8 de julio de 2016

El comportamiento antidemocrático del Estado y de los mayores medios, y sus consecuencias en las elecciones.

¿Qué está pasando en España? 

El comportamiento fascistoide de los aparatos del Estado.

Me temo que no hay suficiente conciencia en este país de la enorme importancia de conocer nuestro pasado para entender nuestro presente. Y por pasado quiero decir la historia reciente de este país, que todavía no se ha recuperado debido a la muy limitada atención que se ha dado en recuperarla. Y por presente me refiero a los mayores eventos que han ocurrido en las pasadas semanas, y que incluyen desde la publicación por parte de Público de la evidencia que prueba la existencia de entramados dentro del Estado para destruir a los que son considerados sus “enemigos”, hasta el sorprendente resultado de las elecciones del pasado 26 de junio.

Comencemos por el entramado (referido como las cloacas del Estado) y su funcionamiento. He indicado en múltiples ocasiones que, como consecuencia del gran dominio que los herederos de los que realizaron el golpe militar en el año 1936 (en contra de la Segunda República) tuvieron en el proceso de la transición de la dictadura a la democracia, el nuevo Estado español no supuso una ruptura, sino una adaptación y reforma del Estado anterior a la transición, con lo cual tal nuevo Estado dista mucho de ser homologable a los Estados democráticos de la Europa Occidental. La imagen falsa e idealizada que han dado de tal transición los mayores medios de información (liderados por El País, y dentro de él por los Santos Juliá de turno), definiéndola como “modélica”, ha ocultado la escasísima cultura democrática existente en el Estado español, todavía hoy dominado por fuerzas profundamente conservadoras, herederas de las derechas que establecieron una de las dictaduras más represivas y sangrientas que hayan existido en la Europa Occidental.

La herencia del Estado franquista.

Los hechos acaecidos en las últimas semanas, publicados, repito, en Público, han permitido a la ciudadanía española no solo  leer, sino también oír (a través de los registros reales de las conversaciones) cómo un aparato del Estado, el Ministerio del Interior, se movilizaba para (utilizando otra rama del Estado, la Oficina Antifraude de Catalunya (OAC), contando también con la complicidad de otra rama del Estado, la Fiscalía General del Estado, y con la ayuda de un cuerpo especial del Estado, llamado la Policía patriótica) “destruir al enemigo” (expresión utilizada en su conversación por los dos personajes principales del entramado, el Ministro del Interior, el sr. Jorge Fernández Díaz, y el sr. Daniel de Alfonso, director de la OAC). Tal “enemigo” eran dirigentes políticos y partidos políticos legales y legítimos, con representación parlamentaria en las Cortes Españolas y en el Parlament de Catalunya. Dicha destrucción del enemigo consistía en la producción de informes por parte de la policía “patriótica”, muchos de ellos falsos, que se publicaban con la complicidad de periodistas de gran visibilidad mediática como Eduardo Inda, entonces de El Mundo, y Francisco Marhuenda, de La Razón (ver las series de artículos publicados en El Triangle sobre este tema) que continúan hoy teniendo gran visibilidad y acceso mediático a través del canal La Sexta, tanto en el programa Al Rojo Vivo como en La Sexta Noche.

Este entramado dentro del Estado sigue al pie de la letra las prácticas de los Estados fascistas y nazis, con la diferencia que durante el fascismo español las víctimas de tal entramado terminaban, además de ser depuradas de su posición social, en la cárcel o en el paredón. Tal comportamiento, incluso su narrativa, es una copia de lo que ocurría durante la dictadura que existió en España durante casi cuarenta años.

Para aquellos que crean que exagero, me limito al estilo de la conversación entre el ministro y el director de la OAC. El tono de este último encaja perfectamente en la narrativa del fascismo español (también llamado nacionalcatolicismo). Dicho personaje, en su servilismo a la autoridad, utilizó términos tales como “Yo a sus órdenes, ministro”, ”Todo lo que usted decida, bien decidido está, ministro”, “Las ideas son suyas”, “Considérame un cabo de tu Cuerpo Nacional”, “Les hemos destrozado (al enemigo) el sistema sanitario”, “Yo, ministro, soy partidario de asestar el golpe cuando el golpe va a acabar con el animal (el enemigo)”, y así un largo etcétera. Este “cabo de tu Cuerpo Nacional” era nada menos que el director de la Oficina Antifraude de Catalunya, institución que tiene como objetivo “fortalecer la integridad en el sector público catalán, previniendo e investigando la corrupción”, lo cual se convirtió  en cómo investigar y destruir al enemigo, creándose incluso evidencias falsas para alcanzar ese objetivo.

La enorme inmunidad, otro indicador de la mala calidad democrática en la cultura mediática y política del país.

Y lo que es incluso más escandaloso es que nadie envuelto en este entramado haya sido sancionado. En realidad, el presidente Rajoy, que dirige el Partido Popular, así como el gobierno español, ha aprobado y defendido a tal ministro, el cual continúa en su cargo. Es más que probable que el presidente conociera y aprobara dicha campaña de destrucción del enemigo. Y aunque el sr. Daniel de Alfonso, director de la OAC, ha sido depuesto de su cargo por el Parlament de Catalunya, continúa siendo juez, sin que el cuerpo o asociación de tales funcionarios haya movido un dedo para expulsarle de la carrera judicial, considerando, por lo tanto, que nada de lo que tal personaje haya hecho merece sanción.

En cuanto a los policías y periodistas patrióticos, ninguna sanción está siendo considerada. En realidad aquellos periodistas, cómplices de aquella campaña de desprestigio del enemigo, continúan teniendo una gran visibilidad en los medios, sin que ningún colegio de periodistas (que en teoría son responsables de garantizar la ética profesional en su profesión) les haya sancionado, o incluso criticado, por ser casos claros de mala práctica periodística (el distribuir información falsa).

La reproducción de la baja cultura democrática en los medios.

Otra consecuencia del domino de las fuerzas conservadora en la Transición inmodélica ha sido la falta de diversidad de los grandes medios de información españoles, claramente escorados hacia la ultraderecha, la derecha y el centroderecha. No hay en España un gran medio de información, sea de prensa o televisivo, de izquierdas. Y los grandes medios de información y persuasión discriminan a las voces críticas y de izquierdas en el país. Es interesante en este aspecto señalar que el único rotativo que tenía la reputación de centrista, El País, ha ido claramente evolucionando a la derecha, con escasa receptividad hacia voces de izquierdas. Es un reflejo de hasta qué punto se ha derechizado este rotativo, que en un reciente editorial (que no tiene desperdicio) acusara a La Sexta de ser un canal televisivo de izquierdas que había creado a Podemos, a base de promocionar a sus líderes. En realidad, lo que ha hecho La Sexta (en La Sexta Noche y en Al Rojo Vivo) y que ha originado el enfado de El País es permitir que haya en sus tertulias comentaristas de izquierdas junto con otros tertulianos, la mayoría de los cuales son de derechas. Es más, los dos programas citados anteriormente cuentan con la presencia de economistas neoliberales, incluyendo el “economista de la casa”, el sr. José Carlos Díez, que apoyó la reforma laboral del sr. Zapatero, así como las políticas de austeridad del sr. Zapatero y del sr. Rajoy, era defensor (hasta hace poco) de la ortodoxia liberal, asesor del PSOE, y que define a la clase trabajadora como la “clase baja”. Tal economista es también, por cierto, el economista de cabecera de El País.

La avalancha contra “el enemigo” en los grandes medios de información.

En la gran mayoría de los grandes medios de información se reproduce una cultura generalizada en amplios sectores de la población, heredada de la dictadura, que es enormemente agresiva y hostil hacia aquellos que tienen una visión de España distinta a la uninacional dominante en la cultura política y mediática del país. Junto a esta visión existe también otra profundamente adversa hacia las visiones de izquierdas que difieren de la visión más moderada, que se ha ido adaptando al régimen actual, y que está representada por el PSOE. La agresividad que caracterizó a la dictadura frente a los que esta definió como “rojos” y “separatistas” ha continuado en los grandes medios de comunicación y persuasión de España. Los partidos “separatistas” son considerados como el “enemigo”, al no compartir la visión de España hoy dominante en el Estado. Ha sido precisamente la rigidez y falta de sensibilidad democrática del Estado español y de los mayores medios de información españoles lo que ha estimulado su conversión a partidos independentistas. Ni ERC ni Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) habían apoyado la separación de España hasta una época reciente. Y, muy probablemente, la continuación del gobierno Rajoy aumentaría el deseo de la población en Catalunya de separarse de España, alcanzando la mayoría.

La hostilidad hacia los “rojos” de la cultura franquista continúa en el Estado y en la mayoría de los medios de información y persuasión.

Hemos visto, por ejemplo, durante la campaña electoral la gran hostilidad de la gran mayoría de los grandes medios hacia Podemos en general y Pablo Iglesias en particular, hostilidad que ha sido facilitada y estimulada por el entramado franquista existente en el Estado que cité al principio del artículo. Desde el informe PISA intentando encontrar actividad delictiva en el Secretario General de Podemos (Pablo Iglesias), hasta el intento de encontrar financiación extranjera (venezolana) del partido Podemos, entre muchos otros casos de infamia, calumnia y mentiras, los grandes medios de información han intentado también “destruir al enemigo rojo”, llegando al extremo, como el del diario El País, de indicar que la población presente en el estadio abarrotado la primera vez que Pablo Iglesias vino a Barcelona, había abucheado al sr. Pasqual Maragall, ex alcalde de Barcelona, cuando en realidad recibió una ovación que duró varios minutos (ver mi artículo “Manipulaciones y mentiras en El País”, Público, 30.12.14). Nunca había visto tal nivel de manipulación, mentira y mendacidad como en aquel caso, que es todo un récord de infamia mediática, infamia que no se corrigió a pesar de ser el rotativo conocedor del error cometido por su corresponsal.
En todos estos casos, todos los rotativos se hicieron eco de las acusaciones que procedían de las cloacas del Estado, presentándolas como verídicas y certeras cuando eran falsas y erróneas, hecho que muchos de ellos sabían, lo cual no impidió que continuaran promoviéndolas. Y los periodistas que publicaron esta información procedente de los aparatos del Estado continúan con tales falsedades, sin que sean corregidos, sancionados o denunciados por las asociaciones profesionales encargadas de velar por el comportamiento ético de sus profesionales. La inmunidad de las prácticas antidemocráticas y/o fascistoides es absoluta, con unos medios de información y persuasión que pueden destruir al enemigo (los rojos y separatistas) a su antojo, sin ningún tipo de protección.

Como consecuencia, hoy la cultura franquista del régimen resultado de la primera transición inmodélica es reproducida, no solo por la represión física, sino también a través de la destrucción de lo que el régimen y los aparatos del Estado consideran “enemigos”, contando con la complicidad de los grandes medios de información para tal tarea. El cuarto poder es cómplice del Estado en su ataque brutal a la democracia y a los demócratas. Ni que decir tiene que esta campaña mediática contra “rojos” y “separatistas”, alimentada por las cloacas del Estado, tuvo gran impacto cuando varias falsedades fueron distribuidas y promovidas por tales medios -como la financiación de Podemos por Venezuela, entre otras- con el intento parcialmente exitoso de desalentar el voto favorable a Podemos.

Cómo la cultura franquista afectó a las elecciones del 26 de junio.

Una pregunta que se han hecho millones de personas con sensibilidad democrática es: ¿cómo puede ser que un partido tan corrupto como el PP (cuyo presidente, que lo es también del gobierno español, aprobó la existencia de tal cloaca así como la extensísima corrupción existente en tal partido) fuera votado de nuevo?. En realidad, donde la corrupción fue más extensa fue precisamente donde tuvo lugar el aumento del voto al PP.

La explicación de este hecho no es complicada y es relativamente fácil de ver. Es parte del ideario popular heredado de la experiencia del nacionalcatolicismo, profundamente antidemocrático, el asumir que todos los políticos roban, pues así pasó durante la dictadura, cuando la corrupción era muy extensa entre los cargos públicos. En sí, esta corrupción se ve como intrínseca a la función pública y al mundo político, pues todos roban. La denuncia de tal corrupción del PP, sobre todo en la última parte de la campaña (incluyendo la corrupción política), se vio por parte de los votantes del PP como un ataque a su partido, hecho única y exclusivamente con fines electorales por los adversarios de tal partido, lo que determinó la movilización masiva del electorado a su favor (esto pasa también, por cierto, entre los seguidores de Le Pen en Francia y Donald Trump en EEUU, que son impermeables a cualquier información contraria a sus líderes). El hecho de que las conversaciones del ministro aparecieran días antes de las elecciones tuvo un impacto movilizador de la población de ultraderecha que compartía los objetivos del ministerio: destruir a los que atacan la Unidad de España. Tal material, publicado enPúblico, se vio primordialmente y paradójicamente como un juego sucio para destruir al PP, y tuvo un impacto opuesto al que se suponía que iba a tener. La corrupción era marca de aquel régimen dictatorial. Y su aceptación era un componente de aquella cultura. Su pensamiento es que “puesto que todos lo hacen, hay que defender a los nuestros cuando intentan destruirlos por una práctica que todos llevan a cabo”. La inmoralidad es parte de la cultura franquista, y la tolerancia hacia ella es intrínseca en dicha cultura.

La cultura franquista no ha muerto.

Un tanto igual ocurrió en el caso de las conversaciones del ministro. La cultura franquista odia a los “rojos” y “secesionistas”, incluyendo como secesionistas a aquellos que defienden el reconocimiento de una España plurinacional, distinta a la uninacional, la única que –según ellos- debe aceptarse. Y su máximo enemigo es el partido que cuestiona tanto la uninacionalidad como lo que la cultura franquista llama la “unidad de España”. Hay que recordar que esta fue la justificación del alzamiento fascista del 1936: la defensa de la unidad de España frente a los rojos y a los secesionistas. Y causaron la muerte de 400.000 personas en defensa de tal causa. Es esta la cultura que aparece en la conversación entre el ministro Jorge Fernández Díaz y el director de la OAC, el sr. Daniel de Alfonso. Este último justifica lo que está haciendo definiéndose a sí mismo como un “patriota español”, utilizando una narrativa claramente militar franquista (“a tus órdenes”) que nos recuerda mucho aquel periodo. Según los votantes del PP, todo lo que hacían aquellos personajes  era un acto patriótico, realizado por policías que se llamaban “patriotas”, y que lo hacían por una causa patriótica (ver mi artículo “¿Qué hay detrás de la defensa de la ‘unidad de España’?”, Público, 30.12.15). El comportamiento del ministro fue percibido, por parte de la cultura franquista, como un acto patriótico que no afectó negativamente el voto del PP. Todo lo contrario, lo favoreció. Hay que notar que el PP defendió al ministro y se opuso a la destitución del sr. Daniel de Alfonso.

¿Por qué Unidos Podemos perdió más de un millón de votos?

Era de esperar que tal masiva movilización de los medios tuviera un impacto negativo en la atracción que Unidos Podemos (UP) había tenido, pues esta movilización fue máxima al ver que tal coalición podría haber ganado las elecciones. De ahí que en la medida en que las encuestas mostraban que tal coalición (UP) podía ganar, la movilización fue mucho mayor que en las elecciones anteriores. Y así se vio, el día de las elecciones, a partir de las nueve de la noche, cuando el ministerio liderado por el mismo sr. Fernández Díaz, dio los datos que, en contra de todas las expectativas, eran casi opuestos a los esperados. El PP subió mucho por el miedo de las derechas al triunfo de la coalición UP, un miedo que provocó como resultado un aumento de su movilización, temerosas de que el PP pudiera sufrir un enorme bajón como consecuencia de los descubrimientos de la extensa corrupción y de las entrevistas del ministro.

Por qué el bajón de Unidos Podemos.

Es probable que la mayor parte del descenso del voto a Unidos Podemos (UP) se deba a muchos factores, incluidos algunos procedentes de la propia UP (aunque creo que se han exagerado estos últimos errores). Hay dos causas externas, sin embargo, que sí que creo que han sido importantes. Una ha sido la percepción de votantes de Podemos (que habían votado al PSOE en las elecciones anteriores a las del 2015), que fueron convencidos por el propio PSOE y por la gran mayoría de medios, de que Podemos había sido responsable de que Rajoy no dejara de ser presidente del país, al haberse opuesto al pacto PSOE-Ciudadanos, imposibilitando que Pedro Sánchez lo sustituyera. Este mensaje, repetido por tierra, mar y aire, caló. Y de ahí que el PSOE esté insistiendo en ello miles de veces. Se acepta así que Podemos (y en particular “el supuesto deseo de tener sillones de poder por parte del malo de la película, Pablo Iglesias”) fue el responsable de que Pedro Sánchez no sustituyera a Mariano Rajoy, mensaje que tuvo impacto en amplios sectores de ex votantes del PSOE. El hecho de que hubiera habido otra alternativa después del 20D de formar gobierno con una amplia coalición de izquierdas fue prácticamente silenciado por el PSOE y por la mayoría de los medios.

La otra causa fue la gran dificultad de compatibilizar dos culturas distintas, la de Podemos y la de IU. He hablado de ello en  artículos. Establecer dicha coalición en un periodo de tiempo muy corto era difícil. Y como consecuencia, hubo sectores de IU que se sintieron molestos por la manera como se hizo tal coalición. Y se quedaron en casa como protesta. Ahora bien, considero que en este tema el mayor problema no fue una inexistente insensibilidad por parte de los responsables de la coalición, sino la falta de tiempo para poder manejar estas dos culturas en una coalición. En este sentido, la constante distinción que se hace entre transversalismo versus unidad de izquierda, o entre los de abajo frente a los de arriba, es de utilidad limitada, pues la transversalidad tiene que ser respetuosa con la especificidad de las distintas culturas existentes en la coalición. Las izquierdas han sido históricamente las defensoras de los de abajo (los oprimidos y los explotados) frente a los opresores y explotadores. Puesto que la mayoría de la población pertenece a la primera categoría, el reto de las fuerzas progresistas es hacer ver los elementos comunes que los distintos sectores de la mayoría tienen en su enfrentamiento con la minoría. De ahí que la necesaria transversalidad tiene una serie de requerimientos, tales como ser sensibles a cada una de estas poblaciones oprimidas, que han desarrollado sus propias culturas. En España la situación se complica todavía más debido a que a la existente explotación de clase, se le añade también la explotación de género y de nación, esta última negada sistemáticamente por la cultura franquista. Pero esta transversalidad tiene que ser extraordinariamente sensible a no diluir la cultura de cada grupo explotado. Y esto requiere especial atención hacia el grupo, como IU, que es la fuerza que ha mantenido siempre la cultura de resistencia frente a la opresión predominantemente de clase social. Tal resistencia exige un respeto especial, pues son también el enlace con la historia de resistencia en este país. Me consta que la dirección de UP es consciente de ello, pero el desarrollo de culturas comunes lleva su tiempo.

¿Qué hay que hacer ahora?

 La autocrítica es necesaria pero sería mejor que se hiciera en el momento en que el proceso de investidura terminara. Hay que ser consciente que todavía no hay gobierno, y UP debería todavía influenciar en dicho proceso. O al menos sacar rentabilidad política de lo que se deje de hacer por parte del PSOE. Por ejemplo, hay que señalar que todavía es posible realizar un gobierno progresista, alternativo al del PP. Un gobierno de progreso es posible con el apoyo del PSOE, UP y las confluencias, y de los nacionalistas vascos y catalanes, o incluso una alianza PSOE, UP y C’s, alianza que sería distinta de la coalición PSOE, C’s y UP que el PSOE consideró (el orden de los factores altera el producto). El PSOE y UP podrían acordar un pacto e invitar a C’s a que se sumara a él con medidas que no cuestionaran la esencia de dicho pacto PSOE-UP, tal como hizo el PSOE antes cuando pactó primero con C’s y luego invitó a Podemos a unírseles, pero cambiando el orden y la secuencia de los contactos. Es más que probable que el PSOE no aceptara tal alianza, pues, en realidad, nunca quiso aliarse con Podemos. Pero es importante mostrar a la ciudadanía española que fue el PSOE el que nunca quiso aliarse con las izquierdas, prefiriendo hacerlo con las derechas, aunque ello tuviera como consecuencia que tengamos en España a un personaje y a un partido de la cultura franquista en el poder.

Escrito por Vicenç Navarro.

Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra.
Fuente: blogs.publico.es (5-7-16)



6 de julio de 2016

CONVOCATORIA URGENTE: REUNIÓN T.S.con I.S. DE MÁLAGA.

    

Estimad@s compañeror@s:


Como impulsores  de la carta al Comité federal del PSOE de este fin de semana, nos permitimos dirigirnos a ustedes para convocar a una reunión de urgencia este viernes día 8 a las 20 h. de la tarde,  en la sala Espacio Malaca XXI (Planta Baja), calle Eslava, 15 (Zona Vialia) Málaga 29002.

En efecto la situación derivada de las últimas elecciones es, a más de un título extremamente preocupante:

Primeramente porque el gobierno de Rajoy,  sin ser elegido y sin ninguna legitimidad,  sigue su política destructora del estado de Bien Estar, el saqueo de las pensiones,  los ataques contra las libertades y en particular en contra de los militantes sindicales. 

Estamos viviendo un verdadero atolladero político provocado por la crisis del sistema capitalista y de las instituciones europeas  En este sentido el PSOE no puede ni debe favorecer por activa o por pasiva la continuación del gobierno del PP.

La Carta al comité federal ha recibido más de 1100 firmas de militantes socialistas al día de ayer de las cuales 300 son de Andalucía mostrando  que la situación en el PSOE de  Andalucía  preocupa a más de un compañero.

Reforzar nuestra posición como corriente del ala izquierda e  impulsar una verdadera política socialista es una necesidad frente a los rumores sobre la investidura de Rajoy a través de la abstención de algunos socialistas en el Congreso de diputados.

Os pedimos participar y hacer un último esfuerzo para recoger un máximo de firmas de aquí al Comité federal.

Saludos socialistas. 

Convoca: Antonio Herranz. Comité de Redacción Tribuna Socialista.  Málaga. (Teléfono 630.705.614)
Apoya: Miguel Manzanares. Coordinador IS-PSOE Málaga. 
(Teléfono 690.852.812)



5 de julio de 2016

COMUNICADO DE IZQUIERDA SOCIALISTA DE ANDALUCIA.


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COMUNICADO:
Los resultados electorales del 26J, aunque hayan supuesto la pérdida de 105.000 votos para el PSOE y el incremento de 590.000 para el PP, propician en la práctica un empate técnico entre las derechas y las izquierdas. (11. 287.829 votos las izquierdas y 11.394.829 votos las derechas. 481,839 CDC. Diferencia: 106.420 votos). En cuanto al número de escaños: 167 las izquierdas. 175 las derechas. CDC: 8
El partido más votado ha sido el PP, lo que le otorga el derecho y la responsabilidad de formar gobierno desde su vertiente política neoliberal. Para IS PSOE es inconcebible que el PP, partido que ha protagonizado el mayor fraude político, que ha generalizado la corrupción llevándola hasta las Instituciones y al propio Partido, que ha perpetrado la mayor sustracción de libertades y derechos sociales de la historia democrática de España y que ha conspirado desde el Ministerio del Interior contra el Estado de derecho, pueda formar gobierno y menos, por la acción u omisión del PSOE, a quien exigimos que bajo ningún concepto lo permita, circunstancia que el PSOE no debe pasar por alto.
Al mismo tiempo y sin tapujo alguno, asumimos la voluntad democrática del pueblo de España que le otorga la condición de partido más votado y por tanto, el derecho a intentar formar gobierno.
Si el PP fracasa en su propósito de formar gobierno, la izquierda tiene legitimidad electoral suficiente para sondear la posibilidad de un acuerdo al servicio de la mayoría social donde el programa socialista determine el camino de la igualdad, la libertad y la justicia social.
No deseamos un nuevo proceso electoral, pero tampoco renunciamos al derecho de intentar posibilitar ese gobierno del cambio al servicio de las personas y especialmente de las más vulnerables y desfavorecidas.
Dicho esto, nos encontramos ante un auténtico batacazo electoral del PSOE en el conjunto de España y particularmente, en Andalucía. Lo que ha propiciado el incremento del respaldo electoral al PP – A, que ha subido casi 700.000 votos en relación a las anteriores elecciones del 20D , mientras que el PSOE pierde 105.984 votos.
La estrategia electoral del PSOE-A, que sustentada en el miedo contra UNIDOS PODEMOS ha producido sinergia con el miedo natural de la derecha hacia la izquierda, propiciando no solo, la perdida de 1.062.000 votos a Unidos Podemos, sino que ha movilizado al votante de derechas y ha incrementado la abstención de la izquierda en un 3,3%. 1.188.000 andaluces y andaluzas no votan, casi los mismos votos que pierde la izquierda (1.168.688). Por tanto, la confluencia de los objetivos electorales del PP-A y del PSOE-A contra Unidos Podemos no propicia el “SORPASSO” de éste, pero hace perder las elecciones al PSOE en Andalucía, su feudo natural.
Otras circunstancias de la estrategia electoral que pueden haber incidido en la continuada pérdida de confianza electoral en el PSOE, pueden estar relacionadas con el carácter meramente personalista de la campaña en torno al liderazgo del Partido en Andalucía, que ha oscurecido a las y los candidatos en favor de la Secretaria General, Susana Díaz y, a que ha sido una campaña desconectada del compromiso que siempre ha mostrado la militancia socialista, por otra parte, cada vez más reducida como consecuencia de la inexistencia de una verdadera estructura de Partido en favor del liderazgo institucionalizado que produce clientelismo político.
En el conjunto de Andalucía, el PSOE ha perdido 105.984 votos en relación al 20D, pero si analizamos las dos elecciones generales bajo el mandato de Susana Díaz como Secretaria General y las comparamos con las elecciones generales de 2011, el peor año electoral del PSOE y bajo el liderazgo en el peor momento de José Antonio Griñan, el PSOE pierde 1.549.171 votos. Es decir, el modelo de Partido impuesto por Susana Díaz, dilapida del patrimonio socialista andaluz 309.834 votos anuales.
Esta realidad nos obliga a afrontar de forma urgente los problemas orgánicos del Partido, de manera sincera, participativa y transparente, que ponga punto y final a la dilapidación del patrimonio electoral, a la decadencia representativa y de identidad política a través de la convocatoria inmediata y extraordinaria del Congreso Federal en base a los principios socialistas y de participación democrática, que construya el nuevo PSOE para una sociedad compleja. Comenzando por poner fin al voto delegado en los órganos de decisión para la elección de cargos orgánicos y candidaturas electorales y que evite construir oligarquías de poder y de oposición cerrada a la libre participación de la militancia en las decisiones políticas importantes.
Desde Izquierda Socialista de Andalucía lamentamos la falta de humildad y de reconocimiento de los hechos que muestran los líderes provinciales y regionales, quienes siguiendo el manual oficial culpan a otros fuera de PSOE, que sin duda los hay, de los males que aquejan a Andalucía y los/as andaluces y comprometemos nuestro esfuerzo para trabajar en la construcción de un nuevo proyecto alternativo a la derecha y a la liberal-socialdemocracia desde la alternativa socialista de la izquierda democrática, más cercana a la realidad social de las mujeres, jóvenes, niños/as, mayores y las clases trabajadoras. En definitiva, un Partido “de y para” las personas, renovado, innovador y participativo.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE ANDALUCIA-PSOE.

4 de julio de 2016

¿ QUÉ PASÓ CON VENEZUELA ?


Resultado de imagen para Venezuela apoyo a Maduro

Una vez terminada la campaña electoral ha desaparecido del mapa cualquier noticia sobre Venezuela. La burguesía, con su potente aparato de propaganda, utilizó la situación convulsa que sufre ese país, para hacer propaganda en su beneficio, para atacar a las izquierdas tomando partido a favor de las derechas y la reacción venezolana. Vimos cómo fue  utilizada la cuestión con un enorme descaro y aparato de propaganda, por Albert  Rivera y los sectores más reaccionarios  “por el extremo C’sentro y PPor la derecha extrema”  denunciando la dictadura para sacar algunos votos mediante la práctica de la política del miedo, pero contradictoriamente vimos la absoluta libertad de expresión que gozaban ante todos los medios de comunicación a su alcance,  expresándose con completa libertad en contra del Gobierno de Maduro, sin ninguna cortapisa, en plena calle y acompañados por muchos partidarios de la oposición de derechas.   Extraña democracia que permite tal grado de libertad.  ¿Por qué no prueban a hacer lo mismo en Arabia Saudita o Marruecos e intentan ofrecer una rueda de prensa en defensa de la libertad,  de sus presos políticos, en algunos de esos países que son  “sus amigos y aliados”, concurriendo en la plaza pública, criticando a esos gobiernos que mantienen dictaduras sangrientas, presos políticos y torturan a los adversarios de izquierdas?

Ahora que nadie se acuerda de Venezuela y los problemas que padecen los pobres venezolanos, (porque los ricos no carecen de nada), nosotros vamos a recordar lo que decían los jóvenes del Sindicato de Estudiantes en un artículo publicado en la precampaña. Reproducimos abajo dicho artículo que se titula “El Imperialismo y la derecha fomentan el golpe contra la revolución bolivariana”, con la intención de equilibrar un poco la balanza informativa, pues consideramos que la apabullante potencia de los Mass Medias burgueses apagaron cualquier otra información que no llevase la orientación política que marcaba el interés general de la burguesía, que es y sigue siendo, la del capitalismo imperialista y su campaña por retomar la hegemonía en cualquier parte del planeta y que por tanto, la “información” que se ofrecía a la opinión pública sobre el lamentable conflicto que vive Venezuela, es más bien “propaganda” burguesa escorada completamente hacia la derecha. Aquí dejamos el artículo referenciado para los que quieran conocer otra versión del problema y que saquen por sí mismo sus propias conclusiones.

Área Comunicación.
IS PSOE MÁLAGA.

“Día tras día se suceden informaciones sobre las dificultades económicas y sociales en Venezuela y la amenaza de un golpe reaccionario para derrotar la revolución bolivariana. Los grandes medios de comunicación, el PP, Ciudadanos y los dirigentes del PSOE, ya han tomado partido: al lado del imperialismo estadounidense, al lado de los golpistas venezolanos de extrema derecha, junto a los grandes capitalistas que sabotean la economía y saquean el patrimonio del pueblo. ¿Los tenemos que creer? ¿Tenemos que creer a Rajoy, a Aznar, a Felipe González, a Albert Rivera?

Una hipocresía nauseabunda.
Nuestra experiencia de lucha durante estos años nos advierte de que en este discurso hay algo que no cuadra. Quienes levantan la voz furiosamente contra la “falta de libertad” en Venezuela, son los mismos que aquí encarcelan a sindicalistas que luchan por los derechos de los trabajadores o aprueban una ley, bautizada popularmente como “mordaza”, que recorta brutalmente nuestro derecho a manifestación y a la libertad de expresión.

Mientras lloran lágrimas de cocodrilo por las dificultades del pueblo venezolano y nos hablan de “derechos humanos”, estos mismos políticos a sueldo de los grandes poderes económicos no tienen ningún escrúpulo en aprobar los desahucios de decenas de miles de familias empobrecidas por la crisis; de rescatar a los bancos a costa de recortes sociales sangrantes; de privatizar la sanidad pública y la atención a la dependencia, condenando a cientos de miles de personas a la enfermedad y el sufrimiento; de despedir a decenas de miles de profesores, reducir las becas y aprobar leyes franquistas, como la LOMCE y el 3+2, para impedir que los hijos de los trabajadores podamos acceder a una enseñanza de calidad.

Todos estos políticos y periodistas que protagonizan esta campaña de tintes goebbelianos contra la revolución bolivariana, guardan un silencio cómplice, y bien retribuido, ante el crimen que se está perpetrando contra decenas de miles de personas indefensas: los refugiados. Ahora mismo, hay miles de niños encarcelados dentro del territorio europeo tras las alambradas de los campos de detención que la Unión Europea (UE) ha construido en Grecia y otros países, y se cuentan por miles los muertos por ahogamiento en el Mediterráneo, porque quienes huyen de la guerra y la barbarie que el imperialismo provoca, lejos de ser tratados como víctimas son considerados criminales.

Los buenos gobiernos que al imperialismo y al PP les gustan.
Los políticos europeos que levantan su dedo acusador contra el gobierno bolivariano que, recordemos, ha ganado elección tras elección de manera democrática, consideran un valioso aliado a Erdogan, el autoritario Presidente de Turquía que encarcela, tortura y asesina a los activistas de la izquierda y a los periodistas críticos. Es más, financian generosamente a este tirano para que haga el trabajo sucio con los refugiados, y siga armando hasta los dientes a los yihadistas del Estado Islámico, los mismos que luego masacran a cientos de inocentes.

Arabia Saudí es otro de los países amigos de estos defensores de los “derechos humanos” tan preocupados por Venezuela. Este régimen, bajo el cual las mujeres no pueden salir de casa sin la ‘compañía’ de un hombre, ejecutó a 157 opositores en 2015 e inauguró este año matando a otros 47 el 2 de enero. Pero no pasa nada: mantiene cordiales relaciones con el gobierno del PP y la Casa Real española, con los que hace jugosos negocios armamentísticos, y recibe todo el apoyo de Washington, a pesar de que está sobradamente documentado que, al igual que el de Erdogan, este régimen también financia abundantemente a los terroristas del Estado Islámico. ¿De verdad quieren que nos creamos que les preocupa la democracia y la pobreza en Venezuela o cualquier otra parte del mundo?

¿Con qué quieren acabar en Venezuela?
Estos políticos como Aznar y Rajoy, como Albert Rivera y Felipe González, con lo que realmente quieren acabar es con la revolución en Venezuela y toda América Latina. En febrero de 1999, aupado por millones de sus compatriotas, Hugo Chávez llegó al gobierno a través de unas elecciones democráticas. Desde entonces hasta su fallecimiento en marzo de 2013, apoyándose en la movilización popular, puso en marcha numerosos planes sociales gracias a los cuales se construyeron decenas de miles de viviendas, se llevó la atención sanitaria a los barrios humildes, se abrieron las puertas de las universidades a las familias trabajadoras y se sacó de la pobreza a millones de personas.

Esta política social en beneficio de la mayoría, que utilizó la riqueza proveniente del abundante petróleo venezolano —principal fuente de ingresos del país— para llevar a cabo reformas en beneficio del pueblo, rápidamente despertó la ira de los ricos y los poderosos, que sabotearon el gobierno legítimo de Chávez por todos los medios. En abril de 2002 organizaron un golpe militar y secuestraron al Presidente Chávez, colocando al frente del país al jefe de los empresarios. Este golpe de Estado contó con el apoyo de El País, de Aznar y del PP, de Felipe González y de numerosos cargos públicos del PSOE. En aquel golpe participó activamente Leopoldo López, ese supuesto preso político que tanto espacio ocupa en los telediarios y la prensa española. Este ‘héroe’ del PP y del PSOE, encabezó la detención del ministro de Interior y Justicia del gobierno elegido en las urnas y respaldó el decreto que disolvió el Parlamento y suspendió la Constitución durante el golpe. Afortunadamente, el pueblo salió a la calle y abortó estos planes.

Sin embargo, la oposición derechista y sus amos en Washington y Madrid, no han cejado en su empeño, y lo que todavía no han podido conseguir por la fuerza lo intentan alcanzar por otros medios: el sabotaje económico. Si bien es cierto que el gobierno chavista ha nacionalizado empresas importantes, todavía palancas fundamentales de la economía como los bancos o la importación, producción y distribución de alimentos siguen estando en manos de los grandes empresarios, completamente hostiles a la revolución bolivariana.

Como hicieron en 1973 en Chile contra el gobierno de Salvador Allende, la oligarquía venezolana ha puesto en práctica una campaña de desabastecimiento que impide que productos básicos como el pan, el arroz o el papel higiénico estén disponibles en los supermercados y, cuando los hay, tengan precios inalcanzables para la mayoría de la población. Los empresarios cierran fábricas, los capitalistas venezolanos se llevan el dinero fuera del país y hacen huelga de inversiones para ayudar a provocar el colapso. Esta situación, combinada con la bajada del precio del petróleo —que ha reducido dramáticamente las divisas de las que dispone el gobierno— y la especulación con la moneda, ha provocado también una inflación desbocada.

En defensa de la revolución bolivariana.
Es cierto, la situación está llegando a un punto crítico en Venezuela. El pueblo sufre porque no puede cubrir sus necesidades. Pero la solución no es que llegue al gobierno la ultraderecha, los amigos de los Rajoy, de Aznar, de Felipe González y Albert Rivera, de los mismos que nos oprimen y nos reprimen en Europa. Ya conocemos sus recetas cuando gobiernan: cargar la crisis sobre las espaldas de los más débiles, para salvaguardar los privilegios de los que lo tienen todo.

No, la solución no está en estrangular a la revolución porque no ha llegado hasta el final, porque todavía no ha resuelto todos los problemas a los que se enfrenta. La solución es hacerla avanzar, corregir sus imperfecciones, enderezar lo que se ha torcido. Hace falta apartar a todos aquellos oportunistas que se sumaron al movimiento bolivariano con el objetivo de conseguir un buen cargo desde el que beneficiarse de la revolución y que hoy tienen más en común con los ricos que con los trabajadores. Hay que desechar a los arribistas y acabar con ese cáncer de la revolución que se llama burocracia, tal como señaló Hugo Chávez. Hace falta que todo el poder político y económico pase efectivamente a los trabajadores, a la juventud, a los oprimidos de Venezuela. Es el momento para que el gobierno bolivariano tome medidas socialistas efectivas para acabar definitivamente con el capitalismo. Ese es el camino para despertar el entusiasmo de la población, para resolver las graves carencias que hoy amenazan a la revolución, y para movilizar la solidaridad de todos los pueblos del mundo.

Venezuela es un país enormemente rico, por su petróleo, por su tierra fértil, por los millones de hombres y mujeres que llevan más de 15 años sosteniendo una revolución para acabar con la injusticia, con la desigualdad social, con la corrupción. Desde el Sindicato de Estudiantes reiteramos nuestro compromiso con la causa de los oprimidos, con la causa de la revolución bolivariana, con los trabajadores y los jóvenes que, aprendiendo de los aciertos y también de los errores, protagonizamos la lucha por un mundo sin pobreza y sin explotación”.
SINDICATO DE ESTUDIANTES.



1 de julio de 2016

COMENTARIOS SOBRE LA ASAMBLEA DE IS PSOE DE MÁLAGA


Resultado de imagen de Asamblea Huelga Izquierda Socialista.

 Esperando informar en breve de manera fehaciente  en cuanto nos llegue el Acta de la Asamblea celebrada por la corriente Izquierda  Socialista de Málaga-PSOE.A, queremos dar un avance con esta crónica, sobre el interesante debate mantenido ayer día 30-6, que desde las 20 horas hasta pasada las 10 de la noche, más de 14 intervenciones de compañeras y compañeros, expresaron en un vivo y profundo  análisis la situación interna y externa,  fijando la posición de la corriente en Málaga, aprobándose en el punto correspondiente la Declaración Política, con algunas pequeñas enmiendas asumidas. Se sometió a la consideración de las bases y posterior votación, la propuesta presentada por la Coordinadora, que puede consultarse en este mismo blog publicada en fecha 29 de junio, que recomendamos su lectura.


Igualmente comunicamos que fue elegida la representación que asistirá a la reunión de la Coordinadora Territorial de Izquierda Socialista de Andalucía, que se celebrará mañana día 2 en Sevilla, aportando el documento aprobado antes dicho,  como posición de la militancia de nuestra provincia. La representación elegida está compuesta por: Rosario Conde, Maria José Castilla y Antonio Herranz, que cuentan con el apoyo de los asistentes por si quieren presentar su candidatura a la próxima Asamblea Federal de la corriente que se convoque.


En cuanto a actividades y reuniones se acordó estar pendientes a las convocatorias que puede realizar la dirección del Partido, si hubiese algo antes del próximo curso político. En todo caso, comenzaremos en Septiembre con una Asamblea General en la que se presentará un plan de trabajo dedicado sobre todo al crecimiento y extensión de la corriente en la provincia así como cursillos de formación permanentes a propuesta de la responsable de Igualdad y Formación de la Coordinadora.


También se comentó utilizar el material recientemente aprobado por las Asambleas y Coordinadoras, por lo cual reproducimos un extracto de la resolución aprobada en la Asamblea General de la corriente Izquierda Socialista celebrada en Huelva, por considerar que mantiene toda su vigencia en los momentos actuales, que comenzaba diciendo que “ El debate en el seno y fuera del Partido está siendo amplio. Ha sido un clamor de las bases del PSOE, sobre todo de nuestra corriente Izquierda Socialista, que como oposición de izquierdas estatutariamente reconocida,  viene reclamando tomar la palabra y que se nos tenga en cuenta y se nos oiga. Hemos venido sufriendo durante años la censura, el ninguneo y el silencio de la maquinaria de propaganda del gran capital (con la simpatía de algunos cuadros del Partido)  que han jugado sucio poniendo todo el aparato mediático al servicio de una feroz campaña contra las ideas del genuino socialismo y la verdadera democracia, que nuestra corriente viene defendiendo para mantener los métodos, las ideas y el programa basado en el materialismo dialéctico y en la lucha intransigente contra la corrupción, la impunidad y la escasez de democracia que nos ha dejado la derecha de Rajoy en este “doble bienio negro” de la legislatura que acaba de agonizar. 


Es necesario hacer autocrítica, pues el amplio Pacto de nuestra dirección entre socio-liberales y socialdemócratas mantenido en la larga deriva hacia el neoliberalismo desde hace decena de años, se ha quebrado al romperse por el surgimiento de un ala todavía más cercana al liberalismo por un grupo de compañeros a los que la prensa ha bautizado como “barones y baronesas”, que retan a la dirección encabezada por Pedro Sánchez, que ha recibido presiones a través de una potente campaña de prensa, radio y TV, (e incluso en el Comité Federal),  para forzar un pacto con la derecha (tanto extrema, como moderada), que impida la salida por la izquierda por la que las bases y nuestra corriente vienen apostando, orientado a favorecer el giro a la izquierda mediante el rechazo a las derechas.


“La crisis económica, con su prolongada recesión, ha desatado esta profundización de la crisis política, al quedarse el capitalismo sin paradigma válido para ofrecer una salida digna para la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos de la sociedad. Recordemos que cuando se produjo el colapso de la URSS, tanto los defensores del capitalismo, como incluso la mayoría de los sectores socialdemócratas entonaron una marcha triunfal, tragando el anzuelo del fin de la historia y de las bondades del “liberalismo”, con la entrada en la Unión Europea de los Mercaderes, el crecimiento económico continuo y la posibilidad de llevar a todo el planeta hacia un horizonte de prosperidad y paz, habiendo resultado todo ello un fracaso o una enorme estafa para la mayoría social pues ha ocurrido todo lo contrario, pero los grandes estrategas del desaguisado nunca lo reconocerán.


“Todos los crímenes del capitalismo, con sus guerras, desfalcos, corrupciones, ataques al nivel de vida de las masas y otras barbaridades han querido ser ocultadas tras las bambalinas y no pocos intelectuales, economistas y estrategas a las órdenes de la burguesía entre los que destacan algunos con históricas credenciales de líderes de izquierdas en su juventud, siguen contribuyendo con entusiasmo a la causa a favor de la “Patria”, la “Civilización occidental” y el “pensamiento único”, empujando hacia un gobierno de Concentración Nacional, (tome el nombre que le quieran aplicar), anteponiendo una vez más los intereses del capital a los del trabajo.


“Las corrientes socialdemócratas y socio-liberales sucumbieron a las presiones del capitalismo, asumiendo la hoja de ruta que les marcaba la Troika y fueron mayoría los que aceptaron desde la izquierda, de forma acrítica, el discurso liberal, pensando que la lucha de clases ya no existía,  pero las movilizaciones del 15-M y su posterior cristalización en las fuerzas emergentes, lo han refutado a través del voto el 20-D, trastocando el mapa bipartidista derrotando sus teorías. Incluso algunos líderes de la “izquierda emergente”, con la osadía propia,  tal vez debido a ímpetus juveniles, tal vez por ignorancia, tal vez por oportunismo, no han dudado en enterrar una vez más el programa inicial del cambio, negándose a reconocerse como de izquierdas o de derechas,  confundiendo a la gente con los eufemismos de “arriba y abajo” y el inter-clasismo, lanzando contra las ideas de la izquierda acusaciones que entorpecen el necesario diálogo para avanzar en el entendimiento de un programa común que dificulta el panorama para formar gobierno.


“Pese a toda la propaganda de los medios de comunicación, insistiendo en que “España es la locomotora económica de Europa” y otras entelequias, las masas y el número de parados y pobres creados por la política de Rajoy, niega que el capitalismo sea el mejor de los mundos posibles, sino que cada vez más gentes está llegando a la conclusión que este sistema corrupto y degenerado tiene que ser sustituido por otro, si queremos conquistar para la humanidad una vida para los trabajadores, que merezca la pena ser vivida con dignidad, porque en realidad, el sueño utópico de los “reformistas sin reformas” sobre el avance hacia el Estado de Bienestar dentro de un capitalismo de rostro humano,  se ha convertido en una cruel pesadilla, ante la situación de desigualdad alcanzada y la cantidad de migrantes y refugiados que huyen del terrorismo y las guerras inter-imperialistas que causan millones de muertos, en esa confrontación bélica por la hegemonía mundial de los imperialistas.


“Más que nunca es importante una vez más que las ideas del genuino socialismo, de la democracia obrera, de la autogestión, sean asumidas por una capa nueva de jóvenes y trabajadores para luchar por una vida mejor. El arsenal teórico del materialismo dialéctico de diferentes grupos de la izquierda, entre los que nos incluimos algunos sectores de la corriente Izquierda Socialista, a pesar de las mentiras, distorsiones y calumnias del aparato de propaganda de la burguesía, queriendo confundirnos con aquella caricatura que supuso el estalinismo, nos hace luchar por el socialismo pues mantiene su vigencia y necesita ser defendido por los trabajadores que luchan por el cambio social. 


“Nuestra corriente Izquierda Socialista  hemos llegado hasta aquí contando con el apoyo de unos pocos miles de adheridos y simpatizantes, que, con su entusiasmo, abnegación, tenacidad e incluso pagando por luchar por nuestros ideales, hemos hecho posible continuar en la lucha, reorganizando grupos de nuevos adheridos allá donde hemos podido, aunque también ha existido una importante fuga hacia organizaciones más a la izquierda, ante los errores cometidos por nuestras direcciones. 


“Ahora ha llegado el momento de movilizarnos y pasar a la acción, pues la situación favorable nos lo exige, dado el debate entre las diferentes corrientes internas, (estén o no algunas declaradas), para apoyar y defender con fuerzas el giro a la izquierda por el que venimos luchando.


“Por todo ello hacemos un llamamiento a que te adhieras a nuestra corriente y colabores en nuestras luchas y actividades por fortalecer el ala izquierda del PSOE, entrando a formar parte de la corriente Izquierda Socialista, para defender las ideas de la transformación socialista de la sociedad.  La lucha por el socialismo, sobre todo en momentos cruciales como los actuales, no puede ser solo tarea de unos pocos dirigentes, sino que requiere la participación activa de todos los trabajadores que nos consideremos socialistas, para defender la profundización de la democracia y el genuino socialismo como la mejor forma de garantizar que nos debemos a los trabajadores y no al capitalismo. Nuestra lucha es claramente por el giro a la izquierda en defensa del socialismo. Queremos contribuir entre todos, con un debate claro, al rearme ideológico del Partido y avanzar hacia la unidad de la izquierda en general, tanto política, social, económica, ecologista y cultural, porque otro mundo no solamente es posible, sino más necesario que nunca”.

Seguiremos informando y debatiendo en la nueva fase de luchas ideológicas y sociales en la que hemos entrado, en defensa de la clase trabajadora y por el socialismo como el mejor camino para conseguir una sociedad más justa para la clase trabajadora y los sectores más empobrecidos.



Área de Comunicación.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSO-A.
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