos, rusos, polacos, letones, rumanos, búlgaros, suecos, noruegos, suizos, holandeses, nosotros que no nos situamos en el terreno de la solidaridad nacional con nuestros exploradores, sino que permanecemos fieles a la solidaridad internacional del proletariado y a la lucha de clases, nos hemos reunido aquí para reanudar los lazos rotos de las relaciones internacionales, para llamar a la clase obrera a recobrar la conciencia de sí misma y situarla en la lucha por la paz.

Esta lucha es la lucha por la libertad, por la fraternidad de los pueblos, por el socialismo. Hay que emprender esta lucha por la paz, por la paz sin anexiones ni indemnizaciones de guerra. Pero una paz así no es posible más que con la condición de condenar todo proyecto de violación de derechos y de libertades de los pueblos. Esa paz no debe conducir ni a la ocupación de países enteros ni a las anexiones parciales. Nada de anexiones, ni reconocidas ni ocultas y mucho menos aún subordinaciones económicas que, en razón de la perdida de autonomía política que entrañan, resultan todavía más intolerables si cabe. El derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos debe ser el fundamento inquebrantable en el orden de las relaciones de nación a nación.

¡Trabajadores!.

Desde que la guerra se desencadenó habéis puesto todas vuestras fuerzas, todo vuestro valor y vuestra capacidad de aguante al servicio de las clases poseedoras para mataros los unos a los otros. Hoy en día es precisa que, permaneciendo sobre el terreno de la lucha de clases irreductible, actuéis en beneficio de vuestra propia causa por los fines sagrados del socialismo, por la emancipación de los pueblos oprimidos y de las clases esclavizadas.

Es el deber y la tarea de los socialistas de los estados beligerantes desarrollar esta lucha con toda su energía. Es el deber y la tarea de los socialistas de los Estados neutrales ayudar a sus hermanos, por todos los medios, en esta lucha contra la barbarie sanguinaria.

Jamás en la historia del mundo ha habido tarea más urgente, más elevada, más noble; su cumplimiento debe ser nuestra obra común. Ningún sacrificio es demasiado grande, ninguna carga demasiada pesada para conseguir este objetivo: el restablecimiento de la paz entre los pueblos.

Obreros y obreras, padres y madres, viudas y huérfanos, heridos y mutilados, a todos vosotros que estáis sufriendo la guerra y por la guerra, nosotros os decimos: Por encima de las fronteras, por encima de los campos de batalla, por encima de los campos y las ciudades devastadas.

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Zimmerwald, septiembre de 1915
Por la delegación alemana: Georg Ledebour, Adolf Hoffmann. Por la delegación francesa: A. Bourderon, A. Merrheim. Por la delegación italiana: G. E. Modigliani, Constantino Lazzari. Por la delegación rusa: N. Lenin, Paul Axelrod, M. Bobrov. Por la delegación polaca: St. Lapinski, A .Varski, Cz. Hanecki. En nombre de la delegación rumana: C. Racovski; En nombre de la delegación búlgara: VassilKolarov. Por la delegación sueca y noruega: Z. Höglund, Ture Nerman. Por la delegación holandesa: H. RolandHolst.Por la delegación suiza: Robert Grimm, Charles Naine.

(*)Manifiesto aprobado en la Conferencia de  Zimmerwald  que se celebró entre el 5 y el 8 de septiembre de 1915 en Suiza, donde se reunió la Izquierda Socialista que se opuso a la Primera Guerra Mundial. El Manifiesto había sido redactado por  León Trotsky.  Asistieron 38 Delegados de 11 países.  La gran ausente de la Conferencia fue Rosa Luxemburgo que se hallaba encarcelada en Alemania por oponerse a la guerra.   La Segunda Internacional se devidió entre los que apoyaban los créditos de guerra y los que se opusieron, de ahí el reducido grupo de la minoría que asistía a la Conferencia).


9 de septiembre de 2015

ACTO PÚBLICO ORGANIZADO POR IZQUIERDA SOCIALISTA.


 


DIA:  Jueves,  10 de Septiembre 2015.

HORA:  8 de la tarde (20 H)

LUGAR: Agrupación Socialista de Torremolinos.
 Calle Europa nº 48. TORREMOLINOS (Málaga)

                                            

   ORDEN DEL DIA:

1)      Presentación de la Coordinadora Local de I.S. Torremolinos.
2)      Debate situación política general.
3)      Clausura del Acto:

El debate es público y podrán asistir los afiliados y simpatizantes del Partido, hasta completar el aforo del local,  abriéndose un turno de palabras donde podrán participar los asistentes.

¡¡ TE ESPERAMOS ¡¡ 

Área de Comunicación.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A
ispsoeandalucia.malaga@gmail.com

  




8 de septiembre de 2015

INTERVENCIÓN DE I.S.-PSOE ANTE EL COMITÉ FEDERAL.


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NOTA DE PRENSA:

Izquierda Socialista (IS) PSOE Pide a la Dirección Federal del PSOE, y más concretamente al Secretario General Pedro Sánchez, que abra en el seno del partido el debate sobre un nuevo Modelo de Estado que dé paso a una España Federal Plurinacional, Republicana y Laica.

Así mismo IS ha pedido que allá donde el PSOE gobierne, haya una especial sensibilidad en el asilo a los refugiados que están llegando a Europa huyendo de la guerra y de la pobreza, y exigiéndolo donde no gobierne.

IS ha hecho hincapié en que el término corrector para definir la violencia machista es “Terrorismo Machista” así como ha mostrado su preocupación al no aparecer la formación específica para fiscales en los puntos que hizo públicos el PSOE y que sí aparecen entre las propuestas de urgencia de IS PSOE.

Además IS PSOE muestra su preocupación por la situación de las familias en riesgo de exclusión social y en grave riesgo de ser desahuciadas.

IS ha pedido la creación, entre otras medidas, de oficinas de intermediación y arbitraje en cada federación Socialista, para evitar los desahucios a familias en riesgo de exclusión social, entiende que esta medida que va a poner en marcha el gobierno de Guillermo Fernández Vara va en la dirección correcta.
IS PSOE Insiste en la no delegación del voto en procesos internos, un militante un voto, en un militante un cargo, e insiste también en un proceso de elección de listas transparentes y participativo.

En el Comité Federal que ha celebrado hoy el PSOE, Izquierda Socialista (IS) se ha centrado en los bloques, Modelo de Estado, Refugiados, Terrorismo Machista, familias en riesgo de exclusión social y democracia y participación interna.

En sus intervenciones ha destacado la celebración de un Congreso Regional Extraordinario que no fue capaz de "integrar" a todo un sector del PSOE-M, el 45%, porque lo que se buscaba era subordinar a la organización a un criterio de sumisión de la política y que tres días después del Congreso se procede a la destitución del portavoz del partido en el Ayuntamiento de Madrid, Antonio Miguel Carmona. IS estima que no existió un motivo institucional para cesar a Carmona. Lo que realmente motivó su destitución fue el objetivo de conseguir la completa "sumisión" de la organización al liderazgo interno. Lo más grave del caso es que con esa decisión se confunde el ámbito del partido y el de las instituciones. Se traslada a las instituciones las querellas internas del partido, esto es, no se distingue entre democracia interna del partido y la democracia institucional. A Carmona se le ha juzgado no por su labor en el Ayuntamiento ni por el resultado electoral, sino que ha sido un "golpe de mano" para obtener la subordinación total del PSOE-M al liderazgo de P. Sánchez. Tengamos en cuenta que esto no lo lograron ni Felipe González ni Alfonso Guerra. ¿Lo que han hecho en Madrid no va a tener repercusión electoral en esta Comunidad?
En cuanto a Terrorismo Machista: En primer término, exigir al PP que aplique las medidas aprobadas, proponemos un Pacto de Estado contra el terrorismo machista y, junto a ello, creemos necesario fortalecer el papel de los fiscales.

En referencia a la crisis migratoria IS ha dicho que se trata propiamente es una crisis de civilización o, si se quiere, cultural. El imperio del neoliberalismo conlleva a atender las crisis humanitarias sólo desde una perspectiva policial: muros, alambradas, etc. La ausencia de una política de asilo común y la renacionalización de las políticas migratorias nos revelan el profundo fracaso de la construcción europea desde el punto de vista humanitario y civilizatorio. Izquierda Socialista propone al PSOE que convoque con urgencia a la Internacional Socialista y, especialmente, al Partido Socialista Europeo para que afronten este drama de manera solidaría. La única manera de resolver esta demanda migratoria es desde el aumento significativo de la ayuda al desarrollo y no desde el blindaje de nuestras fronteras.

En relación a Modelo de Estado IS señala que el federalismo es cooperación, respeto, libertad e igualdad entre naciones. El derecho a decidir de las naciones es libertad para establecer relaciones internaciones desde la igualdad. No podemos ser federalistas sin respetar el derecho de a decidir, lo que no implica promover la independencia. Nuestra total oposición a los nacionalismos requiere no sólo rechazar el independentismo como solución a los problemas de Catalunya, poniendo especial interés en la labor pedagógica, si no proponer un federalismo alejado de prejuicios y contaminaciones centralistas. No podemos combatir el nacionalismo con más nacionalismo. El programa del PSOE será vital para solucionar este problema al que las derechas nacionalistas catalana y española nos han arrastrado, no cometamos el mismo error que se ha producido en el programa del PSC al 27S, del que ha desaparecido la consulta democrática a la ciudadanía catalana.

En cuanto a economía y empleo IS destaca que los datos de empleo del mes de Agosto confirman que el discurso de la recuperación económica que propaga el PP no es más que una fachada, una cortina para ocultar que las y los trabajadores españoles no han mejorado su situación. El relanzamiento de la economía española se producirá mediante el rechazo a la austeridad presupuestaria (art. 135) pero también mediante la puesta en marcha de una banca pública que cumpla el papel de herramienta financiera que sustente la actividad económica productiva real, que no se rija por objetivos especulativos y genere puestos de trabajo estables y cualitativamente acordes a los derechos de las y los trabajadores. La iniciativa privada, financiera y empresarial, ha demostrado ser ineficiente y estar alejada de su responsabilidad de crear empleo. Es la hora de los poderes públicos, que no pueden ignorar la precariedad salarial y de salubridad en el trabajo (los datos de accidentes laborales en el primer semestre de 2015 son claros y manifiestos) de muchas y muchos trabajadores en activo y la desesperación de no menos paradas y parados y sus familias. El PP ha derrochado el dinero de las prestaciones sociales de los desempleados en rescatar a la banca privada, más de 40 mil millones. Una situación que debemos revertir, con o sin acuerdo con este sector. Es una cuestión de justicia social.

Renta Mínima Universal. La propuesta de una RMU es acertada pero no puede constituir un objetivo, sino una herramienta de último recurso. No podemos defender la mera subsistencia de familias enteras gracias únicamente a los beneficios sociales y la caridad. Como trabajadoras y trabajadores tenemos el derecho y el deber de trabajar. La RMU debe servir para reducir la emergencia social que estamos viviendo, pero no para establecer una pauta permanente de funcionamiento.  Esta medida debe ir acompañara de  una fuerte inversión en la economía productiva real. Compaginando ambas herramientas es posible un crecimiento económico y social que se aleje de los grandes números que el PP pretende hacer pasar por recuperación. Así mismo IS ha pedido la creación, entre otras medidas, de oficinas de intermediación y arbitraje en cada federación Socialista, para evitar los desahucios a familias en riesgo de exclusión social, entiende que esta medida que va a poner en marcha el gobierno de Guillermo Fernández Vara va en la dirección correcta, en contraposición de la aprobada por el gobierno de la Junta de Andalucía de comprar viviendas en ejecución de desahucio a las familias por parte de entidades financieras, sin especificar si estas entidades han sido rescatadas con recursos públicos.

Por último ha insistido en que la emergencia social causada por el éxodo de miles de personas, desde Siria, Afganistán, Irak o África huyendo de la miseria y la guerra, requiere acciones firmes y resolutivas. Mostramos el total apoyo de IS a la CEF para lograr una adecuada acogida a la población refugiada e inmigrante, por lo que hace falta medidas a corto plazo que palien el sufrimiento por el que están pasando estas personas, exigiéndole al gobierno del PP que muestre algo de sensibilidad, y que ofrezca todo el territorio nacional para su acogida y asilo.

IS ha lamenta no haber recibido con antelación la documentación para este Comité Federal, y así haberla podido compartir con el resto de los compañeros/as que componen la corriente, para hacer los análisis previos al propio Comité Federal.

En nombre de IS PSOE han intervenido en este Comité Federal los compañeros Mario Salvatierra y Alberto Domínguez, habiéndose producido más intervenciones en sintonía con la corriente de opinión.

IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE.
 5 DE SEPTIEMBRE DE 2015.











7 de septiembre de 2015

LA LUCHA POR EL SOCIALISMO Y LA DEFENSA DEL MEDIO AMBIENTE.



Los marxistas defendemos día a día los intereses generales de la clase obrera. Dentro de esta orientación general, es esencial discernir cuáles son las medidas en relación con la naturaleza y el medio ambiente que interesan objetivamente al desarrollo político y material de nuestra clase, y hacer de su defensa nuestra bandera, una más en la lucha contra la sociedad capitalista.
Por este motivo desde El Militante comenzamos la publicación de una serie dedicada a los conflictos medioambientales, aportando un punto de vista de clase y revolucionario en un asunto de importancia trascendental para el presente y el futuro de la humanidad.
Dios versus materia
Los marxistas somos materialistas y eso supone aborrecer todo tipo de superstición religiosa. El papel que la religión reserva a Dios, el marxismo se lo atribuye a la materia, verdadero punto de partida de la vida. La materia y su transformación, su cambio permanente, sus distintas manifestaciones, dan forma tanto a una piedra como a un cerebro humano. La realidad material y sus reflejos en la naturaleza y en la vida del hombre, en su organización económica, social, política y cultural, constituyen el eje sobre el que pivota todo el armazón teórico de la teoría marxista, el materialismo dialéctico.

Pero para los marxistas la materia no es un concepto abstracto, la materia es el propio hombre y todo lo que le rodea. El género humano es un producto del desarrollo de la materia como cualquier otro elemento de la vida real. El hombre surge en un entorno del que forma parte: la naturaleza. La humanidad nace y se desarrolla en relación con otros elementos materiales o naturales, no como algo ideal, puro, superior y al margen de todo lo que le rodea, al modo religioso.
La lucha del hombre por el dominio de la naturaleza
La raza humana no habría podido evolucionar si no hubiera sido capaz de dominar el medio en el que vive: la naturaleza. Los medios de producción no son otra cosa que la utilización y transformación de los elementos que forman parte de la naturaleza. De las herramientas primitivas a los modernos medios de producción y las tecnologías más punteras, de los primeros conocimientos básicos al incesante desarrollo científico de nuestros días, todo es producto del estudio y transformación de la naturaleza. De ahí que el ser humano dependa en todos los aspectos de su existencia del medio natural en el que habita. Sin agua, sin materias primas, sin recursos minerales, sin la luz y el calor del sol, sin los ríos y los mares, la humanidad no sería posible ni concebible.

El ser humano destaca sobre el resto de los seres vivos por su capacidad para transformar la naturaleza mediante su trabajo, el trabajo humano, de ahí su superioridad sobre el resto de los seres vivos y de ahí la razón que explica el éxito de la humanidad; por ello, la existencia del género humano está indisolublemente ligada a la naturaleza.
Los recursos naturales en la sociedad de clases
La división de la sociedad humana en clases tuvo también un fuerte impacto en la relación del hombre con la naturaleza, y precisamente el surgimiento de las clases sociales es, en definitiva, la expresión de la lucha de los hombres por la apropiación de la naturaleza, por el reparto de los productos naturales y de su transformación mediante el trabajo humano, esto es, por la actividad lúcida y consciente del hombre. En la medida en que la actividad del hombre, su trabajo, se realiza sobre los recursos que proporciona la naturaleza, la lucha de los hombres por su apropiación, la lucha de clases, se proyecta sobre ella de manera directa.

Hoy en día la naturaleza ya no se explica si no es por su relación con el hombre. La actividad humana ha alcanzado tal grado de desarrollo que domina globalmente todo el planeta Tierra. La naturaleza es el producto de la transformación del hombre a lo largo de toda la humanidad. Los bosques, los ríos, las montañas, la fauna y la flora hoy día tienen la marca indeleble del ser humano. El dominio de la naturaleza por el género humano es tan omnipotente que todo lo que existe sobre la faz de la Tierra depende del hombre. Incluso la propia existencia del planeta depende hoy día de la voluntad del ser humano. 

Si un determinado mineral o materia prima se agota, si un río se contamina, si la temperatura global asciende dos grados a consecuencia del aumento de las partículas de carbono, si se produce un aprovechamiento de la energía eólica o si se instala una central nuclear, es porque el hombre decide sobre el medio, lo utiliza plenamente para sus intereses, en definitiva, para sus intereses de clase. 

En la moderna sociedad capitalista, la clase trabajadora produce mediante su trabajo las mercancías que constituyen la riqueza de la sociedad, es la mano de los obreros la que transforma los recursos naturales en producción de mercancías. La burguesía se apropia del trabajo de la clase obrera pero también previamente de los recursos naturales que son empleados por esta para la producción de mercancías y servicios. Incluso entre la propia clase dominante se da una lucha sin cuartel, una competencia despiadada, por la apropiación de estos recursos naturales esenciales para seguir produciendo.
La defensa del medio ambiente como parte de la lucha por el socialismo
La clase trabajadora, en la lucha por su emancipación, no solo está interesada en la transformación de la sociedad capitalista en una sociedad socialista sin diferencias de clase, también quiere conservar el medio ambiente, la naturaleza, de la mejor manera posible, porque es la fuente de toda su riqueza y bienestar. La naturaleza dota a la clase trabajadora de los recursos que le permiten seguir produciendo, por eso existe un interés directo de clase en su protección, en su uso racional y renovable, en su transformación armónica, no destructiva. Para la clase trabajadora, el futuro de la humanidad, la sociedad socialista del mañana, dependerá de la propia naturaleza, de su relación con ella, de ahí el interés objetivo, el interés revolucionario, por garantizar las mejores condiciones naturales posibles para que la sociedad del futuro, para que el socialismo no sea una quimera sobre un mundo devastado. 

La lucha contra el cambio climático y la contaminación del aire, de los ríos, mares y océanos, la defensa de la explotación racional de los recursos mineros y naturales, la utilización de técnicas conservacionistas del medio natural, la dotación de recursos por las administraciones públicas para la lucha contra los incendios forestales y contra la desertización, la utilización de energías renovables no contaminantes, la gestión pública del agua…, son parte de la lucha de la clase trabajadora por una sociedad socialista. La apropiación del medio ambiente por la clase dominante supone que las condiciones de vida de la clase trabajadora se deterioran inevitablemente. Los barrios obreros son los más insalubres, los más contaminados, los que sufren el mayor impacto de las infraestructuras contaminantes. El acceso a los mejores espacios naturales, los de mayor belleza y mejor conservación están reservados para uso exclusivo de la clase dominante.

El capitalismo es un sistema social depredador, responsable del expolio y destrucción de la naturaleza. Por eso, la lucha por preservar el medio ambiente de esta depredación va indisolublemente ligada a la lucha cotidiana de la clase trabajadora en la defensa de sus intereses y por el socialismo. Tal como señaló Engels: “Con la toma de posesión de los medios de producción por la sociedad se elimina la producción mercantil y, con ella, el dominio del producto sobre el productor. La anarquía en el seno de la producción social se sustituye por la organización consciente y planeada. Termina la lucha por la existencia individual. Sólo entonces el hombre se separa definitivamente, en cierto sentido, del reino animal, y pasa de las condiciones de existencia animales a otras realmente humanas. El cerco de las condiciones de existencia que hasta ahora dominó a los hombres cae ahora bajo el dominio y el control de estos, los cuales se hacen por vez primera conscientes y dueños reales de la naturaleza, en la medida en que se hacen dueños de su propia organización social (…) Es el salto de la humanidad desde el reino de la necesidad al reino de la libertad”*.
Escrito por Alfredo Melero. 

* Federico Engels, Anti-Dühring, Fundación Federico Engels. Madrid, 2014, p. 379.