29 de enero de 2010

La postura de Izquierda Socialista con respecto a la edad de jubilación.

Izquierda Socialista se opone a retrasar de manera coactiva a edad de jubilación.

Agencia EFE.

La corriente Izquierda Socialista (IS) ha mostrado hoy sus discrepancias con la propuesta del Gobierno de retrasar "de manera coactiva" hasta los 67 años la edad de jubilación y ha defendido que debe incentivarse a quienes opten por esa vía, pero no obligarles.

Fuentes de esta corriente interna del PSOE han explicado hoy a Efe que mañana expondrán su oposición a esta medida en el Comité Federal de los socialistas, en el que el presidente del Gobierno y líder del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, intentará buscar el aval de sus compañeros a su plan de austeridad y a su propuesta de retrasar la edad de jubilación.

IS no está de acuerdo con la iniciativa proyectada por el Gobierno, que prevé un aumento paulatino de la edad de jubilación, de 65 a 67 años "coactivamente" para todos los trabajadores.

Frente a esa opción, esta corriente del PSOE aboga por endurecer las condiciones para acceder a los expedientes de regulación de empleo e incentivar a los trabajadores que quieran retrasar de manera voluntaria su jubilación.

Las mismas fuentes han recordado que esa filosofía es la que ha mantenido el PSOE "mayoritariamente" hasta ahora, por lo que han dicho no entender a qué obedece este cambio de opinión.

Tampoco están conformes en Izquierda Socialista con cómo se está negociando el pacto educativo con el PP, al considerar que se está ofreciendo al principal partido de la oposición "una especie de veto" si se acuerda finalmente que los cambios normativos en esta materia requieran al menos dos tercios de apoyo parlamentario.

En cambio, los representantes de IS en el Comité Federal del PSOE están totalmente de acuerdo con que Zapatero no desvele hasta 2011 si volverá a ser el candidato del partido a las próximas elecciones generales.

Coinciden con otros dirigentes del PSOE en que éste es un debate "falso" y "oportunista", que sólo beneficia al PP y que ahora "no toca" hablar de ello, porque tanto el Gobierno como el partido deben estar volcados en resolver los problemas de los ciudadanos y en luchar contra la crisis económica y el desempleo, sin "distraerse".

Así las cosas, IS emplazará mañana al resto de asistentes al Comité Federal a "no escuchar los cantos de sirena del PP", como la candidatura de Zapatero, la reinstauración de la cadena perpetua o el empadronamiento de inmigrantes.


La izquierda se opone a retrasar la edad de jubilación

La ampliación de la vida laboral hasta los 67 años amenaza con abrir otro frente de batalla a Zapatero, esta vez por la izquierda

Diario Público

[...]

Dentro del PSOE la medida también encuentra oposición

La medida ha removido las aguas incluso dentro del propio Partido Socialista. La corriente interna del PSOE llamada Izquierda Socialista mostrará su desacuerdo. Lo advierte el portavoz de dicho grupo, Juan Antonio Barrio de Penagos: "El planteamiento es muy exagerado y bastante inasumible".

Barrio de Penagos calificó la iniciativa de "sorpresa" y quiso resaltar que se presenta en un momento en el que se ha vuelto a confirmar que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la 'hucha' de las pensiones, tiene superávit. "Además, todas las previsiones agoreras (sobre el futuro de las pensiones) han sido desmentidas por la realidad", puntualizó.
La medida amenaza el consenso con los sindicatos

A lo largo de la crisis, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero había conseguido atender razonablemente las peticiones de los sindicatos, pero retrasar la edad de jubilación puede amenazar el consenso con CCOO y UGT.

El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, se ha mostrado muy crítico con la propuesta del Gobierno: "innecesaria, injusta y que pretende meter miedo a la sociedad".

Secunda su postura UGT, su líder, Cándido Méndez, ya ha advertido que no "comparte la propuesta" y ha recriminado al Gobierno que nunca habló de ello en la Comisión del Pacto de Toledo.


Izquierda Socialista criticará mañana en el Comité Federal del PSOE el plan de subir la edad de jubilación

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

El portavoz de la corriente interna del PSOE Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio de Penagos, aprovechará mañana el Comité Federal que celebra el PSOE para avisar que, en su forma actual, el plan para retrasar la edad de jubilación desde 65 a 67 años es "muy exagerado" y "bastante inasumible".

En declaraciones a Europa Press, Barrio de Penagos calificó la iniciativa de "sorpresa" y quiso resaltar que se presenta en un momento en el que se ha vuelto a confirmar que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, la 'hucha' de las pensiones, tiene superávit. "Además, todas las previsiones agoreras (sobre el futuro de las pensiones) han sido desmentidas por la realidad", puntualizó.

Por eso, opinó que a la propuesta "hay que darle una vuelta porque tal como está planteada es bastante inasumible" y restó importancia al argumento de que otros países europeos ya hayan elevado la edad de jubilación: "¿Si se pone como ejemplo a Holanda por qué no tenemos también su pensión media?".

El portavoz de esta corriente minoritaria criticó además la forma en la que el Ejecutivo ha planteado la propuesta, que será aprobada hoy en el Consejo de Ministros para ser debatida en el Pacto de Toledo. "Tenemos una relación de complicidad con los sindicatos que no se puede perder con cosas como ésta", avisó el diputado, después de que los líderes de UGT y de CCOO hayan asegurado que se han enterado del plan por la prensa.

Según dijo, él confiaba en que el Ejecutivo planteara una "idea", no una "propuesta tan definida", y que se orientara más bien a incentivar el retraso voluntario de la edad de jubilación algo con lo que, según dijo, él está de acuerdo.

NO DEJAR QUE EL PP MARQUE LA AGENDA

Por otro lado, Barrio de Penagos señaló que aprovechará el Comité Federal del PSOE, máximo órgano del partido entre congresos y al que asistirá el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, para pedir a los socialistas que no consientan que sea el PP quien les "marque la agenda".

A su juicio, el PSOE tiene que "perseverar" en defender y ocupar el espacio mediático con propuestas progresistas y no caer en la agenda conservadora del PP ni hacer caso a sus "cantos de sirena" sobre la inmigración, la implantación de la cadena perpetua o el endurecimiento de la Ley del Menor.

27 de enero de 2010

P.S.O.E., aún es posible.

LA encuesta socio-electoral que días atrás publicó IESA sobre Andalucía no deja lugar a dudas. La ciudadanía de nuestra tierra anhela un nuevo impulso político, castigando al PSOE, que ostenta el poder desde el inicio de la autonomía, mientras saca a flote con enormes reticencias al PP.

Su lectura debe motivar una preocupación y debate en el PSOE. Las primeras reacciones no han ido por ahí, han sido de tibiezas, achacándola a una cuestión interpretativa o centrada en una deficiente comunicación de sus políticas. Es más, el inmediato conflicto político surgido entre alcaldes socialistas de la FAMP y el Gobierno andaluz parece olvidar que el PP les pisa los talones. Y esta vez, por todos los datos extraídos de la vida cotidiana y de la encuesta, la cosa puede ir en serio.

Ante esta adversidad, hay dos reacciones posibles: o se coge el toro por los cuernos, o se aguanta el chaparrón con el iluso de que pase la crisis económica, culpable de todo este terremoto electoral, hasta que, parafraseando la mariana de José Meneses, las agüitas vuelvan a su cauce y los números tradicionales de las encuestas a sus casillas.

Hacer pasar este tiempo puede dar a entender que el PSOE se instala en la derrota y espera, en última instancia, que si los nuevos datos económicos no aparecen y, por tanto, no ayudan al retorno de los votos al punto de origen socialista, sea la coalición con IU quien, en última instancia, imposibilite la llegada de los arenas bocanegras al poder andaluz. Y después de las elecciones, con un partido sangrado de votos surgirían: estéril autocrítica, crisis y renovación de discurso y dirección.

Por el contrario, invertir la actual tendencia tan sólo contraería riesgos para particulares status quos internos, pero no para el conjunto del PSOE y su conexión con las exigencias de nuestra sociedad. Solucionado, los socialistas estarían en condiciones de decirles, cara a cara, a la ciudadanía andaluza lo siguiente: comprendimos vuestro toque de atención, os hemos hecho caso, aplicamos los deberes y ahora os pedimos de nuevo el voto, primero por el innovado proyecto político de futuro y de organización regenerada que encarnamos; segundo, porque no tenemos color frente a la marcha atrás de un hipotético gobierno cavernícola del PP, anclado en la política económica que fue el origen de la actual crisis, y que a diario nos llega con el insulto a nuestra inteligencia, cuando no en el encubrimiento de la corrupción de los suyos. No es la hora del silencio, sino de hacer públicas propuestas para ser cómplice con el elector socialista que en estos momentos anda de lo más confuso.

Y ello significa desear cuanto antes que en el PSOE de Andalucía se produzca el traspaso de poderes a José Antonio Griñán, como líder único y nítido del cambio que, según se explicita en la encuesta, desean los andaluces. A nivel de Málaga, obliga a que se genere un revulsivo en la organización y se regeneren sus puntos deficitarios, poniendo en pie la ética como principio primordial. Acabar pues con el clientelismo, la acumulación de cargos orgánicos, institucionales y salariales, la confusión partido/institución y las prácticas políticas -sobre el urbanismo o el transfuguismo- más propias del PP. Hacer desaparecer, de igual modo, la mediocridad generada y acomplejada que se extiende en demasiadas parcelas, la supeditación de la militancia al poder orgánico por un empleo público o cargo en las instituciones y la no responsabilidad en el rendimiento de sus activos. Por el contrario, incardinar el PSOE en el tejido societario con la presencia permanente y movilizada en todos sus foros, con tareas por objetivos, recibiendo el pulso de las gentes, estando encima de sus problemas para las soluciones, a la vez que corrige su actual composición orgánica no acorde con los sectores sociales de progreso a representar, liderado por los mejores, insertados laboral y profesionalmente en la sociedad y con reconocimiento público.

Todo esto que especifico obliga a la apertura de las sedes del PSOE y al trabajo que en ellas se realiza, con la entrada de nuevos afiliados que trabajen -sin medrar por cargos o colocaciones laborales- unidos a los recursos humanos y materiales que se hallan despilfarrados. En resumen, que el PSOE salga del letargo y se coma la calle y la opinión pública, transmitiendo a la ciudadanía honestidad, confianza, seguridad, coherencia, profesionalidad y eficacia en la gestión, sobre un proyecto renovado, transformador y participativo, de presente y futuro que dé salida a la actual crisis económica -sin olvido de que este golpe a los trabajadoras lo está siendo también para capas medias y pequeños empresarios- e ilusione al cuerpo electoral.

Un PSOE, con su maquinaria afinadamente engrasada, que, ante el próximo y trascendental desafío electoral, revolucione las listas municipales donde han de figurar los más idóneos (liderazgo, mérito, capacidad y especialización) y no las secuelas de los conspirativos equilibrios orgánicos, que cuente con un comité ético que vigile la gestión y sea expedito con los desaprensivos o ineficaces, un reglamento salarial que evite los escándalos y un acelerado calendario que no sea otro que el de ganar; sin ridículas señales de humos que vayan haciendo por fases el conocimiento de las patitas de sus cabezas de listas, ni desdeñando el alcance del evento.

En 1995, el PSOE perdió las alcaldías de Málaga, Vélez, Benalmádena, Estepona, Rincón, Fuengirola, Nerja... Meses después llegó Aznar a la Moncloa. La historia está para aprender, por eso aún es posible que ganen los socialistas.

Escrito por Ignacio Trillo.
Economista.

26 de enero de 2010

EN BRUSELAS SE ORGANIZA NUESTRA CORRIENTE.

SE CONSTITUYE LA CORRIENTE DE OPINIÓN IZQUIERDA SOCIALISTA -PSOE EN BRUSELAS.

Militantes del PSOE en la Agrupación de Bruselas se constituyen formalmente en Corriente de Opinión “Izquierda Socialista” en la Agrupación del PSOE de Bruselas, en consonancia con lo previsto en el Articulo 4 de los Estatutos Federales del PSOE, manifestando a la vez su voluntad política de trabajar en el seno del partido para:

- Avanzar en la democratización y participación de todos los militantes en las estructuras del PSOE y en la total transparencia en la actuación, toma de decisiones y acciones de los militantes y sus representantes.

- Profundizar en los valores de izquierdas de respeto a la dignidad de la persona, solidaridad social, reparto y distribución equitativa de la riqueza, mejora de la educación pública, promoción y mejora del bien público y apoyo a la empresa pública, prioridad del comportamiento ético a nivel individual , colectivo e institucional, defensa de los trabajadores fomentando su capacitación, sindicación y participación en las decisiones socio-económicas ligadas a sus empresas y a las políticas públicas.

- Aportar una visión racional y responsable sobre el uso y gestión de los recursos necesarios para la vida de las personas (aire, agua, tierra y energía) y priorizar su función social y su protección.

- Buscar alternativas socio-económicas que permitan un mejor reparto de la riqueza y una participación responsable de los ciudadanos en su gestión.

- Revalorizar la función política de las personas como participes en un proyecto social común.

- Hacer renacer frente a la mundialización económica la universalidad de todas las personas, como objetivo fundamental de la acción política y social, volviendo así al sentido internacionalista de la izquierda.

- Colaborar y agrupar a otras sensibilidades próximas para que de una forma democrática podamos conseguir a nivel nacional, europeo e internacional un mundo más justo y una economía al servicio de las personas.

Hecho y firmado en Bruselas a 17 de enero de 2010

24 de enero de 2010

C.P. PSOE MÁLAGA: Rechaza despidos en Hotel Puente Romano de Marbella.

Con el apoyo por unanimidad de los 271 representantes del PSOE reunidos en su Comité Provincial del sábado 23-1-10, salió aprobada, entre otros puntos, la “Moción de Urgencia” que había presentado la corriente de opinión “Izquierda Socialista de Málaga-PSOE-A”, que trata sobre la defensa del empleo y la firme resolución del Partido en seguir luchando por el fiel cumplimiento de los derechos laborales de los trabajadores y la aplicación estricta de la Legislación vigente, así como el rechazo de los despidos que en la misma se hacen mención. El texto aprobado es el siguiente:

“”
MOCION DE URGENCIA:
POR LA DEFENSA DEL EMPLEO Y LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS DE LOS TRABAJADORES EN LA HOSTELERÍA MALAGUEÑA

El Hotel Puente Romano es el mayor establecimiento hotelero de la costa del sol y el que más empleo genera. Los trabajadores y trabajadoras de dicho hotel llevan ya un largo periplo en defensa del empleo y de la actividad sindical en dicho centro de trabajo. Desde noviembre de 2008 han sido 40 los despidos realizados, todos improcedentes, a lo que se suman diversas denuncias e inspecciones de trabajo por infracción de normas laborales y derechos fundamentales de los trabajadores.

Parece evidente que la opción de la dirección de la empresa es la de limitar los derechos de libertad sindical y atemorizar a la plantilla para que no reclame sus derechos. La empresa ha despedido a miembros del comité de empresa, niega sistemáticamente la posibilidad de reunirse con el comité, no da la información requerida, ha procedido a cortes de teléfono, cambio de ubicación del local sindical, instalación de cámaras de vigilancia ilegales, etc.

Toda esta situación ha derivado en una revocación del comité de empresa el pasado 15 de diciembre de 2009, después de un primer intento frustrado en febrero, tras el cuál la empresa ha tomado represalias y ha despedido a 3 miembros más del comité de empresa en un acto de violación flagrante de los derechos democráticos de los trabajadores y de las mínimas normas de convivencia en un centro de trabajo. En concreto, el pasado 9 de Enero la dirección del Hotel Puente Romano comunicó el despido de los trabajadores Antonio Núñez y David Bernardo, presidente y secretario del Comité de Empresa hasta el pasado 15 de Diciembre. Asimismo, el 14 de Enero, la Dirección de la Empresa ha procedido a comunicar sin más explicación que la trabajadora Cristina Pérez, Vicesecretaria del Comité, ha sido despedida.

El Comité provincial del PSOE ve con creciente preocupación que todos estos hechos se están produciendo en una empresa que ha recibido ayudas públicas millonarias a través del Plan Qualifica, a pesar de tener a los principales directivos de la compañía imputados por presuntos delitos contra la Hacienda Pública y el blanqueo de capitales en la llamada “Operación Hidalgo”.

El ejemplo del Hotel Puente Romano es uno más entre otros que reflejan la necesidad de una respuesta unitaria en todos los frentes, con la intervención eficaz y decidida de las Administraciones Públicas en la exigencia del cumplimiento de la Ley, para que se den soluciones rápidas, urgentes y eficaces a la problemática laboral de la Hostelería en la provincia de Málaga.

Este Comité Provincial de Málaga del PSOE, aprueba la presente Moción de Urgencia para que proponga a la Dirección del Partido:
1. Paralización de todo tipo de ayudas y/o subvenciones por parte de la Junta de Andalucía para aquellos hoteles en que se produzcan despidos improcedentes, cierres ilegales o violaciones flagrantes de las Leyes Laborales.

2. Rechazamos los despidos de los miembros del anterior Comité de Empresa del Hotel Puente Romano y pedimos a la Dirección la readmisión en sus puestos de trabajo.

Málaga, a 23 de Enero de 2.010

PRESENTADO POR IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A. “”


Solicitamos a nuestra Dirección Provincial el traslado urgente a los organismos pertinentes de la Administración con el fin de que sea llevado a cabo su cumplimiento con la máxima celeridad, al mismo tiempo que nos comprometemos a participar en la campaña que están llevando a cabo los compañeros despedidos.


AREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE-A.

NOTA:
Pedimos a l@s compañer@s que quieran participar en la campaña de solidaridad que se está poniendo en marcha, mandando resoluciones de protesta a la empresa, que se pongan en contacto con nuestra Coordinadora mandando un correo a:

Is-psoe.malaga@terra.es

O haciendo un comentario en nuestro blog.
http://izquierdasocialistamalaga.blogspot.com

22 de enero de 2010

EL TERREMOTO DE HAITÍ; Un desastre natural agravado por el capitalismo.

Cada vez que un desastre natural afecta a un país pobre volvemos a escuchar los mismos argumentos sobre la "mala suerte", "estado fallido o fracasado", como si estas calamidades naturales fueran un castigo divino por el mal comportamiento de sus habitantes, como si fuese imposible evitar sus efectos desastrosos. ¿Pero cómo explicar que en 1969 un terremoto de la misma magnitud en California provocara sólo 72 muertos y en Haití cause decenas de miles de muertes? Eso sólo se puede explicar por las diferentes condiciones sociales y económicas, que son un producto de décadas de dominio y ocupación imperialista.


Extrema pobreza

Haití es el país más pobre del hemisferio occidental, aproximadamente el 80% de la población vive en la extrema pobreza, la mayoría no tiene acceso a la electricidad ni al agua potable. La asistencia sanitaria apenas existe, más del 60% de la población no puede acceder a los servicios sanitarios más básicos. Más de dos tercios de la fuerza laboral, un 80%, no tiene un trabajo regular y los afortunados con empleo ganan unos dos dólares diarios. La desigualdad de ingresos es una de las mayores del mundo, el 10% más pobre sólo recibe un 0,7% de la renta, mientras que el 10% más rico recibe el 47,7%.


Como sucede en la aplastante mayoría de los países del llamado Tercer Mundo, la aplicación durante estos últimos veinte años de los programas de ajuste estructural del FMI ha causado un incremento espectacular de la pobreza y la desigualdad social. En 2008 la organización humanitaria Christian Aid publicó un informe en el que explicaba las consecuencias catastróficas de esta política de privatizaciones, liberalización y eliminación de aranceles, Haití pasó de ser un país autosuficiente que satisfacía las necesidades alimentarias de su población, a tener que dedicar actualmente el 80% de sus ingresos por exportaciones a importar alimentos.


La situación de desesperación lleva a que cientos de haitianos cada año intenten cruzar en balsa el canal que separa la isla de EEUU en busca de una vida mejor. Los medios de comunicación y el gobierno norteamericano hacen una estruendosa campaña propagandística con los "balseros" cubanos, obviamente por razones ideológicas, pero no dicen nada de los miles de haitianos y dominicanos que lo intentan cada año. Entre 1995 y 2007 los servicios de guardacostas norteamericanos interceptaron 21.653 "balseros" dominicanos y 17.956 haitianos, frente a los 8.867 cubanos. Muchos de ellos mueren en el intento.


Primera república negra independiente

En 1804 los esclavos haitianos protagonizaron una heroica revolución, encabezada por Toussaint Louverture, que acabó con la esclavitud y convirtió a Haití en la primera república negra que consiguió la independencia, derrotando al todopoderoso ejército napoleónico. Desde ese momento el país se convirtió en un objetivo para las distintas potencias imperialistas, no sólo por su valor económico y situación estratégica, sino porque el triunfo de la revolución era una inspiración para las masas caribeñas, y sobre todo para EEUU ante el temor de que el fervor revolucionario se contagiara a los miles de esclavos del sur esclavista. Desde entonces Haití ha estado sometida constantemente a ocupaciones militares norteamericanas, bloqueos económicos, o las sangrientas dictaduras de los Duvalier, apoyadas y financiadas por EEUU, que causó miles de muertos víctimas de la represión.


La dictadura de los Duvalier fue derribada en 1986 por un movimiento de masas que llevó a la presidencia a Aristide, un ex sacerdote que consiguió un tremendo apoyo de masas prometiendo reformas y con un discurso antiimperialista. Aunque finalmente cedió a las presiones del imperialismo y del FMI, las tímidas reformas que aplicó eran demasiado para la rica elite haitiana y para el imperialismo estadounidense. Organizaron 2 golpes de estado contra Aristide, uno en 1991 y el segundo en 2004, cuando fue expulsado por las tropas norteamericanas. Poco después el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el envío de una fuerza militar formada por 9.000 soldados, dirigida por Brasil.


En 2006 organizaron unas elecciones que fueron ganadas por René Preval, un estrecho colaborador de Aristide. Aunque el imperialismo hizo todo lo que pudo para amañar las elecciones, las masas en las calles finalmente obligaron a reconocer a Preval como vencedor, desde entonces Preval se ha enfrentado a protestas de masas a causa de la subida de los precios de alimentos básicos como el arroz o por el aumento del salario mínimo, actualmente inferior a los 50 dólares mensuales. Además Preval no ha cumplido su principal promesa electoral: permitir el regreso de Aristide.


Los efectos del terremoto

Durante esta última semana todos hemos podido ver en las pantallas de televisión y en las fotografías de los periódicos los terribles efectos de este terremoto, el hecho de que las zonas más afectadas sean los barrios pobres y populares de Puerto Príncipe no obedece al azar, sino que es una consecuencia de que el 75% de las casas en Haití están hechas de estaño y madera, sin ningún tipo de infraestructura. Las casas de los barrios ricos aunque han sufrido destrozos en su mayoría aún están en pie. Por si fuera poco, hoy 20 de enero, un nuevo terremoto ha sacudido a Haití, aunque ya quedan pocas casas que derribar.


El gobierno dice que podrían haber muerto por lo menos 200.000 personas, aunque el ministro de sanidad ha dicho que incluso podría ascender a 500.000, ya han enterrado a más de 70.000 en fosas comunes. Hay más de 250.000 heridos, la mayoría todavía no ha recibido ningún tipo de asistencia sanitaria. Se calcula que 1,5 millones de personas se han quedado sin casa, no hay comida, luz, agua y el personal médico está saturado, no hay medicamentos y los médicos están recurriendo directamente a las amputaciones ante la falta de antibióticos y otro equipamiento médico básico necesario. Pero lo más escandaloso es ver cómo mientras miles de personas literalmente pasan hambre, las grandes potencias se pelean entre sí para ver quién controla la situación y se aprovecha de la destrucción. Esta pelea además está obstaculizando la ayuda


EEUU: operación militar con disfraz humanitario

Como sucedió en Somalia en 1993 (que sufría una terrible hambruna), disfrazada de operación militar humanitaria de rescate, EEUU aprovecha para invadir un país. Ya han llegado 7.500 soldados norteamericanos y faltan otros 12.000. Además el ejército norteamericano controla el aeropuerto de Puerto Príncipe, teóricamente para coordinar la ayuda, pero en la práctica lo utiliza casi exclusivamente para sus aviones, desviando muchos aviones con ayuda procedentes de Francia o Brasil, lo que ha provocado protestas de los respectivos gobiernos. Un portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, Jarry Emmanuel, explicaba la situación al The New York Times:


"Cada día entran y salen 200 vuelos, una cantidad increíble para un país como Haití, pero la mayoría de los vuelos son del ejército norteamericano... Su prioridad es asegurar el país, la nuestra es la alimentación". También reconoce que el control estadounidense del aeropuerto está provocando dificultades logísticas para la ayuda y el rescate. Según el PMA hasta ahora sólo ha repartido 160.000 raciones nutricionales, "apenas una pequeña fracción de lo que se necesita".


British Times Online explicaba cómo: "Seis días después del seísmo la poca ayuda que ha llegado apenas ha ido más allá del perímetro del aeropuerto". Los haitianos del campamento de Challe se quejaban de que los soldados de la ONU sólo fueron el domingo con unos pocos paquetes de galletas y nada de agua. Como decía uno de los refugiados: "No necesitamos ayuda militar, necesitamos alimentos y cobijo".


Pero además la poca ayuda que se ha distribuido ha sido gracias a la población que se ha organizado en los barrios para las operaciones de rescate y ayuda. Es tal la indignación que en los barrios levantaron barricadas con los cientos de cadáveres que aún están abandonados en las calles para protestar. Tanto las fuerzas de la ONU como los soldados norteamericanos no han dudado en disparar y reprimir a los haitianos desesperados que buscan alimentos o ayuda.


La situación es explosiva y, acertadamente, todos temen una explosión social. Esa es una de las razones de la presencia militar norteamericana. El ministro de defensa brasileño, Nelson Jobin, explicaba gráficamente la situación a The Time: "La capital de Haití puede rápidamente verse envuelta en disturbios si 3 millones de hambrientos, sedientes y supervivientes traumatizados por el terremoto no reciben pronto ayuda de emergencia".


Los medios de comunicación insisten mucho en los disturbios y saqueos, aunque como explica el portavoz del PMA al The New York Times: "Por ahora la población está bastante tranquila. Ahora vemos los primeros signos de violencia y saqueo". Pero estos incidentes han sido aprovechados por el gobierno para imponer el estado de emergencia, con toques de queda y restricciones de los derechos democráticos, a petición de Hillary Clinton, y ha encargado de su cumplimiento al ejército norteamericano.


Cuando Obama cínicamente el 14 de enero en su discurso apelaba a "la larga historia que nos une", es evidente a que historia hacía referencia, a la historia de ocupación militar e imperialista del país. La tragedia de Haití es una prueba contundente de lo que representa el capitalismo, un sistema que sitúa por encima de la tragedia y el sufrimiento de la mayoría, el beneficio y los intereses de unos pocos. Ahora todos derraman lágrimas de cocodrilo por los "pobres haitianos" cuando el único responsable de esa situación es el sistema que ellos defienden y representan: el sistema capitalista.


Escrito por María Castro.

21 de enero de 2010

HAITI: "La maldición blanca". (*)

El primer día de este año [2004], la libertad cumplió dos siglos de vida en el mundo. Nadie se enteró, o casi nadie. Pocos días después, el país del cumpleaños, Haití, pasó a ocupar algún espacio en los medios de comunicación; pero no por el aniversario de la libertad universal, sino porque se desató allí un baño de sangre que acabó volteando al presidente Aristide.



Haití fue el primer país donde se abolió la esclavitud. Sin embargo, las enciclopedias más difundidas y casi todos los textos de educación atribuyen a Inglaterra ese histórico honor. Es verdad que un buen día cambió de opinión el imperio que había sido campeón mundial del tráfico negrero; pero la abolición británica ocurrió en 1807, tres años después de la revolución haitiana, y resultó tan poco convincente que en 1832 Inglaterra tuvo que volver a prohibir la esclavitud.



Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.
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Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.



Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del Africa. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.



De la maldición blanca, no se habló.
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La Revolución Francesa había eliminado la esclavitud, pero Napoleón la había resucitado:
–¿Cuál ha sido el régimen más próspero para las colonias?
–El anterior.
–Pues, que se restablezca.



Y, para reimplantar la esclavitud en Haití, envió más de cincuenta naves llenas de soldados.



Los negros alzados vencieron a Francia y conquistaron la independencia nacional y la liberación de los esclavos. En 1804, heredaron una tierra arrasada por las devastadoras plantaciones de caña de azúcar y un país quemado por la guerra feroz. Y heredaron “la deuda francesa”. Francia cobró cara la humillación infligida a Napoleón Bonaparte. A poco de nacer, Haití tuvo que comprometerse a pagar una indemnización gigantesca, por el daño que había hecho liberándose. Esa expiación del pecado de la libertad le costó 150 millones de francos oro. El nuevo país nació estrangulado por esa soga atada al pescuezo: una fortuna que actualmente equivaldría a 21,700 millones de dólares o a 44 presupuestos totales del Haití de nuestros días. Mucho más de un siglo llevó el pago de la deuda, que los intereses de usura iban multiplicando. En 1938 se cumplió, por fin, la redención final. Para entonces, ya Haití pertenecía a los bancos de los Estados Unidos.
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A cambio de ese dineral, Francia reconoció oficialmente a la nueva nación. Ningún otro país la reconoció. Haití había nacido condenada a la soledad.
Tampoco Simón Bolívar la reconoció, aunque le debía todo. Barcos, armas y soldados le había dado Haití en 1816, cuando Bolívar llegó a la isla, derrotado, y pidió amparo y ayuda. Todo le dio Haití, con la sola condición de que liberara a los esclavos, una idea que hasta entonces no se le había ocurrido. Después, el prócer triunfó en su guerra de independencia y expresó su gratitud enviando a Port-au-Prince una espada de regalo. De reconocimiento, ni hablar.



En realidad, las colonias españolas que habían pasado a ser países independientes seguían teniendo esclavos, aunque algunas tuvieran, además, leyes que lo prohibían. Bolívar dictó la suya en 1821, pero la realidad no se dio por enterada. Treinta años después, en 1851, Colombia abolió la esclavitud; y Venezuela en 1854.
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En 1915, los marines desembarcaron en Haití. Se quedaron diecinueve años. Lo primero que hicieron fue ocupar la aduana y la oficina de recaudación de impuestos. El ejército de ocupación retuvo el salario del presidente haitiano hasta que se resignó a firmar la liquidación del Banco de la Nación, que se convirtió en sucursal del Citibank de Nueva York. El presidente y todos los demás negros tenían la entrada prohibida en los hoteles, restoranes y clubes exclusivos del poder extranjero. Los ocupantes no se atrevieron a restablecer la esclavitud, pero impusieron el trabajo forzado para las obras públicas. Y mataron mucho. No fue fácil apagar los fuegos de la resistencia. El jefe guerrillero, Charlemagne Péralte, clavado en cruz contra una puerta, fue exhibido, para escarmiento, en la plaza pública.



La misión civilizadora concluyó en 1934. Los ocupantes se retiraron dejando en su lugar una Guardia Nacional, fabricada por ellos, para exterminar cualquier posible asomo de democracia. Lo mismo hicieron en Nicaragua y en la República Dominicana. Algún tiempo después, Duvalier fue el equivalente haitiano de Somoza y de Trujillo.
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Y así, de dictadura en dictadura, de promesa en traición, se fueron sumando las desventuras y los años.



Aristide, el cura rebelde, llegó a la presidencia en 1991. Duró pocos meses. El gobierno de los Estados Unidos ayudó a derribarlo, se lo llevó, lo sometió a tratamiento y una vez reciclado lo devolvió, en brazos de los marines, a la presidencia.. Y otra vez ayudó a derribarlo, en este año 2004, y otra vez hubo matanza. Y otra vez volvieron los marines, que siempre regresan, como la gripe.



Pero los expertos internacionales son mucho más devastadores que las tropas invasoras. País sumiso a las órdenes del Banco Mundial y del Fondo Monetario, Haití había obedecido sus instrucciones sin chistar. Le pagaron negándole el pan y la sal. Le congelaron los créditos, a pesar de que había desmantelado el Estado y había liquidado todos los aranceles y subsidios que protegían la producción nacional. Los campesinos cultivadores de arroz, que eran la mayoría, se convirtieron en mendigos o balseros. Muchos han ido y siguen yendo a parar a las profundidades del mar Caribe, pero esos náufragos no son cubanos y raras veces aparecen en los diarios.



Ahora Haití importa todo su arroz desde los Estados Unidos, donde los expertos internacionales, que son gente bastante distraída, se han olvidado de prohibir los aranceles y subsidios que protegen la producción nacional.
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En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso.



Al otro lado, está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes.
En ese infierno tan temido, todos son escultores. Los haitianos tienen la costumbre de recoger latas y fierros viejos y con antigua maestría, recortando y martillando, sus manos crean maravillas que se ofrecen en los mercados populares..



Haití es un país arrojado al basural, por eterno castigo de su dignidad. Allí yace, como si fuera chatarra. Espera las manos de su gente.



* Este artículo de Eduardo Galeano fue publicado en abril de 2004 en varios periódicos latinoamericanos

HORROR EN HAITI. El imperialismo es el culpable.

Hay un elemento artificial en la catástrofe que enfrentan los haitianos. El país no sólo es pobre; ha sido hecho pobre y es mantenido pobre. Haití es el país más pobre del hemisferio occidental, con la peor infraestructura, el pueblo más vulnerable a los desastres y las enfermedades, debido a las maquinaciones del imperialismo. Aunque el terremoto no podía ser evitado, la escala de muerte y destrucción claramente sí podría haberse evitado.


Habría que tener un corazón de piedra para no verse conmovido por las escenas de horror en Haití. Pero también necesitamos aprovechar esta oportunidad para pensar y considerar cómo podemos evitar catástrofes que tengan tales efectos desastrosos en la vida de los seres humanos ahora y en el futuro.


Una y otra vez se nos dice que el terremoto fue un desastre natural, un "acto de Dios'. Por supuesto, en un sentido lo era.


Se nos dice que la "comunidad internacional" está haciendo todo lo posible. Y sabemos que gente buena y valiente de muchos países está trabajando hasta el límite absoluto y arriesgando sus vidas para salvar otras vidas y traer consuelo a los supervivientes.


Sabemos que no es suficiente conque haya aspirantes a rescatadores que corran presurosos a Haití para llevar suministros de socorro de emergencia a aquellos que lo necesitan. Aparte de los daños del terremoto, la infraestructura en Haití ya era totalmente inadecuada. El aeropuerto no da abasto. Los caminos y rutas son intransitables.


Ya se cuentan por miles las personas muertas. Miles más enfrentan hambre, sed y enfermedades. La desesperación podría causar saqueos ¿No es todo esto sólo una terrible tragedia natural?


Haití es, en efecto, un país acechado por terremotos y huracanes. La infraestructura antes del terremoto ya había sido hecho trizas por una serie de huracanes. Pero Cuba, al lado, es presa de los mismos peligros naturales. Como resultado de la ola de desastres recientes sólo 4 personas murieron allá. Cuba no es una víctima desventurada del capitalismo mundial. Los cubanos hacen planes para preservar la vida de sus ciudadanos contra las catástrofes naturales.


Hay un elemento artificial en la catástrofe que enfrentan los haitianos. El país no sólo es pobre; ha sido hecho pobre y es mantenido pobre. Haití es el país más pobre del hemisferio occidental, con la peor infraestructura, y el pueblo más vulnerable a los desastres y las enfermedades, debido a las maquinaciones del imperialismo.


Haití no ha sido siempre visto como un país pobre. En el siglo XVIII fue percibido como una fuente de riqueza inmensa. Cuando era una colonia francesa producía el 60 % de todo el café y el 40 % del azúcar que se consumía en Europa. Produjo más riqueza que todas las posesiones británicas en las islas Antillas. Fue la "Perla de las Antillas".


Esta riqueza provenía de la esclavitud. Los esclavos negros se levantaron durante la Revolución francesa. Bajo el liderazgo de Toussaint-l'Ouverture llevaron a cabo la única rebelión exitosa de esclavos en la historia mundial. Expulsaron a todos los ejércitos coloniales y proclamaron la independencia en 1804.


Como Cuba, más de 150 años más tarde, los haitianos se enfrentaron a un embargo total. Con el fin de romper el aislamiento forzado, el Gobierno haitiano se vio obligado a prometer reparaciones por valor de 150 millones de francos de oro a los franceses ¡Estaban compensando a los franceses por el 'delito' de levantarse como esclavos y de haberlos privado de su propiedad humana! El pago de las reparaciones duró desde 1825 hasta 1947. En 1900, el 80 % de los ingresos del Gobierno salían directamente del país como pagos de intereses. No es de extrañar que no quedara dinero para construir la infraestructura.


Lo que había hecho en efecto el Gobierno haitiano era sustituir la esclavitud con la servidumbre de la deuda, impuesta a toda la nación. Esta es la situación que permanece hasta el día de hoy. Una serie de gobernantes sumisos administraron el país en nombre del imperialismo y se ayudaron ellos mismos con una porción de la riqueza del país a cambio. Cuando no eran lo suficientemente subordinados, el imperialismo intervenía directamente. Los Estados Unidos ocuparon todo el país desde 1915 a 1934.


Ha habido movimientos contra el imperialismo. Jean-Bertrand Aristide fue elegido Presidente de Haití en 1990 con un programa populista. Hubo un golpe de estado contra él al año siguiente. Fue elegido de nuevo en el año 2000 y duplicó el salario mínimo a 2 dólares al día. En 2004 fue secuestrado en otro golpe de estado, respaldado por los Estados Unidos y Francia. Esta es una secuencia de eventos notablemente similar a la impuesta al ex-presidente Mel Zelaya en Honduras. Honduras sufrió un golpe de estado idéntico al que se impuso en Haití.


Aristide permanece en el exilio. La misión de estabilización de las Naciones Unidas ha permanecido desde entonces en el país. Tienen un monopolio efectivo de la fuerza armada. No hay ningún ejército haitiano. Cuando alguien pregunta '¿por qué el Gobierno haitiano no hace algo?' hay que recordar que son las Naciones Unidas el gobierno real.


Todo el mundo sabe que Haití se encuentra en una zona de terremotos. Cuando se pregunta: ¿por qué está Haití en una situación tan calamitosa? ¿Por qué los edificios no están construidos bajo normas a prueba de terremoto? ¿Por qué nadie ha mejorado la infraestructura? ¿Por qué no hubo planes de emergencias eficaces? Estas preguntas deben remitirse a la ONU como representante del imperialismo mundial en Haití. Estas son preguntas legítimas. La respuesta a ellas es que hasta que el pueblo haitiano no se libere de las amarras del imperialismo, el sufrimiento seguirá siendo una forma de vida para él. El pueblo de Haití necesita ayuda real. Necesita formar parte de un movimiento que expulse al imperialismo y unir sus manos a una Federación Socialista del Caribe como parte de una América socialista


Fuente: Revista "Socialist Appeal".