1 de enero de 2010

LA CUMBRE DE COPENHAGUE (PARTE IV).

En diciembre de 2009 tuvo lugar la Cumbre sobre el Clima en Copenhague, que podemos decir claramente que fue un fracaso rotundo pues los países ricos no quieren contribuir con recursos económicos a resolver el problema descargando sus consecuencias en los países empobrecidos, lo que pone todavía más difícil avanzar en las posibilidades de contrarrestar las consecuencias del cambio climático, que se viene detectando desde hace decenios.


La represión policial en la Cumbre de Copenhague ha sido muy dura, lo que demuestra el miedo de la clase dominante a que el movimiento de protesta se extienda a través de todo el planeta. Desde el mes de octubre ya se detectaba una riada humana de activistas que llegaban a Dinamarca. Se calcula que los asistentes pasaron de 45.000, cuando la capacidad de plazas era solamente de entre 15 y 17.000 para estar bien instalados. Un desastre organizativo colosal.


Las manifestaciones de protesta fueron constantes, siendo una de las más numerosas la de 100.000 personas de activistas y ciudadanos que protestaban en contra de que el capitalismo destruya el planeta. La represión contra los activistas de la marcha, lo mismo que contra cualquier manifestación de protesta ha sido vista por las televisiones de todo el mundo. Aquellos que pensaban que Dinamarca era un país pacífico, amable, de una sociedad armoniosa e igualitaria, han empezado a cambiar de opinión cuando han observado las escenas donde cientos de miles de activistas sociales que han luchado pacíficamente por el derecho a la supervivencia de la especie humana sobre el planeta, han sido tratados como animales salvajes.


La policía ejecutó unos 133 “arrestos preventivos” de activistas entre los días 11 y 13 de diciembre, de los cuales, solamente 4 de ellos fueron acusados con cargos, poniendo al resto en libertad “sin cargos”, lo que demuestra que habían sido “detenciones arbitrarias de activistas que protestaban pacíficamente”. Eran medidas policiales ordenadas por el Estado con el propósito de meter miedo entre la juventud contestataria y la clase trabajadora en lucha con el objetivo de amedrentar y dar un escarmiento para que se sometan y acepten los ataques contra los niveles de vida y del Medio Ambiente que se están preparando, haciendo ostentación por parte de la clase dominante de la “fortaleza de sus métodos represivos policíacos” al servicio de los intereses capitalitas y no de la “democracia” que supuestamente defienden. Incluso la policía recibió órdenes de distribuir información en los Institutos de estudiantes de Copenhague, avisándoles que no debían participar en las manifestaciones contra la Cumbre.


Se ha visto claramente la campaña sistemática de sabotaje por parte de ciertos estados más potentes, que están promovidos y conducidos por las indicaciones e intereses de las grandes multinacionales energéticas, que defienden el injusto sistema capitalista de negociaciones por “imposición de sus criterios”, con métodos oscuros de presiones de las potencias dominantes.


“El acuerdo, de carácter no vinculante, está muy lejos de las expectativas generadas en torno a la mayor reunión sobre cambio climático de la historia y no fija objetivos de reducción de gases”, según informa El País.com (18-12-09). “Sin embargo, sí establece un total de 10.000 millones de dólares entre 2010 y 2012 para que los países más vulnerables afronten los efectos del cambio climático y 100.000 millones anuales a partir de 2020 para mitigación y adaptación”. (Cuando las necesidades mínimas se cifran en 50.000 millones de dólares al año, según las conclusiones del equipo de economistas que indicamos anteriormente.- “nota del autor”). Sigue informando el citado medio que: “el pleno quedó suspendido después de que 5 de los 193 países presentes en al conferencia anunciaran su rechazo a adoptar el leve acuerdo pactado entre 28 jefes de Estado y de Gobierno de países de todos los bloques presentes en la Cumbre del Clima”. (…) “


“Cuando después de horas de estéril debate parecía que el pacto se incorporaría como nota alternativa al acuerdo, el ministro británico de Cambio Climático, Ed Miliband, pidió que fuera una decisión vinculante. Sólo cinco países, entre ellos Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Sudán, se opusieron. Los presidentes de Venezuela y Bolivia ya anunciaron antes de conocer el texto que votarían en contra. La representante de Venezuela aseguró que no iban a "vender su voto por 30.000 millones de dólares", la cantidad fijada como fondo para los países pobres durante los próximos tres años. Sudán, un país que participó en la elaboración del texto, también criticó el acuerdo, pero fue desacreditado por la inmensa mayoría de países africanos. Quien no pidió la palabra fue China, cuyo primer ministro, Wen Jiabao, fraguó el acuerdo con Obama. Sin embargo, no lo defendió en el pleno y sus delegados llegaron a aplaudir las intervenciones críticas con el texto”.


“A efectos prácticos, la rebaja del texto tiene el principal inconveniente de que será difícil poner en marcha los 10.000 millones de dólares anuales a partir de 2010 que acordaron 30 jefes de Estado (inlcuyendo la UE como uno de ellos) que suman más del el 90% de las emisiones no dependía de la forma que tuviera. "Si lo quieren, bien. Pero en este acuerdo está todo el que emite. Si el pleno no lo acepta seguirá adelante", declaró antes de la reunión uno de los delegados de los países firmantes, como EEUU, la UE, China, Rusia, México, Noruega, Japón, Canadá, Brasil, Sudáfrica, Sudán, Leshoto, Etiopía... Muchos de estos países, como Leshoto, Etiopía, Maldivas o Granada estaban en representación de grupos más amplios de países”.


“Miliband pidió convertirlo en una decisión de la convención, lo que le daba más valor. "Tenemos dos caminos: o asumir este texto imperfecto pero preparado con buena fe o romper esta convención", en relación a que si la reunión de Naciones Unidas rechazaba ese texto los países que lo habían acordado seguirían adelante por su cuenta y esto acabaría con la convención que desde 1992 bajo Naciones Unidas organiza la lucha contra el cambio climático”.


“Cuando el primer ministro danés Lars Okke Rasmussen, preguntó quién se oponía solo cuatro países pidieron la palabra, según afirmó el presidente. Venezuela, Bolivia y Cuba criticaron que el proceso de selección de los países había sido poco democrático. Lo curioso es que el delegado de Bolivia, cuya capital está a más de 3.000 metros, insistía en que lo hacía para proteger a los pequeños estados isla, que sí aceptaron el texto”.


“Tuvalu consideró que la forma en la que se gestó el texto, "es una falta de respeto a los procesos de la Convención. Otros países tienen más respeto por los procesos democráticos", en alusión a EEUU pero finalmente se sumó al consenso, según fuentes del pleno, cerrado a la prensa y ONG. Así, el eterno pleno se convirtió en una ristra de intervenciones a favor del acuerdo para evidenciar la soledad de los países que se oponen al texto. Países en desarrollo como Maldivas pidieron a Venezuela y Bolivia que permitieran que entrara en vigor el acuerdo”, según la información de la fuente de “El País.com” citada.


Es esperpéntico espectáculo ofrecido demuestra el método de la “Dictadura del Capital”, imponiendo sus criterios por encima de cualquier método de debate democrático con los 193 países convocados, segando los diálogos que han sido antidemocráticos, además de una organización calamitosa, tanto en el exterior como en el interior. Escándalos, peleas y altercados que son absolutamente inútiles e improcedentes, lo que expresa el resultado de esa quincena caótica y vergonzosa para la humanidad vivida en Copenhague que culminó en un fracaso total, tanto en los aspectos organizativos como de resultados concretos a los que hay que sumar unos niveles de represión nunca vistos en un país como Dinamarca, que era considerado hasta ahora como de los más civilizados de la vieja Europa.


Las tenues esperanzas que se habían generado en el nuevo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, han empezado a desvanecerse como los hielos glaciares cuyos enormes “Icebergs” navegan a la deriva por los inmensos mares, al igual que el bochornoso papel jugado por la Unión Europea, que en un intento vano de liderar las negociaciones, ha producido más “contaminación social” que una vieja locomotora de carbón, elevando la temperatura de rechazo social en todo el planeta muy por encima de la alcanzada por la civilización humana en cualquier otra época de relativa paz social.


Algunos elementos interesados pro-capitalistas e incluso ciertos ecologistas pusilánimes han argumentado en el debate, (que se ha dado principalmente en los mass medias), que “la mayoría de la sociedad en los países occidentales no tienen la intención de limitar o reducir su tren de vida”. La cuestión no es esa, sino que mientras que los capitalistas consideren que es más importante el crecimiento de sus beneficios privados que cuidar el planeta, la política que planteen no solucionará nada y nunca podrá llegarse a ningún tipo de acuerdo vinculante que se cumpla. Hasta que no se produzca un cambio del modelo de sociedad capitalista poniendo las bases para construir el socialismo, no habrá ninguna posibilidad de combatir verdaderamente el calentamiento global del planeta.


Para ello es necesario continuar la lucha para desarrollar la conciencia social y asumir por la clase trabajadora responsabilidades colectivas cada vez más firmes, unitarias y mejor organizadas, aunque no disponemos ya de mucho tiempo. También puede ocurrir, un cambio brusco y repentino en la conciencia de la humanidad, de acuerdo con la dialéctica, de manera abrupta, como consecuencia de cualquier enorme catástrofe natural que provoque movilizaciones de masas globalizadas una vez se constate la necesidad imperiosa de producir cambios profundos en los comportamientos políticos, para cuyos cambios, se hará inevitable el que tome la clase obrera en sus manos la dirección de la economía y la acción política que se necesita, pues como dijo Engels, a veces en la historia, “lo que no ocurre en 20 años puede ocurrir en 20 meses, en 20 semanas o en veinte días”.


Si esto no se consigue en unos decenios, las poblaciones de los países empobrecidos de África, Asia y otros continentes, así como poblaciones costeras se verán gravemente afectadas, incluidos los glaciares, los arrecifes de coral, las selvas tropicales, tierras de cultivos los bosques y demás zonas. Esos mismos gobiernos que tan pronto reaccionaron para salvar a los Bancos de la catástrofe del colapso capitalista del “libre mercado” han discutido unos escasos 10.000 millones de dólares, la quinta parte de lo que los técnicos consideran que se necesita, para iniciar el freno al deterioro del medio ambiente, que comparados con los 20 billones inyectados al circuito financiero, es una auténtica minucia.


Por otra parte, las declaraciones de uno de los principales grupos ecologistas como es Greenpeace, efectuadas el 19-12-09, nos ilustran explicando que ese grupo ecologista: “condena hoy enérgicamente la arrogancia de los jefes de Estado de los países más poderosos del mundo por haber presentado un “ultimátum” en la cumbre climática de Copenhague. (…). Durante la pasada noche los negociadores han tratado de descifrar el estatus del llamado “Acuerdo de Copenhague” mientras la cumbre climática se cerraba de forma vergonzosa, incoherente y duramente disputada.”


Continuando esas declaraciones podemos leer: “Cuando casi se cumplen 48 horas desde que Juan López de Uralde, director de Greenpeace España, junto con otros dos activistas fueron detenidos por conseguir entrar en la recepción oficial de los 120 jefes de Estado, un grupo de personas se encuentra en la cárcel Vestre Faengsel realizando una vigilia para solicitar su liberación. Juan López de Uralde permanecerá en prisión preventiva hasta el 7 de enero por riesgo de fuga. Está acusado de falsificación de documentos, de pretender ser una autoridad pública, de entrar sin permiso en lugar privado y de alterar un acto con presencia de la reina”


“El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, ha declarado: “El mundo se enfrenta a una trágica crisis de liderazgo. En lugar de trabajar conjuntamente para asegurar el futuro de cientos de millones de personas adoptando un acuerdo histórico que evite un caos climático, los líderes mundiales de los países más poderosos han traicionado al futuro y a las próximas generaciones””.


“Aunque el Acuerdo de Copenhague está siendo denominado por algunos como un paso adelante Greenpeace considera que no lo es. De hecho, ni siquiera ha sido formalmente adoptado por la Conferencia de las Partes (COP). No contiene medidas firmes para reducir las emisiones en los países en desarrollo. Es una gran concesión a las industrias contaminantes, especialmente en el sector de los combustibles fósiles, que han estado presionando para debilitar el acuerdo y ahora tienen licencia para continuar emitiendo gases de efecto invernadero”.


“Según la organización ecologista, hay unos pocos puntos aceptables en el acuerdo ya que contiene el establecimiento de un nuevo Mecanismo de Financiación Climático y acuerda la necesidad de financiación a largo plazo, más de 100 billones de dólares (73.000 millones de euros) para permitir que los países empobrecidos protejan sus bosques, apliquen medidas para reducir sus emisiones de CO2 y puedan adaptarse a los impactos del cambio climático”.


“Además, los países en desarrollo han acordado poner en marcha medidas voluntarias para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y para aumentar aquellas acciones que proporcionen apoyo financiero a los países en desarrollo”.


“La conferencia no ha acordado un mecanismo para establecer un acuerdo legalmente vinculante. Aunque las negociaciones continuarán el año que viene, Greenpeace considera que la pérdida del objetivo “legalmente vinculante” hace de la cumbre de Copenhague una gigantesca oportunidad perdida. El planeta tiene que reanudar su camino desde Bali a México donde un acuerdo justo, ambicioso y jurídicamente vinculante que evite un cambio climático catastrófico debe ser adoptado”, he aquí la declaración citada de Greenpeace”.


Incluso esos ridículos objetivos firmados serán puestos en entredicho a la hora de poder ser cumplidos por lo que lo más probable es que, al igual que los del Protocolo de Kioto, también fracasarán porque los representantes de los principales países contaminantes y emisores de gases de efecto invernadero, como son China, India y EEUU, no han cedido en absoluto, lo que indica que están dispuestos a continuar haciendo lo que más convenga a sus intereses particulares, que son los mismos que los de sus amos los Capitalistas, lo que indica una amenaza total para el éxito de los acuerdos de la reunión porque reconociendo que se ha hablado de algunas medidas, éstas son totalmente insuficientes, (además de No Vinculantes) para enfrentar y paliar la situación, por lo que es muy probable que ni se cumplan.


En esas cumbres, tanto en Kioto como en Copenhague, se ha analizado la problemática del Cambio Climático, (tanto por parte de los técnicos de los gobiernos asistentes como de las organizaciones altermundistas, ecologistas y defensoras del medio ambiente), se han puesto las bases teóricas, sus posibles efectos del presente y el futuro, las medidas que habría que tomar y otras recomendaciones para enfrentar el problema adecuadamente, pero debido a la contradicción entre el beneficio privado que los organismos internacionales defienden, que chocan frontalmente con el bienestar de la sociedad en su conjunto, poco se puede hacer manteniendo las bases del sistema capitalista.


La burguesía considera la naturaleza como una mercancía más, igual que utiliza al obrero, de donde está dispuesto a extraer todo el beneficio que pueda. Además, la explotación de una economía que se basa en el lucro privado implica la utilización de procesos energéticos altamente contaminantes, del que obtienen enormes beneficios, siendo falso eso de que el que contamina paga, sino que descargan siempre los costes sobre las espaldas de los consumidores que mayoritariamente es la clase trabajadora y los pobres. La transformación del modelo de consumo de energías contaminantes a energías limpias, que ya es técnicamente posible en la actualidad, no puede desarrollarse porque choca frontalmente con los intereses de las multinacionales del petróleo que es como decir con el propio modelo capitalista del lucro privado..

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31 de diciembre de 2009

LAS MULTINACIONALES CAPITALISTAS BUSCAN SACAR MÁS BENEFICIOS PARA UNOS POCOS(PARTE III).

Las multinacionales dicen estar preocupadas, pero no por el calentamiento global, sino por sus posibilidades de hacer negocios cada vez más lucrativos. A finales de 2007 tuvimos dos acontecimientos relevantes: la concesión del Premio Nobel para Al Gore y los científicos del IPCC, y la Cumbre de Bali para ver si actualizaban los acuerdos de Kioto.


Al Gore, actual adalid de la lucha contra el cambio climático, tiene el dudoso honor de haber sido el que forzase en Kioto a rebajar la reducción de emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) a la atmósfera. La UE pedía el 15%, pero EEUU la bajó hasta el 5,2%. Después hicieron algo peor: destruyeron el acuerdo. La mayoría insistió en que se hiciese en sus respectivos países. EEUU, con Gore a la cabeza, planteó que los países ricos pudiesen comprar las reducciones a otras naciones. Cuando este acuerdo se aprobó, se creó un enorme mercado, el mercado de los bonos de carbono (ETS), que en realidad es un mercado de reducciones falsas.

El ETS funciona sobre la base de asignar cuotas a las empresas. Si una empresa no gasta su cuota, puede vender ese sobrante a las empresas que sí rebasaron el cupo que les fue asignado. Por su dinamismo, el mercado de bonos de carbono se está convirtiendo en uno de los espacios de especulación más grandes del mundo. Por eso no sorprende que la Asociación Internacional de Transacciones de Emisiones, el lobby principal de los especuladores en el mercado mundial de bonos de carbono, haya sido uno de los organismos con mayor presencia en la Cumbre de Bali.


Se han intercambiado bonos de carbono por 30.000 millones de dólares en el ETS. Pero el sistema de mercado de bonos de carbono ha sido un fracaso para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero: entre 2001 y 2004 las emisiones de GEI en Europa crecieron un 3% y en 2006 el aumento fue de 1,5%.


Por otro lado, aprovechando el miedo que se está empezando a generar entre la población, surgen proyectos como el de echar partículas de hierro en las Islas Canarias para disparar el florecimiento del fitoplancton y de ese modo absorber más CO2 de la atmósfera y otras similares. Es decir empresas dedicadas a proyectos de geoingeniería tratan de sacar tajada de la situación. Cualquier experimento para alterar la estructura de los océanos o de la atmósfera puede provocar algo peor de lo que se trata de corregir.


El último informe del IPCC representa un avance respecto de la indefinición anterior, pero parte de una premisa falsa. En él se responsabiliza a la emisión de gases producida por la infraestructura técnica que hay en el planeta y acusa a la actividad humana en general de todos los males, sin atacar el fondo del problema: el sistema capitalista.


El capitalismo, con tal de producir ganancias para una minoría de parásitos, no tiene problema en contaminar lo que sea. El efecto lógico de la explotación de los trabajadores por los capitalistas es la destrucción del medio ambiente. El sistema capitalista tiene su lógica en producir al costo que sea y destruyendo lo que sea, seres humanos o el mismo planeta. Por lo tanto, es imposible que las multinacionales capitalistas, que disfrutan de los beneficios de esta expoliación, se decidan a cambiar drásticamente la situación.


Se viene debatiendo ampliamente sobre este problema y existe un consenso científico que el clima global se está viendo alterado de manera importante agudizándose desde el siglo pasado, como consecuencia del incremento de concentraciones de gases de efecto invernadero, tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos.


Uno de los impactos que el uso de combustibles fósiles ha producido sobre el medio ambiente terrestre ha sido el aumento de la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera. La cantidad de CO2 atmosférico había permanecido estable, aparentemente durante siglos, pero desde 1750 se ha incrementado en un 30% aproximadamente. Lo significativo de este cambio es que puede provocar un aumento de la temperatura de la Tierra a través del proceso conocido como efecto invernadero. El dióxido de carbono atmosférico tiende a impedir que la radiación de onda larga escape al espacio exterior; dado que se produce más calor y puede escapar menos, la temperatura global de la Tierra aumenta

Se estima que los patrones de precipitación global, con lluvias ácidas y otras distorsiones atmosféricas, también se ven alterados como respuesta a lo anterior. Existe un cierto acuerdo general sobre estas conclusiones, pero hay una incertidumbre con relación a las magnitudes y las tasas de estos cambios a escalas regionales y mundiales.


Asociada también al uso de combustibles fósiles, la acidificación se debe a la emisión de dióxido de azufre y óxidos de nitrógeno por las centrales térmicas y por los escapes de los vehículos a motor. Estos productos interactúan con la luz del Sol, la humedad y los oxidantes produciendo ácido sulfúrico y nítrico, que son transportados por la circulación atmosférica y caen a tierra, arrastrados por la lluvia y la nieve en la llamada lluvia ácida, o en forma de depósitos secos, partículas y gases atmosféricos.


Los expertos afirman que se están produciendo importantes alternaciones en los ecosistemas globales asociados a estos potenciales cambios que irán en aumento si no se toman medidas adecuadas que bajo el capitalismo especulador es difícil de encontrar ya que los ecologistas advierten en trabajos científicos realizados que los rangos de especies arbóreas, podrán variar significativamente como resultados del cambio climático global que se está operando ya por lo que las medidas debieran estar siendo aplicadas de forma científica y globalmente planificada en beneficio de la humanidad y no de unos cientos de multinacionales privadas que no se pueden poner de acuerdo para un plan debido a su sistema de beneficio privado y competencia feroz.


Si analizamos la situación del planeta a partir de 1970, por coincidir con éste el primer año en que se declaró el “Día de la Tierra”, se han perdido desde entonces 300 millones de zonas de árboles, los desiertos se han extendido en más de 220 millones de hectáreas, miles de animales y plantas se han extinguido y el planeta se deteriora vertiginosamente. Cada año se emiten a la atmósfera más de 50.000 millones de toneladas de gases contaminantes. La erosión del suelo se está acelerando en todos los continentes y está degradando unos 2.000 millones de hectáreas de tierra de cultivo y de pastoreo, lo que representa una seria amenaza para el abastecimiento global de víveres. Cada año la erosión de los suelos y otras formas de degradación de las tierras provocan una pérdida de entre 5 y 7 millones de hectáreas de tierras cultivables. En el Tercer Mundo, la creciente necesidad de alimentos y leña han tenido como resultado la deforestación y cultivo de laderas con mucha pendiente, lo que ha producido una severa erosión de las mismas.


Para complicar aún más el problema, hay que tener en cuenta la pérdida de tierras de cultivo de primera calidad debido a la industria, los pantanos, la expansión de las ciudades y las carreteras. La erosión del suelo y la pérdida de las tierras de cultivo y los bosques reducen además la capacidad de conservación de la humedad de los suelos y añade sedimentos a las corrientes de agua, los lagos y los embalses. El planeta Tierra está experimentando también un progresivo descenso en la calidad y disponibilidad del agua. En el año 2000, en torno a 508 millones de personas vivían en 31 países afectados por escasez de agua y, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 1.100 millones de personas carecían de acceso a agua no contaminada. En muchas regiones, las reservas de agua están contaminadas con productos químicos tóxicos y nitratos. Las enfermedades transmitidas por el agua afectan a un tercio de la humanidad y matan a 10 millones de personas al año. Después de nueve años, la situación se sigue agravando lo que indica que el capitalismo no puede dar respuesta a las calamidades que su propio sistema produce. Cerca de 3.000 millones de personas tienen dificultades para alimentarse dignamente y más de 1.500 millones sufren enfermedades y hambrunas terribles.


Es cierto que existen controversias e incertidumbres con respecto a las implicaciones del cambio climático global y las respuestas de los ecosistemas, pero la tendencia global es que se puede traducir el proceso en un desequilibrio económico cada vez más pronunciado, siendo de vital importancia en países que dependen fundamentalmente de recursos naturales que son explotados vorazmente por la especulación capitalista sin control alguno.


Lo que resulta más grave es el impacto directo sobre los seres humanos, que puede tener consecuencias como la expansión de enfermedades infecciones tropicales y de otra índole, puede afectar en los incrementos de las inundaciones de terrenos costeros arrasando ciudades enteras, tormentas más virulentas e intensas que pueden provocar la extinción de incontables especies de animales y plantas, así como fracasos de cultivos en zonas vulnerables, incrementos de las sequías, avances de zonas desérticas y demás catástrofes medio ambientales que producirán hambrunas y mortandad terribles para la humanidad.

En las décadas de 1970 y 1980, los científicos empezaron a descubrir que la actividad descontrolada del sistema caótico capitalista estaba teniendo un impacto negativo sobre la capa de ozono, una región de la atmósfera que protege al planeta de los dañinos rayos ultravioleta. Si no existiera esa capa gaseosa, que se encuentra a unos 40 km de altitud sobre el nivel del mar, la vida sería imposible sobre nuestro planeta. Los estudios mostraron que la capa de ozono estaba siendo afectada por el uso creciente de clorofluorocarbonos (CFC, compuestos de flúor), que se emplean en refrigeración, aire acondicionado, disolventes de limpieza, materiales de empaquetado y aerosoles. El cloro, un producto químico secundario de los CFC ataca al ozono, que está formado por tres átomos de oxígeno, arrebatándole uno de ellos para formar monóxido de cloro. Éste reacciona a continuación con átomos de oxígeno para formar moléculas de oxígeno, liberando moléculas de cloro que descomponen más moléculas de ozono. El adelgazamiento de la capa de ozono expone a la vida terrestre a un exceso de radiación ultravioleta, que puede producir cáncer de piel y cataratas, reducir la respuesta del sistema inmunitario, interferir en el proceso de fotosíntesis de las plantas y afectar al crecimiento del fitoplancton oceánico.

El uso extensivo de pesticidas sintéticos derivados de los hidrocarburos clorados en el control de plagas, introducidos por las multinacionales sin un control exhaustivo comprobado para analizar el comportamiento en la salud de la humanidad, ha tenido efectos colaterales desastrosos para el medio ambiente y para la salud de los seres humanos, en particular para los jornaleros y campesinos que trabajan en los invernaderos. Estos pesticidas organoclorados son muy persistentes y resistentes a la degradación biológica. Muy poco solubles en agua, se adhieren a los tejidos de las plantas y se acumulan en los suelos, el sustrato del fondo de las corrientes de agua y los estanques, y la atmósfera. Una vez volatilizados, los pesticidas se distribuyen por todo el mundo, contaminando áreas silvestres a gran distancia de las regiones agrícolas, e incluso en las zonas ártica y antártica.


Aunque estos productos químicos sintéticos no existen en la naturaleza, penetran en la cadena alimentaria o directamente en los pulmones de los campesinos. Los pesticidas son ingeridos por los herbívoros o penetran directamente a través de la piel de organismos acuáticos como los peces y diversos invertebrados. El pesticida se concentra aún más al pasar de los herbívoros a los carnívoros. Alcanza elevadas concentraciones en los tejidos de los animales que ocupan los eslabones más altos de la cadena alimentaria, como el halcón peregrino, el águila y el quebrantahuesos. Los hidrocarburos clorados interfieren en el metabolismo del calcio de las aves, produciendo un adelgazamiento de las cáscaras de los huevos y el consiguiente fracaso reproductivo. Como resultado de ello, algunas grandes aves depredadoras y piscívoras se encuentran al borde de la extinción



Todas esos estudios y conclusiones son conocidos por todos los gobiernos del mundo y ha llevado incluso a tomar algunas medidas expresadas en numerosos estudios y conferencias cumbres, como el tan manoseada e incumplido Protocolo de Kyoto que ha fracasado rotundamente y ahora se han reunido de nuevo en Copenhague con el objetivo de firmar un nuevo tratado que recuerde lo acordado en Kyoto en 1997, con un estruendoso fracaso aún mayor.


Un equipo de economistas dirigidos por Nicholas Stern ha calculado a cuánto ascendería la factura de colaboración en materia climática, estimándolo en 50.000 millones de dólares al año, que tendrían que gastar los estados industrializados para contribuir a consolidar los pasos dados por los en vías de desarrollo, pero hacer esa aportación, es inviable bajo el sistema capitalista del lucro privado, como hemos comprobado en la vergonzosa puja a la baja de las grandes potencias, que han barajado solamente cantidades de entre 8 y 10.000 millones de dólares, lo cual es absolutamente insuficiente...

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30 de diciembre de 2009

SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS PROBLEMAS MEDIO AMBIENTALES DE LA CONTAMINACIÓN(PARTE II).

En un informe presentado ante la ONU sobre el cambio climático en el año 2007, que fue elaborado por un amplio equipo de 2.500 científicos de 130 países del planeta, llegaban a la conclusión contundente que para el año 2030 la temperatura media aumentará entre 1,8º y 4º. Eso provocará la desaparición de los glaciares árticos y disminuirán gravemente los antárticos con los efectos, entre otros de elevar el nivel de los mares entre 28 y 43 centímetros. Se producirán muchas más inundaciones y zonas amplias de la Tierra se volverán inhabitables. Habrá olas de calor mayores que las del 2003 que dejó a miles de muertos y proliferarán las catástrofes promovidas por tormentas tropicales. El agua se evaporará mucho más rápido, con lo que bajará el caudal de los ríos provocando que la energía producida sea bastante menor, problema que intensificará la crisis energética.


Es motivo de gran preocupación el calentamiento global del planeta debido a los efectos perniciosos sobre la salud humana y la economía. Para el 83 % de los ciudadanos españoles el cambio climático es un problema “muy serio” y sólo el 2 % considera que se ha exagerado, según una encuesta reciente. Los informes indican que muchas especies se verán forzadas a emigrar de su hábitat natural o se extinguirán debido a las condiciones cambiantes. Conforme el clima se haga más cálido, la evaporación se incrementará, lo que causará un aumento de las precipitaciones lluviosas y se acelerará la erosión.

Muchos de los ecosistemas más preciosos de la Tierra están sufriendo daños que amenazan de forma importante su integridad. La selva tropical disminuye constantemente su extensión al ser talada y quemada, sin la aplicación de planes de repoblación forestal. Los bosques templados se encuentran enfermos en grandes áreas de todo el mundo. Muchos suelos están en peligro de desertización por la excesiva erosión y su mal uso. Estas y otras realidades de nuestro planeta son fenómenos lo suficientemente serios y graves como para alertar a la sociedad humana a que nos organicemos y luchemos para exigir que se pongan los medios necesarios para frenar el deterioro.

Algunos científicos liberales atribuyen, de manera clara y tajante, el calentamiento global a lo que ellos denominan, de forma ambigua, “acción del hombre”, por ejemplo, dicen que la degradación del medio ambiente es culpa de nuestro desaforado consumismo, que cada uno de nosotros consume demasiado, que es necesario reducir el consumo para proteger el medio ambiente. Ese método de análisis está impregnado de la ideología de la clase dominante, pues responsabiliza a los individuos y redime al sistema capitalista. Cierto es que el consumo de los individuos es un problema relativo, pero el consumo del sistema capitalista, del militarismo, del despilfarro de los recursos, de la lógica de la acumulación capitalista y el atesoramiento de bienes cada vez en menos manos es un problema absolutamente mayor.


En realidad, la destrucción del medio ambiente es la consecuencia de las políticas antisociales y contaminantes de la clase burguesa dominante que con el actual modo de producción causan graves emisiones de gases de las industrias, del automóvil, medios de transporte en general, sistemas de refrigeración, es decir, efectos de la dinámica impuesta a la sociedad por parte de un puñado de monopolios internacionales, que están fuera del control democrático de las poblaciones afectadas, por lo que, aún siendo posible el reducir de inmediato la emisión de gases, el efecto acumulativo de los últimos decenios ha llegado a ser tan grave que apenas se producirá un alivio visible en la situación. Por lo que, en lugar de pregonar la auto-limitación individual, es necesario llamar a la organización para luchar contra el sistema y construir un mundo mejor.


La atmósfera que rodea a la Tierra es una capa relativamente fina de unos 100 kilómetros de espesor compuesta de nitrógeno (78%), oxígeno (20,9%), y argón (0,90 %). Esos tres gases forman casi todo el aire que respiramos, más del 99,95 %. El 0,05% de gases restantes son de gran importancia para la vida en la Tierra y entre ellos están los gases de efecto invernadero. El planeta Tierra acumula vida en una estrecha capa de tierra, agua y aire, y de ello depende la existencia de todos los organismos vivos. Controla la cantidad de O2 y CO2 en la atmósfera, su temperatura, la cantidad de agua y su ciclo, etc. Si se produce un desequilibrio en estas cantidades, toda la vida podría desaparecer.


El Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) de la ONU advirtió que nos enfrentamos en el siglo XXI a los mayores desafíos de toda la historia. Si no se adoptan medidas urgentes, se producirá un incremento tal de las temperaturas, que dejarán a millones de personas en la hambruna y desaparecerán más del 30% de las especies. El informe final indica que los efectos del calentamiento de la Tierra serán abruptos o irreversibles y lo que hagamos en los próximos dos o tres años determinará nuestro futuro. Los informes publicados por el IPCC establecen que “España padecerá un incremento de las lluvias torrenciales, más olas de calor, un aumento de la salinidad del mar y nevadas penos copiosas”.


El nivel de CO2 actual en la atmósfera es ya de 380 partes por millón, principalmente por quema de hidrocarburos. Estados Unidos de Norteamérica, con menos del 5 % de la población mundial emite el 25 % del dióxido de carbono. Se calcula que existe un umbral (de temperatura, o de contenido de CO2 en la atmósfera) más allá del cual nada de lo que hagamos podrá evitar que la Tierra llegue irreversiblemente a un nuevo estado de calentamiento. Aunque dejáramos de inmediato de agredir a la Tierra, tardaría más de mil años en recuperarse. Extraemos energía cientos de veces más rápido de lo que la Tierra puede reponerla en forma natural. En su búsqueda de rentabilidad a corto plazo, los capitalistas han sacrificado la estabilidad a largo plazo...

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29 de diciembre de 2009

CAMBIO CLIMÁTICO: Ecología y Medio Ambiente. (Parte I)

El debate abierto sobre el cambio climático y los efectos nocivos de la acción devastadora de la contaminación, cuyas consecuencias se han convertido en un peligro para el género humano, ponen en evidencia la situación tan grave a la que el sistema capitalista está abocando a la Humanidad. Esta cuestión tiene como causa fundamental el control de la economía mundial por parte de un puñado de grandes monopolios, que bajo el prisma del lucro privado del sistema capitalista, anteponen los intereses de una minoría de archimillonarios a las vidas de los trabajadores y de la especie humana en general. Esto demuestra que existen dos contradicciones insalvables bajo este agónico sistema imperialista, como son, la propiedad privada de los medios de producción y las fronteras nacionales que impiden el desarrollo armonioso de las fuerzas productivas.

El empeoramiento de las condiciones de vida de la población mundial es patente, sobre todo, en las poblaciones más empobrecidas por la rapiña del capitalismo, profundizadas por la actual recesión que lanza a la pobreza y al hambre a millones de seres humanos, con una situación de degradación del medio natural, con la contaminación de los mares y ríos que afectan a los recursos hidrográficos, la amenaza nuclear, las emisiones descontroladas de CO2, la deforestación y destrucción consciente de bosques, unido a la utilización constante de pesticidas y contaminantes en la producción agrícola, están llevando a la humanidad al borde de su desaparición como especie y al padecimiento de hambrunas terribles.


El motor de la actividad económica capitalista, que es la lucha por el máximo beneficio para unos pocos en detrimento de la mayoría de la población se ha convertido ya en una amenaza muy peligrosa contra la salud de la humanidad y contra la propia naturaleza. Accidentes nucleares y otras catástrofes ecológicas ponen de manifiesto que la naturaleza del capitalismo es cada vez más un peligro para los habitantes del planeta Tierra. Por tanto, para los partidos obreros y demás fuerzas de izquierdas, la integración de las problemáticas medioambientales, así como a las que conciernen a la soberanía alimentaria y a la autosuficiencia productiva encaminadas a atender las necesidades alimenticias de los habitantes del planeta, resulta una prioridad cada vez más urgente e imprescindible, vistas las tendencias que el Capitalismo está desarrollando en esta recesión en la que ha quedado anclado.


Contrariamente a lo que se nos quiso hacer creer, cuando nos decían que los avances de la ciencia y de las nuevas tecnologías iban a servir para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos, verborrea y propaganda capitalista, que solamente los analistas marxistas cuestionaban, vemos en estos momentos actuales que no ha sido tal como la burguesía anunciaba, sino que ha servido, como siempre bajo el capitalismo, para aumentar y concentrar escandalosamente el lucro privado y los beneficios de unos cientos de grandes monopolios que se consideran los amos del capitalismo mundial.


La banca privada y unos cientos de multinacionales concentran en sus manos la dirección de la economía, y las vidas de la mayoría de la humanidad. En un polo nos encontramos con que el 2% de la población del planeta posee una riqueza equivalente al 50% de toda la riqueza mundial. En el otro polo nos encontramos un océano de pobreza con cerca de 1.500 millones de parados y alrededor de otros 3.000 millones de seres humanos que malviven con rentas en torno a los dos dólares diarios...

(Continuará.../...)


Parte II)SOBRE EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LOS PROBLEMAS MEDIO AMBIENTALES DE LA CONTAMINACIÓN.

24 de diciembre de 2009

CRISTIANISMO ¿ES POSIBLE LA PAZ SIN RESPETO Y SIN JUSTICIA?

La Cristiandad celebra estas fiestas con gran ardor consumista y cada vez menos fe en la religión que profesa. Nos bombardean insistentemente con la propaganda para animarnos al consumo como forma desesperada para intentar cebar el pistón de los mecanismos del sistema de producción, para ver si la locomotora se pone en marcha. Eso no tiene nada que ver con el cristianismo y sí mucho con una superstición infantilista ciega. La mayoría de las personas no quieren saber lo que ES el cristianismo ni tampoco lo que no ES. Existe una “alienación mental colectiva” de la que la mayoría de la sociedad está contagiada. Igualmente existe una mezcla grosera de los mensajes de PAZ, de deseos de un mundo mejor, de una forma metafísica, pero la realidad es que la Paz, sin Respeto al ser humano, a los pueblos, a los Derechos Civiles y al planeta Tierra, es decir, sin Justicia para la humanidad es una tarea arduo difícil. A continuación ofrecemos un fragmento de una crítica de libro elaborada por J.Rosich sobre la obra “Origenes y Fundamentos del Cristianismo”, ( autor Kart Kausty), que todo ciudadano debería conocer.


“El texto adentra al lector en el mundo Antiguo pero de un modo completamente opuesto a la monotonía y superficialidad dominante en los manuales académicos sobre historia de Roma. Antes de explicar el origen y la evolución del movimiento cristiano el libro hace un profundo repaso sobre las bases sociales y económicas del Imperio Romano. Al tratar la sociedad romana de un modo vivo, con sus contradicciones, en su origen y en su decadencia, inevitablemente el lector encontrará paralalelismos sorprendentes con la actual situación del capitalismo y en particular del imperialismo estadounidense.


Es interesante como Kautsky señala que, mucho antes de que las contradicciones económicas hicieran insostenible el sistema de dominación esclavista, el ambiente de decadencia y desmoralización había arraigado profundamente en la clase dominante, afectando a sus decisiones y comportamiento. En su conjunto esta obra es una profunda aplicación del materialismo histórico. Algunos pasajes incluso evocan la idea de la revolución permanente.


Antigüedad, cristianismo y lucha de clases.-

El libro sumerge el lector a la Antigüedad y también a la lucha de clases. Al final de la República la sociedad romana presenta "inmensas oposiciones sociales, muchos odios de clase y mucha lucha de clases, insurrecciones y guerras civiles, un deseo ilimitado de una vida diferente y mejor, así como la abolición del orden social existente". Ésta fue la atmósfera en la que se generó el cristianismo, el mayor movimiento de los oprimidos de la historia de la humanidad.


El cristianismo, en sus orígenes, era un movimiento comunista y predicaba un odio salvaje contra el rico. Es interesante remarcar, a modo de ejemplo, el evangelio de Lucas en el que el rico va el infierno y el pobre al seno de Abraham, "no porque el primero sea un pecador y el último un justo (...). El rico es condenado por la simple razón de que es rico". Kautsky hace numerosas e interesantísimas citas de textos cristianos en este sentido. En algunos de ellos Cristo aparece como una figura bastante alejada del personaje sumiso siempre dispuesto a ofrecer la otra mejilla: "Fuego vine a traer a la tierra: ¡y qué quiero, si ya está encendido! (...) ¿Pensáis que he venido a la tierra a dar paz? No; sino disensión (...) No he venido a traer paz, sino espadas". Sin comentarios.


El libro establece un punto de inflexión en el amplio movimiento de lucha contra la opresión romana: la destrucción de Jerusalén, el foco de resistencia más activo, en el año 69 d.C. Los dos siglos anteriores fueron de grandes y crecientes esperanzas en la revolución, mientras el Estado romano, inestable y desgarrado por conflictos internos, parecía que iba a derrumbarse en cualquier momento. La destrucción de Jerusalén destruyó también las expectativas de cambios profundos y abrió un periodo de estabilización del Imperio Romano, hechos que tuvieron un efecto en la comunidad cristiana. El cristianismo fue perdiendo su carácter rebelde hasta convertirse en una religión que predicaba la resignación y la creencia en un mundo mejor... en los cielos.


Dice Kautsky: "...sería difícil encontrar alguna otra religión tan rica en contradicciones y en suposiciones irrazonables como la cristiana porque difícilmente otra religión surgió de elementos tan asombrosamente diferentes: el cristianismo fue transmitido por el judaísmo a los romanos; por los proletarios a los gobernante del mundo; por una organización comunista a una organización formada para la explotación de todas las clases".


Efectivamente, la religión cristiana acabó siendo un instrumento en manos de los opresores. Es muy interesante la descripción detallada que hace el libro del proceso interno de degeneración del movimiento cristiano, donde el control de las finanzas y de un aparato cada vez más desarrollado acaba en manos de una casta privilegiada y totalmente divorciada de los principios que dieron origen al movimiento.
Como ya es conocido, Kautsky también acabó traicionando al marxismo y al movimiento obrero de la forma más vergonzosa. Lenin y Trotsky se emplearon a fondo en rebatir sus sofisticadas y perniciosas manipulaciones. Eso no quita para nada el valor del libro.


El cristianismo debe su grandeza al poderoso impulso de las masas oprimidas contra la división de la sociedad entre ricos y pobres, pero se desarrolló en una fase de la humanidad en la que no había condiciones materiales para el igualitarismo. El movimiento fue usurpado por la clase dominante, que hasta hoy utiliza la religión como un modo de castrar y hacer inocuas las aspiraciones de las masas de un mundo mejor. Queremos un mundo mejor en la tierra, no en los cielos. Este texto es imprescindible para elevar la crítica a la religión al nivel que merece.


(Este libro puede ser adquirido en la Editorial “Fundación de Estudios Socialistas Federico Engels”).
Información en: fundacion@federicoengels.org

22 de diciembre de 2009

¡¡DIMISIÓN DEL PRESIDENTE DE LA CEOE¡¡. No al cierre patronal de AIR COMET.

Los sindicatos, la izquierda en general y la clase trabajadora se están cuestionando la continuidad del Presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferran, de continuar al frente de la Patronal, al saltar la noticia que su aerolínea AIR COMET está al borde de la quiebra, habiendo sido expedientada por Caja Madrid, por una deuda de 25 millones de euros. Ha decretado cierre patronal, dejando a los asalariados en la calle de forma ilegal.


Diputados del PSOE han comentado esta situación, siendo uno de los más criticos el compañero Juan Antonio Barrio de Penagos, Coordinador Federal de la corriente “Izquierda Socialista”, que justamente ha tachado de “impresentable” que Diaz Ferrán siga siendo el Presidente de la Confederación de Empresarios, porque a juicio del Diputado “el patrón de los patronos” debería ser “mínimamente representativo” de los empresarios, y cumplir fielmente con sus trabajadores.


En estos casos se demuestra la falta de democracia que existe en las organizaciones empresariales que permiten tener un representante, que lleva meses con un conflicto colectivo, que no paga a sus trabajadores puntualmente, que debe cuotas a la Seguridad Social y que está provocando problemas, en vez de resolverlos. Apoyamos la propuesta del compañero Barrio de Penagos que ha apuntado que el presidente Daz Ferrán debería plantearse presentar su dimisión en firme.


También otros diputados, como el socialista Juan Barranco, que preside la Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso, han declarado que “la muy delicada” situación por la que atraviesan las compañías del Presidente de la CEOE, le debería al menos hacer reconsiderar su idoneidad para seguir de líder de la Patronal, recalcando que si no lo hace, son “los empresarios que lo eligieron los que deberían ahora decidir su continuidad al frente de la patronal porque desde que Diaz Ferran puso recientemente su cargo a disposición de la CEOE, su situación ha variado y es mucho más grave, allá ellos con su responsabilidad”, acotó, y añadió también “lamentar mucho más la coyuntura de los trabajadores, a los que deseó al menos que puedan cobrar lo que se les adeuda”


Ante la gravísima situación creada, reproducimos una carta que nos ha llegado sobre el conflicto en la que textualmente se informa que “los trabajadores de Air-Comet Barajas han permanecido concentrados en las instalaciones de la T4 esperando una comunicación de la empresa ante los impagos prometidos para hoy, 21 de diciembre, de dos de las nóminas adeudadas en los últimos meses por parte de la empresa propiedad del presidente de la patronal española. Si no recibían dicho pago, el comité unitario de trabajadores y la plantilla estaban decididos a iniciar un paro indefinido y las acciones de presión y movilización que fuesen necesarias”.


“Alrededor de las 19:00 horas, un portavoz de la dirección ha comunicado a los trabajadores y al comité el cierre de la empresa, aludiendo a un embargo de aviones por parte de juzgados británicos, y alegando además que desde ese momento la plantilla debe dirigirse a Aviación Civil".


"Inmediatamente, la plantilla ha decidido ir a manifestarse a la T1 del aeropuerto de Barajas. Díaz Ferranz pretende concluir el conflicto de Air-Comet con un cierre patronal, tras meses de estar jugando con la vida de cientos de familias, lo que sería un expediente no declarado de extinción total de la relación laboral del conjunto de la plantilla. Pretende que seamos los trabajadores quienes nos hagamos cargo de sus deudas con la plantilla, con la Seguridad Social y de las indemnizaciones a miles de usuarios que su empresa ha dejado en la estacada”.
“Este hecho debería bastar para no seguir reconociendo a Díaz Ferranz como interlocutor válido en el ámbito de las relaciones laborales. Se hace un llamamiento a la solidaridad con la plantilla de Air-Comet y a difundir esta información lo más ampliamente posible”.


Nos solidarizamos con los trabajadores afectados y apoyamos a nuestra Coordinadora Federal en la petición de Dimisión del Presidente de la CEOE, Don Gerardo Diaz Ferrán, a la vez que pedimos al Gobierno que tome las medidas oportunas, para garantizar los puestos de trabajo, evitar el cierre patronal de la empresa Air-Comet decretando su urgente nacionalización y que sea gestionada con apoyo estatal por los trabajadores de la plantilla y los sindicatos de clase más representativos.

AREA DE COMUNICACIÓN Y FORMACIÓN. .
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A


is-psoe.malaga@terra.es

21 de diciembre de 2009

BOLIVIA: Victoria masiva de Evo, un voto por el socialismo.

Evo Morales y el partido Movimiento Al Socialismo (MAS) consiguió una sonora victoria en las elecciones del 6 de diciembre en Bolivia. Las multitudes en la capital La Paz recibieron el discurso de victoria de Morales con gritos de: "socialismo, socialismo".


Los resultados oficiales muestran el alcance de la victoria: más del 64 por ciento (2,9 millones) votaron a Evo Morales y la participación fue del 94 por ciento. El MAS ganó en 6 departamentos (La Paz 80 por ciento; Oruro 79 por ciento; Potosí 78 por ciento; Cochabamba 68 por ciento; Chuquisaca 56 por ciento y Tarija un 51 por ciento). En el feudo obrero de El Alto, el epicentro de los movimientos revolucionarios de 2003 y 2005, el 87 por ciento votó a Evo Morales. Es importante observar que Tarija forma parte de las provincias de la Media Luna (Creciente Oriental), donde la oposición reaccionaria fue capaz de movilizar un apoyo de masas en los últimos años. La oposición de derechas, encabezada por el odiado anterior alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes, consiguió ganar en Santa Cruz (52 por ciento frente al 40 por ciento del MAS), y los departamentos poco poblacos de Pando (51 por ciento frente al 44 por ciento del MAS) y Beni (53 por ciento frente al 37 por ciento del MAS).


Incluso en el reaccionario Santa Cruz, el MAS ganó en 9 de las 15 provincias y aunque la oposición ganó en la capital quedó rodeada de votos sólidos al MAS en las zonas obreras de las afueras del centro de la ciudad. La campaña oficial que aquí realizaron los activistas del MAS fue muy impopular, se basó en un "llamamiento a la clase media" diluyendo el mensaje e incluso llegando a formar alianzas con antiguos miembros de la reaccionaria UJC, que habían organizado las bandas fascistas que participaron en la intentona golpista contra Morales en septiembre de 2008. Esta política demostró ser un error y el voto al MAS (que se mantuvo sólido en los barrios obreros) en la capital cayó.


El voto a Morales casi dobló el número de votos conseguidos en 2005 cuando fue elegido por primera vez presidente (con un 53 por ciento y 1,5 millones de votos). En aquel momento había 3,6 millones de votantes registrados, pero ahora la cifra ha alcanzando 5,1 millones. Cientos de miles de personas, principalmente pobres urbanos y rurales, que en el pasado no se molestaban si quiera en registrarse para votar, se han incorporado a la lucha política. Este es el resultado del ciclo de lucha que ha sacudido Bolivia desde el inicio del siglo, del que la elección de Evo Morales en 2005 sólo fue la expresión electoral.


Las esperanzas y aspiraciones de las masas de trabajadores y campesinos en Bolivia se expresaron en el voto masivo a Evo Morales, cuya campaña se basó en la idea de conseguir una mayoría de dos tercios parlamentaria para poder avanzar hacia el socialismo. Ramón Loayza, antiguo portavoz del grupo del MAS en la Asamblea Constituyente y líder de izquierdas campesino, escindido del MAS, criticó al gobierno desde la izquierda. Esperaba conseguir los votos de aquellos que pensaban que Morales no había ido demasiado rápido en su programa de transformación social. Pero al formar una alianza con sectores de pequeños empresarios de Santa Cruz, ya no quedó claro si sus críticas eran desde la izquierda o desde la derecha. Consiguió un 0.33 por ciento de los votos. Evidentemente, las masas bolivianas consideran que al MAS como la expresión política de su lucha por el cambio.


Morales fue muy claro cuando habló a sus seguidores en la noche electoral. Dijo que la victoria significaba: "ahora tenemos una enorme responsabilidad con Bolivia y con su género humano, profundizar y acelerar el proceso de cambio para proclamar el socialismo". Uno de sus primeros movimientos fue el inicio del proceso de expropiación de la hacienda de Branko Marinkovik, el rico terrateniente de Santa Cruz que estuvo detrás de la intentona golpista del año pasado. Sin embargo, otros en el gobierno y en el MAS ya han dicho ¡que es el momento de reconciliarse con la oposición!


Evo Morales estará bajo la presión intensa de los campesinos y trabajadores organizados que han garantizado su creciente victoria, para que haga frente a todos los problemas fundamentales: reforma agraria, empleos, nacionalización de los recursos naturales, sanidad y educación. Eso sólo se puede hacer a través de la nacionalización de los principales monopolios (de propiedad nacional o extranjera), los bancos y la expropiación de la tierra, así la economía podrá estar bajo el control de los trabajadores para planificarla en beneficio de la mayoría de los bolivianos, y no para las 50 familias que han dominado durante décadas el país.


Como vimos en Honduras (y en la propia Bolivia) la oligarquía no vacilará en recurrir a medios ilegales y violentos para defender su dominio económico y político. Cualquier intento de atender a la población mientras se deja intacto el poder de la oligarquía está condenado al fracaso. Si Evo Morales procede de una manera decisiva a aplastar a la oligarquía tendrá el pleno apoyo del movimiento de masas de trabajadores y campesinos, que representan a la aplastante mayoría de la población.

Jorge Martín.