22 de marzo de 2017

EL PP Y SU CORRUPCIÓN PRESAGIAN LA REBELIÓN.

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Respondiendo a los ataques de la clase dominante la clase trabajadora empieza su lenta recuperación ante la pérdida de poder adquisitivo y la caída de la masa salarial global que ha descendido abruptamente. Se trabajan más horas extras y existe un aumento de los puestos de trabajo pero precarios y mal pagados. Hemos asistido en los últimos años de gobierno del PP a una recuperación importante de los beneficios empresariales que se lo han repartido unos cuantos cientos de burgueses, que se han dedicado al saqueo de las arcas públicas y a la evasión fiscal, descargando el costo de la crisis y de las estafas sobre las espaldas del contribuyente, sea clase asalariada, sean clases medias.  El capitalismo no puede combatir la corrupción porque la corrupción es el propio capitalismo.

Debido a la ofensiva política del PP para salvar a banqueros corruptos y multinacionales, podemos caracterizar a este periodo como de semi-reacción, por las políticas regresivas y reaccionarias aplicadas, pero la situación de la lucha ha empezado a cambiar. Se ha abierto un nuevo escenario de perspectivas de cambios que se vislumbra ya de manera palpable. No es el producto de unos deseos utópicos, como dicen algunos, sino que coinciden con el análisis de los estrategas más inteligentes del capital, que frecuentemente llegan a conclusiones en las que afirman que las crisis van a ser cada vez más profundas, debido a las contradicciones insalvables del capitalismo.  La desigualdad entre ricos y pobres se ha profundizado, en lo que se ha dado en llamar eufemísticamente “dialéctica Norte-Sur” y que esconde la realidad de lucha por los beneficios entre países ricos contra países pobres, entre las masas hambrientas del mundo y un puñado de multinacionales. Hemos entrado de lleno en la fase del imperialismo de rapiña internacional.

El hundimiento de las condiciones de vida de la mayoría de la población con el empobrecimiento de amplios sectores de las capas medias, la agobiante situación del paro crónico que afecta mayormente a la juventud, la precariedad escandalosa, la lacra de los desahucios, la explotación y la pobreza, están espoleando la lucha de clases y se acelera el proceso molecular de toma de conciencia de las masas que podría traducirse en cambios bruscos y repentinos y rebeliones espontáneas.  En sus inicios, esta rebelión social está alcanzando une envergadura impresionante, con el triunfo de los Estibadores, la Huelga de la Enseñanza, las movilizaciones por la Sanidad pública, que recuerdan los inicios de las grandes movilizaciones de los últimos años del franquismo y la conquista de la democracia, lo que explica que el régimen político del 78 y el modelo bipartidista ya ha llegado a su fin. Las instituciones burgueses, atascadas en el lodazal de la corrupción sufren un gran desgaste y deslegitimación que contamina incluso a la monarquía.  Los efectos de la indignación de las masas ya se han expresado en su primera fase con la irrupción de una nueva formación como Unidos Podemos surgida  a la izquierda de la socialdemocracia.  Estos terremotos que algunos no han notado y a otros pone de los nervios, ha tenido una clara expresión política, pues ha trastocado profundamente el panorama político, canalizando gran parte de los deseos de cambio expresados por las masas, pero todavía insuficientes: La debilidad de Rajoy es manifiesta pues ha permitido en menos de una semana derrotar al PP en el Parlamento varias veces: La de los Estibadores, la del rechazo a su Ley Mordaza y la de investigación sobre la financiación ilegal del partido, lo que aviva el fantasma del adelanto electoral.


La situación internacional, con el triunfo de Trump y la pugna entre los 4 bloques imperialistas es cada vez más crítica, y podría arrastrar al sistema a una recaída de la recesión. Cuando ocurra eso se destruirá de nuevo el mito cíclico que se ha dado en llamar modelo de la “globalización”, que fue una ola expansiva permanente donde existía un aumento constante y automático de los niveles de vida de los trabajadores pues ese modelo colapsará de nuevo. El rosario de promesas incumplidas por parte de del PP y el resto de las burguesías europeas y demás países,  ha resultado un fracaso.   De nuevo la clase obrera se verá obligada a afrontar la cruda realidad de la crisis pasando a la acción, luchando por la supervivencia y por recuperar el poder de compra de los salarios y los puestos de trabajo, que se verán de nuevo amenazados. No es una cuestión de mala voluntad de los capitalistas, a los que no les interesan estos problemas, sino que es un producto de la crisis orgánica de un sistema que se basa en la explotación del trabajador, acumulando riquezas en un polo y empobreciendo a la mayoría cuando la crisis golpea de lleno, viniéndose abajo las tasas de ganancias empresariales y derrumbándose las bolsas como un castillo de naipes.

En esa vorágine viciosa de capitalismo mafioso, de economía de casino, de “globalización salvaje” tan explosivamente combatida y contestada por cientos de miles de personas en las calle, vemos las burbujas financieras que  estallan en mil pedazos, arrastrando a la miseria a miles de pequeños ahorradores que ven la estafa colosal a la que han sido sometidos por la avaricia del modelo económico imperante dominado por unas cuantas multinacionales a las que,  para mantener su tasa de beneficios,  no les importa destruir miles de puestos de trabajo y arruinar a la clase obrera y las clases medias.


Esta es la barbarie a la que está arrastrando este podrido sistema a la humanidad, con millones de niños sin comida, el auge de la trata de blancas, la explotación infantil, el incremento del consumo de drogas y de la delincuencia, paro masivo en muchísimos países, las oleadas de inmigrantes buscando ese paraíso que les muestran los programas de televisión y que luego se dan de bruces con la cruda realidad de la explotación clandestina, viviendo en las calles, sin trabajo o trabajando de sol a sol sin los derechos laborales mínimos, por un salario de miseria, sin derecho a vivienda digna y sin que el sistema les reconozca el derecho a ser persona, pues los “sin papeles” no existen para el Estado.

Todos estos problemas y el cambio de ciclo nos indican que se ha iniciado un repunte en el incremento de las luchas del movimiento obrero, que empieza a reclamar su parte de las ganancias obtenidas. Con la débil postura de las direcciones sindicales, debido a la táctica errónea y desmovilizadora del pacto por el pacto, sin presionar desde la base, y por tanto sin arrancar conquistas para la clase obrera, ésta ha dejado notar en este reflujo su sentimiento de impotencia, escepticismo y apatía que ha estado bastante generalizado en el último período, pero que ahora está empezando a cambiar dialécticamente.

Antes de que se consolide la recuperación de la crisis que dura ya cerca de diez años, entramos en un nuevo cambio de tendencia económica, con negros nubarrones cerniéndose sobre todo en las guerras interminables de Siria y toda esa zona, con la reanudación de la carrera de armamento empezada por Trump, presagian o casi confirman una ralentización del crecimiento económico o una nueva recesión económica, que  obligará a los empresarios, debido a la caída de su tasa de ganancias, a profundizar en los ataques a las condiciones de vida y de trabajo de las masas, lo que provocaría un repunte del paro y la conflictividad social.



Esta situación, más tarde o más temprano, va a provocar un cambio en la psicología del movimiento obrero, que podría espolear un incremento de la lucha en el terreno sindical, pasando de la apatía y de la dejadez a la actividad sindical e incluso política  Los dirigentes sindicales, si no actúan con inteligencia y les coge desprevenidos, se verán en un compromiso, obligándoles la situación a girar a la izquierda, o serán sobrepasados por los acontecimientos. Si en un momento dado no sirven para satisfacer las necesidades reivindicativas que exigirán los trabajadores, serían sustituidos por otros más a la izquierda. Se podría dar el caso de indisciplina sindical, con el fortalecimiento de las incipientes corrientes críticas que están surgiendo cada vez con más fuerza en el seno de los sindicatos y partidos obreros.



Estamos viviendo el período de transición desde una recuperación económica débil en toda Europa, a una nueva recesión que se avecina a pasos agigantados. El aumento de las horas perdidas por huelgas es un barómetro que expresa la elevación de la presión social y refleja el incremento de la confrontación de clase: obreros y patronos se ponen frente a frente. Normalmente la toma de conciencia camina por detrás de las llamadas condiciones objetivas, de la realidad, excepto cuando se producen situaciones anómalas, de fuertes luchas y convulsiones sociales. Entonces se puede producir un salto cualitativo, y la conciencia se pone al nivel de las condiciones objetivas. El factor subjetivo y el factor objetivo se igualan a un mismo nivel; entonces la lucha de clases se hace irresistible para cualquier sistema, que recurre a la represión, que en vez de aplacar las luchas, las espolea y despierta a la acción a nuevas capas de luchadores.


La actual percepción de los trabajadores de que los empresarios están ganando mucho dinero con la incipiente recuperación, mientras  que los asalariados  se tienen que apretar una y mil veces el cinturón, podría ser explosiva, si se sigue tensando la cuerda que se podría romper y cualquier medida de recorte salarial o ataques a las condiciones laborales, o medida abusiva que les pretendan aplicar a un cierto sector, podría hacer  saltar la chispa de un potente conflicto de la lucha sindical.

La clase obrera podría entrar en un período de agitación similar al de 1976/77 pero a un nivel superior, con más experiencias, más fortaleza, más libertad, más organización y más necesidades, pues los trabajadores siguen empobreciéndose cada vez más y las condiciones de vida son infames en capas importantes.  La perspectiva, por primera vez en la historia, de una recesión mundial sincronizada en los cuatro grandes polos del capitalismo (China, Rusia, Europa y Estados Unidos) hará que se profundice la crisis económica, política y social. En países intermedios como España, que tienen una gran vulnerabilidad financiera debido a su atraso histórico, en situación de recesión,  los capitales pueden  acelerar de nuevo la evasión de capitales a refugios más seguros, con efectos devastadores en la economía real muy endeudada.

El liberalismo se  está confirmando como realmente inviable y los gobiernos intentarían el proteccionismo que el reaccionario Trump ha comenzado. Esto podría desarrollar una espiral de tendencias nacionalistas que reivindicaran la autarquía lo que sería, como ir de Málaga a Malagón.  La clase obrera buscará una vez y otra tomar el control de la situación, empujando a sus direcciones hacia la izquierda, exigiendo un gobierno de la izquierda que favorezca los intereses de los trabajadores derrotando al PP estrepitosamente en las próximas elecciones.


El movimiento obrero resurgirá con fuerza. Las luchas de la Transición serán pálidos reflejos de lo que acontecerá. Este proceso quizás no se completará en unos meses, lo mismo puede tardar algunos años, o puede producirse en un momento dado, pues, como decía Engels, “hay épocas históricas en las que parece no ocurrir nada en 20 años, y otras en las que parece que ocurre todo en 20 días”. Una vez más, desmintiendo a todos los agoreros que han venido pregonando el fin de la historia y la desaparición de la clase obrera como clase en sí y clase para sí, enterrándola sobre el papel una y otra vez, de acuerdo con sus deseos, pero prematuramente,  el espíritu de lucha y sacrificio de las masas resurgirá de sus cenizas como el ave Fénix, y todos esos oportunistas, trepas, acólitos serviles y corruptos del gran capital y politicastros ignorantes,  se verán sorprendidos. Se asustarán de lo que la clase obrera puede realizar cuando se pone en movimiento, si encuentra una dirección honrada y correcta que esté a la altura de las circunstancias. Y los responsables será la clase dominante, y su caterva de acólitos, y solamente ellos, por su corrupción, sus injusticias y sus abusos de poder. 



La clase obrera intentará una y otra vez transformar la situación y luchará una y mil veces en la búsqueda del camino que necesita recorrer para construir una nueva sociedad de personas realmente iguales, libres y solidarias.  Una nueva sociedad que termine de una vez con la explotación del hombre por el hombre y con las desigualdades, hambrunas, guerras y agresiones ecológicas continuas que están destruyendo la naturaleza y condenan a la miseria a la abrumadora mayoría de la humanidad, en el nombre de la “globalización” y el “libre mercado”. 


Una nueva sociedad que termine de una vez con las lacras generadas por este injusto sistema de reparto que se llama capitalismo e instaure un sistema de democracia obrera y socialista, donde se gobierne a favor de los trabajadores, que somos la inmensa mayoría de la sociedad, implantándose una verdadera “democracia económica, social, cultural y política”, la democracia de los trabajadores, para que acabe la prehistoria de la humanidad y empiece realmente la verdadera Historia, donde la inteligencia, la economía, la robótica y las nuevas tecnologías aplicadas a los medios de producción estén al servicio de la Humanidad, y no de unos cientos de familias muy poderosas que no han sido elegidas por nadie, lo que es totalmente antidemocrático.


Es preciso continuar luchando por esa nueva sociedad de personas “libres, justas, iguales, honradas e inteligentes” basada en una economía socializada y planificada, una nueva sociedad por la que un puñado de trabajadores comenzaron a organizarse para luchar contra las injusticias y debe seguir siendo la aspiración natural de cualquiera que se considere digno de pertenecer al género humano y que honestamente quiera avanzar hacia la superación de esta sociedad de clases mediante la constitución de un “Estado Socialista y Federal”(*), que integre todas las nacionalidades, regiones y pueblos,  decidido de forma democrática, para avanzar hacia una  Federación Socialista Europea que culmine en una Confederación Socialista Mundial. Otro mundo es posible, pero luchando por el SOCIALISMO.

ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

(*)  Si quieres recibir los textos de la Conferencia de Izquierda Socialista de Andalucía, celebrada en Sevilla el pasado 4-3-17, solicítalos a la dirección de abajo, poniendo en asunto las palabras: “Memoria Conferencia: 

ispsoeandalucia.malaga@gmail.com 

20 de marzo de 2017

CRISIS CAPITALISTAS.


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 “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecerán nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua” (1) 

Todos los periodos de auge y depresión del sistema capitalista muestran rasgos comunes y aspectos diferentes. No obstante, cuando abordamos el análisis de la crisis del capitalismo nos interesa conocer cuáles son sus causas esenciales, su mecánica interna, teniendo en cuenta además que Marx no dejo acabado en ningún trabajo una sistematización teórica de las crisis. Este hecho reconocible no impide entender sin embargo, que toda la obra de Marx esta recorrida por la idea de que las crisis son inseparables del modo de producción capitalista.

Para los teóricos de la economía burguesa hinchados por el método del empirismo y su formación filosófica positivista, el proceso de producción y acumulación capitalista es ilimitado. Su concepción del desarrollo histórico descarta que el capitalismo sea una formación social transitoria. Como siempre ocurre, cualquier clase dominante de una sociedad basada en la opresión de clase considera su posición en el desarrollo de la civilización humana como el último escalón del progreso. Ocurrió con los patricios en la sociedad esclavista, ocurrió con la nobleza en la sociedad de la servidumbre feudal y, como no podía ser menos, ocurre con la burguesía en la sociedad capitalista. Esta forma de razonar es un reflejo de las condiciones de existencia de estos señores pues, tal como Marx afirmó, "en última instancia el ser social determina la conciencia".

En general todas las escuelas de la economía política burguesa consideran que cuando la crisis estalla, tan sólo se necesita encontrar aquellos factores con los que lograr el restablecimiento  del equilibrio entre la producción y la demanda, para resolver el problema. En otras palabras, los teóricos burgueses consideran resoluble el fenómeno de las crisis, que representan como accidentes puntuales en un proceso de ascenso continuado de producción y creación de civilización.

Para la economía marxista, que se basa en el materialismo dialéctico, el punto de partida para abordar el problema de las crisis capitalistas es justamente el contrario. El sistema capitalista tiene un carácter transitorio, no es eterno, como ninguna formación socioeconómica ni modo de producción lo es. Por esa razón es necesario establecer las relaciones que existen entre el desarrollo del capitalismo con sus crisis, que aparecen cíclicamente y son consustanciales a él, y los propios límites objetivos del capitalismo.

La anarquía de la producción capitalista.
Marx, en El Capital, demostró las leyes que explican el funcionamiento de la producción, la distribución y el consumo de mercancías y que caracterizan el sistema capitalista. Para Marx el motor del sistema capitalista es la lucha por el máximo beneficio, lo que supone una diferencia fundamental con otros modos de producción anterior. Además lejos del cuadro idílico que los economistas burgueses pretenden transmitir sobre el funcionamiento lógico y ordenado del capitalismo, Marx señaló su carácter anárquico. La producción capitalista no esta fundamentada en ningún plan económico, sino en las fuerzas ciegas del mercado, y este hecho es lo que hace que la acumulación capitalista siempre choque contra límites.

Si consideramos los países avanzados durante los últimos veinte años, el crecimiento económico y la aplicación de nuevas tecnologías de la información crearon las condiciones para que los "teóricos" de la burguesía desarrollaran "nuevos paradigmas" económicos. El ciclo virtuoso de la nueva economíaparecía no tener fin. Las acciones se disparaban, las empresas de Internet crecían sin freno, las industrias tecnológicas especialmente las ligadas con las telecomunicaciones y la telefonía móvil conseguían beneficios históricos, la bolsa rompía todos los límites, y el consumo había encontrado un nuevo Eldorado. Todos los hechos aparentemente desmentían la teoría marxista de la crisis de sobreproducción, y sin embargo, para mal de la burguesía y sus abogados en el mundo culto y refinado del pensamiento económico, ésta llegó y afectó al corazón del Imperio, a los EEUU. Actualmente la crisis de sobreproducción y sus efectos recesivos, afectan al conjunto de la economía mundial. EEUU, América Latina, Japón, África, están inmersos de lleno en la recesión, incluso Europa esta viviendo los primeros coletazos de la caída económica.

Los marxistas situamos las causas de las crisis capitalistas en el propio corazón del sistema, en la contradicción derivada del carácter social que la producción adquiere bajo el capitalismo y el carácter individual de la apropiación. Bajo el capitalismo el desarrollo de las fuerzas productivas y la división internacional del trabajo ha transformado completamente el carácter de la producción. Ésta se realiza como producción en masa, donde la participación de millones de trabajadores es imprescindible para asegurar el funcionamiento cotidiano del sistema.

Como resultado lógico de la concurrencia capitalista, entre los dueños de capital se desata una feroz competencia por conseguir una tasa de beneficios mayor, hecho que tendrá implicaciones muy serias en el funcionamiento general del sistema. Normalmente los capitales afluirán a aquellas ramas de la producción que ofrecen más margen de ganancia, aunque ello implique un elevado desembolso de capital fijo. Es lo que ha ocurrido en la segunda mitad de los años 90 en EEUU, donde las inversiones en tecnología de la información (ordenadores, chips, redes, telefonía móvil) han crecido extraordinariamente hasta alcanzar en ese periodo el 80% de la inversión de capital total en EEUU. Mientras las ventas compensen el desembolso de la inversión, ésta será rentable pues los beneficios están asegurados. Sin embargo, en un momento dado, estas inversiones que lógicamente se transforman en bienes de consumo, llegan a un límite. Muchos capitalistas han invertido sus capitales en estos sectores punta con el objetivo de conseguir beneficios rápidos y mayores que en otras ramas de la producción, pero al final se produce una sobre-inversión de capital, es decir las inversiones no se amortizan tan rápidamente e incluso no compensan porque el mercado esta saturado de mercancías. Ésta es actualmente la situación con los ordenadores y toda la industria de telecomunicaciones. La consecuencia de esta sobre-inversión constante en bienes de capital con el objetivo de obtener más beneficios, consecuencia lógica de la producción capitalista, es la sobreproducción y la sobrecapacidad productiva instalada. En definitiva existe demasiada abundancia de todo, abundancia que el mercado no puede absorber. A partir de ese momento comienza la espiral de caída en la tasa de beneficios, desinversiones, despidos masivos, cierre de fábricas, en definitiva destrucción de fuerzas productivas. Como Marx señaló, las crisis son la prueba de la rebelión de las fuerzas productivas contra la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad capitalista.

La crisis de sobreproducción.
Marx afirmó invariablemente que las crisis periódicas de sobreproducción son el reflejo de los límites del proceso de acumulación y que las razones de estos límites no hay que buscarlas en causas externas al proceso productivo, ni en factores parciales, sino que forman parte inseparable de la dinámica interna de la producción capitalista y la materialización de la plusvalía.

El capitalismo tomado como sistema socioeconómico está condenado. Al igual que los modos de producción que le precedieron, el choque entre el avance de las fuerzas productivas y la camisa de fuerza de las relaciones de propiedad y el estado nacional provocan crisis tras crisis, creando las condiciones materiales para su derrumbe. Sin embargo Marx negó que el capitalismo muriese de muerte natural, pues la clase dominante buscaría salidas a la crisis orgánica de su sistema aunque eso supusiese aplastar a los trabajadores físicamente y poner a la civilización al borde de la destrucción. Los abogados del capital pronto olvidan que en el siglo pasado dos guerras mundiales y regímenes monstruosos como el de Hitler, Mussolini o Franco fueron la respuesta del capital a la amenaza de la revolución mientras en el mundo, y especialmente en el continente europeo, la sangre inocente de millones de trabajadores y jóvenes se vertía para mantener a flote el sistema.

En realidad, la violencia y la destrucción son signos genéticos de esta sociedad; por eso el capitalismo no es reformable. La crisis del capitalismo y el avance de las fuerzas productivas han creado condiciones maduras para la transformación de la sociedad y el desarrollo de otro modo de producción superior, basado en la socialización de los medios de producción y la planificación democrática de la economía. No obstante, para alcanzar esa situación, como Marx y los grandes teóricos del marxismo no se cansaron de señalar, es necesario el derrocamiento revolucionario de la burguesía y, para ello, la acción consciente de la clase obrera es imprescindible. Es decir: el factor subjetivo, la existencia de una dirección revolucionaria de las masas oprimidas, es una condición indispensable para liquidar el orden capitalista.

La polémica de las crisis en la izquierda marxista.
Si el análisis anterior siempre ha sido el punto de partida de los marxistas revolucionarios, la cuestión de las crisis y su casuística ha provocado polémicas intensas en el seno del movimiento marxista.

Rosa Luxemburgo, que dedicó una parte muy importante de su producción teórica al análisis de las crisis y su metodología, mantuvo una ardua discusión al respecto con Lenin y Trotsky y otros dirigentes del Partido Bolchevique. En su obra La acumulación del capital, Rosa Luxemburgo se interroga sobre la dinámica interna de las crisis de sobreproducción. Para ella el factor que explicaba la resolución de estas crisis era el hecho de que el capitalismo no existía de forma pura, es decir: la sociedad capitalista dividida en asalariados y dueños de medios de producción coexistía con otras formas económicas no capitalistas que eran dominantes en las colonias y todavía sobrevivían en aquellos países donde el capitalismo estaba ampliamente desarrollado. De estas zonas y países provenía la demanda necesaria para resolver las dificultades que se presentaban a la acumulación, pero al mismo tiempo creaban las condiciones para la crisis del sistema y su colapso.

"De este modo, mediante el intercambio con sociedades y países no capitalistas", escribía Rosa Luxemburgo, "el capitalismo va extendiéndose más y más, acumulando capitales a costa suya, al mismo tiempo que los corroe y los desplaza para suplantarlos. Pero cuantos más países capitalistas se lanzan a esta caza de zonas de acumulación y cuanto más van escaseando las zonas no capitalistas susceptibles de ser conquistadas por los movimientos de expansión del capital, más aguda y rabiosa se hace la concurrencia entre los capitales, transformando esta cruzada de expansión en la escena mundial en toda una cadena de catástrofes económicas y políticas, crisis mundiales, guerras y revoluciones.

"De este modo el capital va preparando su bancarrota por dos caminos. De una parte, porque al expansionarse a costa de todas las formas no capitalistas de producción, camina hacia el momento en que toda la Humanidad se compondrá exclusivamente de capitalistas y obreros, haciendo imposible, por tanto, toda nueva expansión y, como consecuencia de ello, toda acumulación. De esta manera, en la medida en que esta tendencia se impone, el capitalismo va agudizando los antagonismos de clase y la anarquía política y económica internacional en tales términos que mucho antes que se llegue a las últimas consecuencias del desarrollo económico, es decir, mucho antes de que se imponga en el mundo el régimen absoluto y uniforme de la producción capitalista, sobrevendrá la rebelión del proletariado internacional, que acabara necesariamente con el régimen capitalista" (Rosa Luxemburgo, La acumulación de capital, Editorial Grijalbo, México 1966, página 380).

La rebelión del proletariado mundial se produjo con las convulsiones de la I Guerra Mundial, donde las contradicciones inter-imperialistas, la lucha encarnizada por los mercados y el reparto colonial jugaron el papel decisivo. Sin embargo, en esta interpretación de las crisis y sus causas, Rosa Luxemburgo comete varios errores.

En primer lugar, la concurrencia de los capitales en el mercado mundial, y más específicamente en los países coloniales, no se debe a la imposibilidad de realizar la plusvalía en las metrópolis imperialistas, sino a la búsqueda de tasas de ganancias más elevadas. En segundo lugar, el capitalismo se desarrolla, tal como Marx explicó en El Manifiesto Comunista, integrando al conjunto del planeta en un único mercado mundial mediante la producción y comercialización de mercancías. Es falso que, en la medida en que la humanidad se va polarizando entre asalariados y capitalistas, el proceso de acumulación se vea totalmente imposibilitado, como la experiencia ha demostrado; del mismo modo que es falsa la idea de que el final del reparto colonial y el desarrollo de las formas de producción capitalistas como dominantes en estos países hacen imposible toda nueva expansión. Una crítica razonada de las posiciones de Rosa Luxemburgo, así como una formulación mucho más sólida y convincente de las causas de las crisis, la encontraremos en los trabajos económicos de Lenin y Trotsky, especialmente en El imperialismo, fase superior del capitalismo, así como en los polémicos textos que sobre esta materia escribió Trotsky en los años veinte y que abordaremos en próximos artículos.

Las causas motrices de la crisis.
La lucha por las colonias sigue siendo una parte de la política del capitalismo imperialista. Por completamente que sea dividido el mundo, el proceso nunca termina, sino que coloca una y otra vez en el orden del día la cuestión de la nueva división del mundo de acuerdo con las nuevas relaciones entre las fuerzas imperialistas.

La curva de desarrollo económico tiende, a través de todas sus oscilaciones hacia abajo, y no hacia arriba. Sin embargo, ¿quiere decir esto que el fin de la burguesía llegará automática y mecánicamente? De ningún modo. La burguesía es una clase viva que ha retoñado sobre determinadas bases económico–productivas. Esta clase no es un producto pasivo del desenvolvimiento económico, sino una fuerza histórica, activa y enérgica. Esta clase ha sobrevivido, o sea que se ha convertido en el más terrible freno de la evolución histórica, lo cual no quiere decir que esta clase esté dispuesta a cometer un suicidio histórico ni que se disponga a decir: "Habiendo reconocido la teoría científica de que yo soy reaccionaria, abandono la escena." Evidentemente ¡esto es imposible! Por otra parte no es suficiente que el Partido Comunista reconozca a la clase burguesa como condenada y casi suprimida para considerar segura la victoria del proletariado. No. ¡Todavía hay que vencer y tirar abajo la burguesía! (León Trotsky, Una escuela de estrategia revolucionaria
Ediciones del Siglo, Buenos Aires 1973)

En el artículo anterior señalábamos las polémicas que se desarrollaron en el movimiento marxista a la hora de caracterizar las causas motrices de las crisis. Como explicábamos, la lucha por el mercado colonial juega un papel de primer orden en la exacerbación de las contradicciones inter-imperialistas pero afirmar, como hacía Rosa Luxemburgo, que el fin del reparto colonial traería la imposibilidad de materializar la plusvalía y supondría el muro contra el que chocaría la acumulación, representaba un esquematización equivocada de la teoría económica del marxismo. En cualquier caso la valía de las aportaciones de esta gran revolucionaria radicaba en el estímulo que proyectaba sobre el debate teórico en la izquierda marxista, tan rico en aquellos tiempos y que fue extirpado policialmente por el estalinismo.

Lenin dedicó una gran atención a estos problemas. Su libro El desarrollo del capitalismo en Rusia fue una gran aportación a la polémica que durante mucho tiempo desarrollaron los marxistas rusos contra los populistas, los cuales negaban la posibilidad del desarrollo del capitalismo en Rusia a causa de la estructura semi-feudal de la propiedad agraria, el peso de la economía campesina en el conjunto de Rusia y la pauperización de las masas campesinas. En un famoso artículo titulado Sobre la caracterización del romanticismo económico, Lenin contesta el punto de vista de los populistas rusos y aborda otras relacionadas con las crisis: "Cuando los populistas afirman que el mercado extranjero es la salida a la ‘dificultad’ con que tropieza el capitalismo para la realización del producto, no hacen más que encubrir con esta frase el triste hecho de que el ‘mercado extranjero’ es la salida a la ‘dificultad’ con que ellos tropiezan para no comprender la teoría." (...) "No sólo los productos que existen bajo la forma de medios de consumo, sino también aquellos que existen bajo la forma de medios de producción, todos ellos se realizan siempre entre ‘dificultades’, a través de constantes oscilaciones, cada vez más fuertes a medida que se desarrolla el capitalismo, entre una furiosa concurrencia que obliga a todo empresario a aspirar a una extensión ilimitada de la producción, rebasando las fronteras del propio estado y lanzándose en busca de nuevos mercados a países no absorbidos aún por el sistema de circulación capitalista de mercancías. Y así hemos llegado al problema de por qué el mercado extranjero es necesario para un país capitalista. No es, ni mucho menos, por que el producto no pueda realizarse en modo alguno dentro del orden capitalista. Pensar esto sería disparatado. El mercado externo es necesario porque la producción capitalista implica la tendencia a la extensión ilimitada, por oposición a todos los antiguos sistemas de producción, circunscritos a los límites de la aldea, de la heredad, de la tribu, del territorio o del estado. Mientras que en todos los antiguos sistemas económicos la producción se renovaba siempre del mismo modo y en la misma escala en que venía desarrollándose antes, bajo el régimen capitalista esta renovación es imposible y la extensión ilimitada, el perenne avance se convierte en ley de la producción".

Las teorías sub-consumistas.
En este mismo texto, Lenin critica las teorías sub-consumistas como una explicación de las crisis, ideas que los populistas tomaron de Sismondi: "El análisis científico de la acumulación vino a minar todos los argumentos de esta teoría, demostrando que es precisamente en los periodos que preceden a las crisis cuando aumenta el consumo de los obreros; que el consumo insuficiente (con el que se pretende explicar la crisis) ha existido bajo los más diversos sistemas económicos, mientras que las crisis son características de un sistema solamente, del capitalismo. Esta teoría explica las crisis mediante otra contradicción, a saber, la contradicción entre el carácter social de la producción (socializada por el capitalismo), y el carácter privado individual de la apropiación. (...) La primera teoría las explica [las crisis] partiendo de la contradicción existente entre la producción y el consumo de la clase obrera; la segunda se basa en la contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la apropiación. La primera encuentra, pues, las raíces del fenómeno fuera de la producción (...) la segunda busca estas raíces precisamente en las condiciones de la producción. (...) ¿Pero es que la segunda teoría niega la existencia de una contradicción entre la producción y el consumo, la existencia de un déficit de consumo? Evidentemente no. Reconoce plenamente este hecho pero le asigna el lugar secundario que le corresponde, como un hecho que sólo se refiere a un sector de toda la producción capitalista." (…)

Fuente: Extractos capitulo VII de “Principios de Economía Marxista”.  Autor: J.I.Ramos. (Fundación Federico Engels).  

(1)   Karl Marx. Prefacio a la Contribución de la economía política.

17 de marzo de 2017

¿CÓMO FRENAR LA DERIVA SOCIO-LIBERAL DEL PSOE?

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Decenas de miles de militantes del PSOE desde el fatídico Comité Federal del 1-O, hemos venido exigiendo  “Primarias limpias y Congreso Extraordinario ya” insistiendo en el “No, es NO” a Rajoy, pero consideramos que la dirección actual de los miembros de la Gestora juegan con ventaja ya que han venido dilatando el tiempo del proceso de dotarnos de una nueva dirección que enfrenta a las distintas sensibilidades, lo cual les ha permitido tantear con una posición de privilegio la situación, controlando los censos, han tomado posiciones políticas muy cuestionadas por las bases y criticadas  por ilegítimas, aunque insisten que es por el bien del Partido, pero la realidad puede ser contraria a sus intenciones  porque,  tanto en la vida como en el universo, todo cambia dialécticamente más temprano o más tarde y se convierte en su contrario.

El modelo de partido que defiende la Gestora y los que les apoyan, como la mayoría de las baronías, incluida la compañera Susana Díaz, ha sido visto por muchos militantes y votantes socialistas como partidarios de profundizar la deriva a la derecha que el PSOE ha venido manteniendo demasiado tiempo,  y si ese modelo alcanzase el poder con el método, la ideología y el programa que están defendiendo que ha venido fracasando en toda Europa, (Ver esta semana con el fracaso de la socialdemocracia representada por el Partido del Trabajo(PvdA) de Holanda, que gobernó con la Derecha,  pierde 29 escaños, quedándose en 9 de los 38 que tenía),  que se aparta de las necesidades y el sentir de la clase trabajadora, habiendo evitado durante meses someterse al control democrático de las bases, como Estatutariamente era su obligación, podría conducir a la organización hacia la consolidación de unos métodos burocráticos que suplanten la verdadera democracia partidaria, que debe consistir en defender la máxima libertad para que se pueda ejercer por la militancia el control con el voto de las bases.

Si el proceso viene viciado de antemano, por la dilatación de las fechas que han sido a conveniencia y decisión de una parte, si continúan con ese deslizamiento podríamos ver a los próximos Comité Federales, si ganan los partidarios de la Gestora, que han venido tomando decisiones políticas que no les corresponden,  sustituyen ilegítimamente a la organización y,  finalmente, con el modelo personalista del culto a la personalidad impropio del socialismo,  podría deslizarse el poder a una persona que sustituiría al final las decisiones del C.F., eludiendo o escapando al control democrático de la militancia, con lo cual el problema puede ser cada vez más grave. Necesitamos más democracia para unificar y fortalecer el Partido y no menos. Porque confundiendo lo orgánico con lo institucional, como viene ocurriendo en demasiadas ocasiones, que son  deslizamientos muy peligrosos,  donde el poder democrático que debe ejercer el partido quedaría secuestrado por el caudillismo populista, desviándonos del camino al socialismo,  al entorpecer el control que sobre el cumplimiento del programa aprobado en los Congresos toda dirección tiene la obligación de rendir cuentas de su gestión, porque es así como mejor podremos evitar desviaciones, abusos y errores.

Izquierda Socialista, como el resto de la militancia del PSOE, ya  no puede mantener una posición neutral ante los candidatos que optan a la Secretaría General del PSOE, porque nuestra batalla tiene que ser ayudar al giro a la izquierda que necesita nuestro Partido, con el mismo derecho a como otras corrientes prefieren el continuismo y otras el giro hacia el liberalismo.  Así pues, como estamos ya en la pre-campaña electoral interna, tendremos que optar por apoyar al candidato que más se acerque a nuestras posiciones, aunque al final, el voto es individual y secreto.  

Conocemos ya a los tres candidatos que se disputarán la Secretaría General del PSOE.  El compañero Pedro Sánchez  se presenta como el candidato de la militancia para el giro a la izquierda; El compañero  Patxi López, que se presenta como “centrado y conciliador”,  que pasó del NO a la abstención, acostumbrado a gobernar con la derecha del PP, como había ocurrido en Euskadi.  Se postulará también  “presuntamente” el domingo 26, la compañera Susana Díaz, que es la candidata clara de la Gestora y el sector más moderado defensora del progresismo y partidaria de gobernar con el C’s, por tanto de las alianzas con los liberales y le empieza a hacer guiños al PP. 

Como aprobamos en la Resolución de Izquierda Socialista de Andalucía, en la Conferencia celebrada en Sevilla (párrafo 5 del apartado 2) decimos: “Compartimos las Plataformas de Militantes del “NO” a la gran coalición de gobierno, el “SI” a un gobierno de izquierdas y que la misión regeneradora de un proyecto socialista de izquierdas, no puede recaer sobre quienes, por su acción u omisiòn, han posibilitado el gobierno de la derecha corrupta del PP, faltando a la palabra dada, por lo que comprometemos nuestro trabajo y esfuerzo con aquellas compañeras y compañeros que han mantenido de forma sólida, aún a costa de ser sancionados, los principios y valores del socialismo democrático que construyó Pablo Iglesias Posse, que ante la convocatoria de Primarias para elegir a la persona que ocupe la Secretaría General, y ante las precandidaturas anunciadas, el proyecto que mejor representa los intereses de la mayoría social, las inquietudes de la militancia socialista, el que más se acerca a las posiciones defendidas por Izquierda Socialista, para construir un PSOE autónomo de los poderes fácticos, democrático, participativo en la toma de decisiones, de izquierdas e integrador de las diferentes sensibilidades, es el proyecto de Pedro Sánchez, a quién ofrecemos un apoyo firme y CRÍTICO para que el PSOE no sirva de muleta a las políticas burguesas y centre su esfuerzo en recuperar los derechos y libertades recortados por las políticas del Gobierno del PP”.

ÁREA DE COMUNICACIÓN.
IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE. A







15 de marzo de 2017

SEÑORÍAS E ILUSTRISIMOS LADRONES.

Existen variedades distintas de ladrones, míticos o reales, como atracadores, cuatreros, cacos, rateros, chorizos, carteristas, salteadores de caminos, chupópteros, sisadores, engañabobos, navajeros, estafadores, banqueros y capitalistas, catalogados según la clase de robo, estafa o hurto que comete cada ladrón. 

Bonni y Clide que vemos en el cine, es esa pareja de ladrones míticos que se dedicaban a asaltar bancos durante la Gran Depresión de los años 30 en Estados Unidos. La sociedad los idealizó comparándolos con Robin Hood, o con Diego Corriente, el bandido generoso, o el apodado el “El Tempranillo”, de nombre “José María, que a los ricos robaba y a los pobres socorría” y se convirtieron en leyenda después de morir. En el 2011 se estrenó una nueva película sobre la vida de los primeros, protagonizada por Kevin Zegers y Hilary Duff. Estos eran ladrones que caían simpáticos al pueblo porque en el fondo, se les aplica el refrán popular de: “el que roba a un ladrón tiene cien años de perdón”. 

Sin embargo, hay otros ladrones que les cae fatal a todo ciudadano honrado, como puede ser la cantidad de “imputados”, “presuntos”, “encausados”,o no tan presuntos como Rato, Blesa, Bárcena junto a otros cerca de 1.400 políticos más, condenados o no y demás personajes del mundo de las finanzas,  mezclados con dirigentes de clanes como los de la Gurtel, los Pujolistas y demás,  que están llevando a millones de ciudadanos a repudiar, con toda la razón, este modelo de “democracia burguesa, corrupta y degenerada”, donde los pobres rateros de poca monta se pudren en las cárceles, porque no tienen siquiera para pagarse un buen abogado y los “respetable señores” que roban descaradamente a los ciudadanos o utilizan al Estado para saquear las arcas de la Hacienda Pública, que dicen que somos todos, salen impunes o la Justicia tarda tanto en producirse que los casos se archivan por “estar prescrito”, pero ni se aplica la Ley de incautación, ni se les obliga a devolver todo lo robado a los condenados, por lo que la mayoría de esos desfalcos, lo soportamos la clase trabajadora y los sectores menos favorecidos que se hunden en la miseria.

Uno de los más grandes ladrones convicto y confeso, uno de los mayores estafadores que ha sido condenado, es Bernard Madoff, el magnate fundador de una de las firmas más importantes de Wall Street. El año 2008 el FBI lo acusó de cometer uno de los fraudes más grandes de la historia. En su gran estafa cayeron en la trampa grupos inversores, bancos, organizaciones humanitarias, la comunidad judía de Estados Unidos e incluso familias ilustres del Reino de las Españas. Un juez congeló sus activos y luego fue condenado. El fraude alcanzó la cifra colosal de 50.000 millones de dólares, lo que lo convirtió entonces en el mayor fraude llevado a cabo en la historia por un solo individuo y fue condenado a 150 años de prisión. Pero, ¿Alguien con sentido común puede creer que en esa colosal estafa intervino un solo individuo? ¿No detectaron nada sus banqueros, las empresas con las que se relacionaba, los amigos y colaboradores necesarios de la burguesía de las altas finanzas? 

En el Estado español tenemos casos de estafas y corrupciones a porrillo, cada día más generalizados, pero un caso similar y paradigmático es el encabezado por el “presunto estafador y presunto corrupto reincidente” llamado Blesa, que como el antiguo estafador y saqueador de bancos,  Ruiz Mateos, que primero quiso que el pueblo lo asimilara a “Diego Corriente”, haciéndonos creer que “daba de comer a muchas familias”, pero que en realidad nos han resultado como un “Madoff”, pero a la española, donde cunde la impunidad.  Casos recientes y verídidos como el del hijo político de del Jefe del Estado Español, acusado de “presunta corrupción” por desvíos de dineros que tendrían que haber sido utilizados en atenciones sociales, son un mal ejemplo que afectan a la Corona saliendo dañada y haciendo crecer el número de jóvenes que se vuelven antisistema y luchan por una República. 

Hay también otros casos públicos que afectan a partidos políticos como el PP, que está bajo la “presunta acusación de corrupción” por el Caso GÚRTEL, que dura ya demasiado tiempo y que parece que se reactiva de nuevo.  El juez que lleva el Caso Gürtel levantó el secreto del sumario poniendo a la disposición de los ciudadanos los 50.000 folios que se han acumulado. Se acusa a Bárcenas, que actuaba de tesorero del PP como uno de los máximos responsables, pues era el contacto de Correa en el PP. Bárcenas y otros quedan hundidos y Rajoy y su cúpula, tocados, pero AQUÍ NO DIMITE NADIE.  


Según el sumario del Juez Pedreira, Bárcenas recibió de Correa 1,35 millones de euros por los favores prestados. El patrimonio de Bárcenas se multiplicó por cerca de 4 en 5 años, pasando de 800.000 a 3.000.000 de euros. Hubo un derroche enorme y un despilfarro de los recursos públicos regalando trajes, relojes, corbatas, bolsos todo ello de gran lujo y excelente calidad para tapar bocas y agradecer favores.


Queda al descubierto una “supuesta” trama de financiación ilegal en el PP de Valencia. La empresa de Correa, Orange Market, ingresaba dinero negro a las cuentas del PP. Este partido pagó 6,3 millones de euros por Actos Electorales en dinero negro, que no pagaban impuesto a Hacienda. 


En Madrid queda acreditado que diversas Consejerías de la Presidenta Aguirre vulneraban todas las normas de contratación publica. Con ello se beneficiaba a empresas de Correa. Sobre 500 adjudicaciones están siendo investigadas. Los actos electorales del PP en Madrid eran pagados por Fundescam. 


En Galicia el PP emitió facturas falsas como justificantes de 5,9 millones de euros, a través de empresas de Correa, que cometieron fraudes a la Hacienda Pública. Este elemento se quedaba con un 2 % de la contratación pública de algunos ayuntamientos como Boadilla y Majadahonda. 


Esa trama corrupta, utilizando procedimientos de tipo mafioso, creó una lista de personalidades a las que mantenía callada a base de regalos, prebendas y comisiones. El sitio elegido para las reuniones de alto nivel era el Hotel Fénix de Madrid, donde hacían el reparto del botín. Según informe policial el 9 de mayo empresarios y excargos del Ayuntamiento de Boadilla se repartieron 288.485 euros que venían de comisiones irregulares. 


El dinero enviado a paraísos fiscales es todavía desconocido. Distintos cargos del PP implicados en el sumario utilizaban los paraísos fiscales para ocultar los fondos. Entre estos elementos aparecen Luis, Bárcenas, Arturo González y el que era euro-parlamentario Gerardo Galeote. El Alcalde Panero recibió 46.612 euros en sobornos. Ana Mato, la número tres del PP tuvo a su nombre un coche de la mujer de Correa.


En 50.000 folios de sumario la información contenida es demoledora, pero para muestra bastan esos botones; Don Mariano Rajoy, que quería para España un Gobierno como el de JAUME MATAS, no sabe si dimitir o convocar un congreso extraordinario para lavar la corrupción. El “presunto” delincuente Sr. Matas, que tenía como plazo hasta esta noche anterior para no entrar en la cárcel, ha abonado la fianza que el Juez le pedía. Con parte de lo robado, esos delincuentes de alto copete pagan su libertad. Es verdad lo que decía Pacheco sobre la Justicia. Lo que está ocurriendo no es normal. 


El Gobierno tiene que tomar medidas urgentes, incluso por Decreto Ley, para atajar esta situación que está pudriendo la situación y desprestigiando la democracia. Uno de los factores que nunca debe descuidar ningún proceso que verdaderamente quiera avanzar hacia el socialismo es la enfermedad de corrupción que padece el capitalismo, tan antigua como la lucha por el lucro privado.


La lucha contra esta afrenta al pueblo practicado a veces incluso con orgullo por los propios capitalistas, es como un arma gemela de la explotación, de la opresión y del engaño a los trabajadores, por ello, debe ser una tarea indispensable, luchar a fondo contra esta lacra, para la buena salud de todos los ciudadanos que se precien de ser incluso “defensor de una democracia sana”, pues de lo contrario, a la corta o a la larga se está convirtiendo en un cáncer que corroe las bases de este sistema de los capitales, que puede ser capitalizada por grupos de extrema derecha que reclamen un modelo ultra-reaccionario. 



Como demuestra la experiencia, este fenómeno de la corrupción capitalista se presenta en cualquier tipo de economía, sea en momentos de auges como de recesiones. La empresa privada siempre anda en torno a los políticos, para comprar sus favores, como estamos constatando, no solamente por su razón de ganar dinero, como empresarios que compiten entre ellos y cuyo fin es el lucro privado, sino, que se convierten en sanguijuelas que chupan de la teta del Estado, que vía presupuestos que pagamos todos, es utilizado a favor de los corruptos para su enriquecimiento y perversión. Pero, es preciso también perseguir, no solamente a los corruptos, sino, sobre todo, descubrir y desmantelar, poniéndoles a disposición de la justicia a los “Corruptores” que son la causa de la causa y cuya figura permanece casi siempre oculta entre las bambalinas de esta “farsa”. 


Los socialistas que combatimos al capitalismo como sistema comprendemos que este modus operando no es de la actualidad, aunque en momentos de recesión los efectos sean más visibles, por lo que, negamos la mayor, negamos que sean actos puntuales de tal o cual partido, cuando unos a otros se acusan de “y tú mas”, sino que está comprometido todo el sistema, incluyendo a la Banca y a los Imperialistas que controlan ingentes cantidades enormes de recursos procedentes de la corrupción, léase trata de blanca, tráfico de drogas o armamentos, juegos ilegales y demás mecanismos, cuyos métodos de obtención de beneficio es totalmente inherente al propio sistema para reproducirse e incrementar la acumulación de las grandes multinacionales que controlan desde los despachos de la Gran Banca Internacional. 


Evidentemente cualquier gobierno, teóricamente, tiene mecanismos estatales para controlar cualquier acto que perjudiquen a las distintas instancias del Estado, que junto a las pomposas declaraciones del más alto nivel, “de luchar denodadamente contra semejantes delitos y amenazas”, bajo la repetida frase de que llegaremos hasta el final, “caiga quién caiga”, la realidad práctica demuestra que son incapaces de sobrepasar ciertos límites impuestos por los Poderosos, por los Amos del cotarro, si no se rompe con el modelo financiero y se procede, recabando el apoyo de la clase, a nacionalizar la banca, los monopolios y los grandes medios de producción, poniéndolos al servicio del pueblo bajo una gestión auténticamente democrática, lo que sería el principio de una nueva sociedad socialista, planificada y humana. 


Pero mientras que llega ese momento, mientras que la clase trabajadora no se tome en sus manos ese gran acto de justicia de “Expropiar a los Expropiadores”, es imprescindible plantear algunos remedios para la lucha contra la corrupción, incluso exigir al gobierno que tome medidas de inmediato, dentro del marco actual, que sin duda está pidiendo la necesidad de ejercer un riguroso control, no solamente por parte de los mecanismos del Estado, aumentando el número de inspectores, incrementando las sanciones e incluso utilizando la requisa, la incautación, la expropiación de los bienes y recursos ilegítima e ilegalmente adquiridos, sino principalmente, incrementando mediante leyes audaces la intervención de los ciudadanos en los controles y en la lucha contra la especulación y la corrupción, principalmente en las empresas, dando a los trabajadores capacidad para fiscalizar las cuentas a través de los sindicatos de clases. Está pendiente, no solamente en la política, sino debido a la situación cotidiana que se nos presenta, tanto en los municipios, en las comunidades, en las empresas o en cualquier departamento, una verdadera política que evite este estado de cosas que cada vez repugna más a los votantes que les inclina irremisiblemente hacia la abstención, que perjudica a las izquierdas y beneficia a las derechas. 


Por consiguiente, lo que está fallando en el control natural que la “democracia” tendría que otorgar a las bases, en el tan manido y nunca cumplido estribillo de “gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo”, que nunca bajo el capitalismo se podrá realizar, es el propio mecanismo para que cualquier tipo de denuncia, de sospecha, de posibilidad de saqueo ilícito, tenga unos causes de “democracia obrera” que impida que esta “democracia burguesa” corrupta y degenerada pueda seguir abusando impunemente de la situación, arrastrando a los trabajadores a situaciones de paro, de desprotección y de bajada de los niveles de vida, por causa de la crisis capitalista cuyos responsables siguen sueltos y que no se cargue toda la crisis y toda la corrupción que ella comporta sobre las espaldas de la clase trabajadora. 


Existe también una falta de compromiso por parte de los agentes sociales, que han llevado una política equivocada de consensos y pactos, tapando a veces la realidad, por quedar bien con la patronal, y no han comprendido que no se puede gestionar la cuestión social, con el mismo modelo anterior. Es preciso cambiar de política, tanto en lo sindical como en lo económico, exigiendo más control democrático y uno de los remedios urgentes contra la corrupción es la transparencia y un imprescindible control obrero. 


El modelo sindical actual tiene que ser un sindicalismo de combate, de lucha, democrático y participativo. Por ello, nosotros seguimos luchando por la nacionalización de los recursos financieros, para concentrarlos en una Banca Estatal Única, bajo control democrático de toda la población, eliminar los secretos bancarios y empresariales para que la democracia entre en el interior de las empresas y que sea la clase mayoritaria, que es la clase trabajadora la que luche firmemente, con el concurso de los sindicatos, asociación de consumidores y demás fuerzas sociales de izquierdas, contra la corrupción y la mentira y por construir una nueva sociedad de ciudadanos “ libres, justos honrados e inteligentes”, como planteaba Pablo Iglesias que es imprescindible para avanzar hacia la superación del capitalismo y la construcción de una sociedad verdaderamente socialista. 


AREA DE COMUNICACIÓN. 

IZQUIERDA SOCIALISTA DE MÁLAGA-PSOE.A

13 de marzo de 2017

MEMORIA HISTÓRICA.


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Izquierda Socialista del PSOE debe enfatizar el compromiso profundo que l@s socialistas debemos protagonizar en todo lo relacionado con los aspectos de la Memoria Histórica Democrática, que conduzcan a restablecer la justicia, a descubrir la verdad y a rescatar del olvido y reparar la dignidad de todas las víctimas directas e indirectas
del fascismo franquista.

Debemos, para ello, establecer la obligación del Estado a la restitución de la identidad de todas esas víctimas, de la verdad de sus actividades en defensa de las instituciones democráticas de la Segunda República y de su divulgación mediante el sistema educativo público desde la educación primaria hasta la
enseñanza universitaria.

Esto sólo lo podrá proyectar hacia el futuro el PSOE en todos sus niveles de responsabilidad gubernamental a lo ancho de la geografía y a largo de la historia, si se apoya en su propia memoria histórica, que es la que le puede transmitir con claridad que el espíritu republicano fue siempre consustancial al socialismo, porque encontró en la Segunda República el marco idóneo para transformar España.

Aquel despliegue del socialismo fue destruido por los rebeldes sediciosos fascistas, cuya sombra se ha prolongado excesivamente y aún mantiene en la oscuridad sus falsedades históricas, sus juicios ilegales y sus asesinas ejecuciones.

No debemos permitir por más tiempo que la noche de la dictadura fascista prolongue su oscuridad sobre la Memoria Histórica, silenciada desde la Primera Transición Democrática.

Una actualizada recuperación de su propia Memoria Histórica debe servir al PSOE para protagonizar desde
la izquierda una necesaria y urgente Segunda Transición Democrática, en la que la recuperación de la Memoria Histórica Democrática de España pase a ser uno de sus principales objetivos.

IS-PSOE, desde el perfeccionamiento de la “Ley de Memoria de España” del último gobierno socialista español y la aprobación definitiva de “Ley de Memoria Democrática de Andalucía” del actual gobierno socialista andaluz, compromete su esfuerzo para promover y garantizar las siguientes medidas concretas:

1. Localización de restos, elaboración y permanente actualización de los “mapas de fosas”.

2. Creación de “Bancos de ADN”, que faciliten la identificación y exhumación de las víctimas.

3. Elaboración por provincia del Censo y del Diccionario Biográfico de sus víctimas.

4. Promoción y difusión de los necesarios trabajos locales de investigación, que conduzcan al conocimiento público de la verdad histórica frente a las falsedades propagadas y consolidadas como verdades durante la larga dictadura fascista.

5. Creación e inscripción inventarial de los Lugares y Senderos de Memoria Histórica Democrática.

6. Adquirir y preservar por la Administración Pública los documentos de Memoria Histórica Democrática, debiendo formar parte de su Patrimonio Documental y Biográfico para que pueda garantizarse el derecho a su acceso público.

7. Creación a nivel estatal y autonómico de los Consejos de Memoria Histórica Democrática como instrumentos de participación de las entidades y asociaciones de Memoria Histórica Democrática.

8. Prohibir y obligar a la eliminación de elementos contrarios a la Memoria Histórica Democrática, como son la exhibición pública de escudos, insignia, placas, nominaciones de calles y otras inscripciones adosadas a edificios públicos o situadas en la vía pública, que signifiquen exaltación o enaltecimiento individual o colectivo de la rebelión militar contra el sistema democrático de la Segunda República y posterior régimen dictatorial franquista, de sus dirigentes y de sus organizaciones.

9. Prohibir y anular igualmente los nombramientos (hijos predilectos o adoptivos), homenajes u otros reconocimientos individuales o colectivos de los dirigentes del fascismo franquista y de sus organizaciones.

10. Incluir en los currículos escolares del sistema educativo público todos los asuntos relacionados con la Memoria Histórica Democrática.


NOTA:
Para todas y todos los interesados en más información sobre esta cuestión, reseñamos la siguiente colección de libros que ponemos a vuestra disposición:

MEMORIA HISTÓRICA:
Cuatro nuevos volúmenes de la colección “Revolución Socialista y Guerra Civil (1931-1939).
En el marco de la amplia campaña que viene realizando en defensa de la Memoria Histórica, y como contribución al estudio de la revolución española de los años treinta, la Fundación Federico Engels publica cuatro libros que abordan en profundidad la historia de las principales organizaciones obreras de aquellos años, analizada desde la óptica del marxismo revolucionario.

Los nuevos volúmenes de la colección Revolución Socialista y Guerra Civil (1931-1939) son los siguientes:

Volumen II.
Los años decisivos.
Teoría y Práctica del Partido Comunista
,
de Juan Ignacio Ramos, 570 páginas.

Volumen III.
Balance de una ruptura.
Los SOCIALISTAS en el gobierno, en la guerra y la revolución
,
de Carlos Ramírez, 474 páginas.

Volumen IV.
La revolución inconclusa.
El movimiento ANARCOSINDICALISTA
,
de Víctor Taibo, 522 páginas.

Volumen V.
La izquierda comunista.
La ICE, el BOC y el POUM
,
de Bárbara Areal, 590 páginas.

Los cuatro trabajos recogen un amplio estudio de las posiciones políticas de estas organizaciones, sus disidencias internas, sus polémicas más relevantes y, especialmente, su intervención en las labores gubernamentales, en la guerra y la revolución social.

Además, todos los libros cuentan con un amplio apéndice documental, que compila textos esenciales: manifiestos, discursos, materiales de debates internos, y artículos de sus principales protagonistas, muchos de ellos dispersos y de muy difícil localización, que se presentan ahora de manera ordenada y accesible a todos los lectores.

 Entre otros, los libros tratan los siguientes aspectos:

 Los años decisivos. Teoría y práctica del Partido Comunista

· 
La revolución rusa y la formación de la Internacional Comunista.
· Los orígenes del comunismo español y el estalinismo.
· 
Los comunistas ante la proclamación de la Segunda República
· 
El PCE y las consignas democráticas.
· 
El IV Congreso del Partido.
· 
El “Bienio Negro” y la insurrección de octubre de 1934.
· 
El VII Congreso de la IC y el Frente Popular español.
· La crisis revolucionaria: entre febrero y julio de 1936.
· El golpe militar de Franco: ¿Cómo respondió el Frente Popular?
· Obreros en armas. El doble poder.
· Los primeros voluntarios y los acontecimientos franceses.
· El pacto de no intervención, las armas soviéticas y la formación de las Brigadas Internacionales.
· La reconstrucción del Estado.
· Las milicias obreras y el mando único. El Ejército Popular Republicano.
· ¡No Pasarán! Madrid resiste la ofensiva fascista.
· Los asesores soviéticos.
· El auge del PCE.
· La lucha contra el “trotskismo” y las jornadas de mayo del 37.
· El Gobierno de Juan Negrín.
· Divisiones en el Frente Popular.
· La guerra “patriótica” contra el fascismo y los invasores extranjeros.
· El PCE y el final de la Guerra Civil.

Balance de una ruptura. Los socialistas en el gobierno, en la guerra y la revolución

· El Gobierno republicano-socialista.
· Octubre del 34 y la radicalización socialista.
· De la bolchevización a la estalinización. La formación de la JSU.
· La lucha interna en el PSOE.
· La victoria del Frente Popular y el golpe militar del 18 de julio.
· Largo Caballero, presidente del Gobierno de la República.
· Caída del Gobierno de Largo Caballero y la guerra intestina dentro del movimiento socialista.
· La revolución se defiende en el campo: La FNTT planta cara al PCE.
· El eclipse político de Indalecio Prieto
· Negrín, Prieto y la liquidación de la izquierda socialista.

La revolución inconclusa. El movimiento anarcosindicalista

· Huelgas obreras e insurrecciones libertarias.
· El Manifiesto de los Treinta.
· Escisión en la CNT: El triunfo de la FAI.
· Los anarcobolcheviques.
· El fracaso del ciclo insurreccional (1932-1933).
· La amenaza del fascismo y la unidad del movimiento obrero.
· 
Los anarquistas ante la insurrección de octubre del 34.
· El Congreso Confederal de Zaragoza.
· Camino a la revolución social.
· La organización del anarcosindicalismo frente al golpe militar.
· Los Comités de Defensa confedérales.
· La insurrección obrera en Barcelona. 
· 
Los comités y el poder de la clase obrera.
· El Comité Central de Milicias Antifascistas.
· ¡O sobra el gobierno o sobran los comités!
· La ofensiva del estalinismo.
· La organización de la economía por la clase obrera.
· El Decreto de Colectivizaciones y Control Obrero.
· La Industria de Guerra de Catalunya.
· Boicot del Gobierno al esfuerzo militar.· Guerra y revolución social.
· El Frente de Aragón.
· Militarización y contrarrevolución.
· Las conquistas de las colectivizaciones
· El Consejo de Defensa de Aragón.
· La oposición anarquista. La Agrupación de “Los Amigos de Durruti”.
· Las jornadas revolucionarias de Mayo del 37.
· 
La contrarrevolución armada.
· Por encima de todo, ¡participar en el Gobierno!
· Reformismo, burocratización y capitulación.
· Bolchevismo y anarquismo.

La izquierda Comunista. La ICE, el BOC y el POUM. 

· El ascenso del estalinismo.
· Los inicios de la izquierda comunista: la Oposición Comunista Española (OCE).
· La ruptura del PCE con Maurín: el Bloque Obrero y Campesino (BOC).
· Nin y Trotsky sobre la construcción del Partido.
· El surgimiento del centrismo.
· El trabajo en las organizaciones de masas. La polémica del entrismo.
· La ICE y el BOC rechazan “bolchevizar” las JJSS.
· La formación del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM).
· Hacia la ruptura definitiva con Trotsky.
· El programa del POUM.
· Heterogeneidad política.
· De la teoría a la práctica: el POUM y el Frente Popular.
· Alzamiento fascista e insurrección obrera. Doble poder en Catalunya.
· El POUM y la CNT.
· La posición de los bolcheviques-leninistas.
· El POUM y los órganos de poder obrero.
· Célula 72: críticas en el POUM.
· Mayo del 37. Revolución y contrarrevolución.
· ¡Acabar con el “trotsko-fascismo”!
· Moscú fabrica las pruebas contra el POUM.
· La represión.
· ¿Dónde está Nin?.
· La República “democrática” acusa al POUM.

(Estos libros pueden ser adquiridos en 
“Fundación de Estudios Socialistas Federico Engels”).
Información: Teléfono:  914.280.397  y 914.28.38.70
POR EMAIL:  Para contactar, recibir información o hacerse socio: 

Para información y envíos de libros:  
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