12 de marzo de 2013

ANTE LOS HECHOS DE PONFERRADA:

Hacer ingeniería.-
Mario Salvatierra Saru.
11 de marzo de 2013

     Lo ha dicho quien es ahora el actual alcalde de Ponferrada: en todo este bochornoso proceso que le ha dado el bastón de mando de la alcaldía, el PSOE estuvo haciendo "ingeniería". Es decir, "matemáticas", ocho concejales socialistas más cinco concejales del grupo de Ismael Álvarez suman trece y si el PP tiene doce, entonces suma y sigue. Los números son los números y las matemáticas una ciencia exacta, esto es, sin carga moral alguna. ¿No decimos que el PSOE es un partido de mayorías? Pues eso, ya tenemos la mayoría, ¿cuál es el problema?.

La Ejecutiva Federal, ya sea su Secretario de Organización, ya sea su Secretario de Ciudades y Política Municipal, estaba informada de lo que se tramaba en Ponferrada. Nadie puede creer que, nunca mejor dicho, estuvieran en Babia. Ahora lo quieren centrar todo en la persona del exalcalde del PP, Ismael Álvarez. Ahora se rasgan las vestiduras exclamando: "¡Pero cómo se pudo pactar con un acosador sexual!". Tendremos que decirles a todos esos que hacen política en base al cálculo matemático que lo vergonzoso no es sólo haber pactado con un machista irredento, sino, lo que es mucho más grave, haber llegado a acuerdos con su grupo. ¿Cuál es la catadura moral de un grupo que es liderado por un acosador? Ya no me quiero preguntar por las convicciones morales de quienes les votaron. Como estamos en una democracia que se entiende como "mercado", donde impera la ley de la oferta y la demanda, y, en consecuencia, el ciudadano deja de serlo para convertirse en cliente, a la espera de lo que le "vende" el partido de turno, no podemos pedirle a los votantes más responsabilidad que la de depositar una papeleta en la urna electoral. Como en el comercio: "el cliente siempre tiene la razón". En estas estamos y, por tanto, no nos cuestionamos el papel de los ciudadanos en todo esto, únicamente nos centramos en los políticos como si todo el peso de la responsabilidad gravitara en ellos. No obstante, no nos desviemos del tema.

La cuestión es que la Ejecutiva Federal había dado el visto bueno a pactar con un grupo político liderado por un sujeto condenado por acoso sexual. Y como respuesta no tienen empacho en cubrirse las espaldas argumentando que tal pacto era "legal". ¡Lo único que nos faltaba, encima que no fuese "legal"!. Si seguimos así, la legalidad nos va a llevar al infierno.

¿Nadie de la Ejecutiva Federal va a asumir la responsabilidad? ¿Esto es un sencillo "error"? ¿Con pedir la dimisión del regidor elegido o la expulsión del partido ya es suficiente? ¿Nadie más tendría que dimitir? Si dejamos las cosas en la ingeniería, en la matemática electoral, en el frío manto de la legalidad, entonces parece que no se puede ni debe pedir más. Pero si nos centramos en lo que hay detrás, veremos que es insostenible. Cuando un partido de izquierdas pierde su razón moral de ser, ese partido ha extraviado su rumbo. En todo este vergonzoso suceso, ¿no pesa una carga moral en quienes sólo se dedicaban a sumar y a restar?

La ciudadanía nos exige ejemplaridad. Reclama que los políticos demos ejemplo y si no lo damos, ¿cómo vamos a tener autoridad moral? Cuando la política se enfanga en la ingeniería, al precio que sea, es lógico concluir que ya no se merece el más mínimo respeto. ¡Y luego nos extrañamos que los ciudadanos nos increpen en la calle diciéndonos que no esperan nada de nosotros! Esta situación es insostenible. No estamos ante un "error" sino ante un "horror" y a la banalización del mal hay que ponerle remedio. El caso de Ponferrada, si no se asumen responsabilidades políticas más allá de las estrictamente locales, significa una completa alteración de los principios socialistas.


MARIO SALVATIERRA.
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Declaración de Izquierda Socialista-PSOE de Castilla y León.-

Difícil es encontrar con anterioridad una situación social, política y económica tan compleja como la que estamos padeciendo. El empobrecimiento acelerado y repentino de grandes sectores sociales no es un riesgo sino una realidad; la juventud es consciente de su dificultad para imaginar su futuro. En el reciente periodo democrático de nuestra historia, nunca tantos tienen tan poco y tan pocos tienen tanto acumulado.  Sigue creciendo en la sociedad y en  los medios de comunicación el rechazo a los políticos y a los grandes partidos que han hegemonizado el periodo.
Nuestro partido prolonga sus grandes dificultades para mantener la  coherencia entre lo que dice y lo que hace. El Congreso de Sevilla, a principios del 2012, no fue de gran ayuda para diseñar una alternativa creíble y posible a la crisis económica ni tampoco para adoptar un modelo organizativo que facilitara la participación, la transparencia y la democracia interna. Nuestra lejanía con la sociedad no para de acrecentarse, precisamente cuando la regeneración política y la salida de la crisis exigen alternativas claras desde el socialismo.
La moción de censura de Ponferrada, rayana con el absurdo, tiene su punto de partida en lo anteriormente expuesto. La decisión de llevarla a cabo fue tomada sin considerar a los órganos directivos y de  participación tanto a nivel provincial como autonómico. Y las explicaciones que se han dado para justificarla mejor hubieran sido cambiadas por el silencio. Pero no solo el caso de Ponferrada obedece al déficit de mecanismos democráticos, a la falta de claridad en la propuesta política, también muchos de los problemas que hoy nos acucian y que no somos capaces de afrontar tienen el  mismo origen. Así, podríamos unirlo a los debates sobre el modelo de estado en el caso del PS catalán, o el modelo de funcionamiento democrático y elección directa por los militantes de los cargos orgánicos en el caso del PS gallego. La crisis de credibilidad  de los actuales líderes del PSOE  se agrava en el conjunto de la sociedad y, con ella, la de las propuestas socialistas.
El caso Ponferrada no es un error, es una torpeza política y una falta de respeto a los ciudadanos y a los principios socialistas. Entre otros efectos conlleva que el Secretario de Organización Federal y, a la vez, Portavoz en las Cortes de Castilla y León  está desautorizado y desacreditado por su actuación. También el conjunto de la Ejecutiva Federal con su Secretario General a la cabeza, no salen bien parados por la tardía reacción frente a una situación insostenible. No se puede aceptar que se transmita la idea de que estamos dispuestos a pagar cualquier precio para conseguir una alcaldía.
Ante este complicado panorama lo lógico sería sentarnos para que todos los militantes podamos expresarnos libre y democráticamente con un doble objetivo: Diseñar nuestras alternativas y estrategia políticas y definir formas de funcionamiento democráticas y participativas. Para ello los equipos que continúan ampliando nuestra desconexión con los sectores sociales y electorales de apoyo al socialismo, no pueden ser los que ahora se presenten como los encargados de abrir vías diferentes.
Es el momento de la generosidad con el Partido, la democracia y el socialismo. Algunos han de dar un paso atrás para que pueda nacer un nuevo camino, de forma urgente sin aplazamientos ni dilaciones para recuperar el proyecto socialista, cambiar y renovar profundamente el PSOE y, así, restablecer nuestra sintonía con la mayoría de ciudadanos y ciudadanas que reclaman alternativas transformadoras y de progreso social.
11 de marzo de 2013
COORDINADORA DE IS-PSOE DE CASTILLA Y LEÓN.

11 de marzo de 2013

10-M: NO AL GIRO AUTORITARIO DEL PP. ¡¡GOBIERNO DIMISIÓN¡¡



Centenares de miles de manifestantes salieron el domingo 10-3 a las calles en más de 60 ciudades. Las marchas sociales y sindicales habían sido convocadas por la “Cumbre Social” y rechazaban el “desmantelamiento de los Servicios Públicos y la corrupción” en todos los niveles estatales. Algunos lemas que decían “contra el paro, hay 6 millones de razones para luchar”,  “por una democracia social y participativa”, “No al paro y la corrupción”, “Ni privatización ni recortes” y “Gobierno Dimisión” colgaban de pancartas diversas. 

Los trabajadores de ISOFOTÓN (P.T.A. Málaga) vuelven a tomar las calles como cada viernes, y el pasado día 8 que hubo una manifestación en Málaga también lo hicieron en protesta contra los despidos de 380 trabajadores por el ERE presentado e irán a la huelga de 5 días convocada a partir del lunes 11 de marzo, como rechazo ya que la empresa ha recibido más de 40 millones de euros de subvenciones para mantener los empleos. También el conflicto de la limpieza de LIMASA se tensa y los trabajadores han votado a favor de ir a la huelga en Málaga durante la Semana Santa a partir del 22 de marzo amenazando de chantaje a la empresa y de conminar y amagar con un ERE.  


La crisis y la recesión posterior en la que estamos han desmentido totalmente las ideas liberales utópicas y reaccionarias de que era posible un avance y una convergencia social con Europa. La construcción de la “Europa de los Mercaderes” ha fracasado estrepitosamente. Y lo que ha ocurrido es que se ha producido un giro autoritario del modelo burgués capitalista, cuyo instrumento político en el Estado ha sido el PP,  el económico está representado por la Banca y la Patronal CEOE (que tiene a uno de sus expresidentes en la cárcel y otro vice lo están investigando) y el instrumento ideológico representado por la Iglesia, que incluso sufre una de sus crisis más graves de los últimos 600 años con la renuncia del Presidente del Estado Vaticano.  


La actual percepción de los trabajadores de que los banqueros se siguen forrando a nuestra costa,  puede estar acelerando el proceso molecular de toma de conciencia de las masas por lo que no es de extrañar que se puedan preparar convulsiones sociales inevitables. La clase trabajadora está desmoralizada por los pactos que han venido realizando las cúpulas sindicales de UGT y CCOO que perjudican los intereses de los trabajadores, la juventud y los pensionistas, sin que se dé una respuesta a la altura que la clase trabajadora espera.


Las masas anhelan una nueva sociedad que termine de una vez con la agobiante  explotación del hombre por el hombre, que erradique las desigualdades, las hambrunas, las guerras y las agresiones ecológicas al Medio Ambiente, porque las multinacionales, con sus ansias desenfrenadas de beneficios están esquilmando al Planeta.  Los trabajadores necesitamos que se acabe de una vez con las lacras generadas por este injusto sistema de reparto  que es el capitalismo y se inicie la instauración de un verdadero sistema de democracia socialista,  bajo control  de la mayoría que es la clase trabajadora.  


El incrementan de las horas perdidas por huelgas que se han registrado en el último año es un barómetro que expresa la elevación de la presión social y refleja el auge de las luchas y la incapacidad de la clase dominante de ofrecer nada,  ninguna modificación legal positiva para los trabajadores, al contrario, se exige por la dictadura financiera de la Troika, más recortes y más sacrificios para los más pobres, como está ocurriendo en Grecia, que están llevando a los pobres a situación de la post-guerra y quieren llevar a nuestro país por el mismo camino.


Por todo ello, las  luchas del movimiento obrero resurgirán cada vez con más fuerza y los procesos que se dieron en la Transición de los años 70  serán pálidos reflejos de lo que podría  acontecer si el enroque del PP continúa y no se dan cuenta de la presión acumulada en la base de la sociedad. La clase trabajadora podría entrar en un período de agitación similar al del  75/77 pero a un nivel superior si continúa el PP utilizando la política de represión sin ofrecer salidas válidas a las cuestiones sociales, pudiendo darse el caso de indisciplina sindical, con el fortalecimiento de las corrientes críticas que están surgiendo cada vez con más fuerza.


La vorágine viciosa de capitalismo mafioso, de esta putrefacta y corrupta economía de casino con ataques furibundos a la clase obrera nos lleva directamente  a la catástrofe. Catástrofe que arrastra a este podrido sistema y a toda la humanidad, a hambrunas, con millones de niños sin comida, el auge de la trata de blancas,  la droga, la especulación, el fraude, el robo descarado de los poderosos, que nos hunden en  el paro,  la miseria y a la degradación tanto material como intelectual a los seres humanos.



Por desgracia, las direcciones de las izquierdas se encuentran algo contaminadas de la ideología de la clase dominante que ha penetrado en la mente de muchos de los líderes que se reclaman de la izquierda, como el individualismo, el oportunismo, el culto a la personalidad, incluso un cierto "populismo ó caudillismo", que son conceptos burgueses, ya que algunos han asumido la lógica del capitalismo y no ven otra salida que la sumisión al sistema,  por lo que falta recuperar los valores de la solidaridad, la igualdad, la ética, la participación, la justicia, etc que son valores muy necesarios para el resurgimiento de la izquierda.


Sin embargo, como hemos venido observando por las radicalizaciones y la firmeza de algunas  luchas sectoriales de los últimos meses, con la Minería, la Educación, la Sanidad y demás batallas, se ha iniciado ya un proceso de realineamiento de las masas que empiezan a observar, tantear y buscar todavía de forma incipiente,  a una nueva capa de dirigentes ya que la gente está pensando que hace falta organizar un sector crítico potente, bien por fuera, bien  como ala izquierda de CCOO y UGT que exija un cambio más combativo a las direcciones y empuje para poder controlar con más democracia a las cúpulas.  


Necesitamos un sindicalismo de movilización con democracia desde la base, que defienda un programa claro a favor de la clase obrera.  Las cúpulas sindicales han de cambiar el modelo de sindicalismo de despacho, burocratizado que se mantiene con el culo pegado al sillón. Tienen que cambiar el modelo por un sindicalismo combativo, democrático participativo y alentar a la lucha para  convocar un proceso de Huelgas Generales, con un programa concreto exigiendo al PP la retirada de los ataques o su dimisión.  Históricamente los derechos de la clase obrera se han conquistado a través de luchas, sacrificios y voluntad firme contra el sistema patronal y no puede ser de otra manera, porque la lucha social y de masas es lo único que sirve.


Una de las tareas fundamentales de la clase trabajadora debe ser continuar organizando una alternativa al modelo capitalista, alternativa que  pasará por la renacionalización de las empresas privatizadas,  de la banca para fomentar una Banca Estatal Pública, de los monopolios especuladores, los grandes latifundios para planificar científicamente la economía y ponerlas al servicio de la producción y de la clase trabajadora  El modelo democrático-burgués resultante de la Transición está corrupto y agotado. Hace falta ya una Alternativa ó Segunda Transición al Socialismo, en defensa de un programa favorable a la clase trabajadora, que tiene que ser defendido en unidad de acción por las fuerzas políticas, sindicales y sociales de las IZQUIERDAS. SI, existe una alternativa a la podredumbre y degeneración que ofrece el capitalismo. Esa alternativa tiene que venir de la lucha unida, decidida y mejor organizada de las masas por un socialismo genuino, porque ¡¡Otro mundo tiene que ser posible¡¡

¡¡Organízate donde tú quieras para luchar por la transformación social porque,  Juntos y organizados PODEMOS¡¡¡

ÁREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA  DE MÁLAGA-PSOE-A
is-psoe.malaga@terra.es


9 de marzo de 2013

CONTINUACIÓN DEL DEBATE SALVATIERRA-DEL RIO.



 De: Mario Lisandro Salvatierra Saru
 Enviado el: martes, 05 de marzo de 2013 23:09
 Para: RIO MARTIN, JESUS
 Asunto: Respuesta de Mario


 Hola Jesús: En primer lugar, muchas gracias por sus comentarios.

Yendo al tema. Efectivamente, la última parte de mi escrito no ofrece una respuesta al problema que planteo porque creo que por ahora no la hay, es decir, sumarse a las mareas ciudadanas no es una respuesta, es una protesta pero nada más. El problema que tenemos enfrente es que los motivos de las protestas están justificados, pero pensar, como usted cree, que espontáneamente  saldrá el nuevo paradigma, es tener mucho optimismo. No lo veo. Antes de ser optimista prefiero ser realista: falta un denominador común de propuestas. Note usted que me dice que con los sindicatos no podemos contar y yo no veo forma de construir el socialismo sin los sindicatos. Hay que cambiar muchas cosas, de acuerdo; pero no confundamos los efectos con las causas: el papel de los sindicatos ya no puede ser el de antes, pero no porque los sindicatos se hayan oligarquizados o burocratizados sino porque el trabajo ha cambiado con el capitalismo. ¿En qué tipo de capitalismo estamos ahora? ¿En el mismo del siglo pasado? Creo que no; es más, no creo que el capitalismo en el actual momento de su desarrollo cree plusvalía a base del trabajo. Esta es la razón por la que los sindicatos tienen que repensarse, como asimismo el partido socialista.

Sin embargo, pensar que la salida a la crisis vendrá de la espontaneidad de los movimientos de base me parece una ingenuidad. Sólo con mirar lo que pasó con el movimiento 15M tenemos la respuesta. Y eso sin contar con lo que ha ocurrido en Italia.

Lo que usted plantea es muy parecido a las tesis del foro cívico o a un sector de IU. Como movimiento movilizador está bien, pero falta mucho más.

Yo planteó la carta precisamente para que pensemos eso que nos falta porque por ahora no encuentro una traslación política clara al cabreo generalizado.

Reciba un saludo. Mario Salvatierra.-



El 06/03/2013, a las 10:10, "RIO MARTIN, JESUS" escribió:

Hola, Mario.

Por lo que veo, compartimos bastantes inquietudes. Yo también soy
Licenciado  en Filosofía y, aunque funcionario del Estado desde hace 25 años, durante una buena parte de mi vida estuve relacionado con los medios de comunicación, como guionista de radio y televisión. Creo que nuestros puntos de vista están situados en el ambiente donde desarrollamos nuestras actividades y eso diferencia nuestra percepción, usted desde los ámbitos de organización y decisión, yo desde la sociedad que se mueve a pie de calle y vive en medio de las sensaciones e inquietudes de los trabajadores y el resto de los ciudadanos. Ambos desde el PSOE y UGT, aunque yo he optado  por darme de baja en los últimos meses, porque me sentía ahogado entre unas siglas que, lejos de darme alas, me atenazan y no me facilitan espacios creíbles donde sentirme cómodo.

Representé a UGT en las últimas elecciones sindicales, hace dos años,  cuando aparentemente la sociedad vivía en calma. En estos dos años he vivido una especie de terremoto ideológico, como la gran mayoría de mis compañeros de trabajo. He vivido la rabia, día a día, llamando en las puertas de mi sindicato para pedir respuestas, que no se producían, lo que ha provocado muchos abandonos, muchos. Tanto mis compañeros como yo hemos encontrado el  vacio, donde se suponía que estaban los líderes, donde esperábamos encontrar las ideas y las voces que nos movilizasen contra el ataque violento del neoliberalismo que va destrozando lentamente el mundo en el que casi todos creíamos, el de la protección que nos da lo público, frente al insaciable apetito de los mercados financieros y la iniciativa privada.

He vivido la decepción y el asombro que vive la mayoría de la  población, 
sin que nadie ofrezca soluciones. Y nos estamos movilizando en mareas y plataformas que avanzan como seres vivos, adaptándose a las circunstancias, tal y como se ve en la marea verde, en la blanca, con los desahucios, con las preferentes, y con infinidad de movimientos que van surgiendo, con el único interés de organizar la defensa de lo que consideramos derechos fundamentales de la población. Para nosotros, los filósofos, esto no es nuevo. Ya lo avanzaba Deleuze cuando hablaba de movimiento rizomático que iba surgiendo como alternativa a las estructuras piramidales que perdían solidez. El descrédito de la política y el escándalo con el que los ciudadanos vivimos el olor a podrido de los partidos políticos, es como una carcoma que se extiende a otras espacios de poder como la monarquía, la banca, sectores de la justicia, hasta la cúpula de la Iglesia (soy ateo, pero lo observo con atención).

No creo que los movimientos ciudadanos acaben dando forma a un nuevo
sistema,  aunque recordando las palabras de Kuhn en su libro sobre las revoluciones científicas, los cambios se van produciendo de manera progresiva hasta que se llega a un pulso definitivo entre el nuevo paradigma y el viejo. Ahora no se ve posible, pero sería cuestión de tiempo o de que algo relance los posicionamientos de la sociedad en general. Lo que está claro es que la sociedad se está moviendo por las bases, lentamente, tomando iniciativas, proponiendo, manifestándose, y está claro que estos movimientos pueden empezar a marcar el camino de toda la sociedad, con sus propias herramientas de protesta, organización y presión, cada día más eficaces.

Lo que me preocupa son dos riegos, uno es que surja un líder populista y demagogo (no sé si el ejemplo sería Grillo en Italia); otro, que todo desemboque en un estallido de violencia, porque la caída paciente de parte de la sociedad en la pobreza y la falta de recursos se está convirtiendo en muy alarmante y cualquier acontecimiento fortuito puede incendiar la calle.

Por eso creo que no hay tiempo. Desde el PSOE, IU, EQUO, etc, no hay capacidad para unir a toda la izquierda, tampoco queda tiempo para grandes y profundos debates. Lo que la sociedad busca son respuestas claras, contundentes y creíbles (de sindicatos y partidos, donde no se escucha casi nada). Si no se reacciona rápido, estamos en manos del destino, que en ocasiones resulta bastante caprichoso e imprevisible.

Es bueno este debate, pero mejor sería que personas como usted lancéis el mennsaje que la mayoría de los trabajadores estamos esperando escuchar.

Esa responsabilidad es vuestra, de los que estáis ahí arriba. Si no se hace, es posible que el tiempo o la historia os acaben culpando.

Me permito enviarle un manifiesto, como otros muchos que corren por ahí en diferentes ámbitos, con el que nos estamos organizando abajo y que, sorprendentemente, firman mayoritariamente los compañeros de trabajo.


 Un afectuoso y sincero abrazo.

Jesús del Rio.




De: Mario Lisandro Salvatierra Saru
Enviado el: miércoles, 06 de marzo de 2013 11:42
Para: RIO MARTIN, JESUS
Asunto: Re: Respuesta de Mario

Hola Jesús: ante la carencia de programa básico común que aúne una plataforma política de izquierdas (Equo, IU, PSOE, etc), es verdad que puedan producirse las dos riesgos que señala: populismo y estallido social.

Ambas situaciones podrían darse a la vez, no son excluyentes; sin embargo, pienso que el populismo, por ahora, no cuajará ya que no hay a la vista ningún líder carismático con un destino mesiánico redentor; es mucho más probable que, si esta deriva no se corrige, ocurra un estallido social. Este punto es muy importante porque desde la transición en España nunca ha habido un "estallido social" y si estudia este fenómeno a partir de lo que ocurrió en Argentina en el año 2001 (con el corralito), entonces observará que este tipo de fenómeno se lleva a todos por delante. Y lo que es peor, los que se llevan la peor parte son los trabajadores. En Argentina aún no se han recuperado de la fractura de las clases medias y ha quedado muchísima gente en la cuneta, sin presente ni futuro.

Precisamente, lo que tenemos que evitar es que todo esto acabe en un estallido. Pero para evitarlo es preciso no caer en la trampa de la "antipolítica", por ejemplo, hablar de "clase política" como se hace en el documento que usted me envía, pensar que la unión del los intereses de los trabajadores no responden a planteamientos "ideológicos" (como también afirma el documento), "tener una sola voz superando las tendencias políticas". Todas estas declaraciones suponen ubicarse en la "postpolítica", pero eso ¿qué es?. ¿Acaso se piensa que ese modelo de democracia directa solventará la actual crisis? Todo esto me recuerda a la época en que se pensaba que las asambleas bastaban para lograr vencer al establishment económico-político. La trampa es pensar que una especie de "anarcocracia" podría darnos las respuestas adecuadas.

Creo que el camino que tenemos que recorrer es justo hacer frentes con otras fuerzas de izquierdas, reformar las perversiones de los sindicatos (que las hay, y muchas) y, sobre todo, renovar al PSOE de abajo a arriba.

Una vez más Jesús, te agradezco mucho tus comentarios.

Un abrazo,

Mario Salvatierra.


8 de marzo de 2013

8-MARZO: DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA.


 

El día internacional de la mujer trabajadora, que se conmemora cada 8 de marzo, es un día de lucha de la mujer por su participación, en un plano de igualdad con el varón, dentro de una sociedad justa que contemple su desarrollo íntegro como persona. Bajo el capitalismo esas legítimas aspiraciones son imposibles, aunque se puede mejorar a través de la lucha social que es lo único que sirve, pero la verdadera igualdad se podría dar cuando se desarrolle una sociedad auténticamente socialista. 

En la edad moderna esa idea de un día internacional de la mujer fue fraguando al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y al compás del auge que experimentaba el movimiento obrero. En la antigüedad, esa celebración recoge una lucha que emprendió en la antigua Grecia una mujer llamada “Lisístrata”, quien empezó una huelga sexual contra los hombres, en la que reivindicaba el NO a la guerra que luego fue reflejada en la Revolución Francesa, cuando las mujeres parisinas, exigían “libertad, igualdad y fraternidad”, al igual que los hombres, marchando juntos en masa hacia Versalles donde ya exigían el sufragio femenino. Sin embargo, no fue hasta los primeros años del siglo XX, cuando comenzó a lucharse desde diferentes organizaciones internacionalistas de izquierdas, por la jornada de lucha específica de todas las mujeres del planeta.

En el seno del capitalismo, la mujer trabajadora siempre ha sido presa de una doble explotación: Primeramente laboral, por las relaciones de producción entre el asalariado y el patrón, en las que el primero vende su fuerza de trabajo obteniendo una remuneración por debajo de la riqueza producida habiendo sido maltratada históricamente con remuneraciones más bajas y trabajos denigrantes. En segundo lugar, una explotación domestica por la labor no remunerada en el hogar. Durante toda la vida, la mujer trabajadora en el capitalismo se limita a procurar su existencia para luego seguir trabajando y también en asegurar la producción y reproducción de la mano de obra del asalariado, a veces de la familia completa.
Para el capitalismo, la mujer trabajadora adopta entonces un carácter sumamente rentable, por lo que la condena y la perpetúa en su estado de explotación y opresión. La emancipación de la mujer es inherente a la del hombre y la sociedad completa. Ni la mujer trabajadora se puede emancipar socialmente sin contar con el varón ni viceversa.

Uno de los primeros retos en la vida laboral, con el que se encuentra la mujer, es encontrar un puesto de trabajo y en las situaciones de recesión como en la actualidad, los abusos salariales se acentúan y las dificultades aumentan. Todavía muchas mujeres no salen de casa a trabajar pero si lo hacen en su casa aunque este trabajo, que tiene una importancia social tremenda, no es considerado como actividad económica cuantificada y socialmente rentable. Piensan algunos analistas que la suma del tiempo en que la mujer está fuera de trabajo por maternidad, también juega un papel para estar en desventaja frente a la experiencia y disponibilidad con la que cuenta un hombre. También se ve perjudicada por la cuestión de la movilidad, pues por lo general las mujeres tienen más ataduras que le impiden viajar o estar un largo periodo fuera del hogar.

Las desventajas de la mujer en el ámbito laboral, bajo el capitalismo, se reducen al rol que les impone la sociedad y que muchas veces no están en condición de elegir. Además de esta carga extra, la mujer, al igual que los hombres, se enfrenta a la competencia que el capitalismo impone como forma de selección, al ser incapaz de ofrecer trabajo para todos.

Para algunos  la situación de la mujer ha mejorado algo, porque la Historia nos cuenta que durante la Segunda Guerra Mundial, los capitalistas mandaban a mujeres y niños a trabajar con una paga menor a la de un hombre, cuestión que se justificaba mediante el argumento de que dicha “fuerza de trabajo empleada era de menor rendimiento físico” que la de un hombre maduro, pero éstos habían sido mandados a la guerra como carne de cañón para defender los beneficios de los Capitalistas.

En la actualidad vemos cómo muchos trabajos se han modificado por el avance tecnológico e industrial, requiriendo menor esfuerzo físico y ahora la mujer y la juventud siguen sobre explotados con salarios menores de mil euros y la propuesta de la Patronal CEOE hace unos días, planteaba un contrato basura para la juventud sin derechos ni contratos.  Con la ayuda tecnológica la mujer produce igual que un hombre pero gana menos. Esto es totalmente ilegal pero se tolera y no se toman las medidas adecuadas de inspección y sanción al empresario que impone la “dictadura del terror” y si protestas pierdes el puesto de trabajo, siendo muy beneficioso para los contratos abusivos que el empresario realiza. Se quiere justificar la diferencia salarial con el falso argumento de los gastos que implican las prestaciones referentes a la maternidad y al menor rendimiento.

La realidad es que al capitalismo le es útil la mujer en casa, es un salario que no pagan y sin embargo le ayuda a “reproducir a un bajo coste la fuerza de trabajo”, mediante las tareas del hogar, así el hombre no tiene que llegar a hacerse de comer, a lavar la ropa, a planchar, y otros menesteres del hogar, reproduciendo los roles ancestrales que al capitalismo le interesa, y así el hombre llega para comer y descansar para recuperar su fuerza para la siguiente jornada que les es muy beneficioso para el patrón.

En una situación muy desigual, la mujer lucha contra la corriente de las costumbres creadas a partir de esta relación material, (como explico Engels en su obra “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado”), sin olvidar todas las adiciones ideológicas, culturales, religiosas, y demás tradiciones reaccionarias que lo respaldan.

Como vemos,  el capitalismo se beneficia conservando las tradiciones por lo que no tiene necesidad de que la mujer trabaje, máxime cuando existe un “ejército de reserva de mano de obra” excedente donde poder elegir. Demagógicamente se pueden decir muchos discursos e incluso se pueden elaborar algunas leyes, en los hechos la mujer no ha visto una mejora en su situación laboral, excepto en un pequeño porcentaje. La mujer trabaja por necesidad, muchos hogares no pueden mantenerse con tan solo un miembro trabajando y requieren salir dos o hasta más porque las hipotecas y los gastos familiares agobian a las familias, siendo estas dificultades una de las causas fundamentales de los divorcios y del llamado “terrorismo doméstico” que todos tenemos que condenar e intentar evitar. O la situación se complica cuando la mujer es la cabeza de la familia y tiene que hacerse cargo de su manutención sola.

La situación de la mujer en los países empobrecidos es mucho peor. El 80 % de la humanidad es pobre, de los cuales 1.500 millones malviven en extrema pobreza y de entre ellos, un 70 % son mujeres. De cada 10 mujeres, 8 dicen estar discriminadas en sus empresas. La mujer cobra por hora un 32 % menos que el hombre. En un balance anual aparece el dato de que la diferencia aumenta al 38,9 %. La ONU ha declarado que ningún país del mundo trata igual a mujeres y hombres. Las mujeres son el 40 % de la fuerza laboral mundial cuando representan más del doble de la población. Los trabajos a tiempo parcial o temporal son ejercidos en un 80 % de los casos por mujeres. Las mujeres sólo ocupamos el 14 % de los escaños en el Parlamento, cuando somos más del 50 % de la población.

Todas y todos somos conscientes de que la terminación de nuestra explotación como mujeres y como varones la podremos alcanzar poniendo fin a la explotación que ejerce el capitalismo sobre la clase trabajadora, por lo que tenemos que seguir luchando por políticas que mejoren nuestras condiciones actuales y que deben pasar por:

1) A igual trabajo igual salario.
2) Guarderías y escuelas infantiles públicas y gratuitas en cada zona que posibiliten compaginar empleo, tener niños y criarlos.
3) Derecho al divorcio gratuito y con pleno apoyo Estatal.
4) Derecho a excedencia en el trabajo tras tener un hijo, tanto para hombre como para mujer, cobrando el 100 % del salario durante seis meses.
5) Servicios de lavanderías, comedores y servicios sociales gratuitos para acabar con la esclavitud de las tareas domésticas.
6) Centros de acogidas suficientes para las mujeres que sufran maltratos o estén amenazadas, totalmente sufragados por el Estado.
7) Mano dura contra los maltratadores y los acosadores sexuales. Depuración del aparato judicial de los jueces machistas y tolerantes con la violencia de las mujeres. Por una política social que garantice a las mujeres maltratadas un puesto de trabajo digno o subsidio de desempleo indefinido, así como vivienda digna para ella y sus hijos.
8) Tenemos que luchar con firmeza por un Salario Social Universal de 1.000 euros para todos los parados, tanto para mujeres como para hombres, o que la Administración se encargue de facilitarnos trabajo planificado y seguro, como un Derecho que tiene toda persona, para producir riqueza y alimentar a nuestra familia.

Hombres y mujeres debemos luchar juntos, poque juntos y organizados tendremos más fuerza para avanzar. Las mujeres trabajadoras históricamente han jugado un papel muy importante en la lucha de clases, fundamentalmente por su doble o hasta triple jornada laboral, sin duda alguna la entrada cada vez mayor de mujeres al mundo laboral y la lucha por estas demandas junto con una mayor igualdad en la participación de las tareas del hogar, es el primer paso para la lucha por su emancipación del sistema capitalista, hombro a hombro, varón y mujer en un plano de igualdad.

AREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE DE ANDALUCÍA
Is-psoe.malaga@terra.es

7 de marzo de 2013

AL PUEBLO DE VENEZUELA:



Desde Izquierda Socialista de Málaga-PSOE de Andalucía, expresamos nuestra solidaridad con la familia del Comandante Chávez, con el pueblo venezolano y con los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por la muerte de su Presidente.

La clase trabajadora y los pueblos del mundo debemos seguir vigilantes ante cualquier intento golpista de la contra-revolución imperialista, confiando en la movilización masiva y la solidaridad, la unidad y la fuerza de los pueblos para mantener la PAZ y continuar la lucha no violenta por avanzar hacia el verdadero socialismo, en democracia y con libertad. 

Nuestras condolencias y abrazos fraternales al pueblo de Venezuela.

IS-PSOE MÁLAGA: